XIV - LEVI
Luego de aclarar las dudas con sus subordinados, ponerlos al corriente de en lo que tenía metido a ambos Leonheart, y, aclararles lo que esperaba de cada uno, las suspicacias de Jean y Mikasa fueron aquietadas. O al menos, en un grado en el que el reproche por el anterior montaje era tolerable. No importaba. Levi creía que había obrado de manera pertinente, teniendo en cuenta que todo dictaba que las personas de las que menos se esperaba podrían tener posturas distintas respecto a todo lo que sucedía.
Aunque Annie, a quien había contactado y reclutado por propia iniciativa, le había previamente confirmado que de su escuadrón solo estaba vinculado Eren con la facción, y, le había sugerido, que la repentina vinculación de Jean y Mikasa podía deberse a otros motivos diferentes que a los de apoyo, al menos, no a las atrocidades que se estaban preparando en las sombras, no pecaba por ser cuidadoso, y un poco, paranoico.
Habían abandonado Hermina incluso antes de que los primeros albores de la madrugada se asomaran dejando atrás a ambos Leonheart. Retornaron a la antigua fortaleza a media mañana y después de unas indicaciones más, Levi los autorizó para que retornaran a los cuarteles principales con normalidad.
No se esperaba que antes de irse, Mikasa le trajera un sobre con sello de cera oficial de Hange para él. Usualmente, tenía al par de chiquillos, que también había reclutado, para encargarse entre otras cosas, de la correspondencia con Hange. Y si era alguna estupidez que podía esperar, ya que, obviamente se encontraba excusado por su trabajo de campo… bueno, era una pérdida de esfuerzo siquiera mirarlo. Pero sin ganas de reprocharle eso a Mikasa, con quien ya tenía suficientes tensiones por el día, recibió el sobre de cuero blando sin comentar nada al respecto. Lo mismo hizo ella, y sin más, Levi quedó solo en esa antigua fortaleza.
Lo que seguía, en la agenda de Levi, era dirigirse a Stohess a supervisar que el encierro de Zeke estuviera en condiciones e informarse si había algo sospechoso en la guardia que le habían asignado. Pero en su lugar, decidió sentarse en la pequeña sala que había previamente aseado. Corrió una silla hasta la ventana y se sentó recargando sus pies en el alféizar para relajarse por un momento. Estaba cansado después de una noche en vela y horas de utilizar el EM3D. Un par de veces sintió aguijonazos de dolor en la espalda. Aún no había sanado al completo como para forzarla al uso de las correas y a la tensión ejercida para el uso del equipo de maniobras.
Su mirada se entretuvo por varios minutos en la vista de la despejada mañana que se extendía más allá de la ventana. Lo único que extrañaba en ese momento, era no tener una necesitada y justa taza caliente de té entre las manos.
Sin muchas ganas de hacer nada más, sacó el sobre de cuero que había guardado en el interior de su capa. Lo extendió, rompió el sello con una navaja que volvió a enfundarse en la bota y sacó los documentos creyendo que iba a encontrarse con un informe periódico de actividades de su escuadrón o algo por el estilo.
Lo primero que vio fue una nota pequeña sostenida con un clip con la característica letra de Hange.
"Tómatelo con calma. Esta es tu oportunidad para redimirte con ella y aclarar las cosas de una vez por todas. HZ"
Para Levi, aquello no auguró nada bueno, y con el entrecejo fruncido procedió a leer el documento.
"Por la presente se te comunica, Levi, capitán del Escuadrón de Operaciones Especiales de la Legión de Reconocimiento, que he recibido notificación de Mikasa Ackerman, integrante de tu escuadra, de que pretende llevar a cabo la apertura de un proceso disciplinario en tu contra por las siguientes faltas: Abuso de autoridad, Abuso psicológico, Actos de coacción y Actos libidinosos. Algo, me atrevo a confesarte, que yo misma le sugerí."
- ¿Qué? - Levi no acertó a decir nada más. Lo que acababa de leer era absurdo, ¿no?
Sacudió la confusión y sorpresa de su cabeza y siguió leyendo.
"He recibido quejas de Mikasa en las que describió situaciones que han ocurrido entre los dos y que han suscitado episodios en los que ella señala sentirse agraviada. (Anexo documento en los que se describen las presuntas agresiones, manuscritas por ella). En cualquier caso, tienes el derecho de dar tu versión de los hechos. Pero, quiero que tengas en cuenta la gran figura que representas dentro de la legión y a ojos del reino, si esto llegase a desvelarse afectaría negativamente, no solo a tu imagen, sino también, al buen nombre de los legionarios. Por lo tanto, mi deseo es resolver esta incómoda situación en el mejor de los términos para ambos.
Cordialmente, Hange Zoe, comandante de la Legión de Reconocimiento."
¿Agravio? ¿Agresiones? Levi estaba completamente perdido. O sea, era consciente de que no había sido decente con ella en más de un sentido. Pero no sabía, o más bien, no se esperaba eso. Un llamado disciplinario, en otras palabras, una denuncia. Como si fuera… Como si fuera...
- Un cerdo verde que la ha llevado a besarse y dormir con él - se respondió a sí mismo Levi, sintiéndose palidecer.
Lo que más temía, se había materializado entre sus manos. No la denuncia en sí, sino el que Mikasa hubiera llegado al punto de pensar tan bajo de él.
Abrió y cerró su mano varias veces, indeciso de si quería leer o no, las declaraciones de Mikasa. Tragó saliva antes de darse coraje y pasar a la siguiente hoja.
"Son varias las situaciones por las que presenté mi queja. Pero para hacerlo más claro, relataré en orden cronológico los hechos de índole cuestionable entre usted, capitán, y yo.
*Después de completar la operación en Ciudad Subterránea en el desvelamiento de los infiltrados de Marley, me uní a las unidades de supresión y captura de los hostiles rezagados. Realizando mi patrulla, me encontré con usted. Me ordenó retornar para asistir la escolta del titán cambiante capturado. En ese momento, estaba físicamente agotada por todo la operación, y, mentalmente trastocada, pues, hace poco, había presenciado cómo Sasha, mi compañera de de escuadra, fue herida de gravedad por un hostil. Me proponía a hacer lo ordenado, pero fui alertada por la presencia de más hostiles en la zona. Mi intención era aplacarlos antes de regresar. Esto no le pareció bien a usted, e inevitablemente, discutimos. Yo intenté alejarme, pero usted me retuvo haciendo uso de su superioridad física. Forcejeamos, me contuvo entre una lámina y su cuerpo, y, aprovechando la cercanía, y quizás, fastidiado por mi lucha, me besó, forzosamente. No recibí una explicación ni disculpas por esto.
*Esto ocurrió momentos antes del fenómeno conocido como Amnesia Global. Yo, junto con mis compañeros Armin Arlet y Eren Jaeger, abandonamos posiciones defensivas para efectuar el encuentro que desencadenó el suceso anteriormente mencionado. Fuimos interceptados en el camino por la comandante Hange Zoe y usted, por lo que procedimos a explicar nuestras circunstancias y honestas pretensiones con lo que esperábamos lograr. Tomando en cuenta esto, la comandante nos dio vía libre para seguir procediendo con nuestro plan y enseguida se marchó del lugar. A pesar de esto, usted hizo a Armin seguir mientras que yo tuve que quedarme atrás. Solos, me obligó a luchar. A pesar de que era innecesario, de que tenía conocimiento de mi esguince y de que, no menos, yo me sentía culpable. Quiero creer que fue su temperamento y decepción lo que lo llevó a ser tan severo conmigo. Todo lo que recuerdo es una lucha sin sentido, que en lo único en que fue efectiva, fue en mermar mi espíritu. Es eso lo que buscaba, ¿cierto? De verdad, me sentí mal y lo lamenté. Reconozco mi error. Esto generó secuelas en la confianza que le tengo a usted y en mí misma, ¿sabe? Quizás, no lo hace. O quizás si. No lo sé. Pero lo que si sé, es que a la fecha me he dado cuenta que esto a usted no le genera la más mínima importancia, mientras que a mi, aún me atormenta. No he recibido una explicación ni disculpas por esto. Ni una sola mísera palabra por esto.
*Lo más reciente que ha ocurrido pasó en la primera noche de mi ingreso al pabellón médico por las heridas recibidas durante el ataque bomba al edificio de audiencias. Me encontré con usted que iba rumbo a checar el estado de la comandante con la cual yo compartía habitación. Ya era muy tarde, y se le veía agotado. Además, usted estaba muy lastimado, yo misma traté sus heridas. Antes de marcharse, me pidió compartir cama conmigo, yo accedí. Me encontraba mareada y confundida por todo lo sucedido en el día, y de alguna forma, no me importó. Pero creo intuir algún interés por mi, ¿es así? No sé qué clase de interés sea, pero estas situaciones me generan conflicto. Quiero una explicación clara por lo ocurrido.
Mikasa Ackerman"
Cuando terminó de leer, Levi tenía la boca seca. Dejó caer las hojas a un lado porque no necesitaba releerlas para rectificar el contenido de estas. Para Mikasa, él era un bastardo verde aprovechado, no había duda.
Mientras que Levi pensaba en ese primer beso, como una embriagadora colisión de dos fuerzas que se doblegaron la una a la otra, Mikasa pensaba en el ultraje, en la forma en la que él la arrinconó y obligó a besarlo. No, yo la besé primero. Levi se había sentido tan molesto en el momento en que ella lo mordió, al sentir el sabor cobrizo en la boca, el ardor en el labio y la miró a ella, al igual que él lastimada y con fuego en la mirada, dispuesta a luchar hasta con dientes. Fue un impulso besarla, pero ahora se daba cuenta que esa encendida mirada fue lo que en el fondo lo llevó a hacer tal imprudencia. A pesar de la rudeza y la torpeza al principio, termino disfrutándolo. Tal vez, ella no.
El combate, que ella describe en segundo lugar, era un expediente abierto para Levi, uno que había estado aplazando y aplazando. Sí, su calma y su mesura se habían ido al traste. Había acabado de dejar la piel en el campo de batalla, varios soldados habían caído y Zeke se le había esfumado de las manos, nuevamente. Estaba analizando un ataque en el que incluyera a Mikasa, y de repente, había recibido el informe de que ella junto con los otros dos mocosos habían sido vistos fugándose en dirección al enemigo. Se sintió tan cabreado en ese momento, pues hace unos minutos ella le había prometido apoyarlo en el campo y porque Eren decide ofrecerse en bandeja de plata, ella lo dejaba a su suerte. Ese temita de esos arrebatos emocionales que le daba por Eren lo había colmado.
Por otro lado, una vez se encontraron, ella sabiendo que había hecho mal no hizo sino mirarlo con ojos de cordero, pero a la vez mezclados con reproche y advertencia. Como si estuviera dividida en dos posturas contradictorias que le generaban conflicto: levantaba sus manos en rendición o le rebanaba el cuello. ¡Ella misma fue la que eligió la batalla! Incluso, cuando estuvieron uno frente al otro con las cuchillas prestas, Levi estaba dispuesto a darle otra oportunidad. Pero ella dio el maldito primer golpe. Ella eligió que fuera de esa manera.
Tanta temeridad y sacrificio para que al final, solo se resignara y mostrara su lado más vulnerable. Fue tan lamentable, pero de una manera desagradable. Levi se dio cuenta que ella solo se resignó, temerosamente, a que Levi actuara como su verdugo. Nunca le desagradó tanto Mikasa como en ese entonces. Porque le hizo darse cuenta que ella lo veía como todos lo hacían: un ser déspota y sin consideración, un monstruo, una máquina asesina.
Eso, sin que ella supiera que, al final, él solo tenia arrepentimientos por su decisión. Ver su resignación y su voluntad de recibir ese castigo hicieron que los humos dentro de él se apagaran instantáneamente. Poniéndolo frio al verla tan reducida y rendida de todo. ¿Qué hubiera pasado si el mundo no se hubiera detenido entonces? Nunca lo sabría.
Y, lo de la cama, la verdadera explicación no se la podía dar. Confirmar ese sospechado interés sería exponerse de una manera que no quería. Se negaba a ello. Incluso cuando finalmente lo admitía para sí mismo, su propio ego y autodefensas se rehusaban a revelarse de esa manera ante ella.
"En ese momento, estaba físicamente agotada por todo la operación, y, mentalmente trastocada, pues, hace poco, había presenciado cómo Sasha, mi compañera de de escuadra, fue herida de gravedad por un hostil.… me besó, forzosamente..."
"me obligó a luchar… Quiero creer que fue su temperamento y decepción lo que lo llevó a ser tan severo conmigo... en lo único en que fue efectiva, fue en mermar mi espíritu… Esto generó secuelas en la confianza que tengo en usted y en mi misma..."
"creo intuir algún interés por mi… estas situaciones me generan conflicto..."
Levi se apoyó los codos en los muslos y descargó la cabeza en sus manos agarrándose el cabello. Cerró los ojos, abatido. Se sentía fatal consigo mismo.
"Tómatelo con calma. Esta es tu oportunidad para redimirte con ella y aclarar las cosas de una vez por todas. HZ"
- Patrañas, Hange - exclamó Levi antes de incorporarse agarrando los papeles del suelo y saltar por la ventana.
A pesar de que ellos ya llevaban una media hora de ventaja cabalgando, Levi forzó a su montura a ir a todo galope y en cuestión de veinte minutos, recortó la distancia que ellos habían recorrido. Lejos de estar abusando del animal, éste estaba exultante por el ritmo de la marcha. Después de todo, era un caballo de carrera. No hace mucho recorría grandes distancias compitiendo con el paso de los titanes.
Cuando los tuvo a la vista, les chifló para atraer su atención. Ambos ralentizaron la marcha de sus monturas hasta detenerse para esperarlo.
- Ackerman, ven conmigo. Kirstein puedes seguir - indicó Levi cuando estuvo al alcance del oído, su montura apenas cambiando el ritmo a un trote ligero mientras giraba.
- ¿Pasa algo, capitán? - exclamó Jean a su espalda, preocupado.
- ¡Nada de tu maldita incumbencia! - chasqueó Levi en tono hosco y emprendió el galope de vuelta.
Su ruda respuesta a Jean hablaba de su temperamento en ese momento. Pero no estaba pensando con claridad, ni siquiera sabía que era lo que le iba a decir a Mikasa si es que se dignaba a seguirlo. No galopó mucho, solo lo suficiente para crear distancia y encontrar un poco de privacidad. Paró al pie de una zona con unos pocos árboles dispersos y desmontó.
Mejor si no me ha seguido. No pudo evitar pensar Levi antes de girarse. Se estaba dando cuenta que estaba dejándose llevar por las acaloradas e inestables emociones. Pero al girarse, vio a Mikasa desmontando a unos metros de él.
Ella se acercó unos pasos, plantó los pies en el suelo y colocó sus brazos tras la espalda a la espera de sus palabras. Su rostro no denotaba la más mínima expresión o vacilación.
De por sí, el ceño ya fruncido de Levi se acentuó más con esto.
- ¿Qué es eso de soltar la bomba y huir sin la más mínima advertencia? - preguntó primeramente Levi colocando una mano en la cadera. Se abstuvo de mover el pie contra el suelo.
- ¿Debí hacer un anuncio? - el rostro de ella seguía inmutable.
- Pues sí. ¡Dame un jodido anuncio! - masculló él.
- …¿Ya para qué? - Mikasa desvió la mirada hacia un lado, mostrando por fin un atisbo de nerviosismo - Es obvio que ya leyó el contenido de ese sobre.
Levi sacó el dichosa sobre de cuero blando del bolsillo. Había metido las hojas arrugadas en su interior en su afán.
- Sí, Ackerman. Ya lo leí - sacudió el sobre en su mano. Se estaba exaltando de nuevo. Respiró profundamente para calmarse. - Sabes que te falta, ¿no?
- ¿Falta qué?
- Te he obligado a besarme más de una vez - Levi extendió su meñique empezando a enumerar, su tono se tiñó de agrio cinismo - En Marley, te llevé a aguas profundas y te engañé para que te relajaras conmigo, ambos, estando en paños menores. Y allí, te toque constantemente mientras te ayudaba a desestresarte. - levantó otro dedo - En una ocasión, en la que tuve que atraparte de un acantilado, ya que estabas huyendo de un titán anormal, te recibí en brazos y con el movimiento y la fuerza de la caída, aproveché para presionar mi cara contra tus pechos - otro dedo arriba - Lo mismo pasó la noche que dormí contigo. Además, se te olvidó señalar que te usé como mi colchón durante un rato, invadiendo más que tu espacio personal - otro dedo se levantó - Y sin olvidar, todas las veces que te tomo innecesariamente por la cintura. Claro, que a veces lo hago para sacarte de aprietos, pero ¿Qué importa? Se trata de sacar todas mis depravadas acciones a la luz - Levi terminó de extender el pulgar y dejó caer la mano a un lado - Debes incluir todo eso acá.
Mikasa tenía la boca entreabierta, sin creerse todo lo que había mencionado o la forma tan desdeñosa en que lo hizo, Levi no lo sabia con seguridad. Ella cerró la boca al percatarse de que él la observaba atentamente.
- Si hay algo que yo quiera añadir... - respondió ella después de un rato - sería todas las veces que me ha hablado de manera tosca y grosera.
Levi bufó mientras rodaba los ojos.
- Así trato a todo el mundo. Y no he visto a nadie llorándome por eso. Se trata de carácter, Ackerman.
- Pues no me gusta - esta vez cruzó los brazos sobre el pecho, olvidándose de mostrar deferencia a un superior. Levi negó ligeramente con la cabeza llevando una mano a la cara para apretarse el puente de la nariz. - Eso es lo que no me gusta. Su soberbia sobre mí.
- Soy mayor que tú y tu superior en rango. ¡Puedo ser malditamente soberbio si quiero! - Levi exhalo por la boca intentando comportarse como el adulto que acababa de clamar ser. Levanto el rostro y trato de poner un gesto comprensivo, aunque no le salió bien - Mira, ya tengo claro que no soy de tu más mínimo agrado. Claramente, no nos entendemos. - Eso era lo que poco a poco sus exaltadas emociones estaban revelándole a Levi: No existía el entendimiento entre los dos - Solo quiero dejarte en claro unos puntos - Levi tomó aire - Si hay algo por lo que deba disculparme, será por las veces que me sobrepase contigo. No debí besarte, ni siquiera tener las libertades que me he tomado contigo, lo admito. Pero, ¡joder!, no pretendas escudarte con el papel de víctima. Tal vez, quieras hacerme pensar que yo soy el cerdo en todo lo que nos ha pasado, pero no es como si tú, al final, te quejaras por cada vez que nos besamos. - Levi casi soltó una risa amarga. Casi - Si es así, déjame decirte que eres una experta en simular gusto y pasión con tu boca y... - Levi se obligó a parar de hablar. A la vez que hablaba, estaba rememorando aquellos besos y amenazaban con ser una distracción con el asunto en mano.
Se fijó en que Mikasa había enrojecido de vergüenza. Eso no se puede fingir, ¿no? Las veces que su rostro se sonrojó tras los besos en el bosque o cuando se encontraban en situaciones comprometedoras, no podían ser pura imaginación suya, ¿no?
- No volverá a suceder. - sentenció finalmente Levi, con voz templada.
La mirada de Levi se trabó con la de ella, a la espera de que Mikasa tomara la palabra y dijera algo que cerrara finalmente ese problemático episodio para ambos. Algunas palabras de desprecio, de alivio, de enojo, incluso, de burla. Lo que sea.
Pero por alguna razón, el silencio solo se extendió por varios segundos sin que ella mostrara la menor señal por agregar algo al respecto.
- …¿Qué hay del segundo punto? - preguntó repentinamente ella pasando al otro tema. Sin darle las palabras que Levi esperaba. Tenia que saber si las acusaciones interpuestas a él eran reales, si seguían en pie o ahora eran peores. ¿Era tan despreciable para ella? Realmente, necesitaba saberlo.
Eso, sumado con el cambio abrupto de tema lo llevó a otra postura diferente. Levi endureció las facciones de su rostro mientras se erguía todo lo que podía.
- Sí, estaba de mal genio. Lo admito. Pero no me disculparé por lo que pasó.
- ¿Qué? - Todo el color en el rostro de Mikasa se drenó en un segundo.
- Quise darte una lección con mi actuación esa vez. Y es que, si decides seguir sin pensar, siempre, la estela de Eren, tienes que atenerte a las consecuencias. Estabas dispuesta a frenarnos a la fuerza en el dado caso de que Armin no lograra convencernos. - encogió los hombros con indiferencia, para él el asunto era muy claro - No quise desperdiciar tu noble sacrificio. Porque no hacías sino verte como una triste mártir, a punto de ser colgada, pero que, humildemente, lo aceptaba porque estabas cumpliéndole a Eren. Así de grande es tu devoción, tu amor o lo que sea que sientas por el idiota, que no te importa faltarle a otros. - Levi veía como sus frías y certeras palabras estaban afectando a Mikasa, pero ya que había cogido el hilo no podía soltarlo - Dime, sinceramente. ¿Alguna vez has estado a punto, o siquiera, te has planteado dejarlo todo y a todos atrás por Eren?
Fue una sutileza, casi imperceptible. Pero la cabeza de Mikasa retrocedió ligeramente, unos milímetros de nada, como cuando el impacto de unas palabras es tan certero que sientes como si te hubiera atacado físicamente. Si eso no era suficiente indicio, lo que cayó como una capa sombría sobre los ojos de ella terminó confirmándolo. Culpable.
Levi sintió una llamarada de rabia mezclada con decepción querer abrasarlo desde dentro. Y quizás, por esa repugnante sensación, dijo lo que dijo, a continuación.
- Lo que yo pienso es, que en el momento que Eren regrese y te extienda la mano, tú correrás a su lado. Así de sencillo. - decreto él con tono mordaz, chasqueando los dedos - ¿Sabes por qué? Porque, claramente, fue él, el que te abandonó.
Lo vio venir, pero no hizo el más mínimo movimiento para evitarlo. Mikasa le dio un puñetazo en el rostro, que lo mandó de espaldas al suelo. Antes de siquiera poder registrar el lugar del impacto, Mikasa lo agarró por el cuello de la camisa y se inclinó sobre él.
- No me conoce realmente. Así que deje de suponer nada sobre mi - aquello no lo dijo a voz en grito ni nada parecido. Sino que se lo soltó casi como un murmullo de agotado y resignado espíritu. A esa distancia Levi pudo ver, abiertamente, el dolor que solo se reflejaba en los ojos de ella. Sus ojos eran las ventanas de todo lo que bullía dentro de ella. Y aquellos apagados ojos grises estaban enrojecidos y anegándose de lágrimas a gran velocidad.
Algo dentro de él se ablandó a la vez que lo reprendía severamente por todo lo que había ocasionado, pero antes de que pudiera decir o hacer algo, ella lo soltó con brusquedad y se dirigió hacia su caballo, sin mirar atrás.
La había herido. Genial, Levi.
