EL INTERCAMBIO DE PARTES
Con las horas contadas y transcurridas después del último trabajo. Habiendo descansado un poco y hecho varias cosas en su tiempo disponible, Vik llega a la residencia de John y lo encuentra con varios colegas de su banda, jugando cartas.
– Tráeme eso, déjame probarlo...– le dice el hombre a uno de su colegas, arrebatándole lo que en esencia sería una pistola moderna.
Vik una vez que entra en la habitación y observa a John, no puede evitar este último soltarle un saludo – Vik, gracias a Dios, por fin alguien que no es el eslabón perdido...–.
Un tanto confundido, Vik le corresponde el saludo, diciéndole – Eh, John–.
Nervioso el trigueño en ese instante, es en ese preciso momento en que John lo suelta y se dirige a sus colegas para tomar el arma que en esencia es suya – Déjame probar esta puta arma. Si quisiera disparate ya lo habría hecho, te metería la pistola por la nariz, idiota–.
Siguiendo con su mismo semblante tímido, nervioso e incluso confundido, Vik le pregunta al ver como John hace con el arma maniobras – ¿Qué estás haciendo?–.
En tanto realiza trucos con la pistola, John no puede evitar sonreírle e informarle con picardía – Estoy jugando a dos bandas. He hecho un pequeño negocio por ahí. Doy la mercancía a unos colegas que Quentin y tu le robaste a Beau Corona... y a cambio, me dan armas de verdad. No como este juguete–.
Mientras la manipula la pistola y dispara en diferentes direcciones, eso provoca que todos los que estén ahí se agachen y cubran.
Una vez que John vacía el cargador de su moderna pistola, le dice a Vik y a los demás que están en el sitio – Está bien... – agregando – Antes que nada, cortamos y me quedo con el resto, ¿comprendes? Pero tenemos que hacer esto bien–.
Asustado ante la perfección y el poderío de esa arma de doble impacto, Vik le termina asintiendo, dando por hecho que tiene que ir a hacer el trabajo solicitado.
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No recibiendo más indicaciones, Vik sale del lugar de reunión, y al instante sube a un carruaje cercano al sitio.
Teniendo que llevar el cargamento al punto de reunión, Vik se moviliza rápidamente hasta el lugar destinado.
Antes de empezar el viaje, uno de los hombres de John, de apellido Rolfe, le indica mientras se sube al carruaje – John me envío por si se te ocurre robarte la mercancía–.
Dándose un sutil saludo, Vik se dirige sin más al punto de reunión.
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Vik una vez que llega al punto de reunión, ahí baja del vehículo para conversar con los otros hombres de John que ya estaban ahí.
– Justo a tiempo, "señor". Los hombres de la realeza y de cualquier pensamiento idiota están por caer con nuestras armas– le dice uno de los individuos.
Mientras están tan centrados en la reunión, inevitablemente escuchan un disparo de un rifle y al instante se dan cuenta los sujetos que uno de los hombres cae al suelo muerto.
– ¡Agáchense!– les grita Rolfe a todos los hombres, incluido a Vik.
Siendo un hombre valiente, Vik corre hasta el carruaje, y sobreviviendo a duras penas, logra sacar su rifle y al instante comienza a asesinar a los atacantes.
Mientras defiende la posición, los hombres de John comienzan a prepararse para la huida.
Tratando de salvaguardarse algunos, no pueden evitar otros sujetos morir en su intento de huida.
En tanto se cubren, Rolfe grita – ¡Son los hombres de Beau Corona!–.
Matando a cada atacante, Vik mata a todos los sujetos hostiles y justo después de librarse de los enemigos, de manera repentina aparecen los hombres del rey para y con el único fin de robar una parte de la mercancía y hacer la limpieza del lugar, el cual para fortuna de los hombres de John casi se les empieza a salir de las manos, de no ser por el hecho de que algunos sujetos que consiguieron huir, se llevaron una gran parte de la mercancía.
Vik sabiendo que están rodeados, logra escapar a hurtadillas y como puede, sabiendo que al menos lo consiguió.
Durante la huida, logra subirse a uno de los carruajes; consiguiendo defenderlo hasta el destino que es ni más ni menos que el lugar de reunión de John, y su aparente residencia.
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Regresando a su hogar y teniendo en claro que debe resguardarse; antes de entrar a su mansión, verifica su correo como es costumbre.
Una vez que entra a su mansión y abre el sobre, este tiene un mensaje, que por un momento cree que se trata de John, pero se trata de un mensaje de Beau, el cual indica: "Beau Corona: Vik, viejo amigo... Te estaría agradecido, si me ayudaras una última vez, por favor. Tuve un problema hace poco, necesito que me vengas a visitar…".
Dando por hecho que fue atacado por los hombres del chico de Corona, Vik decide que después de descansar, ira a ver a Beau, aunque duda que los hombres del chico lo hayan reconocido, aún así no le da importancia.
Terminando así este capítulo.
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