Había transcurrido la noche, ahora siendo un día completamente nuevo, por lo que todo el mundo en el castillo de Bowser tenía que iniciar sus labores diarias, incluyendo a los hijos adoptivos del Rey. Sin embargo, el Koopaling de cresta multicolor, Lemmy, era el único que no se había levantado de su cama, el pobre estaba acostado boca abajo sobre las cobijas aún tendidas, usando uno de sus brazos como si fuera almohada, y su hocico escurría saliva, era como si se hubiera acostado ahí a solo esperar quedarse dormido.

Mientras el pequeño dormía, la puerta de su cuarto empezó a abrirse con cuidado, asomándose nada más y nada menos que Larry, intentando averiguar si su hermano está despierto, y al ver qué ese no era el caso, volvió a salir para cerrar con cuidado.

-El sigue ahí, ¿entonces solo tengo que decirle que necesito su ayuda cuando despierte?- pregunto el Koopaling celeste, acompañado de su hermano mayor, Ludwig.

-Asi es, ya cuando lleguen allá, Wendy e Iggy se encargan del resto- respondió este, esperanzado de que el plan funcione.

-Muy bien, entonces me toca esperar- Larry camina a una de las paredes y se sentó a un lado de ella, para posteriormente sacar del inventario una Nintendo DS original para jugar un rato.

-Bien, yo estaré cerca vigilando, cualquier cosa, me mandas una señal con tu varita- el Koopaling mayor se aleja del sitio, dejando a Larry completamente solo en este sitio.

Pasó un rato, como unos 20 minutos, en los cuales, Larry empezó a escuchar actividad adentro del cuarto de Lemmy, no era muy silencioso que digamos, por lo que, parece que el sujeto en cuestión estaba listo.

La puerta de la habitación se abrió, dejando ver a un Lemmy con los ojos entre cerrados, con un poco de ojeras y una mancha de saliva a un lado de su mejilla y sobre el brazo que uso como almohada, se veía cansado más que desanimado.

-Mhh... oh, ¡hola hermanito!- Larry se acerca a él, tratando de no verse sospechoso.

-Buenos días- respondió dándole una sonrisa leve, mientras se limpiaba la mancha de la mejilla.

-Este oye Lemmy, necesito que me ayudes en una cosa- Larry se para enfrente de su hermano, dando inicio al plan de Ludwig.

-¿Si? ¿y que es?- el pequeño solo lo mira, prestando atención a lo que tuviera que decirle.

-Pues, encontré una cosa del otro lado del castillo, y me gustaría que le echarás un ojo- camina hacia las escaleras.

-¿Ooook? Preferiría un poco más de contexto, pero está bien- Lemmy solo lo sigue, sin sospechar de algo relacionado a la noche anterior, quizá olvidaron el tema por la paz, pensó el. Ya cuando llegaron al lugar que Ludwig le indico a Larry donde el sería el asunto, un pasillo largo con varias habitaciones, siendo una de ellas la única con la puerta abierta. -entonces... ¿Que me tenías que mostrar?-

-Pues...- Larry solo sigue caminando, hasta llegar a esa puerta, adentro no parecía haber nada realmente.

-¿Es aquí?- Lemmy se asoma a la habitación, pero entonces sintió como Larry le había empujado, provocando que cayera adentro de la habitación. -Hey, ¿que demo...?-

-Perdón- Larry retrocede, y en eso, Roy y Wendy aparecen, cerrando las puertas de aquella habitación, dejando a Lemmy encerrado ahí.

-Hey, ¿que hacen?- el Koopaling se levanta del suelo, pero entonces se dio cuenta de algo, pues no estaba solo adentro del lugar, pues en el rincón se encontraba nada más y nada menos que el Rey Bowser, un poco confundido de lo que hacía pasado. -Ay...-

-Hijo, me dijeron que tenías algo que decirme, y me pidieron que viniera aquí para que habláramos, ¿está todo bien?- pregunto el Koopa agachándose en el suelo para estar más cercano al Koopaling enano.

Fue entonces cuando este supo lo que estaba pasando, sus hermanos habían preparado todo para que el estuviera solo con su Papá y pudieran hablar sobre lo ocurrido anoche, ¡esto no puede ser posible!.

-Emmm... Yo, no lo se... no se si estoy listo para eso...- Lemmy no sabe que decir, esto realmente es algo repentino para el, no esperaba que así tuviera que contar las cosas.

-¿Porque? ¿pasa algo malo?- pregunto Bowser, queriendo saber porque estaba así.

-No, no es eso... o quizá si... pero, solo, no pensé que... fuera el momento...- Lemmy suspira, acomodando sus ideas, juntando algo de valor para decir la verdad. -Papá... Quiero unirme a un Circo...- voltea a verlo, con unos ojos de tristeza.

-Oww ¿Es enserio? y, ¿porque tanto problema con eso?- pregunto el rey una vez más, sabiendo que Lemmy era alguien que adora todo lo relacionado a este tipo de arte.

-Pues, que no quiero dejar el castillo, no quiero abandonarte ni a ti, ni a mis hermanos, ni a Kamek... siento que les voy a hacer mucha falta si no estoy...- respondió finalmente, tomando asiento en el suelo.

-Hijo... no hay porque sentirse así, se lo mucho que te gusta el tema del circo, por lo que... ¡Sería más que perfecto que pudieras ir!- le da una sonrisa, mostrando todos sus colmillos, con una mirada de ánimo en sus ojos.

Lemmy entonces levanto la mirada, viéndolo directamente. -Pero, y ¿si haces otro plan de secuestro? ¿Que harás si yo no puedo ayudarte?-

-Valoro mucho toda tu ayuda, tus ataques con pelotas son interesantes, y me alegra que hayas formado parte de mi ejército... pero no puedo tenerte atado por siempre, ¿Tienes una meta? ¡pues corre hacia ella!- decía Bowser con más seguridad, tomando a su hijo entre sus garras para levantarlo. -Yo, tus hermanos, Kamek y todos los guardias estamos para apoyarte en esta desición, no vayas a desaprovechar eso~-

Lemmy miraba a su padre con sus ojos empezando a humedecerse, para después formar una sonrisa en su hocico, dando un salto hacia su padre para darle un fuerte abrazo. -¡Gracias!... ¡Muchas gracias!-

-No es nada- Le corresponde el abrazo, feliz de ver cómo uno de sus hijos estaba listo de dejar el nido, y perseguir ese sueño que tantos años anheló.

En eso la puerta se abrió, dejando entrar a Iggy, el cual tenía una mano atrás de su espalda. -Lemmy, tenemos algo para ti-

El Koopaling pequeño se aparta de Bowser y baja al suelo, acercándose a su hermanito. -¿Que es?-

Iggy muestra lo que tenía en la mano detrás de su espalda, y era un boleto de tren, el cual se lo termino entregando a Lemmy. -Parece que el Circo está actualmente en el Reino Judía, así que, si quieres unirte de una vez, quizá lo mejor sería ir directamente allá-

-Oww Iggy Nii-Chan...- el enano abraza a su hermano, muy agradecido con ese detalle, perfecto para que pudiera iniciar con esto.

-No fui el único, todos ayudamos en esto- Iggy voltea a la puerta, la cuál se abrió un poco más, dejando ver al resto de sus hermanos, exceptuando a Morton.

-Oww ¡chicos!- Lemmy se emoción todavía más, posteriormente, todos entraron y ellos junto a Bowser levantaron a Lemmy, felices de ver cómo por fin, está a punto de hacer realidad sus metas, sin embargo, entre tanta felicidad, el pequeño pudo notar que Morton no estaba presente, y sabiendo como se puso anoche cuando le contó la noticia, esto era un poco preocupante... Acaso, ¿el no está de acuerdo con esto?

Pasando unos minutos, Lemmy había subido a su cuarto para empacar sus cosas, mas que nada su equipo de payaso, pero aparte de eso, unas cosas de recuerdo, como unos lentes rotos que Iggy le había regalado, una de las pulseras de Wendy, una galleta a medio comer de Larry, y una fotografía de todos juntos, la cuál, Lemmy se quedó viendo unos segundo, viendo como todos están juntos, como hermanos.~

Lemmy sonrió, para después poner la foto adentro de su maleta, ya dispuesto a cerrarla, no era mucho lo que se llevaba, por lo que no fue complicado hacerlo, ya por último, salió del cuarto, jalando su equipaje con una manija que está tenía, pero afuera del lugar, se encontraba Morton, con una mirada apenada, juntando sus garras entre si.

-Morton...- Lemmy se quedó ahí parado sin saber que decir, solo mirando a su hermano.

-Hermanito... ¿de verdad tienes que irte?- pregunto con una mirada triste, tomando las manitas de Lemmy.

-Si... lo siento, no quería que llegarás a sentirte mal... pero, esto es importante para mi- respondió manteniéndose firme, respirando tranquilo.

-Mhh...- el Koopaling grande solo se aparta, sin querer responder al respecto, solo, retrocedió hasta llegar a su habitación y cerrar la puerta.

Esto hizo que el pequeño se sintiera un poco mal, aquel sentimiento de no querer dejar el castillo estaba regresando tras aquella situación, pero tenía que ser fuerte, por lo que suspiro con sus ojos cerrados, caminando hacia las escaleras. Empezó a bajar con su equipaje, algo complicado por su pequeño tamaño, pero para suerte de el, su hermano mayor, Ludwig se hizo presente.

-¿Necesitas ayuda con eso?- pregunto agachándose.

-Si, por favor- respondió Lemmy mientras sonríe, dejando que el mayor tomara la maleta para ayudarlo. -Gracias...- suspira aliviado, pero entonces, decidió preguntarle algo con respecto a lo que acababa de ocurrir. -Oye, Parece que Morton no está muy de acuerdo en que me vaya, el aún quiere estar conmigo aquí, y bueno, se fue a encerrar a su cuarto, se veía demasiado triste...-

-Bueno, el tiene que aceptar tu desición, y si no lo hace, pues ni modo, no tiene porqué ser tu problema- respondió Ludwig tranquilamente.

-Bueno.. supongo, solo me hubiera gustado despedirme de mejor forma...- Lemmy mantiene la mirada abajo, aún desanimado.

-No te preocupes, seguro algún día podrá entenderlo, y te perdonará por haberte ido así- le da una palmadas en la espalda. -Tu tranquilo, estará bien-

-Bien, gracias, Ludwig Nii-San- le sonríe, algo reconfortado por aquellas palabras.

Finalmente los 2 llegaron hasta donde terminaban las escaleras, donde solo quedaba un pasillo hasta llegar al salón principal del castillo, y al llegar a este, Lemmy pudo ver cómo sus hermanos, su padre, Kamek y varios guardias estaban reunidos, todos ahí para despedir a este miembro tan valioso del ejército.

-Bien Hijo, el tren que te llevará al Reino Judía está por partir, por lo que, está será una despedida rápida- dijo Bowser, estando enfrente de todos, quien se agachó enfrente de Lemmy. -Eres alguien importante, diste lo mejor en estos años que estuviste con nosotros, y espero estés bien a dónde sea que vayas, de verdad te lo has ganado- le da una sonrisa calidad, acariciando el pelo de su cabeza.

-Gracias Pá- el pequeño le devuelve el gesto en forma de abrazo, uno bastante cariñoso. Después de eso, este camino hacia sus hermanos, para despedirse de casa uno, siendo Iggy el primero de todos. -Bueno...-

-¡Realmente espero no te rompas el cuello en el trapecio!- el Larguirucho lo abraza, impidiendo que tan siquiera dijera algo, llorando a chorros mientras lo estrujaba entre sus manos. -Te voy a extrañar mucho-

-Ay, lo se, yo también- le trata de corresponder el abrazo como puede, pero finalmente Iggy lo soltó y lo devolvió al suelo. La siguiente sería Wendy, quien estaba a un lado con las manos en la cintura. -Ay Wendy, creo que tus berrinches me harán mucha falta-

-Jaja... No, todos saben que no es verdad- Está solo le da un pequeño golpe en su hombro, para después darle un abrazo también. -Gracias por todo, a mí me hará mucha falta que me levantes el ánimo cuando lo necesite...-

-Tranquila, se que puede ser duro, pero seguro podrás salir adelante con eso- el le da un beso en la mejilla, y ella, pese a que no suele hacer lo mismo, esta vez decidió hacerlo, dándole uno a Lemmy, dejando una marca de labial rosado en la mejilla de el. Después, el pequeño camino al que seguía, Roy. -Bueno, estoy seguro de que no me harán falta tus bromas pesadas-

-Oh vamos, todos sabemos que si- El Koopaling de las gafas toma a Lemmy, pero en lugar de abrazarlo con cuidado, termino rodeando su cuello con el brazo, pegándolo a su cuerpo, estrujando un poco. -Te voy a extrañar, de verdad era agradable pasar los ratos contigo, y aguantas bien los golpes, la verdad- lo libera, dejándolo respirar.

-Ayayay... Bueno, es parte de mis trucos, en el Mundo Real un mago murió por un puñetazo en el Estómago, por lo que ser resistente tiene que ser una cualidad mía si o si- respondió Lemmy, pero claramente su hermano no entendió a qué se refería con eso, sobretodo a lo de "Mundo Real". En lo que Roy pensaba en aquella respuesta, Lemmy continuo con su despedida, ahora diciendo con Larry. -Nii-Chan...-

-Nii-San...- Larry levanta su mano derecha, Lemmy hizo lo mismo, y entre los dos se las chocaron entre si, dándose un fuerte apretón de manos, y finalizando con un abrazo. -La verdad es que tenerte de hermano mayor fue algo genial, aunque aún no puedo creer que yo siendo el menor, soy más alto que tu-

-No empieces, solo continua con esto- al pequeño le salio una pequeña vena en la frente por lo que le acaban de decir, pero lo dejo pesar, no era la primera vez que hacian comentarios así sobre su estatura, por lo que siguió con el abrazo. Ya Cuando este termino, solo quedaba Ludwig, quien solo se mantenía de brazos cruzados, mirando a su hermanito. -Bueno... Contigo solo puedo decir que, gracias... por ser alguien importante en mi vida, no se que haría hoy sin ti...-

-Bueno, como el mayor, es mi deber ser el ejemplo a seguir para todos ustedes, por lo que, no hace falta agradecer, para mí es mas que perfecto- le da un abrazo a Lemmy, bastante suave y tranquilo.

-Muy bien...- Lemmy se separó de el, ahora para, bueno, continuar con el último que quedaba, Kamek, pues al parecer, Morton no quería asistir a esta despedida, por lo que solo suspiro y camino hacia el hechicero. -Bueno, usted tenía razón... es importante apoyarnos entre nosotros-

-Es bueno saber que mis palabras influyeron en ustedes, realmente me alegra ver cómo... snif, la mayoría está aceptando tu decisión- el MagiKoopa se retira las gafas y le limpia lo empañado que estaba por las lágrimas que escurría por sus ojos. -Realmente espero te vaya bien en tu camino-

-Muchas gracias por todo, Sr Kamek- el Koopaling tona su mano y la estrecha, sonriendo de forma cálida para el.

Finalmente, y ya sin nadie más a quien decirle adiós (aparte de los guardias), Lemmy camino hacia la enorme puerta del castillo, la cuál estaba abierta y custodiada por los Hammer Bro de ayer, tienes observaban con orgullo a uno de sus amos apunto de partir. Lemmy sonrió, dejando brotar unas lágrimas, luego de eso, decidió correr hacia la puerta, dirigiéndose al exterior, y ya cuando salió, miro un momento para atrás, viendo a todo el mundo por última vez. -Gracias Por todo- eso fue lo último que salió de su hocico antes de continuar su camino, ahora teniendo que descender por la enorme cuesta arriba que separaba el castillo del resto de terreno, pero, no le importo, Lemmy estaba tan feliz que empezó a bajar aquella rampa con emoción; Corriendo, saltando, girando en incluso bailando, procurando no mandar a volar el equipaje que llevaba con el por los movimientos bruscos que hacía, simplemente, le era más divertido descender aquel camino, ya que sabía era lo único que le quedaba por recorrer para cumplir aquello que tanto anhelo.

Después de un rato disfrutando la situación, el enano logro llegar hasta abajo, tocando tierra firme, fuera del enorme lago de lava en el que se encontraba el castillo, y ya ahí, se sintió aún más libre, sabiendo que ya no estaba atado a nada, aunque el mismo se hacía colocado dichas ataduras realmente. Ahora, era tiempo de continuar con su camino, por lo que, con su equipaje en mano, fue corriendo en dirección a la aldea en la que hacia sus espectáculos, lugar en donde había una estación de trenes que recorría varios reinos.

Ya cuando llego al sitio, tenía que recorrer toda la aldea para llegar a la estación, lo cual hizo, no sin antes dar una parada en la plaza donde hacía sus Shows, en este lugar se encontraban gran parte de los Koopa Troopa y Goombas que lo veían en estos, por lo que al verlo, pensaron que haría otro como todos los días, sin embargo, Lemmy solo se detuvo para darles la noticia.

-Gente, ¡Por fin lo voy a lograr! ¡Me voy a unir al circo!- dijo esto dando un salto mientras extendía sus brazos a ambos lados. Todos en el lugar empezaron a felicitarlo por aquello, sabiendo lo mucho que el necesitaba llegar a uno, lo que le encantaba al Koopaling, recibir tan agradable respuesta de aquellos a los que estuvo entreteniendo por mucho tiempo.

Sin embargo, en ese momento sonó algo, era un hombre en un alto parlante diciendo que el tren estaba apunto de partir, a lo que Lemmy se apresuro a tomar su equipaje e ir a toda prisa a la estación, y por suerte logro llegar a último momento, entrando al vehículo sobre vías algo cansado, caminando finalmente a un asiento para tomar un descanso. El tren empezó a sacar vapor del vagón del maquinista y las ruedas empezaron a girar sobre las vías, empezando así el viaje de camino al Reino Judía, listo para encontrarse con el circo y poder demostrar que el también podría ser parte de el.

-Bien Lemmy, por fin vas a lograr lo que tanto, tanto querías... solo espero sea como te lo has estado imaginando todo estos años- se decía para si mismo, cerrando los ojos mientras se relajaba, solo escuchando el sonido del tren avanzando, combinado con el viento que sonaba por su ventana, y un grito ahogado repitiendo su nombre. -Mhhh espera, ¿que es eso?- el Koopaling se para sobre el asiento, asomándose por la ventana, viendo enseguida a su hermano menor, Morton, aproximándose a toda velocidad sobre su Koopa Clown. -¿Morton?-

-¡Lemmy!- el Koopaling marrón se a más, tratando de acercarse más hasta su ventana. -¡Hermanito, lo siento mucho, no debí portarme como lo hice! ¡Hermano tiene que seguir sus sueños?-

-Pero hey, ¡Esto es peligroso!- Lemmy se asoma por la ventana pero enseguida la volvía a meter cuando un poste de electricidad o un árbol pasaba cerca. -Morton, se que no querías que me fuera, y agradezco que me hayas dejado ir, pero bien pudiste esperar a que llamará a casa-

-Si, Morton vio esto en una película y creyó que sería buena idea, ¡pero parece que No!- decía también esquivando los obstáculos que se encontraban en el camino.

-Bueno, de igual Forma... Gracias, Gracias por haber venido hasta acá y ponerte en peligro para esto- decía Lemmy con una sonrisa, aún preocupado por la seguridad de su hermano.

-Si, solo, quería despedirme como era debido- el le sonríe también, mostrando alegría en su rostro. -Algún día, Me gustaría ir a uno de tus Espectáculos-

-Ah mi igual, ¡me gustaría mucho eso!- responde apoyándose en el borde de la ventana. -Por ahora, es mejor que regreses a casa, ¡Es peligroso!-

-¿y... Cuando no hemos estado en peligro?- pregunto el grandullón, pero enseguida empezó a disminuir la velocidad, alejándose de Lemmy. -¡Adiós, Hermanito!- dijo alzando la garra y moviéndola de un lado a otro.

-¡Sayonara, Morton Nii-Chan!- Dijo el pequeñín también con la mano extendida, ya después volvió a entrar al vagón, cerrando la ventana por si acaso, ya ahí, solo sonrió, feliz de ver cómo su hermano menor hacía aceptado su desición, y como el dijo, quería despedirse como era debido. Lemmy se terminó relajando, recargandose en el asiento ya con los ojos cerrados, con un sentimiento de Paz bastante prominente.

Morton por su parte, termino deteniendo su aeronave, quedando suspendido en el aire mientras el tren se alejaba, el también sonreía, pero a la vez, dejaba brotar unas lágrimas por sus ojitos, aún triste de que su hermano se haya ido, pero se sentía bien, de ver cómo por fin iba a ser feliz con lo que amaba. Finalmente, dio media vuelta y aceleró, regresando así al Castillo de Bowser, quizá sus hermanos se pregunten donde estarán, pero seguramente, será del agrado de todos oír lo que hizo, aunque quizá también lo regañen por ponerse en peligro.