Hola, sé que hace mucho que no aparecía por aquí, pero estos días estando encerrada me han dado cierta inspiración y cuando se me vino esta idea a la cabeza, no dude en escribirla. Espero que sea del agrado de quienes decidan leer y que disfruten la lectura.
Los teen titans no me pertenecen.
Capítulo 1
—A partir de ahora, las parejas con un miembro de la Torre están prohibidas— decretó Robin.
El súbito inicio atrajo la atención de todos los presentes y, por unos segundos, cada uno de los chicos miro confundido a su líder. Normalmente cuando el Chico Maravilla los llamaba para una junta, solía comenzar con un resumen sobre porque estaban ahí, proseguía a mencionar las razones que lo habían llevado a tomar una decisión y finalizaba asegurándose de que todos habían comprendido sus indicaciones. El hecho de que las cosas ahora fueran al revés llevo a que la confusión inundará a los titanes y ésta no tardo en presentarse en sus rostros.
—¿Hay alguna razón… para que de pronto digas eso? —se atrevió a cuestionar Chico Bestia.
Robin giro el rostro hacia el verde, quien se arrepintió de haber preguntado.
—Hubo un problema en otra torre —se limitó a mencionar.
Sólo para Raven, experta en captar indirectas, resultó obvio que Robin no quería dar más detalles del asunto, por lo que sus ojos fueron a dar en el más joven de grupo. Estaba segura de que él sería el primero en demostrar un interés que iba más allá del que le estaba permitido y prefería prevenirlo con la mirada de no hacerlo. En más de una ocasión le había comentado a Chico Bestia que no se inmiscuyera en asuntos que no le importaban, pero él pocas veces le hacía caso y, por lo general, Robin no se molestaba con sus preguntas, pero en ese momento Raven temió que su líder no se lo tomará a bien y que, al final, el verde pagará por los platos rotos.
Era consciente del humor que lo embargaba y en eso nada tenía que ver su conexión. Sus rasgos, por lo general suaves, en aquel momento se encontraban tensos, dando clara muestra de enojo. A Raven le había bastado con dirigirle una rápida mirada luego de que los llamara para una junta de urgencia para notarlo y sabía que cuando se encontraba así lo mejor era aceptar sus órdenes y mantenerse alejados.
Por eso le alegro cuando los ojos del cambiante fueron a dar con los suyos. Movió ligeramente la cabeza a ambos lados, indicándole una negativa, y se tranquilizó al ver que Chico Bestia pronto entendía la indirecta.
—¿Qué fue lo qué ocurrió?
Raven rompió el contacto con Chico Bestia cuando las palabras de Star llegaron a sus oídos. Su mirada se posó en Robin, dispuesta a intervenir si era necesario, y espero que la ternura que solía inspirar la extraterrestre bastara para que no perdiera la paciencia.
—Un pleito entre dos titanes ocasionó que un asalto saliera mal y dos personas resultaron heridas. A uno pudieron auxiliarlo sin complicaciones, pero el otro se encuentra en estado crítico.
A todos les impacto la noticia y por unos segundos volvió a reinar el silencio.
No era la primera vez que la interferencia de los titanes causaba daños colaterales, salvo que en su mayoría eran edificios, autos, alumbrado o espectaculares los que se veían afectados. En pocas ocasiones una persona se había lastimado, pero siempre con heridas superficiales, nunca nada con tal gravedad.
—¿Y eso… que tiene que ver con lo que dijiste? —ahora la pregunta vino de Cyborg.
Robin exhalo un largo suspiro.
—Los responsables están involucrados sentimentalmente… o parece que lo estaban— una expresión de frustración se apropió de su rostro y de nuevo expulso el aire con violencia—, desconozco los detalles y de cualquier manera son irrelevantes. El punto aquí es que no podemos olvidar que nuestro deber principal es cuidar la ciudad y a quienes la habitan, no ponerlos en peligro. Lo personal queda relegado cuando hay una emergencia y en vista de que lo ocurrido Abeja y yo tomamos la decisión de que las relaciones entre miembros de la misma torre están prohibidas ¿entendido?
Ahora todos los titanes comprendieron que no debían hacer más preguntas sobre lo sucedido. Se limitaron a asentir y aguardar en silencio a que Robin saliera de la sala.
—¿Habrá sido algo muy grave? —dijo por fin Chico Bestia.
—Debió serlo —respondió Cyborg mientras cruzaba los brazos sobre el pecho— de otro modo no hubieran llegado a esa resolución.
—¿Viejo crees que haya ocurrido en la Torre Este?
—No lo sé Bestita, supongo que sí. Debe ser por eso que Abeja está involucrada, aunque ignoraba la existencia de una pareja formal.
—Yo creo que pudieron ser…
—No es nuestro asunto —interrumpió Raven las posibles parejas que se comenzaban a formar en las cabezas de sus amigos—, lo mejor será obedecer y volver a lo que estábamos haciendo.
—La amiga Raven tiene razón —concordó Star— esto ya ocasionó demasiados problemas. Lo mejor será seguir con lo nuestro.
Y antes de que alguien la detuviera voló a la cocina, donde reposaba un platillo a medio cocinar. Cyborg y Chico Bestia se encogieron en hombros y regresaron a sus posiciones en el sofá, dispuestos a retomar su videojuego. Raven, por su parte, bebió lo que le quedaba de té y optó por dirigirse a su cuarto. Abandonó la sala y un breve debate entre sí leer un poco o meditar se llevaba a cabo en su interior cuando una ola de enojo la envolvió.
El sentimiento resultó ser tan fuerte que pronto sintió como la cabeza le martilleaba y los ojos le escocían. Necesito parpadear un par de veces para que las lágrimas que se habían acumulado desaparecieran. Sus manos se crisparon y convirtieron en puños, apenas si sintió como sus uñas se enterraban en sus palmas. Las ganas de golpear algo no se hicieron esperar y la obligaron a cambiar el rumbo de sus pies con dirección al gimnasio.
Con una leve intuición sobre lo que le pasaba, no detuvo su caminar y en poco tiempo se encontró en tal lugar. Le sorprendió encontrarlo vacío, estaba segura de que lo encontraría allí, pero al sentir que el enojo crecía más decidió esperar.
Se acercó a los casilleros, quitándose la capa en el camino. La doblo con cuidado y abrió el que le correspondía. Se quitó las botas y las guardo junto con la capa, al tiempo que extraía unos tenis y unas vendas.
Estaba terminando de vendarse las manos cuando la puerta del gimnasio se abrió. Raven dirigió sus ojos hacia la entrada y vio la silueta de Robin temblando de ira, pero tan pronto como el joven reparo en su presencia, se calmó momentáneamente.
—Raven ¿qué haces…? —no terminó de hacer la pregunta debido a que notó los cambios en el uniforme de su compañera —¿lo hice de nuevo?
Ella se limitó a asentir y camino hasta el saco de box preferido de Robin. Él observó como ella se posicionaba detrás del saco y lo tomaba con ambas manos. Suspiro pesadamente y se dirigió a los casilleros.
—Lo lamento.
Raven lo observó quitarse los guantes e imitar la acción de envolverse las muñecas con las vendas.
—No es tu culpa, debo de poner barreras más fuertes —añadió apartando la vista cuando Robin se quitó la parte superior de su traje para reemplazarla por una playera de tirantes blanca.
Él bufó y se acercó. Una vez que estuvo a escasos centímetros del saco, comenzó a golpearlo de manera frenética, descargando toda su ira y frustración sobre él. Al principio Raven sintió como la ira crecía y se concentró en tratar de mantener el control y asegurar más las barreras mentales para que los sentimientos de Robin no se infiltraran con facilidad. El enojo pronto comenzó a disminuir y no estuvo segura de si era mérito suyo o los golpes por fin estaban teniendo éxito y Robin se estaba calmando, sin embargo mantuvo su posición detrás del saco.
Después de casi una hora en que no se escuchó otra cosa que los puños de Robin impactarse contra el saco, él se detuvo. Se pasó el antebrazo por la frente, intentando quitarse la capa de sudor que le impedía ver con claridad.
—Toma.
Gracias a sus poderes, Raven le había acercado una toalla pequeña y una botella de agua. Robin tomó ambas no sin antes dedicarle una sonrisa de agradecimiento. Se limpió toda la cara y después se la colgó en el cuello. De un trago se bebió casi toda el agua, reparando en lo sediento que estaba. Cuando terminó volvió a limpiarse la cara y aventó ambas cosas en dirección a los casilleros.
—Prometo recogerlos en cuanto nos vayamos —anunció al ver la mueca que le dirigía la empática.
La expresión de la chica se suavizo y, luego de ver como ahora Robin sujetaba el saco, comenzó a golpearlo, intentando imitar los movimientos que le había visto hacer.
La siguiente hora resulto más amena. Los golpes de Raven no iban cargados de tanta fuerza y ni eran producto del coraje, por lo que Robin no tenía que hacer esfuerzos para sostener el saco. Un par de veces la interrumpió para indicarle como realizar mejor los golpes y eso fue muestra suficiente para saber que su humor estaba mejorando.
Cuando el reloj marcó las siete de la tarde, ambos estaban exhaustos y cubiertos de sudor. Se dirigieron a la banca más cercana y de nuevo Raven atrajo con sus poderes un par de toallas y botellas de agua. Se limpiaron y bebieron en silencio, cada uno ocupado en sus propios pensamientos.
—Gracias —dijo Robin después de unos minutos.
—No tienes que agradecer —respondió Raven dando otro sorbo— pero ¿quieres hablar de eso?
Robin desvió la vista y la enfocó en la botella de agua.
—Es sobre lo que paso en la Torre Este.
Raven asintió y aparto la mirada. Recordó que horas antes Chico Bestia y Cyborg habían mencionado que posiblemente el accidente hubiera ocurrido con los titanes del este y le sorprendió comprobar que ambos tenían razón.
—Tú sabes que por lo general procuro no meterme con los miembros de otros equipos —continuó Robin—, y espero que hagan lo mismo con ustedes.
—¿Abeja dijo algo? —la sola suposición le parecía improbable. La líder del este era una de las titanes más maduras y no podía imaginársela hablando sobre chismes con Robin.
—No… ella no —negó con premura el joven, pero fue incapaz de proseguir.
Raven medito la situación por unos segundos. Su nulo interés por las acciones del resto de los titanes le impedía saber con certeza quienes eran los líderes de las otras torres o siquiera si éstas existían, pues la mayoría de los chicos trabajaba en solitario, pero si de algo estaba segura era que alguien había cuestionado el liderazgo de Robin y quien hubiera sido, o lo que hubiera dicho, bastó para irritarlo al punto que sus emociones penetraron las barreras de su mente y le afectaron también a ella.
—¿Batman tiene algo que ver? —mas que una pregunta era una afirmación. Raven sabía el continuo estrés al que era sometido Robin por su mentor a la hora de llevar las riendas del equipo. No esperaba nada menos que un trabajo ejemplar, justo como el que él desempeñaba en la Liga de la Justicia.
—Me sorprende que me conozcas tan bien —respondió con un tono de burla en la voz.
—Tampoco es muy difícil suponerlo —contraatacó la joven— ¿qué ocurrió esta vez?
—No es sólo esta vez, hace semanas que estoy bajo la lupa —Raven asintió, ahora comprendía su reciente malhumor —. De un tiempo para acá me cuestiona frecuentemente y vive al pendiente de si los titanes cometen un error ¡Ya te imaginarás el incendio de Troya que se armó cuando se enteró que un civil estaba herido por culpa de los chicos! Lo único que "me salvo" fue que ninguno de ustedes era de los involucrados. Pero apenas estaba tranquilizándose cuando tuve que revelarle quienes habían sido los responsables…
Aquel comentario extraño a Raven.
—¿Quiénes fueron?
—Jinx y Kid Flash —casi escupió los nombres—, me advirtió que mantuviera vigilada a Jinx pues sabía de su vida anterior, pero le asegure que los titanes del este se podían encargar bien de ella— se llevó la mano sienes y comenzó a masajeárselas. Raven notó como una nueva ola de ira se aproximaba y se centró en reforzar su mente— ¡y con Kid Flash ni se diga! Flash está furioso, nunca pensó que su aprendiz pudiera ser causante de algo así.
—Entiendo lo de Jinx, pero ¿qué tienes que ver con Kid Flash?
—Cuando se independizó, Flash y Batman me pidieron que lo reclutará en nuestro equipo, al parecer Flash no pensaba que estuviera listo para trabajar en solitario y creyó que con nosotros estaría bien porque él y yo nos conocemos de antes y somos buenos amigos —explicó Robin—, pero Kid Flash quería probar que podía hacer bien las cosas por su propia cuenta. No vi necesario imponerme y obligarlo a que se viniera con nosotros. Supuse que era cuestión de tiempo, que tarde o temprano acabaría por unirse a un equipo ¡y no me equivoqué! Luego de que conoció a Jinx y que la recibieron los del este, se unió a ellos sin protestar.
Raven escuchaba todo en silencio.
—Sin embargo, Batman insistía en que lo mejor era que Kid Flash estuviera con nosotros. Seguido me decía que no era buena idea que hubiera parejas en el mismo equipo.
—Y ahora con esto te hacen en parte responsable de lo que ocurrió.
—En gran parte —corrigió Robin y a través del antifaz Raven pudo distinguir como apretaba los párpados—, luego de hablar con ustedes Batman me llamó para reprenderme sobre lo ocurrido y cuestionar las decisiones que he tomado. Suponen que la idea de los titanes ya no es tan buena como en un principio.
Por primera vez desde que habían comenzado a hablar, las palabras de Robin lograron inquietarla.
—¿Qué quieres decir con que suponen?
Robin dejo de sobarse las sienes. Se inclinó hacia enfrente y apoyo los codos sobre las piernas.
—La Liga no cree que sea muy sensato que un montón de adolescentes defiendan por su cuenta la ciudad y menos que vivan juntos. A sus ojos un grupo de "niños" viviendo juntos y lidiando con problemas de adultos no es otra cosa que una bomba de tiempo y hormonas… y lo que pasó hoy no ha hecho más que confirmarles la teoría.
Raven no pudo creer que lo que decía Robin fuera en serio y tuvo que contenerse para no reírse.
—Eso es una estupidez. No pueden sentenciarnos por un solo error, muchas veces hemos salvado a esta ciudad por encima de nuestros problemas personales.
—Lo mismo le dije a Batman, pero sigue teniendo sus dudas respecto a los equipos. No está en contra ni pone a juicio nuestras habilidades, pero sostiene que no somos lo suficiente maduros para trabajar en equipo.
—¿Y prefiere que lo haga cada quien por su cuenta?
Robin se tardó en responder y con cada segundo el temor de Raven por lo que se imaginaba iba en aumento, sin embargo no fue hasta que él se volvió que su teoría se confirmó.
—Raven piensan que lo mejor es disolver a los titanes.
Si llegaron hasta aquí se los agradezco, y repito que espero les haya gustado. Ojala se animen a dejar un comentario con lo que piensan de la historia. Quiero pensar que la actualizare pronto, ya tengo escritos los 5 primeros capítulos, sólo me falta corregirle algunos detalles, pero si todo sale bien espero poder estar actualizando al menos dos veces a la semana. Y ya sin nada más que decir me despido.
