Disclaimer: She-Re and the princessess of the power no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.


Lugar

Ahí estaba otra vez.

Entre paredes.

Entre suspiros.

En su lugar favorito.

Un lugar secreto, solo para ellas.

Que se escondía entre paredes de metal fundido

Se encontraba expectante y ansiosa.

Pues debían guardar apariencias.

Lo sabía muy bien.

No solían ir a ese sitio juntas, para no levantar sospechas, en esos…particulares encuentros.

Al escuchar el ruido tras ella…sonrió, por fin.

No se trataba de nadie más que...

-Qué bueno, al fin llegas ¿Sucedió algo? - preguntó preocupada al voltearse.

-Descuida. Nada que no pudiera solucionar. El estúpido de Kyle se atravesó en mi camino, pero me encargué de él- respondió simple su interlocutora.

- No le hiciste nada malo, ¿verdad? - Se acercó sin ocultar sus intenciones.

-Por supuesto que no. No me arriesgaría a dejarte plantada.

Adora abrazó a otra la chica por el cuello y fue correspondida, al ser abrazada por la cintura.

Catra sonrió, al sentir la ansiedad en la rubia.

-¿Estabas impaciente por mí, la cadete estrella…?- se mofó.

-¡Catra!- le replicó golpeando su hombro-…si vas a burlarte, será mejor que me vaya- le dijo molesta alejándose de ella.

Pero la felina no se lo permitió, estrechando más los brazos en aquella fina cintura.

- ¡Espera! No te vayas…lo siento, si- dijo con las orejas bajas-…yo…me alegré mucho al ver…que me esperabas…es solo que ¡Vamos! Tú eres Adora, y yo solo…

-Catra…- Adora solo le apreció con esos ojos celestes que tenía, y posó sus manos sobre los brazos de la otra-…sabes que yo siempre te esperaré, siempre voy a estar contigo…- dijo con tono suave pero intenso, casi haciendo temblar a la otra.

-Adora…- susurró casi en una caricia el nombre.

Adora no pudo más.

Solo de ver a esa chica…

SU chica…tan vulnerable…solo por ella.

Se acercó, plantando un dulce beso sobre sus labios.

Adora no sabía cuándo.

Sucedió sin que se diera cuenta.

A lo mejor fue…

Por ver ese hermoso rostro cada mañana.

Que la apoyara siempre en todo.

Que esa suave cola la acariciara sin permiso.

Al estar triste, al estar cansada…o solo para hacerle sonreír.

O quizás fue…

Porque quería verla sonreír.

Porque quería protegerla.

De Shadow Weaber, o cualquier persona que quisiera hacerle daño.

Porque al verla…

Le parecía…

Tan hermosa.

Única y maravillosa.

Tan increíble e inteligente…

Por esos ojos tan cautivadores…

Tantas cosas que, para ella, le hacían ver a Catra como algo más, que nadie más podría significar…

-No sé qué sea esto…- habló apenas separándose de ella, sus alientos aun chocando-…pero es algo que siento solo por ti…- Adora no tenía idea, de que tan letales eran sus palabras.

Pues hacía que el corazón felino la colocara en un altar solo para venerarla…como una gran diosa.

-…no quiero hacer esto con nadie más…solo contigo…- la soltura con que lo decía sin parpadear un instante, derretían a Catra por completo- ¿Tú sientes lo mismo por mí?...

-Por supuesto que siento lo mismo por ti, tontita- Adora sonrió. Era raro que su compañera, más que amiga, se expresara de tal manera…y le agradaba.

Cabía resaltar, que la mayoría se las pocas veces que lo era, sucedía justo cuando tenían esos momentos, de los cuales no hacía mucho llevaban ocurriendo.

-¿Cómo se llamará esto que sentimos…? ¿…y que hacemos?

-No me importa- dijo la felina más por exasperación que otra cosa, quería…- pero haré mía tu boca ahora mismo…

Juntaron sus labios nuevamente, con mayor ímpetu, presionando cada vez más.

No importaba que tan cerca estuvieran.

Que tan estrecho fuera el abrazo.

O que pareciera que desearan devorarse al estar a solas.

Nada parecía ser suficiente.

En un accidentado movimiento, Catra rozó su lengua con los labios de Adora, en su busca mutua por más, donde sus labios se entreabrían por inercia ante su desbordante pasión.

Separaron sus rostros al instante, por la sorpresa de lo inesperado, y por la abrumante sensación.

No tenían ni la menor idea, de que aquello podía sentirse mejor.

Apenas si habían comenzado con los abrazos.

Las tenues caricias.

Y ahora los besos.

-…Hazlo otra vez…- pidió casi suplicante la rubia.

Catra no le hizo esperar.

Juntaron sus labios, y la lengua de Catra acarició con suavidad y premura los labios de Adora, la cual imitando el gestó, generó un encuentro con ambas lenguas y entonces…

El cerebro de Adora explotó en ese instante, para quedarse totalmente en blanco.

En su mente solo existían los labios y la boca, pero sobre todo la lengua rozando la suya, de su más que mejor amiga.

Era increíble.

Acariciar esa lengua suave, pero áspera.

Rozar aquellos colmillos, que tanta alegoría le daban a Catra, su gatita.

Era tan feliz, tan inmensamente feliz…de que Catra le correspondiera a lo que sentía.

Su corazón fue inundado por un sentimiento cálido y enorme.

Que le punzó, sin causar daño.

Su cuerpo entero tembló.

Por sus ojos cruzó un ardor, antes de que se formaran las lágrimas en ellos a pesar de tenerlos cerrados.

Un jadeo se le escapó, aturdida por la sensación.

- ¿Qué sucede Adora? - le preguntó la felina con temor al darse cuenta de lo que le ocurría - ¿Te hice daño?- temió al ver sus cristalinos ojos.

-No…no…- dijo suave acariciando el frondoso cabello-…es solo que…pensé…que quiero tenerte siempre conmigo…que seas solo mía…no sé exactamente como decirlo, yo…- esas palabras eran demasiado vagas, no eran suficientes.

Le frustraba no tener palabras para expresar lo que sentía, que solo lloró sobre el pecho de la otra.

-Está bien Adora…yo también quiero estar así contigo…que seamos solo tú y yo…

Le acarició despacio y suave sobre el cabello rubio.

-Catra…- soltó con voz cortada, sujetándose de ella.

La hibrido gatuno, no podía creerlo…

Sobre todo, al tratarse justamente de Adora…

Parecía un sueño…

Una mentira…

A pesar del terror que era su vida…

Ahí estaba su luz, dentro del mar de oscuridad…

Al principio fue extraño…

La cercanía y el toqueteo…

Adicional al de siempre…

Pero no iba negar que lo deseaba…

Al principio…

Fue ella quien más se negó a aceptarlo…

Sin embargo, Adora era insistente…

Nunca la dejaría en paz, hasta obtener una respuesta…

Una que era evidente en sus ojos…

"…no te atrevas a negarlo…Catra…" le dijo, a pesar de no saber exactamente que…

Es decir, lo que tenían no poseía nombre alguno, no sabían cómo denominarlo…

Pero estar más cerca de la otra, parecía la respuesta correcta…

-Pronto deberemos regresar…- le recordó a la chica en su pecho, no sin cierto desdén.

-Lo sé…déjame estar así un poco más…por favor…- pidió suave.

-No te apresures…además, puedes dormir conmigo hoy si quieres…- Adora le miró con ojos brillantes-…ya sabes cuándo todos ya estén durmiendo…- terminó con una sonrisa también.

-Entonces, será mejor que nos vayamos, pronto anochecerá…

Se separaron, y se tomaron de la mano una vez más en aquel día.

-Espera…- la detuvo la rubia, quien le plantó un último beso antes de salir del paraíso para volver de nuevo a la zona del terror.

-Eres una idiota…- le sonrió Catra …

-Pero soy tu idiota…- le respondió con una sonrisa Adora…

Al no conocer las palabras adecuadas…

Crearon su propio lenguaje…

Uno que, no cualquiera entendería…

Donde la palabra idiota…

En su mundo significaba…

Un desconocido "Te amo"

.

.

.

.

Continuará...