Mil perdones por la poca actividad que a habido en el resto de mis historias, espero que este nuevo proyecto sea de su agrado.
Como siempre los personajes no me pertenecen yo solo los ocupo sin fines de lucro.
Capítulo I. A primera vista.
-.-.-.-.-.-.-.- Elsa -.-.-.-.-.-.-.-
Respira. Uno, dos, tres, cuatro.
Respira. Uno, dos, tres, cuatro.
Aquí vamos.
¡¿Por que diablos no me muevo?!
No sé cuánto tiempo he estado en el mismo lugar, incluso la recepcionista me a comenzado a ver como si estuviera loca.
Bien, se por qué estoy tan nerviosa, hoy es mi primer día como pasante, y por si no fuera poco comenzar desde cero en un lugar, este despacho es de los mejores de Arendelle, y no es por que yo lo diga, es solo un hecho que corre por la mayoría de universidades y prácticamente en todo lo que tenga lo mínimo que ver con el derecho.
Månen y asociados, desde hace mas de veinte años es una de las grandes firmas de abogados en toda Europa, incluso se dice que la dueña de la firma es una abogada del diablo, pues según cuentan a lo largo de su carrera nunca a perdido un solo caso.
Ahora, en realidad se supone ya pase la parte difícil, la entrevista.
Uno de los socios, fue el que me entrevisto.
Y aunque nunca me e considerado poca cosa, en realidad no se por que me termino aceptando, el otro de los entrevistados, hablaba dos idiomas mas que yo, y no solo eso, ya tenía experiencia en el campo, pero me terminaron aceptando a mi.
Debo de admitir que es un gran paso, incluso mi padre, que rara vez muestra su sentir, me felicito. Puede que para algunos la felicitación de uno de sus padres, sea poca cosa, pero en mi caso no, el es un abogado de renombre, se que el corte regio es una forma para lidiar con todo lo que un abogado debe de ver, pero eso no quita que de vez en cuando me hubiera gustado que el me diera unas cuantas palabras de aliento.
Por eso no puedo desperdiciar esta oportunidad, incluso vengo de traje aun cuando me dijeron que no era necesario, pero si lo que me han dicho mis maestros tiene algo de cierto, como te ven te tratan.
Doy un paso, y la recepcionista me sonríe.
- Pensé que nunca te animarías. - dice con gracia, sus finas facciones hacen imposible que tome a mal las palabras.
- Debía hacerlo, es mi primer dia, soy Elsa Corona, la nueva pasante.
Sus ojos me examinaron de arriba a abajo, pero sin perder su sonrisa. - ¿Si te dijeron que el traje no era necesario verdad?
- Ehhh.. sip, solo que..
- Al fin, pensé que tendría que salir a buscarte. - la voz conocida hace que deje de hablar, y antes de darme cuenta, Jack Frost esta a mi lado. - Estábamos apostando cuánto te tardarías en entrar, por supuesto mis esperanzas estaban en ti.
Me río, supongo que no era tan fácil pasar desapercibida. - Gracias.
- Veo qué decidiste dejarnos mal a todos, con ese hermoso traje.
Siento mi rostro arder con sus palabras, en serio no pensé que el traje fuera la gran cosa, de haberlo sabido me hubiera venido en un pantalón de mezclilla y una leñadora.
- Jack, deja tranquila a la niña. - la mujer sale en mi defensa, sus ojos chispeantes me tranquilizan. - Te vez estupenda, pero generalmente solo se utiliza traje cuando hay un nuevo cliente, o si la jefa esta de mal humor.
- Bella, yo le explico las reglas, ven sígueme.
Yo me despido de Bella con una sonrisa, mientras camino a prisa para alcanzar a Jack.
- Bueno, como te explique por teléfono, tu horario será de tres a nueve, y de lunes a viernes. - dice mientras que tomamos el elevador para subir a las oficinas. - Rara vez los pasantes deben quedarse, pero en caso de que se te pida, no hay problema en que te niegues, tu sueldo será de 6ooo euros.
- ¿Al mes? - pregunto ilusionada, esa cantidad es un excelente comienzo.
- No niña. - y suelta una risa, yo me desanimo casi de inmediato. - A la semana.
¡Carajo! Eso significa que podría comenzar a vivir sola, un departamento de soltera, mi ropa, y podría comenzar a meter mano en el carro que compre en un impulso y no tenía idea de cuánto debería invertirle.
- Eso si, te van a explotar con el sueldo que ganas, la jefa no soporta a los mediocres ni a los holgazanes.
Las puertas se abren con un sonoro bip, y veo las oficinas.
Lo pisos lustrados, las luces blancas, y los muebles de madera perfectamente lustrados me dan la bienvenida, todo parece gritar perfección, hay personas leyendo por todos lados, unos cuantos corriendo por los pasillos.
- Ellos son los de las copias. - me dijo Jack mientras salía del elevador, señalándome a un chico no muy mayor que yo. - También son los mensajeros y a los que les puedes pedir café o galletas, hasta tu almuerzo si es lo que quieres.
No puedo evitar soltar un suspiro de alivio, casi siempre de becario, yo seria la que haría esas cosas, pero si hay encargados para eso, significa que estoy libre de eso, ahora no se si quiero ver que me toca a mi.
- Con el tiempo, comenzaras a conocer a todos, pero no te preocupes si alguno no se digna a decirte algo, el ego de un jurista es más grande que si mismo.
Yo solo sonrío, no por nada la facultad de derecho es de las más odiadas de la universidad.
- Está es tu oficina, es el teléfono, si se te necesita sonara y solo debes contestar.
Yo veo la oficina, y realmente no es nada pequeña, por lo menos de seis por seis, un escritorio de madera esta en el centro y una computadora sobre de ella, a los lados están los libreros con los códigos y algunos libros mas.
- Tu primera tarea, es checar estos casos. - Dice mientras que me da un par de carpetas, que debo admitir son muy pesadas. - Y escribir como los llevarías, y como te responderían, prácticamente hacer el juicio en papel, no hay prisa, pero tampoco lo tomes a la ligera.
Solo dejo que salga, y yo me siento para comenzar, realmente no quiero arruinar esto, no son muy difíciles, pero el tomar ambas partes del caso, es bastante tedioso, por qué debo de decir yo misma me meto el pie.
Pero si las palabras de Jack son ciertas, es justo lo que se espera de mí así que ya que.
Apenas llevo la mitad del proceso de uno, y siento mis ojos arder, no fue la mejor idea comenzar a usar hoy lentes de contacto.
Veo a la parte de abajo de la computadora, para saber la hora, espero que no se me haya pasado la hora del almuerzo.
¡Caldito sea!
¿¡Las diez!?
¡¿Por qué nadie me dijo?!
Por qué se supone eres una adulta
En ocasiones el subconsciente es una perra, además apenas acabo de cumplir los veinte años, ni siquiera puedo tomar en todos los países.
Tomo mi bolso y estoy por irme, cuando la veo, está recargada en la puerta, una pequeña sonrisa adorna sus labios color carmín, y su cabello cobre es simplemente de otro mundo, no sé quién sea, pero debo de decir que es hermosa, sus mejillas están repletas de pecas, y sus ojos esmeralda, podría perderme en ellos.
- ¿Acabaste? - incluso su voz es fascinante, que no logro comprender lo que me dijo.
- ¿Disculpa?
- Que sí terminaste, parecías muy concentrada. - me dice sonriendo, y sé que se está burlando de mí.
Y bien, una cosa es que sea una mujer sumamente hermosa, que quisiera hacer mía justo ahora, hacerle gritar mi nombre mientras la embisto en contra del escritorio, y otra muy diferente es que deje que se burle de mí tan descaradamente.
- Si tuviera un poco de sentido común, me hubiera dicho la hora que era. - Digo irritada, ¿por dios quien se cree que es?
Una de sus cejas se eleva, y me ve como si no creyera lo que le dije. - Mis perdones, pero no me pereció correcto detener su concentración.
Bueno, dijo perdón, tal vez no debí ser tan brusca, finalmente no es su culpa.
- Lo siento, dije las cosas sin pensar, me llamó Elsa Corona, soy la nueva pasante.
- Mucho gusto, yo soy...
- Al fin la encuentro. - La voz de una mujer la interrumpe, y casi de inmediato veo a otra pelirroja acercarse a ella, jadeando, posiblemente por la carrera que dio. - El señor Butchman nos espera abajo.
- Te dije que se adelantarán. - Dice la cobriza con cansancio.
- Lo se, perdón pero ya sabe cómo es el. - la mujer puso un dedo sobre su labio, figurando un bigote. - "No voy a ningún lado sin la señorita Anna Månen" - Dice con voz grave, como si fuera un hombre.
Y...
Espera...
Anna Månen...
¡Por dios!
¡Ella es Anna Månen!
Mi jefa, mi jefa a la que le conteste y reproche cosas que ni siquiera estaban al caso.,.
Me lleva la...
