- Ese viaje me tiene tan preocupada, Han...
-¡Es tu culpa! Tú le contabas esas historias fantásticas cuando era niño y adolescente. ¡Cree que son reales!
- ¡Son verdad! ¡Mortis existe!
- Entonces no reclames. Luke y tú se lo enseñaron. Yo quería ocultarlo y criarlo como un niño normal.
- Él nunca ha sido normal. Además de poderoso en la Fuerza, es muy inteligente. Le enseñé lo que más pude. Pasamos tardes enteras leyendo textos antiguos. Le encantaba. A veces extraño esos momentos con él.
- Pero ya es un hombre, Leia. No puedes tenerlo a tu lado toda la vida. A los 18 fue la primera vez que se nos arrancó, ¿lo recuerdas? Cuando se inventó el traje de Kylo para que nadie supiera su identidad.
- Ni me lo menciones. Fue el peor día de mi vida.
- Y hasta el día de hoy viaja sin parar. Creo que en eso somos iguales.
- Me inquieta que sea tan inestable.
- Si quiere viajar, que lo haga, pero con cuidado. Ahora buscan su cabeza junto a la de Rey y su madre.
- Luke y Tai irán con él. Ella también.
- ¿Tai? Pero si Ben lo detesta.
- Antes no se llevaban así de mal. Ben siempre ignoró a todos los de la Academia.
- Como bien dices, eso fue "antes". Desde que esa niña llegó, muchas cosas han cambiado. Ben se ve pésimo. ¿O me dirás que no notas su cara de demacrado por culpa de Rey?- le comentó enfurecido
- Él mismo prefirió que Tai se quedara a su lado.
- Tú no lo entiendes- murmuró molesto, dando vueltas por la habitación- Esa niña lo perturba. Juega con sus emociones y despues se hace la confundida. Lo mejor es que se aleje de ella, aunque de seguro todavía la quiere.
- Zafka me dice que Rey ha llorado mucho últimamente. Según ella, es por Ben.
- No le creo nada… Justo se tenía que fijar en esa niña- agregó frustrado- Pasó toda su vida solo y ella va y le da un beso. Era obvio que se emocionaría con Rey. Ya no me fío de ella.
- ¿Desconfías de sus intenciones?
- ¡Por supuesto que sí ! ¿Cómo sabe que se llama Ben? ¿Tú se lo dijiste?
- Claro que no. La conocemos hace poco. No le confiaría algo como eso- respondió para luego sentarse en su amplio escritorio.
- ¡A eso me refiero! ¿Y si todo este tiempo ha estado disimulando y quiere conquistarlo para llevárselo al Emperador?
- Yo... no lo había pensado. Pero ella no sabía que su padre era Palpatine.
- ¿Y se sorprendió cuando lo supo?
Ambos se miraron en silencio. Si bien la joven se descompensó debido a la noticia, no se negó a creerlo como la típica reacción a una novedad indeseada.
- En realidad, no sabemos mucho de Rey - acotó Leia, sacando de su escritorio unos papeles- Cada vez que huía para rescatar a su madre, me dejaba una nota para que no me preocupara. Solo eso.
- Qué considerada- se burló Han, tomando uno de los papeles. Apenas lo leyó, su rostro palideció.
- ¿Qué ocurre?- preguntó al notar el asombro en el rostro de su esposo.
- ¿Esta... es su letra? ¿La de Rey?- quiso saber de inmediato
- Sí. Tiene una pésima caligrafía, lo sé.
- ¡No me refiero a eso! Leia... es la misma letra- añadió sin poder creer lo que veía
- No sé de qué hablas.
- La letra del mensaje extraño, ese que nunca pudimos descifrar de dónde vino. El día que queríamos enviar a Ben a la Academia Jedi con Luke.
- Es cierto. Nunca supimos quién lo escribió. ¿Estás seguro que es la misma?
- Casi seguro. Tengo en mi poder todavía ese papel. Déjame buscarlo y lo comparamos.
- Y si fuera así... ¿qué significaría?
- No tengo la menor idea- reconoció abrumado de solo pensarlo.
- Debo hacerme cargo de un viaje especial- anunció Luke a los jóvenes jedis- Espero volver pronto. Mientras tanto, tendrán una misión que cumplir. Organizaré 3 grupos y cada grupo ingresará disimuladamente a su nave asignada: sea el Fulminatrix, Supremacy o Steadfast. Que quede claro que no quiero rehenes ni escándalos. Solo información. Necesitamos averiguar con urgencia donde tiene escondidos los laboratorios para destruirlos de inmediato.
Así fue como designó a Hennix, Voe y Finn como los líderes de cada grupo.
- Finn no tiene tanta experiencia. Tai debería liderar ese grupo- mencionó Kylo, con su grave voz mecanizada.
- Tai vendrá con nosotros- rebatió Luke- Y Finn debe aprender a tener iniciativa. Los grupos no superarán los 6 integrantes.
A Kylo poco le importaban las estrategias de su tío. Lo que quería era deshacerse del jedi que seguía acercándose a Rey con su radiante sonrisa. Cuánto lo detestaba, aunque sabía que era ridículo tener ese tipo de emociones. Él mismo decidió renunciar a ella por su propio bien. Sin embargo, se estaba muriendo en vida y se maldecía por ello.
Era patético sentirse tan apegado a Rey solo por un beso. Llegó a creer que tal vez era porque por primera vez tenía ese tipo de contacto con una mujer. Tantos años aislado en el anonimato pasaban la cuenta. Quizás era debía a que se sentía solo. Seguramente cuando la guerra acabara podría tener una mujer mejor, mucho mejor... De todos modos, el dolor permanecía en lo más profundo de su corazón; deseado que el casco puesto ocultara de Rey aquella realidad, porque las ojeras ya eran evidentes. La quería a ella: la única que conocía su nombre real. No obstante, había algo mucho más importante para él ahora: encontrar la espada de Mortis.
- Bien. ¿Quién va a pilotear?- preguntó Luke, una vez todos dentro del Verity.
Ninguno de los jóvenes contestó. Tai estaba sentado frente a Kylo, a unos pocos metros, tratando de descifrar sus verdaderas intenciones con ese viaje. Rey se sentó al lado del joven jedi con Morai en su hombro, aunque ya no deseaba tener tanto contacto con él. Miró a Kylo, pero seguía ignorándola. Sentir su rechazo era agobiante y vivirlo le hizo entender que con Tai era diferente, que jamás podría ocupar ese lugar.
- No es mi nave- respondió Kylo, sin moverse de su asiento.
- Tú eres el que quiere viajar- le contestó Tai, observándolo fijamente.
- El viaje es largo y ya estoy viejo para esto- se sentó Luke, esperando que algún día los jóvenes se decidieran.
- Yo lo haré - se levantó Rey, evitando demostrar su quebranto por Ben- Ahsoka dijo que Morai indicaría el camino.
El silencio era sepulcral en aquella nave; silencio que Luke aprovechó para dormir en su puesto. Luego de unas 2 horas de viaje, la verde ave se le acercó a Tai, mientras Rey seguía de piloto.
- ¿Quién eres realmente?- quiso saber el jedi, pero la convor solo lo miraba atenta.
- ¿Ahora quieres hablar con un animal?- se burló Kylo
- Esta convor es especial. La Fuerza es intensa en ella.
- Claro que es especial. Por algo nos está guiando a Mortis.
- Si lo que Ahsoka Tano le dijo a Rey es cierto y la esencia del Hijo permanece... ¿la Hija también?
- A ella la atravesó la espada de Mortis. Al Hijo, no. Anakin Skywalker lo mató con su sable. ¿Ya se te olvidó la historia?
- Entonces la Hija sí está muerta y por eso se polariza la Fuerza- meditó el jedi
- ¿No creerás en eso, verdad? Son invenciones de los Sith para confundir a los Jedi- lo criticó Kylo
- La Diada de la Fuerza existe. La Polarización, también. La primera busca el equilibrio; la segunda genera el caos -afirmó totalmente convencido.
- ¿Crees que no sé sobre la Diada? Luke y Leia la forman. Aún no consiguen el equilibrio por la maldita influencia del Emperador, no por la supuesta Polarización- continuó contradiciéndolo.
Tai observó a su maestro profundamente dormido. Comprendió que era terreno seguro para seguir hablando.
- Que tú no sepas quiénes la componen no significa que no exista- lo encaró.
- ¿Acaso tú lo sabes?- preguntó irónico
- No... pero el Maestro Skywalker, sí. No ha querido decírmelo.
- ¡¿Cómo?! ¡¿Él lo sabe?!
- Ya llegamos- informó Rey, entrando donde ellos.
Todos se levantaron, incluido Luke. Por los ventanales solo se apreciaba el espacio, sin ningún planeta a la vista.
- Estamos en la nada- se quejó Kylo, decepcionado.
- Eso es lo que tú crees- le habló un hombre a sus espaldas.
Todos miraron expectantes a la brillante silueta azul. Luke fue el primero en reconocer a Anakin.
- ¿Qué debemos hacer ahora?- le preguntó a su padre
- Necesito estar seguro que, una vez que entren, podrán salir- le mencionó a todos los presentes
- ¿A qué se refiere con eso?- quiso saber Rey
- Su control mental es muy poderoso. No les aseguro la victoria.
- Si no lo intentamos, no lo sabremos- insistió Kylo- Dime cómo entrar a Mortis.
Anakin observó con especial atención al hombre del peculiar traje. Tenía más que claro quién era en realidad: aquel atrevido y decidido carácter era el puro reflejo de sí mismo.
No era la primera vez que Ben lo veía. Siempre quiso ser la mejor versión de su abuelo, aunque ahora le molestaba que obstaculizara tanto su paso.
- El problema no es entrar, es cómo salir. Recuerda que la clave la tienes atada a tu cadera- continuó la manifestación de la Fuerza.
Todos miraron a Kylo, concentrándose en el cinto azul donde tenía escrito extraños símbolos. Ben le tenía gran cariño a aquel accesorio: era un regalo de su madre. Le recordaba todas las veces que leyeron juntos antiguas profecías y sucesos pasados sobre la Fuerza. Ella misma se lo escribió en un antiguo idioma jedi que se había dejado de usar. No fue necesario que se lo sacara para leerlo, porque sabía de memoria el mensaje.
Cuando se escapa el día,
Cuando la estructura cae,
Mientras se quema el suelo,
Podremos escalar alto
Aunque no podemos volar
Construiremos y las heridas sanarán.
Despues de recitarlas, la nave se apagó por completo. Antes de que intentaran arreglar el problema, todo se volvió a encender.
- Tu verdadero "yo" debe decirlas.
Kylo apretó los sensores de su casco y se lo quitó. El pálido rosto del hombre contrastaba con su oscuro cabello y ojos sombríos.
Cuando se escapa el día,
Cuando la estructura cae,
Mientras se quema el suelo,
Podremos escalar alto
Aunque no podemos volar
Construiremos y las heridas sanarán.
- ¿Crees en esas palabras?- le preguntó su abuelo
- Me enseñaron a no perder la esperanza- le respondió sereno
- Eso quería escuchar.
- ¿Qué es eso? ¡Está atrayendo la nave de forma magnética!- se asustó Rey, al observar un enorme octaedro de diferentes tonos rojizos.
- Es Mortis- aclaró Luke, sin poder creer lo que contemplaba. Entonces la silueta de Anakin desapareció.
El Almirante Hux mantenía la cara en alto, perfectamente erguido, frente a la presencia de Enric Pryde; quien lo observaba con recelo. El holograma apareció segundos después.
- Tengo excelentes noticias, Emperador- comenzó el pelirrojo- Todo está saliendo como lo planeé. Los Jedi obtuvieron la información falsa desde nuestras naves. Ahora creen que los laboratorios están en Serenno.
- Es una grata sorpresa, Armitage. ¿Que más?
- Ni Kylo ni Rey eran parte de los grupos de espías. Al parecer enviaron a jedis menos conocidos. Sin embargo, mi informante me indica que ellos están habitando en Ajan Kloss.
- Perfecto. Preparen todo para ir a Ajan Kloss. Quiero a Kylo y a Rey vivos. Zafka ya no me interesa. Mátenla cuanto antes. ¿Aún crees que Ben Solo esté con vida?
- No he podido confirmar esa información, Darth Sidious.
- Entonces concéntrate en quienes sí lo están.
- Emperador, pude encontrar la ubicación de la Academia Jedi- interrumpió Pryde, llamando de inmediato la atención de su superior- Logré que los soldados colocaran un rastreador disimuladamente entre sus ropas. Se dirigen a Yavin IV.
- Ya era tiempo que tomaras en serio tus obligaciones, Pryde. Agradécele a Hux por facilitar tu trabajo. Se realizarán dos ataques simultáneos: en Yavin IV y Ajan Kloss
- Como ordene, Emperador- respondieron al unísono, cuando la imagen desapareció.
- Estoy esperando tus agradecimientos- se burló el Almirante
- Sabes que eso jamás sucederá.
- Te prometo que serás el primero al que le quitaré la vida cuando el Emperador me ponga segundo al mando- le sonrió triunfante.
- ¡General Organa! Estoy buscando al General Solo y no lo encuentro- le contó sobresaltada Zorii
- Mi esposo acompañó al grupo de jedis que irían de encubierto a las naves del Imperio. ¿Qué sucede?
- Como usted sabe, siempre reviso nuestros medios de comunicación para evitar fugas de información. El problema es que encontré mensajes encriptados. Creo que no son solo de ahora, sino de hace unos meses. Nuestro sistema está unido al de Yavin IV. No logró descifrar si enviaron estos mensajes desde aquí o desde la Academia. Pensé que su esposo podría ayudarme a averiguarlo.
- Quien sea el espía, nos ha traicionado. Seguramente Palpatine ya sabe nuestra ubicación.
- Necesitamos saber quién es. No puede ir con nosotros cuando huyamos a otro planeta.
- Tienes razón. Dile a Rose y a su equipo de mecánicos que revise las naves para irnos lo más pronto posible. C3PO y R2D2 te ayudarán a descubrir al espía. Conecta a ambos a nuestro sistema de comunicación. Avísame de inmediato las novedades para informarle a Han.
Luego de aproximadamente una hora, Zorii le informó los resultados. Leia no tardó en contactar a su esposo.
- ¿Qué tal, princesa? Por aquí todo bien. Ya vamos de regreso. Los jedis lograron su objetivo.
- No vuelvan aquí. Tenemos a un traidor- le habló firme
- ¡¿Estás segura?! ¿Quién es?
- Hennix. Avísales a Voe y a Finn. No puede volver aquí ni a la Academia. No he podido contactarme con Luke ni con Ben. Seguramente ya están en Mortis.
- ¿Y qué quieres que haga con el jedi?
- Inventa algo, Han. Eres especialista en eso. Nosotros nos vamos ahora aHissrich, pero Hennix no puede saberlo. Envíalo a otro planeta y asegúrate de que no los estén rastreando. Yo misma les avisaré a quienes quedaron en Yavin IV para que huyan. Nos vemos en Hissrich.
- Como ordene, princesa.
Esto se está descontrolando O.o
Espero les haya gustado el capítulo. Muchas gracias por el apoyo
