Prólogo

Después que Hagrid lo hubiera dejado en la tienda de varitas, y que hubiera encontrado la correcta, Harry junto con sus demás cosas fue directamente hacia la estación de tren donde se topó con varios niños de su edad acompañados de sus padres... Sinceramente estaba confundido sin saber a dónde ir para encontrar la plataforma 9. A mitad de camino se tropezó con una mujer que enseguida volteó en su dirección. "Disculpe." dijo nerviosamente.

"Hola, querido." la mujer regordeta y pelirroja le sonrió cálidamente. "¿Primera vez en Hogwarts? Ron también es nuevo."

El niño igualmente pelirrojo al lado de la mujer, le dio a Harry un débil hola.

"Um... sí... Lo que sucede es... es que yo-no... er... sé cómo-" Harry tartamudeó.

"¿Cómo llegar a la plataforma 9?" preguntó la mujer amablemente, a lo que el niño asintió. "No te preocupes, todo lo que tienes que hacer es caminar directamente hacia la pared entre las plataformas nueve y diez... No te detengas y no te asustes, chocar contra ella es muy importante... Si estás nervioso lo mejor que puedes hacer es correr." guiñándolo lo coloco frente a la pared en un lugar apartado de los andenes. "Vamos, ve antes de Ron."

"Er... está bien..." susurró Harry sintiendo que el miedo lo inundaba... Sin embargo con un suspiro empujó su pequeño carrito y miró la pared que parecía muy sólida. Lentamente empezó a caminar hacia ella con las personas empujandolo en su camino... Enseguida aceleró con el pensamiento que se estrellaria contra la caja del boleto y luego estaría en problemas, lo sabía. Inclinándose hacia delante en su carrito, aceleró más hacia la barrera que se acercaba más y más... Cuando el carrito estuvo a un pie de distancia cerró los ojos, listo para el choque...

Un choque que no llego... El siguió corriendo, hasta que se detuvo y abrió los ojos. Fue entonces que su mandíbula cayó en asombro por el mundo completo en el otro lado de aquella plataforma... Si definitivamente no tenía palabras.