- ¿Por qué no fuiste con Rey? Pensé que te importaba- cuestionó Hennix a su amigo, sin vacilar, aunque era un asunto muy personal.
- No quiere que me encuentre otra vez con Kylo, y tiene razón. Sabes lo irritante que es- respondió Tai, mientras ambos trabajaban en la mantención del Verity.
- Parece que no le basta con tener a todas las de la Academia vueltas locas por él- se rió el quarren- ¿Será que a las hembras les gusta que uno se haga el interesante?
- Es un idiota que se cree importante porque Luke y Leia le dan misiones especiales, nada más.
- Lástima que nunca falle en lo que hace.
- Independiente de eso, para mí es un cretino- agregó Finn, quien traía unas baterías nuevas, luego de cambiar las de su nave- Dudo que a algún hombre de esta Academia le simpatice.
- ¿Qué haces aquí?- quiso saber Tai- Pensé que tú acompañarías a Rey en su viaje.
- Prefirió ir con Voe. Y ella acepto "encantada"- añadió el moreno, con claro tono sarcástico.
- Otra más que cae por el humano anónimo- se burló Hennix
- No me molestaría tanto sino fuera porque se cree el favorito de todos en la Resistencia- continuó Finn, golpeando de rabia los conectores del Verity, al intentar sacar las baterías defectuosas.
- Más me enfurece la actitud que tienen Leia y Han con él - acotó Tai- Es como si... hubieran reemplazado a su hijo con Kylo.
Hubo un triste silencio entre los tres, dado que todos conocían el terrible desenlace del hijo y sobrino de los grandes héroes de la galaxia.
- Lo que no entiendo es cómo Rey dice que conoce a Ben Solo- les contó Tai a los demás- ¿Y si lo ha visto como una manifestación de la Fuerza?
- Algo similar le dijo a Voe- lo miró sorprendido Hennix- Me llamo la atención porque hablaba de él como si siguiera vivo. Luego se puso histérica cuando le contó que estaba muerto.
- Se golpeó muy fuerte la cabeza en Kijimi. Yo creo que eso aún le está afectando y por eso piensa así- los tranquilizó Finn- Además, quizás qué le contó Kylo mientras estuvieron solos como para que ella terminara bes--
El moreno detuvo de inmediato su relato, al darse cuenta de la estupidez que casi comete.
- Para que ella terminara haciendo ¿qué?- cuestionó Tai, inquieto ante la indecisión de su compañero.
- Terminó... golpeándolo en la cara- inventó finalmente.
- Típico de Rey- se rió el quarren, sin darle importancia al suceso.
- Ojalá volviera a tener esa actitud con él... cuando se odiaban- suspiró Tai, sin poder esconder su tristeza.
- No tardará en decepcionarse de él - lo consoló Finn
- Y si... ¿si fuera Kylo el que le dijo a Rey que Ben Solo sigue vivo y por eso ella lo cree?
Los tres integrantes de la conversación se observaban mutuamente confundidos. Ninguno quiso contestar a la pregunta de Hennix sin tener fundamentos. Sin embargo, para el quarren esa era valiosa información que no podía dejar pasar.
- Dejémonos de teorías tontas y terminemos ya con esto. Estamos atrasados- concluyó Tai.
- Emperador... surgió un inconveniente.
Como uno de los generales más respetados, Armitage Hux trataba de mantenerse sereno para omitir la gravedad del asunto. Tenía ya preparada una solución, la cual, en realidad, estaba lejos de concretarse al no conocer la nueva ubicación de la Resistencia.
- ¿Crees que no sé lo que ocurrió en el Fulminatrix, Hux?- lo interrogó airado- Pryde me lo informó. Le darías vergüenza a tu padre. La misión más importante que te he dado la arruinas.
- Puedo recuperarla, Señor. Esa mujer no se librará de mí - afirmó con firmeza hacia el holograma, a pesar de su orgullo herido.
- Pues ya lo hizo- le rebatió.
- Si vinieron por ella, seguramente ahora estarán las dos juntas.
- Entonces tráeme a las dos. No toleraré más errores. Si fuiste capaz de matar a tu padre por el poder, yo te mataré por ineficiente.
Hux asintió tratando de disimular su tensión. Para su fortuna, la gran idea de tener un espía dentro del bando contrario estaba dando sus frutos.
- Puedo traerle a un tercer integrante, Emperador- le informó con su cara en alto- Tengo fuentes confiables que indican que Ben Solo sigue vivo.
- Tu ambición puede ser tu ruina- lo observó detenidamente- Aun así, admiro el atrevimiento de traerme a un muerto.
- No está muerto, Señor. Recuerdo que usted le encomendó a mi padre y a Snoke secuestrarlo. Ellos no lo consiguieron, ¡pero yo lo hare!- afirmó con determinación.
- Si estás tan seguro de eso, entonces hazlo; aunque tengo interés en alguien más - sonrió maliciosamente- Si eres capaz de traérmelos a todos, serás el segundo al poder después de mí.
Al pelirrojo general se le abrieron los ojos llenos de emoción. Esta era su oportunidad para ser realmente importante en el Imperio y obtener todo el poder que tanto soñó...
- Estoy a sus órdenes. Dígame cuál es la cuarta persona- solicitó entusiasmado.
- Kylo.
- Te veo con mucho mejor semblante, Zafka- fue lo primero que le dijo Leia a la mujer reclinada en un amplio sofá, sentándose a su lado.
- Gracias. De verdad, no tengo cómo pagarte lo que has hecho por mí y mi hija- reconoció afligida.
- No te preocupes- le sonrió a la mujer, que era un poco más joven que ella- El hecho que confíes en nosotros es pago suficiente. Rey ya viene en camino. Ansía verte.
- Mi niña... ¿en serio ahora es una jedi?- preguntó emocionada
- Todavía no, pero ha aprendido bastante a pesar de todas las veces que se escapó para ir por ti.
- No he podido agradecerle a Kylo y a su amigo peludo por ir a rescatarme.
- Kylo vendrá aquí cuando Rey aterrice. Ahora solo descansa y come todo lo que quieras. Ten presente que sí hay algo que debemos hacer pronto, Zafka.
- Lo sé... sé que debo decirle la verdad a mi hija. Temo que me odie por haberle mentido- susurró ansiosa
- Le dije a Kylo que se lo contara aquí, cuando estemos todos juntos por si ella--
- No, yo se lo diré- la interrumpió- Ustedes ya han hecho demasiado por mí. Esta es mi responsabilidad.
- De acuerdo. Aquí estaremos para apoyarte- la consoló, tomando una de sus manos.
Kylo fue el primero en ir a recibirlas. Esperó con paciencia que se abriera la compuerta de la nave. Se sentía estúpido al estar tan nervioso por volver a verla. Se suponía que seguía enojado con ella y... no había caso, su corazón insistía en quererla a su lado. Era tan tortuoso recordar sus besos y caricias que por más que lo reprimiera, deseaba con todas su ser que ella se quedara allí, con él.
Y aunque su interior era un caos, su rostro se mantenía serio y firme, dispuesto a no ceder a aquel amor errático que solo lo hacía sufrir... Rey representaba ese peculiar sentimiento fantasma que iba y desaparecía de un momento a otro.
No obstante, cuando la compuerta se abrió, la joven de tres moños bajó veloz con la mirada fija en los albergues. Pasó corriendo por el costado de Kylo sin prestarle atención, deseando ver a su madre cuanto antes. En su reemplazo, Voe descendió tranquilamente, sonriéndole al atractivo hombre que la recibía.
- Jamás pensé verte a ti primero, qué atento- le sonrió coqueta, dándole un abrazo como saludo, el cual duró más de lo que Kylo deseaba.
- Sí, es que... quería guiar a Rey hasta su madre pero... creo que no será necesario- miraba hacia donde se fue corriendo la chica.
- No pierdas el tiempo con ella. Rey está con Tai. Yo sigo libre...- lo miró ilusionada.
- Tengo que irme- se soltó del agarre, dejando a la joven decepcionada.
Durante ese lapso, Rey corría desesperada. Simplemente no podía creerlo: ¡después de tantos años, su madre estaba viva!
Encontró a Leia, quien la guio hasta aquella humilde habitación donde la mujer esperaba verla. Se le acercó con prudencia, como si fuera un sueño del que no quería despertar.
- ¿Mamá?- murmuró... y sin poder contener más el llanto, fue hacia ella y la abrazó lo más fuerte que pudo- Lo sabía... sabía que volverías por mí - sollozaba entre gruesas lágrimas.
- Nunca te dejaría por voluntad propia, cariño- admitió mientras acariciaba su cabello.
- Yo... yo creí que estabas muerta- logró mirarla a la cara, observando cada detalle de su progenitora.
- Quizás lo estaría sino fuera por Kylo, quien se atrevió a ir por mí - le sonrió la señora al joven de ojos marrones, que observaba de lejos la escena junto a su madre.
- No lo agradezca. Es mi deber- contestó él.
- Siempre les agradeceré lo que han arriesgado por mí y por Rey- entonces le acaricio la mejilla a la joven- Eres lo más valioso que tengo e intente protegerte lo que más pude. Funcionó por muchos años pero... ya no es suficiente. Por eso le pedí ayuda a la Resistencia. No huyas más de aquí.
- Ahora podemos irnos a vivir juntas. Lejos de todo.
- No. Escucha... no es tan fácil. Cariño, hay tanto que te debo decir- reconoció con sus ojos llenos de dolor- Solo prométeme que no me odiarás por esto.
- ¿Por qué debería odiarte? Lo que siempre quise fue que estuviéramos juntas otra vez- le sonreía feliz
- Rey... tu padre sigue vivo.
La joven quedó pasmada. Había llorado tanto que ya no sabía si le quedaban lágrimas para demostrar lo alegre que estaba por esa noticia.
- ¡Podemos ir a rescatarlo! ¿Cierto, Kylo? ¿Leia?
Sin embargo, los dos a quienes llamó prefirieron evitar responder. Ella consideró extraña aquella reacción. Volvió a mirar el rostro de su madre, el cual ahora estaba sombrío.
- Cariño... es que tu padre no es el hombre que te conté- la chica abrió los ojos, expectante- Yo... yo me casé muy joven. De veras lo amaba. Pero después de una batalla contra el Imperio, él nunca volvió- ahora era ella la que lloraba, sin perder la compostura- Hasta que un día lo vi. Estaba convencida que era él... y yo siempre quise tener una familia. Fue así como naciste tú. Eras una hermosa bebé a la que llamé Taryn Rey. Solo entonces supe que él no era mi esposo.
- No... es que... no entiendo- se aturdió la joven
- Aquel hombre uso la Fuerza para manipular mi mente y mis emociones. Hizo que viera en él a mi difunto esposo. Me engañó. Pero tú no tenías la culpa. Eres inocente, Rey. Por eso apenas tuve la oportunidad, me escapé contigo y te oculté. Aún no entiendo del todo qué quiere hacer contigo. De todos modos, jamás dejaré que te haga daño. Es un maldito...- mencionó llena de furia- En Jakku pasábamos desapercibidas y preferí que te identificaran con tu segundo nombre, por si él te buscaba llamándote "Taryn".
- ¿Quién... quién es?- por fin logró preguntar, sintiéndose mareada con tanta información.
- Es... un clon. Un ser que Palpatine creó para mantener su esencia con vida. Es una copia que él mismo hizo para seguir vivo.
La joven de a poco se puso de pie, ante la mirada atenta de los tres presentes. Lucía con los ojos rojos y cristalizados de tanto llorar. Respiraba agitada, casi entrando en pánico con aquella verdad. No quiso derramar una lágrima más por ese cruel sujeto.
- Nunca quise aceptarlo- pronunció con voz temblorosa- Y ahora... tú misma me lo dices, mamá. Es así, es real... sí soy descendiente de ese hombre detestable- apretó con enojo sus puños.
- ¿Lo sabías?- le preguntó Leia, mientras Zafka miraba impactada a su hija
- Sí... hace mucho.
- ¿Quién te lo dijo?- quiso saber su madre
- Kylo.
- ¿Qué? ¡No! ¡Yo no he hablado nada de esto con ella!- se excusó el hombre ante la mirada intrigada de las dos mujeres mayores- Solo le dije que ya estaba a salvo su madre, nada más.
- ¿Puedes explicarnos, Rey?- solicitó Organa
Ella simplemente negó con la cabeza. Después abrió la puerta y salió corriendo lejos. Kylo ya sabía que, si algo de este tipo ocurría, debía ir tras ella. De modo que la persiguió.
La castaña con suerte podía ver sus pies por lo nublada que tenía la vista con sus lágrimas. Su corazón no paraba de trisarse debido a lo que su madre le ocultó por años. Se detuvo porque temía tropezar al no visualizar bien el camino. Cerca de donde estaba, alcanzó a reconocer unas siluetas.
- ¿Rose? ¿Jannah?
Las jóvenes se voltearon al oír sus nombres. No se esperaban el efusivo abrazo de aquella desconocida. Permanecieron en silencio porque la vieron tan descompensada, que le devolvieron el abrazo para consolarla. No pasó mucho tiempo cuando Kylo apareció. Él estaba tan lleno de dudas como ellas.
- Llegó de la nada. La ayudamos un poco, pero no sabemos qué le pasa- le informó Jannah
- Tranquilas. Yo puedo ayudarla. Rey, ven conmigo- le ofreció su mano.
Ella lo miró desconfiada. Continuaban en su cabeza las advertencias de Tai, como si hubiera sabido de antemano lo que pasaría. Entendía que lo mejor era mantenerse lejos de él.
- Rey, si Kylo conoce tu dolor, permite que te ayude- le aconsejó Rose.
La joven haysiana la empujó levemente hacia el hombre. Su actitud más la mirada suplicante de Kylo la convencieron para que finalmente aceptara y tomara su mano.
Kylo les sonrió a las otras chicas, agradeciendo su apoyo. Llevó a Rey a las afueras del campamento, perdiéndose entre la vegetación.
- Tienes que calmarte. Toda la Resistencia te apoya. Podemos vencerlo, Rey. No dudes de eso- quiso reconfortarla, mirándola a los ojos
- ¡Es un maldito degenerado! Pensé que era su nieta y al final era él mismo- declaró con asco.
- Solo digamos que eres su pariente y ya. Sin detalles. No quiero que sufras más.
- ¿En serio no quieres verme sufrir más? ¡Lo dudo, porque hasta tú lo haces!- lo criticó furiosa.
- ¿O sea que eres la víctima? ¡No seas hipócrita! ¡Tú me dañas todo el tiempo con tu estúpida indecisión!
- ¡Da lo mismo la decisión que tome! ¡De todas formas los perderé a todos!- empezó a llorar otra vez
- ¡¿De qué estás hablando?!
Sus piernas le flaquearon ante la opresión que sentía en su pecho. Terminó arrodillándose, tapándose la cara con las manos, sumida en una angustia que ni ella misma era capaz de explicar. Desesperado ante aquel cambio de actitud, Kylo se arrodilló frente a ella, forzando un abrazo que ella en un principio negó hasta que cedió.
- Siento... que no importa lo que haga, igual vamos a sufrir- murmuró en su oído, notablemente decaída.
- No tiene porqué ser así. A mí... me agrada estar contigo. El problema es que siempre te vas- le respondió del mismo modo, sin soltar el cálido abrazo- No sé cómo lo haces... no logro olvidarme de ti.
- Jamás te olvidé, Ben.
El joven colocó su frente sobre la de Rey, tratando de controlarse lo máximo posible para no cometer más errores.
- Aun así prefieres a Tai. Y no te juzgo. Ya no, porque él no está dividido como yo. Sin duda es tu mejor opción- fue capazde decirle aunque se le rompía el corazón- Mi madre tenía razón: somos muy parecidos- le sonrió triste, acariciando su mejilla- Eso tiene sus desventajas, porque la Luz y la Oscuridad nos llama por igual...
- Solo contigo siento que puedo ser yo misma- le susurró anhelando alcanzar sus labios, pero él se alejó justo a tiempo.
- No negaré que siento lo mismo a tu lado- quiso aclarar- Pero me confundes... y a veces no sé quién eres. Estás más perdida que yo y no soy el indicado para guiarte porque apenas puedo conmigo. No soy la Luz que necesitas. Solo puedo prometerte que destruiré a Palpatine lo antes posible.
Quiso levantarse y huir antes de quebrarse frente a ella. Eso necesitaba: huir de aquellas emociones que lo amenazaban con tirar a la basura todo su discurso. Necesitaba dejarla atrás y seguir con sus planes. En ese momento, ella jaló de su ropa para que no se parara.
- ¿Por qué? ¿Por qué ahora la diada son Luke y tu madre? ¿Qué somos nosotros entonces?- lo interrogó angustiada
- Ellos lo son en esta generación. Cada uno ha intentando buscar el equilibrio del universo en diferentes ámbitos. Mi madre ha logrado unir a muchísimos planetas en contra del Emperador, aunque otros se opusieron cuando se supo que era hija de Darth Vader. Y mi tío busca ese balance a través de una nueva orden Jedi que acabe definitivamente con los sith. Y nosotros...- él pensó un momento- Nosotros no somos nada.
- Ben...- lo llamó, sintiendo un gran dolor en su interior al escucharlo decir eso- No me dejes sola...
- No lo estás. Tienes a tu madre, a toda la Resistencia y la Academia velando por ti.
- ¡Pero yo te quería a ti!- insistió, abrazándolo de nuevo en su desesperación por no dejarlo ir
- Y yo también a ti- suspiró, sin ser capaz de devolver el cariñoso gesto.
Las lágrimas de Ben terminaron saliendo abruptamente de sus ojos. En el fondo, sabía que Tai estaba en lo correcto. Él no era una buena influencia para ella y Rey interfería en su raciocinio. ¿De qué servía estar juntos si se dañaban mutuamente?
- Ben... por favor...
Ella le rogaba aunque él ya no iba a cambiar de opinión. Ahora debía seguir con su plan para acabar con el Emperador por su cuenta, independientemente del apoyo de su tío. Como fuera, lo haría de todos modos... incluso con su corazón roto.
- Adiós, Rey- se despidió sin mirarla a los ojos, alejándose de la joven que otra vez quedó sola en medio de la vegetación.
Espero no me odien por terminar el capítulo así xD!
El pasado y presente se traslapan a favor y en contra de Rey al mismo tiempo. Ben también sufre por ello… ¿Realmente se dará por vencido con ella?
NOTA: Dejo el dato que el nombre "Taryn" fue uno de los nombres elegidos para Rey que, finalmente, quedaron descartados. Otros nombres para ella fueron "Thea", "Winkie", "Sally", "Kira" y "Echo". Terminaron eligiendo Rey pero, personalmente, me gusta Taryn, incluso para nombre compuesto.
Todo esto lo supe en la página de Facebook "Saber esto tú debes" para fans de SW.
Muchas gracias por leer y comentar.
