-Bueno chicos, ¡Espero les guste lo que tengo planeado para hoy!- decía un pequeño koopa, de cresta multicolor, una bufanda de rayas naranja, y unos ojos más chuecos que Palanca de Joy-Con, este era Lemmy Koopa, mejor conocido como "Lemmy: El Príncipe Payaso", pues este pequeño amigo amaba con todo se ser, cualquier cosa lo relacionada a las artes circenses, siendo su más grande afición, por lo que muy a menudo, este pequeñin solía escapar del castillo de Bowser para irse a una de las aldeas cercanas y ahí realizar un espectáculo callejero para todos los Koopas, Shy Guys o Goombas que pasarán por ahí.

Sus rutinas por lo general consistían en realizar acrobacias imposibles sobre su amada pelota, y también diferentes trucos de destreza: ya sea hacer trucos de magia sin necesidad de ocupar su varita; elaborar animales con globos para regalarlos a los niños; ejecutar el acto del traga fuego, y ya que el no podía producir llamas con el hocico como Bowser o Ludwig, era un truco que le gustaba mucho hacer; y finalmente, desempeñar sus habilidades de malabarismo, usando todo tipo de objetos para poder hacer esto, ya sean inofensivas pelotas, o lo que a estado practicando últimamente: Usar como mínimo 3 cuchillos de cocina.

Por lo que ahí estaba el, en la plaza de la aldea, llevando a cabo sus malabares, manteniendo el equilibrio sobre su pelota mientras los espectadores miraban con asombro lo que era capaz de hacer, más teniendo en cuenta que Lemmy tenía los ojos completamente desviados, por lo que a vista de todos, el pequeñin podría fallar en cualquier momento, sin embargo, eso nunca llegó, logrando terminar su acto sano y salvo, atrapando cada uno de sus cuchillos con extremo cuidado, finalizando con una reverencia hacia sus espectadores, quienes al ver cómo el Koopaling logro realizar tal azaña, enseguida se pusieron a aplaudir, incluso unos le estaban arrojando flores, cosa que llenaba de alegría al enano, el estaba más que contento de ejercer este hobby y que esto alegrará el corazón de las personas que lo veían.

-Bueno, el espectáculo termino por hoy, ¡pero no se preocupen que la siguiente semana volveré con más!- dijo animado, bajando de su pelota para hacerla desaparecer usando su varita, junto con el resto de su equipo de payaso.

-Oh señor, usted es increíble, ¿como es que hace eso?- pregunto un Shy Guy acercándose a él.

-Pues, en parte, porque mi pequeño cuerpo me ayuda en mucho, al parecer mi masa corporal es ideal para poder realizar todo eso- respondió el Koopaling. -y por otro lado, la práctica- mueve su varita como si fuera bastón en desfile.

-Vaya, eso suena genial- dijo uno de los koopa troopas que había en la audiencia.

-Si, ¡usted debería estar en un circo!- dijo otro, siguiendo con los elogios.

-¡Asi es!, ¡Lo merece!- continuo un Goomba.

Todos en el lugar estaban apoyando la emoción, completamente de acuerdo en que Lemmy debería ejercer este Hobby de forma profesional, sin embargo, el Koopaling en lugar de sentirse feliz, esto lo ponía triste, pues por más que el quisiera, no podría formar parte de un circo. Por un lado, el seguía ayudando a su padre Bowser en muchas cosas, tanto en planes malvados como en labores más normales en el castillo, y era algo que le gustaba hacer sin quejarse. Por el otro lado, y esto más reciente, era lo que Kamek le había mencionado a el y a sus hermanos, que no debían separarse, y que siempre deberían apoyarse entre todos, por lo que unirse a una carpa e irse de gira por todos los reinos, parecía ser algo improbable por ahora, por eso solo se limitaba a estos espectáculos callejeros.

-Gracias chicos... lo voy a pensar- respondió finalmente, dándole una sonrisa forzada a todos, y ya después de que se dispersaran, el pequeño solo se retiró, caminando a paso lento por las calles de la aldea, pensando mucho en lo que acababa de pasar.

El Koopaling miraba el suelo desanimado, imaginando como podría ser su vida en un circo de verdad: Con más compañeros acróbatas, usar un trapecio profesional, pintar un huevo con su propio diseño de payaso, o lo mejor de todo, alegrar el corazón de docenas de personas que lleguen a ver sus actos, todo eso y mas era lo que llenaba de emoción a Lemmy, pero a la vez, se sentía completamente mal, por verlo como algo lejano, algo que no podría conseguir por su situación actual, simplemente, el lo veía como algo improbable... pero no imposible.

Al cabo de unos minutos, el Koopaling logro regresar a casa, caminando aún cabizbajo, pero a demás de eso, cansado por el camino de regreso, ya solo le faltaba tener que subir cuesta arriba para llegar hasta el castillo, el cual se encontraba subiendo un camino ondulado, debido a que estaba sobre una enorme plataforma rodeada de un lago de lava, llegar a las puertas del castillo le tomaba mucho trabajo a cualquiera, y como el no solia usar su Koopa Clown para moverse, pues todavía peor.

Por lo que ahí iba el bastante desanimado, subiendo aquel camino con dificultad, hasta finalmente llegar hasta las puertas del castillo, donde dos Hammer Bros se encargaban de Custodiar la entrada, y al ver a Lemmy, enseguida abrieron la puerta para dejarlo pasar.

-¿Como le fue en su espectáculo, amo?- pregunto uno de ellos, notando de inmediato que el Koopaling no se veía muy feliz que digamos.

-Bien Bien... cómo sea...- el pequeño solo lo ignora, y estos sorprendidos por aquella respuesta solo se limitaron a guardar silencio mientras cerraban las puertas nuevamente.

Después de un rato subiendo más escaleras, Lemmy finalmente llegó al piso donde se encontraban sus habitaciones, viendo ahí a Morton sentado enfrente de la suya, comiendo felizmente una hamburguesa, pero el Koopaling de cresta multicolor solo siguió su camino, tratando de no llamar su atención, pero pues, no le sirvió mucho.

-¡Lemmy!- el grandote se levanta y camina detrás de él. -¿Como te fue en tu espectáculo?-

-Mhhh... Morton...- el pequeño voltea, pero al ver qué su hermano tenía interés en saber cómo fue la cosa, decidió responder finalmente. -Hasta eso me fue bien, la verdad-

-Que bueno, algún día me gustaría ir- dijo con una sonrisa, aún comiendo de su hamburguesa.

-Pues... si, también me gustaría que fueras tú y los demás...- sonríe para el, ahora sin necesidad de forzar nada, pues le alegraba ver como su hermano mostraba intereses, pero ya ahí, se le ocurrió algo. -Emm... Morton Nii-Chan... ¿puedo contarte algo?-

-Si, ¿Que es?- pregunto inocente.

-Pues... ¿Que opinas de la idea... de dejar el castillo y... unirme al circo?- pregunto con algo de pena, teniendo las mejillas algo rojas, pero entonces vio como el grandullón se quedó de piedra si oír eso.

-No... ¿queee? ¿Hermanito va a dejar a hermanos y a Morton?- pregunto poniendo unos ojos de tristeza.

-Ay vamos, solo era una pregunta... no es como si pudiera hacerlo...- replicó Lemmy, tratando de calmarlo.

-Pero... ¡No quiero que te vayas!- Morton toma a su hermano entre sus brazos y lo abraza. -¡Chicos! ¡Lemmy se quiere ir!-

-Espera, ¡Noooo!- el enano trata de poner en práctica sus habilidades de escapista, pero no podía safarse de los enormes brazos que lo rodeaban.

Al oír el escándalo, todos salieron de sus habitaciones, incluyendo Bowsy quien estaba jugando Mario Kart con Larry, encontrándo como el par de Koopalings estaban ahí en en medio.

-Hey ¿que ocurre aquí?- pregunto Ludwig, acercándose a ambos.

-Lemmy dijo que se quería ir del castillo- respondió Morton, con ojitos tristes, y con su hermano entre los brazos.

-Espera, ¿¡Que!?- pregunto Iggy acercándose también, ahora para tratar de quitarle a Lemmy de los brazos a Morton, y cuando por fin lo consiguió, lo primero que hizo fue sacudirlo con fuerza. -¿¡Cómo que te vas!?-

-Ayayayayay ¡Yo nunca dije eso!- respondió el pequeño finalmente, tratando de apartarse de los brazos de Iggy, esta vez con más excito, aterrizando en el suelo para retroceder, pero noto que estaba rodeado, todos sus hermanos estaban ahí, no tenía escapatoria.

-¿Entonces de que rayos habla Morton?- pregunto Jr, también queriendo saber que estaba pasando.

-Si, Ya sabes que el no miente nunca, ¿porque diría algo así?- continuo Roy, colocandose a un lado de su hermano menor.

-Vamos, ¿que ocurre?- pregunto Wendy mirando a Lemmy. -¿Porque te querrías ir?-

-Yo...- al sentirse con mucha presión encima, el Koopaling suspira algo agitado, hasta que no lo soporto más. -!Quiero unirme al circo!- Al decir esto, todos se quedaron paralizados, notando como su hermano de colores tenia una mirada de frustración e su rostro. -Solo le pregunté a Morton... que que pensaba si me iba, no lo decía como si lo fuera a hacer... igual no puedo...-

-Pero... ¿porque?- pregunto Larry dando un paso al frente.

-Estoy... Cansado de mis actos callejeros, me gustan, pero quiero probar hacer algo diferente, algo más profesional, y bueno, se me ocurrió la idea de ir al circo... pero Kamek nos dijo que no debíamos separarnos, que debíamos estar juntos... Ya no se que hacer...- respondió abrazándose a si mismo, sintiéndose abrumado por la situación, dejándose caer de trasero contra el suelo al sentir sus piernas temblorosas.

-Pero Lemmy... Kamek también dijo que debíamos apoyarnos... y si quieres ir a un circo... ¡Nosotros estamos aquí para apoyar eso!- respondió Ludwig, acercándose a su hermanito, colocando una garra bajo su mentón para levantarlo y lo mire a los ojos.

-Si, sería contradictorio de nuestra parte- dijo Iggy, dándole la razón a su hermano mayor. -Tu siempre soñaste con eso, ¿quien seríamos nosotros si impidieramos que tú sueño se cumpla?-

-¿L-lo dicen enserio...?- pregunto Lemmy al escuchar esa respuesta, esto junto a la mirada que Ludwig le daba, eso demostraba confianza, aquella que lo hacía creer de corazón en ellos.

-Ven, arriba- Ludwig toma la mano de Lemmy y lo ayuda a ponerse de pie de nuevo. -Lo decimos muy enserio, y estoy seguro de que todos aquí están de acuerdo en que, si tú quieres seguir adelante con tus metas, no podemos hacer nada más que darte nuestro apoyo, ¿verdad?- mira hacía atrás, dándole la palabra al resto de sus hermanos, y en efecto, todos ellos respondieron de forma positiva, aunque Morton fue el único que no estaba seguro, pues no sabía que responder al respecto, debido a que no quería que Lemmy se alejara.

Lemmy solo sonrió, al ver cómo sus hermanos estaban a favor de su decisión, al menos la mayoría, lo que lleno al pequeño de alegría, pero ya ahí recordó el otro punto que lo detenía también.

-Y... ¿que haremos con Papá?... ¿que opinara de todo esto?... Si hace otro plan malvado, y no estoy aquí... El no podrá contar conmigo... Yo no quiero defraudarlo, quiero seguir aquí para ayudarlo...- decía volviendo a bajar la mirada.

-Lemmy, mi padre no a planeado nada en estos meses, y no parece que tenga alguna idea para el futuro cercano, pero de igual forma, estoy seguro de que el también te daría su apoyo- respondió Jr, tratando de subirle el ánimo a Lemmy.

-¿Seguro? ¿y si se enoja?- pregunto nuevamente, sintiéndose abrumado una vez más.

-Bueno... El no es nuestro padre como tal, simplemente somos su hijos adoptivos, y mas encima, tu eres mayor de edad, ¿no?, tienes derecho a tomar tus propias decisiones- dijo Wendy, dando un paso enfrente. -Si quieres irte, el tendrá que respetar eso-

-Y también, si papá Bowser necesita ayuda en otro plan, nos sigue teniendo a nosotros- respondió Roy. -Tu serás irremplazable, pero mínimo nosotros 6 podemos seguir en lo nuestro-

-Asi es, el chiste es que puedas tener libertad, es tu derecho- afirmó Iggy, con unos brillos en sus ojos.

-Mhhh bueno... si ustedes lo dicen- El Koopaling pequeño suspira, acariciando su brazo con una garra. -G-gracias chicos... pero no sé preocupen, al menos ahora no tengo mucha necesidad de irme...- camina a su habitación, ya sin ganas de hablar más del tema, cerrando finalmente la puerta con algo de fuerza, dejando así un ambiente bastante denso por la tensión.

Todos en el sitio no sabían que hacer o decir, se miraban entre ellos con una sensación de extrañes, era raro, ver cómo Lemmy, el más alegre del grupo, se veía tan decaído y triste, claramente tenían que hacer algo por el, pero... ¿Que?

-Este... ¿Alguien tiene alguna idea...?- pregunto Larry, el primero en romper el silencio.

-Bueno, lo único que se me ocurre es... Decirle nosotros mismos a Papá lo que Lemmy siente- respondió Wendy, colocando una garra en su cintura. -Uno de nosotros tiene que decírselo y tratar de explicarle la situación-

-Zafó- dijo Bowsy dando un paso atrás.

-No empieces- Roy lo trae de regreso. -Estamos todos en esto- lo deja cerca, recibiendo un pequeño gruñido del príncipe.

-Mmmh... No, miren, Lemmy tiene que decírselo, que sus propias palabras se lo haga saber- sugirió Iggy, pensando que sería lo mejor.

-¿Estas seguro de eso?- cuestionó Wendy, empezando a sentirse preocupada.

-De hecho no es mala idea... pero, sé cómo podríamos mejorarla- dijo el mayor del grupo, todos lo miraron con curiosidad, queriendo escuchar a qué se refería, pero este solo se los llevó a otro lugar, procurando que Lemmy no fuera a escucharlos, y así poder contarle a todos el plan que tenía en mente.

El único que no los siguió fue Morton, quien solo se quedó sentado en el suelo, con una mirada triste en su rostro, definitivamente no quería que su hermano mayor se fuera del castillo, lo quería demasiado como para permitirlo, pero, muy en el fondo, sabía que el tenía una meta, un sueño, y... empezó a sentirse mal consigo mismo, al ser el único que no apoyaba que se fuera, simplemente no quería dejarlo ir... pero tampoco quería verlo triste... Lemmy sin felicidad, no era Lemmy...

El grandullón se dejó caer de espaldas, quedando acostado en el suelo del lugar sin saber que pensar... Solo mirando su techo, considerando la idea de dejarlo seguir con sus metas, pero, no sabía si esto lo ponía más triste o que, pero si, pensar en esa posibilidad lo hacia sentir terrible, por lo que solo coloco ambas garras en sus ojos, sollozando como niño chiquito... deseando que esté momento no haya ocurrido nunca...

Continuara...