El sonido del timbre interrumpió la atención que prestaba al televisor aquel chico de ojos color chocolate. Se giro lo suficiente para mirar el reloj, no esperaba a nadie y le pareció realmente extraño que alguien lo visitara a esas horas, estaba seguro que Eriol no era. Puso pausa a la película antes de levantarse con pereza y abrir la puerta.

Un "clic" y el sonido de la puerta arrastrándose le mostraron a la persona que jamás creía vería parada fuera de su departamento a tal hora de la noche. Su sorpresa fue visible por un instante aunque ella no lo pudo notar ya que tenía la cabeza agachada y el flequillo de su cabello castaño se lo impidió.

-¿Qué… sucede…? -se sintió tonto por el tono usado e incomodo, era visible que ella no estaba bien.

-Él… él me dejo… -fue su única explicación en un susurro antes de avanzar para abrazarlo, haciendo que perdiera la compostura y el equilibrio cayendo ambos.

Se quedo demasiado quieto sintiendo como aquella chica a la que no podía llamar amiga propiamente dicho sollozaba y temblaba abrazándolo en la entrada de su apartamento aun con la puerta abierta. Suspiro lo menos notorio que pudo mientras su mano acaricio los largos cabellos.

-Ella esta ¿Llorando por amor? –pensó Shaoran –No lo entiendo…

_._

Los dedos masculinos sostuvieron los palillos llevándose los fideos a la boca fijando su mirada en el libro que sostenía con la otra mano.

-Hola Li –exclamo una voz cantarina. El alzo la mirada –Oye ¿Sabes donde esta Sakura-chan? –

-Buen día Daidouji –miro a la prima de la chica que seguramente seguía dormida en su departamento después del drama de anoche –No ha venido.

-¡Aaah! –Exclamo ella mirándolo curiosa, dejando su bandeja de almuerzo.

-¿Qué? –cuestiono incomodo por el tono que ella uso.

-Nada –sonrió mirándolo como en ocasiones lo hacia Eriol, como si ella supiera algo que él no –es solo que pregunte a Chiharu y Meiling si la habían visto porque toman clases juntas y ellas no sabían y tu respondiste tan convencido –Tomoyo se sentó junto a él.

-Es decir que no la he visto –agrego regresando a su lectura restándole toda la importancia que pudo –por eso supuse que no ha venido –agrego intentado despistarla.

-No llego a dormir –jugó con sus palabras –Pero buena deducción Li –finalizo dándole ese tono de falsa admiración.

Shaoran estuvo a punto de reír de puro nerviosismo pero logro morderse la lengua centrándose en su libro. Miro de reojo a Tomoyo, que aun sonreía. Rolo los ojos pensando que ella era como la versión femenina de Eriol.

Algunos minutos después el grupo de amigos que compartía con Sakura estaba sentado en la mesa platicando sobre trivialidades. Había conocido a todos la primera vez que se había mudado a Japón, durante la primaria por dos años y después en la secundaria por un año y ahora la volvía a ver en la universidad. Su comunicación había sido mas por Meiling que por ellos mismos, ya que su prima de largos cabellos negros que contaba una loca historia exagerando los ademanes era la actual roomie de Sakura, junto a la prima de esta, Daidouji.

_._

-Buenas tardes Li-kun –sonrió una alegre Sakura acercándose a él en la cafetería -¿Esta bien si me siento a tu lado?

-Ya estas sentada –él la miro.

Sakura abrió un poco mas los ojos -Jejeje – se toco la cabeza sintiéndose un poco avergonzada.

-Daidouji y Meiling están sentados con todos los demás en el área de afuera en las sombrillas –explico señalando la dirección. Como respuesta recibió una sonrisa y se percato que Sakura bajaba la mirada jugaba con el dobladillo de su falda.

-Mmh ju -Ella hizo un sonido de afirmación.

-¿Estás bien?

-Si, todo esta bien... Pero es mas tranquilo aquí contigo –explico ella bebiendo de la lata de refresco –Te mostré un lado vergonzoso de mi… además… -ella miro a otro lado mordiéndose los labios –sabes mi problema.

-¿hum? –en definitiva no entendía que tenia que ver él en su problema –Um… si… ¿y?

Ella no respondió evitándolo la intensa mirada color chocolate.

-Como sea ¿Por qué tenía que ser yo? –cuestiono con aquel tomo frio que tanto le caracterizaba -Ni siquiera somos cercanos Kinomoto. –resalto su apellido haciendo que ella se tensara.

-Bueno, es que –medito un momento su repuesta antes de mirarlo –no podía ir a casa, ni llamar a Tomoyo porque ella habría montado todo un escándalo y hubiera sido desastroso –no había sido necesario, ya que ella misma lo había hecho en opinión de él – y si le decía a Meiling habría sido igual ya que le habría dicho a Tomoyo. Naoko y Chiharu no respondieron mis llamadas ni mensajes –Sakura se sonrojo –Era bastante tarde y si le decía a Eriol seguramente le habría dicho a Tomoyo –Sus dedos índice se juntaron presionándose uno contra otro –no se como llegue pero recordé que vivías cerca. Meiling nos llevo cuando llegaste el semestre pasado.

-Así que fui tu última opción Kinomoto –exclamo él con una gota resbalando por su frente.

-Creo que en vista de lo que paso puedes llamarme Sakura –alzo la mirada chocando con la color chocolate –y yo podría llamarte… ¿Shaoran-kun? –pregunto bajito cerrando un poco los ojos como si esperara una reprimenda.

Eso lo había agarrado desprevenido en definitiva –Como quieras –exclamo sin titubear aunque se sintió un poco nervoso. No le gustaba tutearse con nadie mas que con su familia. Era incomodo.

-Gracias Shaoran-kun –ella tomo su mano regalándole una sonrisa –Sabes siempre tienes esa actitud de "No es mi problema" o "No me incumbe" –Shaoran retiro su mano lo mas sutil que pudo –pareces frio pero eres muy bondadoso. Crei que no me dejarías ni entrar a tu departamento y en cambio me dejaste quedarme y pasaste la noche conmigo –Sakura se sonrojo fuertemente al comprender lo que había dicho –Me alegro que hayas sido tu –agrego bajito.

Shaoran se quedo sorprendido, torció un poco la boca -¿Qué quieres por esas lindas palabras? –pregunto incomodo intentando disipar ese ambiente de complicidad afectuosa.

Sakura se sorprendió –Oeh! No Shaoran-kun no! Es mas te invitare a cenar para agradecerte –sonrió ella alzando los pulgares.

-No ha dormido bien. Tiene unas ojeras terribles –pensó mirando como el maquillaje no había hecho su trabajo –Solo si tu pagas –acepto intentando parecer que lo hacía de mala gana.

_._

No importa si ella y yo no éramos cercaos, no podía dejarla así nada mas.

Si no podía o quería desahogarse con su prima que era su mejor amiga seguro había un motivo lo suficiente substancial.

Tampoco importaba si yo era frio o no me importaba o no me gustaba inmiscuirme.

Simplemente no podía dejarla, no me parecía correcto

No eran cercanos en definitiva pero sabía que Sakura no bebía, ni una sola vez de todas aquellas anteriores en las que salieron con sus amigos, aunque le hubieran insistido ella no había bebido ni un solo sorbo de ningún tipo de alcohol. Las lágrimas hicieron acto de presencia después de algunos vasos de cerveza que acompaño a la barbacoa. Ella había insistido al saber, seguramente por Meiling, que era uno de sus restaurantes favoritos aunque se había negado conociendo los precios y calculando la economía de la ojiverde, ella no había cedido.

El suspiro exasperado. ¿De dónde venían tantas lágrimas? ¿Por qué ella lloraba tan desconsoladamente?… Esos sentimientos. Shaoran trataba de entender… amor… dolor… y todas esas lagrimas. Había visto a Meiling y a alguna de sus hermanas pasar por algo parecido pero en definitiva no les había afectado tanto como a Sakura.

-Sakura –llamo despacio con una calidez en la voz de la que no se percato.

Ella alzo su rostro. Sus ojos color esmeralda brillan, estaban hinchados y de un momento a otro se abrieron sorprendidos, reflejando algo más que Shaoran no logro descifrar.

-¿Eso lo hiciste subconscientemente? –pregunto con una sonrisa triste.

-¿El qué? –entendió de que hablaba al momento de sentir una lagrima en su dedo. Había acariciado su mejilla sin darse cuenta en qué momento había alargado la mano para tocarla. Retiro la mano.

-Perdóname, se supone que vinimos para compénsate por lo de la otra noche –con el filo de la manga de su suéter se limpio las lagrimas –y mírame soy un desastre.

-Dime –no dudo incluso cuando eso realmente no le incumbían.

-¿Qué cosa? –pregunto suspirando sin poder retener las lagrimas que seguían cayendo por sus mejillas sonrojadas a causa de las cervezas.

-Dijiste que "él te había dejado" –exclamo refiriéndose a la noche anterior –No pregunte porque no quería que te sintieras peor, pero hoy has bebido por él, no has dormido y no has dejado de llorar –bebió de un solo trago lo que sobraba de cerveza en su vaso -¿Por qué Sakura? ¿Por qué hizo eso? ¿Estas segura que no fue solo una tonta pelea? –se sintió molesto. No tenía derecho pero ella lo había involucrado en el momento que había tocado el timbre de su departamento.

La delicada y femenina mano tomo su vaso de cerveza e imitándolo termino más de la mitad del contenido intentando darse valor. Shaoran no la detuvo.

-No quise acostarme con él –contuvo la respiración esperando la respuesta de su amigo.

-¿Qué acabas de decir? –respondió por inercia en cuanto la escucho, acercándosele demasiado mientras apretaba los puños hasta ponérsele blancos los nudillos.

-Que no quise acostarme con él –repitió despacio tomando un tono más rojo que rosa en las mejillas desviando la mirada. Podía sentir como el se cernía sobre ella. Si un mes atrás alguien le hubiera dicho que le confesaría a Shaoran Li que tenía problemas con su vida sexual le habría tachado de loco o se habría reído como una desquiciada –Al principio fue delicado, no dejo de insistir de intentar… pero yo… no lo se… -suspiro pesadamente sintiendo esa desesperación al recordar –no estaba lista. No lo se… -sirvió mas cerveza y se la llevo a los labios –nunca lo he hecho Shaoran… me sentía avergonzada… parecía esperar mucho de mi y yo…

-¡NO!–alzo la mano mostrando su palma llamando la atención de aquellos a su alrededor –Sakura no quiero saber –de hecho ya había dicho demasiado. Ella era virgen por lo que acababa de decir. Se paso la mano por el desordenado cabello –Demonios – maldijo en su mente sirviendo mas cerveza antes de beberse el vaso de un jalón ahogando sus pensamientos.

La castaña ahogo un sollozo. Ese era uno de los motivos por el que nunca preguntaba, por el que nunca se inmiscuía. Sakura se recostó en la mesa cubriendo su rostro llorando audiblemente, su cuerpo temblaba. Ninguno de los dos dijo nada tras varios minutos.

-Mierda-lo había hecho. Ella no necesitaba ayuda para sentirse mal pero el gustoso le había echado un buen empujón. Se puso de pie.

-¿Shaoran? –dijo mas fuerte de lo debido intentando pararse pegándose en la mesa.

-Espérame aquí. No tardo.

Afirmo sentándose nuevamente, estaba mareada así que recostó la cabeza en la mesa mientras deslizando su dedo por el filo del vaso de él. Pronuncio su nombre saboreando cada fonema. Cuando cursaban secundaria sin que lo supiera él había hecho que ella se sonrojara en repetidas ocasiones. Llego a pensar que había sido un dulce y suave amor platónico de los que nunca se confiesan, había disfrutado su compañía sin decirle una palabra pues sabía que se iría a Inglaterra junto a Eriol en cualquier momento o regresaría a Hong Kong junto a Meiling. Ella no era para él, no era su tipo, ni siquiera podía imaginar que se fijara en ella. No, en definitiva no estaba a la altura del perfecto heredero Li Shaoran, porque solo de mirarlo… ¡por los dioses! Era perfecto. Shaoran era atractivo, tenía un acento al hablar ingles que hacía que todas en clase se derritieran, hablaba tres idiomas, era una de las personas más inteligentes que conocía y ni hablar de los deportes, caballeroso, independiente, muy responsable y solía atraer la mirada de varias chicas en cuanto entraba a cualquier lugar. Estaba convenida de que los dioses se habían tomado tiempo extra al crearlo… Sakura sintió que le faltaba el aire ¿Ella realmente había pensado eso?… y aun que ella pensaba todo eso él estaba ahí con ella, consolándola, sosteniéndola, limpiando sus lágrimas por un tipo que… Dioses él no era en absoluto un cubo de hielo como todos creían.

-Vamos –dijo tomando su maletín y la mochila de ella.

Sakura regreso a la realidad dejando su monologo de ideas desordenadas en algún lugar que no recordaba. Se sentía bastante mal.

-La cuanta –intento ponerse de pie sin mucho éxito hasta que Shaoran le ayudo –En mi mochila esta… esta… -lo miro confundida como si acabara de olvidad de que estaba hablando –ah si… eso… ¿Cómo se llama? –se sostuvo de él mientras Shaoran intentaba ponerle el abrigo –eso con que se paga.

-Ya he pagado la cuenta –Shaoran la tomo con firmeza de la cintura, no era algo que hubiera pensado detenidamente hasta sentir como sus suaves pechos se aplastaban contra su torso- te llevare a tu casa.

.

..

-¡NO! no debías pagar... y te había invitado –exclamo ella dándose cuenta que ya no estaban en el restauran –En que… momento… -Ella lo miro suplicante –No me lleves con Tomoyo por favor –susurro agarrándose mas fuerte del abrigo de él.

-Puedes quedarte en mi cama –ahí iba de nuevo a involucrarse en lo que no debía.

-¿Shaoran? –ella lo miro, sus ojos tenían nuevamente aquel brillo que él no supo que era.

-No pienses mal –se apresuro a aclarar –Yo dormiré en el futon en la otra habitación.

-Sabía que no me equivoque contigo Shaoran –Sakura se abrazo a él acurrucándose en su pecho –eres increíble…

-Deja la adulación o le diré a Daidouji –amenazo con un ligero sonrojo sosteniéndola con firmeza por si acaso, instándola a que siguiera caminando.

Sakura comenzó a reír haciéndolo sentir que todo comenzaba a mejorar. La risa de ella era dulce como una cereza.

Llegar a su departamento había sido toda una tarea olímpica. El trayecto se volvió cruelmente incomodo en el momento en que la metió en el taxi y el hombre no paraba de verlo con ojos reprobatorios. Shaoran suspiro soportando su fastidio haciéndola un poco pasadera por el hecho de que Sakura se aferraba a su brazo como si él fuera a escapar, aunque ese pensamiento le pareció estúpido minutos después.

El subir las escaleras tampoco le había ofrecido una situación fácil ya que ella se cayó en dos ocasiones sobre él, literalmente había tenido que cargarla hasta su cama. Le quito los tenis e intento meterla en la cama. La dejo por un momento regresando sobre sus pasos para traer su maletín y la mochila. Al entrar nuevamente por lo necesario para poder ir a dormir se percato que ella se había quitado la ceñida falda e intentaba quitarse el holgado suéter con el que parecía tener dificultades. Gruño acercándose para ayudarla, Sakura estaba demasiado ebria aun, por lo único que rogaba era que no vomitara… sus pensamientos se cortaron dejándolo de piedra exactamente a un paso de ella al ver que no llevaba blusa de bajo. Sakura lo miro con los ojos entrecerrados, el cabello completamente despeinado dejando caer el sueter.

-¡Maldita sea Sakura! –dio media vuelta y azoto la puerta al salir.

Se encogió de hombros sin una sola idea de porque estaba enojado con ella antes de dejarse caer en aquella cómoda cama.

_._

-Card Captor Sakura no me pertenece, así como tampoco sus personajes. Esto lo hago sin fines de lucro con el único propósito de mantener ocupada a mi retorcida mente.

-Este Fic esta inspirado en un manga llamado Ai Dano Koi Dano de Ootsuki Miu, es un manga Yaoi así que tiene mucho de mi autoría.

-Hace AÑOS que no escribo para fanfiction, anduve mucho tiempo en foros de rol de los que realmente también me fastidie hasta el punto de no querer escribir nada… Asi que he salido de un retiro de casi un año… se que no es perfecto pero espero les guste.