Todos los días es igual.
No puedo parar.
¿Qué me hiciste Craig?
Todo empezó desde que empezamos a ser la primera pareja gay de South Park, todo era solo para mantener a la gente feliz y a nuestros padres orgullosos, pero...
¿Esa fue tu intención desde el principio?
Mientras el tiempo pasaba te volvías cada vez más apegado a mi, tus pequeños besos en las mejillas y manos comenzaron a aumentar en besos algo más íntimos y caricias. No nos olvidemos de esa mirada llena de deseo y lujuria que comenzabas a darme cada vez que me mirabas la cual antes simplemente era de cariño y ternura por mis reacciones a todo. Un día como cualquier otro me pediste ir a tu casa para pasar todo el fin de semana juntos, seria como unas pequeñas vacaciones en tu casa, no pensé nada extraño al principio.
Probablemente solo veamos películas y juguemos videojuegos...
Llegue a tu casa como de costumbre, me habías dicho que no era necesario que llevara pijama, que me dejaras usar tu ropa para dormir, me recibiste con un abrazo y un beso que me robo el aliento, cuando te separaste me volviste a sonreír de esa manera y mientras tomabas mi mano me hiciste entrar a la casa.
—Debes estar cansado, honey —Dijo el azabache mirándome de forma tranquila.
—Solo un poco, pero puedo aguantar para estar despierto —Mire al mayor dándole una leve sonrisa.
—¿Seguro?~ —El tono de su voz era algo atrevida y a la vez juguetona.
—Si, ¿por qué preguntas?
Ahora que me doy cuenta, era un ingenuo, como jamas vi las señales antes.
Craig me empujo un poco a la cama y se coloco encima mio mientras observaba cada parte de mi rostro.
—Te amo, honey~
Sin poder responder a su confesión, comenzó a besarme de forma intensa mientras sentía como su mano recorría mi abdomen y subía hasta mi pecho acariciando y pellizcando mis pezones mandando pequeñas olas placenteras por mi cuerpo. Lo único que podía hacer al respecto era corresponder el beso y sacar pequeños gemidos de placer. Craig, aprovechando mis pequeños jadeos y gemidos metió su lengua dentro de mi boca profundizando el beso mientras que comenzaba a rozar el bulto que se le había formado en el pantalón con el mío haciéndole soltar suspiros y leves gruñidos. Se separo del beso mientras que un hilo de saliva nos unía a ambos, me miro unos momentos, como si esperara algo de mi.
—T-También...te amo Craig...
Con eso, elimine cualquier opción de poder detener esto. Craig desesperado, levanto mi camisa y comenzó a quitarme el pantalón junto con la ropa interior.
—C-Craig espera... —supliqué sonrojado mirando al azabache.
—Ya no puedo esperar más, babe~ —dijo mientras relame sus labios.
Mientras bajaba sus pantalones y ropa interior un poco, lamió sus dedos y se puso a prepararme para lo que vendría después, soltaba pequeños quejidos mezclados con jadeos por la nueva y extraña sensación. Una vez listo, retiro sus dedos y se acomodo entre mis piernas para después, con cuidado, entrar. Todo fue tan repentino pero...me encanto...no puedo olvidarle. Ya no fingimos el ser una pareja, lo demostrábamos y confirmamos, al punto de parecer que lo gritamos a los cuatro vientos. Ahora cada vez que estamos solos hacemos nuestro pequeño juego de beso y caricias que se volvió convirtió en una adicción más además del café.
Craig Tucker es mi nueva adicción.
