Capítulo 12

POV de Reika

- "El palacio real de Raginei ha establecido que los oficiales que conspiraron para ayudar al segundo príncipe de Raginei, Rumati, en un golpe de estado al asesinar al príncipe heredero a la corona han sido arrestados. Hay informes que dicen que los involucrados han sido ejecutados. El actual paradero del príncipe Rumati es desconocido..."

Escuchamos en las noticias al viajar en el jet privado de nuestro padre: Eugene, Toranosuke, mi hermana y yo.

- El príncipe Rumati probablemente estaría furioso si viera esto, y lo peor es que nos fuimos sin decir nada.

Dijo Toranosuke al apagar la televisión.

- Olvidaste que Li Ren se quedó ¿no?

Le dije.

- Por eso tuvimos que dejarlo.

Agregó mi hermana.

- El gobierno americano parece que puede garantizarle asilo.

Comentó Eugene.

- Al menos tendrá un lugar en donde esconderse. Por ahora.

Dije, tratando de sonar tranquila.

- Alguno de los contactos de papá se puso en marcha.

Al menos Rumati estaría en un lugar seguro y no haga nada estúpido.

- Sin embargo, el príncipe Rumati puede declinar ese asilo.

Dijo Eugene.

- Aún así, debemos buscar una audiencia con el príncipe Somand en el momento en que lleguemos. Si eso no funciona, entonces hablaremos con Quinza.

Propuso la niña.

- Cierto, pero... es increíble ¿Cómo pudo engañar a su hermano menor de esa manera?

Cabizbajo preguntó el joven guardaespaldas. En tanto, Kajika voltea a un lado y dice:

- Espera por mí, Rumati. Me aseguraré de que regreses a casa.

Pero algo en mi mente me molestaba. Esperaba que no nos encontráramos con nuestros enemigos. Como la hija mayor, debo de tener en cuenta sobre los que amenazan a mi familia.


POV de Li Ren

El príncipe Rumati entró al cuarto en donde yo estaba al preguntarme a donde se fue Kajika.

- Se fue a Raginei.

Él se molestó.

- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué me ocultaron eso?!

Yo le dije:

- Kajika dijo que insistirías en ir si mencionaba acerca de que viajaba a Raginei en tu lugar.

- Por supuesto que si. Dejé muy en claro que quería regresar a mi hogar.

Me recordó.

- Reika dijo que si vas, entonces terminaras perdiendo la vida y no serías de utilidad al ser precipitado sin usar la cabeza. Así que por favor, trate de mantenerse calmado.

Luego le dije a la sirvienta que estaba parada en la puerta:

- El té, por favor.

- En seguida.

Se inclinó un poco y después sale de la habitación. Yo me senté en la silla movible que estaba a espaldas.

- Los Burnsworth también tienen influencia sobre la prensa. Incluso si se supiera algo sobre su paradero, no saldría una palabra a la luz. Quinza tampoco lo revelaría, ¿verdad?

Al voltearme a verlo, él tenía el periódico arrugándose con su puño.

- En otras palabras, está seguro mientras se esté quedando aquí.

Agregué.

- ¿Y a qué costo? ¿Me dices que me quede a esconderme aun cuando dicen que abandoné mi país?

Preguntó al tirar el periódico.

- Si regresas ahora, eso tendrá como resultado más derramamiento de sangre. Acaso ¿quieres eso?

Él no supo como responderme.

- Espere hasta que la situación se tranquilice. No será muy tarde si hace un movimiento para entonces. La razón por la que Kajika y Rei partieron a Raginei fue para buscar una solución a esto.

Expliqué brevemente.

- ¿Y tú estás de acuerdo con dejarlas ir?

- Reika y Kajika son las representantes del presidente Harry, pero Reika siendo la hija mayor es la que sabe más de estos asuntos, así que guiará a Kajika.

Lo que le dije hizo que se enojara un poco.

- ¡¿Eso no las pone en un peligro aun más grande?! Son dos hijas de la familia Burnsworth. Enemigos encontrarían innumerables maneras de explotarlas.

Me advirtió.

- Alteza, no piense que los Burnsworth como una ordinaria corporación multinacional.

Eso lo dejó callado por un momento, como la señal de que le diga a lo que me refiero.

- ¿Sabe quién es el ayudante del Presidente? Es un amigo cercano a Harry de la universidad. Siendo ayudado por Harry a entrar a la Casa Blanca. En otras palabras, si molestas a Harry, entonces es molestar a América, así que Raginei no se atreverá a ponerle un dedo a Reika ni a su hermana menor.

La sirvienta dejó otra taza de té y se fue del cuarto.

- Nada resultará si eres impaciente. Sólo piense que son unas vacaciones extendidas. Es tiempo de aprender.

El príncipe se dio la vuelta.

- Ya tuve suficiente.

Se abrió la puerta, Cao entra y se hace a un lado para que pasara Rumati.

- Me pregunto cuánto tiempo seguirá con eso.

Dijo Cao al aproximarse a mí.

- Supongo que es una buena oportunidad para que él aprenda a ser paciente.

Entonces nos dirigimos al grano.

- ¿Hay alguna nueva noticia sobre Quinza?

Él me dijo:

- Su jet privado está en Inglaterra, pero parece que fue sólo una distracción. Probablemente regresó a Raginei.

- ¿Entonces ya sabía que esto iba a suceder? ¿ Qué hay con Raginei?

- El palacio real ha cortado contacto con el mundo exterior, y me temo que la llegada de las chicas está siendo retrasada por el ministro de asuntos exteriores.

Revisó la información.

- Ya veo.

Luego dijo:

- Sin embargo, logramos obtener una imagen de los asuntos internos de Raginei ¿Quiere que se las muestre?

Tenía curiosidad de lo que quería que viera.

- El padre de la modernización de Raginei, el rey número 73, Mahati Sheik. Esta fotografía fue tomada durante la ceremonia de su boda.

Informó.

- Ya veo. Es la viva imagen de Rumati.

Comenté.

- Por obligación real, tiene dos esposas. Mahati tuvo dos hijos con su primera esposa, Arena y tuvo una hija con su segunda esposa, Sereira. El hijo que tuvo con Arena se habría convertido en el rey número 74, Woold; su muerte significa que su hijo mayor, Somand, se convertiría en el rey número 75.

A lo que agregué:

- Pero si algo le pasara a Somand, entonces el segundo en línea para ser coronado sería Rumati ¿Así es como funciona?

- Sí.

Me confirmó.

- Somand nació con una salud delicada y sigue la vieja costumbre de nunca abandonar el palacio. Y por el otro lado, Mahati es muy activo: tiene ojos azules como el fundador de su país, Somanes. Rumati, el segundo, se ganó el apoyo de la mataría por su alegría y su magnanimidad.

Lo que me hizo comentar:

- La luz y la oscuridad, ¿eh?

- Y lo que hace la situación aún más complicada es el inusual sistema de sucesión real de Raginei. Una vez que el monarca reinante ha estado en el trono por cinco años, el derecho a gobernar para sus hermanos y primos se pierde, pero ese derecho sería transmitido a los niños.

- ¿Eso significaría, que cinco años después de la coronación de Somand, el derecho a gobernar de Rumati, el segundó en línea, Izmal, el tercero en línea, y Najayra, la cuarta en línea, también se perdería?

- Sí.

Dijo Cao.

- Entonces la pelea por la herencia tiene un límite de tiempo. Por eso lo han manejado con calma.

Cao me miró un poco confundido.

- ¿A qué se refiere?

Me preguntó.

- Lo que me molesta es Quinza. Él ya sabía de esta conspiración, ¿por qué no se inmiscuyó? Las piezas no encajan en su lugar.

Luego le ordené:

- Asegúrate de que Toranosuke traiga a las chicas de regreso en tres días.

- Entendido.

Y luego se retira del cuarto.

- "Me pregunto cuánta gente sabe de que Harry es su primer hijo. Como Woold ya ha estado en el trono por cinco años, él ya no tiene derecho a éste."

Luego se me vino en mente lo que me dijo Rei cuando estábamos con Fred Burnsworth.

Flashback

- Yo ya no comprendo quien es quien. Siento que todo lo que conozco ya no es como antes... Hay alguien que ya tenía una relación con mi abuela antes que el hombre que yo creía que era mi verdadero abuelo.

Ella estaba conteniendo las lágrimas.

Fin de Flashback

- "Pero las hijas de Harry, Rei y Kajika, aún tienen ese derecho. Entonces sería una competencia entre ellas quien obtiene el trono, porque Reika es la primogénita, ella debería ser la presunta heredera y la corona no le pertenece a Somand. Es de ella."

Entonces me di cuenta que no debí dejar ir a Rei.


POV en Tercera Persona

Raginei

- ¡Quinza sama!

Se oyeron los gritos en busca del hombre de pelo castaño. Dos de los sirvientes fueron a ver de que se trataba.

- Que repugnante.

Comentó uno de ellos: Canan, el guardián del palacio.

- Él no está de acuerdo con usted por Quinza.

Dijo el hombre a lado suyo.

- Para mantener alejado al príncipe Rumati del príncipe Somand, intentó causar problemas entre ellos, pero el príncipe en verdad le teme a Rumati sama tanto que se ha distanciado de los demás. Últimamente, no le ha concedido audiencia a nadie a excepción de Quinza.

Le informó.

- Lo que haga Su Alteza no es asunto nuestro. El problema es Rumati sama.

Dijo Canan.

- Pero él fue exiliado bajo la sospecha de intento de homicidio en contra del Príncipe heredero a la corona ¿Quién habrá sido la mente maestra?

- No lo sé, pero está en la naturaleza de Rumati sama y no podemos descartar la posibilidad de una conspiración interna.

Teorizó el guardián.

- Entonces, debe ser...

Canan lo interrumpió.

- Si las semillas de la destrucción no son removidas

Mientras que en otra parte del lugar, Somand estaba en su habitación aterrado y en posición fetal, hasta que escuchó a alguien en la puerta.

- Su Alteza, él está aquí. Es Quinza sama.

El muchacho alza la cara para preguntar:

- ¿Quinza, en verdad eres tú? ¡Déjame escuchar tu voz!

Y al otro lado escucha:

- Abra la puerta.

Somand dice:

- ¡Entra!

Y la puerta se abre, revelando que era Quinza. El sirviente iba a decir algo, pero el hombre de pelo castaño claro le detuvo alzando su mano y entra al cuarto, dejando que la puerta se cerrará sola.

- Su Alteza.

Dijo Quinza al estar frente a Somand.

- Acércate, rápido.

Y el hombre de cabello castaño obedece.

- Rumati ¿Lo has encontrado?

Preguntó Somand.

- No.

Mintió Quinza, pero le dijo rápidamente antes de que entrara en pánico:

- Pero no volverá a poner un dedo en Raginei.

- ¡Pero aún está vivo! Estoy seguro de que Rumati regresará, y me matará cuando lo haga.

Exclamó el hombre asustado.

- ¿Por qué pensé que el exilio sería suficiente?

Se preguntó al ponerse las manos sobre su rostro y temblando un poco.

- ¿Por qué tiene miedo?

Somand lo mira.

- ¡Es natural! Ordené la ejecución de un hombre inocente y levanté cargos falsos contra mi hermano. Rumati nunca me perdonará.

Quinza pone sus manos sobre los hombros de Somand.

- Por favor deje todo eso atrás. Fui yo quién ordenó la ejecución. Usted es inocente, Somand sama.

El joven paranoico lo mira sin saber que decir.

- He engañado al príncipe Rumati con una vida de servicio. Me siento avergonzado, pero todo fue hecho con el palacio real en mente y no me arrepiento de lo que he hecho. Usted será el rey.

Dijo el hombre de pelo castaño claro.

- Aplaste a a todos los que se opongan.

Agregó.

- ¿A los que se me opongan?

Repitió lo último Somand.

- Todo aquel que intenta acercarse a usted con palabras consideradas, son hienas que desean robarle el trono.

- ¿Aún hay gente como esa a mi alrededor?

Se imaginó sobre sus familiares.

- Me temo que hay, pero no se pueden comparar con su alteza ya que usted es el elegido.

- El elegido...

Quinza hizo lo todo lo posible para asegurar que hace lo correcto.

- Así es. Usted tiene el poder y nadie puede oponérsele.

Somand lo pensó por un breve momento.

- Al escuchar tus palabras, me han dado fuerzas ¡Dime que debo hacer!

Quinza se levanta.

- Ordene que se fortalezca la Guardia Imperial. Transfórmelo de una mera formalidad, una fuerza que trabaje bajo las órdenes directas del verdadero rey para deshacerse y exterminar a aquellos que causan disturbios.

Le indicó.

- D-de acuerdo. Haz lo que te plazca. Será bueno incrementar el no. de personas para protegerme.

Comentó el muchacho asustadizo.

- Déjemelo a mí.

Sonrío Quinza.

- Yo me desharé de aquellos que se resistan.

En otro lado de Raginei

- Un esplendido contraste.

Dijo el hombre de pelo rubio al mirar por la ventana.

- ¿Qué?

Preguntó el hombre con lentes.

- El jardín. La intensa luz solar de Raginei produce grandes contrastes entre la luz y las sombras. Puedo ver porque el sol es venerado como una deidad.

En eso, la puerta de la habitación abre, entrando Canan y otro de los sirvientes.

- Perdone por hacerlo hecho esperar. Soy el guardián del palacio, Hobel Canan.

El hombre con lentes voltea hacia el rubio.

- Señor.

El joven se da la media vuelta.

- Soy Carl Rosenthal, representando a mi padre, Nelson.

Entonces el guardián se sentó en uno de los sofás que había, estando frente al muchacho rubio.

- Nunca pensé que el señor Rosenthal, líder del mundo financiero, tuviera un hijo tan joven.

- Seré joven, pero si soy capaz de hacer encargos.

Respondió Carl.

- No, no me refería a eso.

El hombre que acompaña al guardián dijo rápidamente. El muchacho sólo se río.

- Primero que nada, quiero expresar mis condolencias por la pérdida de su majestad, el Rey; pero al mismo tiempo, su muerte abre las puertas de una nueva era.

Dijo Carl.

- Muchas gracias.

Agradeció Canan y agrega:

- Sin embargo, aún tenemos un problema molesto que nos impide avanzar.

- ¿Se refieren al Príncipe Rumati?

Pregunta el joven rubio.

- Si, quizás sea el hermano menor del príncipe Somand, pero ha cometido un crimen grave. En esta clase de situación, habría sido extraditado y sometido a juicio.

- Pero somos incapaces de localizarlo en América.

El joven Rosenthal entendió a lo que se referían.

- ¿Entonces es ahí donde entro yo?

Canan lo confirma.

- Pude verla desde el avión. La construcción de su nueva planta procesadora de aceite parece tener un buen progreso.

Notó Carl.

- Si, muchas gracias.

Y el joven Rosenthal notó una placa.

- El logotipo de Burnsworth sobresale como siempre.

Canan y su acompañante se miraron, pero Carl los interrumpe.

- Los Burnsworth han mantenido el monopolio en desarrollo del petróleo de Raginei por 25 años, su relación con ellos ha ido más allá de sólo ser socios. Dicen que el señor Burnsworth está involucrado en el escondite del Príncipe Rumati.

Informó Carl.

- Pero esos son reportes sin confirmar.

Canan alza la mano en señal de que guarde silencio.

- No hay de que preocuparse. El príncipe Somand cortará toda relación con los Burnsworth si las acusaciones contra ellos de ayudar al príncipe Rumati sean ciertas. Raginei está cambiando y esos viejos vínculos los cortaremos para dar la bienvenida a nuevo socio en la nueva era.

El joven Rosenthal cerró los ojos pensándolo y se voltea a ellos.

- Le avisaré a mi padre.

Después de un rato, Carl y el hombre de gafas salen del palacio.

- ¿Está bien hacer algo como esto sin el consentimiento del príncipe Somand?

Le fue preguntado a Canan.

- Ni siquiera los perros trabajarían sin una recompensa. Es sólo hasta que encontremos al príncipe Rumati, pero los Burnsworth tampoco lo están ayudando abiertamente. Después de que los Rosenthal tengan el apoyo de Su majestad, no habrá más razones de mantener vínculos con los Burnsworth.

En la carretera

- El viejo mapache del Palacio del sol ¿Eh? Son tontos por querer engañar al rey. No es bueno.

Comentó Carl.

- Entonces...

Carl agrega:

- Tendremos a Somand y a Rumati peleando por el trono como lo planeamos.

- ¿Incitar una disputa entre hermanos?

Preguntó el hombre de gafas.

- Sí. Cuando ellos fallen, el trono será nuestro. El tercero al trono, Izmal, ascenderá al trono. Si eso sucede.

Luego mira hacia la ventana.

- Rosenthal no aceptó comenzar en esta tierra hace veinticinco años. Aunque mi padre está en contra, voy a revivir a los Rosenthal teniendo apoyo de aquí.

- ¿Así que esto es guerra?

El muchacho rubio lo confirmó.

- El escenario es Raginei. La guerra de los Rosenthal y Burnsworth.


POV de Reika

Llegamos a un hotel al día siguiente.

- Esto me recuerda a los rascacielos de Nueva York, pero nunca esperé que Raginei tuviera este nivel de modernidad.

Comenté.

- A mí me tomó por sorpresa.

Dijo Kajika.

- Me alegra de que te sorprenda, mi pequeño pétalo.

Entonces se da la media.

- ¿Vas a alguna parte?

Pregunté.

- Sólo daré la vuelta.

No dije nada más y lo dejé ir, dejándonos solo a las hermanas. Toranosuke habló a uno de los contactos de papá y llegó un poco más tarde al cuarto.

- Esto es terrible.

Dijo al sentarse en un sillón y suspira.

- ¿Ni siquiera el agente de papá ayudó?

Preguntó mi hermana.

- No. No le concede a nadie una audiencia con el príncipe Somand, sin importar quien sea.

Respondió el joven guardaespaldas.

- Ya me lo suponía.

Balbucee.

- ¿Que hay de Quinza?

Fue mi turno de preguntar.

- Bueno... El gran guardián dijo que está sirviendo ahora al príncipe Somand y no puede dejar el palacio.

Agregó.

- ¿Somand? ¡Pero Quinza es el guardián de Rumati!

- Pero después de todo cambia de bando.

Dije.

En eso una puerta se abre, yo miré.

- E-eugene.

Estaba en un traje elegante (aunque su peinado era igual).

- ¿Y ese atuendo?

Luché por no sonrojarme de lo apuesto que se veía.

- Si no podemos entrar por delante, debemos usar alguna improvisación. Pude lograr que mi padre escribiera una carta de presentación. Asistiré a la fiesta de príncipe Izmal.

Informó el hombre pelo platino.

- ¿Izmal?

- Uno de los primos del príncipe Rumati.

Dijo Toranosuke.

- ¿Creíste que ellos eran los únicos? Hay otros que podrían estar en el trono.

Comenté, tratando de no enfadarme con la niña.

- En fin, debería ser fácil poder verlo. Además parece tener una debilidad por los blancos.

Lo último hizo que me temblara un poco el cuerpo, pero disimulé.

- No logro entender sobre ese tipo de gustos de las personas.

Comenté al recordar cuando a veces salíamos mis padres y yo, incluso antes de que naciera Kajika.

- ¡Ya veo! Sería el candidato ideal.

Comprendió el guardaespaldas.

- ¿Pero estarás bien? Yo, después de todo, tengo una conexión con Rumati y ellos lo saben ¿no?

Ella dice sobre cosas que pasarían sobre la relación que tenemos.

- Oye.

La tranquilice poniendo una mano en su hombro.

- ¿Eso no sería conveniente? Si lo supieran, entonces se contactarían conmigo personalmente.

Dijo sonriendo un poco.

- Sólo ten cuidado con aquellos que se quieran acercar a ti.

Le advertí.

Él dirigió su mirada a mí, se acerca y me besa la frente. No pude evitar sonrojarme.

- Estaré bien, aunque me alegro de que te preocupes. Sólo espera aquí por mí, pequeño pétalo.

Da unos pequeño pasos atrás.

- Además, me siento muy emocionado. Atraparé a alguien por mi propia voluntad.

No para de sonreír, me guiña un ojo y se va.

Yo sólo me quedé parada y esperando a que nada le pasara, a pesar de haber interactuado algunas veces con él y sea un candidato para ser esposo.


Lamento la demora, cosas personales. Y sigo escribiendo el capítulo 13 del fanfic. No se me desesperen.

Espérenlo.