15 de octubre, 2023

Los pasillos del castillo se encontraban escasamente iluminados por las antorchas, pero la luz de la luna llena entraba por los amplios ventanales de la torre gracias a que esa noche no había nubes. La joven subía los escalones con pasos rápidos, mirando hacia atrás de vez en cuando con el temor pintado en sus ojos azules. Se había dormido estudiando en la biblioteca y el toque de queda había pasado, si la llegaban a descubrir le podrían llegar a quitar su placa de Premio Anual por un simple descuido.

El curso había empezado hacía pocas semanas, pero era su último año y sabía que necesitaría conseguir las mejores notas para lograr conseguir un puesto en el Ministerio de Magia, por lo que se había esforzado siguiendo un plan de estudio estricto desde el primer día. Su primo competía con ella para ser el mejor expediente escolar del año, pero eso no le preocupaba, el segundo hijo de los Potter intentaba acceder al Departamento dirigido por su padre, cosa que sin duda lograría al ser el mejor alumno en Defensa Contra las Artes Oscuras. Sin embargo Dalhia Miller, una joven con la que compartía casa, se acercaba peligrosamente a la meta tanto buscada por todo Ravenclaw, un expediente perfecto, y ambas compartían también meta profesional en el departamento de cooperación mágica internacional.

Al llegar a lo alto de la escalera la recibió una aldaba de bronce en forma de águila.

– Fui por él y nunca lo traje, ¿qué es? – murmuró abriendo el pico levemente.

– Podías haberlo complicado algo más que un simple juego de palabras, ¿no crees? Así cualquiera podría entrar.

– ¿Qué es? – volvió a repetir la pregunta sin dar la impresión de que había escuchado sus quejas.

– El camino. – Desistió de intentar hacerle razonar y pasó a través del marco de la puerta que se movió en cuanto dio la respuesta correcta.

Los tonos azules y bronces adornaban la sala, un par de cómodos sillones rodeaban una mesa junto a un sofá en el que se encontraba sentado un chico de cabello rubio platino con aire aburrido. Tenía un libro abierto sobre sus piernas, pero no se esforzaba en fingir que lo leía, su mirada gris estaba clavada en ella.

– Vaya, vaya, Weasley, ¿qué diría McGonagall de saber que su alumna favorita y Premio Anual pasea por los pasillos cuando ha pasado el toque de queda? – Una sonrisa torcida adornaba su rostro.

– ¡Oh, callate Malfoy! – Le respondió poniendo los ojos en blanco.

– No es de damas ese tipo de expresiones.

– Cuando me convierta en una dama me avisas para pedirte que me lances un Avada Kedavra, por favor – le contestó, pronunciando las últimas palabras con cierta sorna.

Avanzó hacia uno de los sillones donde se dejó caer sintiendo todo el agotamiento que conllevaban esas semanas sin descanso.

– Deberías descansar Rosie, no es bueno que te estés machacando tanto, a este paso no vas a llegar a fin de curso.

– Lo sé, pero odiaría que esa estirada de Miller consiguiera el puesto antes que yo, solo porque yo tengo el puesto en el equipo de Quidditch y las labores de Premio Anual… No me va a dar la vida. – Con un resoplido cambió la postura para poder mirar al chico de frente – tenía que haber rechazado ambas cosas.

– ¿Ser Premio Anual? Quizás lo hubieses hecho, al final solo lo aceptaste por la ilusión de tu madre, pero ¿dejar de ser Bateadora? Imposible, a menos que cambies las Bludgers por la cabeza de tu primo, en cuyo caso te apoyaré y ayudaré. – El brillo en la mirada plateada indicaba que no lo decía en serio, a pesar de la rivalidad entre Scorpius y su primo Albus, ambos congeniaban en muchos aspectos.

– ¿Mi primo? Pero si conmigo es un santo, – ignoró el "contigo" que murmuró el chico en respuesta y continuó – a quiénes me encantaría darle un golpe con el bate es a mi hermano o a ti cuando actuáis como animales marcando un territorio ¡Ni si quiera Lyss es tan territorial!

– Tu novio no es que no sea territorial, es que no se entera ¡Vive en las nubes! – A otra persona la habría golpeado por unas palabras similares, pero sabía que los dos rubios se comportaban como si compartiesen sangre en lugar de unicamente el color del pelo. – Por cierto, te ha estado buscando toda la tarde, creo que estará todavía esperándote en tu habitación.

– ¿Y ahora me avisas? – Le tiró uno de los cojines que su amigo a duras penas logró atrapar y se levantó para subir las escaleras hacia su habitación saltando los escalones de dos en dos.

– No hagáis cosas guarras, que mañana tenéis que madrugar.

Siguió corriendo sin responder, pero el rubio escuchó su risa desde la sala común antes de levantarse y hacer una seña hacia la escalera por la que la pelirroja había subido.

– Ya puedes bajar Amy, no va a volver, ¿qué te parece si nos vamos a un sitio más privado?

Una chica rubia fue vista por Rose avanzando hacia la sala común, que aún no había cerrado la puerta de la habitación que había logrado tener para sí misma gracias a ser Premio Anual. Su amigo nunca cambiaría.

Se giró hacia la habitación mientras cerraba la puerta con cuidado al ver la figura que había en ella. Avanzó hacia el colchón para sentarse sobre él y acariciar los cabellos rubios de Lyssander con ternura. Éste entreabrió los ojos mirándola con una mirada somnolienta.

– ¿Te volviste a quedar dormida en la biblioteca?

La chica le besó con una sonrisa para evitar tener que responder.

– Vas a acabar enfermando, Rosie, siempre hay tiempo para todo, y más siendo tú, doña Orden Perfecto.

– Sabes que tengo que lograr mantener mi expediente perfecto Lyss. – Frunció los labios de forma cómica provocando que una sonrisa dulce asomase por el rostro del chico, que intentaba mantenerse serio.

– De nada te servirá matarte a estudiar si caes enferma por no dejarle a tu cuerpo ningún descanso, y sabes que distraerse un rato y descansar es bueno también.

– ¿Dónde está mi novio? Me han cambiado de Scamander. – Ella se levantó para cambiarse.

– Rose Weasley, te lo digo en serio, no quiero que acabes en la enfermería. Tienes dieciseis años y todo un curso por delante, no pasa nada por detenerse a descansar, a mirar alrededor y a darte cuenta de que la madera de tu cama es nogal y la de la puerta del baño es roble y no combinan.

– ¿Qué? – La mirada confusa en los ojos azules provocó la risa del chico, que ya no pudo ocultar.

– Ven aquí, anda, prométeme que no vas a volver a caer en esa forma de estudiar tan destructiva. – Abrió sus brazos y la chica se lanzó a ellos.

– Prometido – dijo con un suspiro mientras se removía dentro del abrazo del chico para colocarse en la posición correcta para dormir.

Un tiempo después, cuando la chica pensaba que su pareja se había dormido ya, él la sorprendió murmurando al oído.

– Seguro que no te habías fijado que esta noche la luna nos mira. – La pelirroja miró hacia la luna llena e imaginó por qué él había dicho eso.

– No tiene cara, Lyss, son solo ilus… – sus palabras se vieron cortadas por los labios del rubio, que le susurró al oído que soñara, y ella le hizo caso.


Disclaimer: todo el mundo de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling, incluidos los personajes Canon utilizados. Únicamente algunos personajes y los relatos son de mi autoría. Los nombres de los capítulos serán los nombres de la canción de Fito y los Fitipaldis que haya escuchado para ese capítulo, escritas por Fito Cabrales.


Esta historia ya la había publicado hace apenas un par de mes, pero debido a que cuando la publiqué anteriormente me equivoqué con el Rating, no aparecía en el Rating más usado (K-T) aunque sea T. No sé a qué se debía este problema, pero creo que esto podía haber perjudicado a la hora de que la gente leyese la historia y por lo tanto borré la historia y la he vuelto a publicar para comprobar si esto ha influido. Publicaré los 5 capítulos que tenía más el sexto que debía de subir el domingo durante esta semana.


La verdad es que Rose Weasley siempre ha sido un personaje difícil para mí. Diversos FanFiction me hicieron odiarla, sin embargo, gracias a algunas historias recientes he podido llegar a sentir afecto por este personaje, aunque eso no implica que años de haberla odiado no me hagan difícil escribir desde su punto de vista.

La verdad es que pensaba escribir una nota muy larga describiendo como era Rose en mi historia, pero creo que se ha podido observar en este capítulo bastante bien, y el resto de cosas las podréis ir viendo en el desarrollo de la historia, o si necesito hacer otra colección de escritos (cosa que puedo ver probable). Lo único a mencionar es sobre la relación de Lys y Rosie, siempre los he visto juntos, no puedo ver a Scorpius con Rose porque siento que chocarían demasiado y los veo como mejores amigos, pero para mí Lyssander y Rose son perfectos, el primero permite los momentos en los que la relación tiene momentos mágicos y la segunda los sitúa a ambos con los pies en la tierra (cosa que Lyssander necesita en ocasiones), y creo que por ello es obvio el por qué he relacionado esta canción con Rose, ella vive demasiado deprisa y es Lyssander quien le enseña a disfrutar los momentos.

Dicho esto y no queriendo que la nota se haga muy larga (la que había escrito en su momento igualaba el largo del capítulo), os agradezco si habéis llegado hasta aquí (leyendo todas mis paranoias) y os mando un fuerte abrazo.

PD.: Agradezco las críticas constructivas (y en general cualquier comentario) para poder mejorar. Y si veis alguna falta de ortografía, siento el sangrado de ojos, y porfis, avisadme para poder corregirlo (sobre todo con el tema de laísmos y leísmos y los puntos y coma, soy un desastre).