ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.


Capitulo 16

Frater

El Jypsi's Club era una discoteca de las más exclusivas de todo Tokio. Con su decoración futurista, luces estroboscópicas, y fuerte música dance y tecno era uno de los lugares más concurridos, y donde todos se peleaban por poder entrar. La pista de color plateado era enorme, había columnas de metal por doquier y las paredes estaban cubiertas con paneles de acero. A un costado sobre el bar, una zona exclusiva para los VIP, con muchas mesas de aluminio y sillones de cuero negro, gris y rojo, de espaldas a unas sendas ventanas, formando una pared completa, y detrás de ellas un balcón, donde se apreciaba una de las mejores vistas de la ciudad.

Ahí en una de esas mesas estaba Takano bebiendo de lo lindo, disfrutando una velada con Ayusawa, ya que ahora salían, y él no podía sentirse más feliz. La castaña siempre había sido su amor platónico, y fue bastante tierno y divertido descubrir que eso era mutuo. Estaban charlando de lo más cómodo mientras compartían un trago, cuando Haruka los sorprendió por la espalda.

—Tortolitos— dijo casual la rubia.

—¡Ruka! — exclamó Takano levantando los brazos. Emocionado de al fin poder ver a su amiga.

Se puso de pie para abrazarla, pero la rubia pasó a su lado.

—¿Cómo estás Ayusawa? —

—¡Oye! Si serás cruel, ella ni siquiera está tan emocionada de verte.

Takano se cruzó de brazos.

—Bien Haruka. Aquí de pinta con tu amigo.

—¿Pinta o cita?

Haruka caminó hasta donde ella y le dio un beso en la mejilla. La castaña se puso de pie.

—Pinta querida— la abrazó—. Ese amigo tuyo es muy lento.

La rubia se rio un poco, y correspondió el gesto de su amiga, acercándose peligrosamente a su rostro.

—Talvez debería enseñarle un poco sobre velocidad—usó ese tono de voz coqueto que derretía a cualquiera.

—Hey espera— Casi gritó el pelirrojo— ¿De qué hablas amor? Tú y yo estamos saliendo. Vamos Ruka tú lo sabes.

—Nimiedades— dijo la rubia sin quitarle los ojos a la hermosa chica que tenía entre sus brazos.

—¿Nimiedades? ¡Es mi novia!

—Y ¿Qué? ¿Eso importa? Digo, ella es muy bella, cualquiera se tienta.

—Lo sé, pero está comprometida… ¡Conmigo, maldita sea!

—Ah, entonces, ¿no debería salir con una mujer comprometida?

—Pues… no— Takano titubeó sintiéndose un poco hipócrita.

—Digo, como a nadie se le ocurrió decirme que Michiru tiene novio, supuse que uno puede ir por ahí acostándose con cualquiera— soltó al fin mordaz, viendo fijamente a su amigo.

Takano palideció, conocía a su amiga, y ese tono de voz solo indicaba que quería arrancarle el cuello a alguien, y él era el más accesible en esos momentos. Ayusawa, por su parte, vio asustada a la rubia, eran pocas las ocasiones en las que la había escuchado hablar así, y aún menos veces deseó no estar en los brazos de su amiga.

—¿De qué hablas? — preguntó entre confundida y aterrorizada la castaña.

—De que tu noviecito no me dijo que Michiru estaba saliendo con alguien más— gruñó la rubia.

Ayusawa se volvió hacia su novio, lucia blanco como la nieve, sudaba y podía jurar que temblaba. Pero conocía a Haruka, sabía de sus andanzas y proezas, así que siguió sin entender nada y preguntó.

—¿Y desde cuándo algo así te limita?

Haruka se volvió hacia ella. Si antes Ayusawa tuvo miedo, ahora sentía pánico, había fuego en esos ojos verdes que la miraban molesta. Así que activó el modo supervivencia y empujó un poco a la rubia, separándose de ella.

—Yo… Emmm— Titubeó—. Creo que ustedes dos tienen que hablar— le dio unos golpecitos en el hombro a su amiga, quien aún la miraba con furia asesina—. Takano querido— se volvió hacia él—, fue lindo y todo, me la pase muy bien y bueno, si sobrevives, estaré en la barra ¿ok? Haruka, yo… me retiro.

Ayusawa prácticamente se fue corriendo, perdiéndose con rapidez entre la gente. Takano se quedó viendo por donde huyó su cobarde novia, no quería ni ver a Haruka. Sabía que quería matarlo, no entendía bien por qué, pero lo sabía.

—Haruka yo…

—¿Por qué no me lo dijiste? —gruñó.

—Disculpa, pero ¿desde cuándo te importa eso?

Haruka se acercó a él y lo tomó por el cuello de la camisa, forzando que ambos se vieran a los ojos. Takano vio el infierno que ardía dentro de la rubia.

—¡Vamos, en serio! — dijo un poco resignado el pelirrojo, subiéndolos brazos en señal de defensa— No te veo desde hace casi un mes y de buenas a primeras quieres golpearme.

La rubia exhaló con fuerza y lo soltó, Takano respiró aliviado.

—¿Por qué Takano?

—Mira Ruka, aunque te enojes, pero, eso nunca te ha importado. Por Dios, hasta con mujeres casadas te has revolcado, así que no creí que fuese importante.

La rubia apartó la mirada y negó con la cabeza.

—Ella es diferente.

—¿Lo es? — arqueó una ceja.

Haruka no dijo nada. El pelirrojo se sorprendió, entonces si la había jodido.

—Vale, lo siento Ruka, debí decírtelo. Pero, igual, si lo de ustedes es en serio, Michiru debió hacerlo.

Takano vio a su amiga, esta miraba algún punto lejano en medio de la pista, puso la mano en su hombro y por reflejo, ella se volteó, pero con rapidez aparto su mirada. Se sentía avergonzada, humillada y bastante expuesta en ese momento.

—Haruka, tú… ¿Te enamoraste?

—No digas estupideces.

Eso era un "si" para él, su amiga se había enamorado de la violinista, y el, la había cagado a lo grande.

—Lo siento, en serio que si Ruka.

Ambos guardaron silencio unos segundos.

—¿Cómo te enteraste?

—Lita me lo dijo, después que los viera teniendo una cita.

—Maldición, lo lamento.

—Da igual— se pasó una mano por su cabello, desordenándolo aún más.

—¿Quieres ir al bar y pedir algo?

Para ser honestos, a la rubia le dolía la cabeza horrible, así como el corazón, el alma, el orgullo y todo, así que solo negó.

—Preferiría un lugar más tranquilo.

—Está bien, vamos al balcón entonces.

La piloto no dijo nada, solo se dejó guiar por su amigo. Se sentía bastante cansada para ese momento. Ambos caminaron en silencio. Takano se estaba muy apenado, le había fallado de alguna forma a su mejor amiga, su hermana. La vio de reojo, ella lucia bastante afectada, de hecho, era la primera vez que la miraba así por alguien, le resultaba extraño.

Él sabía que las dos chicas estaban enredadas en alguna locura sexual, pero nunca pensó que fuera algo más serio. Aunque bueno, debió sospecharlo, después de todo ambas se pasaron por el arco del triunfo a Serena, y ella le había dicho que había hablado con las dos. Bueno, talvez después de todo su novia tenía razón, era muy lento para esas cosas.

Atravesaron la puerta de cristal que daba hacia el balcón. Aún podía verse todo adentro, pero las ventanas debían ser anti-ruidos, porque la música apenas era audible ahí afuera. Haruka camino hasta un mullido sofá de cuero negro que había en un extremo, y dejó caer su peso, agotada. Takano la observó unos segundos antes de unírsele. Se quedaron en silencio.

—No sabía que Michiru era tan especial para ti.

La vio de reojo, y luego vio la hermosa vista que la ciudad les regalaba.

—Siempre has sido muy reservada, ya lo sabré yo, pero esa no es excusa, debí suponerlo. Lo siento mucho.

—¿Por qué no me lo habrá dicho?

Haruka no apartaba su mirada de enfrente. Se sentía muy traicionada.

—No lo sé Haruka. Tal vez ella no lo consideró importante, no se. Esa relación es complicada, y bueno, no te enojes más, pero, ustedes son muy similares, y cuando desean estar con alguien, casi nada las detiene, entonces, todos nos perdimos en el medio.

Ella sonrió con tristeza. Sí, eran muy parecidas. Aun así, le llamó la atención lo que su amigo dijo sobre Michiru y su novio.

—¿A qué te refieres con que su relación es complicada?

Takano exhaló y negó con la cabeza.

—Mira, no soy precisamente su confidente, solo hay cosas que sé por Serena y bueno, algunos rumores. Tampoco sé si deba ser yo quien te diga esto.

—Solo dímelo.

—Bueno, se dice que su relación con Yukio es… arreglada.

—¿Cómo?

—Si, que es un negocio más que un noviazgo. Mira, los Okimura son los socios más importantes de la familia Kaioh, tienen un considerable porcentaje de Inversiones Neptuno. Así que, ambas familias, llegaron a la conclusión que una unión sería lo más inteligente para el negocio. De hecho, los padres de Michiru se casaron bajo esos términos.

Haruka no supo cómo tomarse aquello, Michiru participando en algo así, no era lógico. No parecía algo que aquella mujer hiciera.

—¿Michiru accedió a eso?

—Solo son rumores Haruka. Tal vez él le gusta un poco, aunque bueno, no son la pareja ideal, por así decirlo. Pero lo que si sé, es que su padre es un tirano y pudo presionarla a tomar una decisión.

—Me cuesta creer que alguien pueda forzarla a hacer algo así.

—Lo sé, pero, son cosas que aún pasan.

—Tu familia nunca haría eso.

—Mis padres no, claro que no. Pero Haruka, tú sabes que hay familias que presionan a sus hijos para que se queden con la persona de su elección.

—Si… lo sé.

Takano se volvió hacia ella, se arrepintió de lo último que dijo. Después de todo ¿eso no le había pasado antes ya? Su amiga enamorada de alguien, una familia que no la aceptaría, y ella quedándose sola. Sintió algo de rabia por ello. Pasó un brazo sobre los hombros de la rubia y la abrazo. La idea de que ella sufriera de nuevo hacía que su corazón se encogiera.

Haruka se volvió, el gesto la tomó un poco desprevenida, pero no se apartó. Se sintió bien tener a alguien con quien hablar al menos.

—Entonces… yo solo puedo ser su amante.

—No sé qué decirte Ruka— La zarandeó un poco y retiró su brazo—. Mira, la verdad nunca la había visto tan interesada por alguien. Eso de darle la espalda a Serena por ti, fue casi una hazaña, y no sé qué platicaron, pero Serena me dijo que Michiru te consideraba alguien importante.

La rubia lo pensó un momento. En todo el tiempo que pasó con la violinista, nunca notó algo que delatara que estaba en una relación, ni llamadas, ni mensajes, nada, ni un solo desliz, y eso que no fue poco lo que pasaron juntas en esas tres semanas. Tal vez para Michiru aquel noviazgo no significaba nada, tal vez ella la quería de alguna forma.

—Tal vez ella podría…

—¿Romper? — Takano la interrumpió.

Haruka asintió, viendo fijamente a su amigo. Pero sus esperanzas se rompieron en cuanto él negó con la cabeza.

—Es muy difícil. Verás, cuando se anunció su noviazgo, las acciones de esa compañía subieron mucho, casi se duplicó su valor. Ya que una unión entre ambas familias da un futuro más sólido para la empresa. Entonces, no sé qué podría pasar si decidieran terminar, creo que hasta se haría un lío legal con eso de la especulación financiera.

—Ya veo— Haruka guardó silencio unos segundo, una duda la carcomía—. ¿Es mucho dinero?

—¿El valor de la empresa?

—Si.

Takano suspiró.

—Diez mil millones de dólares.

La rubia abrió un poco la boca sorprendida, trato de mantener la compostura, pero, escuchar tremenda cifra era de locos. Sabía que la violinista era millonaria pero no a ese nivel.

—Antes, dijiste que Michiru era muy similar a mí, debo preguntar, mientras ha estado en esa relación, ¿Ella ha tenido otros amantes?

—Ruka…— el pelirrojo se rascó la nuca y suspiro—. Mira, no soy su confidente, pero, sí. Solo que bueno, lo de ustedes es un poco diferente.

—¿A qué te refieres?

—Sus otros amantes no los he conocido, solo rumores de las chicas, sobre todo, o de otras personas, ósea, ha sido muy discreta, cosas de hotel y de una noche. Pero contigo, todos sabemos que han estado encerradas días en su casa, ósea, dudo que haya alguien que no sepa lo de ustedes. Incluido Yukio.

Haruka vio hacia el frente, meditó en las palabras del pelirrojo, si alguien como Yukio lo sabía, una persona más peligrosa y con poder, seguramente también lo sabría. ¿Qué estaba haciendo ella con la violinista?

Se tomó la cabeza con las manos, apoyando sus codos sobre las rodillas. Sentía mucho asco. Sus amigos y Michiru eran personas privilegiadas, limpias, que nunca en su vida han tenido que lidiar con la mierda de este mundo. Y ahí estaba ella, en medio de ellos, ensuciándolos con sus manos manchadas, poniéndolos en peligro, arrastrando con ella la inmundicia. Ella solo era escoria.

Takano se sintió terrible al verla así, odiaba verla sufrir. Era ilógico, pero estaba más molesto con Michiru por tener a su mejor amiga de esa forma, que cuando supo todo el embrollo con Serena. Así que, acercó su mano a la cabeza de su amiga y la acaricio un poco, luego la paso por su espalda y la abrazo. Apoyó su frente contra el dorso del hombro de la piloto.

—Debes hablar con ella, seguramente no solo te ve como una simple amante Ruka.

—¿Por qué eres mi amigo?

Esa pregunta lo tomó por sorpresa. Se apartó un poco para verla sin dejar de abrazarla.

—¿Qué?

—Ustedes, lo tienen todo—Habló sin verlo, con la cabeza hundida entre sus manos—. Son ridículamente ricos. Y yo solo soy una basura, tú lo sabes, las cosas que he hecho, yo… Takano yo…

—Tú eres mi hermana.

Haruka al fin se volvió hacia él sin incorporarse. El posó sus manos sobre la cabeza de la rubia, y acaricio un poco la piel de su cuello, luego presionó sus dedos, obligándola a mantener contacto visual con él.

—Eres mi hermana, mi mejor amiga, la persona con quien me siento más cómodo, más libre. Tú me conociste, solo era un niño raro, agobiado por responsabilidades que me impuse solo. Y me enseñaste que puedo ser mejor que eso, que puedo vivir con libertad, divertirme. Me enseñaste a no ser tímido, a ser valiente y temerario. Sin ti nunca me hubiese hecho piloto, o vivido todo lo que hemos vivido juntos.

Apoyó su cabeza con la de su amiga. Haruka francamente sentía un nudo en la garganta. Así que, por temor a echarse a llorar, guardó silencio.

—Tienes razón Haruka, tengo mucho dinero, muchas cosas, pero si no te tuviera en mi vida, yo sería tan pobre y miserable, que preferiría no vivir. Y las cosas que hiciste, no me importan, esa no es la Haruka Tenoh que yo conozco. Así que al diablo, no me vuelvas con esas estupideces. Yo te adoro Ruka.

Ella también lo adoraba, era su hermano, y por un tiempo, fue todo lo que ella tenía, nada más. Él y su familia, le abrieron las puertas de su casa, la consideraban una más, y no podía más que estar agradecida con el universo por ello. Aún se sentía al borde del llanto, así que no dijo nada y solo devolvió el abrazo que su amigo le daba.

—Entonces…

Ambos se voltearon al escuchar esa familiar voz a sus espaldas. Ayusawa estaba de pie, con los brazos cruzados y golpeando el suelo con la suela de sus zapatos.

—Me voy cinco minutos, y de repente es a mí, a quien le quieren quitar el novio.

Haruka y Takano se vieron unos segundos, comenzaron a reír mientras se separaban.

—Te amo Haruka, pero no eres mi tipo.

—Y tú crees que no tengo mejores opciones— contraatacó la rubia, poniéndose de pie.

—Auch eso dolió— Takano se agarró el pecho, fingiendo dolor mientras se ponía de pie y caminaba hasta su novia. Le dio un beso en la mejilla— ¿y tú? ¿Celosa?

—Como no iba a estarlo, si parecía que iban a besarse.

—¿Duele cierto?

—¡La verdad que sí! Tendré más cuidado. Y tú—Señalo a Haruka— te vigilo oíste.

Haruka sonrió divertida y camino hacia ellos.

—Me sorprende que alguien con tu experiencia dude de mi sexualidad.

Ayusawa se enrojeció un poco, pero no pudo evitar sonreír.

—Tienes razón, no debería preocuparme.

—Espera ¿tu experiencia? ¿De qué hablan?

Ambas chicas se vieron unos segundos, luego vieron a un muy confundido Takano y comenzaron a carcajearse.

—Vamos por unos tragos querida— dijo la castaña aun riendo.

—No, debo irme— suspiró— debo verme con alguien.

—Está bien— Ayusawa se separó de Takano y besó en la mejilla a la rubia.

—Suerte Haruka, pero en serio, antes de que te vayas ¿A qué te referías?

Las chicas volvieron a reír.

—Nos vemos— les dijo despidiéndose con la mano.

—Adiós— contestó la castaña.

—En serio amor ¿De qué habla?

Ayusawa se volvió hacia él y lo tomó por el cuello de la camisa, jalándolo hacia ella. Depositando un beso lento y sensual sobre sus labios, terminando con una pequeña mordida.

—Eres muy lento mi amor.

Takano parpadeó un par de veces, no sabía cómo estaba, si confundido, excitado o ambas.

—Vamos por un trago y te cuento.

—Ok— fue todo lo que el cerebro del pelirrojo pudo llegar a articular.

Continuara...


Hola mi gente linda.

Bueno hoy vengo con nuevo cap, espero que sea mucho de su agrado. Siempre es un placer leer sus comentarios, saber que opinan para mi es muy importante. Siento un poco la demora, mi computadora se volvió a loquear, y pues, me tarde un poco en lo de la publicación de este capitulo.

HaruTenoh11 pues un gusto escuchar que te guste mi humilde historia, y que bueno no decepcionarte. Y pues todas queriamos eso lo se, pero quien sabe, aun me falta bastante para contar asi que crucemos los dedos de que Haru nos de el gusto de golpear a Yukio. Muchas gracias por tu comentario.

Kyoky pues si, aun sabemos muy poco del pasado de Haru, solo hemos visto como quien dice la punta del iceberg. Pero puedo adelantar, que pronto sabremos mas. He estado trabajando mucho en ello últimamente. Asi que, a la espera de que eso pase. Siempre un gusto de leerte.

Chat'de'Lune un gusto como siempre leerte, y pues si, creo que nos quedamos con las ganas de ver paliza, pero como ya dije, aun falta mucha historia. Te quedo pendiente con la dosis de MichiHaru, pero como bien saben, yo no puedo tener separadas a esas dos por mucho tiempo.

En fin, un abracito y nos leemos pronto. Se me cuidan.