BLITZKRIEG CONTRATACA
Unas horas (bastante tiempo) después, Vik a través de su correo, le terminan solicitando su presencia a la residencia de Alucard, debido a un mensaje emitido por su amigo Runeard.
Al presentarse ahí y entrar al lugar; de una de las habitaciones, North aparece y corre hasta el trigueño para posteriormente abrazarlo con toda su corpulencia – ¡Ven aquí, camarada!–.
Al sentirse apretado hasta los huesos, Vik le dice con un tono adolorido y jadeante – ¡¿Qué haces aquí?!–.
Apretándolo a tal punto de que no lo deja respirar, North decide soltarlo rápidamente y al instante informarle con una sonrisa juguetona – He oído que va haber una fiesta, así que he traído unos juguetes...–.
Mostrándole North, unos cuantos explosivos que están dentro de una bolsa; Vik ignora dicho armamento y en su lugar, decide preguntarle – ¿Dónde está Runeard? Supe que dio un comunicado aquí…–.
Ante la mención de Runeard, North se agarra la barbilla y le dice con halagó – No lo conozco a ese chico... Pero, menciono que yo estaba en tus contactos, Vik–.
Mirándolo de manera detenida a North, no consigue formularle una pregunta debido a que en ese instante, aparece, Alucard, pronunciando mientras viene acompañado de Runeard – Aquí esta... El señor Viktor Westergaard, el payaso que necesita nuestra ayuda– ante la cuestión, Vik se queda con la boca abierta y luego de eso dice – ¿Qué?– no respondiéndole la cuestión, Alucard opta por preguntarle – ¿Ya te ha salido algo de pelo, torpe? Ven aquí, Vik. Tú hermano, hombre. Al menos uno de nosotros tiene algo aquí arriba y mucho aquí abajo–.
Mientras Alucard toma a Vik como si fuera su más acérrimo y fiel camarada, decide el trigueño preguntarle, en tanto Runeard se colocaba sus manos en su cintura y le daba una miraba con cierto aire de arrogancia – ¿ya están listos, chicos?–.
Volteando Vik su cabeza en dirección hacia, Runeard, rápidamente North se dirige hacia él y le termina diciendo con un titubeo – Eh, Runeard. Ven aquí, hombre– dándole un abrazo tan fuerte; no dura mucho tiempo para que en ese instante Runeard le termine preguntando con una ceja inclinada a Vik – ¿Qué hay, colega?–.
Separándose de Alucard, Vik rápidamente camino hasta Runeard y North, en tanto conciliaban su amistad.
Sonriéndole Runeard como si North fuera su pareja, este último le comenta con una sonrisa elegante – Esos nobles de mierda van a mandarnos al carajo, pero hemos conseguido reunirnos aquí para joderles la fiesta–.
Ante la información, y sabiendo sobre lo acontecido hace poco, rápidamente Vik aparta del abrazo a North y Runeard, y al instante le pregunta de forma simple – ¿Dime qué se hará?– mirándolo con un tono entre burlón y nervioso, Runeard le dice – He buscado ayuda y creo que la tengo–.
– Si, por una vez creo que lo has conseguido– comprendiendo lo dicho por el pelirrojo, Vik le responde, en tanto asienta con la cabeza y mostrándole una mirada sería, pero con la boca evidenciando una sonrisa.
Mostrando confianza ambos, Vik coloca su mano en el hombro de Runeard, mientras le sugiere – ¡Que empiece el baile!– dándole Runeard una sonrisa y repitiendo lo que dijo Vik.
Dándose una ligera vuelta para ver a sus camaradas, en ese momento ambos hombres les dan la aprobación para ir y consolidar el plan: matar a algunos nobles molestos y ligados a Weselton y Pitch Black.
{-}
Mientras abandonan la residencia de Alucard, Vik le menciona a Runeard – Deberíamos desplegarnos y cubrir todo el terreno que podamos– en tanto caminan hacia sus fieles corceles, Runeard le dice algo relajado – Espera. Para esto, necesito artillera de verdad...–.
Volviendo al edificio, y mirando Vik, algo atónito su regreso; el mismo trigueño se queda confundido ante lo sucedido.
Al volver, Runeard sube a su equino y continua con su comentario – Hola, Sra. Ballesta. "B" de "Asesino de locos" por supuesto– riéndose un poco y dándole la orden de avanzar, Runeard corre lo más rápido que puede en su caballo.
Observando como su amigo se alejaba, Vik rápidamente monta a su caballo y al instante logra en unos cuantos segundos, alcanzar a Runeard.
Al situarse de su lado derecho, y avanzando lo más rápido que puede.
En tanto avanzan, Vik se gira y en ese instante se da cuenta de que Alucard y North también estaban preparándose para el ataque.
{-}
Con su cabalgata durando unos cuantos minutos hasta llegar a su destino.
Ahí en el sitio que era ni más ni menos, una residencia de un estilo, tipo mansión, Runeard le termina preguntando a Vik – ¿Ya hemos llegado? ¿Por qué tardamos tanto?–.
Burlándose como siempre, Runeard sin más que agregar, desciende el primero de su caballo.
Al bajar de su corcel y acercarse al sitio, unos cuantos hombres intentan detenerlo, pero Runeard desenfunda su ballesta y comienza a atacarlos.
Viéndose Vik, en la forzosa necesidad de también defenderme y ayudarlo, desciende de su caballo y rápidamente se une al ataque.
Mientras se defienden, llegan al lugar North y Alucard con unos cuantos individuos como aliados; iniciando así una pequeña batalla en el sitio.
Estando Vik a lado de Runeard, rápidamente el primero logra escuchar de parte del pelirrojo – Yo soy Runeard Arendelle, ¡saludo a mis fans!– en tanto descargaba las flechas de la ballesta contra sus enemigos.
Mirando perplejos el como huyen despavoridos sus enemigos debido a que iban perdiendo considerablemente, Runeard decide ir detrás de ellos – Vamos, Vik. Ya se están retirando– animándose para seguir con la carnicería, añade mientras el trigueño iba detrás de él – Amigo, ¡Somos los mejores! Vamos a seguir pateando culos. ¿Has visto cómo los hice pedazos? ¡Soy el noruego que asesina en todos lados! ¡La Mano Negra!–.
Runeard mientras logra mostrar su perfecta sonrisa a través de una sonora carcajada, es interrumpido por Vik, el cual le dice con un poco de enfado – Tú eres el idiota. Y ahora cállate–.
Reiterándole lo fuerte y valiente que es, Runeard le termina insistiendo lo mucho su fortaleza con lo siguiente – Soy Runeard "Arendellerator"¡Nada puede hacerme daño! ¡Con Runeard Arendelle van a alucinar hasta reventar!–.
Señalándose de manera arrogante, y volteando a ver a Vik, le dice – Les hemos pegado más palos que a una esfera. Busquemos otro lugar donde sacar ventaja. ¡Vamos!–.
Estando completamente animados ambos hombres, ambos corren hasta sus corceles, y nuevamente los montan para realizar un nuevo ataque en otra área del enorme sitio.
En tanto cabalgan y no soportando su comportamiento juguetón, rozando con lo cariñoso, Runeard le termina diciendo mientras irrita a Vik – Eh, camarada. Esto es divertido– volviéndose a carcajear como si nunca hubiera un mañana, Vik se ve en la forzosa necesidad de interrumpirlo y replicarle – De momento hemos tenido suerte. Y deja de hacerte el capullo... "Runeardtor"–.
Girando Vik sus orbes por el fastidio, escuchando en ese instante y mientras se dirigen a toda velocidad al sitio donde nuevamente atacarían, la voz de Runeard contraataca de manera arrogante y presumida – He matado a más que tú. Debería ser yo el jefe del equipo–.
Molestándose el trigueño un poco, por su comentario, rápidamente le dice Vik con un tono agresivo – Me importa una mierda–.
Casi estando a punto de molerlo a golpes a Runeard, Vik no lo consigue debido a que llegan a su destino y comienzan con un nuevo ataque.
– Vamos por ellos– termina exclamando Runeard mientras corre con todo el ánimo del mundo, a luchar.
Después de ganarles de manera provechosa y beneficiosa, Runeard le informa en tanto nuevamente veía a los cobardes enemigos huir – ¡Mira como corren! ¡Ja, ja, ja!– riéndose a los cuatro vientos Runeard, Vik le contesta incrédulo – No me lo puedo creer. Estamos ganando–.
Sabiendo que sus aliados contactados también estaban ganando en el anterior sitio, Runeard le exclama tan alegre como un niño a Viktor – ¡Lo hemos conseguido entonces! ¡Hemos ganado!– agregando mientras lo abraza a este último y este mismo intenta zafarse – ¡Sí! Pitch Black y Weselton ya me la pueden chupar y jalar. Y creían que iban a acabar como nosotros...–.
Conociendo de antemano su traición de los mencionados, Vik se termina sonrojando mucho al saber que Runeard y él lo habían conseguido.
Casi habiendo reducido a los hombres de Weselton y Pitch Black.
– Esto aún no se ha terminado– le informa Vik a Runeard, mientras lo separaba del abrazo.
Al observar todo el caos en su posición, Vik dirige su vista hacia Runeard, quién habiendo llamado a su corcel y montándolo, y listo para abandonar el lugar, le dice como última cosa – Están acabados. Deberíamos darles el golpe de gracia. Y resulta que conozco al hombre que puede hacerlo–.
Retirándose del lugar rápidamente mientras se despide y sabiendo lo valiente que había sido, vislumbra Vik su ida como un claro signo de victoria.
Obviamente sabiendo ambos hombres que esto no había acabado del todo.
Al retirarse, Vik se entera a través de una noticia de que North y Alucard ya habían también concluido.
No teniendo más que hacer, Vik regresa a su mansión.
{-}
Como era costumbre, termina verificando su correo solo para encontrarse con un mensaje de Matthias que decía lo siguiente: "Matthias: ¡Amigo!, Te necesito, Vik... Te necesito más que nunca. Ven a verme al teatro...".
Conociendo de antemano la ayuda que le había dado, Vik no podía negarse a irlo a ver al hombre de color, nuevamente.
Pero para eso, debía descansar, teniendo un largo día.
Terminando así este capítulo.
{-}{+}
Notas del autor:
Hola lector, nuevamente con ustedes.
¿Creían que me había olvidado de este fic? Claro que no, simplemente que ya no tenía mucho interés en esta historia, aún así, les publico los últimos capítulos de este fic.
Ya solo quedarían 3, espero publicarlos pronto.
Sin más que agregar, me despido y hasta pronto.
