Me he divertido demasiado armando esta primera parte, por que sí, esto apenas es el comienzo. Ha valido la pena la tardanza en la actualización, ya que ha quedado estupendo. Nuevamente gracias por la colaboración maravillosa de mis hermanas, esto no quedaría tan genial sin ustedes.

Cantabile, prima parte

—Shunsui sigue sin tener idea de cómo funciona la moda —se quejó Katen admirando la ropa de Nanao colgada en el armario mientras Nemu vaciaba los cajones, prometiendo ordenarlo personalmente —, ¿no, cielo?

—Me gusta la ropa discreta —respondió Nanao a media voz, pasando saliva y, definitivamente, sin creer en sus propias palabras mientras Katen removía las cosas y suspiraba, negando con la cabeza.

¿Cómo demonios había terminado...?

Ah, sí.

Nemu.

¡Dios! ¿Por qué le había contado a Nemu?

En cuanto su mejor amiga se enteró de que Haruki la había invitado formalmente a acompañarlo al cumpleaños de Sato, Nemu se había puesto en contacto con Katen para pedirle ayuda al respecto. Ahora las tres se encontraban en la habitación de Nanao mientras Kyōraku había salido a comprar comida, convencido por Katen y su sonrisa zalamera.

—Dime la verdad —pidió Katen mientras descolgaba un suéter y le miraba con el entrecejo fruncido —, ¿Shunsui te compra la ropa? No me voy a enojar con él.

—N-no —tartamudeó tímidamente la aludida mientras Nemu lanzaba una falda recta hacia la cama, carraspeando —, yo, es que yo...

—Ella compra su propia ropa —se quejó la otra chica, ganándose una mirada de reproche por parte de su amiga —, y cada vez es lo mismo, llegamos a las tiendas departamentales y ella entra diligente a la misma sección siempre. Lo único que compró en otra tienda que no fuera de ropa para mi abuela, ¡oh, mira!, fue esto —soltó lanzando una camiseta a manos de Katen y haciéndola sonreír al ver los motivos musicales impresos en ella.

—Tú y yo vamos a ir de compras un día —sentenció Katen mirando a Nanao con una sonrisa suave, haciéndola pasar saliva —. Y, es más, esta noche usarás mi ropa.

—Por favor —espetó Nanao con incredulidad —, tienes un cuerpo increíble, curvas pronunciadas, eres más alta que yo. Nada de lo que me pongas me va a quedar bien, me veré rara.

—Al menos no te verás anticuada —remató Nemu haciendo a Nanao gemir en derrota.

—Tienes muchas cosas que podrían funcionar —prometió Katen acercándose a Nanao y tomándole el rostro para acariciarle las mejillas —, pero, querida, esta noche queremos que tu senpai vea lo mejor de tu aspecto. Ese niño ya te adora, pero lo queremos impresionar.

—Sí —espetó Nemu levantando un chaleco tejido y negando con la cabeza, pensando en que el anterior director de Atsudoragon usaría prendas como aquella —, de otro modo no caminaría contigo tan tranquilamente por los pasillos. Podrías arruinar su imagen de Novio del Instituto.

—¡Nemu! —reprochó ofendida la aludida.

—¡Nanao! —imitó la primera antes de dejar caer el chaleco y caminar hasta ellas —Yamamoto es un novio del instituto que cuida su imagen como si le pagaran por ello, siempre cuida mucho su aspecto y el aspecto de la gente que camina a su alrededor, sólo míralo. En clases se reúne con gente como Aizawa y Akiza, pero antes estudiaba con Kimura, ahora con Kobayashi y contigo.

—Yo sólo escucho nombres —se quejó Katen sentándose al lado de Nanao y ganándose una mirada de Nemu.

—Aizawa y Akiza —comenzó Nanao en medio de un suspiro —son dos chicos del instituto que siempre están al último grito de la moda, de hecho, Akiza da las mejores fiestas. Entre clases, cuando comparten el salón, es común verlos charlar y reírse.

—Kimura es un prodigio de la guitarra —añadió Nemu —, se graduó hace poco, y aunque iba a tantas fiestas como Haru, también tenía sus calificaciones intactas, no es precisamente una persona que sepa ir a la moda, pero es atractivo. Kobayashi es un estudiante de Dirección orquestal que siempre va a la vanguardia del conocimiento, pero si lo vez, bueno —terminó frunciendo una mueca de consternación —¡Oye! —exclamó al final, corriendo a recoger el chaleco y haciendo a Nanao renegar —Hace juego con esto.

—Cuando dices que camina con ella —inquirió Katen con curiosidad mientras Nanao se cubría el rostro con ambas manos y gruñía por lo bajo.

—Haruki la acompaña entre clases cuando están en el mismo edificio, la deja en la puerta de su salón y luego corre para llegar a tiempo. Le carga la mochila cuando se encuentran de camino al aula ocho los miércoles, donde diligentemente tocan el violín durante una hora. Y si puede, la escolta hasta el estacionamiento de las bicicletas o le ofrece transporte cuando trae su moto. Pero Nanao siempre dice que no.

—Bueno —trató de abogar Katen acariciando la rodilla de la aludida —, la bicicleta no se puede quedar si...

—Le dice que no, aunque haya llegado a pie —puntualizó Nemu, consiguiendo que Katen golpeara la rodilla de Nanao en un reproche.

—Tú muy mal —regañó.

—¡Me da pena quitarle más tiempo! —exclamó Nanao en defensa —Es una persona ocupada, con su cuarta especialización instrumental y la dirección coral debe tener suficiente como para encima ser mi uber personal.

—No quiere ser tu uber personal —reprochó Katen divertida —, quiere pasar, aunque sea, unos minutos más contigo.

—She loves it when he call her Señorita —canturreó Nemu haciendo a Nanao enrojecer.

—¡Nemu! —exclamó Nanao sonrojándose hasta las orejas mientras Katen se desternillaba de risa, dejándose caer en la cama.

—¡Nanao!

—Ven —pidió Katen sacando de su bolso un rímel y haciendo a Nanao pasar saliva con dificultad —, te vamos a dejar hermosa.

—¡Pe-pe-pe-pe-pero Katen!

—Escucha —murmuró la aludida mientras Nemu miraba a su alrededor en busca de algo con lo que atar a Nanao frente al espejo de su tocador —, no te voy a hacer un maquillaje teatral, sólo quiero resaltar lo bello de tu rostro, por favor, déjame hacer esto, te va a gustar.

—No me gusta el maquillaje.

—Porque no has tenido el contacto correcto —prometió Katen sonriendo orgullosa —, esto no será sobre contourning, bases o el tono correcto de polvo. Sólo será hacer que luzcas radiante, y lo vas a amar.

—Esto suena a "comerás tu sopa y te gustará" —comentó Nemu sonriendo de medio lado —, estoy dentro.

Nanao pasó saliva discretamente, mirando a ambas mujeres antes de resignarse. Si de por sí dos contra una no sonaba precisamente justa, Nemu contra quien fuera era una batalla perdida para su enemigo.

.

.

.

La mayoría de las veces que veía a Soi-Fong era en las tardes después de la escuela, así que casi siempre traía el elegante uniforme de su escuela. Aun así, ante los ojos de Satoshi, ella siempre lucia linda, y sin embargo, fue imposible no erguirse cual estatua y sentir que la garganta se le cerraba a tal grado que la simple acción de pasar saliva fuera lo más complicado del mundo al ver a Soi-Fong saliendo con un conjunto de infarto.

La vio de pies para arriba; llevaba unas zapatillas negras, el pantalón era de mezclilla negro que le llegaba hasta las pantorrillas y enmarcaba sus contorneadas piernas como si fuera cuero. Blusa blanca de cuello ancho que dejaba ver un poco sus hombros, aunque los cubría con una chaqueta top blanca. Su cabello lo llevaba como siempre, con sus dos largas coletas sobresaliendo de su cabello y cayendo al frente. Le dio la impresión de que movía la boca, pero el simplemente no escuchaba nada. Todo, absolutamente todo, hasta el sonido, había desaparecido para él, únicamente su sentido de la vista era el que estaba funcionando en esos momentos.

-Satoshi – este movió la cabeza de un lado a otro, regresando a la realidad - ¿te pasa algo? – cuestiona alzando una ceja

-estoy muy her…. Presio…. Bien, estoy bien – eso sí que era nuevo en él, perder su habilidad de hablar – y tú te ves…. Es decir…. Luces…

-espectacular ¿verdad? – responde Youruchi al llegar a lado de Soi-Fong y colocar una mano sobre el hombro de su pupila al tiempo que sonreía de oreja a oreja – yo misma la ayude a elegir su atuendo para esta noche – guiña un ojo, orgullosa de su trabajo. Aunque Soi-Fong no se sentía del todo cómoda con el asunto

-no era necesario –

-claro que si – le susurra al oído - ¿no viste que se quedó sin habla en cuanto te vio? – Soi-Fong se cruza de brazos bajando la mirada en actitud obstinada ante la expresión picara de su entrenadora – y bien… ¿Cómo se irán?

-heem…, mi hermano nos llevara – responde a apenas – perdona, tendremos que regresar a mi casa – dice sobándose el cuello apenado

-está bien, no importa – Soi-Fong responde casi indiferente, aunque era más que nada por la incomodidad que sentía

-ooh pero no vale la pena dar doble vuelta – habla Youruichi jovialmente – Omaeda los puede llevar, de todos modos el muy holgazán no está haciendo nada, iré por él – en un abrir y cerrar de ojos desaparece, dejando en un ambiente un tanto extraño a la pareja

Entre ellos jamás existió un ambiente incomodo, ni siquiera cuando Satoshi le coqueteaba excesivamente a Soi-Fong recién que la conoció y quería llamar su atención. Sin embargo, ahora Satoshi realmente se había quedado sin palabras al verla, lo que ninguna chica había sido capaz de hacer antes, pero vaya que ella realmente le imponía.

Soi-Fong estaba algo incomoda con todo lo que estaba pasando en general desde que ese terco de primera la hizo salirse de su rutina de una forma tan sutil que incluso se convirtió en algo muy común verse seguido con aquel impetuoso musico, a quien incluso incluía en actividades que tenía que hacer para sus clases. Yourichi lo venia notando desde hace mucho y constantemente la cuestionaba sobre sus sentimientos respecto a Satoshi, asunto que ni ella terminaba de descifrar.

-supongo que también irán todos tus hermanos – habla Soi-Fong, rompiendo el silencio

-sí, y también mis primas – se le notaba el entusiasmo – y algunos de mis amigos…. A los que no les he avisado, rayos – se golpea la frente por tal descuido – perdona, tengo que enviar rápido algunos mensajes – saca su teléfono, casi pidiendo permiso de descuidarla unos segundos, a lo que ella asiente concediéndoselo.

Con la sorpresa de la llegada de sus primas había olvidado avisarles de la noche del karaoke a sus amigos, esperaba que no fuera demasiado tarde y que pudieran ir.

"idiota, si quieres avísanos cuando ya hayan cerrado" – fue la respuesta de Ikkaku ante la invitación de Satoshi

"el amor te tiene más olvidadizo de lo normal guapo" – mensaje de Yumichika seguido de una carita tapándose la boca – "claro que iremos, Haruki nos avisó de eso desde hace varios días, llegaríamos de sorpresa"

Ante lo que le respondió el pelinegro, Satoshi profirió un gruñido. Si ya les había avisado entonces Ikkaku no tenía por qué reclamarle de no haberle avisado antes.

"gracias por la invitación amigo" – mensaje de Grimmjow – "pero tu hermana se te adelanto, sabía que lo olvidarías por andar embobado con tu novia imaginaria"

-que no es imaginaria – dice entre dientes

En fin, ellos hubieran terminado yendo, avisándoles o no, pero al menos no podían reclamarle de no haberlos invitado; tarde, pero de que los invito, los invito.

– listo, perdona por haberte dejado – dice guardando su celular

-descuida….

-por cierto…. Gracias por acompañarme a esto, significa mucho para mi – la mira con una extensa sonrisa

Claro que siempre era emocionante festejar los cumpleaños en compañía de sus hermanos, pero que su amor platónico estuviera en este, lo hacía mucho más especial.

Ella ladea la mirada, evadiendo los ojos de Satoshi. De verdad que había accedido casi de inmediato a su invitación, a ir a un karaoke, sitio que en toda su vida jamás había pisado al someterse en su rígida vida de estudios y actividades. La compañía de ese musico, sin que se diera cuenta de cuando pasó, se había vuelto de lo más normal, además de agradable y casi necesaria.

La atención de ambos se dirigió a las rejas que se abrían para darle paso a la lujosa camioneta de vidrios templados que se detuvo a un lado de ellos. Omaeda traía una nada sutil cara de mal humorado, ante lo que Satoshi internamente se regocijo. Quería alardear de que ese molesto mayordomo ahora tendría que llevarlo, pero no deseaba arruinar el momento.

-diviértanse – exclama Youruichi desde la entrada – no la dejes volver antes de medianoche – dice al tiempo que Satoshi abría la puerta para Soi-Fong, quien prefirió ignorar tal comentario de su mentora.

-claro – accede sonriendo divertido mientras le ofrecía una mano a Soi-Fong para que subiera al auto – te vez tan linda como siempre…. por cierto – dice en voz baja para que el entrometido de su mayordomo no fuera a escuchar tal alago, ante el cual, a Soi-Fong se le dibuja una tenue sonrisa - ¿lista?

-por supuesto – Satoshi extiende más su sonrisa, cerrando luego la puerta para subirse por el otro lado

Se sentía sumamente contento, no solo por el hecho de que Soi-Fong lo acompañaba, era especialmente al darse cuenta de que ya parecía que ha ido quitado un poco más la barrera ante él a tal grado que ahora lo acompañaba a festejar su cumpleaños junto a su familia y amigos. Eso significaba que estaba haciendo bien las cosas, estaba permitiendo que Soi-Fong entrara en su vida sin presionarla.

Tan entusiasmado estaba que por poco se le olvidaba avisar que llegaría directamente al Karaoke junto a Soi-Fong, se supone que los esperarían. Nuevamente le dijo que lo disculpara por mandar algunos mensajes, a lo que ella solo ladeo la cabeza en gesto de que no había problema. Escribió entonces en el grupo familiar, generando algunas burlas de parte de sus hermanos que le decían que como podía ser capaz de llevar a su reina en tren o en taxi, a lo que este respondió con la mandíbula apretada que su mayordomo los llevaría.

Haru:

Eres un arrimado (adjunto una carita de risa)

Seguido de varias caritas carcajeándose de parte de Asami, algo que no podía creer de su hermana menor. Estaba por alegar, pero el mensaje de Asami detuvo sus intenciones.

La peque:

Allá te veremos, confió en que serás todo un caballero con ella y le abrirás la puerta al llegar

Sato:

Claro que si, por quien me tomas? Cuando vio el "Haru está escribiendo" se apresuró a escribir otro mensaje

Sato:

¡TU NO DIGAS NADA BRO!

Haru:

Iba a decir que claro que eres todo un caballero. Mal pensado

-si como no – murmuro entre dientes

-¿pasa algo? – pregunta curiosa Soi-Fong al ver las muecas de Satoshi

-no, nada, perdona por estar de nuevo en el celular – guarda este de nuevo en su bolsillo – solo avisaba que llegaremos directo al karaoke, para que no nos estén esperando

-¿tienen como irse? Podemos pasar por ellos si quieres – comenta de forma simple, quizá con una pisca de cierta timidez que a Satoshi le saco un suspiro

-si, no te preocupes, Takeshi seguramente llevara al resto –

.

.

.

En la casa de los Yamamoto, Asami, tras reírse discretamente por la discusión que tenían sus dos hermanos por el grupo familiar, continuo con su tarea de rebuscar en el armario el conjunto ideal para ponerse esa noche.

-Está, es una playera que le robe a Sato- Comenzó a explicar la menor, ganándose una aprobación de su prima, sobre todo, porque le había cortado y dado bastilla a las mangas, así como darle una forma en corte de mujer -Odio admitirlo, pero tengo ganas de usarla hoy

-Tiene un significado algo peculiar- Ambas rieron, pero Asami volvió a su tarea de buscar en su armario -Oye, ese pantalón

Y se detuvo, regresando un poco a un gancho, donde yacía un pantalón que nunca se había puesto.

-No es mala idea- Afirmó, sacando una caja con unos botines que llevaban varias cadenas que colgaban, eran de tacón, pero ella podía soportarlo -Una pulsera, unos aretes, y creo que… ¿no es mucho?

-Yo huelo a qué estás tratando de impresionar a alguien- Y la voz de Hanako la paralizó, sintiendo un frío recorrerle la espalda -La princesa de los Yamamoto no se viste así

No quería voltear a ver a su prima, tenía que mentir.

-¿Qué tiene de malo? Puedo vestir como quiera- Respondió, sacando los botines de su caja y dándole la espalda a su prima -Las princesas no siempre se visten de rosa

—No tienes que vestir de rosa si quieres impresionar —canturreó la patinadora mientras paseaba la mirada en el tocador de su prima, dándole la espalda a Asami para ofrecerle cobijo de su mirada —, ni siquiera negaste lo primero —remató levantando un perfume y sonriendo maliciosa, planeando su estrategia para la noche.

Qué fácil era hacer caer a sus primos...

-al contrario... - hablo Saya, pensando para sus adentros que su hermana tenía una maligna genialidad - si lo que no quiere es vestir como princesa es porque lo último que quiere es impresionar a un príncipe - movió las cejas de arriba a abajo - esa playera de Sato es de un grupo de Rock si no me equivoco, pero hasta donde yo sé, a ti no te gusta Disturbed o si?

La playera que llevaba Asami era de la tenebrosa mascota de la banda. Un tipo fornido con cadenas en las manos y short rasgueado, llevando una capucha que cubría completamente su rostro, dejando solo ver su retorcida sonrisa y ojos brillantes.

-Mi vida no solo es Morat y Britney Spears, también hay algo de picor en ella- Expresó la menor, sintiéndose en peligro con la presencia de Hanako en su habitación -Y no estoy tratando de impresionar a nadie, es la fiesta de mi hermano, tengo que rendirle un poco de tributo ¿no?

Tomó su ropa, disponiéndose a cambiarse, no sin antes, atender el timbre de su celular. Sonrió, feliz de haber recibido aquel mensaje.

—Bueno —murmuró Hanako viendo a su prima por encima del hombro, tomando nota mental de aquella sonrisa —, vas vestida como para decir Hit me baby one mor time —cantó moviendo los hombros mientras Asami parecía ponerse más tensa en su sitio —. Supongo que, si el tipo no es un príncipe, entonces no es un caballero. Si no es un caballero —remató Hanako rociado el perfume en el aire para que cayera sobre su cabello —, entonces bandolero... ¡Ay, mira! Hasta en verso… - Saya ante eso soltó una sonora carcajada - ¿Te gusta Morat? —cuestionó al final confundida, o al menos fingiendo confusión para tratar de desviar la atención de su prima.

Las palabras de Hanako sólo la ponían más nerviosa cada vez, pero el mensaje de Grimmjow la ponía muy feliz interiormente.

"Pasó por ti, estoy ahí en quince minutos"

Ah, claro, todavía le faltaba darse un retoque en el maquillaje y asegurarse de que el conjunto no fuera… ¿demasiado?

-¿Desde cuándo rimas tan bien?- Pregunto sarcástica mientras cerraba las puertas de su closet -Si, me gusta Morat, como si no supieras quien me envicio en ellos

Saya miraba divertida sentada en forma de loto en la cama de su prima. En ese momento le caerían muy bien tener unas palomitas, sentía ya que se acercaba el ingenioso remate de su hermana para hacer que Asami soltara toda la sopa.

—¿Ah sí? —soltó Hanako dejando el perfume en su lugar y curioseando entre las cosas de Asami, con una sonrisa zalamera que se transmitió hasta su voz —Lo siento, es que me hago bolas con qué le gusta a cada uno. Lo de las rimas, uno hace cosas fuera de lo común cuando se está enamorada, si no me crees, pregúntale a Saya —concluyó brindando a su prima una falsa luz de esperanza.

Asami no le importo en ese momento que si prima quisiera debatir lo que fuera con su hermana, dejándola con la boca abierta.

-¡Es que no!- Refutó, y luego lo pensó ¿no, que? -No estoy…

¿Por que no podía terminar la frase?

—Descuida —murmuró Hanako mirando sobre su hombro y sonriendo radiante —, Saya tampoco.

-pues claro que no - se cruza de brazos obstinada - no tengo tiempo para esas cosas

—Lo sé, tampoco Asami —remató Hanako levantando algo y dejándolo en su sitio distraídamente —. Ni yo tampoco. Aquí ninguna de las tres está perdidamente enamorada.

Claro que Saya podía escuchar perfectamente el sarcasmo en la voz de su hermana. Si claro, "nadie de las tres estaba perdidamente enamorada" como si Hanako no supiera que ella sabía de su relación con Jugram, pero claro, no podía hacer burla de eso porque lo mantenían en secreto por alguna absurda razón.

¡Dios, ambos eran demasiado obvios y aun así lo negaban!

Asami, ajena a los debates mentales de Saya, sintió como había caído redondita en la trampa de su prima, y se dio cuenta de que había perdido tiempo cuando su celular sonara con el nombre de él peli azul.

-¿Si?

-Espero que no me hagas esperar, princesa- Había dicho su áspera voz, con un toque extraño que la hizo estremecer.

-Dame unos minutos, mis primas me entretuvieron y aun no termino- Dijo un poco nerviosa, viendo de reojo a Hanako -No tardare, lo prometo...

Y colgó, metiéndose al cambiador sin decirle nada a Hanako o Saya.

Hanako siguió curioseando entre las cosas del tocador, distraída, embebida en sus pensamientos mientras Asami se retiraba a cambiarse, todavía con la mirada fija en ella, como si temiera que fuera a saltar en cualquier momento.

Por supuesto, en cuanto escuchó la puerta del baño cerrándose, Hanako corrió escaleras abajo, sin hacer ruido, tan ligera que Saya no se habría percatado de su ausencia si no le hubiese pasado por enfrente.

-obvio esto no me lo pierdo - Dijo Saya asomándose por la ventana del cuarto, viendo a un hombre sobre una moto - y en efecto... La princesa de las Yamamoto saliendo con un bandolero, clásico cliché - aunque era divertido en cierta manera

—¡Yo abro! —exclamó Hanako al rebasar a Haruki por las escaleras.

El violinista suspiró levantando las manos en señal de rendición antes de volver sobre sus pasos. Si Hana estaba involucrada, y con tanto entusiasmo, no se quería enterar.

Grimmjow se sorprendió de ver a una chica para nada familiar recibirle, ante la que arqueo una ceja mientras esta sonreía.

-¿Te conozco?- Pregunto con cierta curiosidad mientras algo le picaba las costillas.

—Oh, más te vale que no lo hagas —soltó ella divertida, llevando las manos a la espalda e inclinándose un poco para admirar mejor al muchacho —, al menos eso dice la mayoría. Yamamoto, Hanako —exclamó ofreciendo una mano con una sonrisa inocente que podría haber hecho dudar a cualquiera de sus primos. No a ese extraño que no tenía idea de en qué se metía al aceptar el apretón —¿Invitado de los hermanos? Sato ya se fue, pero a mí me da gusto conocerte.

-lástima que Sato no está para prevenir a su amigo - dice Saya entre risitas a lado de Haruki que se quedó en las escaleras - ¿no deberías intervenir tu? - cuestiona a su primo

—¿Yo? —espetó divertido el violinista, recargando el codo sobre el hombro de su prima y agachando la cabeza para tener un mejor ángulo de visión —¿Qué no sabes de quién estamos hablando? Además, si a Grimm le gusta... la mala vida —corrigió de último minuto para no exponer sus sospechas —, podrá con este primer round —y, por supuesto, ni él creía sus propias palabras.

-Grimmjow- Dijo con un deje de desconfianza, apretando la mano de la chica -Soy amigo de Satoshi, ya sé que el bruto se fue por su novia imaginaria ¿Puedo pasar?

Si en algo estaba de acuerdo con el resto de los Yamamoto, era con la novia imaginaria de su amigo.

Sin embargo, esa chica aún no le daba buena espina, no del todo.

—Por supuesto, bienvenido a la cuna de la música —bromeó Hanako ingresando a la casa y retirándose hacia la cocina, haciendo por ignorar al muchacho, sabiendo perfectamente que, si quería que ese tal Grimmjow mordiera el anzuelo, tenía que jugar sus cartas con estrategia.

Haru trotó un par de escalones arriba, ocultándose de la vista y jalando a Saya consigo, divertido al adivinar la estrategia de su prima.

—¿Agua? —ofreció la chica desde la cocina —Sato en efecto se fue a donde su novia imaginaria.

-No, gracias- Maldito sexto sentido que había desarrollado en la correccional, esta chica olía a peligro -Perdona mi descortesía, pero solo esperare a Asami

-se ve algo mayor que Asami o me equivoco? - murmura Saya espiando a lado de Haruki- y tiene la apariencia de chico rudo

—Unos años —concedió Haru divertido —, pero no es relevante. El muy valiente —se burló divertido mientras ambos muchachos bajaban de nuevo, buscando un mejor ángulo para ver —¿Crees que se le escape vivo? Lo veo tenso.

-dudo que Hana lo deje ir sin que lo haga hablar - responde Saya intrigada de ver como su hermana usaría su maligno don para que las personas confesaran todo - tu solo espera...

Hanako sonrió pasando frente a Grimmjow con su vaso de agua, dando un sorbito distraído, indefensa, "inofensiva", declarando la paz con su partida...

O al menos eso había parecido, hasta que, en último instante antes de salir de la vista de Grimmjow le dedicó una mirada de reojo y sonrió maliciosa.

—Eres justo como Asami te describe, pero definitivamente no eres nada de lo que nos han contado.

La carnada puesta, la trampa tendida, la espina había encontrado su lugar y lo pudo ver en el destello en los ojos del muchacho, dependía de él caer.

-¿Ella hablando de mí? - Bufó divertido, sonriendo, algo en su ser le decía que no debía decir nada más -¿En serio? No es de las que le gusta presumir

—¿Quién dijo algo de presumir? —soltó Hanako encaminándose hacia las escaleras, encogiéndose de un hombro sin mirar atrás y obligando a Haruki y a Saya a buscar refugio.

-Si vas a preguntar algo, hazlo ya- Expresó, no mirando a la chica, si no a la pared llena de fotografías donde aprecian los hermanos -No soy una persona muy paciente, y puedo deducir que quieres obtener algo de mi

—Nada —soltó Hanako sonriendo sin detener su andar escaleras arriba, sonriendo socarrona y altanera —, eres un corazón de oro, pero no necesito preguntar para saberlo —remató antes de perderse en el segundo piso y aguantar la risa lo mejor posible.

—¿De verdad Hana? —soltó Haruki en un susurro alcanzando a su prima en el pasillo —¿Eso fue todo?

Saya por su parte sabía que parte de la estrategia de Hanako era justamente clavar una duda en sus víctimas.

—¿Tú te vas a ir así al karaoke o piensas arreglarte? —espetó la chica apuntando a Haru con su vaso —Porque no creo que vayas a impresionar mucho a Nanao usando lo de siempre y yendo sin colonia.

—Tú ganas, pero cuéntame tu plan.

-de acuerdo, pero también quiero escuchar más detalles de tu señorita – ambos se encaminan a la habitación del musico - ¿vienes Saya? Estas más que invitada a escuchar el chisme

-no, gracias…. Como si no supiera ya como funciona tu mente maligna – Hanako rio discretamente, tensionando más a Haruki – iré con Takeshi – va a buscar al mayor de sus primos

Hanako jala del brazo a su primo, quien sonríe entre nervioso y resignado al encaminarla a su habitación. No quedaba de otra, de esto no se podría escapar.

—Entonces —murmuró Hanako sentándose en la cama y moviendo los pies ida y vuelta, observando a su primo mirarse al espejo mientras se trenzaba el cabello —, ¿irás a recoger a Nanao?

—Sip —murmuró emocionado el violinista mientras ataba su trenza y miraba a Hana por el reflejo antes de pasar a trenzar el siguiente mechón más cercano a su oído.

—Han avanzado mucho, entonces —sugirió la patinadora levantándose hacia el tocador y levantando las lociones y perfumes de su primo, percatándose de que la mayoría permanecía llena, salvo los que ella y Yuri le habían obsequiado.

—Hablamos mucho, no hemos avanzado. El día que le diga que estoy perdidamente enamorado de ella, ese día avanzamos —murmuró sin muchos ánimos el violinista antes de echar un vistazo rápido a Hanako y seguir con sus trenzas.

—Haru, le das asesorías, te dio chocolates en febrero, chocolates que correspondiste. Tendrías que haber visto la cara que puso cuando le dije que te buscaba, casi se muere de tristeza ahí. Hasta que se enteró de que soy tu prima.

—Eres cruel, Hanako.

—Sí, sí, como sea. ¿Me estás escuchando?

—Quiero que me conozca mejor, que sepa lo que le ofrezco antes de avanzar en ninguna dirección, para que ella pueda dar una respuesta sincera, es todo. ¿Qué hay de ti? ¿Tú has avanzado con tu "alguien"?

Hanako suspiró tomando una botellita y olfateándola antes de sonreír y ofrecerla a su primo.

—Este —sugirió ella antes de entregar el perfume y hacer a Haru sonreír asintiendo con la decisión —¿Cómo te aplicas el perfume?

—En el cuello, creo.

—Muy bien, haremos algo diferente —ordenó la chica destapando el frasco y mirando el rociador —, aplícalo en la nuca, entre el cabello y agita un poco la melena, hoy no lo queremos en tu piel.

—¿Por qué no? —inquirió divertido el violinista mientras su prima entregaba el frasco y seguía curioseando las cosas.

—Es un truco que aprendí de Jugram —confesó Hana con una sonrisa tímida —, cuando salimos juntos suele usar así sus lociones, una loción, no varía mucho respecto a perfumes. Pero cuando tenemos eventos o galas, lo aplica diferente. Es… —murmuró sonriendo sonrojada y desviando la mirada hacia la ventana —, es que huele muy bien cuando lo hace así. Es la misma loción, pero cuando la pone en su piel es un aroma intimidante. Créeme —murmuró encarando a su primo, ganándose una mirada curiosa mientras el muchacho se aplicaba el perfume en el cabello como su prima se lo había indicado —, a Nanao le va a encantar.

—Entonces —invitó el muchacho a hablar, haciendo a Hanako suspirar y asentir una vez.

—Es un secreto a voces —explicó tímidamente —, la gente habla, hay rumores, pero nosotros lo negamos todo. Sólo Saya y mis padres lo saben. Jugram me pidió que seamos novios y... Y le dije que sí.

Haruki soltó un grito abrazando a su prima por la cintura, levantándola en el aire y girando con ella, carcajeándose ambos antes de que la chica aterrizara con gracia y encarase a su primo.

—¿Cuándo?

—Unos días.

—¡Unos días!

—¡No sé! Una semana, ¿menos? Más.

—¿Más, menos? ¡Dímelo todo, Hanako!

—¡No quiero! Tú vas a llegar tarde por Nanao —exclamó la chica alejándose hacia el armario de su primo y sacando una chaqueta de mezclilla con parches, silencios musicales, notas, corcheas —, prometo contarte todo después —añadió la chica cuando su primo se puso aquella prenda y sonrió para su reflejo, paseando la lengua por dentro de sus labios, costumbre que nunca perdió a pesar de quitarse aquella perforación —. Te diré esto, Haru. Jugram Haschwalth es un caballero, y es mi novio, y lo mantendremos en secreto por el momento, para que no nos molesten mientras pasan las últimas competencias tras las nacionales. Y tú no le dirás a nadie esto, ni a tu señorita.

Haru sonrió tomando las mejillas de su prima antes de asentir y sonreír con ganas.

—Hana, estoy muy feliz por ti. Te lo mereces, te mereces lo mejor del mundo.

—Te lo contaré todo, pero tú tienes que irte por tu señorita, y yo tengo que marcarle a mi príncipe de la tormenta.

—¿De la tormenta? —inquirió Haru confundido, retrocediendo medio paso.

—También te contaré eso —prometió con una sonrisa radiante antes de salir ambos y tomar cada uno su camino.

.

.

.

Cuando Asami bajara finalmente, Grimmjow se puso de pie como si alguien le hubiera picado con una aguja, mirando anonadado a la princesa de los Yamamoto, que llevaba el cabello algo alborotado, con algunas ondas enmarcando su rostro, un estilo poco usual en ella, mientras el pantalón en falso cuero y los botines le daban un aire bastante… llamativo.

-Am, yo…- Se sonrojo al notar que Grimmjow no podía retirar la vista de ella, sin decir nada, avanzó -¿Me veo bien?

Apenas le había llegado la voz de la joven, sacándolo de su ensoñación ¡Que grosero había sido!

-Si, estas… divina- Y las mejillas de Asami se tiñeron de rosa, bajando finalmente el último escalón, parándose frente a él -Su carruaje espera

Abrió la puerta, no importando si alguien los veía o no, y la chica miró la motocicleta, feliz, raramente feliz de subir a ella ¡Como le gustaba vestir pantalón en ese momento! No tenía por qué cohibirse con la falda o el vestido, podía sentarse a sus anchas sin temer por su ropa interior.

Odiaba admitirlo, pero le gustaba estar pegada a su espalda, aunque el casco le molestara un poco, pero sentir la adrenalina de estar en la moto, sujeta a su cintura, oliendo su perfume, todo eso le daba mil años más de vida.

El rugido del motor la hizo soltar un suspiro, Grimmjow sonrió, cómplice de aquello y arrancó, sintiendo cierta felicidad regocijarse en su pecho, ensanchándolo, haciéndole sentir que algo se removía en su interior.

Segundos después le siguió Haruki, despidiéndose apenas de todos y diciendo apresurado que los vería en el karaoke, cerrando la puerta tras de sí.

-vaya desconsideración…. – alega Saya llegando a la sala mientras se llevaba a la boca lo que parecían ser avellanas con chocolate.

Sabía que Takeshi siempre tenía un buen dote de estas, y su primo nunca se le ha negado cuando le pedía que le regalara.

-vinimos desde Tokyo a visitarlos y celebrar el cumpleaños de Sato, y lo primero que hacen es dejarnos solas por ir por sus amores platónicos – claro que lo decía de broma, de hecho, estaba divertida por esa situación

-bueno, dicen que en todos los Yamamoto corre el romanticismo… - y que razón había en esa teoría

-eso no aplica en todos – se cruza de brazos, obstinada – en fin… el asunto es… ¿esos brutos pretenden que nos vayamos solas al karaoke?

-claro que no… - responde Takeshi llegando a donde sus dos primas, tomando a su paso las llaves de la camioneta – obviamente yo las llevare

-¡si, nos iremos con Takeshi! – festejan ambas agarrándose cada una de un brazo del aludido, quien solo ríe divertido por la efusividad de sus primas.

.

.

.

Se escuchó el timbre de la casa, Nanao levantó los ojos hacia Katen a su lado, una súplica silente que Nemu ignoró dirigiéndose hacia la entrada.

—No, por favor. Katen, dile que me enfermé –exclamó como una súplica la chica mientras la aludida le tomaba la muñeca para obligarla a permanecer en su lugar.

—No seas ridícula, ¿quién se enferma antes de ver a un novio del instituto?

—Una que está perdidamente enamorada —se quejó Nemu llegando a la puerta y sonriendo a Nanao —, todo saldrá bien. ¡Hola Yamamoto-san! —exclamó la pelinegra al abrir la puerta y percatarse de que Haru miraba sobre su hombro hacia la calle.

—Kurotsuchi —exclamó Haru saltando en su sitio, mirando a la chica con sorpresa mientras ella se hacía hacia el costado y extendía una mano invitándole a pasar —, perdón, me sorprende verte aquí.

—¿De verdad? —cuestionó la pelinegra arrugando la nariz — Casi siempre estoy donde está Nanao.

—Son uña y mugre.

—Pienso en nosotras más como en arco y brea, yo soy la brea —remató mientras Haruki entraba a la casa, riendo por lo bajo por aquella broma.

—Definitivamente Nanao es el arco —concedió el violinista antes de levantar la mirada hacia el interior de la vivienda —, sólo ella podría...

Pero no.

No pudo terminar su oración, pasó saliva con dificultad al ver a Nanao, quien se encogía incómoda en su sitio, retorciendo sus manos una contra la otra, con los hombros encogidos y mordiéndose el labio por dentro mientras esperaba la reacción del violinista.

Haru se había quedado sin aliento.

El cabello de Nanao estaba suelto en su mayoría, el fleco estaba ahora sostenido por pasadores al costado de su rostro, y el resto caía en finas ondas que enmarcaban su rostro con dulzura e inocencia, los ojos parecían más grandes, delineados por finas líneas negras y con las pestañas oscurecidas, los labios brillando en un tono rosa pálido, las mejillas coloreadas levemente por rubor.

Y el vestido...

Haruki pasó saliva al bajar la mirada y percatarse de que Nanao llevaba un vestido azul claro de tiras gruesas y escote cuadrado, ceñido en el busto, pero cayendo con volados hasta poco por encima de sus rodillas. El vestido tenía una capa encima hecha de tul blanco semitransparente que caía por debajo de las rodillas, todo cubierto con los bordados de flores, margaritas que cubrían la tela en su totalidad, y para completar el conjunto, una chaqueta de mezclilla azul sobre los hombros de la joven que parecía ir dos tallas más de lo que ella necesitaba, a juego con sus zapatillas flats.

—Nanao, es que estas... —murmuró Haruki avanzando hasta ella y aventurando una mano para tomar las de ella, arrepintiéndose al instante en que sus ojos y los de la joven se encontraron, y el rubor se pronunció en las mejillas de ambos —Es que estás hermosa hoy...

No pudo evitarlo, Nanao sonrió tímidamente, bajando el rostro y soltando una risita nerviosa mientras Nemu les hacía algunas fotos, Katen suspiraba de amor y Haruki levantaba la mano hacia la barbilla de la chica y le hacía mirarle de nuevo, embelesados ambos.

—Me corrijo —añadió el muchacho cuando la sonrisa de Nanao se pronunció —, usted está hermosa todos los días, señorita, pero hoy me ha tomado por sorpresa.

—Gracias Haruki-senp... —se arrepintió al instante, cuando vio al muchacho enarcar una ceja, soltó una risita nerviosa y completó —, gracias, Haruki-san.

—Por hoy podríamos olvidar los honoríficos —pidió esperanzado antes de retroceder medio paso y hacer una reverencia leve —, señorita.

—Veré que puedo hacer —respondió ella encogiendo un hombro y sonriendo con más ganas, dejando a Katen y Nemu boquiabiertas.

—¿Tu tutor se encuentra en casa? —cuestionó el muchacho recuperando un poco el aliento antes de mirar en dirección a Katen y a Nemu —Quisiera hablar con él antes de irnos.

—No debe tardar en llegar —comentó Katen sonriendo para Nanao, avanzando hasta ella y reacomodándole el cabello antes de acariciarle una mejilla y guiñar de manera que sólo la joven la vio, como diciendo "te lo dije" en secreto —, pero no queremos quitarles tiempo de su cita.

Las miradas de ambos muchachos recayeron sobre Katen, ojos abiertos como platos mientras Nemu les daba la espalda para ocultar las carcajadas, y cuando ambos abrieron la boca para reclamar, también se abrió la puerta y Kyouraku entró a la casa con una sonrisa radiante y cargando las bolsas con la comida.

—Yare, yare —dijo el castaño sonriendo divertido —, hay tanta tensión que podría cortarla con un cuchillo de mantequilla.

—Creo que he metido la pata —admitió Katen alcanzando a su novio y tomando las bolsas de sus manos antes de dirigirse a la cocina, seguida de Nemu a toda prisa.

—Hola tío Kyouraku —soltó la muchacha a la pasada, dejando al mayor con los muchachos que le miraban nerviosos.

—¿De qué me estoy perdiendo?

—Kyouraku Syunsui —murmuró Haruki avanzando hasta el castaño y tendiéndole una mano.

—Ah, sí. Tú secuestrarás a mi dulce Nanao esta noche —concedió el mayor aceptando el apretón y haciendo a Haruki reír ante aquellas palabras.

—No podía llevármela sin despedirme en persona. Y prometer traerla sana y salva a una hora adecuada.

—¿Hora adecuada? ¡Por favor! —exclamó el mayor sorprendiendo a ambos muchachos —No me hagas esto, salgan a divertirse, tomen algo, desvélense. Mañana no tienen escuela y hasta ahora han mostrado tener buenas calificaciones y ser responsables. Todo con medida —advirtió al final, apuntando a Haruki con un dedo y una mirada inquisitorial.

—Y con respeto —concluyó el muchacho asintiendo una vez, haciendo a Nanao suspirar.

Y a Katen.

Y a Nemu... que observaban desde la puerta de la cocina, agachada una sobre la otra para ver por la rendija de la puerta.

Kyouraku palmeó el hombro de Haruki en un gesto cómplice, sonriéndose el uno al otro antes de que el castaño levantara los ojos en dirección a su sobrina y asintiera una vez.

—De eso no me queda duda.

Abrió los brazos para la chica, que salió corriendo hasta él y le abrazó la cintura, de pronto diminuta entre sus brazos.

—Volveré temprano.

—Si lo haces te castigaré —prometió el castaño divertido, suspirando —. Qué hermosa te ves el día de hoy, Nanao-chan. Te sienta bien salirte de la rutina —Kyouraku se separó de ella para mirarle bien el rostro y sonreír melancólico, conteniendo las ganas de llorar —. Te pareces tanto a tu madre. Deberías arreglarte más seguido, te sienta bien.

—¡Tío!

—¡No, no! No me malinterpretes, eres hermosa todo el año, pero hoy te ves...

—Radiante —concluyó Haruki al percatarse de que el mayor se había quedado sin habla.

—Vayan a divertirse. Todo con medida.

—Y con respeto —concluyó Haru ofreciendo su brazo a Nanao y sonriendo esperanzado mientras ella tomaba su bolso y le dedicaba una última mirada a su tío antes de salir, como colgada del cielo y sin caber en sí misma de tanta felicidad.

La puerta de entrada se cerró y el castaño levantó la mirada hacia la cocina, bufando burlesco al ver a Katen y a Nemu encaramadas.

—¿Y ustedes?

—Nosotras necesitábamos saber —soltó Katen divertida antes de dirigirse hacia su novio y arreglarle las solapas —, ya puedes llorar si gustas.

—No, todavía no —murmuró Nemu mientras una sonrisa maquiavélica se manifestaba en su rostro al mandar un mensaje a cierto cumpleañero, planeando su siguiente movimiento —, ¡Gracias por todo tio Kyouraku-san, Katen Kyoukotsu-san! —exclamó monótona antes de dirigirse hacia la puerta —, me tengo que retirar.

—Hasta luego —murmuró el castaño confundido luego de escuchar el portazo en la entrada seguido de las risas de Katen.

—Ay, la juventud —soltó ella antes de besar la mejilla de su novio —, tengo hambre, ¿comemos primero y postre después? —coqueteó haciendo a Kyouraku reírse con nerviosismo y seguirla por la casa hacia la cocina.

.

.

.

El karaoke que apartaron sus hermanos estaba casi al centro de la ciudad, así que tardarían alrededor de una hora en llegar. Por supuesto, como era usual en Satoshi, este iba hablando muy animadamente de una variedad de cosas, a lo que Soi-Fong ocasionalmente preguntaba o agregaba algún otro comentario, ya estaba más que acostumbrada a escucharlo hablar, incluso, muy internamente, admitía que eso le gustaba de él.

Escucho un nuevo mensaje entrando. Normalmente si estaba con Soi-Fong ignoraría a todo el mundo, pero posiblemente alguno de sus hermanos o amigos estaba avisando de algo.

-perdona, quizá alguien se perdió – dice burlón, a lo que la pelinegra solo suelta un bufido discreto

"Buenas tardes, Yamamoto Satoshi" —iniciaba aquel mensaje de texto, cuyo número no tenia en sus contactos — "espero no importunarte con mi atrevimiento, pero sé que tu hermano invitó a mi amiga al karaoke por tu cumpleaños esta noche y todavía creo que les falta un gran empujón, ¿confabulas conmigo de nuevo? ¿En qué karaoke planean celebrar? ... Kurotsuchi Nemu"

Vaya, tentador negarse a aquello, después de todo, el soquete de su hermano también necesitaba un pequeño empujón con Nanao así que por supuesto que accedió a la propuesta de Nemu y le mandó la dirección del Karaoke.

-esto será más divertido de lo que pensé – murmura para sí mismo con una extensa sonrisa mientras guardaba su celular y volvía su atención a Soi-Fong

.

.

.

Haruki y Takeshi habían apartado desde hace varias semanas una zona especial dentro del Karaoke que se encontraba en la terraza, y que era usado especialmente en reservaciones para grupos grandes que quisieran usar el karaoke sin tener la necesidad de esperar a que un desconocido pasara.

Había varias mesas redondas distribuidas en tal forma que podían pasar sin problemas entre ellas o hablarse entre ellos. La barra estaba a un costado, el escenario del karaoke al frente y el acceso a la terraza tras una puerta de vidrio.

El lugar apenas y fue suficiente para los hermanos, sus primas y los respectivos invitados de estos que fueron llegando de a poco, incluyendo a los chicos de la división trece, impensable no invitarlos.

Conforme llegaron se fueron haciendo las respectivas presentaciones a sus primas con sus amigos y acompañantes de esa noche. Yumichika y Hanako parecieron hacer amistad a los segundos de conocerse, mientras que Saya pareció entenderse de inmediato con Ikkaku por su gusto por el deporte, resultando que era seguidor del hockey, así que por obvias razones empezaron a entenderse bastante bien.

Mila llegó, para sorpresa de Grimmjow y Satoshi, acompañada de Riruka, aunque solamente fue para dejar a su sobrina, quien de inmediato corrió a donde Asami.

Claro que Satoshi la invito a quedarse, pero, aunque a la morena le hubiese gustado, tenía que ir a trabajar al bar de Halibell. Hoy era un día bastante atareado y no podía dejar solas a las chicas.

-diviértanse, pasare por Riruka al acabar el turno – dice Mila – supongo que acabaran bastante tarde – se notaba que eso iría para largo, después de todo, estaban en un ambiente puramente familiar.

-es lo más seguro – responde Satoshi entusiasmado –

-bien, me voy, no olviden que ya empezaremos con ensayos de la banda en esta semana – les recuerda a los dos en tono inflexible – más vale que estén ensayando las canciones que les mande

-si mamá – responden sarcásticos Grimmjow y Satoshi, ante lo que Mila suelta un bufido antes de retirarse

Al parecer ya habían llegado todos, así que se fueron distribuyendo en las mesas que pese a ser individuales, les permitían poder hablar uno con el otro por la cercanía que había entre estas. Sin embargo, una última persona llego al lugar, ocasionando un pequeño sobresalto en la violinista al ver a su mejor amiga entrando al lugar y sentándose en una de las mesas cercanas a ella.

-Nemu… - exclama Nanao sorprendida – pero…. Tu…. No sabía que también vendrías

-no me perdería una presentación de los hermanos Yamamoto – comenta esta con simpleza

-pero si solo es un karaoke – comenta Haruki sonriendo humildemente

-que estoy segura de que ustedes convertirán en todo un concierto – responde Nemu, provocando una pequeña risa nerviosa en el violinista

-nos hubieras dicho que vendrías – habla Nanao – te hubieses podido venir con nosotros

-no quería hacer mal tercio – acata inexpresiva, pero provocando un ligero sonrojo en ambos violinistas

Ya el ambiente empezaba a ponerse bastante animado, y eso que apenas estaban comenzando la noche. Pero casi de inmediato se empezaron a escuchar risas y alborotos al estar hablando entre todos en lo que el personal colocaba todo para el karake.

-¿y quién será el primero en cantar? – pregunta una chica en el escenario

-¡el cumpleañero! – gritan los hermanos al unísono señalando a Satoshi

-bueno… si el público me aclama… – se regodea peinándose el cabello hacia atrás, actitud que hace a Soi-Fong rodar los ojos – va dedicada a ti linda – le guiña un ojo sonriendo coqueto, gesto que la campeona tan solo pasa por alto. Ya estaba acostumbrada a la actitud coqueta de aquel musico.

Satoshi sube al escenario, tomando el micrófono que la chica le entrego mientras esta le explicaba que la Tablet, en donde podía buscar la canción que quisiera de YouTube, estaba a un costado del escenario para que tuviera el resto del lugar libre para moverse. La pantalla que el vería estaba al frente suyo, teniendo a su vez otra detrás suyo que serviría para que el público pudiera acompañarlo.

-gracias – le dice a la chica con una sonrisa galante, natural para él, pero que hizo a la chica sonrojarse un poco y que Soi-Fong sintiera un punzón de celos que logro disimular, o al menos eso creyó.

Hanako, estratégicamente, se sentó con Saya justo al centro de las mesas para tener una vista general de todo y poder ir armando su estrategia para aquella noche. Y claro, de reojo, pudo notar la apenas visible molestia en el rostro de la acompañante de Satoshi, la tan famosa Soi-Fong que Haruki le ha dicho quien tiene a su hermano de rodillas.

Satoshi no tardó en elegir con cual empezaría, ya tenía muy bien en mente con que canción abriría aquella noche de karaoke y de pasó, lucirse ante su reina.

(Torero – Chayanne)

Al primer sonido de la percusión el hombro de Satoshi salta hacia al frente, como si le hubiese dado una convulsión, seguido de otro movimiento de su hombro izquierdo siguiendo el segundo golpe, y en cuanto la pasión de aquella música latina se escuchó, Satoshi se adueñó del escenario haciendo fuertes pasos hacia atrás al tiempo que sus hombros y brazos se movían de atrás para adelante, incitando en un cadencioso baile al ritmo de la música y mostrando una galanura abrumadora con su sonrisa ladina, orgulloso de haber sido el primero en prender fuego al escenario.

De lunes a domingo

Voy desesperado

El corazón prendido

Allí en el calendario….

Empieza a cantar siguiendo con sus movimientos fuertes de hombros, cantando realmente como si su corazón estuviese en llamas al tiempo que marcaba el ritmo con sus pasos, dirigiéndose con orgullo al ruedo, dispuesto a arriesgar su vida. De inmediato capto miradas, especialmente de las mujeres que andaban trabajando en el lugar y sentían el calor recorrer todo su cuerpo, incluida Soi-Fong, por más que quisiese negarlo o disimularlo.

Las manecillas giran
Yo voy al contrario
Bebiéndome la vida
A sorbos y a tragos
Me viste así de frente
Que tremendo impacto
Para unirme a tu mirada
Dime…

Sus movimientos se volvieron más abrumados, más fogosos, disfrutaba cantar aquello con aquella asfixiante pasión, haciendo bruscos y varoniles movimientos con su brazo libre, espasmos violentos de sus caderas y pies, una pantomima al público para que lo vieran atentamente en el ruedo.

Si hay que ser

Torero
Poner el alma en el ruedo
No importa lo que se venga
Pa' que sepas que te quiero
Como un buen torero…

¡OLE!

Corearon todos alzando las manos ante la pantomima de faena que hizo.

Me juego la vida por ti…

Satoshi no era un bailarín tan bueno como Haruki, sus movimientos para nada eran agraciados o fluidos para bailar otro ritmo como una salsa o un vals. Pero, para esa canción, sus movimientos pesados y fuertes iban perfectos.

Se movía a pasos firmes para atrás, como si quisiera provocar un temblor en el escenario, daba la impresión de que sus hombros se ensanchaban cada vez más al moverlos atrás y adelante al hacer una faena.

Satoshi señalaba en dirección a donde estaba Soi-Fong, quien no sabía en qué momento se empezó a sentir tanto calor en ese lugar, seguramente era por tanta gente, si, eso debía ser.

Realmente estaba convirtiendo aquel escenario en un auténtico ruedo, daba la impresión por sus movimientos al cantar, que estaba coqueteando con la muerte al enfrentar a un toro que solamente él podía ver, y que estaba esquivando con su banderín como un matador experto al tiempo que con su otra mano agarraba el micrófono, que era completamente suyo.

Te dicen que ya me vieron
Solitario en un callejón
Que ya no duermo y desvarío

Que el humor ya me cambió
Y tú por dónde estás
Que mi presión ya no me da
Te buscaré, vuelve conmigo
Porque tú no sabes
Que yo te necesito
Como el perro al amo
Que si tu no respondes

Aquí todo es caos
Me viste así de frente
Que tremendo impacto
Para unir me a tu mirada
Dime….

Estaba disfrutando de aquello, el bajar y subir sus hombros, en mantener su sonrisa ladina y sus ojos grises brillando juguetonamente mientras también ladeaba su cuello. Estiraba su brazo como llamando al toro de que viniera con su siguiente ataque, aunque en realidad llamaba a alguien más a que lo viera su proeza en el ruedo, que viera que estaba ahí por ella.

Arrastraba sus pies hacia atrás, se hacía rápidamente a un lado en un firme movimiento como si a duras penas hubiese esquivado al toro, todo sin borrar su gallarda sonrisa ladina de su rostro ni la bravura de sus ojos.

Nuevamente el grito de su familia y amigos coreando "ole" al momento en que Satoshi hizo su faena dando una vuelta que hizo incluso que sus brazos se vieran más musculosos.

La tensión de todo su cuerpo en aquella canción estaba quedando perfecta con su forma tosca de bailar, simplemente estaba prendiendo fuego en cada paso, en cada movimiento, que acentuó más en el pequeño intermedio de las trompetas entonando la armonía española.

De noviembre hasta enero
Sé que te necesito
Ay de junio a febrero
Quiero que estés conmigo
Y en marzo el amor
En diciembre tú y yo
No importa mi amada
Si hay, si hay que ser…

El movimiento de su cuerpo fue más cadencioso, lento y seductor al cantar la estrofa usando un tono de voz más zalamero, incluso un poco más ronco que solo hizo que Soi-Fong no pudiera evitar tragar pesado, sintiéndose sumamente acorralada al no poder, o, mejor dicho, no querer demostrar lo que estaba causando la interpretación de Satoshi con aquella canción. Pero claro, era inevitable no notar la expresión de la campeona, al menos no ante Hanako.

Satoshi seguía jugueteando como si nada con aquel toro imaginario, podría decirse que bailaba con el animal, que las faenas eran eso, simples pasos de baile que no le costaban nada, y menos al oír el coro del público al exclamar "ole", grito que le daban más energías, más motivación para salir invicto de aquel ruedo y demostrándole a su amada lo que era capaz de hacer.

Terminó con una última estocada, alzando su mano tal como si alzara la manta roja por donde paso el toro y colocándose de lado con su brazo en escuadra en un fuerte y rápido movimiento mientras respiraba agitado, pero victorioso al salir de aquel ruedo.

-que guapo primo – exclamo Hanako ampliando su voz con sus manos, a lo que este solo guiño un ojo con su clásica sonrisa ladina y coqueta

-espera Sato – dice Saya al ver que tenía intenciones de bajar – yo quiero cantar una canción contigo – la jugadora de Hockey va al escenario, buscando de inmediato la canción en la Tablet

(Los Desechables - Te vi pasar)

En cuanto los primeros acordes de la guitarra se escucharon Saya y Sato empezaron a mover sus cabezas al ritmo de aquel rock.

Ambos conocían muy bien aquella canción, Saya era fanática de Gloria Trevi y Sato le envió esa colaboración que hicieron únicamente para un programa, pero que, a su parecer, fue un maravilloso trabajo considerando que fue una creación instantánea.

Hanako no perdió tiempo y empezó a hacer un en vivo para sus redes sociales, trasmisión a la que no se tardaron en unir sus amigos de Tokyo, entre ellos las gemelas amigas de Saya, los amigos de Hanako, incluidos Jugram y Bazz-B, que de inmediato se atraganto al ver a esa desparpajada jugadora de Hockey cantando, y vaya manera de cantar.

Te vi pasar no te me iras

ya no hay remedio no te escaparas

cuando yo decido que algo será mío

nada me detiene hasta que lo consigo

Voy a llegar, me miraras

no te resistas no te dolerá

no corras más a dónde vas

aquí conmigo será tu lugar

Saya no hacia tantas maromas como su primo al cantar, pero su voz fuerte y algo rasposa, en conjunto de sus simples meneos de cadera, hombros y sonrisa confiada, era suficiente para que llamara la atención de cierto patinador en Tokyo cuyas mejillas se sonrojaron violentamente, en especial porque Hanako hizo zoom en el rostro de Saya, que, si no es porque supiera que no lo estaba viendo en realidad, pensaría que aquello que cantaba iba dirigido para él.

Te vi llegar tan natural

pude sentir tu respirar

hay algo en ti… que descubrí...

debo quedarme o mejor huir

Fue turno de Satoshi de tomar su correspondiente micrófono, continuando con su misma actuación de chico galante y confiado contoneándose y coqueteándole específicamente a alguien en el público que, sin quererlo, realmente le iba bien aquel fragmento de la canción, pues de verdad algo había descubierto en la campeona que lo cautivo en el momento que la vio por televisión.

Te vi pasar…

No te dejare jamás.

Te vi pasar….

Nada nos separara.

Ambos se ponen a hacer pantomimas como si tocaran la guitarra, pero lo hacían tan bien, que de verdad se creería que los instrumentos eran invisibles pero que de verdad los estaban tocando. Los dos se dejaron dominar por el ritmo del rock, meneando sus cabezas de atrás para delante, poniéndose espalda con espalda.

Los Yamamoto, aun si se dedicaban a otra cosa como el Hockey en el caso de Saya, no podían evitar dejarlo todo en el escenario, aun si era para divertirse en un karaoke.

-si, claro…. Solo es un Karaoke…. – comenta sarcástica Nemu – apenas comenzaron y esto ya parece un concierto

-bueno, mi hermano no puede evitar ser teatral – justifica Haruki

-¿solo él? – cuestiona con marcada retorica – creo que ALGUIEN además de mí, está esperando verte en el escenario

-¡Nemu! – replica Nanao

-yo no dije nombres…

Nanao solo baja la mirada apenada y derrotada. No, su amiga era imposible

Haruki que por su parte claro que subiría al escenario, ya estaba pasando lista mental de lo que cantaría, no podía quedarse atrás, especialmente al estar su señorita acompañándolo en aquella noche.

Te vi pasar me entregare

sin más pretextos porque te encontré...

Hanako en ese momento era la única que podía ver los comentarios o los emojis que enviaban sus amigos en Tokyo, así como los que seguían la carrera de Saya como jugadora en Hockey.

Hubo algunos comentarios en los que etiquetaban a Bazz-B presionándolo de que comentara algo de la actuación de su novia, a lo que respondía que ella no era su novia, que apenas y se toleraban. En fin, eso y demás cosas estaban pasando por las redes sociales mientras que aquellos primos seguían desbordando en el escenario….

¿Subirse los colores al rostro? Sí, y poco más. Bazz-B mandó un whats (el enésimo whats) a Jugram para que se metiera a su face y poder ver la fiesta que Saya estaba montando en Karakura cuando los comentarios de sus amigos le llamaron la atención.

YuuRyuu

Por favor digan que no somos las únicas que lo creemos.

Bazz-B comenzó a redactar una pregunta cuando el siguiente comentario entró en su campo de visión, haciéndole atragantarse con su propia saliva y dejar caer el teléfono hasta el piso.

Senbon Sakura

¿Que Saya le está cantando esa canción a Bazzard? Yo digo que sí Bazz-b Black

Oujo-Hana

#QuéRománticos

Bazz-B Black

Nadie está cantando nada

Kairyuu

Yo digo que ella te canta a ti

Bambietta Basterbine

Claro, en cualquier momento cantará tu nombre, Bazz-B Black, y seguro Hana Y Skater le cantará a Jugram Haschwalth, ¿por qué no se ha conectado? ¿Se murió?

YuuRyuu

No cambien de tema, Saya le está cantando a Bazz

Bazz-B Black

NO (Carita enojada)

Respuesta a YuuRyuu

Bambietta Basterbine

Sí x2

Respuesta a YuuRyuu

Senbon Sakura

X3

Respuesta a YuuRyuu

Oujo-Hana

Sí, obvio x3

x4

Respuesta a YuuRyuu

Hana Y Skater

X5, me lo dijo

Bazz-B Black

No mientas, Hana, hasta acá se nota tu mentira

Respuesta a YuuRyuu

Kairyuu

x6, ahorita te la va a dedicar.

Mientras había todo un debate en las redes sociales, Satoshi continuo con su actuación de tocar la guitarra en los momentos de los solos del instrumento.

Saya gritaba eufórica a todo pulmón, pero sin desafinar nota alguna. Incluso las meseras y los que se encargaban del bar estaban cabeceando al ritmo, contagiados del ambiente que estaban haciendo aquel dueto, rara vez se escuchaban a tan buenos cantantes en un karaoke.

Yo te vi pasar….

-esa es mi prima – aclama Haruki aplaudiendo junto con todos los demás, a lo que Nanao miraba divertida mientras también le aplaudía a aquella chica

– canta otra – anima Takeshi

Hanako también se unió a los ánimos para que su hermana cantara una ella sola, claro, ocultando una doble intención en eso.

Satoshi se retira del escenario dándole acceso a su prima para que ahora ella cante sola, volviendo a lado de Soi-Fong a quien le sonríe entusiasmado, gesto que la campeona simplemente responde con un asentimiento.

-pediré algo de tomar – dice con una extensa sonrisa - ¿quieres algo?

-solo un refresco, por favor –

Este se inclina levemente, tal como un caballero a la petición de su reina, gesto que a Hanako le ocasionó una leve risa pero que también le pareció muy lindo. Haruki no exageraba al decirle que su hermano tenia a aquella mujer en un pedestal, y, podía notar que aquella chica cuyo porte de verdad era de ser alguien de familia acomodada no le era indiferente a su primo, lo acompaño a su festejo después de todo.

Luego encontraría la forma de entablar conversación con ella, ahora tenía que grabar a su hermana en su siguiente canción.

(Gloria Trevi - Qué Bueno Que No Fui Lady Di)

El primer fraseo constante de la canción sonó y Hanako casi no pudo contener la risa. Aquella canción le quedaba perfecto a su hermana, la misma Saya se colgaba esa canción como su himno personal al decir que a ella no le importaba no ser catalogada como una mujer muy refinada al jugar Hockey, que, de hecho, prefería vivir libremente siendo plebeya sin el rígido escrutinio de la alta sociedad.

Sin dudarlo, empezó a trasmitir de nuevo…

Bazz-B estuvo a punto de lanzar su teléfono a la cama cuando vio que la transmisión terminaba, pero recuperó a toda prisa el móvil en cuanto escuchó la otra notificación entrante, viendo a Saya de nuevo en el escenario, esta vez cantando sola….

Nomás de imaginar en tener la sangre azul

Me da escalofríos, qué color tan frío

Marcaba el ritmo con un sencillo golpeteo de su pierna izquierda a la vez que subía sus hombros en gesto del desagrado.

Mi sangre colorada es apasionada

Y a las pobres princesas les va de la patada

Qué bueno que no fui Lady di…

No era tan expresiva al momento de cantar en comparación con Sato, pero su voz era más que suficiente y sus sutiles gestos eran buenos, demostrando lo feliz que era con una simple vida en libertad, que demostraba al caminar por el escenario en actitud firme, sin temor.

En Tokyo, viendo la nueva transmisión en vivo de Hanako, las gemelas aplaudían y reían ante la elección de canción de su amiga, que de verdad hablaba de ella al ser alguien tan original que no seguía en si los protocolos de cualquier mujer de su edad. Que caminaba siempre con seguridad, sin tener si quiera el pensamiento del que dirán de ella, a nadie tenía que rendirle cuentas de cualquier manera.

Si yo hubiera sido princesa

Hasta ahí llegaba la realeza

Yo no me dejaba por nada

Que me lavaran la cabeza

Que bueno, que bueno

Que bueno que no fuí Lady Di!

Con el desgarbo con el que cantaba y se movía por el escenario, haciendo leves movimientos con las manos o pisadas fuertes, dejaba en claro la letra de esa canción. Una mujer obstinadamente independiente y fuerte, capaz de hacerse camino por su propio pie.

No quiero ser princesa, mucho menos reina

Ni siquiera de belleza

Viven en cautiverio y en observación

Tienen que ser ejemplo de educación

No quiero ser princesa, mucho menos reina

Ni siquiera de belleza

Prefiero ser plebeya

Sí, plebeya pero contenta

Y claro, los comentarios en las redes no tardaron en mostrarse….

Jugram Haschwalth

Mejor imposible, la describe justo

Bambietta Basterbine

Resucitó, ¿viste que le dedicó una canción?

Bazz-B Black

¡Que no me dedicó nada!

Hana Y Skater

Perdón, lo corté cuando dijo tu nombre Saya Yamamoto

Senbon Sakura

Se ve mal haciendo ese drama

Bazz-B frunció el entrecejo al leer aquel comentario, guardando silencio unos segundos antes de tipear su respuesta sin medir las consecuencias al tiempo que en el karaoke Satoshi llegaba justo a tiempo con un vaso de refresco con hielos que puso delante de Soi-Fong y una cerveza para él al momento que todos corearon con las manos en alto a Saya, haciendo este lo mismo tras darle un trago a su bebida. Si, incluso Soi-Fong se vio contagiada por el entusiasmo de todas esas personas. Todo aquello, toda esa soltura era nuevo para ella, pero le estaba comenzando a gustar ser parte de todo eso.

Qué horror imaginarme comiendo avestruz

Sin saber con qué cuchillo porque hay 25

Con lo que me gusta comer a mis anchas

Tacos de suadero y chuparme los dedos

Qué bueno que no fuí Lady Di

Bazz-B Black

Al contrario, esa canción es perfecta para su libertad y entusiasmo

YuuRyuu

¡LA DEFIENDE!

Kairyuu

Este arroz ya se

Senbon Sakura

Insisto, se ve mal

Qué sorpresa se llevaría Bazz-B al enterarse de que Senbonzakura se ponía de acuerdo con el resto por whats para tenderle una trampa.

Escoger mis amistades por su linaje

Como a los caballos y a los animales

Qué bueno que no fuí Lady Di

Saya no reparaba en timidez o desfachatez ignorando por el momento el gran debate que se armaban en las redes.

Incluso las personas que no conocían a esa chica ya tenían en claro que era una persona cien por ciento original, que no temía a demostrar quién era ante nadie.

Le sacan biografías no autorizadas

Mis cuates me critican, pero no cobran nada

Qué bueno que no fuí Lady

Qué bueno que no fuí Lady Di

Bazz-B Black

Se está divirtiendo y eso es suficiente, se ve increíble

Bambietta Basterbine

Lo dice porque le dedicó la otra canción

Bazz-B Black

¡NO ME DEDICÓ NADA!

Bambietta Basterbine

Te dedicó la canción

Respuesta a Bambietta Basterbine

Oujo-Hana

Le dedicó la canción, pordos.

Respuesta a Bambietta Basterbine

Senbon Sakura

X3 todos lo oímos

Respuesta a Bambietta Basterbine

Hana Y Skater

x4, pero no grabé

Respuesta a Bambietta Basterbine

Bazz-B Black

Digan lo que quieran, dejen escuchar

YuuRyuu

Awww, quiere escuchar a su princesa

Senbon Sakura

¿Princesa?

Hana Y Skater

Soy una flor delicada y

Bazz-B Black

Quisiera verlos en el escenario

Y fue lo último que texteó antes de enfocarse en el video en el que Saya seguía moviéndose rebelde por todo el espacio, poderosa y decidida bajo la atenta mirada y la sonrisa boba que Bazzard compuso sin poder evitarlo, sin testigos de cómo se enamoraba poco a poco de aquella...

Senbon Sakura

Salvaje

YuuRyuu

Por cierto, prima… presenta al primo… (caras picaras)

Kairyuu

Presenta al primo por dos… (más caras picaras)

En lo que Hanako continuaba trasmitiendo en vivo, también por el rabillo del ojo miraba a los presentes, especialmente a los intereses amorosos de sus primos.

Soi-Fong parecía ser alguien bastante rígida, un hueso duro de roer por así decirlo, pero a pesar de mantener cierta compostura todo el tiempo, notaba las sutiles risas disimuladas ante algún comentario de Satoshi, que ya empezaba a desinhibirse por efectos de la cerveza que tomaba. Con su primo Asahi no tenía mucho tema, él ya andaba de novio con aquella chica pelinegra y tenían una relación bastante amena, era lógico al ser tan buenos amigos por un tiempo. Con Haruki ya estaba al tanto de su relación con su señorita, la chica denotaba ser algo tímida, pero también parecía divertida con el ánimo con el que comenzó la noche, y, sobre todo, muy a gusto en compañía de su primo.

Por último, observo a la distancia a su prima Asami con aquel rudo chico que pasó por ella a la casa Yamamoto. La forma en que se llevaban era bastante confiada, Grimmjow le hablaba con soltura a la princesa de los Yamamoto, pero claro, esta le regresaba hábilmente lo que sea que le haya comentado, provocando una descarada risa en el hombre.

Ya estaba comenzando a armar una estrategia para todos….

Qué bueno que no fui Lady Di….

Saya terminó su turno en el karaoke, bajando divertida y orgullosa del escenario mientras chocaba las manos con sus primos a su paso, recibiendo las felicitaciones y halagos de estos hasta que llego a lado de su hermana.

-ahora sí que serás más famosa sis – le dice Hanako mostrándole los comentarios y reacciones del en vivo – hasta Bazz-B comentó algo – esto hizo que tomara el teléfono de su hermana para mirar dicho comentario

-ya tienes dos admiradoras más en tu lista, Sato – le dice a este enseñándole el último mensaje que mandaron las gemelas, a lo que este sonríe de forma ladina

-lastima, tendré que verme en la penosa necesidad de romper sus ilusiones – presume mirando a la campeona, dejando en claro que quería decir con aquello

Soi-Fong evadió como siempre dicha insinuación, sintiéndose levemente incomoda. Esta reacción mal disimulada, al menos para Hanako, le dio su primer movimiento para con el crush de Satoshi, quien empezó a carcajearse sonoramente y con descaro al ver el resto de los comentarios de la trasmisión en vivo.

-vaya alboroto que causaste prima – canturrea Satoshi de forma picara devolviéndole el celular

Saya empezó a correr los comentarios hacia arriba para leerlos en orden. Su cara empezó a sonrojarse y contraerse al irlos leyendo, mientras que Hanako apenas y podía aguantarse la risa.

-¡Hanako! – le reclama a su hermana

-¿Qué? – se desentiende – por favor Saya, no podía no trasmitir tal actuación

-¡no lo digo por eso! – exclama casi gruñendo, volviendo luego su mirada fúrica a Satoshi que reía con más ganas

A modo de desquitarse de las carcajadas de su primo, Saya estrella su botella de cerveza en la boquilla de la de su primo, provocando que esta se subiera y Satoshi tuviera que tomarla rápidamente para que no se derramara, lo que causa que casi se atragante.

—¡Oye Tashi! —exclamó Hanako llegando hasta los dos hombres que estaban en la barra pidiendo algo de beber, ganándose una mirada de reproche y un golpecito en la frente por parte del mayor.

—Haki es el único que puede llamarme Tashi —reprendió el muchacho mientras su hermano menor se cruzaba de brazos y asentía una vez, como poniendo a Hanako en su sitio.

—No —exclamó la patinadora con sarcasmo, haciendo reír a los presentes —, Haruki es el único que no puede decirte Takeshi, ¿al menos puedo llamarte Keshi?

Takeshi intercambió una mirada con su hermano, Haru se encogió de hombros negando con la cabeza, como quitándole importancia o concediendo su permiso.

—Keshi puede ser —concedió el mayor dejando claro que no estaba convencido de sus propias palabras y haciendo a Hanako carraspear.

—Bueno, mejor te llamaré amargado y le diré a Haki que cante conmigo.

—¡Eh, atenta ahí! —exclamó el aludido frunciendo el entrecejo —Sólo Tashi me llama Haki.

—¡Dios! Son todos unos amargados por acá. Entonces en lugar de cantar Limón y Sal, canta Duele el amor, por favor, Haru, canta conmigo —exclamó la chica antes de tironear del brazo de su primo y sacarle la lengua a Takeshi.

Haruki soltó una carcajada mientras seguía a su prima rumbo al escenario, y aunque creyó que tendría que entretener a la audiencia unos minutos para darle tiempo a su prima de preparar la canción, al final soltó una carcajada al darse cuenta de que ya estaba todo listo.

Se posicionaron cada uno tras su micrófono e intercambiaron una mirada, y antes de comenzar a cantar, Haru se agachó un poco en dirección a su prima, susurrando.

—¿Quieres dar un espectáculo?

—¿Tú no? —respondió ella retrocediendo a la par de su primo para poner espacio de por medio entre ellos y el borde del escenario.

(Duele el amor – Aleks Syntek feat Ana Torroja)

Duele el amor sin ti
Duele hasta matar

Las voces de ambos Yamamoto habían salido con tal potencia que ese medio metro de distancia entre ellos y sus respectivos micrófonos no se sintió, llenaron el espacio sin el menor esfuerzo, sonriéndose el uno al otro antes de dirigirse hacia los micrófonos y sacarlos de sus pedestales, dedicando miradas a la audiencia, Hanako alzando las palmas para invitar a los aplausos, Haruki intercambiando señas con Yumichika a la distancia.

Siento la humedad en mí
De verte llorar ni hablar
Si es que tú te vas de aquí
Creo que a mí me va sufrir

Haru tomó el primer turno al micrófono, se adelantó hasta el borde del escenario mientras la gente coreaba su nombre. Amaba estar sobre el escenario y compartirlo con su familia, adoraba el histrionismo de Hanako y Sato que parecían no sentir atisbo de vergüenza ante ninguna situación en la que los metieran, Asahi siempre sabía cómo dar un buen espectáculo por más sensato que fuera, Asami era una diva, así que compartir el escenario con ella se sentía natural.

Hoy quisiera detener el tiempo
La distancia entre los dos
Pero se apagó la luz del cielo
Ya no sale más el sol

Fue turno de Hanako para adelantarse, mientras su primo retrocedía cediéndole el escenario y permitiéndole explayarse con su canto. Aunque ella y su hermana no hubieran seguido el camino de la música, disfrutaban profundamente cada nuevo acercamiento que tenían con el arte que las había conducido hacia el hielo y ella no perdería oportunidad de divertirse con su familia.

Yumichika corrió a sentarse a la mesa de Nanao y le abrazó los hombros antes de agacharse sobre su oído. El sonrojo en las mejillas de la joven hizo a Haru desafinar en el coro de la canción, pero Hanako le tomó una mano y tiró de él para regresarlo a la realidad.

Duele el amor sin ti
Llueve hasta mojar
Duele el amor sin ti
Duele hasta matar
Duele el amor sin ti
Todo está tan gris

Yumichika sonrió con descaro cuando Nanao soltó una risa por lo bajo volviendo el rostro para hablarle al oído, cubriendo su boca y haciendo a Haru fruncir el entrecejo. Pero las manos de Hanako aterrizaron en sus hombros, obligándolo a encararla y avanzar unos pasos hacia él, recuperando el histrionismo mientras le reclamaba con aquel verso, haciéndole reír.

Ni tú ni yo somos culpables
Pero somos vulnerables
Son las cosas de la vida
Que me queda por vivir

Las voces de ambos Yamamoto volvieron a llenar todo el espacio cuando la idea de que Yumichika lo estaba molestando ocupó toda su mente, terminaría la canción y después le reclamaría a Yumichika por aquello. No podía darse el lujo de dejar abajo a su tercera confidente en órden jerárquico.

Siento la humedad en mí (siento la humedad en mí)
De verte llorar ni hablar (de verte llorar ni hablar)
Si es que tú te vas de aquí (si es que tú te vas de aquí)
Creo que a mí me va sufrir (creo que a mí me va sufrir)

Para el canon de la canción, se pararon espalda con espalda, entrelazando sus dedos mientras con la otra mano llevaban el micrófono a sus bocas, Haruki tenía los ojos apretados como si sufriera con las palabras de aquella canción, mientras Hanako paseaba la mirada entre los presentes, testigos del dolor que la ausencia le causaba.

Ahí, espalda con espalda, cabellos rosas y azules entremezclándose entre sí, expresiones de dolor y angustia, cualquiera podría haber creído que aquel par de muchachos, más que ser primos, serían hermanos mellizos o gemelos.

Se movieron en perfecta sincronía, perdiendo la vista al frente, avanzando medio paso con cada verso que les tocaba entonar, antes de ir extendiendo lentamente una mano hacia el frente, como si pudieran rozar apenas con las yemas de los dedos aquello que se había convertido en el motivo de sus anhelos y adoraciones. La gente pasó saliva ante la intensidad en la mirada de ambos cantantes.

Saya sabía perfectamente que su hermana le cantaba a cierto rubio de ojos claros que se encontraba a kilómetros de distancia, mientras Yumichika murmuraba al oído de Nanao suavemente "¿Ves cómo se muere de amor por ti?"

Duele el amor sin ti
Llueve hasta mojar
Duele el amor sin ti
Duele hasta matar
Duele el amor sin ti
Todo está tan gris

Giraron de golpe para encararse el uno al otro, bajando las manos, mirándose con reproche como si no fueran lo que buscaban, como si se acusaran mutuamente de haber secuestrado al corazón del otro.

Levantar las manos para tocarse con las yemas de los dedos y cerrar con drama, ¿por qué no?, puesto que Hanako retiró abruptamente la mano amenazando con darle una bofetada, gesto que Haruki detuvo volviendo el rostro hacia abajo y al costado mientras la música terminaba de golpe.

Y, por supuesto, en cuanto los aplausos estallaron para llenar el espacio, los ojos de Haruki cayeron furiosos sobre el sitio en el que Yumichika se había encontrado instantes atrás, para encontrarlo vacío. Aunque Nemu, al otro lado de Nanao, no dudó antes de levantar la mano para llamar su atención y señalar después el lugar al que el pelinegro huía.

—¡Cielo mío, no te has salvado de mí! —espetó Haruki furioso antes de saltar del escenario y encaminarse al aludido.

La mirada de Hanako seguía paseando por todo el lugar al tiempo que bajaba del escenario y se dirigía a su correspondiente mesa junto a su hermana, quien ya se le notaba haber hecho un muy buen match con Ikkaku, uno de los amigos cercanos de Satoshi. Vaya, lo que daría por ver la expresión de Baaz-B ante lo bien que se empezaron a llevar esos dos.

-entonces, Hana… - dice Saya cuando Ikkaku se levantó para ir por otro trago y traerle otra cerveza - ¿ya sabes quién será tu primera víctima? – estaba ansiosa de ver como confabularía contra sus primos

-todavía no, debo seguir observando meticulosamente – y justo eso estaba haciendo, parecía una autentica ave observando desde las alturas a una buena presa

Su mirada entonces se topó con la de una chica muy enigmática, que también la miraba a ella.

Hanako entrecerró los ojos mirando a Nemu fijamente, tratando de hacer un diagnóstico rápido de aquella joven que le miraba, impertérrita, y que se había acercado a ella cuando la escuchó pensar en voz alta sobre molestar a los Yamamoto.

Algunos segundos fueron más que suficientes para que ambas chicas sonrieran de medio lado antes de volver la mirada a la fiesta, Hanako cruzando los brazos, Nemu poniendo las manos tras su espalda y Saya mirando con intriga el peculiar ambiente que se generó entre ese par tan repentinamente.

—Será interesante —murmuraron al unísono antes de intercambiar media sonrisa y comenzar a buscar a los primos de la patinadora.

—Entonces tú eres la famosa Hanako —murmuró Nemu luego de localizar a Nanao en una de las mesas cercanas a la terraza.

—In a flesh

—Casi traumatizas de por vida a mi mejor amiga —acusó mientras la sonrisa crecía en su rostro de forma burlesca —, casi se muere cuando te escuchó preguntar por Haruki-san.

—No era mi intensión provocarle un colapso, pero alguien les tiene que abrir los ojos.

—¿Qué tienes en mente?

—Quiero matar tres pájaros de un tiro, cuatro si transmiten.

—Estoy dentro, ¿qué hay que hacer?

- sigo trazando mi estrategia….

Y fue toda la conversación que hubo entre ellas antes que la voz de Satoshi, de nuevo sobre el escenario, llamara su atención, especialmente de Soi-Fong que ni siquiera se dio cuenta en qué momento se subió, se suponía que solo iba por otra cerveza.

-aaay si broo…. – canturrea Satoshi sobre el escenario – con que muy bueno ¿verdad? – se le dibuja una sonrisa ladina – Haru bueno….

El aludido compendio de inmediato a que quería llegar su hermano con eso, y claro que se lo concedería.

-y tu haz de ser muy malo, ca…. Chetón….

Las risas no tardaron en escucharse ante eso, incluyendo al cumpleañero que de inmediato busco la canción, mientras que Haruki subía de nuevo al escenario, emocionado y divertido de hacer aquella actuación que ya tenían bien aprendida al ser una de aquellas películas que su abuelo disfrutaba ver, por lo que, en cuanto la vieron, no dudaron en hacerle un homenaje, con unas ligeras alteraciones claro.

-esos dos se van a apropiar del escenario toda la noche si nadie más reclama turno – comenta Saya con un hilo divertido y cruzándose de brazos

-eso sí que no – asegura Hanako – déjalos que se luzcan ahora, ya luego se les caerá el teatrito – sonríe casi con maligna diversión. Ahora que tenía una cómplice inesperada esa noche, las cosas serian mucho más interesantes

(Coplas (Remasterizado) - Jorge Negrete y Pedro Infante)

Se escuchó el primer rasgueo fuerte y contundente de las guitarras, seguida de la voz profunda de Satoshi entonando su primera parte de aquella copla.

La gente dice sincera cada que se hace un casorio….

Las guitarras le siguieron en el clásico ritmo de la música ranchera, dándole el acompañamiento a Satoshi que cantaba haciendo una serie de gestos y pantomimas al juntar sus manos en forma de rezo, señalando a Nanao al momento de mencionar a la novia, pasando luego con Haruki a quien señalo de pies a cabeza mostrando al marido. Esta descarada insinuación provocó un fuerte sonrojo en los aludidos, en Haruki fue una serie de sentimientos encontrados al sentir la sangre subírsele al rostro, incapaz de voltear a ver a Nanao, a la vez que deseaba ahorcar en ese momento a su hermano por su chistecito.

Haru Bueno, es muy bueno, hijo de bueno también

Y su abuelo ¡hay que bueno!

Quién se llamará como él…

El sutil cambio a la letra al mencionar el nombre de su hermano provocó varias risas, especialmente contagiados por lo jocoso que parecía Satoshi al burlarse de su hermano en una muy creativa e improvisada copla. Ya varios estaban bastante divertidos ante el inicio de Satoshi en aquella canción, a quien le empezaron a aplaudir aprovechando el lapso de silencio.

-¡Arráncate, pues! – exclamó Haru golpeando fuertemente el suelo con la planta del pie, mirando a su hermano con fingido reproche.

Empezó erguido y orgulloso, alzando su voz de barítono que quedaba muy bien con el género ranchero.

Procurare ser tan bueno

Como dice mi apellido….

Su falsete dejo a más de uno asombrado, especialmente a cierta violinista que contuvo la respiración. Si, era un karaoke solamente, un festejo para el hermano de en medio por su cumpleaños, pero eran Yamamoto, y aunque solo cantaban aquello por mera diversión y entretenimiento, eso no quitaba que dieran la mejor de sus actuaciones.

Sato es malo de apellido

Retachar es su cuarteto

El nomas es presumido

Porque no es malo es... maleta

Ahora Haru hacia además con la mano en gesto de desprecio hacia Satoshi, quien solo se alzó de hombros sin quitar su jocosidad, incluso se llevó una mano al pecho en fingido acto de que le dolieron sus palabras.

Sato malo es muy malo

Malo por obligación

Y su abuelo, ¡uy que malo!

Ay que comprarle su león

Nuevos aplausos combinados con divertidas risas ahora ante la respuesta de Haruki, a quien Satoshi hizo un ademán de quitarse el sombrero e inclinándose.

Satoshi entonces alzo la mano como pidiendo otra vez su entrada, escuchándose justo a tiempo los rasgueos de las guitarras acústicas.

En una mañana de oro

Alguien nublaba el paisaje….

A pesar de estar vestidos de forma casual, sus gestos, movimientos y posturas daban la impresión de que realmente iban vestidos de charros que se enfrentaban en una creativa copla. Podría sentirse incluso la tensión en sus cuerpos al estar conteniéndose por agarrarse a auténticos golpes.

Que bueno y malo mezclado, en regular…

Se convierte…

Yo soy malo, no lo niego

Pero quisiera mezclar

Malo y bueno, por si sale, algo que sea regular

Satoshi estaba más que divertido por las provocaciones hacia su hermano mientras que este se mantenía erguido con una sonrisa petulante y casi molesta, tal como si de verdad se estuviese conteniendo. Incluso uno que otro estaba empezando a dudar si de verdad querían pelearse o era una magnifica actuación de ese par.

Cierto alacrán de carroña

Un colmenar visitaba…

La voz de Haruki se alzó a un más al cantar eso con más ímpetu e incluso más desprecio. Ambos estaban dando una actuación más que buena, se notaba lo versátiles que podían ser ante cualquier género musical, no importando si tan solo era para divertirse. Y de verdad que parecían más entretenidos en esa contienda que sus propios amigos y familia, cuyos rostros sonrientes variaban de persona a persona.

Que lo entienda, que lo entienda

Si es que lo sabe entender…

Dio algunos pasos firmes y moviendo las manos y la cabeza, casi arto de que siguiera enfrentándolo, ya a muy poco de que se le agotara la paciencia. Esperaba ya ponerlo en su lugar, pero no, Satoshi continúo sonriendo burlón y jocoso, ignorando completamente la autoridad que quería imponerle mientras que lo señalaba en la clara insinuación….

Te consta que no soy tonto, como tú…

Lo has presumido

Tonto no, sí entrometido

Por el hambre….

De amistades….

Parecía que la tensión entre los dos iba cada vez en aumento al momento de que poco a poco, pero de forma autoritaria al querer cada uno sobreponerse, se iba acercando al otro, dando pasos con cada estrofa que cantaban cada uno al ritmo de las guitarras que auguraban ya una próxima pelea.

-¡Agárrenlos, se van a pelear! – grita Hanako divertida desde su mesa

Tu lo dices…

Lo sostengo…

No te vayas a cansar…

No le saques…

Si le saco…

Pues se acabó este cantar….

Quedaron frente a frente. La tensión de sus hombros, las miradas retadoras puestas fijamente en el otro, sus puños tensos, todo parecía indicar que de un momento a otro a irían a los golpes. Pero, contrario a lo que parecía, ambos se empezaron a reír a carcajadas al tiempo que se dieron un efusivo y fuerte abrazo en el que Haruki le alboroto el cabello a su hermano y este le daba fuertes golpes en la espalda.

Sin embargo, y que pasó desapercibido para los demás, también se dedicaron sonrisas nostálgicas, casi al borde de derramar una lagrima traicionera al saber que a su abuelo le encantaba que hicieran aquella actuación.

Risas se empezaron a escuchar, algunas nerviosas y aliviadas por la sensación de verdadero conflicto que ese par reflejaron.

-Dios ¿De verdad tenían que parecer que de verdad se pelearían? – alega Renji cuando los hermanos bajaron del escenario muertos de la risa – estuve a punto de pararme para detenerlos

-es parte del espectáculo –

Hablaron al unisonó, lo que desato nuevas risas entre las cuales Haruki tomo a Satoshi del cuello para frotarle los nudillos en su cabeza reclamándole por la descarada insinuación a Nanao en la canción, todo mientras Satoshi aleteaba los brazos intentando zafarse a la vez que los chicos de la división trece se destornillaban de risa.

—Mein Gott, wie schwer! (Dios mío, qué pesados)—exclamó Hanako cruzando los brazos mientras Soi-Fong le dedicaba una mirada de reojo, confundida ligeramente.

Que Sato, Haruki y Takeshi hablaran italiano era comprensible por las raíces de su madre, pero ¿escuchar a otra Yamamoto hablando en alemán?

—Verhalten sie sich normalerweise so? (¿Normalmente se comportan así?) —cuestionó Soi-Fong con serenidad, ganándose una mirada de sorpresa por parte de Hanako.

—Du sprichst Deutsch? (¿Hablas alemán?)

—Sprichst du es? (¿Lo haces tú?) —se miraron con los ojos entrecerrados unos segundos y luego Hanako sonrió dulcemente, negando con la cabeza y mirando a sus primos antes de añadir —Itch lerne...

—Ich —corrigió Soi-Fong automáticamente, abriendo los ojos por su propio atrevimiento y reprochándose por todas las veces que se había ganado comentarios de reproche y sido tachada como una petulante y una creída por saber más que el resto.

—Ich —repitió Hana dulcemente, suavizando sus facciones y ofreciendo una mano a la campeona antes de seguir —. Gracias por la corrección. Me vendría bien un par de lecciones, aunque justo ahora quisiera saber cómo se dice una frase en específico.

—¿Una? ¿Por qué?

—Hay un alemán al que quiero impresionar y no sé cómo hacerlo sin morder mi lengua.

—Dile esto y estará a tus pies: Ich bin verrukt van dich.

—Es justo lo que él me dijo antes de dejarme para venir aquí. ¿Qué significa?

Soi-Fong sonrió mirando a Sato en la distancia, quien al fin se liberó del agarre de su hermano, suprimiendo un suspiro antes de serenar su expresión y mirar a Hanako contundente.

—Significa que está loco por ti.

—Ayúdame con el alemán —propuso Hanako tendiendo su mano —, y yo te ayudaré con lo que quieras —insinuó señalando a Sato con un movimiento discreto de la cabeza.

Las mejillas de Soi-Fong se tiñeron de un rubor suave que pasó desapercibido por la iluminación del lugar, pero luego ambas asintieron dándose un fuerte apretón antes de encarar la fiesta mientras Hanako pensaba para sí misma que le quedaba una conversación pendiente con el corazón de oro, aunque no pasó desapercibido la mirada contrariada de la campeona que veía a su primo a la distancia riendo con sus hermanos y sus amigos.

Siempre se jacto de ser muy buena leyendo a las personas, aun con quienes hacían todo lo posible por no dar demasiado que leer. El rostro de Soi-Fong era contrariado, hacia todo lo posible por no expresar demasiado, pero para Hanako, era obvio, pero debía actuar con mucha prudencia, no ser tan descarada.

-Sato es un caso perdido - retoma la conversación. Y aunque Soi-Fong no la miró directamente sabía que tenía su atención - pero de alguna u de otra manera, el muy miserable se da a querer

-se da a querer…. - repite la campeona, como si afirmara aquello

—Y a veces es medio bobo —concedió la patinadora con media sonrisa, conmovida con la sinceridad de las palabras que habían escapado a la boca de la joven —, pero nunca le ha roto el corazón a una mujer. Creo que son más las ocasiones en las que lo he visto sufrir porque no quiere lastimar a otros... En fin. ¿Qué le hacemos además de quererlo mucho?

Da un pequeño bufido, no por no creerle, sino porque eso ya lo intuía.

Es verdad que en cuanto lo conoció lo primero que pensó fue que era de uno de esos casanovas que iba por la vida conquistando mujeres. Creyó que había sido tan insistente en invitarla a salir solo porque no permitiría que una presa más se le escapara.

Conforme lo fue conociendo, y se tomó la molestia de observarlo mejor fue fácil ver que Satoshi era sumamente trasparente, muy sincero. Si, era galante por naturaleza, demasiado extrovertido y coqueto, pero nada altanero ni presuntuoso. De todas las cosas que le ha dicho en el tiempo de conocerse nada ha sido mentira o solo por presumir.

En efecto, sin presionar o forzar a la gente, sin tener que fingir alguien que no es, se daba a querer….

—¿Quieres una bebida? Creo que iré por tequila —remató cuando supo que no habría respuesta por parte de la campeona, ofreciendo su sonrisa más sincera antes de agacharse sobre el oído de Soi-Fong para continuar —, eres una chica muy dulce, a mí no me engañas, así que esta noche diviértete como lo mereces. Iré por mi tequila.

Cuando reaccionó a sus palabras, Hanako ya se estaba encaminando a la barra.

Galardonada como la reina de hielo en sus combates por la frialdad de su mirada al pelear, por la casi nula muestra de expresiones tanto en el ring como en la escuela en donde no le importaba nada más que seguir demostrando lo mucho que sabía pese a los murmullos descarados de sus compañeros diciendo que era una presumida sabelotodo, pero incapaces de mirarla a los ojos por el frio miedo que podía infundir. Si, pese a todo lo que se decía a sus espaldas, nadie se atrevía a faltarle al respeto, ni a meterse con ella como lo harían los clásicos inmaduros que lo único para lo que eran capaces es para hacerle la vida imposible a un estudiante sobresaliente.

Su padre, desde que tenía memoria, la ha hecho fortalecerse tanto física como mentalmente.

Que aquella chica, prima de Satoshi, le dijera que era una chica muy dulce con tan solo conocerla en un par de minutos la dejo bastante desconcertada al no entender que indicios en su corta charla le hizo decir aquello. Y no solo eso, también fue la extensa sonrisa de Satoshi al llegar a sentarse nuevamente a su lado que pudo notar que aquella familia no era nada prejuiciosa. Ahora le quedaba más claro porque Satoshi poseía los sentimientos más nobles y sinceros que jamás había visto en otra persona.

….

Aunque Hanako en realidad dijo eso para no seguir presionando más a la campeona, al final terminó yendo al bar, no solo por su bebida, de paso, pidió dos más con las que se acercó a la mesa de Haruki y Nanao, tomando asiento junto a ellos.

—Para la dama —exclamó Hanako divertida poniendo un vaso en manos de Nanao, haciéndola dar un respingo ante su repentina aparición —, tranquila, es sólo refresco de limón con tequila, poquito, muuuuy poquito —enfatizó al verla abrir los ojos sorprendida —, y para el caballero —añadió ofreciendo un segundo vaso a Haruki, haciéndolo retroceder medio paso como si le hubiese amenazado con un cerillo.

—N-no, yo —trató de iniciar el muchacho mientras Hanako le sonreía y Nanao lo miraba con curiosidad.

—Lo preparé como solías tomarlos conmigo, no tan cargado, un toquecito de agua mineral...

—Hana —llamó con voz ahogada ante la insistencia de su prima —, no creo que sea buena idea, lo sabes. Yo...

—Tú no tienes problemas con el alcohol, Haruki —cortó la patinadora tomándole la mano para obligarlo a aceptar el trago.

—No me gusta la persona que soy cuando hay alcohol de por medio —soltó al final el violinista, haciendo a su prima suspirar enternecida —, lo sabes bien.

—No, no te gusta la persona que eres cuando hay excesos de por medio, y para que haya excesos tiene que haber cierto grupo de por medio, grupo que ya no frecuentas. El tema no es la persona que eres cuando hay alcohol de por medio, sino la persona en la que te convertiste cuando trataste de llenar un vacío con otro.

Haruki pasó saliva observando su reflejo en la superficie blanquecina de su bebida, considerando las palabras de su prima, preguntándose si tendría razón al decir aquello, preguntándose por qué lo soltaba tan tranquila frente a Nanao.

Nanao...

La joven violinista alzó su vaso hacia Haruki como haciendo un brindis y sonrió tímidamente, sorprendiendo al muchacho.

—Por la persona que eres ahora —soltó ella con una sonrisa dulce.

—Pero...

—Haru —llamó Hanako divertida ante la repentina timidez de uno al que el público nunca había sabido poner nervioso —, si vemos que estás tomando mal camino, te lo haremos saber, pero yo realmente no creo que no te guste la persona que eres cuando hay alcohol de por medio. ¿O ya olvidaste mi graduación?

Haruki rompió a reír.

¿Olvidarla? Jamás.

Haruki recordaba los tres shots de tequila que Hanako tenía encima esa noche, y los otros seis que él había tomado antes de subir juntos al escenario del DJ y adueñarse de la fiesta.

—¿Entonces? —murmuró Nanao insistiendo con su brindis.

—No —respondió Haruki suavemente mientras recargaba su vaso en el de Nanao —, por la persona que soy cuando estoy con ustedes. No, mejor aún —se corrigió —, por las personas que somos cuando estamos juntos.

—Todo va a estar bien —prometió Nanao mientras Haru daba aquel primer sorbito —, porque no creo que la persona que eres con alcohol de por medio sea diferente del muchacho que me da asesorías en violín, y ese es un chico maravilloso.

Y, por supuesto, Haru estuvo a punto de ahogarse con su vaso mientras a Nanao se le subían los colores al rostro, pero Hanako tomó la mano de su primo antes de tirar de él sacando su teléfono, salvándolos a ambos de una calamidad al exclamar —¡Voy a cantar y necesito que me transmitas!

—De acuerdo, ¿tengo opción?

—¡Ya te lo regreso, querida!

Y Nanao suspiro de alivio un segundo, agradecida, pero sabiendo que, eventualmente, volvería a su lado, y tendría que hacerse cargo de aquella confesión.

(Tokyo)

Jugram había gruñido en respuesta cuando su padre había pasado frente a la puerta, deseándole buenas noches antes de retirarse a su habitación. El rubio hacía ejercicio, colgado en la barra fija en la puerta de su baño personal, subiendo y bajando el peso de su cuerpo con las piernas dobladas en escuadra mientras hacía dominadas a la espera del siguiente mensaje de su novia.

El sonido del salto picado llenó la habitación y él bajó lentamente, respirando profundo, primero estirando los brazos, luego bajando las piernas antes de colgarse una toalla sobre los hombros desnudos y dirigirse hacia su cama. Tomó el teléfono con una sonrisa que creció cuando leyó el contenido.

¿Te dedico una canción?

Jugram lanzó el teléfono mientras se tallaba el rostro con una esquina de la toalla, y entonces la notificación de Face llamó su atención.

Si bien, antes no solía prestarle atención a ese sonido que ni siquiera reconocía como propio, desde que había conocido a Hanako había aprendido a prestarle atención puesto que, lo más seguro, era que se tratara de ella publicando algo en redes sociales.

Sonrió divertido al ver a la chica adueñándose del escenario como si se tratara de la pista de hielo y luego se quedó pasmado ante la perfecta pronunciación de Hanako.

Bleib, baby, bleib, baby
Geh nicht wieder weg

Los comentarios debajo de la transmisión en vivo no se hicieron esperar y Jugram los leyó divertido mientras la imagen de su querida patinadora seguía ocupando la mitad de su pantalla.

SenbonSakura
¿En qué idioma es eso?

YuuRyuu
Dios, es una dramática

Oujo-hana
Apuesto mis gomas a que es alemán

Bazz-BBlack
Definitivamente es alemán

Bambietta Basterbine

Pues entonces yo apuesto mis gomas a que le está cantando a alguien

Jugram sonrió divertido mientras tomaba papel en la conversación.

Jugram Haschwalth

¿A quién? Todos sus conocidos hablan japo

Senbon Sakura

Alguien dígale que no m...

Bazz-B Black

Le quiero pegar, ¿le puedo pegar?

Oujo-hana
Aprovecha que la princesa de las tempestades está lejos

Jugram Haschwalth

¿Por qué me quieres pegar?

Senbon Sakura

ALGUIEN DÍGALE QUE NO MA...

.

¿Te dedico una canción? —Había escrito la patinadora para su novio mientras Haru esperaba el teléfono para poder transmitir en vivo en las redes de su prima a petición de ella.

(Lo imprescindible – Shakira)

La música, los sonidos estridentes, las luces moviéndose en todas direcciones mientras Hanako agitaba su melena de un lado al otro, despeinándose por completo antes de aferrarse al micrófono con ambas manos y sonreírle a la audiencia, confirmando por enésima vez para Shuuhei y Renji que no sólo los Yamamoto adoraban el escenario, sino que este los adoraba a ellos.

Bleib, baby, bleib, baby
Geh nicht wieder weg

Sus primos fueron los primeros en quedarse boquiabiertos al escucharla cantar en un perfecto alemán, moviendo la cadera de forma circular mientras la gente se quedaba boquiabierta.

Seducción.

Si había una palabra para describir a Hanako en ese momento esta era seducción, puesto que las miradas furtivas que dedicaba a la audiencia no podían leerse de otra manera, era una leona asechando a su presa que derrochaba sensualidad mientras se agachaba en una rodilla aferrada al pedestal del micrófono con la boca pegada a la esponja.

Una máquina de pensar en ti
Eso es lo que soy, lo que siempre fui

Hanako se agachó en ambas rodillas, levantando el rostro hacia el techo, componiendo una mueca a medio camino entre una súplica y un coqueteo, arrancando silbidos a la audiencia.

Sabes que me está matando esta espera cruel
Y la resignación es un deseo sin piel
Y cada día llora algo muy dentro de mí
No hay forma lógica de hacer mi vida sin ti

De pronto Hanako cambió por completo, en cuanto comenzó a hablar de la resignación toda su expresión se convirtió en una súplica anhelante que hizo a la gente pasar saliva. Las manos de la patinadora se unieron en torno al micrófono, acentuando la sensación de que estaba rogando por la redención de sus pecados, y si avanzó una vez antes de ponerse en pie de un salto, hizo a varias personas considerar perdonarla por lo que quiera que hubiera hecho.

¿Había alguien capaz de negarle algo a esa joven?

Y aunque me haga la invencible
Lo fatal, lo imprescindible
Es que vuelvas a mí, vuelvas a mí, vuelve

Los ojos de Hanako encontraron su propio teléfono en las manos de su primo, ella alzó una propia hacia él, como si le dedicara aquel verso, porque Jugram debía estarla viendo desde otra ciudad, así que ella le haría saber lo mucho que le necesitaba.

El dolor es sofocante…

Exclamó bajando del escenario y corriendo hasta su primo, haciendo a la gente reír y aplaudir por su audacia.

Y ahora todo lo importante
Es que vuelvas a mí, vuelvas a mí, vuelve
No me tortures así

Sí, se movió entre las mesas, mirando a la gente como si estuviera contando la más triste de las tragedias, como si quisiera hacerles partícipes de cuánto le pesaba haber perdido a su gran y único amor, mientras regresaba al escenario, derrochando dulzura y compasión.

Una máquina de vivir sin paz
Eso es lo que soy desde que no estás

Bambietta Basterbine

Uy, esto ya se puso interesante...

Oujo-Hana
¿Soy yo o ya no sabe a dónde mirar?

Yuu Ryuu

¿Soy yo o su mirada llegó hasta Tokyo?

Bazz-B Black

¿Soy yo o huele a boda?

Jugram Haschwalth

¿Soy yo o ya todos están paranoicos?

Senbon Sakura

¡ALGUIEN PÓNGALE UN ALTO! Y de paso díganle que no ma...

El dolor es sofocante
Y ahora todo lo importante
Es que vuelvas a mí, vuelvas a mí, vuelve
No me tortures así

Posiblemente Hana leería los comentarios en la madrugada, y se desternillaría de risa desde su habitación mientras se preguntaba cómo haría para guardar el secreto de sus amigos más cercanos, sabiendo que quería decirles a ellos la verdad, pero que seguramente alguno claudicaría y terminaría revelando su secreto.

Bleib, baby, bleib, baby
Geh nicht wieder weg
Bleib, baby bleib, baby
Geh nicht wieder weg

Por supuesto, cuando Jugram sostuvo el teléfono entre sus manos, con los audífonos puestos, contemplando el rostro de Hanako al momento de cantar, supo perfectamente que aquellas palabras iban con dedicatoria, y seguiría haciéndose el tonto en los comentarios, porque sabía que no había nada más sospechoso que eso cuando cuestionaban a una persona al respecto. Y cuando le preguntaran, él lo negaría todo con aquella frialdad calculada e impertérrita que ponía a todo el mundo los pelos de punta. Sería el hipócrita que le había propuesto y prometido a Hanako, dándose cuenta de lo divertido que parecía aquello justo ahora.

Un secreto a voces. Una petición egoísta que había terminado por conquistarlos a ambos, la idea de tener un amor secreto, oculto del mundo...

Y aunque me haga la invencible
Lo fatal, lo imprescindible
Es que vuelvas a mí, vuelvas a mí, vuelve

El dolor es sofocante
Y ahora todo lo importante
Es que vuelvas a mí, vuelvas a mí, vuelve
No me tortures así

Jugram le había pedido que guardara el secreto, ella había pedido poder revelarlo a una persona, y estaba segura de que su novio eventualmente se lo revelaría también a Bazzard. Eran inseparables, tanto como lo eran ella y Saya, y Haru. Pero fuera de eso, sería el secreto mejor guardado de la pista de hielo.

Aplausos llenando la sala mientras Hanako hacía aquella floritura, ese giro elegante que componía en el hielo tras terminar una presentación, antes de agacharse ligeramente, cruzando un pie tras el otro con la elegancia adquirida en el ballet, en el hielo, antes de repetir el gesto hacia el otro lado.

—¡Qué lindos son todos por Karakura! —soltó melosa la chica antes de poner el micrófono en su lugar y bajar dando saltitos de felicidad hacia la mesa de Haru, quien seguía transmitiendo a su prima —Pero ni la mitad de lo lindos que son algunos en Tokyo. Los extraño un mar de hielo.

—Y ellos te extrañan a ti —prometió Haruki con una sonrisa radiante antes de dejar de grabar.

-pensé que cantarías la de Rumor as It – comenta Saya acercándose a Haru y Hana – me dijiste que te la había pedido Oujo-hana

-si, pero esa necesita un apoyo coral y…. – una idea, más bien, una bomba que, para variar, lanzo su hermana – Saya, eres una genio – le da un abrazo, yéndose directamente a Nemu

-ups ¿ahora que bomba abre desatado? – se cuestiona, aunque divertida

-no sé, pero es en cierta manera preocupante que se haya entusiasmado tanto – comenta Haruki algo intrigado

….

Ya la mayoría conocía el gran talento que la familia Yamamoto tenía con respecto a la música, pero eso no quitaba las ganas de aplaudirles en cada actuación, aunque solo fuera en un karaoke.

Karin ya los conocía muy bien, conocía el talento de su novio y cuñados, pero vaya sorpresa al ver que también sus primas de Tokyo eran igual de talentosas.

-se ve que a todos los Yamamoto les es imposible no dar tal espectáculo como si estuvieran dando un concierto – comenta divertida Karin a su novio, quien solo se encoje de hombros – tus primas cantan muy bien

-¿y tu no cantaras algo? – dice burlón, sabía que Karin no se le daba el cantar, por lo que recibe un sutil golpe en su brazo

-tú canta algo – le pide, sabía que su novio era mucho más discreto que sus hermanos. Si no le pedía ella que subiera no lo haría en toda la noche

-¿Cuál te gustaría que cante? – claro que accede, aun cuando eran solo amigos, Asahi siempre estaba dispuesto a ser atento con Karin

Ella se lleva una mano al mentón, pensando en alguna que le gustaría oírle cantar a su novio.

-¿Qué tal alguna de Cristian Castro? Te queda bien cualquiera de las suyas –

-De acuerdo, tengo una perfecta – le da un pequeño trago a su Ramue antes de ponerse de pie y darle un fugaz beso en la mejilla a su novia, quien sonríe feliz ante esa pequeña muestra de afecto.

Recién que iniciaron su relación las cosas entre ellos se sintieron algo…. Extrañas….

Llevaban tanto tiempo siendo solo amigos, limitándose a llevar una relación amigable, sin pasar dicha línea a pesar de que muchos les decían que había química entre ellos que cuando iniciaron su noviazgo no sabían del todo cómo comportarse al estar juntos, es decir, sabían que debían ser cariñosos, no podían seguir comportándose como solo buenos amigos, aunque era difícil no hacerlo al estar acostumbrados a ello.

Por fortuna, solían ser tan sinceros uno con el otro, que hablaron de eso, llegando a la conclusión que no tenían que ser diferentes a como siempre solían ser entre ellos. Eso ayudó a que pudieran llevar su relación sin presiones y que, sin darse cuenta, tuvieran ocasionales pero significativos detalles cariñosos; sea como tomarse de la mano, un pequeño beso al estar solos, etc., todo sin dejar de llevarse con la confianza de siempre.

Justo ahora tenía la ocasión de tener algún detalle lindo con su novia al dedicarle una canción. Seguramente sus hermanos lo molestarían un poco, pero ya estaba acostumbrado a eso. Además, estaba comprometido a ser un buen novio, debía tener detalles lindos con ella.

(Cristian Castro – así era ella)

El sonido dulce de las primeras notas de la guitarra daba entrada a una balada romántica que Karin pudo reconocer casi enseguida. Ellos solían escuchar mucho a ese cantante, lo ponían cada vez que se reunían para jugar videojuegos en alguna de sus casas.

Desde el cielo a mí llegó

Una especie de amor

Que te juro que no conocía

Que partió en dos mi vida…

Con justificada razón Karin decía que las canciones de Cristian Castro eran de las que mejor cantaba Asahi. Dominaba con facilidad la altitud de su voz, sin llegar a hacer imitación, además, como digno Yamamoto, le daba una interpretación asombrosa a lo que sea que cantara o tocara, especialmente si era algo que les gustara.

Aunque él no era tan exageradamente extrovertido como sus hermanos mayores al cantar, podía también dar una excelente interpretación tan solo con su voz y su entrega al cantarla sin necesidad de estar bailoteando o moverse como chapulín por todo el escenario, su voz tenue era suficiente para poner todo su corazón, además, era suficiente motivación que la estaba cantando para alguien a quien quería mucho.

Yo no supe entregarle

Ni la mitad del corazón

No sabía lo que yo tenía

No sabía hasta que lo perdía

Aun se acordaba lo distraído que estaba por andar pensando de qué forma podría declararle sus sentimientos. Del conflicto y las dudas que tenía al cuestionarse de que, si lo hacía y Karin no sentía lo mismo, su amistad con ella se arruinaría, que no volvería a hacer lo mismo al crearse un ambiente incomodo entre ellos.

Era blanca y yo era gris

Era luna sin un fin

Una estrella y de todas

La más bella

Así era ella….

Al formalizar aquella noche de festival se sintió dichoso, todo el tiempo Karin le correspondía y se sentía de la misma forma que él. Sin embargo, él aun tenía algunas inseguridades al recordar su efímero noviazgo que tuvo hace tiempo y lo dejo marcado.

Él no era tan galante y naturalmente coqueto como Satoshi, y la idea de ser así con Karin no le agradaba, sentía que no iba con ellos.

La trataba tan bien como siempre, le gustaba consentirla comprándole lo que ella quisiera al dar algún paseo, incluso Karin le seguía peleando que también la dejara pagara a ella. Las cosas entre ellos marchaban bien, pero sentía que debía ser más detallista, más cariñoso ahora que eran novios, que no debía seguir igual como si todavía fueran solo amigos. Llegaba a temer que su relación con Karin no pudiera dar más allá.

En sus ojos vi el error

Que mi ego cometió

Poco a poco de mí se alejaba

Su mirada de mí se apartaba

También Karin llego a sentirse algo extraña con su noviazgo, es decir, llego a hacer una linda amistad con Asahi desde el momento en que se conocieron en ese accidentado encuentro en la escuela, pero igual sintió algo muy diferente, algo cálido al limpiarle la cara de la pintura que le había caído en aquella ocasión.

Era un ángel, era un sol

Era un sitio en mi canción

Un milagro que no merecía

La verdad de todas mis mentiras….

Desde pequeña fue poco afeminada, todos sus amigos eran hombres con quienes se reunía a jugar futbol e incluso la consideraban como un amigo más. Con Asahi siempre fue muy diferente, pues, aunque había bastante confianza entre ellos no sentía que la viera como un amigo, desde un comienzo siempre fue un caballero con ella, sumamente amable y considerado.

Asahi quería ser un buen novio, poco a poco comenzó a tener una nueva confianza con Karin para tener algunos espontáneos, pero significativos detalles con ella. Justo ahora quería hacer eso al dedicarle esa canción que más que nada, expresaba sus temores de perderla, de que su relación fallara y que siquiera quedara esa tierna amistad de un inicio. Que ya no se reunieran a jugar videojuegos, que no quisiera ir nunca más a la división trece por temor a encontrarse y sentirse incomodos, de pasar de largo al toparse en los pasillos de la escuela.

Llego a imaginarse que echaría todo a perder por estar pensando de más las cosas cuando lo único que tenía que hacer era seguir siendo él mismo, que Karin no esperaba a que cambiara con ella solo porque ahora eran novios.

Karin estaba encantada y con una sonrisa tierna al escuchar cantar a su novio de esa manera, de las miradas furtivas que le dedicaba desde el escenario, dejándole en claro que esa canción era completamente dedicada a ella. Renji a su lado le dio un codazo, mirándola de forma picara mientras movía sus cejas, ganándose por eso un golpe "amistoso" en el brazo que sintió que le taladro hasta el hueso.

Todavía era un poco extraño para ella el tener un novio que le dedicara a voz propia una canción, que fuera tan atento y lindo, le era extraño verse aun enamorada de su mejor amigo. Pero le gustaba, le gustaba sentirse de esa manera, de saber que Asahi no esperaba tampoco que cambiara su forma de ser o de vestir, que no le importara que fuera poco femenina o que le costara todavía un poco ser cariñosa.

Así era ella…

Comentarios como "eres todo un romeo" o "quien te conociera así de romántico" y de más cosas escuchó por parte de sus hermanos al momento de bajar del escenario, comentarios que pasaron a segundo plano al mirar únicamente a donde estaba su novia, cuya expresión era tan encantadora que le hizo sentirse seguro de su noviazgo.

En cuanto estuvieron cerca, Karin lo recibió con un largo beso en la mejilla que fue suficiente para ponerlo más que contento. Todavía no se atrevían a tener demasiadas muestras de efecto en público, menos delante de los demás Yamamoto y de sus amigos, pero las miradas que se dedicaron decían más que mil palabras.

-tu si sabes Asahi – se cuelga Shuhei de él, se le notaba por su sonrisa torcida y mejillas coloradas que ya comenzaba a estar algo tomado – eres todo un casanova – alaga dándole un pequeño puñetazo en el pecho

-emm, gracias – responde no muy seguro de tomarse aquello como un alago

-pues claro – llega Satoshi – si aprendió del mejor – presume alborotándole la mohicana – a que es un novio excelente ¿verdad cuñada?

Estaba al límite de su paciencia al tener a esos dos tan cerca suyo, pero, al escuchar las palabras sinceras de Karin, toda molestia fue reemplazada por una agradable calidez

-sin duda lo es… -

No se imaginaba lo mucho que significaba para él que dijera eso

-bueno tortolos, los dejo – dice Satoshi al tiempo que Shuuhei se iba con Kira a la barra – debo volver con mi chica…

-que yo sepa aun no es tu chica… - dice Asahi

-lo es… - guiña un ojo mostrando una sonrisa socarrona – pero ella todavía no lo sabe – vuelve a su lugar, dejando a Asahi y Karin suspirando resignados, para luego mirarse y reír divertidos.

….

Hanako se había llevado a su nueva amiga, y socia de confabulaciones para esa noche, a un sitio donde ninguno de sus primos pudiera oírle contándole su plan a Nemu, quien, por supuesto que accedió a ayudarla para convencer a Nanao, aunque no le aseguraba ser de ayuda con las demás puesto que no las conocía.

-descuida, tu déjame a las otras – le dijo

Vio entonces a la distancia a Grimmjow, quien al parecer se dirigía de nuevo a donde esta Asami sentada. Hanako sonrió ladina antes de entregarle su bebida a Nemu y murmurar —Voy a atrapar una trucha.

—¿Eh? —alcanzó a musitar la pelinegra antes de ver a su nueva amiga dirigirse entre la gente hacia la barra

—¡Tequila por favor! —exclamó Hanako interrumpiendo el camino a Grimmjow. Y aunque su intención era hacerse la tonta hasta que le entregaran su bebida, cambió su atención hacia Grimmjow y sonrió radiante —¡Hola corazón de oro! —soltó antes de volver la vista al frente y esperar su vaso.

Miro a la chica con indiferencia, tratando de ignorarla, peor a sabiendas de que no iba a deshacerse de ella tan fácilmente.

-No tengo corazón de oro- Respondió con algo similar a un gruñido -¿Que buscas, aparte de algo de beber? Además ¿Sabias que no tienes que venir hasta la barra para pedir una bebida? Hay meseros – su tonó era clara insinuación de Grimmjow de que no vino con la primera intención de pedir de beber

—Me atrapaste, mi intención era venir a molestar, la verdad —soltó Hanako alegremente al ver la reacción del muchacho —. Y si no tuvieras corazón de oro, Asami no se habría enamorado de ti —remató sonriendo al bartender, que pareció entender las intenciones de Hanako y derramó "accidentalmente" la bebida.

—Lo siento, en seguida se la vuelvo a servir.

—No te preocupes, espero. Además —añadió sonriendo a Grimmjow, que parecía querer fulminar al muchacho de la barra con la mirada —, si no tuvieras corazón de oro, Haru no te pediría consejos para la moto. Ni Sato creería que eres buena influencia... Y Takeshi ya te habría corrido a patadas de aquí.

-La princesita ¿enamorada de mí? - Bufo divertido, considerando en también pedir una bebida en la barra de una vez y evitar a la mesera que llevaba coqueteándole descaradamente prácticamente desde que llegaron -Tengo años de conocerlos, no debería sorprenderte nada de lo que has dicho

Espetó, entre molesto y divertido, ¿Cuánto tardaría en quitársela de encima?

—Ay, tienes razón, qué equivocada estoy con mi propia familia

-Haru necesita algo de ayuda con esa moto, es una belleza- así, la moto del violinista siempre le provocaba hacer una expresión de máxima belleza -Sato, él es un caso especial – y lo dice principalmente porque llevaba una larga historia con él - no he tratado tanto con Takeshi, pero hemos compartido algunos tragos

—Haru no deja que esa moto la toque ni yo —se quejó Hanako haciendo un puchero —, pero acabas de probar mi punto ¡Asami! —exclamó la patinadora levantando la mano para llamar la atención de su prima —Qué bonito timbre tienes, por cierto, ¡Asami! —volvió a gritar llamando la atención de la joven, que dudó mucho antes de encaminarse hacia ellos.

La menor llegó hasta donde su prima, mirándola con curiosidad.

-¿Que pasa?- Pregunto con algo de risa en su voz -Estás bastante entusiasmada esta noche

Y se pegó a su prima, mostrando pánico en sus ojos al ver a Grimmjow, dándole señales sutiles.

—¿Has escuchado —exclamó la joven tomando las manos de su prima y dándole la espalda a Grimmjow —el timbre precioso que tiene el patán malnacido que tengo a la espalda? Yo digo que es un corazón de oro, pero el insiste en que no, así que sigámosle la corriente.

—Eh —trato de decir Asami, agobiada ante el entusiasmo de su prima y la velocidad a la que hablaba, mientras Grimmjow componía una expresión de infinita indignación que habría hecho reír a Hanako.

—Y es que tengo meses con la idea de escucharte cantar sixteen going on seventeen, pero no encontraba un timbre adecuado. En cuanto lo he escuchado quejarse amargamente de la vida y del mundo que lo rodea...

—¡Oye! —espetó inútilmente Grimmjow, sin llegar a interrumpir el discurso de Hanako.

—... supe que iría perfecto con tu timbre. Y pude escucharte cantar Im on sixteen, going on seventeen, inocent as a rose aunque sepamos que no lo eres, inocente, quiero decir —exclamó interrumpiendo su canto —, ya sabes, me encantaría escuchar a mi prima favorita cantando mi canción favorita de La novicia Rebelde. Haber venido desde Tokyo, hasta acá, e irme sin escucharlo... Bueno. Solo quería que lo supieras. Harían en perfecto par —remató mirando al bartender y recibiendo su bebida —¡Ay, mi tequila, gracias! ¿Me vas a romper el corazón al negarme esa canción? En ti queda —soltó al final avanzando más allá de Grimmjow y barriéndole la espalda con la mirada mientras el fingía ignorarla —. He's kind of hot —gesticuló dándole a su prima el visto bueno, ganando una mirada sobre el hombro por parte de Grimmjow tras notar el sonrojo e Asami —¡Sí me gusta para ti este corazón de oro! Ay, perdón, el patán desgraciado. Buscaré a Haru, tal vez quiera tequila.

Y Grimmjow la miro con el ceño fruncido, viendo el sonrojo en sus mejillas, aunque todavía con algo de confusión en su rostro.

-¡Oye Hanako, espera!- Y Grimmjow tomó su mano, deteniéndola en seco, y tenía que confirmar algo en su mirada, algo que pudo ver a simple vista cuando sus miradas se cruzaron -Yo…

Sonrió de lado, confirmando lo que él necesitaba.

¡Cuánta verdad había en las palabras de la prima de Asami!

La soltó despacio, permitiéndole irse sin mediar una sola palabra.

Hanako se encogió de hombros, divertida, dándole la espalda a ese par, y lo pensó mejor una vez antes de encarar los y dar pasitos de espaldas antes de canturrear.

—He is seventeen going on eighteen, he'll take care of you, o algo así, no recuerdo la letra.

Y volver hasta Nemu tan feliz que parecía ir dando saltitos mientras avanzaba.

—¿Qué fue eso? —cuestionó la pelinegra recibiendo el tequila y regresando la bebida de Hanako.

—Saya les llama bombas, ella las inventó y la mía quedó a buen punto para estallar – dijo orgullosa mirando como el coronado patán llevaba a Asami a su mesa y hasta le recorría el asiento

Grimmjow se había sentado a su lado, era obvio que se había ganado las miradas de los asistentes, que, realmente eran amigos muy cercanos y familia.

Pero vaya que había buen servicio esa noche, y la mesera que se dirigió al él peli azul que venía ignorando su presencia desde que llegaron.

- ¿Qué te sirvo esta noche? - Había preguntado con voz seductora, no llevaba una vestimenta provocativa, pero el simple tono de voz que había usado la molestó a ella - ¿Un vodka? ¿Whisky en las rocas?

-El sake tradicional está bien, gracias- Fueron sus únicas palabras, acercándose aún más a la menor de los hermanos, pasando su brazo por detrás de los hombros de esta - ¿Tú quieres algo, princesa?

-Kinako Mochi y Ramune, por favor- Eso fue suficiente para la mesera, ella era menor de edad.

Se retiró triunfal, pero Grimmjow aferró a Asami a su costado, y Riruka notó esto.

¿Cuánto más fingirían esos dos?

-entonces… - hablo Riruka con tal sonrisa maliciosa que Asami conocía muy bien, pero ni la mirada severa de la menor de las Yamamoto la detuvo - ¿no vas a complacer a tu prima con esa canción? – claro que había escuchado todo el parloteo de la chica de Tokyo, apenas y pudo contener la risa al imaginarse a Grimmjow cantando con Asami aquel musical.

-yo no me sé esa canción, ni siquiera le entendí de que hablaba – y era verdad, la prima de Asami habló tan rápido en ese momento que no capto casi nada – pero si la princesa quiere subir a cantar…

Era clara la insinuación, lo dejaba implícito con aquella sonrisa retorcida y encantadora a la vez.

Espada y pared, no sabía quién era cuál, por un lado, cantar con Grimmjow, por otro, darle gusto a su prima.

-Soy el gato encerrado- Masculló, suspirando con pesadez mientras se rendía interiormente -Yo lo voy a hacer… ¿y tú?

Miro a él peli azul, con algo de complicidad, con el corazón acelerado.

-yo no me sé esa canción que dijo la loca de tu prima – repitió – pero… ¿te sabes acaso el dueto de Amy lee? ¿la de Broken?

-Por supuesto- Sonrió con entusiasmo por seguirle la corriente en ese aspecto -No sabérmela sería pecado

-pues bien, vamos entonces antes que alguno de tus hermanos vuelva a apoderarse del micrófono – se pone de pie, extendiéndole una mano a Asami

Tomó la mano de Grimmjow sin dudarlo, mirando a Riruka con una sonrisa de oreja a oreja mientras la pelirroja alzaba los pulgares, aprobando aquello.

Satoshi estaba regresando del baño justo cuando Grimmjow y Asami se estaban subiendo al escenario. Él peli azul estaba en la esquina buscando la canción en la Tablet mientras que Asami ya estaba frente a su correspondiente micrófono.

A la distancia, Soi-Fong pudo percatarse de la sonrisa lasciva y muy sospechosa que puso Satoshi que se encaminaba a hurtadillas en dirección al aparato en cuanto empezó a sonar "Broken" de Amy lee y Seether.

-algo trae entre manos – murmura Soi-Fong siguiendo con la vista a Satoshi

-no cabe duda – secunda Hanako llegando a su correspondiente mesa que justamente estaba más cercana a la de campeona - ya lo has llegado a conocer bastante – asegura la patinadora

-Satoshi es demasiado trasparente – se justifica con eso, aunque Hanako era muy buena leyendo a las personas, y aun con alguien tan rígida como Soi-Fong podía ver que ese aspecto de su primo le gustaba

Grimmjow apenas estaba por comenzar a cantar la primera línea de la canción cuando la pantalla frente a él cambio abruptamente y comenzó a dar un ritmo muy diferente a los arpegios que conocían de aquella canción. Esa sin duda era una canción pop romántica.

(por besarte – LU)

Grimmjow miro a donde estaba la Tablet, encontrando al traidor de su amigo sonriendo con descaro y subiéndose de hombros. Estaba por ir a cambiar de nuevo a la canción que querían cantar en un inicio, pero la voz de Asami lo detuvo en seco.

Y no me has dado tiempo de disimularte

Que te quiero, amar

Que por un beso puedo conquistar el cielo

Y dejar mi vida atrás

La tenue luz del lugar apenas y dejaba ver las mejillas sonrojadas de Asami al entonar aquellas palabras. Tomaba el micrófono como si estuviese evitado que este se escapara mientras miraba al frente sin atreverse a si quiera voltear de reojo hacia su compañero de karaoke ¿de dónde había sacado el valor para cantar tal canción con Grimmjow? Seguramente ni siquiera se la sabía.

Quiero pertenecerte, ser algo en tu vida

Que me puedas, amar

Con un abrazo fuerte, hacerte una poesía

Renunciar a lo demás

Grande fue su desconcierto cuando escucho la voz profunda de Grimmjow, levemente atenuada para encajar en la canción, haciéndole segunda.

La expresión de Grimmjow mirando la pantalla frente a él era todo un poema, estaba serio, obviamente molesto por lo que el soquete de su amigo les hizo cantar, pero a la vez podía notar nerviosismo en sus ojos, además ¿de un sonrojo? No, quizá era solo efectos de las luces en el escenario.

Por besarte mi vida cambiaría en un segundo, tú

Serías mi equilibrio, mi destino

Bésame

Solo así podré tenerte eternamente en mi mente

Na-ra, na-ra

Na-ra, na-ra

Para el coro, Asami se acercó a Grimmjow, dejando un poco de lado la incomodad que le estaba causando la letra de la canción e incitarlo a relajarse para que no estuviera tan tenso por el desagrado del género musical que para nada era el suyo, o eso creía Asami al verlo tan serio.

Le dio un leve codazo, llamando su atención. Grimmjow dio un respingo bajando su mirada, leyendo en el rostro de Asami el reto de poder cantar aquella cursi canción pop, desafío que claro que no dudo en aceptar al sonreír de forma ladina, aunque con un brillo de ternura oculto.

Asahi veía la interpretación de su hermana y aquel hombre amigo de Satoshi. No podía dejar de fruncir el entrecejo mientras veía la química que había entre ellos.

Un solo intento basta en este momento

Para poder saber

Si aún nos queda tiempo para estar en medio

De lo que va a suceder

Conmigo no hay peligro, ven te necesito

La distancia no es

Motivo del olvido, aquí estoy yo contigo

Y para siempre yo estaré

El ambiente entre ellos empezó a destensarse, se estaba creando una atmosfera muy unida entre ese dueto que, en varias ocasiones durante la canción, se miraban de reojo y de forma cómplice. La expresión siempre endurecida de él peli azul incluso parecía ennoblecerse al estar cantando con Asami, aun siendo una canción que parada nada era su género dominante pero que, de verdad, estaba cantando con el corazón. La jugada de su amigo estaba resultando beneficiosa para abrirle los ojos ante algo que lo ha tenido un tanto confuso desde su regreso a Karakura.

Asami se sentía con el corazón acelerado, con un conflicto interno al no saber si reclamarle a su hermano por cambiarles de esa manera la canción que originalmente querían cantar o agradecerle. Quizá la había elegido por mero azar, por ser la canción pop más cursi que se le pudo ocurrir para molestar a su amigo, pero por Dios, de verdad que, por un lado, estaba dando en el clavo a su situación sentimental con aquel bandolero.

En el puente musical del solo de la guitarra, ambos se miraron, dedicándose una sonrisa que no era desafiante, no era la retadora que usualmente se dedicaban al verse por los pasillos de la escuela antes de hablarse con sarcasmo. La mirada entre ambos era ya más unida en ese momento, olvidando toda rivalidad entre ellos.

Pero para Asahi, le parecía un descaro, una osadía verlo coquetear con su melliza de esa manera frente a él, frente a sus demás hermanos que parecía que no les importaba.

Por besarte mi vida cambiaría en un segundo, tú

Serías mi equilibrio, mi destino

Bésame

Solo así podré tenerte eternamente en mi mente…

Si, si alguna vez entre ellos se dio una absurda rivalidad por alguna razón que justo ahora desconocían, eso se había acabado, ambos se sentían en más confiada, sentían que se habían unido de alguna forma y ni siquiera se dieron cuenta en qué momento fue.

Los conflictos de Grimmjow de empezar a sentir algo muy diferente por la hermana menor de su mejor amigo comenzaban a aclararse un poco. Es verdad que sentía algo de culpa de ver con otros ojos a Asami, a la niña que en un tiempo la considero también como su hermana menor, pero vaya, cinco años de no verla y que al regresar viera no solo el cambio físico en la princesa de los Yamamoto sino también lo mucho que ha madurado, bueno, fue inevitable que no empezara a sentir algo por ella.

(amante bandido – miguel bose)

Una nueva canción sonando en las bocinas les hizo sobresaltarse al pensar que se habían quedado mucho tiempo en el escenario y alguien subió para reclamar su turno en el escenario. Sin embargo, no había nadie ahí, la canción se había reproducido sola y el culpable de aquella nueva treta estaba burlándose desde su mesa incitando a Grimmjow a cantarla.

-creo que mi hermano ya tomó demasiado – asegura Asami al empezar a verlo más simple de lo normal

-sin duda, está más insoportable de lo habitual – secunda Grimmjow

-bueno, te dejo el escenario – dice haciendo además de retirarse – después de todo, esta le queda a un bandolero como tu – una nueva "ofensa" pero, de hecho, la había dicho de forma algo diferente esta vez, más en plan de un apodo cariñoso – a no ser que no te atrevas a cantarla – desafía

-solo observa princesa – también él ya lo decía como un apodo entre ambos

Yo seré el viento que va

Navegaré por tu oscuridad

Tú rocío

Beso frío

Que me quemará

Asami bajo del escenario en cuanto Grimjow comenzó a cantar, observando como Satoshi estaba destornillado de la risa al igual que Haruki, sin duda, esos dos le darían carilla a Grimmjow por el resto de su vida por esto.

Aun así, Grimmjow siguió cantando con voz cadenciosa y profunda, claro que no haciendo el bailecito delicado del artista original y que Satoshi le estaba retando a hacer, aunque inconscientemente, como todo musico, estaba siguiendo el ritmo moviendo sutilmente la pierna y la cabeza, movimientos toscos que estaba quedando bien con su propia interpretación.

Yo y tú

Tú y yo

No dirás que no….

No señalo explícitamente a nadie, pero claro que sus ojos azules se clavaron en la mesa de Asami como el de una pantera a su presa, dando por sentado, al menos entre ellos dos, a quienes se estaba refiriendo con lo que cantaba.

El estilo de la canción no le daba mucho para moverse a como lo haría al cantar rock o metal en las que podría contonearse o sacar toda la adrenalina, pero a pesar de estar casi estático en su lugar, daba leves espasmos con los hombros y marcaba el ritmo con el pie, lo que estaba quedando bien con su interpretación.

Seré tu amante bandido, bandido

Corazón, corazón malherido

Seré tu amante cautivo, cautivo

Seré

Pasión privada, dorado enemigo

Huracán, huracán abatido

Me perderé en un momento contigo

Por siempre

Haruki y Satoshi, con una mirada cómplice que se dirigieron a la distancia y un cabeceo del guitarrista señalando cerca del escenario, se pusieron de pie al momento en que coro entró y la música electrónica de fondo se escuchó con un ritmo más marcado. Los dos hermanos empezaron a bailar delante de Grimmjow haciendo los clásicos movimientos afeminados del cantante original en una clara burla a él peli azul. Tanto Sato como Haru ya estaban mucho más desinhibidos por el alcohol, aunque no precisamente tenían que estar totalmente ebrios para estar así de desvergonzados.

Ver aquello solo hizo que la sangre le hirviera. Ver como sus hermanos mayores hacían burla de la canción mientras que Grimmjow obviamente cantaba para su hermana

Y si, Asami coqueteaba con él, prestaba atención a sus ojos, porque la tenía hipnotizada, y reía disimuladamente mientras bebía su ramune.

Yo seré un hombre por ti

Renunciaré a ser lo que fui

Yo y tú

Tú y yo

Sin misterio

Era lo bastante terco y obstinado para no dejarse provocar por esos dos y seguir cantando. Si, también era consciente que no lo harían olvidar eso por el resto de su vida, y que, de alguna manera, se terminaría desquitando. Por el momento no se echaría para atrás con el reto de Asami, además, justo como lo que estaba cantando, ahora por Asami podría dejar atrás su duro pasado, las terribles decisiones que tomo por dejarse envenenar por el rencor. No importa lo que haya pasado, que su propia madre lo haya dejado como si nada, tenía a sus tíos que lo recibieron con gusto y no le dieron la espalda cuando cayó en la correccional. A Satoshi que lo perdono sin juzgarlo, junto a su loca familia, y especialmente, a Asami, alguien que de verdad estaba siendo esencial en su nueva vida.

Grimmjow empezó a mostrar una sonrisa prepotente y ladina, presumiendo orgulloso el ser justo un amante bandido, un bandolero como le decía Asami. Debía admitir que a pesar de ser inicialmente una broma de Satoshi cantar aquello le estaba gustando, incluso podrían hacerle un buen arreglo para darle un estilo más rockero.

Pasión privada, dorado enemigo

Huracán, huracán abatido

Me perderé en un momento contigo

Por siempre

Seré tu héroe de amor

Haruki fue por Takeshi para que se uniera a ellos, y el mayor por supuesto que empezó a bailar gustoso con sus hermanos. Ya no era tanta en si la burla que le querían hacer a Grimmjow, ya ahora solo la estaban pasando bien bailando lo que Satoshi le hizo cantar a su amigo. Incluso Yumichika jalo a Ikkaku para unírseles, este último resistiéndose, pero no quedándole de otra que acceder.

Seré el amante que muere rendido

Corazón, corazón malherido

Seré tu amante bandido, bandido

Seré

Y en un oasis prohibido, prohibido

Por amor, por amor concebido

Me perderé en un momento contigo

Por siempre

Seré tu héroe de amor….

Hanako y Saya estaban más que divertidas con aquello, Soi-Fong miraba a Satoshi con cierta pena ajena, aunque no sorprendida por su comportamiento, después de todo, él era así de suelto y extrovertido todo el tiempo, únicamente por las cervezas lo estaba mucho más. Nanao miraba también divertida a su sempai, verlo tan suelto y relajado con su familia lo hacía ver otro aspecto del afamado violinista de la escuela, y vaya que le gustaba mucho.

Los chicos dieron aplausos efusivos y le chiflaron a Grimmjow cuando bajó del escenario, aunque este se fue directo a Satoshi para agarrarlo del cuello y empezar a rozarle la cabeza con sus nudillos mientras su amigo trataba de zafarse y los demás se carcajeaban escandalosamente.

Hanako aprovecho esto para convencer a su primera víctima, Soi-Fong, a quien empezó a explicarle lo que tenía planeado para más adelante, y con lo que necesitaba su ayuda.

—¿Cantar? No —espetó secamente Soi-Fong cuando Hanako terminó su argumentación —. No me gusta cantar, nunca he cantado.

—Bueno, no cantes, no tienes que cantar, sólo haznos los coros en una canción. Es por Sato...

—Vine por su cumpleaños y me parece que...

—Es para molestar a Sato —se corrigió a sí misma, rodando los ojos antes de mirar a su primo y sonreír de medio lado —, te coqueteó descaradamente, no es precisamente incómodo, es un Yamamoto —puntualizó como dando por sentado que aquello era un halago y no una molestia, que un Yamamoto te coqueteara abiertamente —, pero ¿no te gustaría ponerlo en su lugar? Bajarle un poquito los humos, dejarlo sin argumentos.

—Satoshi habla hasta por los codos, no hay manera de dejarlo sin argumentos.

—Créeme, la hay —prometió Hanako cruzándose de brazos con una sonrisa socarrona y haciendo a Soi-Fong mirándole con curiosidad —. ¿Qué es lo único que no se espera un depredador?

Lo pensó un segundo, y todas las piezas cayeron en su lugar, como algo haciendo "click" en lo profundo de su mente.

—Convertirse en la presa —concedió comprendiendo la petición de Hanako y asintiendo lentamente.

—¿Y qué te estoy proponiendo?

—Convertirme en depredador... —lo pensó un segundo más antes de asentir una vez y mirar en dirección a Sato —Me convenciste, estoy dentro.

-bien, por ahora estate tranquila y no le digas nada a Sato – pide guiñándole un ojo – tengo que conseguir más reclutas

Observo que Hanako miraba en varias direcciones, era claro que también buscaba hablar con "las demás reclutas" a solas.

Miro luego en dirección a Satoshi, quien seguía riendo con los demás chicos ¿de verdad podría dejarlo sin argumentos como decía su prima? Esa idea, por alguna razón, de verdad que se le hacía muy tentativa de descubrir.

El único que parecía pasarla mal en ese momento era Asahi, hervía en celos mientras su hermana se encontraba bajo el brazo protector del mayor una vez que regresó con ella.

Takeshi no parecía impórtale, a ninguno de sus hermanos.

¿Cuánto más tendría que soportar?

Ni la presencia de Karin era suficiente en ese momento.

Miraba con recelo como su hermana se relacionaba con ese chico, si de antemano lo conocía, ahora le interesaba mucho más.

No estaba disfrutando aquello, no cuando su hermana y aquel chico interpretaron una canción que le hizo saber que estaba naciendo algo entre ellos.

Ese chico tenía más años que su hermana, ¿Por qué Satoshi y Haruki no hacían algo? ¿Porque Takeshi no actuaba?

-Hey- La voz de Karin apenas pudo sacarlo de sus pensamientos internos, había estado apretando con fuerza su mano mientras divagaba -¿Te sientes bien?

Calma, debía hacer un llamado a la calma, porque si perdía los estribos ahí, Hanako se lo recordaría el resto de su vida.

-Claro, todo está bien- Respondió, pero detrás de su novia, podía ver claramente a su hermana interactuar con aquel sujeto; para él, Grimmjow había comenzado a ser una amenaza para su hermana, a quien, aparentemente, nadie de los mayores estaba dispuesto a proteger -¿Quieres salir un rato a la terraza a tomar aire fresco?

Y la sonrisa de Karin era la mejor respuesta y afirmación de todas, un rato a solas con ella quizá lograría calmarlo un poco, dejando, sin saber, a cierto peli blanco que tampoco miraba con buenos ojos la interacción de ese hombre con Asami, quien, para un momentáneo alivio, fue separada de aquel sujeto por la mano efusiva de la pelirroja que la llevo al escenario.

-Tienes que cantar conmigo- Y Asami abrió los ojos, tenía miedo de la selección musical de su amiga -Vamos, antes de que nos ganen

Y se pusieron de pie a tropezones mientras Riruka la jalaba del brazo, llegando a tomar los micrófonos con efusividad.

Grimmjow sonrío. Haber cantado con ella le había hecho feliz, pero ahora, verla cantar le deleitaría el corazón.

(Mujeres (Viva Tour (En Vivo))

Aquel par de amigas empezaron a animar a todos al aplaudir al ritmo en cuanto la música empezó, y claro que tales ánimos, al ir yendo in crescendo aquella noche fue fácilmente contagiado. De verdad que solo los Yamamoto podían convertir una simple salida a un karaoke en un auténtico concierto.

No sé quién las inventó

No sé quién nos hizo ese favor

Tuvo que ser Dios….

Asami comenzó a cantar con una enorme sonrisa en su rostro y caminando por el escenario, contagiando a Grimmjow que la miro divertido y a la vez conmovido por la energía y lo esplendida que se le veía al cantar con su amiga, al incitar a todos a seguir aplaudiéndoles, como si aquella fuese la dosis que necesitaba para cantar.

Dicen que fue una costilla

Hubiese dado mi columna vertebral

Por verlas andar….

Le siguió Riruka llegando hasta Asami y abrazándola por los hombros mientras ambas reían divertidas. Aquello parecía de verdad la reunión de dos artistas haciendo aquel dueto en un concierto especial en donde bailaban haciendo sencillos pasos señalando al público, moviendo los hombros al ritmo, divirtiéndose.

Más viajes al espacio

Que historias

En un bar, en un bar….

Ambas se unieron en aquel verso, denotando orgullosas, e incluso, hasta un poco presumidas que lo que cantaban eran única y absolutamente la verdad. Puro orgullo femenino que los mismos hombres aplaudían y festejaban, especialmente al verlas hacer tal espectáculo al señalar al cielo, al hacer la pantomima de estar bebiendo, al caminar en círculos con pasos fuertes y seguros.

Mujeres

Lo que nos pidan podemos

Si no podemos, no existe

Y si no existe lo inventamos

Por ustedes

Para el coro, las voces masculinas (sobresaliendo la de los hermanos Yamamoto) se alzaron junto al de las chicas en el escenario, también festejando no solo a su hermana menor, la única mujer, además de Yuriko entre tanto bruto en la familia Yamamoto, también era una ovación a toda maravillosa mujer que era parte de su vida. A sus primas que vinieron de Tokyo a estar con ellos en aquel divertido festejo, a sus amigas, a su querida madre y, especialmente, a las hermosas mujeres que los acompañaron aquella noche y de las cuales estaban perdidamente enamorados.

Nosotros con el machismo

Ustedes al feminismo, y al final

La historia termina en par

La princesa de los Yamamoto, la única mujer de sus hermanos mayores, pero con quien no se atrevían a discutir por lo dura que sabían que podía ser, se bajó del escenario de un salto, pasando por las mesas como si brincara en cada paso que daba, presumiendo ante sus hermanos, guiñándole un ojo a Grimmjow al pasar frente a él, provocando que él peli azul se tensara y se sonrojara en tiempo récord.

Y si habitaran la luna

Habría más astronautas

Que arenas en el mar…

Cantó Riruka casi oyéndosele una leve risa ante la osadía de su amiga, pero felicitándola por aquello al darle la mano para ayudarla a subir de nuevo al escenario, donde volvieron a dejar su dominio y fuerza ante al que en ningún momento dejaron de aplaudirles y alabarlas. Dejaban en claro quién de los dos géneros era el que predominaba, y bueno, ninguno de los hermanos podía debatirles eso, pues admitían que no podían contra ellas, ya sea su madre, su hermana, sus primas y obviamente, eran débiles ante lo que sea que le pidieran las mujeres a su lado, hablando de Haruki y Satoshi.

Mujeres

Lo que nos pidan podemos

Si no podemos, no existe

Y si no existe lo inventamos

Por ustedes

Satoshi tomo la mano de Soi-Fong, que primeramente dio un respingo por lo abrupto que había pasado aquello, pero al ver la enorme sonrisa del guitarrista que alzó su brazo en signo de presumirla mientras coreaba a las chicas en el karaoke, no pudo hacer otra cosa que sonreír divertida, ignorando que de verdad Satoshi haría o inventaría cualquier cosa por ella.

Mujeres

¿Qué hubiera escrito Neruda?

¿Qué habría pintado Picasso?

Si no existieran musas como ustedes

En otras de las mesas, Haruki también tomó a Nanao de la mano, quien profirió un tímido exclamo que se trasformó en una sonrisa conmovida al ver Haruki bailando en su lugar y pegando el dorso de su mano a su boca al cantarle esa parte del coro que cantaban con efusividad la hermana menor de su senpai y la amiga de esta.

Takeshi les aplaudía sin parar sentado en su mesa, festejándoles a ellas, recordando a Unahana, esta vez con cariño y alegría, pensando también en la profesora Isane a quien de verdad le hubiese gustado que lo acompañara a esa divertida velada. Sin duda le invitaría luego a tomarse un café con él, o a dar un tranquilo paseo por el parque, algo tenía aquella dulce mujer que lo conmovía, tenía un aura angelical.

¿Por qué negar?

Que somos lo mejor

Que se puso en este lugar…

Las chicas en el escenario cantaban con aun mayor alegría y energía, ambas abrazándose por la cintura, dando leves brincos en su lugar hasta que Asami alzo la voz en un poderoso grito que dejo a Grimmjow boquiabierto para después gritarle efusivo mientras se ponía de pie y la aplaudía con entusiasmo, sentimiento que fue mayor al verla bailando mientras que su amiga cantaba su correspondiente verso.

Alzaron ambas los brazos, incitando a su primas, a las pocas mujeres que había en el lugar a alzarse orgullosas, y claro que las chicas de Tokyo se pusieron de pie para seguirlas en su divertido baile en el que se movían de un lado para otro moviendo las caderas, brincoteando en su sitio, señalando a todas las mujeres presentes que profirieron entre sonrisas orgullosas, divertidas, contentas, conmovidas y un sinfín de distintos sentimientos ante aquella ovación en la que incluso los hermanos alzaban sus puños, poniéndolas en donde se merecían, en lo más alto de un pedestal, algo que demostraban también al cantar junto a ellas en el último coro.

Las chicas se dieron un fuerte y fraternal abrazo al terminar de cantar, ambas con sonrisas más que contentas al divertirse tanto con una simple canción que no solo las contagio a ellas, sino también a todos en el lugar.

Claro que también recibieron sus merecidos aplausos cuando bajaron y regresaron a sus mesas, aunque Riruka, con toda intención de dejar solos a Grimmjow y Asami, se fue alegando que quería tomar un poco de aire fresco en la terraza, por donde Asahi y Karin regresaban, viéndose este primero un poco más tranquilo después de su repentino ataque de celos.

….

-con tu permiso señorita – dice Haruki poniéndose de pie – iré un momento con mis hermanos para convencerlos de hacer algo y animar más esta noche

Nanao rio discretamente concediéndole permiso a Haruki de ir con sus hermanos, ansiosa de ver la actuación que harían los cuatro juntos.

Hanako y Nemu se miraron en cuanto vieron que Haruki al fin dejaba sola a Nanao unos momentos, así que no perdieron oportunidad.

Nanao pasó saliva con dificultad al ver a Nemu y Hanako sentándose a sus lados mientras volvían la atención al escenario.

—Sea lo que sea, estoy fuera —espetó la joven enfundándose mejor en la chamarra de Haruki y arrepintiéndose al instante por la sonrisa pícara que Nemu le dedicó al acto.

—No, no lo estás —espetó su amiga paseando la mirada entre los presentes —. Harás esto y te va a gustar tanto como tu maquillaje y vestuario le gustó a Haruki-san.

—Nemu, no voy a caer en tus redes por segunda vez esta noche.

—Caerás por tercera —corrigió la aludida antes de sonreír para su amiga

—Nanao —llamó Hanako con voz conciliadora —, juro que no haría esto si no creyera que tu voz es la única que puede hacer que valga la pena tanta pantomima, escuché que incluso Barragan enarcó una ceja cuando te escuchó cantar. Además, lo que estoy pidiendo te beneficia también.

—¿Sí? —exclamó no muy convencida, sino más bien sarcástica —Ya me han dicho eso muchas veces.

—¿No querías romper con tu pánico escénico? Piensa en esto —pidió sonriendo dulcemente —, es un escenario en el que estamos con amigos, aunque algo salga mal nadie se va a reír, y te va a servir de práctica para otros momentos. Te estaremos acompañando porque no es como que te vayamos a subir sola, en manada todo es mejor.

—Nemu dijo que no me iba a dejar sola.

—Por eso no voy a subir al escenario —aseguró la pelinegra —, para no abandonarte ahí.

—Nanao —llamó Hanako divertida —, son ocho pasos, el coro de una canción y movernos en la tarima, nos tomará menos de tres minutos y tú habrás ganado dos kilos de seguridad después de esto. Te necesito —añadió al final —, mi cuadro no estará completo sin ti, y quiero, de verdad quiero, transmitir esto para mi mejor amiga en Tokyo. Mira —soltó sacando su teléfono y mostrando los mensajes de whats que se había enviado con Ōjoryū en privado —, lo está esperando.

—¿De verdad no hay truco? —musitó la joven sin aliento.

—Nanao, el único truco está en hacerte subir al escenario, el resto será magia. Puedes confiar en mí.

—En mí no —aclaró Nemu divertida —, yo voy a transmitir en vivo. Pero por eso no te estoy invitando yo.

Nanao lo pensó un momento, mirando a Hanako en espera de una pista que delatara si estaba siendo honesta.

—De verdad necesito tu voz, Nanao, o esto no estará completo.

Suspiró (carraspeó) antes de asentir una vez.

—De acuerdo, pero prométeme que no hay más truco.

—No te voy a dejar abajo, si algo soy es leal. Lo prometo.

Iban dos faltaba una, pero estaba segura de que a Asami no sería complicado convencerla, confiaba en que accedería tan fácil como lo hizo Yumichika, quien literalmente dio saltitos emocionados ante la propuesta de Hanako.

—¡Ok, vamos a hacer algo diferente! —exclamó Haruki corriendo hasta el escenario y subiendo de un salto, consiguiendo que la gente levantara la mirada hacia él, entre curiosos y divertidos, porque cuando un Yamamoto (cualquier Yamamoto) tomaba el escenario con tanto entusiasmo, aquello sólo podía significar que vendría un espectáculo digno —Pero para esto necesito de toda su cooperación o no va a funcionar, ¿Cuento contigo? —exclamó apuntando a la audiencia y ganando gritos, aplausos, chiflidos.

El violinista sonrió de medio lado, arrogante y confiado al saber que se salía de nuevo con la suya, volviendo el rostro y murmurando para sí mismo, lejos del micrófono: —Por supuesto que sí.

Haru seleccionó la canción en la tableta mientras tomaba el micrófono disponible y extendía la mano al encargado de la música, pidiéndole a gestos que se acercara.

El violinista agachó su boca sobre el oído del muchacho, arrancándole un reproche a los gritos por parte de Yumichika, quien consiguió hacerse un huequito entre el bramido de la audiencia para alzar su voz.

—¡Así es como cultivas nuestro amor!

—¡Lo que tengo contigo es serio, Yumi! —reprochó Haruki divertido, arrancándole una carcajada a Nanao al fondo, y a todos los presentes, luego de aquel comentario tan comprometedor.

Yumichika volvió el rostro hacia ella y se encogió de hombros, divertido ante las nuevas carcajadas que la chica liberó.

El encargado entregó un segundo micrófono al violinista, que le dio una última indicación, reducir el volumen de la música en las bocinas para que la gente escuchara bien sin necesidad de los micrófonos.

Haru golpeó el suelo con el zapato marcando el ritmo, el rostro vuelto al costado antes de tomar el micrófono con todo y pedestal para llevárselo a la boca como un artista de rock de los sesenta.

(One way or another – One direction)

Muy bien, si alguien se iba a divertir ese sería él.

Haru One way or another, I'm gonna find ya
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya
One way or another, I'm gonna win ya
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya

Se movió unos pasos por el escenario, paseando el pedestal como si coqueteara con él, como si fuera su pareja de baile y se encontraran en la más bella de las exhibiciones, por supuesto, a todos les tomó por sorpresa cuando lanzó el micrófono que había llevado en la otra mano hacia su hermano antes de apuntarle con su pedestal.

Sato One way or another, I'm gonna see ya
I'm gonna meet ya, meet ya, meet ya, meet ya
One day, maybe next week
I'm gonna meet ya, I'm gonna meet ya, I'll meet ya

El micrófono saltó un par de veces en sus manos y el muchacho lo llevó hacia su boca con tiempo apenas suficiente, pero una sonrisa radiante inundó su rostro en cuanto comprendió el truco de su hermano y corrió por todo el lugar, cantando hasta encontrar a Asahi y ponerle el micrófono frente al rostro sin darle tiempo de reaccionar.

Asahi I will drive past your house
And if the lights are all down
I'll see who's around

El menor de ellos cantó el primer verso en automático, antes de dedicarle una mirada de reproche a su hermano cuando este puso el micrófono en sus manos y comenzó a aplaudir para invitar a la audiencia a acompañarlos.

Sato Let's go!

Gritó el cellista apuntando a Haru, quien a su vez apuntaba con su pedestal hacia la mesa más cercana.

Takeshi — One way or another, I'm gonna find ya
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya
One way or another, I'm gonna win ya
I'll get ya, I'll get ya

¡Oh sorpresa!, se llevaron al escuchar a Takeshi cantando mientras desprendía el micrófono que Haru le ofrecía y conseguía que su hermano volviera a subirse al escenario y sostuviera el pedestal como si todavía llevara micrófono, haciéndole segunda voz con una potencia que habría enorgullecido a Barragan.

Asahi One way or another, I'm gonna see ya
I'm gonna meet ya, meet ya, meet ya, meet ya
One day, maybe next week
I'm gonna meet ya, I'll meet ya, I'll meet ya

Sí, Asahi se unió por segunda vez, esta vez de mejor humor, bailando con su hermano mientras Sato conseguía que la audiencia les siguiera con las palmas. Divertidos sobre manera mientras sus amigos cercanos y seres queridos los animaban cada uno a su manera. Asami asintió con orgullo por ellos mientras Karin le sonreía embelesada.

Sato And if the lights are all out
I'll follow your bus downtown
See who's hanging out

Sato cantó, corriendo hacia otra de las mesas, cerca de Soi-Fong, olvidándose por completo del micrófono, había quedado de frente a Haru, así que Asahi y Takeshi se movieron también entre las mesas para formar una cruz con sus hermanos y aprovechar la acústica. Músicos a final de cuentas.

¡One, two, three, four!

Exclamaron los cuatro al unísono, cada uno desde su flanco mientras la gente brincaba desde sus mesas, o bailaba, o cantaba a los gritos, demasiado envueltos por el espectáculo de los hermanos.

I wanna hold you, wanna hold you tight
I wanna hold you, wanna hold you tight
I wanna hold you, wanna hold you tight
Get teenage kicks right through the night
C'mon

Las voces de los cuatro se alzaron en coro, cada uno ofreciendo a la pieza un toque único, con su variedad de timbre, haciendo a la gente aplaudir con ganas, con miradas de asombro ahora que estaban presentando aquel grupal.

Desde el escenario, Haru agitaba la cabeza atrás y adelante al ritmo de la música, toda una estrella de rock mientras su abundante melena iba y venía, hipnotizando a Nanao al fondo del karaoke y haciendo a varios seguir el ejemplo.

Asahi dedicaba miradas furtivas a Karin, dedicándose sonrisas cómplices y coquetas mientras cantaban al unisonó, como si se dedicaran aquellas palabras el uno al otro, con las mejillas sonrosadas y las gargantas ardiendo.

Takeshi y Sato saltaban en sus sitios, agitando la mano arriba abajo, consiguiendo que la gente los siguiera a los saltos y a las palmas, aplaudiendo con cada movimiento que los músicos hacían, hipnotizados por un muy buen espectáculo.

Haru One way or another, I'm gonna see ya
I'm gonna meet ya, meet ya, meet ya, meet ya
One way or another, I'm gonna win ya
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya

Con voz potente, Haru retomó el control de la melodía mientras sus hermanos cambiaban de puesto, Takeshi al fondo, Sato a la izquierda y Asahi a la derecha, cerca de Karin tomándole los hombros. El violinista los apuntó mientras la música estallaba en las bocinas, habiéndose olvidado todos de los micrófonos.

Takeshi One way or another (I wanna hold you, wanna hold you tight)
I'm gonna see ya (I wanna hold you)
I'm gonna meet ya, meet ya, meet ya, meet ya (Wanna hold you tight)
One way or another (I wanna hold you, wanna hold you tight)
I'm gonna win ya (I wanna hold you)
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya (Wanna hold you tight)

Y aunque fue el mayor de los Yamamoto quien tomó el control de aquella pieza, todos alzaron sus voces al unísono, haciendo un canon de aquello.

¿Noche de Karaoke? ¡Aquello era un auténtico concierto!

La gente gritando eufórica, las luces bailando por todos lados, cambiando de colores, siguiendo a los hermanos que se mantenían en movimiento por todos lados, pasando entre las mesas, aplaudiendo sobre sus cabezas, contagiando a los presentes.

Haru One way or another (I wanna hold you, wanna hold you tight)
I'm gonna see ya (I wanna hold you)
I'm gonna meet ya, meet ya, meet ya, meet ya (Wanna hold you tight)
One way or another (I wanna hold you, wanna hold you tight)
I'm gonna win ya (I wanna hold you)
I'm gonna get ya, get ya, get ya, get ya (Wanna hold you tight)
One way or another

Haru apuntó a Sato cuando tomó el control del último verso, celebrando con él, obligando a la audiencia a dedicarle una mirada cuando el muchacho pasó corriendo entre las mesas antes de barrerse en las rodillas frente a Soi-fong, que se había puesto roja cual tomate en dos segundos, y miraba a Satoshi preguntándose cuántas veces más esa noche terminaría sufriendo ataques de pena por causa de aquel muchacho que, sin querer, la había hecho sonreír con ganas antes de soltar una carcajada ante su guiño.

Haru sonrió aprovechando el momento de anonimato para levantar la mano hacia Nanao, que reía aplaudiendo. Sus miradas conectaron y él no pudo evitar guiñarle con una sonrisa radiante, haciéndola sonrojarse también, y apartar la mirada hacia Hana, quien le abrazó los hombros y murmuró algo divertida, cuchicheando entre ellas.

La música terminó y los hermanos hicieron una reverencia sincronizada mientras los aplausos inundaban el lugar. Haru sonrió para cada uno de ellos antes de correr hasta la mesa de Yumichika y dejar caer ahí el micrófono, arrancando un zumbido por estática.

—Paga, mi amor, gané la apuesta.

—Eres un consentido —soltó Yumichika antes de cambiarse de mesa y hacer a Haruki carcajearse antes de ir a buscar a Hanako al fondo del bar

-no creas que no note que estabas con Nanao antes de que me subiera – acusa el violinista

-si ¿y? – de desentiende – no tiene nada de malo que quiera hacer amistad con tu señorita ¿o sí?

Y alzándose de hombros, va a donde Asami, a quien, por segunda vez, la jalaron abruptamente de su sitio junto a Grimmjow, a quien ya no le sorprendía mucho el comportamiento de aquella extraña chica prima de los Yamamoto.

—¿Vas a cantar algo más? – pregunta con una peculiar ansiedad

—Estoy dándole oportunidad a otros —concedió la chica mirando a su prima con el entrecejo fruncido

—Entonces ¿te puedo pedir un favor?

—¿Un favor? —murmuró incómoda antes de pasar saliva y mirar a su alrededor, asegurándose de estar "a salvo" de la patinadora —¿Qué clase de favor?

—Quiero hacer un directo para mi equipo en Tokyo, y estoy armando el elenco, una coreografía sencilla, ¿te acuerdas el video que subí con Ōjoryū?

—Rumor has it, sí, quería que Riruka se aprendiera la coreografía.

—¿Nos ayudas? La simpática señorita Kurotsuchi me va a ayudar a grabar, sólo me falta el coro, lo prometí.

—Hana...

—Y Grimmjow te va a ver bailar en el escenario. ¿Lo imaginas? ¿Babeando por ti?

Asami pasó saliva con dificultad, frunciendo el entrecejo.

—¿Ese es todo tu juego?

—Sí, grabar una canción para mi mejor amiga y tener un buen coro. Nadie me va a seguir como tú —exclamó al final, tomando las manos de Asami y haciéndola suspirar, cayendo en ese juego en el que su prima pretendía inflar un poquito su ego.

—Una.

—No pido más, ¡Gracias! —exclamó antes de besar la mejilla de su prima y levantarse —Te aviso cuando estemos listas.

—¿Listas?

—¡Claro! Ya tengo a todo el coro, solo espero la mejor oportunidad – guiña un ojo, a lo que Asami profiere un suspiro

¿Qué tendrá entre manos su prima?

Aunque, lo que más le intrigaba, era ¿de que manera confabularía contra sus hermanos? Por que de lo que estaba segura, es que lo que sea que estuviese planeando, era para dejar especialmente a Haru y a Sato en jaque.

(Lou Bega - Mambo No. 5)

Ladies and gentlemen, this is Mambo Number Five

Y hablando de Sato….

Justo se escuchó de la nada la voz de este en el escenario, parado de perfil y llamando la atención de todos. Ni siquiera se dieron cuenta del momento en que ese loco se había apoderado nuevamente del micrófono.

Hizo el ademan de colocarse un sombrero al tiempo que la música dio inicio, con la que empezó a mover los hombros dibujándosele una sonrisa coqueta y caminando cual galán más cotizado del lugar, ganándose varias miradas resignadas que se fueron convirtiendo en gestos divertidos y que terminaran aplaudiéndole al ritmo en cuanto Satoshi canto y hacia el conteo con la mano.

One, two, three, four, five

Everybody in the car, so come on, let's ride….

Se movía por todo el escenario dando una serie de brincos que se asemejaban casi a pasos de tap, todo mientras sonreía divertido y coqueto ante lo que cantaba, presumiendo que le iba como anillo al dedo.

Cruzaba las piernas en un salto, caminaba casi corriendo de un lado a otro. Hacía una sentadilla rápida, se acomodaba la camisa en gesto galante como si se acomodara una elegante chaqueta, provocando risas por sus pantomimas, incluso en Soi-Fong que hizo un intento en contenerla.

I like Saya, Hana, Asami and Yumi….

Las mencionadas estallaron en carcajadas al cambio en la letra, especialmente Yumichika que después de su ataque de risa por haber sido mencionado por su amigo entre las mujeres, le mando un beso, que recibió Satoshi guiñándole un ojo mientras seguía cantando y moviéndose a brincos por el escenario, dando patadas al aire, caminando al otro extremo y repitiendo. Todo manteniendo una sonrisa radiante, coqueta y divertida.

De la nada, bajo del escenario de un salto, dirigiéndose a cada una de las mesas de las chicas que iba mencionando, provocando risas divertidas, gestos algo apenados o que sonrieran agradecidas por la mención.

A little bit of Hana in my life

A little bit of Saya by my side

A little bit of Asami is all I need

A little bit of Karin is what I see

A little bit of Riruka in the sun

A little bit of Nemu all night long

A little bit of Nanao, here he is (señalando a Haru a su lado)

A little bit of you makes me your man…

Paso a toda velocidad con cada una de ellas, dejando de ultimo a Soi-Fong para la última estrofa con la que le hizo una reverencia fingiendo quitarse el sombrero y guiñándole un ojo, ocasionándole un fuerte sonrojo que trató de disimular al fingir toser.

Se fue corriendo de vuelta al escenario, al que subió de un salto y en donde empezó a bailar aprovechando el puente musical de las trompetas.

Movía los pies flexionando las piernas de adentro hacia afuera, chasqueando los dedos con los brazos abiertos y moviendo la cabeza de un lado a otro, siguiendo luego con la pantomima de acomodarse el sombrero imaginario ante de continuar.

Jump up and down and move it all around

Shake your head to the sound

Put your hand on the ground…

Daba saltos como si corriera en su lugar, se movía a la izquierda cruzando las piernas, luego a derecha siguiendo la letra que cantaba, movía la cabeza en círculos, daba un giro, todo manteniendo perfectamente el ritmo de la canción y dando un gran espectáculo (como el que han dado todos los Yamamotos en aquella noche) mientras le aplaudían marcando el compás.

Brincó del escenario de nuevo, estaba vez quedándose al centro de las mesas mientras iba señalando a cada una de las chicas que él mencionaba en la canción al tiempo que daba leves patadas al frente como si bailaran can can, al que le combinaba brincoteos de hombros moviendo la cabeza de un lado para otro. En toda su interpretación, nunca quito su sonrisa entusiasta y galante, dirigiendo una muy específica a Soi-Fong al cantar la última estrofa.

Pasó por todo el lugar pidiendo que tocaran las trompetas, quienes le siguieron el juego haciendo dicha pantomima, incluso incluyo a las meseras y al barista que estaban más que entretenidos con cada uno de los espectáculos que daban aquellas personas.

Satoshi prácticamente corría por cada esquina, marcando pasos al azar pero que estaban quedando muy bien con el ritmo del puente musical. Tuvo incluso el impulso de sacar a bailar a Soi-Fong, desechando la idea al pensar que sería demasiado, pero no le impidió seguir moviéndose y desbordando energía por todo el sitio.

A little bit of Hana in my life

A little bit of Saya by my side

A little bit of Asami is all I need

A little bit of Karin is what I see

A little bit of Riruka in the sun

A little bit of Nemu all night long

A little bit of Nanao, here he is

A little bit of you makes me your man…

Esta vez hizo que cada chica a la que mencionaba se levantara para darle una vuelta y que se quedara parada en su lugar. Hanako, Saya y Asami se quedaron bailando en su lugar soltando risas ante las locuras de su primo, Nanao se quedó parada en su lugar sonriendo apenada, Nemu tan solo mostró una leve sonrisa, mientras que Karin y Riruka soltaron una carcajada.

I do all to fall in love with a girl like you

'Cause you can't run and you can't hide

You and me gonna touch the sky

Soi-Fong estaba algo incomoda al imaginarse que haría lo mismo con ella, pero cuando llego a su mesa, Satoshi se quedó brincoteando en su lugar dedicándole la última estrofa con una sonrisa que ella no pudo si no catalogar como encantadora, ante la cual, por incontable vez en aquella noche, no pudo resistirse a sonreír divertida.

Se fue corriendo de vuelta al escenario en cuanto terminó aquel verso, donde hizo varios pasos improvisados de baile para terminar su actuación.

Mambo Number Five…

Dio una última vuelta, acabando en cuclillas mirando al suelo y haciendo una pose como si se sostuviera el sombrero mientras respiraba agitado, pero sin quitar su sonrisa entusiasta, en especial al escuchar los chiflidos y aplausos de sus familiares y amigos.

-claro, que bueno que solo era un karaoke y no darían todo en espectáculo – acato Nemu junto a Hanako de forma sarcástica

-¿Quién te dijo eso? – cuestionó divertida y escéptica ante lo que decía su nueva amiga. Hasta ella misma admitía que era sumamente teatral, patinadora artística, a fin de cuentas

-el senpai de mi amiga – responde casi con burla

-ja, hipócrita –

Será un karaoke, un festejo en el que se estaban divirtiendo y entreteniendo a más no poder. Sin embargo, justo por eso estaban más desinhibidos en mostrar su teatralidad, no tenían presiones de ningún tipo, únicamente, se estaban divirtiendo. Y eso que la noche, apenas estaba comenzando….