"Su boleto, por favor."

Gon le entregó el ticket y después de unos segundos de verificar su autenticidad tomó una parte desprendible de él y se lo devolvió. "Espero que tenga un buen viaje."

"¡Gracias!" entró al jet y se instaló en su asiento para después mirar lo lujoso que era su transporte. Ella nunca había estado acostumbrada a tales cosas, pero era el punto de reunión hacia el examen más cercana de su hogar y no habría tenido sentido viajar a rutas más lejanas.

Después de que entraran unas pocas personas más, las puertas se cerraron y la tripulación empezó a dar indicaciones sobre emergencias y demás.

"Ahora por favor abrochen sus cinturones y disfruten el viaje." Finalizó la azafata antes de retirarse, los pasajeros obedecieron la orden y pronto comenzó el vuelo.

Pasó un tiempo en el que las personas comenzaron a moverse de sus asientos, pedir comida y demás. En su aburrimiento, Gon observó a los pasajeros.

Fueron 15, pero no podía decir si todos se dirigían a tomar el examen hunter, algunas personas se veían bastante adineradas y delicadas. Vestían trajes aparentemente más valiosos que su vida, y aunque algunos solo estaban metidos en sus asuntos, la mayoría parecía que estaban oliendo algo desagradable mientras miraban alrededor. Pero ella no tenía derecho a juzgar.

"Soy sólo una pequeña niña de 12 años después de todo." pensó, volviendo su mirada al cielo nocturno por la ventana. De pronto, sonó un fuerte estallido que hizo retumbar todo el jet.

Pasaron apenas un par de minutos después de eso cuando se presentó una nerviosa azafata.

"Disculpen la molestia, estamos pasando por algunas turbulencias. Por favor vuelvan a sus asientos mientras..." La mujer fue interrumpida cuando las luces del avión parpadearon hasta apagarse, dejando todo en completa obscuridad y caos.

"¡¿Qué está pasando con el internet?!, ¡estaba en una llamada importante!"

"¡Qué mediocridad!, ¿Saben quién soy yo?"

"Qué terrible servicio, yo no pagué tanto dinero para que me metieran en esta chatarra junto a estos inútiles." Y muchos más comentarios de indignación no tardaron en escucharse, pero nadie parecía ver el verdadero problema.

No pasó mucho cuando salió un hombre uniformado de la cabina.

"¡Escuchen, les habla su copiloto! ¡Debido al mal clima y las fuertes turbulencias nuestra unidad está sufriendo graves fallas técnicas. Hemos perdido altura y velocidad a un ritmo alarmante, por lo que, para su propia seguridad lo mejor es que tomen lo indispensable de su equipaje y abandonen este jet!" finalizó mientras abría la puerta y dejaba entrar un fuerte viento debido a la altura y movimiento.

El pánico y los reclamos no se hicieron esperar de parte de muchos pasajeros, mientras tanto, Gon se ajustaba la correa de su mochila amarilla, su único equipaje.

"¡Sólo contamos con dos paracaídas, pero estamos sobrevolando el mar, cerca del puerto Dolle, por lo que no corren riesgos. Por favor cooperen con nuestro personal para evitar accidentes!" pidió el hombre.

"¡Están locos si creen que voy a saltar de un jet en movimiento!", "¡Estamos a miles de metros de altura, la caída nos matará!", "¿El mar? ¡Eso arruinará mi traje y vale más que la vida de todos ustedes juntos!"

Ah, ella imaginó eso.

"Yo tomaré uno de los paracaídas." sentenció un hombre rubio que hizo callar a todos los demás mientras avanzaba hacia una segunda azafata que cargaba con las mochilas y hasta ahora, Gon no había notado.

Después regresó el caos.

"¡A un lado, yo tomaré uno también!" bramó otro hombre mientras le arrebata uno a la pobre mujer.

"¡No, yo!", "¿De qué hablas? ¡Las mujeres primero!" todos los pasajeros peleaban entre ellos las dos únicas mochilas y mientras Gon se abstenía de entrar a la pelea vio como un hombre trajeado de pelo rojo saltaba con elegancia por la puerta, cargando un sólo maletín pasando desapercibido por todos.

Antes de que desapareciera de su vista, la niña quedó paralizada por los ojos de aquel hombre que ni siquiera la miraron; dorados, fríos y calculadores.

Se sintió demasiado largo y casi en cámara lenta cuando dejó de verlos y la recorrió un escalofrío. De alguna manera, creía reconocer esos ojos.

La sacaron de su estupor cuando fue empujada hacia el suelo por dos personas que forcejeaban el paracaídas. Y al estar demasiado cerca de la puerta ambos cayeron del jet. El paracaídas no fue abierto, y por la fuerza y posición en la que cayeron, ella no creía que estuvieran muy bien.

El pánico aumentó mucho más después de eso, a lo que ella junto con el personal trataron de hacer entrar en razón a las personas, sin éxito.

Después de aceptar el fracaso, ella no pudo hacer más que disculparse silenciosamente con la tripulación por no poder ayudar, desearles suerte a los pasajeros y saltar del jet.

Comenzó cayendo con el cuerpo en forma de estrella y al acercarse al mar se posicionó en vertical entrando al mar sin problemas, aunque en una considerable profundidad.

Cuando pudo sacar su cabeza del agua el jet había desaparecido del cielo y ella esperó que hubieran encontrado una manera de aterrizarlo con todos a salvo. Trató de orientarse y no fue difícil ya que como había dicho el copiloto, había un puerto lo suficientemente cerca para nadar hacia allá, solo unos cuanto kilómetros. Se quitó su empapada chaqueta, la guardó en su mochila impermeable y comenzó su camino hacia el puerto.

"Espero llegar para el amanecer." habló para sí misma antes de sumergir su cabeza en el agua y seguir con su recorrido.

Se felicitó a sí misma cuando llegó al puerto Dolle antes de que saliera el sol y cuando buscaba con la mirada a alguien a quién pedir indicaciones una persona llamó su atención.

"¡Oye, niña!" exclamó una chica a lo lejos, agitando sus brazos mientras se acercaba a ella.

"¡Hola señorita!" Saludó Gon mientras se acercaba a la joven mujer.

"Hey, ¿Estás bien? ¿No serás una de las personas que iban en el jet que debía llegar ayer?" preguntó curiosa.

"¡Sí, señora!, ¿Sabe qué pasó con él, están todos bien? ¡Lo perdí de vista cuando caí en el mar!" explicó Gon preocupada.

"Oh, fuiste de las personas que tomó el paracaídas, supongo." pensó en voz alta la chica.

"Ah, no. No lo hice, sólo salté." aclaró y la joven la miró impresionada. "Es que sólo había dos, ¡y todos estaban muy asustados!"

"¿Y tú no lo estabas?" preguntó.

"Bueno, no lo creo. Paso por algunas situaciones parecidas cuando viajo con mis amigos a veces. No es la primera vez que me lanzó de esas alturas."

Ambas permanecieron en silencio, mirándose una a la otra hasta que la chica rompió a reír, confundiendo a Gon, quien la miró extrañada.

"Lo siento, por eso. ¡Vaya amigos que debes de tener! Sin embargo, ¡pasas!" exclamó con gracia. "Ven, ven. Acompáñame, te llevaré a un lugar para que puedas secarte y cambiarte."

"¿Paso?" preguntó en voz baja. "Se lo agradezco, pero no puedo. ¡Me dirijo a tomar el examen hunter!, ¿sabe usted a dónde debo ir?" preguntó.

"Claro. Como dije, pasaste. Vamos, te lo explicaré en el camino" tranquilizó la mujer.

Al final, la falla del jet fue una prueba para saber quiénes tenían la capacidad para tomar el examen hunter.

Gon recordó que sus amigos que habían pasado por el exámen le contaron de esas pruebas, pero lo olvidó por completo. Todo la situación parecía bastante real ahí arriba. Al parecer, después de que ella saltó nadie más lo hizo y la riña por el paracaídas empeoró. Al final explicaron de qué se trataba y aterrizaron en una pista oculta entre las montañas, todos estaban bien. Bastante molestos, pero bien.

"¿Y las dos personas que cayeron con el paracaídas?" preguntó preocupada cuando llegaron a un pequeño hotel de paso.

"Ugh, gente muy desagradable, si me lo preguntas. Algunas costillas y otros huesos rotos, pudo haber sido peor; pero los sacamos del mar de inmediato. De todos modos, aquí está tu llave, tu habitación es la número 11. Puedes darte un baño y descansar si quieres. Cuando estés lista para seguir, ve a la recepción y pregunta por la suite Roma, ellos te ayudarán."

"¡Entiendo!, fue un gusto..."

"Yuu. Ése es mi nombre."

"Un placer, Yuu. Yo soy Gon."

"Igualmente Gon. Espero que tengas éxito en tu examen. Hasta luego" se despidió con una sonrisa.

La habitación del hotel no era nada extravagante, era simple pero pintoresca y le provocó una gran nostalgia. Tratando de no pensar en nada que la pudiera poner mal ahora, exploró un poco y encontró que aunque era un cuarto muy sencillo, estaba bien equipado. Cocina, lavadora, baño, regadera y un ropero lleno de prendas de distintos colores y tamaños que no le quedarían a su pequeño cuerpo.

Vació el contenido de su mochila en el suelo, se desvistió y enrolló en una toalla para poner todo en la lavadora y secadora y tomó una ducha.

Cuando estuvo lista se vistió y acomodó todo de nuevo en la mochila. Después de pensarlo un poco, tomó un par de camisetas grandes, siempre podrían ser útiles.

Salió de inmediato a la recepción, no podía darse el lujo de dormir todo el día. Apenas había cruzado la puerta de la habitación cuando escuchó una voz profunda a su lado.

"Mmmm, sorprendente. No esperabas que salieras del mar en un buen rato."

Dio un salto hacia atrás sobresaltada y después inspeccionó al extraño hombre, que no había notado en lo absoluto. Debía estar usando Zetsu.

Vestía un extraño traje de colores brillantes, adornado en el pecho con un corazón y un rombo, también tenía dibujados una estrella y una lágrima debajo de sus ojos y su cabello, entre rosado y rojizo, estaba peinado hacia atrás. Se encontraba recargado elegantemente en la puerta continua a la suya.

¿Un mimo? ¿o tal vez un payaso?

Después notó la baraja francesa con la que estaba jugueteando y entendió un poco más su atuendo.

Probablemente un mago...

"Espera..." reflexionó ahora mirando más su persona más que su ropa. "¿No eres tú el primer hombre que saltó ayer del jet?"

"¿Oh? no esperaba que alguien me reconociera. De hecho, no esperaba que ninguno de los pasajeros llegara hasta aquí en lo absoluto" confesó enderezándose.

"Bueno, estabas muy diferente ayer. Con el traje, sin el maquillaje y el cabello hacia abajo. Pero creo que fueron tus ojos los que te delataron. ¿Te conozco de alguna parte?" dijo ignorando su último comentario.

"Interesante. Algo de ti me resulta familiar también, pero no puedo decir qué" admitió inclinándose hacia ella un poco, esperando intimidarla. Pero cuando pasaron unos largos segundos sin ninguna expresión diferente en el rostro de la niña, se apartó. "De todos modos, si estoy en lo correcto lo recordaré después. Supongo que te diriges a la recepción."

"Ah, ¡Sí! Tengo que llegar al examen hunter, también lo tomarás, ¿cierto?" preguntó mientras avanzaban por el pasillo, lado a lado.

"Cierto" respondió sonriendo extrañamente.

"¡Bueno, supongo que somos compañeros por ahora! ¿qué dices?"

"Sería un gusto, pequeña fruta" respondió.

"¡Mi nombre es Gon, un placer!" exclamó alegre deteniéndose para ofrecer su mano al mago.

"Hola, pequeña Gon, yo soy Hisoka". Se presentó inclinándose y tomó su mano, agitándola levemente.

Después de hablar con la recepcionista, ella les entregó unos sobres con indicaciones de ir al edificio de una empresa cerca de ahí y entregar los sobres a la persona que los recibiera. Después de encontrar el edificio y cumplir con las instrucciones, fueron llevados a lo que parecía ser una sala de juntas, donde había otras 3 personas más. Todas parecían molestas y había una gran tensión en la sala.

"No me jodas, ¿Qué hace una mocosa aquí?" masculló un hombre de aspecto simple con ojos rasgados, mirando con desprecio a la niña.

"Ah, ¡vengo a tomar el examen hunter y convertirme en cazadora, un gusto! mi nombre es Gon" habló mientras extendía la mano hacia el hombre con entusiasmo y pudo ver por el rabillo del ojo como Hisoka se cubría discretamente una sonrisa divertida con una de sus cartas a la vez que tomaba asiento.

"¡Oye niña! ¡No juegues con nosotros, eres demasiado pequeña! ¿Crees que el examen es tan fácil que cualquier tonto puede ir y...?" gritó un hombre trajeado con pequeñas gafas cuando fue interrumpido por una persona rubia a su lado.

"Sin embargo, aquí estás tú, Leorio."

El hombre, al parecer llamado Leorio, comenzó a desatar su furia con el rubio a quien parecía no perturbarle para nada. Por su vestimenta, aparentemente era uno de los integrantes del extinto clan Kurta, tal vez un sobreviviente o simplemente admirador. Gon prefirió no hacerle preguntas por lo delicado de tema y al ver que el otro hombre no aceptaría su saludo, bajó su mano y caminó al asiento junto a Hisoka, quien estaba haciendo una asombrosa torre de cartas a una velocidad increíble.

La pelea continuó, aunque la atención de la niña ahora se encontraba en la creación del mago. Estaba perpleja por la complejidad de la torre y cuando estaba por expresar su admiración, Leorio golpeó la mesa en medio de su enojo, la cual retumbó fuertemente.

Pero para su sorpresa, la torre no tambaleo ni un segundo. Se sintió estafada cuando usó sutilmente gyo en sus ojos y notó que él estaba usando nen para sostener la torre.

"Oh, ¿qué fue eso ahora?" preguntó en un susurro sagaz el pelirrojo, mirándola juguetón.

Recordó lo que le dijeron acerca de usar nen en el examen. No estaba prohibido, pero podría atraer muchos problemas si lo usaba libremente frente a los demás participantes, ella se encogió en su asiento al ver que fue descubierta.

"Quita esa cara, pequeña fruta. Al final tu también me descubriste, ¿cierto?"

Ella no sabía si se refería a cuando usó Zetsu en el hotel o justo ahora con la torre. Tampoco sabía por qué la llamaba "fruta".

"Eres más interesante de lo que creí. Guardemos este pequeño secreto por ahora."

Gon asintió alegre de no ser expuesta y puso su dedo índice frente a sus labios en señal de silencio cuando entró una nueva persona a la sala. La torre fue derribada y en segundos las cartas estaban perfectamente apiladas en la palma de Hisoka, probablemente también con la ayuda de nen.

"5 personas pasaron exitosamente una de las pruebas. Mi nombre es Rei y soy un inspector del examen de este año" comenzó mientras recorría la sala y se sentaba a la cabeza de la mesa. "Los felicito, pero antes de poder continuar con su recorrido en busca del lugar donde se impartirá el examen, deben responder una simple pregunta" explicó mientras sacaba una carpeta y bolígrafo de algún lugar debajo de la mesa y los miraba. "¿Por qué quieren convertirse en cazadores?" preguntó y le siguió un breve silencio.

"¡Fácil! Quiero hacer del mundo un lugar mejor." respondió rápidamente el hombre que rechazó su saludo.

Mentira. Notó Gon rápidamente pero Rei sólo asintió y escribió algo en una hoja.

"Bien, pasa con la secretaria en el escritorio de afuera, ella te dará las siguientes instrucciones."

"¡¿Qué, sólo así?! ¡obviamente estaba mintiendo!" Reclamó Leorio furioso mientras el hombre salía haciéndole un gesto grosero con sus manos.

"Entonces de eso se trata..." aparentemente resolvió el Kurta. "No lo enviaste al examen, ¿cierto? Nos descalificarán si no estamos aquí por las razones correctas".

"¡Pero hay demasiados cazadores criminales!" alegó Leorio de nuevo.

"Es la mentira." pensó en voz alta Gon y todos la miraron. "Si mentimos, no pasamos la prueba." razonó y Rei sólo sonrió.

"Tenemos algunos novatos astutos aquí." Fue lo único que respondió. "Nombre y razón" pidió.

"Soy Kurapika Kurta y quiero convertirme en cazador para vengar a mi antiguo clan" las sospechas de Gon fueron ciertas y el rubio comenzó a explicar sus razones.

Después "Leorio Paladiknight" dijo simplemente que él quería ser millonario, y comenzó una nueva pelea. Mientras tanto, Hisoka revolvía su baraja y Gon trataba de que no saliera humo de su cabeza mientras pensaba en qué responder.

"¿Qué tal ustedes?" preguntó el evaluador con la interminable pelea de los otros dos de fondo.

"Hisoka Morow. Busco personas fuertes con las que luchar y matar." Respondió sin dudar, dejando un silencio al terminar.

Pasando por alto sus razones Rei sólo asintió imperturbable. Eso parecía ser más común de lo que pensaba. Después dirigió su atención hacia ella, al igual que Leorio y Kurapika, quienes habían dejado de lado su discusión por un momento.

Demasiado silencio, demasiada atención.

"Hum, mi nombre es Gon. Tengo muchas razones por las cuales quiero ser un cazador."

"¿Gon? supongo que es un apodo, ¿Cuál es tu nombre completo?" preguntó Rei y ella negó.

"Sólo Gon, ése es mi nombre completo." respondió desviando la mirada, y ahora también la miraba Hisoka.

"Bueno, Gon. Una de esas razones" pidió un poco más serio.

"Mmmm, bien. Parece que cuando era bebé mi madre no me quería, así que me llevaron con otras personas para que me cuidaran. Quiero buscarla y que me explique algunas cosas." resumió, no era su principal objetivo, pero debía funcionar. Rei asintió escribiendo en su cuaderno.

"¿Y tu padre, Gon?" preguntó Kurapika. A lo que ella subió y bajó los hombros.

"No sé."

Y cometió un error, porque Rei de inmediato levantó la vista y la miró fijamente.

Mentira.

Pero eso no tenía nada que ver con su pregunta. No puede decirle nada. Se tranquilizó. Y así fue, nadie mencionó nada después de eso.

"Entiendo. Bueno, ustedes cuatro pasaron la inspección, aunque demasiado fácil. No esperen que el examen sea de esta manera. Ahora tienen que dirigirse a la ciudad Zaban" explicó sacando tres tarjetas de su carpeta. "Alguien tome una." Kurapika, quien estaba más cerca de él, eligió la primera.

"Ruta del cedro" Leyó en voz alta y Rei les explicó el camino que debían tomar para seguir su camino hacia el examen.

"¡Ése árbol está en dirección opuesta de la ciudad Zaban!" exclamó Leorio cuando pasaron por un mapa del puerto. "Seguro elegiste el camino más largo, muchas gracias."

"No tienes que venir si no quieres, Leorio. Puedes simplemente regresar por donde viniste si tanto te molesta." habló molesto el Kurta mientras seguía a los otros dos por detrás. Leorio no se devolvió, pero siguió quejándose y Kurapika decidió usar a Gon para ignorarlo.

"Y Gon, ¿Tienes algunas pistas para empezar a buscar a tu madre?" preguntó.

"Mmm, nop" admitió distraída, y después recordó que ellos debían creer que encontrarla era su propósito en la vida. "B-bueno, tengo sólo una. Pero los cazadores tienen acceso a mucha información y será más fácil después de eso, supongo."

"Ya veo, tienes razón" aceptó Kurapika. "Después de todo, también es mi plan para buscar a la araña."

"¿Y a las personas que te criaron no les importa que los abandones para ir a buscarla? Creo que es algo malagradecido de tu parte" opinó Leorio con el ceño fruncido.

"¡Leorio!" regañó el rubio.

"Están muertos." respondió simple la niña y el ambiente se tensó un poco. "Creo que mis padres biológicos tuvieron algo que ver con ello, por eso la busco" explicó Gon y luego dirigió su mirada hacia el hombre trajeado. "Y estoy bastante agradecida por todo el tiempo que estuvieron conmigo." Finalizó y Leorio tragó saliva, probablemente sintiéndose algo culpable.

"¿Entonces también es una historia de venganza?" se hizo notar el mago. Y Kurapika la miró más profundamente

"En lo absoluto, es de justicia. No tengo la intención de matar a nadie en el camino." aclaró mirando a Hisoka, quien escondió su sonrisa misteriosa detrás de un As de corazones.

"Interesante." susurró, provocando escalofríos en los otros dos hombres.

"Tú, pervertido. ¡Aléjate de la mocosa!" ordenó Leorio arrastrando entre él y Kurapika a Gon, quien hizo un mohín ante el apodo.

"¿Y ustedes dos tienen mucho de conocerse?" preguntó suspicaz el kurta mirando sospechosamente a Hisoka.

Ambos cuestionados se miraron a los ojos unos largos segundos y después apartaron la mirada a la vez.

"¡No lo sé!" y "Quiero pensar que sí" fueron sus respuestas, dejando muy confundidos a sus compañeros.

En ese momento, mientras pasaban por un pueblo desierto, salió una mujer anciana y anunció que para poder seguir, debían responder un examen de una pregunta.

"Tienen 5 segundos para pensar en su respuesta... Oh" se interrumpió, prestando más atención a Hisoka y Gon, los otros dos lo miraron extrañados.

"Bien, pueden omitir el examen y tomar un atajo como premio si..." condicionó y levantó su dedo índice "...pueden adivinar en qué número estoy pensando."

Nen, pensó Gon mientras enfocaba Gyo en sus ojos y veía el aura de la anciana formando un número sobre su dedo.

"¿Estás jugando con nosotros?" "¡Cómo demonios vamos a saber en qué...!" preguntó Kurapika mientras a la vez reclamaba a medias Leorio, cuando fueron interrumpidos por sus dos compañeros.

"28." "¡28!" Habló Hisoka y gritó Gon, haciéndoles callar, la evaluadora asintió lentamente.

"Pasan." aceptó y después le indicó a uno de los hombres enmascarados que los acompañara hacia el atajo.

"¡¿Pero cómo?!" protestaron y Gon se despidió mientras avanzaba.

"¡Adiós Kurapika, Oreo. Los veo allá!" se despidió mientras se alejaba saltando alegremente.

"¡Ten cuidado, Gon!" le advirtió preocupado Kurapika mirando al mago que caminaba frente a ella.

"¡Mi nombre es Le-o-rio!" Le corrigió separando su nombre en sílabas "¡Oye, espera! ¡No puedes dejarla ir sola con ese demente!" fue lo último que escuchó Gon de parte de Leorio sin dejar de avanzar.

Fueron llevados a la ciudad en calmado silencio, y al llegar, poco antes del anochecer, los condujeron hacia un pequeño restaurante, que para desilusión de Gon, no estaban ahí para comer, si no para tomar un elevador y entrar a una gran bodega obscura.

"¡Hola! Eres el aspirante número 43" Los recibió una entusiasta y pequeña criatura verde de la nada, a la vez que le entregaba una placa con dicho número "¡Asegúrate de llevarla siempre en tu pecho y no la pierdas."

"Lo mismo para ti, número 44" dijo entregándole una igual a Hisoka. "En cuanto se termine el límite de tiempo para que lleguen los aspirantes llegará su primer examinador. Por favor esperen pacientemente" explicó para después marcharse.

"Oye Hisoka, ¿Crees que falte mucho para que se termine el tiempo?" preguntó Gon mientras se ponía la placa en su chaqueta.

"Tal vez para el amanecer" respondió mientras miraba a las personas a su alrededor, quienes sólo los miraron brevemente para después volver a sus asuntos. No había mucha gente interesante hasta el momento.

"Oh, ¡muy buen tiempo para tomar una siesta!" pensó en voz alta mientras tiraba su mochila al suelo y se quitaba su chaqueta.

"¿...Siesta?" preguntó un poco dudoso Hisoka al mirar como acomodaba su mochila en una esquina del lugar para usarla como almohada.

"¡Síp! Yo no dormí anoche, y no sé hasta cuándo voy a tener otra oportunidad para hacerlo. No quiero estar baja de energía durante todo el examen" explicó posicionándose en el suelo y después de unos segundos de pensarlo un poco miró a Hisoka. "Hey, ¿te molestaría estar alrededor y despertarme si pasa algo? ¡Incluso podríamos tomar turnos! Yo haré guardia mientras tu duermes también" ofreció Gon y el pelirrojo esta vez casi se ríe.

"Yo estoy bien por ahora, gracias por la oferta" declinó elegante. "Pero puedes estar tranquila, yo con gusto te vigilaré mientras duermes" declaró con esa voz extraña que usa a veces.

Gon frunció el ceño algo confundida. "Esa no era mi idea..." pensó brevemente para después de unos segundos se encogió de hombros.

"¡Bueno! Gracias Hisoka."expresó mientras se acostaba. Abrazó sus piernas a su pecho para que la chaqueta que usaría como manta alcanzara a cubrir la mayor parte de su cuerpo y cuando estuvo cómoda se quedó dormida rápidamente.

Hisoka, sintiéndose algo sorprendido de que la niña no entendiera sus respuestas de doble sentido y siguiera sin tenerle ni un poco de miedo, suspiró decepcionado.

"Qué problemática, parece que es más de aliados que de enemigos" pensó disgustado mirándola mientras dormía, y después notó que no era el único que la miraba.

Se sentó en el suelo dándole la espalda, tapando su pequeño cuerpo con su alta silueta y encaró a todos los que antes la veían, soltando un poco de su aura como advertencia a lo que todos desviaron la mirada rápidamente.

"Bueno, supongo que ser su aliado me dará más oportunidades de luchar con ella. Se ve que es de las personas que disfrutan de las fuertes peleas" Se alegró un poco, sacando sus cartas. "Y aún tengo que descubrir de dónde la conozco y cual es su historia, ¿Quién sabe? tal vez termine arrastrándola conmigo al lado oscuro. ¿No lo crees, pequeña fruta?" pensó mirándola de reojo tras de él y comenzó con una nueva torre mientras más aspirantes llegaban.


Sorry, olvidé lo difícil(?) que era publicar en

Si encuentran algún error, tienen alguna crítica constructiva o simplemente les gusta la historia, por favor háganme saber.

¡Y gracias por leer!