De acuerdos y alivio


Se quedó interesante el capítulo anterior ¿No?

Sé que están expectantes por lo que va a pasar, así que mejor me callo y empecemos desde donde nos quedamos.

Erza abrió la puerta de la oficina de su aún prometido, estaba incrédula de lo primero que vio, tanto así que por la situación creyó que lo mejor era cerrar la puerta, pero lo que hizo fue soltar una gran bocanada de aire sintiendo como las piernas le fallaban, se agachó un poco poniendo las manos en la cintura.

– Gracias a Dios – Suspiró con alivio intentando incorporarse

– ¡No es lo que parece! – Exclamó el rubio que no había escuchado la expresión de la peli escarlata – ¡Puedo explicarlo! – Se acercó a la peli escarlata tomándola de los brazos

– Sting cálmate – Lo vio tensándose inevitablemente

– Yo, yo… Erza – La abrazó a él – Perdón – Escuchó con la voz que se le entrecortada – Perdóname

La peli escarlata se sintió mal unos segundos por lo que había presenciado, no tenía derecho a sentirse engañada, aunque sí lo sentía levemente, pero no de una manera en la que estuviera ofendida, solo triste por no haber sido de la suficiente confianza para que el rubio le cuente algo así, ella sin más lo abrazó acariciando su cabello con cariño, él había hecho mucho por ella de todas formas.

Mientras tanto la persona que estaba detrás veía la escena con impresión…

Yo también estaría pasmada al respecto, nunca ves a una mujer engañada abrazar a su futuro marido, después de hallarlo en medio de una infidelidad.

Por más que veía el televisor su mente tenía algo completamente diferente rondando, ya estaba amaneciendo, calculaba que serían las cinco, casi seis de la mañana por la luz que hacía afuera, apoyó su rostro en una de sus manos que estaba en el reposabrazos del sillón, después de bostezar volteó a la izquierda pensando que la persona que había decidido acompañar toda la noche estaría cansado también.

No se sorprendió cuando lo vio dormido en el otro extremo del sofá, comprendía el cansancio que tenía tanto físico como mental, él era demasiado responsable y trabajador, tomó una manta y lo tapó con cuidado de no despertarlo, le cubrió la espalda para que no le pase frío, se agachó a su altura y con delicadeza le quitó el celular que tenía agarrado con una mano, aunque frunció levemente el ceño no se despertó y ella lo dejó en la mesa de la sala, no pudo evitar ver su rostro, le apartó unos mechones azules, suspiró viendo su expresión serena.

– Ay, Jellal – Soltó bajó en una especie de quejido acercando su frente a la de él – ¿Por qué tiene que ser ella y no yo? – Continuó lamentándose acariciando su mejilla con los nudillos

De repente el sonido del celular de él la hizo apartarse con rapidez, el peli azul abrió los ojos sentándose rápido – Estoy despierto, estoy despierto – Dijo completamente desorientado llevándose una mano al rostro y tomando el celular con la otra – ¿Sí? – Contestó sin ver la pantalla

– ¿Te desperté? – Escuchó la voz de la peli escarlata con preocupación

– No, no – Mintió – Estaba esperando tu mensaje

– Jellal… – Hablaba algo nerviosa – ¿Puedes venir a la oficina de Sting?

– ¿Pasó algo? – Se apresuró a decir

– Es complicado – Respondió no sabiendo si había elegido las palabras correctas

– ¿Estás bien? ¿Te pasó algo? – Cuestionó levantándose del sofá

– Estoy bien – Confirmó – Pero… ¿Podrías venir o se te complica por Wendy?

– Dame un segundo – Alejó el celular de su oreja para silenciar el micrófono – ¿Te puedes quedar a cuidar a Wen un rato? – Le preguntó a la pelinegra que lo veía expectante

– Sí – Asintió Ultear cruzándose de brazos – Ve, yo la cuido

– Gracias – Emitió sincero y volvió a su conversación con Erza – Voy para allá

– Te espero – Escuchó de la peli escarlata

– Nos vemos – Colgó

Jellal se estiró un poco, tomó su billetera, sus llaves y su abrigo para salir, no entendía porque requerían su presencia en la oficina del rubio, pero si se atrevió a hacer lo que hizo, debía enfrentar la situación.

– Wendy no creo que despierte antes de que vuelva, pero estate pendiente por si acaso, llámame si cualquier cosa ocurre ¿De acuerdo? – Buscó la mirada de su amiga, pues se la veía algo distraída

– Sí, no te preocupes – Asintió

– Adiós, Ul – Le dejó un beso en la mejilla y salió por la puerta

La luz del día empañó rápidamente sus ojos, no se sentía realmente cansado, pero la llamada de la peli escarlata sí le había resultado extraña, agradecía que Ultear se haya quedado cuidando a su pequeña, porque si no fuera así, claramente no saldría de su casa.

Condujo por las desiertas calles de Magnolia, la verdad le alegraba que no existía el tráfico a esa hora, llegó al gran edificio, estacionó cerca y subió por el ascensor hasta el último piso.

Caminó por el pasillo a la puerta con la placa que tenía el título del rubio y su nombre, amablemente tocó con sus nudillos, la puerta se abrió y sonrió cuando a la primera persona que vio fue a Erza quien dio un paso hacia adelante y cerró tras de sí.

– ¿Qué sucede? – Preguntó el peli azul con intriga

– En resumen… – Decía la peli escarlata intentando buscar las mejores palabras para contestar – Cuando vine a hablar con él lo encontré besándose con su mejor amigo de toda vida

Jellal abrió los ojos con sorpresa – Espera... ¿Sting es gay o bisexual o...?

– Escúchame – Se cruzó de brazos – El punto es que siempre estuvo con Rogue, pero por diferentes presiones de sus padres, de hecho después de que los descubrieron, Sting se vio orillado a casarse, por eso me pidió matrimonio, sus padres lo tienen de algún modo amenazado, cuando los encontré, él se puso muy mal y me explicó todo después de que me pidió perdón mil veces, obviamente le dije que no tenía nada que disculparle porque yo también lo había engañado, pero Jellal… – No sabía cómo decir lo siguiente – A pesar de todo, me voy a casar con él

– Erza ¿Qué? – Frunció el ceño no entendiendo – ¿Cómo que te vas a casar con él?

– Sting arriesga mucho no casándose conmigo, tanto monetariamente, como en estatus, entre otras cosas; y no soy capaz de dejarlo en problemas cuando él me ayudó prácticamente a reconstruir mi vida de nuevo, así que llegamos a un acuerdo – Explicó sintiendo gran tristeza

– Te estás prestando a una farsa, Erza – Negó no creyendo lo que decía – Sé que nosotros dos estamos en falta tanto como ellos, pero no veo justo que te sigas sacrificando por agradecimiento

– No será por mucho – Sentía los ojos cristalizarse – Lo lamento, Jellal. Pero aunque esto no se vea correcto siento que lo es, sé que obviamente no querrás estar conmigo después de esto y que te prometí cosas que no llegarán a cumplirse, pero…

El sonido de la puerta abriéndose los sorprendió a los dos, Erza se limpió rápido los ojos y volteó hacia la oficina, el chico de cabello negro y expresión relajada los veía con reprobación.

– Pasen, por favor – Les indicó con la cabeza

– Rogue – Emitió Erza – Solo dame dos minutos más y..

– Pasen – Insistió

Jellal no sabía lo que hacía, pero tomó de la mano a la peli escarlata y la vio a los ojos, él le había dicho que pelearía por ella, por su relación y si había llegado el momento de enfrentar lo que habían hecho para poder estar al fin juntos, lo haría.

El peli azul caminó hacia adentro seguido por la peli escarlata vio a Sting en los sofás de la oficina y sintió determinación absoluta.

– Siéntense, por favor – Los invitó el rubio

Erza se quedó viendo a Rogue, obviamente él reprobaba lo que ella quería hacer y a pesar de que no lo podía admitir sentía muy internamente felicidad porque no la hayan dejado terminar con Jellal, la peli escarlata presentó a todos y la verdadera conversación empezó.

– Imagino que Erza ya te habrá dicho todo – Empezó diciendo Sting – Créeme que esto es difícil, pero quiero llegar a un acuerdo

– ¿Qué tipo de acuerdo? – Preguntó el peli azul

– Lo mío con Erza sería una plena formalidad, solo nos casaríamos en papel, el único contacto físico que tendríamos sería en la boda y entiendo que puede ser complicado de asimilar, ella aceptó ayudarme y no será para siempre solo unos meses más en los que intentaré mover algunos negocios y transacciones para poder librarme al completo de mis padres que es mi única intención, no sé si sepas, Jellal pero el mundo de las finanzas es muy complicado y si muevo mal mis piezas lo perdería todo, sé que cometí un grave error al pedirle a Erza que sea mi esposa sin haberle contado lo que sucedía en verdad, estoy muy arrepentido, pero a veces haces cosas sin pensarlo correctamente, lamento mucho haber de algún modo jugado contigo, no era para nada mi intención, yo…

– Ya hablamos de eso – Negó la peli escarlata interrumpiendo al rubio – No tienes nada que lamentar, yo no me puedo imaginar las presiones de toda tu situación

– Gracias – Le sonrió a Erza no creyendo que pueda existir una persona tan empática y comprensiva en el mundo – El punto es que esto no será real, ella y yo no somos una pareja hace mucho, es más nunca lo hemos sido, le dije que no era necesario que siga en esta farsa conmigo, pero insistió en ayudarme y yo sé lo que es no estar con tu verdadero amor – Le dirigió una mirada a Rogue – Y no quiero hacerle esto a ella, porque no se lo merece

– ¿Entonces el plan es continuar con esta boda falsa hasta que arregles problemas financieros? – Preguntó el peli azul

– Sí – Contestaron los tres a coro

– Y antes de que alguien nos interrumpiera – Remarcó Erza viendo de reojo al pelinegro – Yo te iba a decir que no tienes porque estar conmigo, tú tienes muchas responsabilidades y no te mereces una relación a escondidas, menos que me case con alguien más, no me parece justo ponerte en esa posición por mis decisiones

– Yo acepto – Emitió Jellal viendo a todos – No te quiero volver a perder, a parte un papel no significa nada, no quiero volver a estar lejos de ti – Acarició su mejilla – Es temporal y sé que esto es una locura, pero… quiero vivir esto contigo, puedo esperar unos meses, no importa, nosotros sabemos lo que es real y que es falso

– No quiero que te sientas obligado a quedarte conmigo – Negó la peli escarlata acariciando su mejilla

– No es una obligación – Negó

– Entonces todo arreglado – Emitió Rogue con una sonrisa sentándose al lado del rubio

¿Qué les puedo decir? Habían muchas y diferentes emociones en el aire, creo que nos damos cuenta que no todo es blanco o negro, si no que simplemente a veces las cosas son grises y necesitamos ese gris en nuestra vida, pues eso nos hace ver que es lo correcto o incorrecto para nosotros mismos, sin guiarnos de conceptos establecidos, más bien de la significancia que les damos.

A parte… un novio menos, una amiga más.

Faltaban menos días para la boda.

Ella tenía la laptop encima de sus piernas, un diagrama movible con todos sus invitados en mesas se desplegaba en la pantalla, inclinaba la cabeza corroborando que todo esté en orden con la lista que tenía al lado.

– Jellal – Susurró moviéndose un poco – Jellal – Repitió su nombre con una leve risa sintiendo las cosquillas que le provocaba el peli azul con su boca en el cuello – Quédate quieto que me desconcentras

– ¿No se supone tienes una wedding planner que haga todo eso? – Soltó en una queja abrazándola más a él por la cintura y dejando su boca en la mejilla de ella

– Solo estoy verificando que esté bien – Se encogió de hombros – No estoy haciendo todo desde cero – Hablaba viendo la pantalla fijamente – Por ejemplo a Cana no la podemos dejar en esta mesa – Negó

– ¿Por? – Preguntó curioso viendo el diagrama – Oh… ya entendí – Asintió

– ¿Ves? – Inclinó la cabeza buscando otro lugar para la castaña – Ultear nos hubiera matado si lo hubiéramos dejado así

– Tanto como matado no creo, pero hubiera sido algo incómodo – Le dio la razón

– Nadie quiere sentarse al lado de su ex, mucho menos en una boda – Lo vio de reojo

– ¿Es por eso que no me dejas sentar en tu mesa? – Bromeó

– Eres un tonto – Negó dejándole un rápido beso

– Bueno, ya que la crisis se evitó… – Tomó la laptop dejándola en la mesa de la sala – Ya puedes dejar de ver esto

– Jellal – Decía sonrojada sintiendo los labios de él sobre los suyos en un beso profundo – Para – Rio levemente recostándose en el sofá con él encima – Wen nos va a escuchar – A pesar de lo que decía, su cuerpo respondía exactamente a lo contrario, desordenando su cabello y besando esa boca de igual forma

– Son las dos de la mañana, ella ya está dormida – Decía acariciando sus costados, se alejó un poco y sonrió al verla, acarició su mejilla y acercó su rostro al de ella – Erza – Sintió gran calidez en el pecho al decir su nombre – Yo te…

– ¿Qué hacen? – Escucharon una adorable y débil voz que los hizo tensarse de inmediato

– Yo… bueno… nosotros… Erza y yo estábamos – Trataba de explicarse el peli azul – Le ayudaba a sacarse una pestaña del ojo – Aún encima de ella le sopló el ojo con cuidado – ¿Ya salió?

– Sí, gracias – Se limitó a contestar mientras veía como Jellal se sentaba correctamente al lado suyo, ella lo imitó después

– Ah, bueno – Soltó la pequeña en un bostezo abrazando más su dragón de peluche sin darse cuenta de la obvia mentira

La inocencia de los niños es infinita. ¿No creen?

– ¿Por qué bajaste, Wen? – Emitió el peli azul con preocupación

– ¿Tuviste alguna pesadilla? – Preguntó la peli escarlata acariciando su mejilla con cuidado

– Solo me dio un poco de sed, fui a la cocina, pero después escuché ruido aquí y vine a ver – Explicó acercándose a ellos

– Bueno, no son horas de que estés despierta ¿Te arropo de nuevo? – Cuestionó Erza con amabilidad

– Seguro – Asintió Wendy tomando la mano que le ofrecía la peli escarlata

– Ya vuelvo – Le sonrió a Jellal que no podía estar más encantado viendo a Erza tomando a su pequeña en brazos, sumado a como Wendy se acomodaba en el hombro de ella y quería que la lleve a dormir

Se sentía mal de mentirle a su hija al respecto, después del acuerdo con Sting era claro que Erza pasaría más tiempo en su casa, así que decidieron por decirle una leve mentira a Wendy, le dijeron que la peli escarlata ya no se casaría y que ellos eran amigos muy cercanos, a la pequeña no le importó y veía a su papá más feliz así que con más razón le gustaba tener a Erza en su vida, más aún porque la ayudaba a hacer las tareas, jugaba con ella y Jellal, hasta le había sugerido a su papá comprarle una silla a la peli escarlata para que juegue más cómoda en la habitación de las consolas con ellos.

Repito: La inocencia en los niños es infinita. Porque aunque para Wendy sea lógico conseguirle otra silla a Erza, la verdad que su papá estaba muy cómodo jugando con ella en su regazo.

Trataban de no mostrarse muy cariñosos en frente de la pequeña, aunque a veces se les olvidaba que solo con verse ya derramaban miel sobre el piso de la casa, pero habían sido unos gratos días después de todo.

– ¿En que piensas?

– En todo – Suspiró siendo sincero sonriendo cuando la peli escarlata se sentó en su regazo – Justo en esto también pensaba – Rio levemente dejándole un beso en la mejilla

– ¿Qué sucede? – Preguntó con algo de seriedad rodeando sus brazos en el cuello del peli azul

– No sé cómo explicarlo sin sonar a que me quejó de algo que ya había aceptado – Repasó su rostro con los ojos

– Yo entiendo que no es así, solo dilo – Juntó su frente a la de él

– Sé que no te vas a casar de verdad, que solo será un papel, pero igual a pesar de actuar muy liberales y que te ayude en ciertas cosas de tu boda, le estamos mintiendo a muchas personas, a la mayoría que van a estar el día en el que te cases, será complicado continuar con esto cuando Wendy empiece a hacer preguntas o que no podamos ni salir a la calle porque corremos el riesgo de que nos vean juntos y piensen que estás engañando a tu esposo, porque así va a ser para los ojos de todos, básicamente vamos a estar viéndonos en la clandestinidad y no es justo para ti, porque tampoco sabemos si será unos meses o un año, tal vez dos o cinco y… – Suspiró abrazándola más a él por la cintura – Solo estoy seguro de que no quiero perderte, no me importa el sacrificio, ni lo que diga la gente, pero siento que la más afectada estás siendo tú

– No necesitas preocuparte por mí – Negó viéndolo a los ojos – Yo entendí todo lo que sucedería y cuando acepté lo que me dijo Sting, no me importan las personas porque como bien dices ellos no saben nuestra situación, y confío plenamente en que él pondrá todo en orden en poco tiempo por su misma felicidad también – Acarició sus mejillas con una sonrisa – Jellal, solo tenemos que esperar, te prometo que no será mucho

– Solo quiero que seas feliz – La vio a los ojos y acercó su boca a la de ella empezando a besarla con ternura y cuidado, no queriendo que el momento se acabe nunca

Jellal a veces sentía que Erza daba demasiado, cualquiera en su posición se hubiera negado a lo que el rubio les proponía, pero ella no y sabía que no solo era porque le debía mucho, si no que ella era así, aunque no le debiera nada, si estaba en sus manos poder ayudar a alguien lo haría.

Faltaba un día para la boda.

No sabía por qué, pero ahora pasaba más tiempo ahí, la realidad era que le gustaba ver a Jellal hacer cuentas o cocinar o atender los pedidos por teléfono, ella había intentado hacer de esos también, pues todos esos días los tenía libres por la boda, no porque ella hubiera querido si no por exigencia de Mira, ese era su único requerimiento para que ella pueda ser su wedding planner, pues según la albina en los últimos días siempre pasaba algo de imprevisto así que sería mejor que ella esté sin ocupaciones por si algo así sucediera.

Aunque en esa ocasión, estaba sola en la oficina del peli azul, pues él se había ido a recoger a Wendy a la escuela, decidió ir a la cocina para ofrecerse en algo, tal vez atender el teléfono, cuando llegó olvidó totalmente que esa fecha harían inventario y se tuvo que cerrar temprano, igualmente quería ayudar aunque se quedó extrañada por lo que oyó al llegar a la cocina.

– No hay más que decir, ya hablamos de esto, Jellal está con Erza y yo no voy a interferir en lo que suceda – Era la voz de Ultear se escuchaba algo harta

– Una cosa es no interferir, pero tú me estás diciendo que decidiste ya no sentir nada por él, como si pudieras mandarle a tu corazón, no puedes decidir si alguien te gusta o no, es simplemente un disparate – Se hizo un corto silencio – Sabes que nunca estuve de acuerdo con que no le dijeras nada a Jellal, pero negarte lo que sientes ¡Ese es otro nivel Ultear!

– Baja la voz – La regañó en un susurro – Erza está en la oficina, te va a oír – Tomó aire – A parte que el amor es una decisión, y yo decidí dejar de amar a Jellal en ese aspecto, porque es imposible, antes de que empieces con que se siente y no se piensa… esa es una idea tonta, que te ponen en mente las películas, tú puedes decidir amar a alguien, porque el amor no es un bobo sentimiento; estar con esa persona, querer ayudar a alguien, dar tu tiempo, eso es amor, las mariposas de tu estómago déjame decirte que son hormonas y algunas personas tienen la dicha de sentir ambas cosas por la misma persona, pero Jellal no siente eso por mí, jamás lo hizo y no lo hará ahora evidentemente y yo no quiero perderlo como amigo, ni como socio, así que esto finaliza aquí y ya no quiero hablar más del tema

– Y… – La voz de Meredy se escuchaba más tenue – ¿Crees que volverás a amar a alguien así?

– El sentimiento de amar a alguien no se puede comparar, solo es diferente, no creo que exista una medida, porque si hay dos personas que amas, pero solo por una estarías dispuesto a sacrificar ciertas cosas y por la otra no, eso significa que no amas en serio a una de ellas – Soltó con simpleza

– ¿Entonces no estás cerrada a volver a amar a alguien más?

– No – Negó restándole importancia

– No importa si pueda ser ahora mismo, por ejemplo

– No – Volvió a negar no entendiendo a lo que se refería su amiga

– Eso suena genial porque Lyon tiene un amigo que… – La risa de Ultear se escuchó en el lugar

– ¿Quien te entiende, Meredy? – Suspiró – Hace dos minutos insistías en que debía confesarme a Jellal y ahora quieres presentarme a un amigo de tu novio

– Yo digo que hay que ver a lo que sigue, porque tampoco es justo que te quedes sin nadie o sola…

– Lo que menos estoy es sola, te tengo a ti a Jellal, este lugar y muchos pedidos por hacer, así que en ese aspecto estoy cubierta – Emitió con simpleza

– Sí, pero me refiero a OTRO tipo de soledad – Remarcó con la voz – Algo más… carnal – Soltó sin más

La pelinegra rio más fuerte aún – En eso tampoco tienes porque preocuparte, ya que simplemente no se me antoja

– ¿Segura? – Emitió insinuante – Porque con las nuevas novedades también te quedaste sin esa parte de tu vida cubierta

– Meredy, basta – La reprendió – No puedes decir esas cosas, imagina si alguien se entera de eso, en especial cierta persona, mejor hay que trabajar que ya no quiero hablar del tema

– Mouuu – Se quejó – Nunca dejas que me exprese

Lo siguiente que escuchó eran palabras acerca del trabajo, Erza estaba impactada en cierto modo, es decir, nunca le había creído a Ultear que veía a Jellal solo como un amigo y ahora lo comprobaba, pero no era justo tampoco exponer a la pelinegra de tal modo, ya que por lo visto el peli azul en todos estos años nunca se había dado cuenta de lo evidente.

No le haría eso a Ultear, no discutiría sobre su sentimientos con Jellal.

Pero no sabía que hacer con lo otro…

Por la insinuación de Meredy había entendido que entre el peli azul y su amiga hubo algo más, no formal o ¿A que se refería exactamente?

¿Le preguntaría a Jellal al respecto o se quedaría con la duda?

Bueno, para preguntarle en primer lugar tendría que confesar que estuvo escuchando conversaciones ajenas, aunque haya sido por error, nunca intervino o se fue, entonces ¿Que tan error era ese?

– ¿Qué haces? – Escuchó tras suyo y se sorprendió de inmediato

¿La habían atrapado espiando?

Eso parecía.

La peli escarlata sin más le tapó la boca a esa persona y la encaminó lejos de dónde se encontraban.

– ¿Desde qué instante estás tras mío? – Exclamó en un susurro

– Desde que te quedaste como congelada – Rio levemente – ¿Qué pasó? ¿De qué te enteraste?

– De algo que no debería saber

Erza suspiró viendo el techo del pasillo en el que se encontraban.

¿Qué haría ahora con esa nueva información?

Mejor que la peli escarlata lo piense un poco para después seguirles contando.

Mucho drama a un día de su boda. ¿No?

.


.

Recuerda dejar tu bello review!

Es muy importante para seguir con las historias y publicar lo más seguido posible.

Hola! Cómo están? Espero que se encuentren muy bien! Y que les haya gustado mucho el capítulo de hoy, que aunque es cortito, ciertamente revelador y necesario (?) xd

Ya falta muy poco para terminar este short-fic exactamente dos capítulos más…

¿Quién será la persona misteriosa con la que se encontró Erza?

¿Acaso ella le dirá a Jellal lo que acaba de escuchar?

Ciertamente ni yo sé xd.

Sigo impactada de que Erza se case con Sting, es que ella es bien buena xd.

Y lo más importante… Jellal estaba a punto de decirle: Yo te… hasta que Wendy los interrumpió, ¿Yo te qué? ¿Lo sabremos pronto? ¿Se lo dirá en el siguiente cap? Muchas preguntas y pocas respuestas…

Espero les esté gustando el fic y ahora que Fanfiction ha tenido unos pequeños fallos concretamente en no avisar, yo estaré anunciando cada capítulo que publique de mis diferentes historias en mi perfil de fb (Scarlet Jerzy), por si no me tienes agregada aún 7u7.

En otras noticias acabo de publicar otro long fic llamado Perfect Lovers y ya estoy por publicar el último capítulo de otro fic llamado La directora de cine, así que si no los has leído ve a verlos por favor y si no los has comentado hazlo. 3

Bye…

Agradecimientos:

Pilikali

Arual17