Capítulo 1

Todavía era Martes y ya estaba cansado. Se pasó varias veces las manos por la cara y suspiró. Esa semana siempre era dura, junto con el aniversario de la muerte de Haley, y simplemente deseaba poder estar lejos unos días, pero sus obligaciones se lo impedían. Además, era tan duro para él como para ella, y prefería estar cerca para vigilarla.

Dos días antes

Se pasó la mitad de la noche despierto, dando vueltas y vueltas en la cama. Habían pasado ya ocho años, y seguía doliendo como el primer día. El móvil emitió un pitido. "¿Irás hoy?", tardó menos de un minuto en contestar. "Por supuesto, en dos horas nos vemos allí".

Se levantó y se dirigió a la ducha. Allí se permitió relajarse mientras el agua resbalaba por su cuerpo. A veces, se preguntaba cómo habrían sido sus vidas si hubieran tomado diferentes decisiones, y si el destino no les hubiera jugado esa mala pasada.

Jack estaba pasando la noche en casa de un amigo, y no tenía que recogerlo hasta el mediodía. Pasó por una floristería para comprar unas flores, y luego se dirigió al cementerio.

Un golpe en la puerta lo sacó de su ensoñación. JJ le informó que estaban listos para presentar el caso al equipo. Cogió su archivo y la siguió a la sala de conferencias.

Hotch se sentó entre Reid y Morgan, y con un gesto de cabeza, le indicó a JJ que podía comenzar.

-Bien, hace doce horas encontraron los cadáveres de Michael y Fiona Fletcher, fueron asesinados a tiros en su casa, en Florida -mientras hablaba, JJ mostraba las imágenes en la pantalla.

-Está claro que aparte de la pistola, con Fiona han usado también un cuchillo y algo más para golpearla -Emily ojeó su tablet al tiempo que hablaba.

-Eso deja entrever que ella era el objetivo -terminó Morgan.

-Nos han llamado porque es la tercera pareja que aparece asesinada así en apenas una semana. La primera fue Thomas y Annalise Geller, y la segunda Albert y Samantha Cook. Todos asesinados de la misma forma, y tanto Annalise como Samantha recibieron numerosas puñaladas y diversos golpes, al igual que Fiona Fetcher -siguió JJ.

-Bien, hay que averiguar porqué las mujeres son el principal objetivo del sudes, y si hay algo que las unía…

-Una cosa más Hotch. Los Fletcher tenían una hija de ocho años, recién cumplidos hace dos días, que lo escuchó todo. Ahora está en el hospital -JJ puso en la pantalla la foto de la niña.

-Se llama Eileen, y como he dicho, tiene ocho años recién cumplidos. Estaba en su cuarto cuando todo ocurrió…

Hotch se desconectó totalmente al ver la foto. Eileen Fletcher sonreía a la cámara, con su cabello rubio cayéndole por los hombros y sus brillantes ojos azules. Hotch se encontró sin aliento al mirar la foto. Era completamente imposible, pero esa niña…

-Hotch, Hotch ¿estás bien hombre? -Morgan sacudió el brazo de Hotch suavemente. Al parecer, se había desconectado por completo.

-Si, por supuesto. Lo siento. Nos vamos en veinte minutos -Hotch recogió sus cosas y salió de la habitación.

Estaba totalmente aturdido, no entendía cómo era posible, aunque estaba seguro que debía de ser un error. Por supuesto que era un error, era totalmente imposible. Ahora no era momento de pensar en ello, tenían un caso que resolver, y ya tendría tiempo de pensar en ello. Cogió sus cosas y se dirigió al avión.


Cuando Emily entró al avión seguida de Reid y JJ, Hotch ya estaba allí. Decidió sentarse a su lado, mientras sus compañeros se sentaban enfrente. Morgan y Rossi escogieron el sofá al lado. Notó que Hotch estaba serio, mucho más de lo normal, y fruncía tanto el ceño que Emily estaba segura que se quedaría así para siempre.

Al poco tiempo de despegar, repasaron el caso, con todos los datos que tenían y los nuevos que García les aportó en el momento. Hotch notó un punzante dolor en la sien, lo cual se convertiría inevitablemente en un terrible dolor de cabeza. Antes de que eso pasara, decidió tomar un analgésico. Con un gesto, le indicó a Prentiss que lo dejara salir. Ella se levantó y lo dejó salir. Ocupó su lugar al lado de la ventanilla para que estuviera más cómodo al volver, por si necesitaba volver a levantarse.

Hotch cogió un analgésico del botiquín y entró en el pequeño baño del avión. Se tomó la pastilla y se mojó la cara con abundante agua fría. Al mirarse en el espejo, se vio demasiado pálido. No tenía ni idea de cómo iba a poder trabajar si no conseguía sacarse sus problemas de la cabeza. Siempre había sido capaz de hacerlo, separar su vida personal de la profesional (incluidos los problemas), pero no estaba seguro de poder hacerlo esta vez. La foto de Eileen Fletcher lo había descolocado más de lo que le gustaría admitir, y no sabía qué hacer con esos sentimientos. Decidió que intentaría no pensar demasiado y dejarlo pasar, él era totalmente profesional y podría hacerlo. Se volvió a mojar la cara con agua y salió del baño. No volvió a sentarse junto a Emily, sino que decidió hacerlo en uno de los asientos del final del avión.


Una hora después, aterrizaron en Florida. Cada uno se dirigió a las tareas que el jefe de Unidad había repartido antes en el avión. Hotch y Reid montaron en el SUV y condujeron a la estación de policía. Fueron recibidos por el jefe de policía, el agente Dalton.

-Gracias por venir, les tenemos preparada una sala para que estén más cómodos -después de las presentaciones, el jefe Dalton los llevó allí.

Ya instalados, Reid se puso a trabajar en la victimología, mientras él no podía apartar los ojos de la foto de la niña, aunque se suponía que tendría que estar haciendo otra cosa. El resto del equipo se había repartido entre la casa de las últimas víctimas y la oficina del forense, y esperaban noticias suyas. Hotch hizo una nota mental de enviar a las mujeres del equipo al hospital para hablar con Eileen.

-El forense ha determinado que Fiona murió por los golpes, luego la apuñalaron y más tarde le dispararon. Por si no fuera suficiente -la voz de Morgan sacó a Hotch de sus pensamientos.

-Y Michael fue obligado a ver cómo le hacían todo eso a su mujer -en el tono de voz de Prentiss se notaba el asco que le daba toda esa situación.

-Por cierto, también se descubrió que aparte de estar atados, también tenían la boca cubierta, por lo cual no podían gritar -terminó Morgan mientras se sentaba al lado de Prentiss.- Aunque cuando encontraron los cuerpos, la cinta de la boca había desaparecido.

-Por eso Eileen no escuchó nada, al menos como se supone que debería haberlo hecho, y pudo pasar totalmente desapercibida para el sudes -Reid dejó el rotulador en la pizarra y miró a Hotch, que parecía distraído.

-Así es. Prentiss, cuando Rossi y JJ vuelvan, quiero que vayas con ella al hospital a hablar con Eileen, haber si conseguís que os cuente algo nuevo.

Ella asintió, y todos se pusieron a trabajar. Un rato después, Rossi y JJ llegaron, y las chicas se fueron al hospital. García llamó con noticias.

-No he encontrado nada que relacionara a las víctimas, lo único que me ha llamado la atención es que los tres hombres eran deportistas, pero no se conocían ni iban al mismo gimnasio ni nada parecido .

-De acuerdo, de todas formas, sigue indagando sobre ellos y las mujeres. Habrá algo que los relacione, o en algún momento sus vidas se hayan cruzado. Gracias García -Hotch estaba a punto de cortar la llamada cuando García lo cortó.

-Una cosa más señor. He encontrado un dato curioso sobre Eileen Fletcher, no sé si es importante, pero es la hija de las últimas víctimas y…

-García…

-Eileen Fletcher es adoptada.

Continuará…

Nota 1: Pasaré un poco de largo el caso, aunque explicaré su resolución. No me siento cómoda desarrollando la totalidad de un caso, aunque admiro completamente a la gente que lo hace.