Los Personajes están basados en VA de Richelle Mead. Toma parte de las historias de Caballería, pero se inserta -de cierta forma- en el Universo VA.


Una vista aérea Al Espiral

Antaño, los Caballeros eran sólo de sangre noble. Nacían en el seno de familias de Caballeros, se casaban con las hijas de los Caballeros a los que servían como Escuderos y ascendían -eventualmente- como Caballeros.

La guerra contra los Drago -los jinetes de los dragones negros- fue larga y cruenta, sangrienta e hizo más que diezmar a la población. Al inicio, acudieron a combatir los Caballeros y sus Escuderos. Los Novicios seguían en entrenamiento -pero muy pronto- serían llamados al combate. Y quedarían los más jóvenes, que no alcanzarían a ser realmente entrenados para combatir... y entonces, ¿qué harían?.


Algo inesperado pasó. Las hijas de los Caballeros -partiendo por las hijas del Rey- solicitaron ser entrenadas. Alegando que crecieron viendo las justas, oyendo historias y observando a padres, abuelos, tíos, hermanos y primos como entrenaban. Y reclamaron que -si no las dejaban, al menos, aprender a defenderse- todos morirían. ¡Y lo permitieron!. Muchas resultaron ser realmente superiores a sus hermanos y a otros varones de sus familias.

Observando esto, La Reina -Custodia del Reino y Regente en ausencia del Rey- convocó a todas las hijas de caballeros a rendir las pruebas, desde los 10 años. Edad en que lo hicieron los varones. Nadie pudo creer que esta convocatoria fuera real, ¡ni menos que 7 de 10 niñas aprobaran las pruebas! y entraran directo a entrenar.

Pronto, la primera camada de Escuderas salió a la batalla -como apoyo de los Caballeros- y cuándo fueron ascendidas a Damas, ¡y recibieron a sus propios escuderos!.


Aún así, no fueron suficiente. Ya todos los hijos e hijos de la nobleza habían sido evaluados comenzado su evaluación -convocar a los no aptos era una receta para el desastre, la que ya habían pagado con sangre- y muchos Caballeros, Damas y Escuderos habían caído en batalla y se acercaban a su extinción si no ideaban otra forma de sobrevivencia.

Así que La Reina hizo una gran -e inaudita convocatoria- ¡A todos los niños y niñas, de costa a costa; de montaña a valle; nobles y plebeyos; a rendir las evaluaciones! Ya no quedaban quienes pudieran refutarlo, ocupados como estaban en cumplir los requerimientos del Reino.

Y de allí sacaron a la fuerza ganadora de esas batallas sin fin. De esos niños convertidos en jóvenes Escuderos y elevados en su momento a Caballeros, por su valor en batalla.


Así nació la nueva generación de Caballeros. Y eso se volvió tradición, se volvió común. Todos los niños -y niñas- de 10 años eran anualmente convocados y los que entraban al entrenamiento como novicios, ascendían a Escudero a los 15 años y eran tomados como aprendices por un Caballero.

El tratado de paz con los Drago permitió conseguir a los mejores Maestros de Dragones y varios ejemplares jóvenes. Y se creó lo que fue conocido como La Espiral. Un Torreón en la Escuela de Caballería -vacío en su interior- con una espiral de roca en su interior por la que se iba descendiendo, pasando diversas pruebas y desafíos.

Estos Maestros de Dragones también trajeron un conocimiento imposible de creer: Saltar en el Espacio Dimensional (entre lugares) y el Cambio de Forma, el desafío más difícil, peligroso y mortal de todos. Sí, saltar entre Dimensiones era difícil y podías quedar atrapado en el espacio entre dimensiones, pero eso igual era alguna parte. Pero el cambio de forma podía dejarte encerrado en una forma inerte, por toda la eternidad. Podrías ser una hoja, una roca, un animal -o peor- un dragón. Y allí estaba el problema. Porque los Caballeros y Damas Draconia combatían a los Dragones desde tiempos inmemoriales.