Rosas rojas: En el lenguaje de las flores la rosa roja es el símbolo del amor pasional, del deseo carnal. El rojo intenso es amor para toda la vida. Las rosas rojas y blancas, "vivamos juntos", la pureza de un amor apasionado pero platónico y un ramo de doce rosas rojas significa, "quiero casarme contigo".


Bella's POV

La mudanza con Edward había sido mucho más fácil que la de Alice y Jasper, supongo que porque solo uno de nosotros estaba trasladando sus cosas.

Nuestra primera noche viviendo juntos ambos estábamos más torpes que de costumbre, los dos nos sonrojábamos por cualquier cosa que el otro dijera, yo me tropezaba hasta con mis propios pies y Edward tartamudeaba como si no pudiera hilar ninguna idea. Aún más cuando fue el momento de ir a dormir.

-Entonces…-

-¿Si?-

-¿Te gusta tu nueva habitación?- todavía no hablábamos sobre dormir juntos- Si quieres, podemos ¿redecorarla?-

-¿Redecorarla?- Sus ojos verdes comenzaron a brillar intensamente- En realidad Bells, me gustaría más otra cosa.-

-¿El qué?-

-Tú crees que ¿podríamos dormir juntos?-

-¿Juntos?- pregunté ansiosa, el brillo de sus ojos se apagó.

-Si no quieres no hay problema cariño, es solo que…pensé…-

-Edward.-

-No quería invadir tu espacio, yo soy el nuevo aquí, yo me tengo que adaptar, este es tu hogar…-

-Edward.-

-En serio lo siento, creía que ya que íbamos a vivir juntos, dormiríamos juntos y supongo que me apresure…-

-¡Edward!-

-¿Sí?- detuvo su verborrea sonrojándose.

-Tranquilo dulce, muero por dormir contigo todas las noches y despertar a tu lado cada mañana, solo estaba un poco nerviosa porque esto no es cualquier acontecimiento ¿sabes?- fue el turno de que yo soltara todo lo que quería decirle, me sentía tontamente cursi.- Esto es el mayor paso que he dado con alguien en la vida y…no sé cómo actuar. Aunque prácticamente ya vivíamos juntos, ahora es DEMASIADO oficial como para procesarlo tan rápido.-

Edward soltó aire como si lo hubiera estado conteniendo todo el día, relajó los hombros y me sonrió de la manera que a mí tanto me gustaba para posteriormente atraerme a su pecho y rodearme con sus brazos.

-No puede ser Isabella, nosotros no aprendemos en absoluto, somos unos idiotas.-

-Lo somos cariño.- sentí la vibración de su risa a través de su pecho y me reí con él.- Así que ¿vamos a dormir a NUESTRA habitación?-

-Vamos preciosa.-

Esa fue la primera noche que dormí con Edward Cullen…en nuestra casa claro, ya lo habíamos hecho muchas veces antes.

Los meses pasaron, nos había costado un poco poder adaptarnos a la rutina y hábitos del otro, pero después de algunas semanas con interacciones extrañas, algunas discusiones y mucha, pero mucha, en serio, muchísima, comida quemada, finalmente Edward y yo habíamos logrado encontrar un equilibrio para cohabitar.

Una de mis cosas favoritas de todos estos cambios eran los miércoles de musicales, ahora no solo éramos Jasper y yo, Alice y Edward nos acompañaban en todos ellos, algunas veces incluso Emmett, Rose y Lizzie se unían a nosotros.

La soledad en la que Jasper y yo nos habíamos auto aislado (obvio cada uno por motivos distintos) había desaparecido en su totalidad, no solo por nuestras parejas, sino porque habíamos podido crear lazos amistosos profundos con otros en lugar de pensar que solo podíamos encerrarnos él y yo en una burbuja sin dejar que otros estuvieran a nuestro lado más allá de algo superficial.

Eleazar, Carmen, Jacob y Vanessa, también formaban parte de nuestro grupo inseparable, a los primeros dos se les pegó la fiebre de la boda de Alice y Jasper y ahora estaban en sus preparativos rumbo al altar.

Jake y Vanessa por su parte habían decidido en conjunto que el matrimonio no era lo suyo, para ellos era mucho más importante construir un entorno familiar estable para Alec y no creían necesitar un papel o una ceremonia que reafirmara sus ganas de ser una familia.

Ahora durante cualquier festividad estábamos todos juntos, y cuando digo todos éramos TODOS, nuestros padres, sus amigos, hasta Phil y Renee venían a festejar.

El ciclo escolar estaba a punto de terminar y aunque Alice había estado encargándose de los preparativos de la boda de Eleazar y Carmen, nos tenía a todos agotados, así que entre el trabajo en la escuela y las tareas que Alice nos asignaba estaba a punto de colapsar. Aunado a todo este asunto de las bodas estaba mi propia batalla personal con la idea de casarme, cada vez se me antojaba más y más la idea, pero simplemente no podía siquiera pensar en comentárselo a Edward y que comenzara a hacer una carrera para casarnos al siguiente día.

Sabía que era algo que quería discutir con él tarde o temprano, después de todo, eran cosas que una pareja debería discutir según Jasper, ya que independientemente de quien se lo pidiera a quién, el matrimonio era algo en lo que ninguna de las dos partes podía decidir por sobre el otro.

Suspiré, por el momento solo se lo mencionaría de pasada, como si no fuera la gran cosa, aunque claro…para Edward todo era la gran cosa, pero no perdería nada al mencionarlo.

Tome mi teléfono y marqué su número.

-Hola amor, ¿cómo estás? Justo iba a llamarte porque necesito que nos hagas un enorme favor.-

-¿Nos hagas?-

-Sip- dijo remarcando la p- a mí y a Jacob.-

-¿A Jacob?-

-¡Hola Belly!- saludo gritando el aludido.

-¿Qué ocurre?-

-Nada del otro mundo, solo queríamos pedirte que lleves a Alec y a Vanessa a nuestra casa y que ambos estén a las 8:30 en la dirección que Jacob te enviará en un momento.-

-¿Por qué tanto misterio Edward Cullen?-

-¿Le puedo decir?- susurró Edward, rodé los ojos, podía escucharlo aun así.

-Siii, pero que no diga nada.- susurró Jake en respuesta, bueno…susurró entre comillas, Jacob tenía una bocina integrada igual que Emmett.

-Jake le pedirá a Vanessa y a Alec que sean una familia oficialmente.-

-Creía que ya lo eran.- contesté confundida.

-Lo son, pero Jake quiere hacer todo ante la ley para que en caso de que cualquier cosa ocurra, ella y el niño, sobretodo el niño estén protegidos y respaldados legalmente.-

-¿Le pedirá matrimonio? Pensé que no querían casarse.-

-¿Quién dijo algo sobre casarse?- esta vez contestó Jacob- Les pediré permiso para adoptar oficialmente a Alec como mi hijo.- su voz sonaba tan contenta y esperanzada que mis ojos se llenaron de lágrimas, hasta que el idiota de mí amigo volvió a abrir su bocota- ¿Qué Belly? ¿Ya suenan campanas de boda en tu cabeza?-

-Calla tonto, solo…parecía como si fuera otra cosa, ya sabes, con lo de la boda de Carmen y Eleazar todos estamos como programados últimamente, desayunamos, comemos y almorzamos boda.-

-Ya…solo era un comentario Bells, relájate.-

-Si perdón, yo…-Me sonroje como tonta- como sea, me alegro mucho por ti, no sabes lo feliz que me hace tu felicidad, cuenten conmigo chicos.-

-Te dejo hablar con tu muchacho, que desde que mencionaste eso del matrimonio está encendido como farol.-

-Adiós Jake, uhhm ¿Edward?-

-¿Si cariño?-

-Solo quería decirte que te amo.

-También te amo preciosa. ¿Bells?-

-¿Si?-

-Quizás no debería decirte esto porque, no quiero que huyas pero…en mi cabeza definitivamente suenan campanas de boda, y no solo por Eleazar y Carmen.- sonreí, ya que lo había mencionado él…yo no perdía nada.

-No te preocupes dulce, campanas de NUESTRA boda suenan como locas en mi cabeza también.-

Y antes de que dijera nada, colgué y seguí revisando los dibujos inexplicables de mis alumnos.

Esa tarde hice lo que me habían pedido, recogí a Vanessa y a Alec de su casa y los lleve a la mía con la excusa de que necesitaba algo de ayuda para escribir las direcciones de las invitaciones de Eleazar y Carmen.

A las 7:30 les dije que me acompañaran a recoger unas cosas que Edward me había pedido, y emprendimos nuestro camino hasta una cabaña pequeña de La Push, Edward y Jacob nos esperaban afuera y la confusión alegré de Vanessa y Alec infló mi corazón de alegría.

-¿Qué es todo esto?-

-Nada del otro mundo, una sorpresa que Jake les tiene preparada.-

-¿Una sorpresa?- preguntó Alec tan propio como siempre- ¿Qué clase de sorpresa?-

-¿Por qué no vas a averiguarlo con tu mami?- ambos bajaron del auto y yo los seguí, Jacob abrazaba a Vanessa mientras cargaba a Alec con un brazo y Edward corrió hacía mí.

-¡Gracias chicos!- gritaron los tres hacia Edward y a mí.

Nos despedimos con la mano y partimos juntos a casa.

Al siguiente día, Jacob nos avisó que Alec prontó sería legalmente su hijo y que ahora vivirían juntos en la cabañita a la que los había llevado ayer.

Un mes después, celebrábamos la boda de Eleazar y Carmen, una boda que parecía la de los príncipes de Inglaterra de grande que fue. Al parecer después de haber callado su amor durante tanto tiempo, querían gritárselo a prácticamente todo el mundo. Hasta habían salido en la portada del periódico local. Ambos lucían perfectos, Eleazar con su smoking blanco y Carmen con su enorme vestido de princesa cubierto de un delicado encaje.

Obviamente Edward se encargó de las flores, todo estaba hecho concretamente para que destacaran las rosas rojas que a Carmen le gustaban tanto, había muchas de ellas por todo el lugar, y eran tan hermosas que parecían hechas de terciopelo. Los novios las amaron.

Casi todo Forks estuvo ahí, nuestras familias finalmente conocieron a las familias de los guapos doctores y pese a que al inicio, Kate, Tanya e Irina se encontraban algo tímidas con la familia de quienes ellas consideraban su segunda mamá, pronto se adaptaron unos con otros. Hasta Lizzie comenzó a llamarle abuela a la mamá de Carmén.

Edward y yo nos sonreíamos mutuamente como idiotas, el amor que había en el aire parecía que nos había dejado cursis y vulnerables a todos.

-Quiero esto para nosotros Edward- le dije mientras bailábamos- En serio, quizás no tan grande o extravagante, pero quiero que todo el mundo sepa lo mucho que te amo y lo mucho que tú me amas a mí.-

-¿En serio?-

-Tarde o temprano quiero que ocurra.-

-Más tarde que temprano por favor.-

-Eres un bobo.-

-Y aun así me amas.-

-Ya sabes que sí.-

Seguimos nuestra velada disfrutando de la felicidad de nuestros amigos y anhelando el momento en que pudiéramos vivir lo mismo.


Hola ¿Aún hay alguien ahí? Si sí, por favor no me maten, sé que he estado tardando muchísimo en actualizar, he tenido una carga impresionante de trabajo y la universidad está a punto de causarme un colapso mental así que he estado intentando por todos los medios no explotar y gracias a ello no he actualizado.

Gracias a quienes siguen aquí, por favor no me abandonen, yo las amo demasiado. Espero que con este capítulo me puedan perdonar aunque sea un poquito y que dejen su precioso comentario como siempre.

Nos leemos pronto (lo juro, ahora si va a ser pronto)