La mañana es fría, son los primeros días de invierno pero incluso cuando entre sus cobijas sigue cálida ella no se siente bien ahí, se remueve entre el tibio calor incómoda por el dolor en su pecho que la obliga a levantarse, sabe que no es un mal sueño del cual despertarse, sabe que no ha acabado, que ahora está despierta

Se despabila los ojos aun llenos de las lágrimas del sueño, del verdadero sueño del que se ha despertado y suspirando pesadamente se sienta a la orilla de su cama, repasando lo que debe hacer hoy.

La casa sigue obscura aun cuando ya amaneció y la tenue luz del sol se cuela bajo las cortinas, Abigail despeja su revuelto cabello negro al levantarse desganada para abrir las cortinas en un infructuoso intento de iluminar su cuarto, si bien la luz entra todo sigue oscuro y frío, como ella, mira su ropa tirada en el piso resaltando justo la que ayer usó, entonces llora sin poder contenerse, trata de calmarse a sí misma yendo al baño a lavarse la cara sin embargo no logra parar; está cansada de llorar pero no puede detenerse, encerrada en la ducha intenta lavarse y tal vez conseguir calentar su cuerpo bajo la regadera, aunque no importa cuánto tiempo pase ahí dentro sintiendo la cálida agua recorrer su piel nada cambiará.

Aun decaída sale arreglando su cabello, acomodándolo en su antigua trenza buscando parar, sabe que sus padres no están en casa hoy es lunes y ambos deben estar trabajando por lo que baja lentamente la escalera, con desgano, lo hace mecánicamente y con los ojos llenos de lágrimas, se detiene frente la primeras ventanas yendo de un lado a otro abriendo las cortinas en un intento de disipar las pesadas sombras dentro de ella, sin conseguirlo, de pie en la sala ve una foto familiar

El funeral fue ayer y ella no recuerda nada, solo vago como entumida entre los asistentes evitando hablar con alguien, incluso se rehusó a hablar con sus amigos, cualquier cosa que le dijeran la haría sentirse peor, ellos no la entendían, se sentía culpable y aun así buscaban consolarla, desesperada se encerró en su cuarto negándose a verlos sin otro deseo más que hundirse en su cama y despertar de esa pesadilla, desea despertar.

Sin embargo la noche pasó y sigue ahí, con el peso en su pecho, llorando sin parar y mirando la foto de su familia se siente molesta, claro que entiende que sus padres tienen responsabilidades pero le parece frío que solo se vayan a sus trabajos así sin más, como si solo fuera otro día para ellos, es increíble, pasa sus dedos sobre el retrato deseando que Cree estuviera aquí, que nada de esto hubiera pasado que bajara por las escaleras ahora, incluso intenta imaginar lo que su hermana mayor le diría aunque pronto recapacita, no, su hermana no es para nada amable niega con la cabeza sacándose esas ideas, la muy egoísta ni siquiera vino al funeral, con la excusa de sus estudios.

Cómo si su universidad estuviera tan lejana – se queja la menor de solo pensarlo, sabe que no eran amigos pero casi pasó media infancia en su casa, diablos incluso jugaron juntos antes que ella cumpliera trece y ahora estaba muy ocupada para ir ¿Estaba demasiado ocupada para despedirse?

Abigail paró de llorar lanzando el portarretratos al sofá sintiéndose harta e irritada de Cree y de sí misma, había llorado por días sin poder entender nada, dejando todo de lado sin importarle nada más pero no tenía sentido, fue por su mochila sabiendo que no tenía caso ir al colegio ahora, ya sabía perfectamente lo que dirían, incluso los falsos pésames que le darían fingiendo sentir pesar cuando la semana antepasada se burlaban de ambos, lo sabía pero no quería estar ahí sola, cargando ese pesar y culpa, sin importarle nada cargó su mochila al hombro tomando la perilla de la puerta lista a salir

Aunque su mente y el corazón siguen muy turbados, su desconcierto aumenta al encontrarse con una obscuridad absoluta del otro lado y sin poder ni reaccionar es jalada dentro por una potente fuerza, tras ella la puerta se cerró de golpe.

Cayó al frente totalmente adolorida, la brillante luz del día ilumina demasiado todo – Diablos – dice apoyándose en la puerta para levantarse, tal vez fue mala idea tratar de salir sin comer algo, realmente no recordaba su última comida así que volvió dentro de la casa para descansar sin embargo al entrar encontró todo extraño, miró a su alrededor desconcertada, despabilando sus ojos pues tal vez la intensa luz la ha confundido pero nada cambia, mira el papel tapiz y esa mesita para el teléfono cerca de la entrada que no estaban antes, es más ¿Había un teléfono cerca de la puerta? ¿Desde cuándo? Sí, tiene muy irritados los ojos tanto que casi no vio nada afuera, por la intensa luz, pero ¿Tanto como para no notar nada de eso antes?

Camino confundida dentro de su casa mirando lo increíblemente diferente que está el lugar, escucha unos pasos arriba sorprendiéndola, los pasos de que alguien bajaba la confundieron más "¿Mamá está en casa?" se preguntó al acercarse – Creí que habías ido a trabajar – exclamó alegre antes de quedar atónita de ver quien bajaba

¿Quién diablos eres? – le preguntó con repentino disgusto la joven deteniéndose al verla, Abigail hilo algunas ideas rápidamente dándole lógica a todo

No sabía que viniste, Cree – dice intentando sonreír a su hermana mayor, aunque está algo impactada por su cambio de look, su cabello es más corto y el ligero maquillaje es algo extraño en la mayor, además su ropa es oscura y formal, tal vez lo único que ahora tiene sentido – ¿Llegaste anoche? No te vi, me hubieras despertado – agrega apenada y agradecida de ver a su hermana mayor pero la mirada de la otra no cambia

¿Qué es esto? ¿Una broma pesada? – exclama la mayor, molesta y bajando rápidamente

¿Eh? – musita Abigail, sin saber qué hacer, retrocede nerviosa ante esa extraña actitud – Cree ¿Qué te pasa? – le pregunta insegura pero es sorprendida cuando la mayor la jala del brazo

¿Quién diablos eres? ¿Te parece gracioso burlarte de mí? – grita Cree, alterada y llevándola a la cocina – Se perfectamente que he hecho, no necesito que uno de ustedes venga a pasarse de listo – amenaza y Abigail no sabe qué hacer, intenta resistirse sin embargo la mayor tiene más fuerza moviéndola sin problemas, ella logra suponer algo en esta situación y sin importarle las consecuencias intenta calmar a su hermana

Cree para por favor, soy YO Abigail, tu hermana… Número Cinco ¿No lo recuerdas?, ¿Quién te hizo esto? Tú eres... no, solías ser Número Once la mejor agente KND de su generación ¿No lo recuerdas? ¿Qué te pasa? – intenta hacerla entrar en razón mientras forcejeaba tratando de rehusarse a ir, aunque eso no detiene a la mayor, al contrario parece alterarla más

Basta, cállate, es una máscara ¿cierto? es imposible que alguien se parezca tanto – grita deteniéndola por ambos brazos al sacudirla desesperada – Voy a sacarte esa máscara – amenaza frenética mirándola fijamente, sonríe casi demente tratando de arrancar el rostro de la menor presionando sus largas uñas en ella

Abigail busca detenerla con su brazo libre sin embargo apenas si puede interponerse – ¿Estás loca? suéltame – pide asustada al forcejear e intentar sacársela de encima, no hay forma de que esta sea su hermana, la puerta se abre de golpe y sin darles tiempo a reaccionar Cree es tacleada contra la pared, la menor cae sin entender nada, en cambio "su hermana" patea a su agresor sacándoselo de encima

Malditos – grita Cree arremetiendo contra el intruso, que resulta irreconocible para Abigail, el atacante viste un grueso uniforme de tipo militar negro, trae guantes y cubre su rostro con una tosca careta, muy similar a esas que usan los equipos tácticos o de ataque en las películas, este intenta detener a la mayor reteniendo sus patadas y tratando de tirarla a puñetazos

Abigail se levanta vigilando a ambos buscando entender qué pasa, atónita y entumecida los mira pelear pero claramente el intruso está siendo sometido, su traje luce pesado y aunque tal vez trae protectores los constantes ganchos de Cree parecen mellar en él o ella, la menor no puede aseverar su sexo en este momento, ese uniforme no se parece a ninguno que ella conozca y con las rudas botas negras o esas correas que lo ajustan al cuerpo del "tipo" es difícil suponerlo, Cree le mete un codazo en el estómago al agresor haciéndolo retroceder unos pasos, aunque temblando parece buscar algo en uno de sus bolsillos

Lárguense tú y tu amiga – grita la alterada mayor respirando agitada, mirando tanto a Abigail como al desconocido – O no saldrán de aquí – amenaza

Abigail tiembla al verse considerada un enemigo por su propia hermana, ya fueron contrarias de chicas pero esa mirada es completamente diferente, desequilibrada y tenebrosa, al punto de que realmente teme por su vida, brusco y repentino el otro se lanza sobre Cree tirándola estruendosamente, la menor sigue los movimientos de ambos – Basta ¿Qué pasa? – exige ella aun dudando que hacer, sigue mareada y entiende que Cree no parece en sus cabales pero no comprende quién es el otro

Entonces en esa confusión nota la pequeña pistola blanca en la mano del desconocido y corre a ellos para separarles, de momento no sabe que disparará pero seguro dañara a su hermana, puede que esté afectada pero aún es su hermana, veloz atrapa justo el brazo que trae el arma forcejeando para tomarla sin embargo el otro no es fácil y de un codazo es rápidamente lanzada contra el piso, el arma también cae y Cree aprovecha la distracción del enemigo para empujarle, tirándole de espaldas y encimandose, un fuerte crujido suena, alterando al intruso que se voltea sobre la mayor presionando su brazo contra el cuello de esta, desesperada Cree trata de luchar o sacárselo de encima pero todo el peso del rival la retiene en el piso, Abigail corre y se lanza contra el intruso buscando empujarlo no obstante aunque le mete rodillazos y golpes en el costado este aguanta firme, sin soltar a su hermana

Para, déjala – grita golpeándole constantemente pero solo se lastima ella, los protectores son muy gruesos o demasiado duros

Cree lucha e intenta levantarse con todo y su agresor, alza sus piernas forzando al otro sobre ella pero cede al peso de este sin embargo en el brusco movimiento logra meter sus rodillas entre ambos, el contrario se impacta en ellas con todo su peso, golpeando su esófago y totalmente sofocado libera el cuello de la mayor, la mayor lo tira a un lado al levantarse con dificultades del suelo, el enemigo tose con clara dificultad para respirar sacándose la careta, en cambio Cree lo voltea a ver y sin darle tiempo le patea continuamente contra en el piso

Abigail retrocede buscando el arma a su alrededor oyendo de nuevo el crujir de piezas a los pies de su hermana pero no puede ni pedirle que pare cuando su hermana es tacleada, otra vez, y estrellada contra el muro de la cocina, todo pasa tan rápido que apenas la aterrada menor lo nota va a ayudarla pero su hermana cae al instante inmóvil al piso, Cinco corre veloz para alejar al nuevo "tipo" que se inclina sobre la mayor de las Lincoln con la extraña pistola blanca en su mano.