SALCHICHA SALCHICHONA

Después de haber descansado como era debido, Vik no olvidaba ir a ver a Matthias, el cual urgentemente le pedía que lo visitará.

Al llegar al teatro, Vik se encuentra con Matthias delirando este último mientras estaba bebiendo alcohol – Adiós, fiel camarada... El fénix debe arder antes de resucitar...– termina diciendo con un tono agridulce y añadiendo – Así es la vida...–.

Una vez que Vik se le acerca y lo saluda, Matthias lo voltea a ver – Eh, Matthias, ¿te pasa algo?– le termina preguntando sin dudarlo.

Mirándolo el hombre de color al trigueño con cierto aire incómodo, le dice – Amigo, ¡quiere liquidarme!–.

Dubitativo ante su evidente miedo que tenía el hombre, Vik le pregunta, quién era quién lo quería matar – ¿Quién?–.

Un tanto tembloroso y acercándose de manera desagradable; incluso aferrándose al trigueño, Matthias le responde – Pues Weselton...–.

Incapaz de darle cabida a lo semejante que intentaba hacer, Weselton, Vik le pregunta a Matthias con una ceja inclinada – ¿Y por qué?– cayéndose al suelo; el hombre de color le confiesa mientras parecía alardear por su embriaguez – Porque te he puesto en contacto con John. Dice que soy un traidor–.

Ante la acusación de parte de Weselton, Vik no pude evitar pensar en lo despiadado que es Weselton y el daño que había hecho.

Negando que lo dicho por Weselton haya sido cierto, Vik lo cuestiona a Matthias con – Guau, espera, ¿Traidor?–.

Estando el trigueño aún con la ceja inclinada, Matthias lo mira y sin ningún preámbulo le dice asintiendo – Sí, y desleal–.

Ayudándolo a levantarse del suelo, y una vez estando de pie, Matthias continúa con – Así que debo preparar algunas cosas. Mañana me reuniré con otros de la guardia real… Exiliados en pocas palabras–.

Asintiendo Vik ante las palabras del joven hombre de color, rápidamente Matthias coloca su mano en el hombro del trigueño y le pide mientras casi estaba cerca de volverse a caer al suelo – Ayúdame, amigo… Los hombres de Weselton llegarán en cualquier momento, lo sé–.

Debatiéndose Vik entre dejarlo solo o quedarse, rápidamente le dice con confianza – Yo los contendré. Tú tendrás que huir sin mirar atrás–.

Sonriéndo ante la indicación, Matthias le da un abrazo, en tanto le termina respondiendo de manera respetuosa – De acuerdo–.

Corriendo a su habitación que tenía dentro del teatro por sus cosas, Matthias cierra la puerta mientras Vik se esconde para acabar con los enemigos de Weselton.

Teniendo Vik como misión, no dejar que los matones de Weselton registren el lugar y descubran que Matthias aún no se ha ido.

Al llegar los matones y dispuestos con acabar con la vida de Matthias, Vik aparece y los termina matando a cada uno de los malvados sujetos, con una ballesta.

Muriendo los matones, Vik, de forma espontánea descubre que Matthias ha sido descubierto.

No dándole una explicación lógica, el porque fue descubierto, Vik se encamina a salvar a Matthias, habiendo huido este último al escenario del teatro.

Vik al llegar al lugar, consigue matar a los enemigos, uno a uno y sin tentarse en lo más mínimo.

Después de haberse escondido infructuosamente, Matthias recibe una amenaza, mientras Vik lo ayudaba a escapar en una diligencia – ¡Vas a morir, traidor!–.

Observándolo Vik, por un momento, y percatándose de que Matthias intentaba mostrarse valiente, este último, se levanta de su lugar en donde estaba sentado y le responde al individuo que lo termino amenazando con – ¿Traidor? Soy más honroso que tú, mi amigo ¡Y los voy a matar a todos, hijos de puta! ¡Vik, ayúdame!–.

Manteniéndose en la diligencia, emprenden la huida del sitio, en tanto, Vik y Matthias empiezan a matar en el camino a los hombres de Weselton.

Vik y Matthias vencen a los hombres del mencionado sujeto malvado, en un abrir y cerrar de ojos.

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Llegando al lugar concretado y después de haber descendido de la diligencia para acabar con los molestos enemigos, ambos hombres vuelven al vehículo para refugiarse.

Mientras dirige Vik el vehículo, Matthias le pronuncia acerca del arma que tiene – Esta arma me hace sentir tan fuerte–.

No quitándole un ojo al camino con el fin de despistar a los enemigos, Vik le informa a Matthias – Nos limitaremos a ir a este lugar de reunión, pero primero hay que deshacernos de estos hombres–.

Con el informe dado, Matthias, agrega en tono de burla – Y después podemos hacer un trío, con mi novia–.

Sorprendiéndose con el bufonesco comentario de Matthias, Vik le dice después de unos segundos, un simple – No–.

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Al lograr despistar y eliminar a los enemigos, y volver al lugar acordado, asimismo bajando del vehículo, ambos hombres se dirigen al interior del recinto.

Pensando que los habían despistado a los enemigos, ambos hombres intentan huir de los hombres de Weselton, a pie.

Mientras huyen, en el camino, Matthias le comenta con haraganería a Vik – Todo ese puto rollo... Estaré encantado cuando mi chica me venga a ver–

Al verse rodeados, ambos individuos toman un atajo.

Los hombres de Weselton empiezan a dispararles desde los caballos, comenzando así la persecución hacia ambos hombres.

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Consiguiendo huir con éxito después del tiroteo que hubo en su contra, Matthias y Vik despistan a los perseguidores.

Al perder a los perseguidores, en tanto daba un suspiro, Matthias le dice al trigueño – ¡Mierda! Ooh, desearía que mi novia estuviera aquí para follar–.

Tranquilizándolo por la aparatosa situación, Vik le termina diciendo con calma relativa – Eh, tranquilo–.

Una vez lo deja el trigueño, en el lugar acordado, Matthias finaliza con – Gracias por cuidarme. Nos vemos pronto, Vik…–.

Despidiéndose del mencionado, Vik le corresponde su despedida, y luego de eso empieza a caminar para su próximo trabajo.

Terminando así este capítulo.

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