De compras y emergencias
… Hace quince años …
Al fin había llegado el día que había esperado con ansias desde hace un mes más o menos, estaba en serio emocionada por lo que pasaría, pues lo había planeado a detalle, estaba en serio demasiado emocionada.
¿Y cuál era esa festividad tan emocionante para nuestra peli escarlata?
Fácil, el cumpleaños de su amado peli azul, ella había planeado algo solo para los dos, puesto que sabía que a él no le gustaba mucho festejar a lo grande, y Jellal ya había sacrificado su fiesta personal por el cumpleaños de ella cuando Erza le comentó que le encantaría una gran celebración con todos sus amigos en la cabaña de sus padres en las montañas, el peli azul había pensado en una velada romántica, pero en el momento que entró la peli escarlata y los presentes gritaron: ¡Sorpresa! Por la expresión de ella supo que había hecho lo mejor, y él estaba feliz si ella lo estaba.
Así que Erza planificó una velada como la que él tenía pensada, debía de ser especial para sus diecisiete años, hace poco había sido su aniversario de un año y tampoco lo pudieron celebrar por motivos de la escuela, ambos estaban en serio atareados esos días.
Lo que había hecho para que sus padres le den las llaves de la cabaña había sido una estratagema algo falsa, les había dicho que iría con Mira de fin de semana, ellos confiaban en la albina, pues a parte de que ella no tenía novio, parecía ser una chica súper correcta y ejemplar, esa cara de ángel engañaba a todo el mundo, en cierta parte no era mentira, pues Mira estaba en el piso de arriba, encerrada en una habitación, con todas las películas que había pedido y botanas hechas por la peli escarlata, esas eran sus condiciones para quedarse ahí, no decirle nada a sus padres y que Jellal se quede con ellas esa noche.
Claro que la albina había hecho uno que otro comentario de lo que pueda llegar a pasar, Erza solo se sonrojaba y negaba ante lo que ella decía, pues su intención era simplemente que él pase un cumpleaños divertido y que ella sea la primera persona en saludarlo.
Por otro lado Jellal iba a hacer algo menos apropiado que mentir, se escaparía de su casa, él nunca hacía esa clase de cosas así que sus padres no sospecharían, después de la cena les dijo que por favor lo dejen dormir hasta que el mismo salga de su habitación, sus padres no pensaron extraño por eso pues fines de semana solía pedir ese favor y considerando que era su cumpleaños obviamente que lo obedecerían.
Lo que uno hace cuando está enamorado y sobre todo cuando es adolescente…
Erza esperó que llegue él, para empezar con la pequeña fiesta para dos que había organizado, al verlo atravesar la puerta simplemente se lanzó hacia sus brazos plantándole un beso, lo había extrañado demasiado.
– Hola, Scarlet – Sonrió acercándola a él por la cintura – ¿Cómo estás?
– Bien, esperándote – Sonreía de igual forma acariciando la mejilla del peli azul – Te tardaste… – Le reclamó infantilmente con un pequeño puchero que Jellal no se resistió a besar
– Intenta saltar de la ventana de mi habitación hacia el patio trasero sin ser visto por las cámaras… – Rio un poco jugando con las puntas de su cabello
– ¿Te lastimaste? – Preguntó preocupada pasando las manos por sus brazos examinándolo con la vista
– No – Negó rápido tomando las manos de ella – Ultear me trajo, porque no podía sacar mi auto – Decía deshaciéndose de su mochila
– ¿Por qué no me sorprende? – Suspiró intentando restarle importancia
El peli azul la tomó por detrás abrazándola a él – Creí que habría una fiesta ruidosa como las que te gustan… – Decía cambiando el tema
Ella sonrió recostándose un poco en él – No, quise que esta sea una celebración para los dos solos
– Entonces… me vas a matar – Ella se volteó en sus brazos para verlo directo a los ojos – En serio pensé que sería una fiesta como las que siempre planeas, así que aplacé mis deberes para hacerlos ahora puesto que mañana también pasaremos todo el día juntos solo que con mis padres – Se encogió de hombros
Erza rio levemente – ¿En serio ibas a hacer tus tareas en vez de estar en tu propia fiesta? – Alzó una ceja
– Mi plan era retirarme cuando todo se esté descontrolando – Se relajó cuando ella le restó importancia
– Entonces… harás tu tarea – Asintió – Después celebraremos, yo te espero aquí, igualmente me faltan unas decoraciones porque te adelantaste a llegar – Rio levemente
– Sabes que puedo dejar los deberes a un lado, puedo hacerlos mañana en la noche, tú preparaste todo para los dos y me siento algo idiota y nerd haciendo tareas en vez de estar contigo – Confesó torciendo la boca
– Así de nerd e idiota te .. – Se detuvo un momento por lanzar una frase como la que estaba pensando tan a la ligera – Quiero – Finalizó guardándose el "te amo" que tenía en mente, el que quería expresar desde hace tanto aunque nunca encontraba el momento adecuado – Así que vete a terminar las tareas y yo aquí te espero, usa la cocina, de rato en rato iré a verte igualmente mientras preparo todo aquí – Emitió con falsa seriedad
– Bien – Suspiró dándole un beso rápido – Te prometo que no me tardaré nada – Sonrió arrastrando su mochila a la cocina pensando en hacer las tareas lo más rápido posible
Erza le sonrió en camino hacia la sala, viendo como el peli azul se dirigió del recibidor en dirección opuesta a la cocina, la peli escarlata suspiró viendo todas las decoraciones, el pastel, las botanas y las películas que había planeado ver esa noche, al lado también estaban los regalos que había comprado y hecho para él, en primer lugar había una pequeña caja con las cientos de notas que se escribían en la escuela mientras no podían hablar en clases, el segundo era un scrapbook con las fotos de ellos de toda la vida y el tercero era un libro de astros que era demasiado caro y tampoco le quería pedir a sus padres; rio levemente al ver este último, él era un nerd, pero lo amaba así, se sentó en el sofá cruzándose de brazos, en un rato iría a ver al peli azul, prendió la televisión y se quedó ahí esperando que pase rápido el tiempo.
Por otro lado Jellal estaba tan concentrado en terminar todo que no se dio cuenta que la hora pasó más rápido de lo que él quiso, se sentía un poco fatigado, pero las ganas de estar con su novia eran más, se estiró antes de guardar todo en la mochila y fue a la sala en busca de la peli escarlata, se sorprendió por las serpentinas y demás decoraciones en la sala, vio la mesa de centro con sus botanas favoritas, películas y regalos, sintió culpabilidad por haber hecho tarea en vez de pasar todo ese tiempo con Erza, quien se encontraba dormida en el sofá, el peli azul apagó la televisión, acción que hizo que la peli escarlata abriera los ojos.
– Estoy despierta – Sonrió sentándose correctamente – Faltan… – Vio el reloj de su muñeca – Cinco minutos para que sea oficialmente tu cumpleaños, hay botanas y regalos – Habló rápido intentando animar la noche
– Te amo – Emitió el peli azul sin ninguna duda en la voz
La peli escarlata creyó que aún estaba dormida, cerró y abrió los ojos rápido, no era un sueño – ¿En serio?
– Sí – Asintió con una sonrisa
– Yo también te amo, Jellal – Emitió por fin lo que se había guardado por tanto tiempo
Lo siguiente que sucedió a parte de darse un apasionado beso, fue abrir los regalos y ver películas hasta el amanecer, en el día Jellal se durmió en la mesa del restaurante al que fueron a comer, Erza se quedó dormida a la vuelta en el auto, el peli azul la abrazó todo el camino con una gran sonrisa, la foto que tomó su madre posteriormente pasó a ser parte de ese scrapbook.
…
– Tú eres el famoso Jellal… – Escuchó el peli azul del prometido de la peli escarlata que por fin tenía el gusto de conocer
– ¿Famoso? – Jellal frunció el ceño levemente no entendiendo la situación en general
– He escuchado demasiado de ti – Sonrió el rubio, la mirada del peli azul se fue directo a Erza que tampoco sabía de dónde conocía a Jellal, pues al menos de ella no venía la información
– Le compraron 8-Island a Yajima-san, me ganaron en esa – Le dirigió la mirada tanto a Ultear como a su socio – He escuchado que tu comida es de la mejor, cuando Erza me dijo tu nombre y que te encargarías del banquete no dudé en querer venir, a parte de comer, quería conocerte personalmente, no había tenido tiempo para ir a 8-Island, así que en serio me pone feliz probar tu comida ahora – Decía el prometido con emoción
La pregunta muda de la peli escarlata y el peli azul se respondió enseguida con esa explicación.
Al parecer Erza aún no le había dicho a su prometido sobre su turbio romance, como diría Mirajane, con Jellal… ¿Lo haría pronto?
Yo lo dudo, aunque esta historia siempre me termina sorprendiendo…
– En serio le encanta la comida – Emitió la peli escarlata con una sonrisa mientras palmeaba la mano de su prometido que tenía sujeta con la otra
– Yajima-san me dijo que le habías comprado su negocio con tu novia, imagino que es ella – Volteó la mirada a Ultear estirándole la mano libre – Mucho gusto, Sting Eucliffe
– Ultear Milkovich – Respondió la pelinegra al saludo estrechando su mano – Y soy su socia, no somos nada más – Contestó negando después de soltar la mano del rubio
– Oh, perdón por la confusión – Emitió el rubio restándole importancia – ¿Qué tal si empezamos con la prueba? – Palmeó sus manos empezando a frotarlas una contra otra acercándose a la mesa que tenía toda la comida, la cual desprendía un muy agradable olor
Erza se quedó viendo a Jellal transmitiéndole con la mirada la pregunta de ¿Porque Yajima-san había pensado que él y Ultear eran novios?, el peli azul entendiendo perfectamente se encogió de hombros no sabiendo el motivo, la peli escarlata le rodó los ojos hacia un lado con una sonrisa burlona, y Jellal suspiró yendo hacia la mesa junto a Sting.
Mira que se encontraba junto a su esposo notó la inusual comunicación telepática entre la futura novia y el encargado del buffet, rio ante lo que veía, en verdad era increíble como parecía no había pasado el tiempo, le recordó a como ellos eran de adolescentes.
– ¡Estos camarones están buenísimos! – Halagó el rubio que ya había empezado a degustar – ¿Dónde los compras?
– Son de los más frescos… en el puerto – Contestó Jellal
– Te voy a ahorrar horas de espera y el que vuelvas a tu casa oliendo a pescado todas las mañanas que vas a puerto – Decía limpiándose la comisura de los labios con una servilleta – Mi línea de supermercados vende exactamente estos camarones, si quieres te paso el número de nuestro proveedor
– ¿En serio? – Jellal se emocionó al escucharlo
– En serio – Asintió el rubio – Yo sé que de lo más difícil al empezar es hacerte de proveedores y gente que confíe en ti, pero tienes mi total respaldo – Continuaba comiendo los tan alabados camarones – La salsa es mi parte favorita, déjame adivinar – Saboreó un poco – Tiene miel de acacia
– ¿Procesada o del panal? – El peli azul frunció el ceño retadoramente
– Del panal – Contestó con simpleza – ¿Que puedo decir? Me encanta la comida, tus camarones estarán en mi boda sin dudarlo – Asintió seriamente
– Entonces te va a encantar la picanha braseada con salsa romesco – Emitió un emocionado peli azul alcanzándole el siguiente plato al rubio, era en serio un gran disfrute que alguien que sepa de comida pruebe sus platos
La peli escarlata estaba impactada de que la estén ignorando completamente, ella era la novia, el centro de atención, la boda era por ella y para ella, todos debían de centrarse en ella y consentirla…
– Ara ara, podrías desaparecer ahora y creo que estos dos podrían llegar felizmente a casarse sin ti – Decía la albina en voz baja en el oído de su amiga – ¿Imaginaste que tu turbulento amor de secundaria tenga más en común con tu prometido que tú? – Continuaba diciendo como respuesta al silencio de su amiga después de su primera ocurrencia
Erza la volteó a ver con seriedad – A veces en serio haces demasiado difícil querer seguir siendo tu amiga – Soltó con algo de estrés por todos esos comentarios tan recientes provenientes de ella
– Y aún así sigues aquí dejándome planear tu boda – La albina se encogió de hombros restándole importancia – ¿Por qué será? – Puso un dedo en su mejilla preguntándose inocentemente
– Eres… – Soltó entre dientes
…
Después de la muy exitosa prueba de comida, el novio y el encargado del buffet decidieron hacer un par de ajustes y traer algunos otros platillos para probar, la novia… ella simplemente aceptaba lo que Sting decía, pues al parecer lo que más le hacía ilusión de la boda al rubio al parecer era la comida.
Ese día acordaron hacer las compras en los varios lugares en los que Sting le había dicho a Jellal, él se disculpó anticipadamente por no poder ir debido a sus múltiples ocupaciones, el peli azul estaba más que agradecido con él por todos los datos y demás que le había brindado ese día, así que para las compras iría Erza, Jellal no podía estar solo con ella, pues sería incómodo, así que para más diversión de la peli escarlata estaría Ultear, Mirajane lastimosamente no pudo ir justamente por ver otros detalles de la boda de su mejor amiga, algo por lo que Erza no la podía culpar.
Jellal llegó a la casa que al parecer compartían la peli escarlata y el rubio, ella lo esperaba en la acera junto a su auto, ambos se saludaron con cordialidad y sonrisas intentando hacer menos incómoda la situación, pues Jellal había llegado con una muy mala noticia.
– De camino aquí, Ultear me llamó diciéndome que el local era una locura, había demasiada gente y apenas se daba a basto con el personal que tenemos, se disculpa por no venir – Explicó el peli azul viendo el auto de Erza
– Ah, no importa. Nosotros podemos hacer las compras solos, está bien – Intentó sonar relajada y tranquila
– Perfecto – Asintió Jellal
– Bien, sube al auto entonces – Sonrió levemente dirigiéndose a la parte del conductor
El peli azul hizo caso y se sentó la parte de copiloto, el auto empezó a moverse y ambos iban en un silencio que era llenado por una de las estaciones de radio.
– No sabía que te habías quedado en Magnolia – Dijo Jellal para intentar que la incomodidad entre ellos se vaya
– La verdad después de la universidad, puse mi propia empresa de diseños y aunque no me fue bien, felizmente con la que tengo ahora, sí y nunca pensé en irme, la verdad… – Se encogió de hombros – ¿Y a ti que te trajo a Magnolia?
– Pues… en Crocus me fue muy bien cuando salí de la universidad, pero Ultear me sugirió venir aquí porque tenía una idea de negocio que no resultó, sin embargo conseguí trabajo después de eso y ahora se nos presentó la oportunidad de comprar 8-Island que fue algo que no pudimos rechazar – Se encogió de hombros explicando
– Ah… ustedes dos siempre han sido unidos… – Intentó sonreír y disimular el cierto tono que tenía en la voz al decir esa última palabra
– Nos conocemos desde siempre – Jellal se encogió de hombros
– Sí, lo recuerdo… – Contestó intentando hacer lo más natural posible la conversación
– Veo que te ha ido muy bien estos años, te convertiste en una diseñadora de modas como siempre quisiste – Sonrió el peli azul sintiendo gusto por ella
– Y tú también, eres el chef que siempre quisiste convertirte – Decía ella con una sonrisa de felicidad – Y… tienes tu propio restaurante con Ultear – Mencionó apretando un poco más el volante
– Nunca entendí porque no te agrada – Suspiró recostándose en el asiento un poco más relajado
– ¿Qué dices? – Intentó fingir lo mejor posible – Claro que Ultear me agrada
– ¿En serio? – La vio de reojo riendo por lo infantil que actuaba
– Lo que importa… – Fijó la vista en la carretera – Es que somos adultos, ya no unos bobos adolescentes que no sabían quienes eran, ya crecimos… – Intentaba convencerse de lo último
– Ya crecimos… – Soltó en un suspiro queriendo que no hubiese sido así, es decir su vida era maravillosa, tenía una preciosa pequeña que no cambiaría por nada del mundo, pero de todas formas, el pensar en el pasado, en cómo podría haber hecho mejor las cosas de cierta forma sentía que pudo no haber cometido algunos errores
Al llegar por fin a la última tienda empezaron con las compras, la verdad que las cosas entre ellos se relajaron un montón, aceptaban el hecho de que se conocían de adolescentes, que habían pasado demasiadas cosas juntos y nada más.
– ¿Cuál de estos crees que le guste más a Sting? – Preguntó viendo dos diferentes condimentos que él le había recomendado, pero claro que no iba a poder llevar ambos
– No lo sé – Se encogió de hombros después de ver ambos – La verdad no conozco muy bien sus gustos culinarios – Torció la boca
– Entonces… – Jellal suspiró viendo los dos envases – Llevaré este – Asintió viendo el que sostenía con su mano izquierda y lo puso en el carro de compras dejando el otro en su lugar
– En ese aspecto lo conoces mejor que yo… – Rio levemente avanzando por el pasillo
– A ti nunca te interesó la cocina después de todo… – Le restó importancia con la voz
– Nunca aprendí a cocinar – Se sonrojó un poco – ¿Recuerdas ese día que intenté hacerte el almuerzo?
Jellal soltó una gran risa – Estaba un poquito pasado de sal… – Mintió, en realidad se había pasado un montón con la sal
– Aún así te lo comiste… – Sonrió un recordando que su comida estaba intragable, pero había pasado tanto tiempo en la cocina que al peli azul no le importó y le dijo que lo que contaba era su esfuerzo y que lo había hecho para él
– Estoy seguro que con los años tus habilidades culinarias aumentaron – Le sonrió
– La verdad no, nunca tuve la necesidad ni las ganas de cocinar otra vez – Suspiró lánguidamente
Ni siquiera había tenido la intención de cocinar para su futuro esposo, pues sabía que Sting igual como era de demostrativo con lo que le gustaba también lo era con lo que no, y ella no iba a arriesgarse a pasar un mal rato por algo como eso, él no era igual que Jellal, alguien que sin importar el resultado veía todo el esfuerzo atrás de eso. La joven diseñadora negó con la cabeza intentando eliminar esos pensamientos, los estaba empezando a comparar y no era justo, más aún porque el rubio salía perdiendo.
– No me diga señorita Scarlet que ha sobrevivido con comidas para microondas, verduras congeladas y servicio a domicilio todos estos años… – Intentó sonar bromista
– ¿Qué te puedo decir? – Mordió el interior de su mejilla intentando no sonreír ante ese disfrazado regaño – No es como que tenga todo el tiempo del mundo para comer
– Primero, no es cuestión de tener el tiempo del mundo, si no de satisfacer con comida buena y nutritiva a tu cuerpo; segundo debes de tomarte mínimo cuarenta y cinco minutos para almorzar sin estar pendiente al trabajo, y esa última es ley, no creo que quieras ser alguien que rompe las leyes – Se cruzó de brazos viéndola a los ojos
– Tú ganas – Ladeó la cabeza – Y si necesito delivery empezaré a llamar a 8-Island – Sonrió convencida
– Perfecto – Asintió Jellal – Ahora ya vamos a pagar que… – Vio la hora en su reloj, se sorprendió de que el tiempo haya pasado tan rápido, no se había dado cuenta en que momento ya eran las dos de la tarde, faltaba media hora para ir a recoger a su pequeña
– ¿Pasó algo? – Erza frunció levemente el ceño al ver la preocupación en el rostro del peli azul
– No, bueno sí – No sabía si quería o no decirle sobre este tema a la peli escarlata – Debo recoger a mi hija de la escuela – Soltó sin más con una mano en su nuca
– Oh… – La expresión de Erza era de sorpresa total, no se esperaba que él tenga una niña, o mejor dicho una familia, pues seguramente había una esposa también – Bueno, terminamos de pagar esto y yo te llevo por ella – Asintió decidida
– No te molestes, yo…
– Mi auto está aquí, no es ninguna molestia, yo te llevo… – Lo vio comprensiva
– Bien, gracias – Aceptó pensando que solo se le haría más tarde esperar por un taxi y llevar a Wendy a casa, además no podía dejar a la peli escarlata sola con todas las compras
– No es nada – Le sonrió
Al terminar de pagar se encaminaron al auto acomodando todas las compras, después se pusieron en marcha mientras Jellal le indicaba cómo llegar, al final llegaron a la escuela Lamia Scale donde estudiaba Wen, era de mucho prestigio y algo costosa, claro que al peli azul no le dolía invertir en la educación de su pequeña. Jellal bajó del auto dirigiéndose a la entrada, pues Wendy no reconocería el carro de Erza.
La diseñadora de modas se encontraba en el asiento del piloto tamborileando los dedos en el volante, estaba entre nerviosa y ansiosa, no podía creer que Jellal tenía una hija, el tiempo había pasado, pero no pensó que tanto, minutos después los vio llegar a dónde estaba estacionada, vio a una pequeña peli azul con dos coletas, el uniforme de su escuela y su mochila rosa, sonrió de inmediato viendo como entraban en el auto.
– Wen, ella es la señorita Erza, es una clienta de 8-Island, hoy fuimos a hacer unas compras por eso es que viene conmigo a recogerte – Explicó Jellal asegurando a su pequeña en el asiento de atrás
– Buenas tardes, señorita Erza – Sonrió la pequeña saludando con una mano
– Hola Wendy – Saludó la peli escarlata a la niña a través del retrovisor – ¿Cómo estás? – Preguntó con una sonrisa mientras veía como Jellal se subía al lado de ella
– Bien – Respondió la pequeña con una sonrisa
– ¿Tienes tareas? – Cuestionó el peli azul cuando el auto se puso en marcha
– Matemáticas, unas multiplicaciones, pero es fácil papá – Se encogió de hombros
– Bien – Sonrió el peli azul – ¿Cómo te fue en la escuela?
– Normal – La niña vio distraídamente por la ventana – Hoy día Chelia trajo unos chocolates, los compartió conmigo – Emitió feliz balanceando los pies – Estaba pensando la siguiente semana llevar unas trufas para agradecerle
– Esa es una buena idea – Sonrió Jellal viendo a su pequeña por el retrovisor– El domingo vamos de compras por los ingredientes y las hacemos ¿De acuerdo?
– De acuerdo – Asintió
Erza no pudo evitar sonreír, Wendy era una niña simplemente adorable, jamás se había interesado por los niños, inclusive cuando Mirajane le habló de que tal vez pronto tenga hijos ella se negó a cuidarlos totalmente, pero al parecer su idea sobre estos pequeños humanos era totalmente errónea.
– ¿Qué tipo de música te gusta Wendy? – Preguntó después de que Jellal le diera unas indicaciones sobre como ir a su casa que no estaba tan lejos de ahí
– Las canciones de Disney – Respondió con una gran emoción
La peli escarlata rio levemente cambiando a una de sus playlists de justamente lo que la pequeña le pedía, Wendy sonrió con emoción empezando a corear el soundtrack de "La Bella y La Bestia".
– ¿En serio tienes una playlist de Disney? – Cuestionó el peli azul con una ceja alzada
– Siempre me han gustado los musicales – Contestó la peli escarlata con sencillez encogiéndose de hombros
– Es cierto… – Asintió recordando que una vez le regaló uno de los CD's originales de una de sus películas favoritas
El viaje que iba en total calma fue interrumpido por el sonido de su celular, algo que no entendía el peli azul porque lo molestó.
– Hola Ul – Contestó apoyando su codo en la ventanilla baja del auto – ¿En serio? – Emitió algo fastidiado – ¿Ahora? – Vio por el retrovisor como el rostro de su pequeña cambiaba a uno de seriedad – Es que creí… no, entendiendo – Asintió – ¿Y Mer? – Apoyó la cabeza en su mano libre – Ammm… no te preocupes, ya pensaré en algo – Vio hacia el techo del vehículo como si hubiera alguna respuesta al respecto – Sí, sí, ya voy. Adiós – Colgó y se quedó viendo su celular pensativamente
– ¿Pasó algo? – Preguntó la peli escarlata estacionándose en donde le había indicado anteriormente el peli azul
– El negocio está explotando, faltaron manos y ahora Ultear me necesita allí – Soltó en un suspiro
– ¿Iremos al restaurante entonces? – Preguntó la pequeña recordando que algunas veces iba con su papá y su tía Meredy a parte de cuidarla le daba algunos postres a escondidas
– No creo poder llevarte en esta ocasión, Wen – Se volteó completamente en el asiento para ver a su niña
– Okay – Respondió la pequeña entendiendo perfectamente, aunque aún así sonaba decepcionada – ¿Iré a la casa de mi abuelo entonces?
– Ah… pues… tendría que… – El peli azul intentaba decir y pensar a la vez
– Yo puedo cuidarla si gustas – Emitió Erza intentando ayudar, no entendía exactamente la situación, pensó que tal vez la mamá de Wen se encontraría trabajando o algo así
Jellal la vio pensativo, la conocía de toda la vida, sabía la clase de persona que era la peli escarlata, pero dejarle a su hija era demasiado, no sentía que era correcto tampoco.
– ¿Te gustaría quedarte con la señorita Erza, Wen? – Si la pequeña prefería ir con su tía, que era algo que tampoco le agradaba, lo aceptaría sin rechistar
– Claro – Asintió con una sonrisa, Wendy sabía lo difícil que sería para su papá llevarla con su abuelo y su tía Hisui, se le haría más tarde y se notaba que tenía prisa, no era justo para él preocuparse por algo así, a parte que la señorita Erza le había agradado
Era una niña muy linda…
Que lastima que se preocupe por cuestiones en las que no tenía porque…
Los adultos a veces subestimamos a los niños ¿No creen?
Pensamos que ni se dan cuenta cuando lo que más quieren en su nobleza es ayudar.
– Bien – Asintió el peli azul – Saquemos todo de tu auto primero – Se bajó Jellal yendo hacia la maletera, tomó unas cuantas bolsas, abrió la puerta y entró dejando los paquetes en el recibidor
La peli escarlata entró a la casa de él con algunas bolsas también y se dio cuenta de lo grande que era, no pensaba que a él le guste esa clase de espacios, bueno, en cierta parte no era para Jellal la casa…
– ¿Te gusta? – Preguntó la niña que no se había dado cuenta estaba al lado de ella con una bolsa pequeña que contenía especias, se notaba que siempre quería ayudar
– Sí – Sonrió Erza – Tu casa es muy linda, Wen
– Gracias – Emitió la pequeña dejando la bolsa que cargaba junto a las demás
– Wen – Escuchó de su papá que estaba en la puerta – Ve arriba a cambiarte y dejar la mochila, por favor
– Está bien – Contestó con una sonrisa subiendo las escaleras
– ¡No corras! – Advirtió el peli azul
La peli escarlata continuaba inspeccionando el lugar con los ojos, no habían fotos en el recibidor, algo muy esperado de Jellal.
– No tienes porque cuidar a Wen, es muy lindo que te hayas ofrecido, pero… – El sonido de su celular con mensajes interrumpía lo que decía
– Tienes una emergencia, en serio puedo quedarme, a menos que te incomode… – Habló con cautela
– No es eso, es que… – Otra vez era su celular, suspiró viendo la pantalla
– Confía en mí – Posó una mano en su hombro – Me conoces desde siempre, Jellal
– Tienes razón – Asintió tomando las llaves de la camioneta del local – Volveré lo más rápido que pueda, hay pasta en el refrigerador para que coman, que haga su tarea, ella es muy lista, pero a veces se complica un poco
– Yo la ayudaré, no te preocupes – Habló rápido
– Muchas gracias, Erza – La vio con una sonrisa sincera – Te debo una demasiado grande
– No es nada – Negó levemente viendo como se iba en su camioneta, cerró la puerta y fue hacia la cocina a calentar la comida de la pequeña
Wendy bajó las escaleras y se encaminó hacia donde escuchó ruidos, vio a la peli escarlata y se acercó a ella.
– ¿Te ayudo con algo? – Preguntó la pequeña
– No te preocupes – Sonrió – Siéntate – Señaló el comedor pequeño – Ahora te llevo tu comida
– Voy a poner los cubiertos y los vasos, entonces – Emitió yendo hacia los cajones de la isla de cocina, buscando los individuales para poner la mesa
Erza rio levemente, Wendy no podía quedarse quieta, siempre tenía que ayudar.
– Ten – Puso la peli escarlata el plato de la pequeña enfrente de ella, la verdad el olor eran tan delicioso que decidió probar un poco también
– Gracias – Sonrió empezando a comer
Erza hizo lo propio y se sentó al lado de ella, la pasta que obviamente había preparado el peli azul sabía deliciosa, el balance de sabores era exquisito.
– Está delicioso – Se deleitó la peli escarlata, hace años no probaba comida hecha en casa
– Papá siempre cocina muy bien – Sonrió asintiendo – Para hacer la pasta usa esa cosa de ahí – Señaló el molino de pasta que estaba encima de uno de los estantes perfectamente pulidos
– ¿Él mismo hace la pasta? – Se quedó sorprendida
– Ajá – Asintió Wendy – Hace una masa y después la pasa por ahí convirtiéndola en fideos – Se encogió de hombros explicando con sencillez
– Eso es increíble – "Y muy laborioso" Pensó
– ¿Y cómo conoces a mi papá? – Preguntó con curiosidad tomando el jugo de naranja que tenía enfrente
– Ah pues… – Intentó pensar – Él está preparando el buffet para mi boda – Se encogió de hombros – Y nos conocemos desde que íbamos a la escuela, de hecho también conozco a los padres de él, tus abuelos – Explicó lo más simple que pudo
– Oh… – Sonrió la pequeña asintiendo mientras se metía otro bocado de pasta a la boca – Es decir que tu también eres de…. Rosemary – Intentó recordar lo último
– Sí, crecí ahí – Asintió no creyendo que Wendy fuera tan elocuente al hablar
– Yo una vez fui – Decía asintiendo – Hace mucho tiempo, fui con mamá y papá a visitar a los abuelos – Sonrió trayendo tan linda memoria a su cabeza
Erza asintió con una sonrisa a lo que dijo, no quería preguntar o saber más al respecto, la verdad le daba algo de recelo pensar que la madre de Wendy pueda llegar en cualquier momento.
Terminado el almuerzo, la peli escarlata se dedicó a lavar todo mientras la pequeña se lavaba los dientes, Erza al terminar de dejar todo seco en su lugar se encaminó escaleras arriba, el pasillo se veía en serio largo, lo más sorprendente era que se extendía por ambos lados, debió haber pedido un mapa para no perderse.
– ¡Wen! – Alzó la voz para saber de cual habitación salía la pequeña
– ¡Por aquí! – Escuchó tras ella y vio a la pequeña que se asomaba por una de las puertas, algo más confiada caminó en esa dirección
Entró a la habitación, sonrió viendo las paredes de un color celeste pastel, la cama de Wendy estaba en una esquina y el librero al lado, vio que del techo colgaban unos dragones que hacían juego con la decoración, al otro lado estaba el escritorio en el que la pequeña hacía sus tareas y por supuesto tenía una mesa de té en medio, sus muchos peluches eran parte de la decoración también.
– Tu habitación es muy bonita – Elogió Erza acercándose a la pequeña
– Gracias – Sonrió – Mamá la decoró para mí – Decía con un deje de tristeza en la voz
– ¿Es ella? – Preguntó viendo en uno de los muebles de juguetes el recuadro de una hermosa mujer de cabello largo
– Sí – Asintió con una sonrisa – Era muy bella ¿No?
– Sí, se la ve preciosa – Emitió la peli escarlata con una interrogante en la cabeza de porque se refería a su madre en pasado
– Oh, casi lo olvido – Se bajó de la silla en la que estaba y fue rápido hacia su closet en el que estaban todos sus bolsos, abrió uno, tomó lo que había recordado y volvió rápido al lado de Erza, vio como la pequeña se ponía de puntas y colgaba lo que parecía un collar del marco de la foto, el dije lo puso en dirección al centro y sonrió al verlo – Mi tía me lo dio hace días en la misa de mamá, es un corazón que contiene una piedra llamada esmeralda en medio, no sé si era de ella, pero… – Intentó no lagrimear – Pero recordé como papá decía que ella tenía el cabello color esmeralda
Erza sonrió conmovida, de inmediato supo que la madre de la pequeña no llegaría, no podía creer que la vida funcionara de una manera tan injusta y triste para una niña que no le había hecho mal a nadie, una niña tan linda como Wendy.
– Bueno… ya está en su lugar – Sonrió la pequeña besando su mano y poniéndola en el cuadro encima de la fotografía de su madre
La peli escarlata sintió los ojos arder, pero intentó calmarse lo más que pudo, no era justo para Wendy que la vea llorar por un recuerdo ajeno a ella, la pequeña con cierta paz se sentó devuelta a su escritorio y después de tomar un poco de agua comenzó a hacer su tarea.
Porque Wendy sabía que era lo que le tocaba, su papá trabajaba y ella estudiaba y así como él era el mejor cocinero, ella tenía que ser la mejor estudiante, al menos eso pensaba ella…
– ¿Después de hacer mi tarea puedo ir a jugar? – Preguntó la pequeña que escribía con un lápiz las respuestas correctas
– Claro – Se encogió de hombros aceptando
– ¿Y puedes jugar conmigo? – La vio de reojo deteniendo su escribir
– Bueno – Asintió – ¿A qué quieres jugar?
– Quiero jugar en mi nueva consola – Sonrió con emoción
– Okay – Asintió volteando y buscándola con la mirada para encenderla
– No está aquí – Negó levemente mientras le faltaban unas pocas respuestas por escribir
– ¿Entonces? – Preguntó curiosa pegándose a la pared
– Está en la habitación de juegos – Respondió como si fuera lo más obvio del mundo
Erza vio alrededor pensando que habían suficientes juguetes aquí como para que tenga una habitación exclusiva de juegos.
– Te va a gustar – Sonrió la peli azul – Papá le hizo unos últimos retoques este año – Decía emocionada de por fin terminar su tarea – ¡Terminé, vamos!
– No tan rápido – La detuvo la peli escarlata acercándose a ver el cuaderno de la pequeña – Déjame revisar tu tarea y después vamos – Intentó decir con seriedad, le dio un vistazo rápido y aprobó su tarea asintiendo
– Vamos entonces – Sonrió viendo como Wendy la tomaba de la mano y la guiaba por el pasillo al cuarto de juegos, que era más grande que su habitación, la peli escarlata vio alrededor asombrada, había una televisión enorme, muchas consolas y atrás una bonita colección de muñecos
La pequeña mientras Erza curioseaba, se dio a la tarea de encender su nueva consola y poner su juego favorito en ella.
– ¿Son tuyos? – Preguntó la peli escarlata viendo las figuras de atrás
– No – Negó arrodillándose en su cómoda silla gamer para ver a Erza – Todos son de papá, al parecer las coleccionaba de niño o algo así, eran de caricaturas que veía en ese entonces – Emitió como si hubiera sido hace un largo tiempo atrás
La peli escarlata rio levemente viendo los diferentes muñecos, recordaba esas series de cuando era pequeña también, hasta vio algunas que ella le había comprado a él, rio ante el recuerdo, notó su colección de pokemons a un lado – Tiene la colección completa – Se asombró contando los muñecos de los extremos para multiplicar, notando así que tenía los ciento cincuenta pokemons
– Yo siempre le digo a papá que son más, pero él no me cree – Soltó Wendy con voz inocente sentándose correctamente en su silla
– Originalmente solo habían estos – Intentó explicar aunque se sentía algo mayor haciéndolo
– A papá le gustan todas estas cosas – Empezó el juego para entrenar un poco en lo que la peli escarlata se sentaba al lado suyo – Incluso hay un Johnny Ba….algo – Decía sin darle importancia
– Johnny Bravo – La corrigió con una risa viendo el muñeco en una de sus clásicas poses
– También los Thunder… cats – Intentó no fallar – Y más cosas que no recuerdo.. – Emitió sincera – Estaba emocionado cuando le llegó un paquete de los abuelos con todas sus figuras de acción – Recordó el nombre correcto de lo que para ella eran muñecos
A Erza le traían demasiados recuerdos ver todos esos muñecos, perdón, figuras de acción, pues aunque Wendy creía que era algo que coleccionaba cuando niño, ella le regaló varios de esos justamente cuando ya no eran tan niños los dos, a él simplemente le fascinaba coleccionarlos, Muchos de esos, más de la mitad, de hecho no los había visto ella, mordía su labio inferior con una emoción y nostalgia inmensa, su mirada paró en la estatuilla de Bugs Bunny y Lola, no creía que la estaba viendo, era de una temática de Navidad, Lola sostenía un muérdago y le daba un beso en la mejilla a Bugs, había olvidado el detalle en el que la coneja tenía la pierna izquierda levantada, ambos vestían con esos trajes rojos de ayudantes de Santa, una curiosidad más profunda apareció en ella, quería saber si aún tenía lo que le había escrito, con mucho cuidado tomó la figura y la volteó, sonrió al leer su inscripción en la base que era como una pequeña tarima con temática navideña también. "Por esta y más Navidades juntos, te ama -Erza" Leyó sintiendo tanto con algo tan simple que había escrito hace demasiados años, suspiró devolviendo la pequeña estatua a su lugar, sentía que había subido a una máquina del tiempo.
Pero la vida había avanzado… volteó yendo hacia Wendy, para al fin jugar con ella como le había dicho anteriormente antes de quedarse como tonta viendo los muñecos, perdón, figuras de acción.
– ¿Qué juegas? – Le preguntó con una sonrisa mientras seguía admirada con la habitación
– Crash Team Racing – Contestó mientras manipulaba el control liberando bombas en el juego para librarse de sus oponentes en la carrera de autos que veía en la pantalla
La peli escarlata abrió los ojos viendo lo que estaba en la pantalla, ese juego no se veía como el que recordaba haber jugado hace años, de hecho se veía con mejor definición, le faltaban algunos pixeles, rio levemente sintiéndose algo atemporal.
– Cuando yo lo jugaba, se veía un poco diferente… – Emitió viendo la pantalla
– Lo mismo me dijo papá, así que él compró y le pidió a los abuelos que le envíen sus juegos para esas consolas plomas de ahí – Señaló lo que para ella eran simples consolas antiguas, mientras para muchos niños fue su diversión por más que los juegos no se vean tan bonitos como ahora, Erza y Jellal incluídos…
La peli escarlata cada vez estaba más incrédula, se arrodilló al lado de las consolas que claramente eran del peli azul y vio esos cartuchos de juegos para Nintendo, tenía el de Super Mario World, otro de Mortal Kombat, uno de zombies que no recordaba muy bien de que iba… reía con cada uno, él entre sus amigos era el que tenía más de todas estas cosas, sin duda Jellal seguía siendo un niño… y la verdad le alegraba eso…
– Te acompaño a jugar, Wen – Sonrió Erza tomando uno de los controles inalámbricos
– Bien – Sonrió la pequeña – Déjame reiniciarlo – Movió los botones para que puedan jugar ambas – Usa la silla de papá para que estés más cómoda – Ofreció
– Gracias – Emitió la peli escarlata devolviéndole la sonrisa, la silla de Jellal era igual que la de Wendy, la única diferencia es que era negra
– ¿Lista? – Preguntó para darle play
– Lista – Asintió la peli escarlata viendo como la pequeña tenía igual de habilidades que su padre con el control, mientras ella explotaba o resbalaba o simplemente se atoraba en el juego
Nunca había sido buena con las consolas.
Tampoco es como que iba a la casa del peli azul exactamente a aprender.
El tiempo pasó volando, Wendy se había dedicado a reír de cómo Erza no podía rebasarla ni una sola vez.
Se estaban divirtiendo mucho…
Y a alguien allá arriba la hacía muy feliz escuchar a su hija reír tanto...
…
Había visto suficiente comida en todo ese día como para querer comer, aún así debía llevar la cena a su casa, siempre trataba de darle de comer lo mejor a su hija, pero ese día se decidió por una pizza tanto como para consentir y disculparse con la pequeña, no quería irse tan abruptamente, pero lastimosamente a veces así era su trabajo.
Y en cierta forma era reconfortante que ella lo entendía, jamás lo culpaba, salió de su vehículo tomando las dos cajas de pizza más la soda que había comprado para todos, suspiró algo agotado, pero aún así no quería que Wendy se dé cuenta, al entrar no vio a nadie en el primer piso, dejó lo que trajo en la cocina y subió por las escaleras, de pronto escuchó voces y risas del cuarto de juegos, caminó hacia ahí con cuidado y abrió la puerta despacio intentando no hacer ruido.
Ahí estaban su hija y Erza jugando esas carreras que tanto le gustan a Wendy, rio levemente cuando vio cómo a la peli escarlata se le resbaló el control, siempre había sido torpe para esas cosas, Erza sintió la mirada de él, así que volteó hacia la puerta, el peli azul se sonrojó al verse descubierto por ella.
– Hola – Entró Jellal a la habitación – ¿Cómo están?
– ¡Papá! – Exclamó la pequeña lanzándose a los brazos de su padre cuando lo vio pasar, él la abrazó con todas sus fuerzas dejándole besos en la mejilla mientras ella reía
La peli escarlata sonrió ante esa imagen – Llegaste… – Dejó el control al lado de la televisión – ¿Cómo estuvo tu día?
– Bien – Se encogió de hombros disimulando lo cansado que en verdad estaba – ¿Ustedes? Veo que se divirtieron mucho
– Wendy almorzó, hizo su tarea y después me dijo que quería jugar aquí, así que la dejé… – Explicó con simpleza
– La señorita Erza es la peor en los videojuegos – Decía la pequeña con un deje dramático en la voz y extendiendo sus brazos – Pero es una muy excelente niñera – Asintió con seguridad
– Gracias por eso último – Sonrió la peli escarlata – Bien, creo que ya debo irme… – Suspiró dándole una vista a su celular, divisó la hora, no era tarde, aún así no había ningún mensaje o llamada perdida
– Traje pizza para la cena – Emitió Jellal
– Tienes que quedarte a cenar – Asintió la niña con seriedad
La imagen de ellos dos complotando en su contra era demasiado adorable.
– Vamos a comer entonces – Se encogió de hombros aceptando, los siguió a la cocina y se sentó en el lugar que había ocupado para el almuerzo
La cena pasó rápida igual que ese día para ella, no recordaba la última vez que había cenado con alguien más, normalmente veía la televisión o comía rápido y poco si estaba en la empresa, pero el que alguien, en este caso dos personas le hagan compañía era algo inexplicablemente bueno.
– Bien, es hora de dormir – Emitió el peli azul viendo a su hija – Despídete de la señorita Erza y ve a lavarte los dientes, yo subo tras tuyo para arroparte
– Bien – Sonrió la pequeña acercándose a la peli escarlata – Buenas noches, señorita Erza, muchas gracias por cuidarme y jugar conmigo – Le dio un beso en la mejilla
– No fue nada, Wen – La despeinó un poco – Descansa, sueña bonito
– Gracias – Emitió la pequeña subiendo por las escaleras
– Dame un minutos para acostarla – Sonrió el peli azul levantándose de la mesa
– Yo ordeno aquí, mientras vas – Habló la diseñadora de modas levantándose de la mesa empezando por tirar la caja vacía de pizza
– No es necesario, Erza, yo…
– Tú tienes que acostar a Wendy – Lo interrumpió – Ve rápido
– Gracias – Le sonrió a la mujer a la que se quedó viendo unos segundos, para después ir arriba con su niña
Wendy ya estaba con el pijama puesto apunto de entrar a la cama, Jellal se aseguró de taparla muy bien y deshacerle las coletas, acarició su mejilla unos segundos.
– ¿La señorita Erza puede venir a cuidarme de nuevo? – Preguntó sintiendo como se le cerraban los ojos
– Habría que preguntarle – Contestó sincero
– Me agrada mucho – Asintió dando un bostezo
– A mí igual – Continuaba hablando honestamente
– Debería venir de nuevo… – Fue lo último que dijo con una débil voz, mientras se quedaba profundamente dormida
El peli azul se sorprendió, ella normalmente le pedía que le cuente un cuento, hasta dos o simplemente le hacía preguntas, pero ahora fue tan fácil como recostarla y que duerma, era algo inusual, sin embargo le dejó un beso de buenas noches, cerró su habitación con cuidado y se fue de ahí.
Al salir rascó su cabeza confundido, no era normal en la pequeña que se duerma sin más, tal vez debió haber jugado demasiado en el día o algo así…
Al entrar en la cocina vio a la peli escarlata secando la vajilla que habían utilizado esa noche para cenar.
– Te dije que no era necesario que levantaras todo – Decía sintiéndose un poco mal al respecto
– No importa, solo eran tres platos – Se encogió de hombros – Ya está – Sonrió secándose las manos y yendo hacia la puerta de la cocina
– Quería agradecerte por cuidar a Wendy, a ella normalmente no le agradan los extraños, pero… tú, no sé… le agradaste mucho – Decía con seguridad
– Wendy es una niña increíble – Afirmó revisando su celular nuevamente, aunque seguía igual – Fue un placer ayudarte – Le sonrió levemente
– Bueno… nos vemos en la prueba del buffet en unos días – Emitió el peli azul caminando hacia la puerta abriéndola para ella
– Nos vemos, Jellal – Sonrió caminando por el pórtico, antes de bajarse por la escalera volteó a verlo – Wendy… – No sabía como hablar sobre esto así que lo dijo sin más – Ella me habló acerca de su mamá, yo en verdad lo siento Jellal – Emitió sincera recostándose en la columna
– Gracias – Decía con una sonrisa triste – Hace poco fue la conmemoración de cuando falleció, no entiendo porque la gente hace ese tipo de cosas, ha sido difícil con Wendy desde entonces – La sinceridad y las ganas de hablar le desbordaban ese día sin saber porque
– Yo tampoco lo entiendo – Se encogió de hombros suspirando – Tal vez le ayuda a las personas creer que de algún modo siguen con nosotros – Se notaba la tristeza en sus propios ojos
– Tal vez sí… – No sabía la razón – Aunque a veces preferiría que no sea de esa manera
– Yo también – Aceptó – Siento que es más difícil sobreponerse cuando más te lo recuerdan – Tenía algo de enojo interior
Jellal asintió – La vida es complicada y lastimosamente la muerte la hace más – Soltó negando un poco
– Pero así como es de complicada, también es de maravillosa – Repitió lo que tanto le habían dicho cuando creía lo mismo que él – Tenemos familia, amigos, salud… hay un motivo por el cual levantarse todos los días – Sonrió levemente
– Tienes razón – Se cruzó de brazos asintiendo – Bueno… no te detengo más – Dijo después de los segundos de reflexivo silencio – Adiós, Erza
– Adiós, Jellal – Le sonrió bajando las escaleras
– Una pregunta – Cerró la puerta caminando tras ella – ¿Te gustó la habitación de juegos? – Sonrió con la emoción de un niño que te enseñaba sus juguetes
– Te quedó muy linda – Asintió con una leve risa por su actitud – Wen la ama
– Porque obviamente la hice para ella – Habló viendo hacia otro lado
– Porque obviamente Wendy sabe que es un nintendo, y no lo llama "consola ploma" – Rio viendo como se sonrojaba por lo que había dicho – Y también sabe quién es Johnny Bravo, los Animaniacs, que existen ciento cincuenta pokemons, y claro que conoce a… – Iba a mencionar lo de la figura que le regaló por Navidad, pero decidió omitirlo – Mumm-Ra – Intentó hacer una voz profunda, que le salió muy graciosa
– Aún recuerdo como te espantabas cuando te decía: Antiguos espíritus del mal, transformen este cuerpo decadente en Mumm-Ra, el inmortal – Intentó hacer la voz más tétrica que pudo, aunque la peli escarlata solo lo veía con una ceja levantada – Wow, ya no le temes a un villano de caricatura, eso es madurar – Asintió convencido
– Y tampoco lo colecciono – Rio avergonzándolo de nuevo
– Coleccionar es diferente – Intentó rescatar lo que hacía – No es como que los ponga a pelear el uno contra el otro, o me ponga al piso a jugar con ellos – Decía con falsa seriedad
– Porque hacerlo en la adolescencia ya era demasiado como para que lo hagas también ahora – Meció la cabeza arrugando la nariz
– Al menos yo cumplí todo lo que hubiera querido en mi niñez o adolescencia, como sea – Se cruzó de brazos viendo a otro lado
– Bueno niño Jellal, te dejo, que ya se está haciendo algo tarde – Suspiró viendo su reloj, el celular sabía que seguía igual que la última vez que lo revisó
– Está bien señorita Erza – Decía en tono bromista – Nos vemos – Sonrió viéndola alejarse hacia su auto, se sentó en medio de las escaleras esperando que se fuera segura
– ¿Recuerdas que siempre me ganabas en los videojuegos? – Volteó divertida alzando una ceja
– Sí, lo recuerdo – Asintió como si fuera lo más obvio del mundo
– Bueno, al menos ahora Wendy seguro que te gana todo a ti – Le sacó la lengua como si fuera una niña
– ¿Qué te puedo decir? Aprendió del mejor – Alzó la cejas sugestivamente
– Eres imposible – Negó levemente – Siempre creíste que lo eras, aunque recuerdo como perdiste varias de tus cosas en apuestas de Mortal Kombat con Natsu y Gray – Habló con suficiencia
– Ellos hacían trampa – Advirtió con un dedo acusador
– Seguro… – Emitió incrédula
– Por cierto… ¿Cómo están ellos?
– Muy bien – Contestó sentándose al lado del peli azul – Natsu está pronto a casarse con Lucy…
– ¿En serio? – Emitió sin sorprenderse del todo
– En serio – Asintió – Yo también estoy sorprendida por eso… y Gray muy feliz también con Juvia – Agregó
– Wow, todo el mundo se casa… – Jellal ladeó la cabeza recostándose un poco en sus codos
– Sí, ellos se aman… – Suspiró pensando en su caso propio
– Que suerte tienen algunos… – Aceptó pensando en lo mismo que ella
– Sí… – Asintió no queriendo darle vueltas al asunto – En serio ya debo irme… – Vio su auto, pensando que conduciría a ese lugar al que llamaba hogar, pero sabiendo que no sentiría lo mismo que ahora
– Es algo tarde – Aceptó viéndola – ¿Ya viste el cielo? – Dijo sorprendido observando con detenimiento las constelaciones
– Nunca entendí porque te gustan tanto esas bolas de fuego a mil millones de años luz… – Se recostó en la escalera de la misma forma que él para ver el cielo
– Es más un sentido mágico, que intelectual… – Explicó – Me gusta saber que han presenciado tanto y van a estar muchísimo más tiempo que cualquiera de nosotros en la Tierra
Bueno, como dice el dicho: Quien mucho se despide…
Es porque poco quiere irse…
Yo tampoco quisiera irme, pero dejemos a estos dos en su burbuja o máquina del tiempo, total que les puedo asegurar que se quedaron horas hablando.
Y el celular de la peli escarlata nunca sonó…
Ya les sigo contando después…
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Recuerda dejar tu bello review!
Hola! Este capítulo estuvo larguísimo! No sabía cuando o cómo detenerme, lit! No recuerdo hasta que hora me quedé escribiendo anoche, me puso demasiado emocional escribir la parte de Wendy, en serio espero que les haya encantado este cap tanto como a mí.
Amé la primera parte, sobre todo porque recordé esas escapadas que te das cuando eres adolescente, con permisos limitados y mucho por vivir 7u7
Me compliqué un poco escribiendo esto, en primer lugar por la comida, yo soy la persona a la que menos le agrada la cocina en el mundo, eso incluye que no sé nada, entonces ahí me ven investigando horas de horas acerca de platillos, después al poner recuerdos o "easter eggs" de los noventas/dos miles, de cuando eran adolescentes y niños, me perdí demasiado, tuve que conseguir niños de los noventas aunque a pesar de que no me sirvieron del todo, también investigué en google :v no sé si más me demoré en mi búsqueda que escribiendo el fic en sí…
Si eres un niño de los 2000 como yo y no entendiste muchas de las referencias, tranquilo, tranquila, que te las escribo en la sección de Aclaraciones, y si eres un niño de los 90's en serio disculpame, pero yo no sé mucho de su generación :v igualmente si me equivoco en algo no dudes en comentarlo para corregirlo 3
La figura de Bugs y Lola que menciono existe… tal vez en uno o dos días publique la imagen en mi FB (Scarlet Jerzy) junto al link del fic :3
Bye…
Psdt: Por favor no olviden en serio dejar su comentario, es demasiado importante y anima un montón a ponerle más empeño en los pequeños detalles a lo largo del fic :3
Aclaraciones:
Miel de acacia: Proviene como su nombre lo indica de la planta Acacia. Esta miel no está pasteurizada, es ecológica y natural. Tiene un color claro y un sabor dulce, además de contener vitaminas esenciales y antioxidantes. En el fic Jellal la usa para la salsa de los camarones, en lo que investigué me salió que para hacerla se necesita miel, así que solo busqué un tipo de miel de sabor "exótico", pero no estoy segura ni enterada de que esto se pueda llegar a cocinar así XD
Picanha braseada con salsa romesco: La PICAÑA es un corte de exportación que se encuentra en la parte posterior del lomo de la res. Tiene forma triangular y está cubierta por una capa de grasa blanca que le confiere un sabor único, suavidad y terneza. La salsa romesco es una salsa que se realiza con verduras asadas y frutos secos muy típica de la gastronomía catalana. En concreto de Tarragona.
Molino de pasta: Es un artefacto justamente por el que se pasa la masa y la corta en fideos, exactamente como lo explica Wendy
Ley de almuerzo: En Estados Unidos hay un tipo de ley literalmente que es para almorzar si no mal recuerdo 45 minutos cada cuatro horas, si no se cumple esto hay una penalidad (meal penalty) que es para el jefe o jefa. No sé si exista el Latam :v
Silla gamer: Es un tipo de silla diseñada para la comodidad de los jugadores. Se diferencian de la mayoría de las sillas de oficina en que tienen un respaldo alto diseñado para soportar la parte superior de la espalda y los hombros. También son más personalizables: los reposabrazos, la espalda, el soporte lumbar y el reposacabezas se pueden ajustar para mayor comodidad y eficiencia.
Pokemons: Obviamente todo el mundo conoce el popular anime Pokemon, pero lo que tal vez no muchos saben es que originalmente solo eran 150, con el pasar de las temporadas y el tiempo fueron añadiendo más, pero por lo poco que he escuchado, la ilusión de varios niños en esa época era coleccionar los originales
Johnny Bravo: Es una serie de dibujos animados sobre una persona inocentemente engreída, que persigue a todas las mujeres que pasan por su lado. Vive en una ciudad ficticia llamada Aron City. Obviamente que la llegué a ver en sus repeticiones :v
Animaniacs: Es un programa de variedades, cuenta con un gran elenco de personajes, cuyas personalidades predominantes son los hermanos Warner; Yakko y Wakko, y su hermana, Dot, tres hermanos inseparables, que tienen un gran tiempo creando estragos y caos en las vidas de todos los que conocen. La serie se desarrolló originalmente entre 1993 y 1998. Seguramente ahora los conocen por la canción "Los países del mundo"
ThunderCats: Es una serie animada que sigue las aventuras de un grupo de alienígenas humanoides felinos del planeta Thundera. Esta sí nunca la llegué a ver… XD y por cierto esta caricatura es como de los 80's pero sí he escuchado a personas de los 90's haberla visto
Mumm-Ra: Es un supervillano ficticio y el principal antagonista de la franquicia ThunderCats . Es un hechicero malvado no muerto atado a la servidumbre de cuatro entidades malévolas y divinas conocidas como los Antiguos Espíritus del Mal. La frase que dice en el fic es una de las clásicas, que también la he escuchado a lo largo de mi vida aunque jamás la entendía :v
Bugs Bunny y Lola: Son personajes de dibujos animados de Looney Tunes retratados como dos conejos antropomórficos. Lola apareció por primera vez en la película de 1996 Space Jam. Y en la mayoría de las encarnaciones, ella es la novia de Bugs Bunny.
Crash Team Racing: Es un videojuego de carreras de karts que ha perdurado por los años, teniendo su más reciente versión el 2019, mientras su creación fue en 1999
Nintendo: Es una consola que fue lanzada en 1985 que tenía unos cartuchos para juegos algo gruesos, no venían en "versión CD" como los actuales.
Super Mario World: Es un juego de plataformas de 1990, desarrollado por Nintendo para Super Nintendo Entertainment System. Su presentación era en los cartuchos que les mencioné anteriormente.
Mortal Kombat: Es una franquicia de medios estadounidense centrada en una serie de videojuegos , originalmente desarrollado por Midway Games en 1992. La versión que use para el fic es también la misma, en cartuchos. Btw… este también lo jugué XD
