Tres días atrás...
- Leia, los radares detectaron naves ocultas del Imperio. Están al acecho- le advirtió alarmada la Almirante Holdo, cuando llegó a su lado
- ¡Esos desgraciados nos siguieron!- se enfureció Poe- ¿Ahora qué haremos?- le preguntó a su General
- Defendernos y huir de aquí. D' Qar ya no es seguro. Evacuaremos a Ajan Kloss. Es el único lugar con las provisiones necesarias para todos- ordenó Leia, con semblante decidido
- Si ellos están aquí, lo aprovecharé para entrar a su nave insignia.
Las palabras de Kylo provocaron que todos voltearan a verlo. Chewbacca fue el primero en gruñir demostrando su oposición a la idea.
- ¿Estás demente? No puedes meterte solo al Fulminatrix- lo enfrentó Han
- Solo o no, iré de todos modos. Usaré alguna de las naves que traen y así entraré sin llamar la atención. Ellos tienen a la madre de Rey encerrada ahí. Hay que liberarla- agregó seguro de sus planes
- ¡¿Ahora te quieres hacer el héroe con esa niña?!- lo criticó su padre, sin comprender su cambio de parecer
- Yo podría derribar una de sus lanzaderas sin causar daños graves para que vayan varios a rescatarla- comentó Dameron
Leia se cruzó de brazos, condenando con la mirada a Poe por apoyar la impulsiva decisión de Kylo, sin consultarlo con el resto. Pero ya no había tiempo para sermones. El suelo empezó a temblar al recibir los primeros proyectiles del enemigo.
- ¡Evacuen ahora!- ordenó Organa- ¡Chewie, acompaña a Kylo, por favor!
El wookiee aceptó a regañadientes la osada misión. Poe cumplió con su parte y pronto se adueñaron de una lanzadera para volver por el mismo trayecto. En tres horas estándar ya estaban frente al Fulminatrix.
- Ninguno de estos trajes de stormtroopers me queda, son demasiado enanos- se quejó Ben- ¿Ahora cómo entro disfrazado? Yo quería pasar desapercibido, aunque contigo eso será imposible- refunfuñó observando al wookiee.
Chewie le mostró un traje de oficial que era más grande y una vibrohacha.
- No te molestes si tengo que usar esa arma contra ti para probar que eres mi prisionero- se burló mientras se ponía el traje- ¿Cómo cubro mi cara?
Al wookie ya no le quedaban más ideas. Guardó el traje de Ben en el bolso que traían, mientras el joven daba vueltas buscando alguna solución. Por fin halló algo: un botiquín de primeros auxilios.
- ¿Y? ¿Qué tal?
Chewie se rió al ver el rostro del hijo de su mejor amigo tapado en vendajes, incluyendo un parche grande en la mejilla derecha. Con suerte se le podían ver los ojos y su oscura cabellera.
Cuando llegaron al hangar, bajaron de la nave sin problemas al mencionar el nombre bordado en el traje del oficial. Muchos lo observaban admirados por llevar al leal amigo de Han Solo como rehén; y otros se preguntaban desde cuándo aquel oficial pasó de tener el cabello rubio a negro azabache. Aun así, llegaron pronto a las celdas.
- Yo mismo lo encerraré- le indicó Ben al guardia, señalando al wookiee con el arma y cargando su bolso en la espalda
- No se preocupe, oficial. Stormtroopers lo escoltaran- lo contradijo el guardia de control de acceso- ¿Ya le revisaron sus heridas, señor?- inquirió preocupado por los vendajes
- Estoy bien, gracias. Si quieren que esta bestia les arranque los brazos, es su problema.
Varios soldados se acercaron alrededor de Chewbacca, quien gruñó feroz, espantándolos de su lado. Finalmente, los supuestos escoltas se negaron a cumplir su misión por temor. El guardia desistió de aquel intento y le dio acceso al oficial, quien amenazaba al wookiee con la vibrohacha.
- Digna actuación, Chewie. Ahora ayúdame a ubicar a esta señora, que ni siquiera sé cómo es- le susurró el joven Solo
Iban revisando cada celda mientras caminaban. Se detuvieron frente una vacía, o al menos así se veía.
- ¿Hay alguien ahí?- preguntó Ben. Unos sonidos de grilletes arrastrándose fue su única respuesta.
Inesperadamente, otro guardia se le acercó.
- Señor, está prohibido hablar con los prisioneros, sobre todo con esa humana.
- Entiendo. Ahora abrirás la celda y le quitarás los grilletes, sin decirle esto a nadie.
- Ahora abriré la celda y le quitaré los grilletes, sin decirle esto a nadie.
Luego de unos breves minutos, el guardia apareció con una mujer de mediana edad, desnutrida y de cabello castaño encanecido. Ben miró su rostro... reconoció rasgos de Rey en ella.
- Nos mostrarás la salida de emergencia y volverás a tu puesto en silencio.
El guardia repetía cada palabra al mismo tiempo que abría la compuerta auxiliar. Sin embargo, la mujer no entendía lo que estaba pasando.
- Él es Chewie y yo soy Kylo. Somos de la Resistencia. Venimos a liberarla. Ahora póngase esta túnica y síganos en silencio- le murmuró, tranquilizándola.
Lamentablemente, el perfecto plan falló cuando se vieron rodeados de troopers apuntándolos. Kylo quiso apelar a su autoridad como oficial pero otro humano del mismo rango se lo impidió.
- ¿Desde cuándo usted tiene el cabello negro, "oficial"?- lo cuestionó frente a todos
- Yo... me teñí. Hace unos días- respondió con plena seguridad
- Aunque así fuera, sabe perfectamente que aquí está prohibido tener el cabello largo- lo apuntó con su bláster
- Esto... esto no está tan largo- se excusó, señalando su desordenado cabello- ¿Tú qué opinas, bruto animal?- le preguntó a Chewie, quien negó efusivamente con la cabeza- Él no lo encuentra largo... y sí, debo decir que mi madre también reclama por lo mismo ¡pero detesto el cabello corto!
Kylo encendió su sable junto a la vibrohacha un poco antes que Chewbacca comenzara a disparar. En breves minutos acabaron con quienes los amenzaban ya que, gracias a la distracción del joven, Chewie había sacado sus armas del bolso. La mujer miraba horrorizada a sus violentos rescatistas.
- Todo está bien. Ya nos vamos- la jaló Kylo del brazo pero en su débil estado, ella no podía seguirles el paso. Chewie decidió llevarla en brazos - ¡Debimos pedir refuerzos!- admitió agotado por eliminar a cuanto droide y stormtrooper se les cruzaba.
Iban llegando al hangar donde dejaron la lanzadera secuestrada y nuevamente se encontraron con oposición.
"¿Estás en problemas, muchacho?"
Era la voz de su padre desde el intercomunicador de Chewie. Una enorme sonrisa se dibujó en su rostro vendado al observar al Halcón Milenario y otros X Wings atacar sin cuidado alguno hacia el interior del hangar. Sabía que serían afortunados si salían vivos de tamaña cantidad de disparos, que destruían todo a su paso. Debido a eso, prefirió invocar a la Fuerza para desviar todos los proyectiles que iban en su dirección.
- A tiempo, como siempre- lo alabó Ben, una vez a salvo con Chewie y la mujer dentro del Halcón
- No hay que perder las buenas costumbres- le sonrió Han, saltando lo antes posible al hiperespacio...
... Y ahora, toda esa gran hazaña ya no lo hacía feliz. No después de lo que pasó con Rey cuando fue a verla a la Academia.
En Ajan Kloss no tenían tantas comodidades, pero lo más importante era que todos habían logrado escapar con vida. La madre de Rey fue evaluada por droides médicos y su salud ya estaba mucho más estable.
- ¿Por qué no volviste con ella? ¿Esa era tu idea, verdad?- quiso saber su madre
- No quiero hablar de eso.
- Luke me acaba de decir que ella viene en camino. Quiere verla. De seguro querra darte las gracias por sacarla de ahí - continuó la General
- No quiero volver a saber de Rey- habló con rencor, deseando olvidar el sabor de sus labios- Cuando esté cerca, me iré de aquí.
- Ben, ya deja de andar errante por la galaxia- le ordenó preocupada-Este es tu hogar. Sabes que aquí te amamos.
Respiró hondo y exhaló, tratando de contener su rabia. No podía negar que sus padres se preocupaban por él... ¿Y más allá de eso? ¿Le importaba a un ser ajeno a su familia? Sentía que jamás podría ser él mismo, que nunca alguien lo amaría por quién era en realidad.
"Eres un ser ambiguo que oculta todo el tiempo quién es. Sin identidad, sin rumbo, para mí si eres un cualquiera"
- Ella quiere a Tai- soltó finalmente, sin ser capaz de ver a su madre a la cara
Leia lo abrazó como tantas veces antes, en esa solitaria habitación. Nunca había visto a su hijo tan afectado por una mujer, por ninguna. Mantenerlo oculto lo había aislado mucho socialmente. Sabía que era por su seguridad, aunque daba por hecho que tarde o tempramo su soledad lo dañaría emocionalmente.
- Vuelve a hablar con ella, una vez más - le pidió acariciando el rostro de su pequeño, quien ahora era un adulto- Quiero que seas tú quien le diga toda la verdad.
- ¡No! No quiero involucrarme más en esto- se separó de su madre- ¿Por qué no se lo dice Luke? ¿O cualquiera de sus amigos jedi? ¿O tú?... A mí no me importa.
- Sí te importa, Ben. Deja de negarlo.
- Entonces no quiero. ¡No puedes obligarme!
- Tienes razón. Si sigues negándote no me dejas otra opción que decirle a Luke que mejor Tai se lo diga. Si se descompensa, él podra consolarla.
Leia observó con gusto como el rostro de Ben se contraía lleno de celos. Su hijo era tan predecible como Han.
- Cuando llegue se lo diré. No metas a Tai- decidió finalmente- Y dile a Luke que actúe pronto porque ya llevo 15 años escondiéndome y no seguiré así. Ya no más. De lo contrario, haré las cosas a mi modo y sabes a qué me refiero con eso.
- ¿Ir tú mismo a matar al Emperador?
- Encontraré la forma de hacerlo. Lo juro.
- No dudo de tus capacidades, de lo que temo es de tus motivaciones- lo miró con incertidumbre- La Oscuridad sigue rondando, acechándote. No te dejes llevar por la venganza. Nosotros luchamos por la libertad y la justicia. Recuérdalo.
- No seguiré esperando a que algún día los padawan de Luke estén absolutamente preparados para luchar. Durante todos estos años he leído, he aprendido sobre la Fuerza más de lo que crees. Solo hay un método para eliminarlo definitivamente.
- ¿Cuál?
- No te lo diré. Si Luke no se decide pronto, pondré mi plan en marcha.
- ¿Tienes un plan secreto?
La mujer sonrió ante la gran convicción de su hijo. Adoraba verlo tan firme en sus ideales, aunque también podía ser enormemente testarudo e impertinente. Nada novedoso siendo hijo de Han Solo. No obstante, al mismo tiempo temía por sus locas desiciones apresuradas.
- Está bien. Quédate con tu secreto y deja de bloquear tu mente. Solo prométeme que no harás nada estúpido- lo miraba mientras él asentia con su rostro- Cuando Rey aterrice, te avisaré. Tal vez no sea necesario... Sin duda sabrás que está cerca antes que yo- terminó riendo, provocando rubor en las mejillas de su hijo.
- Rey, ¿podemos hablar?
Ella giró su cuerpo respondiendo el llamado del joven. Seguía sola sentada entre la hierba. Se quedó por horas en el mismo lugar donde Kylo la abandonó.
- Perdóname. No debí decir eso sobre ti- se sentó Tai frente a ella- Me enojé demasiado y me equivoqué. Tú... te volviste muy importante para mí. Me descontrolé, lo lamento.
La melancolía en los ojos de Rey provocó congoja en el corazón herido de Tai. Percibió lo triste que estaba por su culpa... y no solo por él. Se acercó lentamente para acariciar su afligido rostro.
- Eres una hermosa persona. Te mereces lo mejor- le confesó sinceramente- Y yo... soy un jedi que no debería haber generado lazos... no de esta clase contigo. Soy un pésimo maestro- sonrió con pesar, pero la chica negó.
- Siempre estás atento a lo que me pasa, a lo que siento. Fuiste capaz de defenderme al creer que Kylo... - ella bajó la mirada, humillada- Sé que quieres lo mejor para mí aunque no creo merecerlo. No merezco estar aquí, ni ser tu aprendiz ni que me quieras de este modo. Creí... que lo amaba...- sus lágrimas brotaban sin parar- era... algo que sentía tan fuerte dentro de mí con solo verlo y ahora... quizás me odia...
Tai la abrazó para consolarla. Deberas tenía tantas ganas de partirle la cara a Kylo, pero la venganza no era propia de un jedi.
- Rey, yo sí estaré contigo. No te fíes de él. Kylo anula constantemente su marca en la Fuerza, es obvio que oculta algo. Su Oscuridad es tan grande como su Luz y aquello me hace dudar de qué lado realmente está. Aunque Leia y Han confian ciegamente en él, Luke es más cauteloso.
- Me dijo que habían rescatado a mi madre. ¿Será cierto?- le preguntó mientras se secaba las lágrimas
- Podemos averiguarlo. Si es así, ¿quieres ir a verla?
- Sí
- ¿Deseas que te acompañe?
Rey se fijó en cada detalle de aquel joven que la sostenía con ternura. ¿No era eso lo que realmente quería en su vida después de crecer en circunstancias tan agresivas? ¿No era eso el verdadero amor? ¿Por qué sentía que el nombre "Kylo" le traía únicamente dolor a su existencia?
- Sí lo deseo, pero no quiero que te vuelvas a topar con él. Yo... seré firme. Iré por mi madre, nada más. No hablaré de nuevo con él, lo prometo.
- Sé que puedo confiar en ti. Es de él que no me fío - le advirtió
- No permitiré que siga despreciándome como siempre lo hace- habló decidida- Nada de lo que haga volverá a importarme.
- Te quiero mucho, Rey. Nunca lo olvides.
Ella se acurrucó en su pecho, sintiendo aquella calidez que la embargaba. Siempre tan reconfortante... hasta que un par de lágrimas cayeron de nuevo, cuando su inconsciente deseó que fuera Ben quien estuviera ahora allí, abrazándola. ¿Por qué su corazón no dejaba de traicionarla?
- Lo lamento, es que no puedo...- admitió alejándose y reprimiendo el llanto- No puedo dejarlo ir.
- Sí puedes... Tú decides a quienes atas a tu vida y a quienes sueltas. Apenas lo conoces, Rey.
- ¡No es cierto! ¡Soy la única que conoce realmente quién es Ben Solo!
- ¡¿Quién?!
La joven se quedó en silencio, perturbada. Tai seguía confuso por su declaración, la cual coincidía con lo que Voe le había contado sobre aquel incidente dentro del Verity. Al parecer, Rey aún no entendía del todo la historia y Tai consideró que no era el momento adecuado para insistir en eso.
- Estamos hablando de Kylo. Ben Solo era otra persona. Kylo es el problemático. Es mejor que te alejes de él, ¿de acuerdo? No quiero que te haga más daño.
La chica asintió por inercia, todavía desconcertada por esos constantes vacíos mentales que iban y venían. Era como una neblina que volvía borrosa sus memorias, que le hacía hablar incoherencias...
- No permitas que te vuelva a tocar de esa manera. Eso es solo para alguien que te quiera de verdad- le informó, disimulando muy bien sus celos
- Alguien... ¿como tú?
Tai jamás se esperó esa pregunta. Se sonrojó tanto que no pudo decir palabra. Tartamudeó un poco provocando la risa de la joven que ahora lo miraba divertida.
Rey se le acercó con timidez, dejando sus labios a su altura. Sabía que era incorrecto intentar arrancar a Kylo de esa manera... pero no se imaginaba otra.
Él entendió sus intenciones, incluso las razones. Y por un instante no le importó ser el segundo en la lista con tal de tener la posibilidad de tomar el primer lugar.
Sus labios estaban tan cerca, que Rey creyó que eso bastaría para olvidarlo...
"Únete a mí, por favor"
"Nunca me sentí tan sola"
"No estás sola"
" Tú tampoco "
"No puedes escapar, Rey. No de mí "
El beso estaba a punto de concretarse cuando se separó de golpe, asustada por aquellas voces que parecían recuerdos o visiones. No lo tenía del todo claro.
Tai temió por su reacción, pensado que había hecho algo mal.
- Disculpa, yo no sé...
- No te preocupes, fue... otra cosa. Debo irme. En serio quiero saber si lo de mi madre es cierto. Anhelo volver a verla.
La joven se levantó rápidamente y salió corriendo para buscar a Luke. Tai la observó alejarse... De verdad deseaba que Rey lo quisiera tanto como a aquel sujeto de traje extraño y casco blanco.
Espero les haya gustado este nuevo capítulo. ¿Qué pasará cuando Rey vuelva a ver a su madre? Pronto lo sabremos.
Muchas gracias por leer, comentar y seguir esta historia.
