ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA


Capitulo 11: Come Prima

Un Mercedes-Benz se detuvo frente al aparatoso edificio, una joven rubia se descendió de él, sonreía, mientras le entregaba las llaves al chico del valet parking. Haruka se sentía de bastante buen humor, aun sentía el calor de los besos y las caricias que había compartido toda la noche con la peliverde, se sentía bastante dichosa y por que no feliz. Habían bailado, reído y bebido como nunca, después se había ido al departamento de la violinista y habían hecho el amor hasta el cansancio.

La rubia aun vestía el esmoquin que le había dado su amiga la noche anterior o bueno, parte de él, la chaqueta Dios sabe dónde estaba, caminó con bastante energía por el lobby del edificio, considerando la trasnochada que había tenido, saludó con bastante efusividad al portero, entró en el elevador, sin disimular para nada la gran sonrisa que llevaba pintada en el rostro, mientras recordaba todo lo que había vivido en las últimas horas, salió del elevador, caminó hacia la derecha luego dobló a la izquierda y su sonrisa desapareció por completo, mientras sentía como se le hacia un nudo en el estómago.

—¿Serena? — preguntó la velocista, bastante sorprendida de ver a su rubia amiga ahí apoyada en la pared, justo al lado de la puerta de su departamento.

—Hola Haruka— contestó la joven chica separándose de la pared.

—¿Qué haces aquí?

—Quería hablar contigo— contestó con un dejo de tristeza en la voz.

Caminó hasta donde estaba ella y abrió la puerta de su departamento.

—Claro, pasa— le dijo mientras con un ademan la invitaba a entrar, cosa que hizo, deteniéndose en medio de la sala de estar, la velocista cerró la puerta, sintiéndose un poco incomoda por la situación—. ¿Quieres algo de beber?

—No, gracias, estoy bien así—Serena se volvió hacia la rubia.

—Ok, entonces podemos sentarnos—Haruka comenzó a caminar en un intento por llegar al juego de sillones, pero Serena habló.

—Haruka siento mucho no aparecerme anoche en tu fiesta— su voz sonaba triste y parecía como si de un momento a otro soltaría en llanto.

—Está bien— fue todo lo que atino a decirle la rubia. Se vieron unos segundos en silencio. Al fin hablo de nuevo —. ¿Por qué no lo hiciste?

Ella pareció dudar unos segundos, aparto su mirada de la velocista antes de contestar.

—Haruka ¿Por qué no me dijiste que eras mujer? —obvió la pregunta de la rubia, eso la molestó.

—Ya te lo dije, tenía miedo.

—Yo no te hubiera dejado sola.

—Eso es precisamente lo que estás haciendo— Haruka se encogió de hombros—. Desde que lo sabes actúas muy diferente conmigo y si he de ser honesta, me duele, y te entiendo, sé que no debí hacerlo, debí confiar en ti, pero…

Serena entonces la interrumpió.

—Yo estoy enamorada de ti— aunque lo dijo con la voz quebrada sonaba muy enserio—. Yo siento haber actuado de esta forma, no es lo mejor, pero no se como lidiar con todo esto, quisiera ser mas madura pero realmente me duele Haruka, desearía que las cosas fueran diferentes, pero siento que no puedo hacer nada al respecto, de verdad lo siento mucho.

Sus palabras sorprendieron a Haruka, quien vio los ojos azules de su amiga, estaban rojos, aunque era difícil de decir puesto que la chica evadía su mirada. Sintió un hueco en el pecho, no sabía que le dolía más darse cuenta de que la amaba y que de alguna u otra forma la había lastimado o el rechazo que la pequeña rubia sentía porque ella era mujer.

—Esta bien Serena— trató de sonar calmada —. Estoy acostumbrada a eso, no debí ocultarte quien era, lo siento.

—Haruka no me molesta que seas mujer, yo amo quién eres por dentro, no tu exterior— por primera vez la vio a los ojos, lucia confundida.

—¿Entonces? Yo lo pensé, ya que desde esa noche todo cambió.

—Esa noche me di cuenta de algo— la pequeña rubia suspiró.

—¿De qué?

—Michiru.

Ella apenas lo dijo en voz alta, no tuvo que decir más, Haruka lo entendió al instante.

—Yo note como se miraron, su actitud hacia ti y como tú te comportaste con ella—Serena siguió hablando con la voz entrecortada—. Se que ella te gusta, y sé que ella también gusta de ti. La ves como nunca me has visto, como nunca te he visto ver a alguien más.

En ese momento realmente se sintió miserable, la pequeña rubia no merecía eso, mucho menos lo que paso después. Pensó en la noche que había pasado con la violinista y se sintió extremadamente culpable.

—Lo siento— fue todo lo que atinó a decir. Quería que un agujero se abriera bajo sus pies y la llevara a la plaza que tenía reservada con su nombre en el infierno.

—¿En verdad te gusta? — Le preguntó. Haruka no pudo sostenerle la mirada así que vio hacia afuera por la ventana, asintió con la cabeza.

Serena comenzó a sollozar. El corazón de Haruka se partió en dos, cerro los ojos y apretó con fuerza las manos, no quería enfrentarse a lo que había causado, tal vez, si era cobarde después de todo.

—¿La amas? — Serena preguntó entre el llanto. La velocista abrió los ojos y buscó los de Serena, la miraban como si le hubiese dado la peor noticia del mundo, con mucho dolor.

—Yo solo he amado a una persona en mi vida Serena— Esa declaración le dolió un poco, siempre lo hacía.

—¿Setsuna? — Preguntó ella. Haruka asintió—. ¿Michiru solo te gusta?

—Si, creo que no debería decirlo, pero, siento que hay algo diferente en ella, no lo sé, no puedo controlarme bien cuando estoy cerca de ella. No la amo, pero siento que ella…

—¿Es especial? — le interrumpió.

—Si…— fue todo lo que dijo. Guardaron silencio unos segundos. Serena dejo de llorar y se secó las lágrimas.

—Ustedes… ¿Han estado juntas? —dudaba un poco, no quería lastimarla más, pero tampoco quería mentirle de nuevo —No me mientas por favor, se que anoche pasaste todo el tiempo con ella, y las conozco a ambas, solo quiero escucharlo.

—Si— dijo apenas.

La pequeña rubia hizo una mueca, como si le hubiera dolido mucho, pero no lloró.

—Serena, lo siento enserio

—Debí suponerlo— dijo con tristeza— Ella es realmente hermosa, y las dos son muy talentosas, tienen mucho en común, en cambio yo, tu y yo, nada podía pasar entre nosotras, como te fijarías en alguien como yo.

—Serena no digas tonterías, tu eres la persona mas maravillosa que conozco, Dios sabe cuanto te quiero, y eres una mujer hermosa, enserio lo eres, y cualquier persona seria inmensamente feliz a tu lado, pero, lo siento, siento no corresponder esos sentimientos que tienes por mí, quisiera hacerlo, lo intenté, pero no pude, y lo siento muchísimo. Y no se trata de que Michiru tenga alguna característica en especial o que sea mejor que tú en algo, simplemente, no sé, hay química supongo, un impulso, algo inexplicable, es como una fuerza que me atrae hacia ella, con cierto poder, me parece irresistible, no se como decirlo, es difícil.

—Y dices que no estas enamorada de ella— dijo casi susurrando. Sonriendo con tristeza. Negue con la cabeza.

—No lo estoy Serena. Tener conexión con alguien no lo hace amor.

—Todo lo que dijiste es lo que yo siento contigo.

—Y, aun así, puede que no sea amor. Serena el amor, es abrazador, te llena de paz, es el sentimiento más maravillosa que existe y no es físico, es espiritual, la experiencia más espiritual y mística que se puede llegar a sentir por alguien, sientes que flotas, que levitas diez centímetros por sobre el suelo, que podrías morir de felicidad con solo ver a esa persona —bajó su mirada, el pecho le dolía, sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, hablar de eso aun resultaba demasiado difícil, doloroso.

Serena caminó hacia la rubia, puso una mano sobre su mejilla, acariciándola con mucho cuidado, Haruka levantó la mirada, se vieron unos segundos antes que la velocista comenzara a sollozar mientras se llevaba una mano al rostro, apretándose con fuerza la sien, Serena pudo notar todo el dolor que Haruka sentía, lo notó en su mirada, en su rostro y en sus músculos, escucharla así le dolía en el alma como nunca nada lo había hecho. La abrazó con fuerza.

Tal vez la pianista tenía razón, pensó la pequeña rubia, tal vez no era amor lo que sentía, tal vez solo era una conexión, especial si, pero no amor. Ella no podía imaginar cómo se sentiría si algo le pasaba a Haruka, pero si era honesta consigo misma, no se imaginaba así, llorando como lo hacía la velocista, después de casi 8 años.

—Lo siento— Dijo la pequeña rubia apretando con mas fuerza a la pianista. Haruka no dijo nada, solo siguió sollozando entre sus brazos—. ¿La extrañas mucho?

—Si…— dijo apenas audible la rubia—. Cada maldito día, me maldigo cada día que pasa, me pregunto, por que tuvo que ser ella, desearía haber sido yo, morir y que ella estuviera aquí.

—No digas eso Haruka.

—Es la verdad, ella era muy fuerte, no sé cómo permitimos que esto pasara, debimos luchar, debí luchar, debí salvarla y no pude, no pude.

—Eras solo una niña Haruka, tal vez habías pasado por mucho, pero eras solo una niña.

Serena acarició la espalda de la rubia y se separó un poco de ella para verla a los ojos. Haruka se sentía muy apenada, no le gustaba estar así, vulnerable.

—Yo pude salvarla, Serena pude hacerlo. Hice cosas tan malas, a personas que no se lo merecían, y yo no pude enfrentarme a ese tipo, a ese bastardo, por mi orgullo, mi estupidez, y nunca voy a perdonarme por ello—la velocista dejo de llorar, y se secó las lágrimas con bastante rabia.

—Setsuna… ¿Te amaba? — Haruka dudo unos segundos sin entender bien porque le preguntaba eso.

—Si— Contestó sonriendo un poco—. Ella lo hacía.

—¿Crees que te perdonaría? ¿Qué quisiera que vivieras así? Odiándote todo el tiempo.

—No…—dijo con un hilo de voz —Ella me hubiera tomado por los hombros, y me hubiese sacudido, reprendiéndome. Pero ya no esta Serena, y los muertos no pueden perdonar.

—¿Quién dice que no? Tal vez ella este en un lugar, viendo todo, sufriendo por verte así, pensando en lo tonta que eres, como Michiru siempre piensa, que eres una idiota y que deberías ser feliz— Serena le sonrió y le acarició la mejilla.

La rubia sonrió de vuelta.

Serena tenía razón, Setsuna odiaría verla así, nunca le gusto verla de esa forma, siempre intentaba hacerla feliz por todos los medios, hacerla olvidar su dolor y la culpa que por mucho tiempo sintió por haber sobrevivido aquella noche cuando sus padres murieron, ella se quedaba toda la noche despierta, cuidándola en vela, mientras lloraba sin parar. Hitoshi y su esposa,

Kaori, habían sido muy pacientes con ella y la habían apoyado mucho, pero Setsuna, ella lo había sido todo.

—Probablemente coincidiría con Michiru en eso— dijo tratando de sonreír—. Siento no haberte dicho todo esto antes, hubiese sido lo mejor.

—No te culpo por ello, veo que no es fácil para ti.

—No. Traté de enterrar todo lo que sentía, quien era, todo y solo me volví cínica y vacía— negó con la cabeza—. Una idiota.

—Deberías confiar mas en quienes te quieren— Serena la abrazó, cosa que la rubia correspondió.

—Siento mucho todo princesa—le dijo al oído. La pequeña rubia se estremeció un poco.

—Eso me pone los nervios de punta.

—Lo siento— Haruka se separó de ella apenada.

—Esta bien. Creo que tienes razón, sentir una conexión con alguien no quiere decir que sea amor— Hablo con calma la pequeña mujer.

—Lo siento—Dijo de nuevo Haruka —. entenderé si no quieres verme o tenerme cerca. Eres muy importante para mi Serena, pero juro que lo entenderé.

—No—Serena negó con la cabeza—. No quiero perderte. Tú también eres muy importante para mí.

La rubia suspiró, sintiéndose aliviada de escuchar eso.

—Espero que no te molestes con Michiru, odiaría ser la razón por la que ustedes dos se separaran—dijo la velocista apenada.

—Michiru sabía lo que sentía por ti— la pequeña rubia sonaba dolida.

—Ella intentó… no ceder— Haruka no sabía bien que decir.

—¿La obligaste?

—Bueno… puedo ser muy persuasiva— contestó la rubia encogiéndose de hombros como si fuese lo mas obvio, Serena no pudo evitar sonreír por ello.

—Me imagino— Dijo riendo un poco—. Aunque igual me molesta un poco, bueno, pero puedo entenderla, la verdad nunca la había visto así.

—¿Cómo? — pregunto curiosa la rubia.

—Nunca había visto tanto cariño en su mirada. No como esa noche— Serena suspiro—. No se si tu no la amas, pero sé que ella siente algo por ti y no solo es atracción.

—No lo sé— La velocista negó con la cabeza—. Lo nuestro ha sido básicamente atracción.

Serena se encogió de hombros.

—La conozco bien. Como sea, hablare con ella, y no te preocupes, resolveremos las cosas, ella también es muy importante para mí, de alguna u otra forma, me alegra que sea ella y no alguna de tus modelos.

—No sé de qué estás hablando— La rubia fingió demencia.

—Claro que si— Siguió algo divertida la pequeña chica—. Por lo que se tu cama ha sido casi una pasarela.

—Pero que comentarios son esos señorita—Haruka estaba sinceramente sorprendida.

—La realidad— Serena se encogió de hombros.

—No sabia que pensaras eso de mí.

—Todos lo hacen— replico Serena como si fuese lo más obvio.

Haruka rio un poco. Serena la había sorprendido mucho ese día, no era la niña inocente que había pensado, era una mujer madura, tal vez un poco infantil a veces, pero madura en el fondo, con un gran corazón, y con mucha comprensión en su ser, nunca hubiera imaginado que podía llegar a tener una conversación con ella como esa y abrir su corazón de esa forma con ella, siempre pensó que nunca le entendería, que la juzgaría de alguna forma, pero no. Serena no solo la había escuchado, la aconsejó, le dio palabras de aliento, y la comprendió, mucho mejor de lo que hubiera pensado jamás.

Haruka la abrazo en un impulso, cosa que la pequeña rubia correspondió.

—Te quiero— le dijo al oído.

—También te quiero Haruka. Quiero que seas feliz.

Lo sería, pensó la rubia. Se lo debía, a si misma, a Serena, Takano, Ayusawa, Ami, Lita, Rei, Mina, Darién, a su equipo, todas las personas que confiaban en ella y la querían. Se lo debía a Michiru, y sobre todo a Setsuna.

«Te lo juro» pensó la velocista.

Continuara...


Sin excusas que dar.

Este capitulo es por todas las personas que han leído esta historia y que siempre me han invitado a continuarla. Gracias por ello.

Realmente estaba trabajando en otra historia y después de pensarlo mucho decidí volver a esta. Se que ha cambiado un poco la parte de redacción pero es una cosa que me es inevitable, aun asi tratare de mantener un tono de acorde a la historia que han leído. Sin mas que decir.

Espero hayan disfrutado el capitulo. Nos leemos luego.