Este capítulo contiene información del canon de Star Wars, la cual extraje desde la cuenta de Twitter LBeskar (La Fragua de Beskar) Con ellos he aprendido mucho, así que los recomiendo.
Espero lo disfruten. Muchas gracias por leer y comentar.
Capítulo XIII
- Almirante, hemos recibido una señal de auxilio desde Parmathe- informó la capitana, con su casco en mano
- ¿Quién?
- Un tal Hennix. Dice ser el espía. Lo descubrieron y lo fueron a abandonar a ese planeta.
- Envía stormtroopers por él. Cuando lo encuentren, mátenlo.
- A sus órdenes.
- Phasma- la llamó y ella volteó antes de salir- Envía refuerzos a Serenno. Los Jedi deben estar preparándose para atacar.
- Pero en ese planeta ya no hay nada…
- Exacto. Cayeron en mi trampa, así que encárgate de la emboscada- le indicó orgulloso- Recuerda dejar a Kylo y a Rey con vida.
- Me asombras, Hux.
Ella esbozó una sonrisa antes de colocarse el casco y retirarse.
- Mmm... déjame repetirlo para saber si te entendí bien: ¿quieres saber si te amaría aunque siguieras siendo carroñera?
- Sí- susurró, todavía abrazada a él en la cama. Era temprano por la mañana.
- Yo creo que sí…
- Viajaste mucho. Nunca te vi en Jakku.
- Es que no me gusta la arena ni el calor excesivo. Por eso no voy. Ese planeta es un martirio.
- ¿Y si no fuera usuaria de la Fuerza?
Ben la miró intrigado. Ya se estaba preocupando porque, desde que despertaron, Rey empezó a imaginar supuestas situaciones para luego preguntarle si se hubiera casado con ella de todos modos.
- A veces pienso lo relajada que sería mi vida si no tuviera este don- contestó melancólico, mientras ella lo observaba atenta- Lo más probable es que habría sido contrabandista como mi padre o cualquier otra cosa, pero hubiera sido yo. No tendría que esconderme tras una máscara. Sé que el Emperador no me perseguiría si fuera un humano normal, y en tu caso es lo mismo. No me importa si usas la Fuerza o no, eres preciosa de todos modos.
- ¿Y si fuera fea?
- Rey, ya basta o voy a tener que tomar otras medidas para que dejes de hablar- insinuó atrevido, urgando entre las sábanas para luego girarse sobre ella.
- ¿Cuáles?- sonrió coqueta
- Mis respuestas no te convencen así que...- comenzó a besar lentamente su cuello- Creo que debo intentar otra cosa...
La joven empezó a reír al sentir cosquillas con cada caricia, hasta que esos movimientos se convirtieron en algo mucho más pasional.
- Ben...- murmuró sonrojada por la forma en que la tocaba
- Eso es lo único que vas a decir ahora- susurró en su oído, decidido a experimentar de nuevo el amor junto a ella.
En ese momento, los líderes de la Resistencia estaban reunidos. Un grupo de unos ocho jedis se preparaban para el viaje a Serenno.
- ¿Estás seguro de esto, Luke? Es obvio que nos quieren engañar. La información es contradictoria- comentó Han
- Quieren atrapar a Kylo y a Rey. Ellos no irán, así que no habrá mayores riesgos. Solo iremos a asegurarnos que los laboratorios no estén allí.
- Tengan cuidado para que no los detecten con sus radares. Vigila que no los sigan, por favor. Ya no sé a qué otro planeta huir sin que nos descubran- le solicitó Leia
- Lo haré. Los he entrenado para esto. Ustedes sigan averiguando la ubicación exacta de Exegol. Tenemos que dirigirnos a ese planeta cuanto antes.
Los gemelos se abrazaron como despedida. Cuando los demás aprendices salieron de la sala y ellos se separaron, sintieron una fluctuación poco común en la Fuerza. Reconocieron que era la marca de Ben, aunque esta ya no era exactamente igual a la de antes.
- La Luz ha crecido enormemente en él desde que Rey aceptó ser su esposa. Por eso dudo que él sea... tú me entiendes- le explicó su hermana
- Me impresiona la influencia que tiene esa niña en él. Nunca vi algo semejante. Al parecer, su amor lo ayuda a equilibrarse de maneras que nosotros no logramos.
- Por supuesto- acotó Han- Yo no percibo estas cosas, pero sé por experiencia lo desesperante que es tenerle ganas a alguien que no te soporta. ¿Cierto, princesa?
- ¡Han, por favor! ¡No te compares con nuestro hijo!
- ¡Oye! ¡Estoy orgulloso de él! Consiguió lo que quería y de seguro no saldrá de esa cabaña en los próximos tres días- sonrió feliz.
- No quiero enterarme de esos pormenores- se quejó Luke- Nos vemos pronto.
Entonces se alejó definitivamente de la pareja para iniciar el trayecto hacia Serenno. Cada jedi iría en una nave individual por separado y descendería en una zona específica del planeta.
- Han, ¿qué fue lo que le dijiste a Ben sobre las relaciones de pareja?- lo interrogó Leia, sospechando de su esposo
- Todo lo esencial. ¿Por qué me miras así? ¿Acaso no quieres nietos?
- Sí, pero es riesgoso mientras Palpatine siga vivo.
- Buen punto, aunque creo que ya es tarde para eso- se rio- Como sea, déjalo ser. Por años quiso tener a alguien así a su lado.
- Sería lindo tener de nuevo a un pequeño Ben. ¿Te imaginas que tengan una niña?- sonrió Leia, añorando que algo así pasara en el futuro.
- ¿Lindo? Te olvidas de quiénes serán sus padres, ¿verdad? Será lindo o linda, pero con pésimo carácter. De seguro va a heredar la Fuerza también.
- Sus descendientes serán muy poderosos y, si alguno resulta odioso, será herencia de ti.
- Sí, claro -afirmó con sarcasmo- Por ahora preocupémonos del presente. Tenemos que encontrar ese maldito planeta.
- Ya llegué. ¿Para qué me necesitan?
Ben entró desaliñado a la sala donde se encontraban sus padres. Allí estaba el centro de control aéreo, radares y todo tipo de tecnología que rastreaba cada rincón del universo conocido. Venía comiendo algo que Poe le ofreció cuando lo vio, insistiéndole que debía recuperar energías luego de tantos días "desaparecido". Hacía años que no sentía esa sensación de libertad… ¿o era eso felicidad?
- Disculpa por molestarte, hijo. Tu madre hace casi dos días que no te ve y está usando a Exegol como excusa para llamarte.
- No le hagas caso a tu padre. Tú leias mucho y te aprendiste muchos mapas, por eso necesito tu ayuda. No logramos ubicar ese planeta. Ni siquiera está en los registros.
- Quizás debí venir antes. Perdón, es que estaba ocupado- entonces miró a su padre de manera cómplice, lo cual le causó gracia a Han. Él también sonrió- Déjame buscar por si lo encuentro.
Ben se sentó frente a los mapas holográficos, poniendo atención en cada detalle de estos.
- Solo sabemos que está en las Regiones Desconocidas, pero esa zona casi no está registrada en los mapas- añadió su madre- Los textos jedi lo mencionan como el mundo oculto de los Sith. Lástima que no indican su posición.
- Tienes razón. Según estos registros, el planeta no existe. ¿Consultaste a tus contactos, papá?
- Sí, pero la mayoría no viaja a esas regiones. Me hablaron de otros planetas, pero ninguno con ese nombre.
- Quizás lo conozcan con otro nombre- comentó Ben
- Yo sé dónde está.
Los tres miraron hacia la puerta. Rey estaba ahí, interrumpiendo su privada conversación.
- Pensé que volverías antes- le reclamó sutilmente la joven a su esposo, sentándose sobre Ben frente a los mapas. Llevaba ropa ligera puesta, al igual que él. Sus suegros no dijeron nada por su actitud, aunque les sorprendió verla tan confiada.
- Disculpa por hacerte esperar- besó su hombro derecho-, pero este asunto es serio.
- Lo sé.
Los tres se asombraron ante la maestría con que la joven manejaba las coordenadas. Ben supuso que lo había aprendido para sobrevivir en el exterior, aunque sus padres sospecharon otra cosa.
- Listo. Es aquí. No aparece en los registros, porque es un planeta sith oculto. Es árido, rocoso, oscuro... es horrible.
- ¿Y cómo sabes eso?- la interrogó Ben, ante la seguridad con la que hablaba su esposa
- Yo...ehm… pues… no lo sé- se perturbó.
- Tal vez el Emperador la llevo ahí cuando era niña - intervino Han, tratando de darle una explicación
- Recuerdos reprimidos- razonó el más joven de los Skywalker, abrazando a su mujer al verla triste- Entonces sí es ahí.
- Guardaré el registro. Gracias Rey por tu gran ayuda. ¿Te sientes bien?- le habló Leia, al verla palidecer
- Es que... no quiero volver a ese lugar- les pidió. Pronto los escalofríos la invadieron, como si su cuerpo rememorara algo que su mente no.
Ben se levantó y la tomó en brazos. Ella se acurrucó en él con una pena inmensa, sin saber de dónde provenía.
- Llévala a descansar. Pronto se repondrá. Ella es fuerte- le recomendó su madre, así que Ben se la llevó de vuelta a su cabaña
El matrimonio mayor quedó solo otra vez, mirándose mutuamente.
- Odio mentirle, pero esa niña tiene su mente confundida todavía. ¿Tú crees que ella… que Rey peleó contra el Emperador en su realidad?- se conmocionó Han de solo pensarlo.
- Algo terrible pasó en ese planeta. ¿Viste su cara? Se horrorizó al recordarlo- respondió asustada.
- Lo sé. Si lo recuerda tan bien, quizás esa sea la razón por la cual hizo todo esto.
- Tenemos que decirle a Luke.
- Aún están en Serenno. Le avisaré para que vuelvan cuanto antes. Allí no debe haber nada.
- No te preocupes más. Vamos a vencerlo esta vez. Ahora tengo la daga de Mortis. Nada puede salir mal- la consolaba una vez dentro de su cabaña, acunándola en su pecho
Sin embargo, Rey seguía envuelta en un sin fin de emociones aterradoras. No entendía porqué ahora el nombre de ese planeta le generaba tanto dolor. Tampoco tenía claro si había ido antes allí o no. Aun así estaba vivo en su mente aquel ambiente desolador que la rodeaba de tristeza y soledad.
- Para que te sientas más segura de la victoria, entrenemos. Ahora eres mi aprendiz y puedo enseñarte todo lo que yo quiera, y sé mucho- le sonrió, secando las mejillas de la joven con su propia mano
- ¿Qué me vas a enseñar?- le entró la curiosidad.
- Las formas de combate. De seguro Luke y Tai solo te han enseñado la primera.
- Así es. Ellos también me guiaban en mis meditaciones.
- Ya es tiempo de avanzar. Te he visto luchar, tienes mucho talento y no es momento para desperdiciarlo. Tienes que pulirlo. Eso haremos ahora.
- ¿En serio?- preguntó ilusionada
- Vamos. Te enseñaré la forma II. Si resultas prodigiosa, te enseño la III. Yo uso todas las formas de combate.
- Pero la séptima...- quiso refutar mientras se vestía para entrenar.
- Me da igual lo que opinen los jedi al respecto. Para mí todas son útiles.
Se adentraron en uno de los frondosos bosques hasta llegar a una planicie alejada del campamento. Rey nunca había entrenado de forma tan estricta, así que estaba fascinada de solo pensar en todo lo que Ben podría enseñarle. A lo lejos visualizó a la verdosa convor sentada en una rama, observándolos. Aquel ave seguía siendo un misterio para todos.
- Antes de empezar, quiero explicarte lo que cada estilo de combate involucra. Quiero estar seguro de que lo entiendes bien.
- De acuerdo.
- La forma I o Shii-Cho o la Forma de la Determinación es la más básica de todas, por eso se la enseñan a los padawans.
- Sí, esa ya me la sé.
- Bien. La II o Makashi, también conocida como la Forma de Contención, está diseñada para combate contra otros sables de luz, en un duelo cuerpo a cuerpo.
- Quiero aprender esa- se iluminaron sus ojos
- La III o Soresu, o la Forma de la Resistencia es la más defensiva de todas. Se usa para repeler disparos de blásters.
- Creo que sé algo de eso. No lo recuerdo.
- La IV o Ataru, la Forma de Agresión, es un estilo rápido y efectivo contra enemigos únicos o aislados. La V o Shien, la Forma de la Perseverancia, es una combinación de la III y la II. Es la que usaba mi abuelo y sigue usando Luke, mayormente.
- Me gusta como pelea tu tío. Es muy hábil.
- La VI o Niman, la Forma de la Moderación o Diplomática... bueno, el nombre lo dice. Es un poco aburrida para mí- se rio, haciendo sonreír a su esposa- Y, finalmente, la VII o Vaapad: muchos la cuestionan porque dicen que lleva al Lado Oscuro. Yo no creo mucho eso. En realidad, es mi favorita, pero no te la enseñaré. Requiere muchos años de entrenamiento y meditación. Me interesa que aprendas bien la II y la III, llegando a la V algún día.
- ¿Vamos a entrenar o no? Muchas palabras me aburren- encendió su sable dorado
- Eres adorable- se burló- Perdóname si te humillo por ser tan diestro en batalla. Te haré unas pruebas primero.
- ¡Ya cállate, engreído!
- Aun así me amas.
- Eres un idiota- espetó indignada.
Ben inició el ataque, tratando de ser sutil con cada golpe. No quería ganarle tan rápido para que no se desanimara. No obstante, la joven arremetió con todo, sorprendiéndolo con sus técnicas de batalla. ¿Por qué antes no lo atacó de esa manera? ¿Cuándo avanzó tanto en su entrenamiento?
- ¡Oye, me engañaste! ¡Sabes más que la forma I !- alegó- ¿Tai te lo enseñó? Pensé que Luke no le había dado autorización.
La joven no le respondió. Seguía atacándolo sin tregua. Rey sintió que, si abría la boca para contestar esa pregunta, una vieja herida comenzaría a doler y no deseaba volver a experimentarlo.
Ben pensó que Luke o Tai le enseñaron más de lo que ella creía. Era asombroso lo bien que se movía y respondía sus ataques, como si lo conociera desde hace años. Le causó un inusual placer verla así de agitada y empapada de sudor, pero debía concentrarse: ahora era su maestro y no su esposo, por más sensual que le pareciera su apariencia. Más tarde volvería a cumplir con ese papel. Ahora era tiempo de incrementar las habilidades natas de Rey.
- ¿Dónde está lo que me prometiste, Hux?- preguntó la voz gutural del holograma
- Yo... pensé que vendrían...- tembló su voz, aunque se mantenía erguido
- El tiempo se agota. ¿Qué razones me darás ahora para no matarte por inoperante?
- Vinieron pocos Jedi, pero conseguí a una como prisionera. Los puedo amenazar, Emperador. Nunca dejan a uno de los suyos a la deriva.
- ¿Chantaje?
- Así es. Por Rey o por Kylo...
- ¡Quiero a ambos!
- Sí, Señor. Igualmente el plan fue exitoso. Tal vez no de la forma que esperábamos, pero identificamos sus naves y obtuvimos a la rehén- se excusó, porque ahora sí temía por su vida.
- Luke Skywalker no se dará por vencido. Su terquedad lo llevará a la muerte.
La comunicación se cortó después de aquella afirmación. El pelirrojo almirante respiró aliviado por un día más de vida, cuando un oficial lo llamó casi entrando en pánico.
- ¡Señor, el día que entraron a espiarnos hubo fuga de información!
- ¡¿Qué?!
- Recién lo descubrimos, Almirante. No solo obtuvieron la información falsa, sino también la verdadera.
- ¡Son unos imbéciles!- exclamó furioso- ¡Descubriré a los involucrados y los mataré a todos! ¡Son unos incompetentes!
El oficial huyó para mantener a salvo su vida, aunque no era culpable de ese gran error. Hux trató de calmarse, quedándose de pie, tranquilo en su lugar: Exegol era un planeta sith oculto y los orientadores que se usaban para llegar a él estaban en su poder. Nadie podía volar hacia allá sin su consentimiento. Los Skywalker jamás obtendrían su ubicación… ¿O sí?
