•Narrador•

Octavia se hallaba en su habitación, reposando después de un día ajetreado, profundamente dormida. Tal vez en el infierno no era necesario ni seguro dormir, pero siendo alguien de la realeza y con toda esa seguridad que tenían, podía darse esos lujos.Stolas en cambio se encontraba bastante inquieto, necesitaba saciar su necesidad, con rapidez se dirigió a la habitación de su hija, sin hacer mucho ruido, se acercó a la menor y comenzó a acariciar el suave plumaje que esta tenía, enredando sus dedos en las plumas.Octavia pensó que era su novio David, por lo que se dejó hacer.Stolas comenzó a bajarse el pantalón, mientras empezaba a acariciar la "pechuga" de la joven, una erección se hizo presente en el pantalón del búho mayor, sin perder tiempo puso la punta del miembro en el pico de la joven.Octavia aún estando dormida abrió el pico.Stolas tomó la cabeza de su hija y comenzó a controlar el vaivén, un leve gemido salió de su pico, la boca de su hija se sentía jodidamente bien. La joven comenzaba a despertarse.

-Ah~ Octavia...-Gimió El mayor excitado-.

La chica al oír la voz de su padre se asustó y lo empujó rápidamente.

-¿¡Papá!? ¿¡Que mierda te pasa!?

-Hola pequeña... ¿Como dormiste?-Dijo mientras la veía con picardía y deseo-.

Sin pensarlo dos veces salgo de la cama y se dirigió a la puerta, pero fue detenida por su padre.

-Sueltame...-Pidió ella llorando un poco, estaba muy asustada-. ¡Mamá! ¡Ayuda!

-Cállate...-Dijo molesto mientras la intentaba acostar en la cama-.

Stolas la levantó y la puso contra la pared.La joven intentaba golpearlo mientras pedía ayuda.

-¡BASTA! ¡AH! ¡AYUDA!-Gritaba llorando tratando de llamar la atención de su madre, o de los guardias-.

-Shh... sólo deja que pase...-Comenzó a frotar su miembro en la intimidad ajena-.

-¡NO! ¡NO LO HAGAS! ¡SUELTAME!-Octavia intentaba cerrar las piernas desesperada-.

El mayor cargó a la niña y puso sus piernas en sus hombros, después comenzó a penetrarla suavemente.

-¡AH!-Gimió un poco más fuerte, alertando a los guardias-.

Los guardias al escuchar ese gemido se asustaron, y se dirigieron a la habitación de Natasha.Stolas comenzó a embestir mientras acariciaba la pechuga de la chica.Los gritos de la chica se convirtieron en sollozos y alaridos, gritaba por auxilio, quería que ya la sacarán de ahí.El mayor la comenzó a ahorcar un poco, los gritos de la chica se oían ahogados, trataba de indicar donde estaba, desesperada, sentía como su garganta de desgarraba.Stolas no tardaría mucho en correrse, comenzó a embestir con fuerza.La penetración forzosa hacia que en su vagina se presentara un notorio desgarre.Stolas se corrio dentro de su hija, después la incó y comenzó a masturbarse, mientras acercaba a la cara de su hija a su miembro.Llena de adrenalina abrió su pico para morder fuertemente su pene, queriendo casi arrancarlo si es posible.El mayor le cerró el pico y siguió masturbandose, se corrió de nuevo ensuciando la cara de su hija.La joven cerró los ojos e intentó picotearlo o morder su mano.

-A~ah...-El mayor se separó de la chica, pero todavía la sostenía de la cabeza, al oír que los guardias se acercaban se asustó-.

-¡Ayuda!-Gritó ya afónica-.

-Cállate...-Le cerró el pico-.

Ella lloraba y lo miraba con tristeza y profundo rencor. ¿Acaso no sentía nada de culpa?El mayor rápidamente buscaba algo con que dejarla inconciente.La chica al notar lo que el mayor planeaba se echó a correr.Tomó un sartén que encontró por ahi y se acercó a ella, después le pegó con la sartén en la cabeza.La chica cayó inconciente en el piso.

-Dulces sueños...-El mayor la cargó y la dejó en su cama, arropada-.

Continuará...