Disclaimer: Los personajes de Jigoku Sensei Nube no me pertenecen.
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LUEGO LLEGÓ EL AMOR
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– ¡Que calor que hace! – exclamo en voz alta al mismo tiempo que me desplomo en el sofá.
El verano en Japón puede llegar a ser insoportable, en especial cuando te la pasas buscando un departamento donde vivir. A mis veintidós años y ejerciendo como educadora en preescolar tengo que poner prioridades y una de ellas es independizarme completamente. Vivo con mi madre y aunque soy lo suficientemente autosuficiente para sustentarme, una de las cosas que hizo postergar mi mudanza es no dejarla sola. Siendo ella divorciada y con una sola hija, me preocupa que al no tener a alguien cerca pueda decaer, últimamente ha estado delicada de salud pero me ha dicho que está perfectamente y desea verme "conquistar el mundo". Claro que para ella, aparte de crecer intelectualmente, es: conocer a algún hombre decente, casarme y llenarla de nietos. Como si eso fuera a pasar de la noche a la mañana, ya que al parecer tengo algún repelente para espantar hombres.
Qué ¿qué paso con Hiroshi? Pues... él y yo terminamos hace seis meses, increíble ¿no lo creen? después de haber estado muy "enamorados", (o tal vez yo era la que estaba muy "enamorada") lo nuestro se acabó en un abrir y cerrar de ojos. Por mucho que tratamos de poner todo nuestro esfuerzo en nuestra relación, simplemente no funcionó, como a cualquier pareja le puede ocurrir y nos separamos en no muy buenos términos.
Pensábamos que todo iba a ser color de rosa, no obstante al ir creciendo no pudimos aguantar la presión que conlleva la vida adulta, cada uno con sus responsabilidades en la universidad. Yo estudiando para educadora y él creciendo como futbolista profesional, su ausencia por largos meses, constantemente rodeado de lindas modelos, según él parte de su trabajo. Si como no, ni que hubiera nacido ayer ¡TONTO! y todavía el muy descarado quería una prueba de amor para no dejarme ¡SIN VERGÜENZA! eso no es el chiste, se ve que la fama se le subió a la cabeza. El amor no solo es tener sexo. El amor es apoyarse mutuamente, confiar el uno al otro, reír juntos, cosas sencillas que él ya había olvidado. Es eso o soy muy mojigata ¡NO! simplemente sentía que Hiroshi no era el hombre indicado, yo no podía compartir ese maravilloso momento con alguien a quien ya no amaba. Siempre le rehuía o me ponía nerviosa tratando de desviar la situación cada que quería ir más allá. Todo esa situación lo exasperó, aparte las discusiones empezaron a ser frecuentes y le mejor fue separarnos... en fin, eso es ya punto y aparte.
En momentos como este no puedo evitar pensar en mi vida sentimental ¿Será que aún no he conocido al amor de mi vida? O puede ser que ya lo conozca y lo he pasado por alto, o simplemente ni siquiera tengo un alma gemela. Agacho la cabeza en una clara muestra de tristeza ante la última opción para enseguida bufar molesta, no es momento de pensar en esas cosas, estoy sedienta y se me antoja ir a comprar un helado, no sin antes echar una miradita al espejo. He de decir que la imagen que me regala me hace sentir bien conmigo misma. Soy una joven mujer muy linda, no estoy ni gorda ni tan flaca, el ejercicio me ayuda mucho mantener mi figura, mi busto a pesar de no ser muy generoso es del tamaño perfecto, me gusta. Me corté un poco el cabello a la altura de mi media espalda que con el tiempo se han formado unos pequeñísimos bucles, mi copete ahora es hacia un lado, mi cara es más armoniosa y femenina. He dejado atrás aquellos rasgos infantiles y a la niña con esas coletas. Sonrío ante la imagen reflejada en el espejo, me aliso el vestido veraniego que llevo puesto y salgo en camino.
Mientras me dirijo a mi destino pienso en lo maravilloso que me ha ido intelectualmente. Me encanta mi trabajo, trabajar con niños en especial los pequeñines de jardín de infantes es asombroso. Los niños son fantásticos y me sorprende cuantas cosas he aprendido por medio de ellos. Nube fue en parte mi inspiración para elegir esta carrera... ¿Qué habrá sido de él? Después de nuestra graduación él siguió ejerciendo pero de un momento a otro desapareció, creo que se fugó con Yukime; no puedo evitar reír ante aquello. En esa relación Yukime era la más interesada y obsesionada con el pobre de Nube y puedo apostar a que él si llegó a tener sentimientos por ella.
– Son 120 yenes, señorita.
Pago mi pedido, no sin antes agradecerle a la encargada y me dirijo a la mesita más apartada junto a la ventana. Es inevitable observar a la gente caminar de un lado a otro y me pongo a pensar que cada uno de ellos está pasando por situaciones de diferente índole. Preocupaciones, enfermedades, problemas económicos, de amor... Suspiro hondo ante esa corta palabra pero que tiene mucho significado. El amor es complicado, a algunos les va de mil maravillas, a otros no tanto. Miki está juntada con un modelo local de comercial, se le ve feliz que eso es lo que importa. A Katsuya siempre lo veo con una chica diferente cada temporada, al parecer no le interesa tener una relación seria. Makoto está prometido a una linda chica, hija de un prestigioso abogado, se les ve tan enamorados. Noriko tiene dos años de casada con un buen hombre que la adora, hace poco nos anunció su embarazo de cuatro meses. Shuuichi a su corta edad ya es un gran empresario (herencia de su familia) cada que tiene oportunidad se da una escapada con Shizuka, quien le ayudó a bajarle un poco lo arrogante, esos dos son tal para cual que siempre se gustaron desde la primaria. Akira anda soltero pero no dudo que tarde o temprano encontrará el amor. La señorita Ritsuko, ahora señora, se casó ya hace algún tiempo y tiene un hijo de cuatro años que es uno de mis alumnos y Hiroshi... frunzo el ceño y de repente el sabor de mi dulce helado me pareció amargo. Hiroshi al parecer ha hecho oficial su noviazgo con una súper modelo extranjera. El solo recordarlos tan sonrientes hace que me hierva la sangre ¡NO! no piensen mal, no estoy celosa, ni sigo enamorada de ese tonto, solo que me hice tantas ilusiones con él, que me es difícil todavía digerir la noticia.
Con una última cucharada de mi helado, me dispongo a retirarme cuando de repente distingo algo que me llama sumamente la atención y que no había notado al estar tan sumergida en mis pensamientos. Un pequeño pedazo de papel pegado en el borde de la mesa. Algunos establecimientos suelen pegar recortes de poesía, fragmentos de libros, frases célebres o anuncios ya sea de oportunidades de trabajo, rentas, terrenos en venta etc. Una muy buena estrategia para que los clientes frecuenten el lugar.
"¿Buscas ahorrar y dónde vivir? Ya no te aflijas. Compartamos casa departamento, tiene todos los servicios que necesites, con una excelente vista de la ciudad"
Con un número de teléfono agregado más la dirección del lugar, el anuncio es sumamente atractivo, aunque eso de compartir casa con una extraña o extraño... Quien sabe, puede que sea un pervertido pero nada cuesta intentar. Lo malo es que se encuentra al otro extremo de la ciudad, a media hora en metro ¿Qué debo hacer? hasta ahora es lo único interesante que he hallado.
¡Está decidido! No lo pienso mucho. Tomo el recorte de la mesa y me dirijo al teléfono público que hay en el lugar. Si todo sale bien, mañana mismo ya tendré una casa que aunque sea compartida la estaré pagando por mí misma. Cojo el auricular, sin saber que mi vida está a punto de cambiar.
Continuará...
Si llegaste hasta aquí, sean bienvenidos (as)
Esta historia la tenía en mente desde hace un buen tiempo ya y hasta ahorita ha decidido salir a la luz. Como ya habrán notado el personaje principal es Kyoko y tratará de ella y el amorrrsh xD
Si es que hay alguien por aquí, espero le den una oportunidad, ya que me doy cuenta que este fandom está muy, muy, muy, muyyy apagado :(
Muchas gracias por leer.
