"Una nueva especie, eso somos, superiores a los humanos. No podemos desaparecer solo cuando el primero de nosotros lo hace. Oh cariño, caminamos sobre la tierra tanto como tú lo haces ¿Puedes sentirlo? ¿Puedes verlo? ¿Puedes saber quién será el primero en ser cazado? ¿Quién es la presa ahora?"
Las sirenas se oían por la ciudad, varias patrullas de policía avanzaron por las intensas y concurridas calles de Nueva York. Mientras que las personas comenzaban a acercarse curiosos y otros, simplemente se alejaban un poco atemorizados.
En uno de los callejones, el más oscuro y sucio que había, se encontraba el cuerpo policial, habían puesto todo lo necesario para que nadie pudiese manchar la escena del crimen. Hablaban entre ellos y esperaban que retiraran las muestras del posible ADN del atacante y la víctima.
Uno de ellos, que había llegado hace tan solo minutos atrás, tuvo que retirarse al tan solo al ver los restos del cuerpo.
-No dejen que nadie pase- Avisó a dos de sus compañeros cuando vieron que algunos curiosos estaban allí muy cerca de la escena -Si llegan a ver el cuerpo, se armaría un caos.
Los hombres se alejaron, pero en unos pocos minutos, uno de ellos volvió a acercarse.
-Señor, hay dos hombres que dicen querer hablar con usted, que han sido enviados de París.
Asintió levemente y luego se acercó a la entrada del callejón, había muchas personas reunidas allí, pero solo dos de ellos lograban resaltar en la multitud.
Amos vestidos con gabardinas negras, y el resto que podía verse también del mismo color. Uno de ellos llevaba un sombrero cubriéndole casi hasta la mitad del brazo, mientras que el otro mantenía su cabello impecable peinado hacia atrás con un semblante bastante serio y un maletin en su mano izquierda.
-¿En qué puedo ayudarles?
-Ya sabes Floch, tenemos órdenes de arriba.- Ambos levantaron sus placas y se las enseñaron.
Nile Dok y Kenny Ackerman, dos agentes de París. Especializados en aclarar cualquier acontecimiento extraño, descubriendo casos realmente complicados y extravagantes. A Floch no le agradaba la idea de tener a dos hombres allí, manteniendo el control de la situación y queriendo ganarse los créditos que él deseaba tener una vez que encontraran al o a los culpables.
-No puedo dejarlos pasar sin una órden de mi superior- les comunicó entonces.
- No hace falta, la iremos a buscar después de ver el cuerpo. - Comentó un poco divertido el mayor.
Kenny era un hombre estrafalario y sin escrúpulos, se decía que la mitad del día se la pasaba tomando alcohol, sin embargo cuando de trabajo se trataba, era el mejor. Ackerman se abrió paso por debajo de las cintas y caminó sin preocupación alguna hacia la escena del crimen, Dok por su parte parecía un poco asustado, persiguiendo al mayor con prisa.
-¡Vaya!- dijo entonces Kenny.
Floch se acercó a ellos bastante molesto, pero nada pudo hacer ya que los dos hombres se encontraban dando órdenes a todos aquellos que estaban trabajando, Kenny miró al oficial y preguntó.
-¿Hace cuánto lo encontraron?
-Tres horas.- Contestó por lo bajo.
Ackerman asintió y luego se dirigió a su compañero.
-Bueno Nile, ya sabes que hacer.
El más joven dejó el maletin en el suelo y lo abrió. Sacó de allí una pequeña pinza de metal que Floch miró con bastante curiosidad. Dok sin ninguna prisa, terminó por recorrer el cuerpo de la víctima.
-Es mujer, por la movilidad del cuerpo ha pasado tal vez una noche entera en este lugar, ya apesta.- Kenny bufó y esperó que Nile terminara su inspección, la pinza que llevaba terminó por tomar un cabello bastante corto y luego lo guardó en un pequeño tubo. -Kenny.
El mayor se acercó y escuchó como el otro hablaba con varios tonos más bajos para que nadie más pudiese oírlo.
-Tiene saliva seca, cerca del cuello, si quieren hacerle un ADN dudo que puedan sacar algo con ello.
-¿Por qué?
-Mira bien, cada extremidad cortada parece como si la hubiesen arrancado, con bastante fuerza. Cerca de cada una no solo encuentras sangre. ¿Ves que esto brilla a contra luz? Saliva seca y mira esto- levantó el tubo delante de las narices de Ackerman y él lo observó curioso -Parece de un animal ¿Verdad?
-¿Crees que están atacando en manada?
-No, esto lo hizo uno solo, ni siquiera terminó de alimentarse.
-Esperaremos el resultado del ADN, sino coincide con nadie, ya sabemos con qué tendremos que lidiar.- Aclaró Ackerman.
-Esperemos que solo sean imaginaciones, esos bastardos son difíciles de matar.
-¿Encontraron algo?- Floch se había acercado sobresaltándolos un poco.
-Oye niño- Floch frunció el ceño en cuanto escuchó a Kenny, pero le hizo un gesto afirmativo para que continuara -Nos haremos cargo a partir de ahora, así que diles a todos que se retiren una vez que lleven el cuerpo.
Kenny se puso de pie seguido por Nile y ambos se despidieron del oficial para luego, retirarse de la escena.
-¿Qué piensas Kenny?- preguntó Dok una vez que volvían a subirse al automóvil.
-Solo espero que no sea otro de esos malditos lobos. Son muy difíciles de encontrar. -luego sonrió y le dio una palmada en el hombro a su compañero mientras arrancaba el auto -Pero tranquilo hombre, estarás bien, fuiste instruido para cazar a estos monstruos, no fallarás.
