Aquí otro capítulo! Disculpen la demora, es que he tenido muchos proyectos al mismo tiempo. Espero lo disfruten. Se viene entretenido y muy interesante :) Muchas gracias por todo su apoyo.


Capítulo XI

- Tienes razón: es la misma letra.

Leia observaba cada detalle del gran descubrimiento de su esposo. ¿Cómo era posible que aquella joven escribiera esa nota casi 20 años atrás? Era imposible. Rey sería apenas una bebé en ese entonces.

-Zafka no tiene la misma caligrafía. Ya la descarté. También me sorprende el parecido, pero no tiene sentido algo así -continuó Han la explicación de su hallazgo.

- Tenemos que preguntarle. Quizás sea otro pariente, no sé...

- Sé que pensarás que me volví loco, pero creo que es ella misma- le aseguró- ¿Cómo de pronto conoce tanto a Ben? Hace unos meses ni se toleraban y ahora lo quiere. Es demasiado rara.

- Es imposible. Tendría que venir del futuro o algo así- trató de encajar ideas su esposa

- ¿O del pasado? ¿Otra realidad?

- Ya estás delirando, Han.

- ¿Yo delirando? Crees en Mortis, pero no en cambios temporales. ¿Quién te entiende, mujer?

- No existen todavía ese tipo de transportes. La ciencia no lo ha conseguido.

- ¿Y la Fuerza? Tú eres la que sabes de esas cosas, no yo- La señaló con sus manos, como si le diera la responsabilidad de encontrarle sentido a su teoría sin bases sólidas

Leia meditó en aquella suposición. A través de los años, Luke y ella pudieron recolectar la gran mayoría de los textos jedi desde templos destruidos. Pensó que en alguno de ellos podría conseguir respuestas, pero, debido a la rápida huida, aún los tenía en cajas. Abrió una y encontró el texto que buscaba.

- El Templo de Lothal- murmuró mientras lo ojeaba, mostrándole un dibujo del santuario a su esposo- El Emperador quiso entrar en él hace años, pero un antiguo jedi llamado Ezra Bridger lo selló para impedírselo. "Quien controle el tiempo, lo controla todo"- leyó desde el mismo libro.

- ¿Ella viene de allí?- cuestionó confundido

- No. No debería, aunque tal vez... tal vez pudo entrar. Quizás modificó un portal, como cuando Ezra salvó a Ahsoka Tano.

- Pero ella no ha salvado a nadie de esa manera.

- ¿Y si nos salvó a todos?

La cabeza de Han ya estaba por explotar entre tantas suposiciones y lugares misteriosos que su esposa le mostraba. No obstante, eso último le recordó algo en particular.

-¿Por qué cuando llegó de Kijimi, Rey nos abrazó a todos de una manera tan efusiva, llorando como si no nos hubiera visto en años?

Su reflexiva pregunta provocó que ambos se miraran, con esa certeza absoluta de que algo horrible debió haber pasado para que ella decidiera modificar la historia de sus vidas.

- Por eso actúa raro: sus recuerdos se confunden con la nueva realidad- concluyó Han

- La Fuerza la guio, por eso pudo entrar al Templo de Lothal - agregó Leia, tomando la anónima nota de hace 20 años- Conoce a Ben y a nosotros. Arriesgó todo. Lo cambió, Han. ¡Con este mensaje cambió todo!

- ¡Ben debe saberlo! ¡Es importante!

- Quizás ella casi no recuerde su vida anterior. Es peligroso forzar su mente si se está adaptando.

- ¡Tenemos que saber lo que pasó, Leia! ¡No podemos cometer los mismo errores!

- Ella ya se encargó de eso- le entregó la nota de Rey- Evitó que cometiéramos el mayor error de todos.

"No lo abandones. Ben no es un monstruo. Solo escucha voces en su cabeza"

En ese preciso momento, Han Solo comprendió a cabalidad lo que su esposa intentaba decirle. Rey Palpatine deseaba salvar a Ben y, con ello, los salvaría a todos.

- Entonces Rey sí lo ama. Arriesgó todo el futuro del universo para salvarlo. Él también la quiere, pero debería saber esto.

- Ahora están llegando. Se lo informaré por privado a mi hermano primero. No podemos decirle algo así a Ben si todavía no estamos del todo seguros.

- Todo coincide, Leia. Es así. Lo sabes- miró fijamente a su esposa

- Solo quisiera tener las palabras correctas para explicárselo, porque no deseo que Rey colapse si Ben va a hacerle preguntas que ella no sabrá contestar.

- Tenemos algo de tiempo. Tengo entendido que Ben sigue enojado con ella.

- Bien. Es mejor que sea así por ahora.


-¡Papá! ¿Dónde está mamá? ¡Mira, conseguí la Daga de Mortis!

Dentro de esa privada oficina Ben lo llamaba así, sin temer ser descubierto.Han miró a su hijo con melancolía. Ya era un hombre de 30 años, pero seguía presumiéndole sus logros como cuando tenía 10.

- Estoy muy orgulloso de ti- lo abrazó con intensidad, sorprendiendo a Ben- Siempre lo he estado.

- ¿Estás bien?- preguntó por el extraño comportamiento

- Sí, ahora cuéntame tu travesía para obtenerla. Yo juraba que no existía- señaló el arma misteriosa.

- Te contaré todo eso cuando mamá esté presente. No quiero repetir la historia dos veces.

- Ahora está hablando un tema importante con Luke. ¿Dónde está Rey?

- La dejé con su madre. Zafka dijo que mamá le ayudó con sus heridas.

- Ya sabes cómo es eso de la Diada. Tanto ella como Luke pueden curar a la gente. Pero ya le dije que no lo haga tan seguido, porque no tiene la misma vitalidad de antes.

- Tienes razón. Espero te haga caso. Bueno, yo… yo ahora quisiera hablarte de otra cosa.

Han hizo un gesto para que su hijo se sentara a su lado. Su presencia era imponente incluso sin el casco, pero ahora se le veía tan nervioso que le causó gracia.

- Ni en tus misiones más difíciles te he visto tan tenso. ¿Qué sucede?

- Es que... durante el viaje pasaron cosas. Pude hablar con Rey- comenzó indeciso

- Sobre ¿qué?

- Sobre ella y yo. Sé que piensas que está loca y que quizás era mejor no acercarme; aunque tú en un principio me dijiste que sí lo hiciera...

- Está loca, más loca que tu madre, y estoy seguro de eso; pero en un buen sentido- mencionó, creyendo que sin esa locura la joven no se hubiera atrevido a modificar el tiempo

- Sí, en realidad me gusta que sea así- añadió Ben y Han logró ver cómo se iluminaban los ojos de su hijo al hablar sobre ella- El asunto es que logramos comunicarnos mejor. De verdad siento que me conoce y comprende.

- Es una buena noticia- le sonrió

- ¿En serio? Pensé que te enojarías porque era muy indecisa. Ya me dejó claro que no quiere a Tai.

- Quizás solo estaba confundida.

- Eso creo. Al final logré decirle que no quería que fuera una jedi y…

- ¿Y?- la ansiedad lo carcomía

- La besé de nuevo. Sé que fue impulsivo de mi parte acorralarla en esa habitación, pero es que me gusta demasiado. Es desesperante- se acomodó el cabello varias veces, ruborizado al recordar el suceso

-Esa es una excelente jugada. A hombres como nosotros hablar tanto no nos resulta bien -palmeó su espalda en aprobación.

-La besé varias veces, hasta que la dejé sin aire. Ella igual se me fue encima, así que no la obligué a continuar. Rey quiso y yo… tal vez no debí tocarla de esa forma, pero ella no se molestó. Ahí supe que no toleraría que alguien más hiciera eso con ella, que solo la quiero para mí.

-¿Le… le dijiste que estás enamorado de ella? -quiso saber, al ver el semblante serio de su hijo.

-Eso creo, no sé. Dije muchas cosas sin sentido después de eso. De seguro no entendió todas mis estupideces, pero sí la parte donde le dije que quería que fuera mi esposa.

Han quedó sin aliento. Su rostro sorprendido (¿o asustado?) no pasó desapercibido para su hijo.

- Salió bien, papá. Me dijo que sí - sonrió feliz

- Ya lo creo, sino andarías por la galaxia destruyendo lo primero que se te cruce- respiró aliviado

- Ya dejé de actuar así hace mucho- se quejó por recordarle sus antiguos defectos adolescentes

- Felicitaciones, hijo. Si te hace feliz, soy feliz yo también- estrechó los hombros de su hijo por la espalda, con su brazo derecho. Después pensaría cómo explicarle a Leia tan impulsiva decisión.

- Gracias. Sé que habrá problemas legales porque se supone que estoy muerto. De todos modos, nos da igual si uso el nombre de Kylo o invento otro.

- Esos son detalles. Lo importante es que te dijo que sí y eso me asegura que seré abuelo. Tu madre a veces temía que no lo fuéramos nunca debido a tu errante vida

- Justamente sobre eso quisiera saber algo- terminó hablando en voz baja

- ¿Por qué susurras si estamos solos?- preguntó divertido

- Sí, es que... hay temas que prefiero hablar contigo y no con mamá.

- Ella no está aquí.

- Por eso mismo, es que...- Ben estaba tan sonrojado que por un instante quiso desistir de hablar

- Ben, a la que le gusta la burocracia es a tu madre. A mí dime lo que quieras de una vez.

Ben lo observó y se ruborizó más al notar que su padre seguía ahí, esperando que algún día se decidiera a seguir con la conversación. Respiró profundo y optó por contarle sus inquietudes, confiando en la experimentada vida de su padre.

- ¿Cómo debo hacerlo la primera vez?- por fin logró soltar- No quiero que me odie si lo hago mal.

- ¿Primera vez? No te entien... Oye, espera. ¿Te refieres a…?

- Sí, eso – completó la frase cuando leyó su mente

- Creí que ya lo habías hecho. Viajas tanto que, no sé...

- Tuve oportunidades, pero ¿quiénes eran? Ni siquiera sabían quién era yo. No las conocía ni ellas a mí. Detesto eso, papá- se enojó ante su realidad- Siempre fui un forastero, un viajero sin rumbo. No lo iba a hacer si esa persona no era especial para mí, ni yo para ella.

- Es una decisión muy respetable.

- Pero con Rey es distinto. Es... no sé, me dan ganas de saltarle encima y quitarle todo.

- ¡Ey, ey! Con más calma, campeón - lo interrumpió al verlo tan efusivo- Si haces eso claro que la vas a asustar. Al parecer ella también es inexperta.

- En Yavin reconozco que me sobrepasé con ella, pero tampoco se negó- comentó inocente

- Esto no es lo mismo. Si quieres que la noche de bodas salga bien debes ganarte su confianza y eso lleva su tiempo, pero lo vale.

- Entonces ¿qué hago?

- Cuando el hombre y la mujer…

- ¡Papá, eso ya lo sé!- lo interrumpió otra vez- Estudié de todo, ¿lo olvidaste? ¡Sé de anatomía!

- Ah, bueno. Entonces vayamos a lo importante- tosió para aclarar su garganta- Haz lo que quieras, pero lento. Y con eso me refiero a TODO el cuerpo. Después, al final, vas para allá.

- ¿Ir adónde?

- ¿En serio, Ben? ¡Me acabas de decir que tú eres el experto en anatomía!

- ¿Qué? ¡Aaahh, ya entendí! Oye, tenme paciencia- lo miró molesto

- No digo que no puedas tocar ahí, porque sí puedes. Me refiero a cuando quieras entrar. Tiene que estar relajada, confiada, recuerda que hay una barrera que te impedirá el acceso. Es un lugar sellado, si vas muy rápido...

- Le va a doler, entiendo. Lento hasta romper todo- habló decidido, como si fuera una misión más en su vida

-Lento porque de todas formas le va a doler. Lo fundamental es que esa molestia pase a segundo plano.

-Creo que puedo con eso. No se oye tan difícil.

- Eso es lo que dices ahora, pero en el momento se vuelve complicado esperar. Deja que ella se adapte a la situación. Ambos deben hacerlo. Entiende que esto no es algo meramente fisiológico.

- ¿Después sí puedo ir más rápido? ¿Como cuando me enseñaste a pilotear?

- Rey no es una nave, Ben- rodó los ojos, comprendiendo que de verdad a su hijo le falto interactuar más con jóvenes durante su crecimiento- Entre los dos hallarán su ritmo. Eso lo aprenderán en el proceso y es esencial para que ambos lo disfruten. Sospecho que Rey te guiará bien en eso.

- ¿Guiarlo en qué?- los asustó la castaña, hablándoles desde una ventana- No entendí lo de la nave.

- ¡¿Qué más escuchaste?!- se exaltó el joven, lleno de vergüenza y pánico

- Solo eso. Estaba buscando a Leia, pero no la encontré. Pensé que estaría aquí.

- Está con Luke. Ya viene- respondió Han- Supe que ahora estás comprometida- le sonrió suspicaz a su futura nuera, provocando en su hijo un rojo intenso en el rostro.

- Yo... eh, sí. Respecto a eso- señaló a Ben- Mi madre quiere verte.

- Suerte con eso- le susurró al oído a su hijo, palmeándolo de nuevo- No te preocupes, conseguiré que se casen cuanto antes.

- Gracias- respondió en voz baja. Luego se puso de pie y acompañó a Rey.

Caminaron despacio hacia la cabaña de Zafka. Hissrich era un planeta selvático y su suelo era bastante irregular. Ben no habló nada durante el camino, aunque Rey lo miraba curiosa. Prefería concentrarse en no tropezarse con la vegetación que en hablar con ella sobre lo que escuchó.

- Lamento que la atacaran, señora- mencionó cuando entró a verla.

- No fue solo a mí. Quedaron muchos heridos y otros perdieron la vida- se lamentó

- Acabaré con la guerra. Tengo la solución definitiva. Esto no volverá a pasar.

- Rey, ¿nos puedes dejar un momento a solas?- le pidió a su hija. Ella asintió y se retiró - Kylo, me encantaría creerte, pero Palpatine es un demente. Debes tener mucho cuidado. Él siempre va un paso adelante. Lo conozco, por eso sé que no dejará a mi hija en paz. Mi vida no vale tanto como la de Rey. Prométeme que la protegerás sin importar lo que pase. Él no se cansará hasta verme muerta, debido a que se la quité. Necesito estar segura de que tú la cuidaras por mí, aunque ella diga que no necesita que lo hagan.

- Lo prometo. No dejaré que ese infeliz toque a la mujer que amo. Después de todo el desastre que ha provocado, solo merece morir.

- La amas, pero también la haces sufrir- acotó firme

- Ya no más. Ambos nos equivocamos. Si nos separamos, sufriremos de nuevo.

Zafka le sonrió con gusto. Reconoció en sus ojos esa genuina muestra de arrepentimiento y el amor verdadero. Como consecuencia, tomó su mano para tranquilizarlo.

- Dale esa felicidad que tanto anhela- le pidió sinceramente

- Le juro que haré mi mayor esfuerzo.


- ¿Qué opinas? ¿Deberíamos decirle?

Luke todavía estaba en shock con lo que su hermana le contó. Él ya le había explicado, en parte, lo ocurrido en Mortis; en especial el complicado encuentro con el Hijo y cómo intentó convencer a Ben para unírsele.

- No- recomendó, sin salir de su asombro- A estas alturas, Rey ya no debe recordar nada de lo que pasó. Si Ben se entera de que estuvo involucrado en algo que nos llevó al desastre, aunque no sepa los detalles, se culpará. Sabes lo emotivo que es.

Leia suspiró angustiada. Saber que la realidad original era tan horrenda le partía el corazón.

- No sé si sea buena idea ocultarle la verdad. Fue bueno decirle juntos lo de su abuelo. Lo asimiló bien con nuestro apoyo.

- A veces es mejor vivir en ignorancia- se lamentó Luke

- ¿A qué te refieres con eso?- se inquietó ante aquel comentario

- No sé si esa sea la razón por la cual Rey hizo todo esto pero, en el fondo de mi ser, comprendí que el Emperador quería quitarnos a Ben por lo mismo. Tú también sabes que algo no está bien con él. Desde niño es así y, a pesar de nuestros esfuerzos, sigue latente.

A Leia se le llenaron los ojos de lágrimas. El vínculo con su hermano le mostró la trágica verdad, esa que por mucho tiempo intentó negar.

- No puedes condenarlo a eso- le recriminó, furiosa en medio de su llanto.

- No lo condeno. Él aún puede elegir, pero eso no quita el hecho de que forme parte de la Polarización de la Fuerza. Tai es la Luz absoluta y Ben...

- ¡No!- lo corrigió Leia- ¡Hay Luz en él! Es cálida y radiante. Cuando llegó con Rey desde Kijimi, esa Luz se volvió más fuerte.

- Entonces no le diremos nada sobre lo que conversamos ahora. Si quiere estar con Rey, debe permanecer a su lado por el bien de todos.


Mucha Verdades están saliendo a la luz!

Qué pasará?

Muchas gracias por leer y comentar.