EL FINAL ESTÁ CERCA
Después de ayudar e ir a dejar a su amada y a su hijo, Vik decide ir a la residencia de John.
Al llegar es visto al instante por el mismo John, quién una vez que lo ve, exclama sumamente emocionado – ¡Vik Westergaard! ¿Estás listo?– ante la interrogante, Vik, de forma inmediata y elidiendo su pregunta, le termina preguntando otra cuestión – ¿Qué pasa, John?–.
Negando de forma juguetona con el trigueño, el mismo John le declara – Es hora de que vengues la casi muerte de tu hijo y la de tu mujer y le desmontes todo el negocio a los idiotas de Black y Weselton. ¿Quieres café, chico?–.
Ante lo último y ofreciéndole un poco del mencionado líquido, Vik lo rechaza – No– respondiéndole esto último.
Observado de manera furtiva y para nada interesante su negación, John le dice con alegría – Bueno, yo sí–.
John una vez que toma una taza y se sirve el café que trae en un jarrón en la mano y se bebe algo de su aromática y deliciosa taza de café, agrega en ese momento – Ah, Dios. Me agrada. Mis espías me lo han contado todo. Éste es el plan. La guardia real acaba de recibir unos nuevos armamentos de combate. Por otro lado, Weselton cree que es intocable porque nadie le puede entrar por tierra. Así que...–.
Antes de siquiera concluir, Vik lo interrumpe a John con su argumento, sugiriéndole – ¿Qué tal si me cuelo, robo el arma de la guardia y lo uso para atacarlo?–.
Prendiéndosele el foco y chasqueando, John le replica con afirmación – ¡Je je je! ¡Si señor! Será pan comido, pero necesitarás ayuda. ¿Qué hay de Quentin? Él sabe usar un arma como esa...–.
Recordando a su conflictivo amigo, Vik le responde con lo siguiente – No, gracias. Ya sé... North. Un colega mío–.
No sabiendo a quién se refiere, John se levanta en hombros y le dice como última cosa antes de dejarlo ir y despedirse de Vik – Estupendo. Ve a buscarlo–.
– Muy bien– le responde, Vik.
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Vik una vez que abandona y sale de la mansión en busca de North, decide subirse a su caballo y dirigirse al sitio donde cree que estará.
Una vez que lo encuentra "charlando" con unas cuantas personas tan alocadas como él, decide Vik hablarle sobre lo que hará.
Debido a que estaba lidiando con unos malandros, North es ayudado por Vik, quién una vez que los elimina a los malandros, le dice – North... No sé que decirte. Voy por Weselton. No te pediría ayuda si no la necesitara, pero es que la necesito. Hay un arma de potencia cercana al fuego en la base. Si pudiera hacerme con ella...–.
Escuchando su solicitud de ayuda, North le comenta – Necesitas una distracción... Y yo tengo todo lo que necesitas–.
Tomando sus caballos y dirigiéndose al almacén que es del mismo North, ambos suben a la diligencia de este último, para así, dirigirse a la base militar de la guardia real.
Durante el camino, North le dice en forma de agradecimiento e incredulidad – Uf... no me puedo creer que tuvieras un hijo. Lo siento, Vik... Ella es una buena chica... Una buena mujer para ti, supongo y por lo que veo–.
Ya una vez en la base, ambos chicos bajan de la diligencia y se dirigen a tratar con los guardias de la zona – No pensarás en hacer ninguna tontería, ¿verdad?– le termina preguntando, Vik a North, contestándole este último con – Nos vamos a meter en una área militar y llevo a un ciego que se hace en los pantalones, ¿Existe alguna tontería mayor? No te preocupes por mí, no te preocupes–.
En eso provoca que antes de entrar; prepare su diligencia con unos explosivos.
Dándole la orden de avanzar a los caballos.
En pocas palabras, North estrella su diligencia contra la base militar causando una distracción.
– ¡Heeeeelena! ¡Yijaaaaaaa! ¡Chúpense esa!– exclama muy victorioso, North, cuando logra causar la explosión.
Una vez que Vik observa la explosión y corre por el arma mientras los guardias están distraídos, se encuentra con lo imprevisto: Un arma tipo cayado, el cual le termina permitiendo congelar a unos cuantos soldados y guardias.
Librándose definitivamente de los obstáculos y enemigos, Vik abandona el lugar, rápidamente y en compañía de North.
Teniendo que esconderse y separarse, Vik llega a su mansión pero North se retira a un camino desconocido, siendo su última vez que lo verá.
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En su mansión, Vik recibe su última carta.
Revisándola en su buzón, la cual es de Gothel, está dice: "Gothel: Es hora de que tú y yo ajustemos cuentas. Nos veremos muy pronto Viktor...".
Una vez que ya revisa el mensaje, Vik decide retirarse a ir a visitar a John, para el último trabajo.
Terminando así este capítulo.
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Notas del autor:
El último capítulo falta, espero publicarlo pronto.
Y bien, nos leemos pronto, cuídense mucho y que estén bien.
