Un Segundo Final
Los derechos de los animes que use no me pertenecen.
¿Tienes idea de con quién te estas metiendo?— pregunto Naruto con una sonrisa en su rostro— Hablar Normal.
"Este mundo no tiene solo un final…"— pensó El Mago Oscuro— Pensamientos.
Capítulo 1: Forjado en el Hielo
Estalactitas de hielo sobre su cabeza y estalagmitas idénticas a su alrededor.
Hielo cubriendo sus pies, literalmente cada paso que daba lo hacía en un suelo congelado.
"Un paisaje ideal para la Hyōryūjoō ("Reina Dragón de Hielo")"— era un pensamiento que circulaba en la cabeza de un hombre que caminaba por el paisaje helado.
Dicho ser en cuestión era un hombre joven de oscuro cabello negro con un mechón sobresaliente, ojos igual de negros que su cabello y piel blanca. Su vestimenta consistía en una túnica negra con amarillo, pantalones negros y botas iguales.
En las manos del hombre una especie de toga blanca se hallaba, pero lo extraño era que parecía estar abultada.
Poco a poco la oscuridad lleno el sendero por el cual caminaba el joven hombre, hasta que finalmente estuvo en total oscuridad.
Moviendo el bulto en sus manos para poder sostenerlo con una mano, el pelinegro elevo su mano izquierda, causando que una llama apareciera en su mano.
Continuando con su camino, el hombre se mantuvo caminando por unos minutos más, hasta que finalmente se detuvo.
Tarde más de lo esperado…pero te encontré.— una sonrisa apareció en el rostro del pelinegro al decir esas palabras— Llevas alejada del mundo mucho tiempo, Galacia.
Si estoy alejada significa que no me gusta el mundo, mucho menos la presencia de ustedes.— era una voz suave pero fría y calmada— ¿Qué te trae aquí, Zeref?
El hombre identificado como Zeref sintió claramente como la temperatura descendía por escuchar esas palabras, por lo que abrazando un poco más fuerte al bulto en sus brazos, volvió a hablar.
Escuche que te negaste a seguir el plan de Igneel.— el mago pelinegro miraba un sitio delante de sus ojos— ¿Puedo saber la razón de ello?
Es simple…No me gustan los humanos...Yo e Igneel diferimos en ese hecho.— la llamada Galacia simplemente bufo un poco, pero algo curioso sucedió al escuchar ese bufido.
Unos ojos totalmente azules se abrieron.
Ya veo...Sí que son diferentes ustedes dos.— dijo Zeref con una sonrisa perpetua sin abandonar su rostro.
Somos literalmente fuego y hielo, Zeref.— un mini temblor se sintió en la cueva y los ojos azules se elevaron un poco— Pero lo más importante… ¿Por qué traes esa cosa aquí?
¿Esa cosa?— el mago pelinegro expreso confusión en su rostro al decir esas palabras.
La cría.— especifico Galacia con otro temblor en la cueva, causando que Zeref elevara la mirada porque ella salió de la oscuridad.
Era un gran dragón de cuentos y leyendas.
Su cuerpo era azul claro y parecía estar hecho enteramente de hielo. Sus ojos eran azules como el hielo, teniendo un diferente tono de azul haciendo de pupila. Cuernos hechos de hielo estaban en su cabeza y en su nariz otro cuerno idéntico se hallaba. Picos se hallaban en su espalda, bajando y siguiendo por la cola. Sus alas eran como las de un murciélago y tenían dos picos de hielo en ellas. ("Imaginen una versión de Igneel hecha de hielo, pero si quieren una imagen que más o menos se parece a lo que yo pienso, busquen en Google Imágenes "Frost Dragon - Imgur" la imagen se titula así")
Ah...— asintiendo con la cabeza entendiendo a que se refería Galacia, el pelinegro bajo la mirada para observar la toga en sus manos— Ahora mismo…él está sin padre ni madre...por mi culpa.
¿Mataste a los padres y te quedas con el niño? Eres más extraño de lo que pensé.— Galacia mostro algo de diversión en su rostro por decir esas palabras.
Tu… ¿podrías cuidarlo?— pregunto Zeref con una mirada esperanzada, mirando hacia arriba a los ojos de Galacia.
Zeref…sabes bien que el trabajo de madre no es para mí.— no había diversión ni tristeza en las palabras de la dragona, solo simple aceptación.
No te pido que seas una madre para él...Te pido que lo entrenes para que sea fuerte.— el mago pelinegro noto como los ojos de Galacia se estrechaban.
Tu…Quieres que él te mate, ¿Verdad?— los ojos azules de la dragona permanecían estrechados, mirando la reacción de Zeref.
Si…Este niño está destinado a matarme.— dijo Zeref con un asentimiento, lo que provoco que Galacia suspirara levemente.
¿Sabes porque acepto entrenar a la cría?— preguntó retóricamente la dragona inclinándose para mirar mejor al mago pelinegro— Curiosidad…nada más que eso. Curiosidad...Nunca tuve la oportunidad de acercarme a un humano sin que este saliera corriendo.
¿Entonces eso quieres hacer…? ¿Tratarlo como tu conejillo de indias?— pregunto Zeref sin emociones en su voz.
No puedes juzgarme de hacer eso cuanto tú ya lo has hecho.— Galacia estrecho sus ojos al decir esas palabras.
No te estoy juzgando.— el mago negó con su cabeza, empezando a sonreír levemente— Solo…gracias…eso es lo único que puedo decir.
Deja al niño ahí...— la Reina Dragón de Hielo movió su cabeza un poco, señalando a la pared de la cueva helada— Ya inventare una excusa para que sepa su razón de estar aquí.
De acuerdo.— asintiendo con la cabeza, Zeref camino hacia la pared de hielo, dejando la toga en el suelo y abriéndola.
Lo que Galacia vio cuando el mago pelinegro abrió la toga fue a un pequeño niño no mayor de seis años teniendo cabello rubio dorado y piel bronceada. Sus ojos estaban cerrados, pero Zeref sabía que si estos se abrían mostrarían al mundo un par de ojos color azul cielo.
Su vestimenta consistía en una camiseta blanca de mangas largas con pantalones cortos color negro, teniendo sandalias azules en sus pies.
Quítale esa toga.— al escuchar las palabras de la dragona, el mago alzo la mirada para observarla— Si quiere ser mi alumno deberá resistir estas temperaturas.
Con un asentimiento, Zeref volvió a colocarse la toga blanca, causando que el pequeño rubio comenzara a temblar levemente por la baja temperatura.
El mago pelinegro permaneció observando el rostro del rubio por varios segundos, Galacia incluso creyó ver como los ojos de Zeref se humedecían.
¿Cuál es su nombre?— pregunto la Reina Dragón de Hielo, sacando al mago de sus pensamientos.
Naruto Uzumaki...— el pelinegro sonrió al decir esas palabras— Tiene el apellido de su madre, pero su padre eligió el nombre.
No hace falta que me digas esas cosas. No me interesan.— la dragona del hielo negó con su cabeza sin interés, viendo como el mago pelinegro se levantaba.
Gracias, Galacia.— agradeció Zeref volteándose, alejándose de ambos y elevando su mano derecha.
Cuando el pelinegro estaba a punto de perderse en la oscuridad, Galacia vio como el mago chasqueaba los dedos.
Los ojos de la dragona se enfocaron en Naruto cuando escucho un gemido provenir del niño, descubriendo gracias a ese hecho que su "amigo" había utilizado Magia de Sueño para hacer que el pequeño durmiera durante toda la conversación.
Abriendo sus ojos y temblando levemente, el pequeño rubio vio su propia respiración por la baja temperatura, solo para mirar hielo frente a sus ojos, hielo con la forma de una gran mano con garras.
Abriendo ampliamente sus ojos y mirando hacia arriba, Naruto vio el rostro de la Reina Dragón de Hielo, retrocediendo levemente mientras que señalaba tembloroso a Galacia.
…Un…Un...— Galacia escuchaba expectante, esperando escuchar que el niño dijera su raza— ¡¿Un lagarto de hielo!?
Definitivamente ella no esperaba escuchar esas palabras.
Pero eso solo la hacía sentir más curiosa con respecto al humano.
¿Lagarto de hielo…?— repitió la dragona con curiosidad en su tono— ¿Esas cosas siquiera existen?
¿Además hablas…?— susurro Naruto incrédulo, levantándose rápidamente para mirar a su alrededor— ¿Qué eres…y dónde estoy?
Si tu inteligencia súper desarrollada aun no te lo ha dicho, soy un dragón.— Naruto alzo una ceja al escuchar esas palabras— Y donde estas…en mi cueva.
¿Qué hago aquí?— pregunto el rubio confundido, mirando extrañado a la dragona.
Te encontré congelándote en el bosque y si vas a morir, por lo menos que sea después de satisfacer mi curiosidad.— respondió Galacia encogiéndose de hombros, causando que Naruto la mirara incrédula.
Y una cosa más...— abandonando el rostro de incredulidad, Naruto miro genuinamente confundido a la dragona— ¿Quién soy?
Tiempo después
Un paisaje invernal, nieve cubriendo los suelos, pinos helados cubiertos de la misma sustancia, un lago totalmente congelado con una cascada igual y una gran montaña.
Un claro se hallaba entre los pinos y en medio de este dos seres se hallaban.
Uno de ellos era un gran dragón, el otro un pequeño niño.
El dragón tenía la apariencia de estar hecho de hielo mientras que el pequeño era rubio de ojos azules, teniendo únicamente de vestimenta un pantalón corto azul.
¡Hyōryū no Hōkō! ("Rugido del Dragón de Hielo")— fue el grito que escapo de la boca del pequeño, causando que una ventisca escapara de su boca, dirigiéndose hacia la criatura helada, que con aburrimiento elevo su garra derecha y lo bloqueo.
El impacto de la ventisca en la garra produjo que esta comenzara a congelarse, solo para que el rugido de hielo terminara.
Moviendo su mano y guiándola hacia el suelo, el dragón rompió fácilmente el hielo.
El niño tenía algo de sudor corriendo por su frente, jadeando un poco, pero aún seguía de pie.
Otra vez.— ordeno la criatura del hielo con una voz suave y claramente femenina.
¡Hyōryū no Hōkō!— otro grito escapo de la boca del pequeño, creando de nuevo la ventisca helada que se dirigió hacia su adversario.
De igual manera que como hizo antes, la dragona del hielo solo elevo su garra y bloqueo el rugido, solo que ahora cuando la ventisca acabo el niño cayó de espaldas al suelo, jadeando por aire.
Otra vez.— la misma orden salió de la boca de la dragona, lo que provoco que el niño negara con su cabeza entre jadeos.
Imposible, imposible.— alzando su mano, esta inmediatamente cayo a su lado.
Asintiendo con la cabeza, la dragona del hielo dio unos pasos, acercándose al cuerpo del pequeño humano, solo para abrir su boca mientras que el hielo se arremolinaba en ella.
Una enorme ventisca helada escapo de la boca del dragón, causando que el niño rápidamente hiciera una voltereta hacia atrás, salvándose por poco del torbellino helado que empezó a congelar el suelo y transformarse en una gran torre de hielo.
¡¿Tienes congelado el cerebro o qué?!— pregunto el pequeño rubio incrédulo, señalando al dragón que lo miraba con ojos estrechados.
Si aún tienes energía para esquivar eso, aun tienes energía para rugir.— dijo la dragona con calma, lo que provoco que el niño abriera su boca gritando.
¡Hyōryū no Hōkō!— la clásica ventisca escapo de la boca del niño, solo que esta vez el rugido no fue con gran potencia como las anteriores veces.
El rugido de hielo impacto en la garra de la dragona, pero en lugar de romperlo al golpearlo con el suelo, la criatura del hielo lo rompió moviendo un poco la mano.
Eso fue patético.— dijo el dragón con calma notando como el niño caía al suelo con cansancio, manteniendo difícilmente sus ojos abiertos.
¿Qué esperabas…?— pregunto el pequeño rubio entre jadeos, mirando el cielo exhausto— Solo soy un maldito niño de diez años…y tú eres un dragón de cientos de años…
¿Qué esperaba…?— repitió el reptil helado con diversión inexpresiva en su voz— Esperaba que mi alumno no rugiera patéticamente luego de rugir seis veces.
Solo tengo diez años, Galacia.— se quejó el rubio sentándose en la nieve, mirando a la dragona con cierto cansancio— Apuesto a que en pocos meses hare el doble de rugidos porque creceré y seré más fuerte.
Si no entrenas ahora, no serás más fuerte, Naruto.— la llamada Galacia frunció el ceño un poco y cerro sus ojos— Si quieres ser fuerte, debes entrenar día a día hasta el agotamiento. Por esa razón desde que fuiste capaz de realizar los hechizos de la Kōri no Metsuryū Mahō ("Magia de Caza Dragones de Hielo") has realizado cada hechizo que te he enseñado hasta caer por el cansancio. Así lograras dominar el hechizo y aumentar tu cantidad de magia.— la Reina Dragón de Hielo seguía con sus ojos cerrados, ignorando lo que el niño rubio estaba haciendo— Dominar un hechizo a la perfección es una gran ventaja a la hora de batallar. Y tener una gran cantidad de magia es algo esencial para poder...— Galacia abrió sus ojos, notando como el niño estaba acostado en la nieve con sus ojos medio abiertos y mirando el cielo— Tu… ¿Estas dormido?
No recibió respuesta de parte del Caza Dragones de Hielo, lo que confirmo las sospechas de Galacia sobre que Naruto, efectivamente, estaba durmiendo.
Un suspiro escapo de la boca de la Reina Dragon de Hielo mientras que negaba con la cabeza, volteando para comenzar a caminar hacia la cueva que estaba a una distancia cercana de ellos.
Desde que Zeref había dejado a la cría bajo su cuidado, Galacia lo había entrenado como lo prometió. Pero era solamente eso lo que prometió.
Entrenar a la cría.
Nunca dijo que sería una madre para él ni nada parecido. Por lo tanto, lo que juro fue volver al niño un mocoso fuerte para que en algún futuro pudiera matar a Zeref. Que la relación entre ellos sea maternal solo entorpecería las cosas en opinión de Galacia, además de contar el hecho de que ser maternal no era uno de los puntos fuertes de la Reina Dragón de Hielo.
Galacia quería cumplir la promesa con El Mago Oscuro, por lo que desde que Naruto quedo bajo su cuidado, lo ha entrenado hasta el agotamiento. El niño se desmayó más de una vez por las cosas a lo que la dragona lo sometía.
Esas cosas iban desde ejercicios físicos hasta entrenamiento en magia.
Los ejercicios físicos serian hechos por Naruto hasta que el niño no pudiera más, tomando un descanso para proseguir con otro ejercicio hasta llegar a su límite y descansar, para seguir con otro.
El entrenamiento físico era similar a su entrenamiento mágico ya que cuando Galacia le enseño el primer hechizo a Naruto, hizo que el niño repitiera el ataque hasta llegar a su límite.
Si Naruto repetía el mismo hechizo una y otra vez, su nivel de poder mágico iría en aumento mientras que su destreza a la hora de realizar dicho hechizo también aumentaría.
Galacia quería cubrir todos los puntos faltantes, por lo que en aspectos como combate cuerpo a cuerpo hacia que Naruto practicara golpeando árboles y hielo para posteriormente analizar sus fallas y errores y poder corregirlos.
Fueron cuatro años de entrenamiento, aún quedaban tres años para que sea la fecha prometida, la fecha en la cual todos los dragones deberían reunirse para realizar un viaje.
Al entrar en su cueva, Galacia miro levemente el suelo de esta.
Ahí letras estaban escritas, pruebas de que la Reina Dragón de Hielo le estuvo enseñando a Naruto a escribir.
Mientras que no le gustaban los humanos, Naruto era la excepción.
Era una excepción porque el niño era su conejillo de indias ya que con el satisfacía toda su curiosidad con respecto a la raza humana.
Nunca antes tuvo la oportunidad de acercarse a los humanos ya que estos anteriormente luchaban con todo lo que se movía.
Fue por esa personalidad que Galacia creía entender la naturaleza humana.
Seres obsesionados con el combate y la masacre. Criaturas inferiores que obtuvieron poder gracias a los dragones.
Antes de que los humanos obtuvieran la bendición de la Magia Caza Dragones, ellos eran simple comida para los dragones. No podían defenderse, no podían oponerse, eran simple ganado a espera de ser comido.
Fue al obtener la Metsuryū Mahō ("Magia de Caza Dragones") que los humanos pudieron luchar contra los dragones e impedir la tiranía de ellos.
Era esa la razón por la que Galacia creía comprender la naturaleza de los humanos.
Acostándose en el suelo helado, Galacia cerró sus ojos y empezó a dormir.
Tiempo después
Abriendo sus ojos, lo primero que Naruto vio fue el cielo.
Cielo azul y hojas verdes, nubes circulando y un sol ardiente.
Que calor...— susurro el niño levantándose totalmente del suelo, rascando su pecho y mirando a su alrededor.
Césped verde, arboles con hojas iguales, mariposas volando, todo muy contrario al paisaje invernal al cual estaba acostumbrado.
El cambio de paisaje se debía a uno de los entrenamientos de Galacia.
La Reina Dragón de Hielo quería que su alumno conociera otro clima además del frio paisaje de su reino, por esa razón llevo al niño a un lugar diferente, un lugar donde el calor era la sensación predominante.
Galacia...— dijo Naruto algo fuerte, esperando que su maestra este durmiendo en un lugar cercano.
Desde que llegaron a este paisaje, la dragona creo una especie de madriguera de hielo en la cual dormir.
Al igual que su alumno, a Galacia le degustaba el calor.
Mirando a su alrededor, el Caza Dragones de Hielo vio como una especie de guarida de hielo se hallaba a unos metros de distancia, por lo que levantándose, el niño camino hacia la guarida de Galacia, donde ella seguramente estaría durmiendo.
¡Oye! ¡Galacia!— grito Naruto llegando a la madriguera, entrando en ella para encontrar el lugar vacío— ¿Dónde estará…?
Era raro que la Reina de Hielo no estuviera durmiendo en su madriguera si no estaban entrenando.
Que ella hubiera ido a buscar comida sería algo imposible ya que Naruto era el encargado de encontrar su alimento tanto como el de Galacia.
La dragona era sorprendentemente perezosa ya que literalmente obligo al niño a buscar sus suministros.
Encogiéndose de hombros y volteándose, el Caza Dragones salió de la guarida de hielo, caminando hacia el rio que estaba alejado de la zona.
Al llegar al rio, el niño se agacho para tomar el agua y limpiarse el rostro, mirando el líquido cuando este mostro su reflejo.
El anterior niño de diez años había desaparecido, ahora solo quedaba un adolescente de trece años.
Según palabras de Galacia, su alumno era un joven fuerte a pesar de su corta edad.
Su físico era claramente visible por el pantalón corto gris que llevaba, sin tener ninguna camiseta cubriendo su pecho.
La musculatura de Naruto estaba algo marcada por todos los ejercicios físicos que realizo desde pequeño.
El pequeño Caza Dragones creyó escuchar de su maestra que ahora mismo era un humano aceptable, teniendo cabello rubio dorado salvaje hasta los hombros cubriendo sus cejas, con dos mechones enmarcando su rostro que llegaban hasta la barbilla. Sus ojos seguían siendo azules cielo y su piel bronceada.
Tomando agua y pasándola por su cuerpo con el objetivo de refrescarse, Naruto se levantó para volver a la madriguera de Galacia.
…
La lluvia azotaba la tierra, los rayos se escuchaban en el cielo, pero a pesar de eso, un niño estaba junto a una madriguera de hielo, sentado bajo la entrada para impedir que la lluvia lo mojara.
Naruto estuvo esperando por dos días bajo la misma posición, esperando a que Galacia apareciera, sin embargo, la Reina Dragón de Hielo no volvía.
Un gruñido de estómago hizo que el niño bajara la mirada, teniendo un rostro cansado y hambriento.
Galacia...— poniéndose de pie, el Caza Dragones se metió bajo la lluvia, mirando el cielo y mojando su rostro— ¿Dónde estás?
Parece que llego el día que Naruto esperaba, pero a la vez temía.
Galacia dejo de sentir curiosidad por él.
Desde que se encontraron, Galacia le había especificado que lo salvo del frio bosque por curiosidad.
Le dijo que continuaría bajo su cuidado hasta que su interés por los humanos sea saciado.
Puede que ella haya sido una maestra solo para él. Puede que su relación se basara nada más que en el aprendizaje. Pero Naruto no podía evitar sentir su corazón roto porque Galacia lo abandono sin más.
Volteando y caminando hacia la guarida de hielo, Naruto la toco con su mano, solo para apoyar su frente en el hielo.
Te encontrare...— dijo el Caza Dragones con un suspiro tembloroso, despegando su frente del hielo para voltear y comenzar a caminar, alejándose de la zona— Lo juro.
Nota del autor:
Gracias por leer.
Como vieron, esta no es una reescritura ni podrá catalogarse como tal porque es una historia totalmente nueva pero con casi el mismo concepto de la llamada Un Corazón Forjado en el Hielo.
Naruto será un Caza Dragones de Hielo como en esa historia, pero aquí Naruto no será un Itachi.
El título es provisional, tal vez cambie dentro de poco o cuando se me ocurra un mejor título o seguramente quedara así.
Este capítulo fue para que vieran más o menos la relación entre Galacia y Naruto y para hacerles una pregunta.
La pregunta es la siguiente.
¿Quieren que solo sea Fem Natsu…? Porque me estoy tentando a hacer el Fem Gray.
