Bueno, esta historia me la sugirieron y la verdad me encantó. Espero poder seguirla un par de capítulos más porque me resultó interesante. Se trata del momento en que Azize se casa con Tevfik y Cevdet decide relacionarse con Miss Lucy para darle celos. Dedicada a Ingrid, que tuvo la idea y me inspiró a escribirla.
Por celos…
Cevdet se acomodó el uniforme de gala y se miró al espejo. Él reconocía en sus ojos ese estado incómodo y doloroso que le había producido la inevitable noticia de que Azize, su mujer, se había casado con Tevfik.
Pensó en que eso no debería importarle porque después de todo, como buen soldado era más importante mantener su deber intacto, y este deber tenía a su patria en juego, que su vida personal, por más dolorosa que resultara.
Y Azize, a pesar del desencanto, tenía razón en no confiar en él. Cevdet inspiró hondo y se dio cuenta de que no le había dado ni una sola muestra de sinceridad a su mujer para que ella se arrepintiera de su plan de casarse con quien había sido su mejor amigo… hasta ahora…
En realidad, sí había habido un único momento sincero entre ambos, aquella noche en que se dejaron llevar y volvieron a amarse como cuando estaban casados, felices y no tenían más preocupaciones que sus hijos y eventualmente, alguna misión de él…
Las cosas habían cambiado drásticamente esos años y Cevdet en su interior lo sabía. Pero creyó que el amor de ella superaría cualquier cosa, y evidentemente se había equivocado…
Sintió golpes en la puerta de su habitación y esperó a que la persona que se había anunciado, entrara.
-Mr. Hamilton… ¿cómo está?
-Coronel…- dijo el inglés algo contrariado y se acercó a él.
-¿En qué puedo ayudarlo?
-Mire, coronel… seré sincero con usted…
-Por supuesto… dígame…
-He escuchado por ahí que usted ha invitado a Lucy a pasear…
-Así es… hemos ido a tomar el té y la llevé a recorrer un poco la ciudad…- dijo Cevdet con una media sonrisa.
-Me parece muy amable de su parte… pero dígame… ¿existe alguna clase de interés que no sea cordialidad entre naciones hermanas?
-¿Cordialidad entre naciones hermanas? Mr. Hamilton, usted sabe que ahora estoy solo, y de alguna manera me gustaría encontrar buena compañía, salir un poco…
-Y por eso invitó a Lucy hoy a la velada en la mansión…
-¿Tengo que interpretar que está molesto por eso?
-En realidad… yo… me gustaría que entendiera que Lucy es una mujer muy especial para mí…
-Como una hermana… ella me comentó… no se haga problema, yo la respeto mucho…
-Bueno, quizá no es tanto como una hermana…- dijo y desvió la mirada, se sentía algo incómodo.
-Entonces probablemente el problema sea que ella sí lo ve como un hermano…- dijo Cevdet sonriente.
-Es cierto… por eso le pido que no juegue con ella, coronel… no se lo merece…
-No se preocupe… la cuidaré… dijo Cevdet y lo miró irse.
Sacudió la cabeza algo divertido con la situación que acababa de vivir, pero luego recordó que él estaba en una situación parecida, enamorado de Azize y ella con otro hombre…
Terminó de arreglarse, y salió de su habitación para tomar algo fuerte y olvidarse de esa sensación de revancha y celos que lo invadía…
Se internó en la fiesta, estaba rodeado de gente ataviada con trajes y vestidos carísimos, tan distintos a los que él acostumbraba a usar y ver que le causaban escalofríos…
Tomó un trago de licor y suspiró, debía cumplir con su cometido de parecer lo más agradable y feliz posible.
Lucy lo esperaba en el salón, sonriente y de alguna manera permitiéndose la posibilidad de disfrutar un poco a su lado y él la tomó de la mano suavemente y la hizo girar para apreciar el vestido verde oscuro que resaltaba sus finos rasgos…
-Miss Lucy… se ve usted hermosa esta noche…
-Muchas gracias, coronel… realmente me siento muy bien hoy…
-Le dije que el aire de Esmirna mejoraría su salud…- le dijo acercándose un poco y ella sonrió tímidamente.
-Así es… y también la mejoró la buena compañía…- se atrevió a decir mientras tomaba su brazo y entonces vio como él desviaba su atención hacia la puerta y sus rasgos se ensombrecían.
Cevdet sintió que su corazón se perdía un par de latidos cuando vio entrar a Azize del brazo de Tevfik. Él sonreía satisfecho y ella se veía seria, incómoda, tenía puesto un vestido color morado, no tan insinuante, aunque él pensaba que a ella no le hacía falta usar nada de eso para verse perfecta y, para su asombro y contra todas sus costumbres, maquillada y con el cabello suelto.
Él la miró con detenimiento y ella enfocó sus ojos en él. Su mirada se suavizó un momento hasta que vio que él estaba del brazo de Lucy y le sonrió a Tevfik, que le presentaba a alguien.
Lucy tiró de su brazo para llamar su atención y cuando él la miró, sonrió algo aturdida.
-Lo siento… a veces olvido el dolor que debe usted estar sintiendo por su separación de la enfermera Azize…
-¿Dolor? No, no se confunda…- dijo Cevdet con fingida seguridad- desencanto sería la palabra indicada… pero no se preocupe que seré un compañero ideal esta noche…
-¿Está seguro? Puedo entender que quiera alejarse un poco… no presenciar ciertas cosas…
-Miss Lucy… le traeré algo para tomar y así brindaremos por nuestra amistad…- le dijo y le hizo una reverencia antes de dirigirse en la dirección en que Tevfik y Azize charlaban con Vasilli y Verónica.
Hamilton eligió ese momento para acercarse a Lucy y la tomó del brazo.
-Es una linda noche, ¿verdad Charles? - le dijo Lucy sonriendo.
-Así es… lástima que el coronel esté mas preocupado por su ex mujer que por su compañera en la fiesta…
-Yo… pensaba como tú, pero él se encargó de desmentirlo recién… creo que aprovecharé su compañía… realmente me cae muy bien…- dijo Lucy y Hamilton la miró con algo de fastidio.
Azize vio venir a Cevdet y sintió que su pulso se aceleraba. Él la miraba de arriba hacia abajo, sus ojos azules parecían devorarla y en un punto, ella se sintió satisfecha, era bueno que él supiera que ella había sobrevivido a la humillación de la separación y había salido adelante.
Cevdet llegó a donde ellos estaban y sonrió fingidamente.
-Coronel Tevfik… señora…- -dijo y le hizo una reverencia a Azize, que no dijo nada.
Vasilli y Verónica se miraron incómodos, no querían que nada alterara la paz en la velada que habían organizado.
-Coronel Cevdet…- dijo Tevfik con una sonrisa ganadora.
-Creí que no nos honrarían hoy con su presencia…- dijo Cevdet con ironía y vio que Azize achicaba los ojos con enojo.
-El general nos ha invitado… no podíamos fallar…
-No, por supuesto… me refería a que quizá estaban tomándose unos días para la luna de miel… - dijo con sequedad y Azize creyó que lo mataría allí mismo.
-No…- dijo y levantó la mano de Azize y la besó con delicadeza- eso lo dejaremos para un momento más propicio.
-Es una buena idea…- intervino Vasilli.
-Bueno… por allí tengo una dama que entretener… nos veremos en la pista de baile…- dijo Cevdet y le dio una última mirada a Azize que sonrió con la furia contenida.
-Seguro que sí…- dijo Tevfik que era el más divertido de todos.
Azize sintió que todo le daba vueltas cuando lo vio a Cevdet acercándose nuevamente a Lucy y entregándole una copa de champagne, con la que ambos brindaron sonrientes y tomaron entre sonrisas y miradas insinuantes.
Quiso salir corriendo de allí, pero supo que no serviría de nada. Qué rápido se había olvidado Cevdet de su amor por ella y el pedido desesperado de que no se casara con Tevfik.
El general Vasilli le pidió a Tevfik que lo acompañara a presentarle a unos hombres y Verónica la miró analíticamente.
-Azize…
-Dígame…
-Sé que no es de mi incumbencia… pero… ¿a usted le gusta sufrir?
-¿Por qué dice eso, Verónica? - le dijo Azize a la defensiva.
-Bueno, está a la vista… usted decidió casarse con el coronel Tevfik pero sigue enamorada de su ex marido… y no hace otra cosa que sufrir por verlo con Miss Lucy… ¿o estoy equivocada?
-Está equivocada, Verónica… es a Cevdet a quien le molestan mis decisiones y entonces trata de parecer un adolescente malcriado delante de toda esta gente…- dijo con fastidio.
-Los he visto muy juntos este último tiempo…- dijo Verónica divertida, al ver la cara de furia de Azize- de hecho, ayer salieron toda la tarde y volvieron al anochecer, muertos de risa… de verdad parece que se llevan muy bien…
-¿Por qué me dice todo esto, Verónica?
-Porque sé que, si yo estuviese en su lugar, me gustaría saberlo…
-Se equivoca…- dijo Azize en tono autoritario, aunque no logró más que sacarle otra sonrisa.
Comenzó a sonar una música agradable para bailar y Tevfik se acercó a Azize y le habló al oído.
-Vamos a bailar…- le dijo y ella negó con la cabeza.
-No me gusta bailar, lo sabes, Tevfik…- dijo y cuando vio que Cevdet tomaba en sus brazos a Lucy para bailar con ella, lo tomó del brazo a su marido y se acercaron a donde los demás bailaban.
Tevfik estaba divertido y algo entonado con lo que había bebido esa noche y la tomó entre sus brazos a Azize, tratando de aprovechar la situación para acercarse.
Azize estaba más pendiente de lo que ocurría con la otra pareja, pero cuando cruzaba la mirada con la de Cevdet sonreía, fingiendo que disfrutaba de la compañía de Tevfik.
De pronto, Cevdel a Lucy sintió algo pesada en sus brazos y cuando la miró la vio pálida.
-Miss Lucy… ¿está bien?
-No… lo siento, coronel… me he quedado sin fuerzas…- dijo y por suerte él la sostuvo porque se desplomó en sus brazos.
Cevdet la sostuvo y vio que Azize se acercaba corriendo, su deber ante cualquier otra cosa y entonces la dejó sentada en un sillón.
-Tevfik, por favor trae un médico…- le dijo Azize rápidamente.
-Pero…- protestó Tevfik y Azize lo miró con seriedad.
-Por favor…- repitió mientras tocaba las manos de Lucy tratando de reanimarla.
-Azize…- dijo Cevdet y ella lo miró- ¿qué le pasó?
-No lo sé… ella sufre de tuberculosis… quizá tuvo una recaída…- dijo Azize tratando de comprender lo que podría sucederle.
Cevdet se quedó mirándola y entonces intervino Mr. Hamilton.
-No se preocupen, yo la llevaré a su habitación para que descanse… estará bien…
-El médico viene en camino…-dijo Azize y la ayudó a levantarse.
-Sí, gracias enfermera…- dijo Charles y la ayudó a moverse despacio. Lucy parecía recuperarse lentamente y tanto Azize como Cevdet los acompañaron a la habitación.
La fiesta continuó como antes y tanto Verónica como Vasilli se dedicaron a seguir con sus invitados, festejando.
Charles no se movió del lado de Lucy, que les aseguró que se sentía mejor y Azize quiso escaparse lo antes posible.
Salió de la habitación, pero Cevdet la siguió y la alcanzó en el pasillo, tomándola del brazo para impedir que se fuera.
-Suéltame…- le dijo con voz autoritaria ella.
-Tenemos que hablar…- dijo él en el mismo tono y la empujó hacia dentro de su habitación y cerró la puerta con llave.
-¿Qué haces? Seguramente Tevfik me está buscando…
-Tardará un rato… lo enviaste a buscar al médico, ¿recuerdas?
-Más allá de eso no quiero estar aquí… déjame salir…
-Quiero que me digas qué haces mezclada con la sociedad griega… tanto que dices que no los soportas…
-Yo no me mezclo con nadie… en todo caso vine a acompañar a mi esposo…- dijo y alzó las cejas, sonriendo, sabía que el cometario le molestaba y mucho a él.
-Vestida y arreglada como toda una griega…- dijo él y la miró de arriba hacia abajo.
-Tevfik me pidió que me arreglara así y lo hice… no tiene nada de malo…
-¿Y tus costumbres, tu religión? ¿Te has olvidado de todo eso? ¿tanta devoción por tu marido, así de repente? - le dijo él acercándose cada vez más a ella por el calor de la discusión.
-Tú no tienes autoridad moral para decirme nada, Cevdet… Verónica me contó que estás en una relación con Miss Lucy…
-Qué rápido corren las noticias…- dijo y sonrió y eso la hizo enojar más a ella.
-Tú que hace unos días llorabas cuando me casé con Tevfik… me acusaste de no haberte amado, de haber cambiado y ahora estás como si nada con alguien más…- le dijo mirando sus labios, estaban demasiado cerca.
-¿Qué quieres que haga? ¿rendirme porque la mujer que amo y amaré hasta morirme eligió a otro hombre? - le dijo y ella abrió la boca para hablar, pero luego se quedó pensando.
-¿Tú me amas? Tú te divorciaste de mí, no fui yo…- le dijo a los gritos y él la calló con sus labios, besándola intensamente mientras la atrapaba entre sus brazos.
Azize se quejó y trató de separarse de él pero el beso era tan intenso que terminó rindiéndose y devolviéndoselo con la misma intensidad.
Cevdet la empujó contra la puerta y Azize sintió que todo su cuerpo reaccionaba a él. Sus instintos encendieron las alarmas. Eso no podía terminar bien, pero era tan intenso y avasallante lo que estaba ocurriendo entre ellos que no pudo reaccionar, sólo dejarse llevar.
Se mantuvieron así durante unos cuantos minutos y luego se separaron agitados y él apoyó su frente sobre la de ella, que no podía mirarlo.
-Te amo… te necesito, Azize… no puedo soportar que estés con Tevfik…- le dijo con sinceridad.
-Pero tú puedes estar con Lucy… ¿verdad?
-No… lo de Lucy es solo para darte rabia… quiero que te mueras de los celos…- dijo y suspiró.
-Pues… lo lograste… te odio…- dijo tratando de odiarlo, pero sin tener éxito.
-Azize… ¿por qué nos condenas a estar separados por compartir tu vida junto a Tevfk?
-Yo no estoy con Tevfik… no físicamente… lo nuestro es un acuerdo para que nadie pueda molestarnos a mí y a los niños…
-¿Él te hizo creer eso? No es así… con el único que tú debes estar es conmigo, que soy tu marido…
-Ya no… ahora mi marido es él…
-¡Azize!- escucharon la voz de Tevfik y Azize se tapó la boca con la mano, muerta de miedo.
-No puede ser…- dijo Azize en voz bajísima.
-Saldré y le diré que te fuiste…- dijo él y besó con suavidad sus labios y sonrió.
-Pero…- se quejó Azize y él alzó la ceja.
-¿Quieres decírselo tú?-le ofreció y ella se negó.
Cevdet se acomodó la ropa y ella acarició sus labios, borrando las marcas que había dejado su labial.
-Ahora vuelvo…- le dijo y le guiñó el ojo antes de salir a encontrarse con Tevfik.
Azize se inclinó y se apoyó en la pared, trató de serenarse y sintió que su cuerpo revivía las caricias que hacía segundos había recibido de Cevdet… tenía que pensar en como salir de todo eso…
Bueno, hasta aquí llegamos! Espero que les haya gustado. Gracias por leer!
