Mientras tanto en un lugar ajeno a las 5 grandes naciones elementales. Donde el concepto de chakra no existía, y los ninjas tan solo eran ya un simple mito, se hallaba un chico totalmente normal, su vivienda estaba localizada en una montaña nevada, él vivía con su familia, sus dos hermanas menores, y sus tres hermanos menores el chico era el mayor, por lo que él era el pilar de su familia puesto que su padre había fallecido.

—¿Tanjiro…? —una voz femenina le hablo a aquel chico llamado, Tanjiro.

El chico solo volteo a ver, el origen de aquella voz, observándose a una mujer ya madura, bastante hermosa, esta es la madre de Tanjiro.

—De nuevo estas sucio. —le dice su madre, mientras se frota sus manos con un trapo— Ven aquí.

El chico, se acerca con una cesta colgada como mochila en su espalda, llena de carbón.

—Es peligroso con esta nieve. No debes de ir, ¿sabes? —le dice su madre, mientras le limpia la cara con el trapo que tiene en sus manos.

—Lo sé, pero quiero, que coman bien en Año Nuevo. —le responde a su madre— Venderé todo el carbón, y así tendremos mucho dinero para comprar comida. —el chico, le sonríe a su madre tiernamente-.

—Gracias, hijo. —su madre le devuelve la sonrisa.

De pronto unas voces interrumpieron aquella conversación entre madre e hijo. Aquellos eran los hermanos menores del joven peli-rojo.

—¡Hermano! ¿Iras al pueblo? ¡Yo quiero ir! —con felicidad y una sonrisa le dice su hermano.

—¡Yo también quiero ir! —aquella voz era de su hermana menor.

—No. —les reprendió su madre. —Tanjiro es más rápido que ustedes, además no llevara el carro, así que no irán. —finalizó su madre caminando hacia sus pequeños.

Los pequeños Kamado corrieron hacia su hermano mayor para abrazarlo e insistirle que los dejara acompañarlo. El joven peli-rojo solo les sonrió levemente agachándose a la altura de ellos, acaricio sus cabellos alborotándoselos levemente.

—Lo siento, Hanako, Suigeru. Pero esta vez iré solo. —mira a sus hermanitos aun manteniendo aquella sonrisa característica de él. —No se pongan así. Hanako, cuando regrese te leeré un cuento. Suigeru traeré un montón de dulces así que solo esperen mi llegada. —el joven Kamado se pone de pie observando a su madre la cual asiente levemente.

Ambos niños sonríen felices mientras miran a su amado hermano mayor. Siendo él ahora el pilar de la familia, puesto que lamentablemente, su padre había fallecido a causa de la enfermedad.

—Gracias, Tanjiro. —su madre lo observa con una expresión de agradecimiento por el esfuerzo que hace su hijo mayor.

—Sí. Bueno, me voy. —el joven dirige su mirada hacia su otro hermano, que desde hace unos momentos los observa de reojo sosteniendo un hacha apoyándola en su hombro. —Takeo, ¿podrías cortar un poco de leña mientras voy al pueblo?

—Claro que puedo. —arqueando una ceja responde. —Aunque, creí que lo haríamos juntos. —el joven desvía la mirada con molestia, siendo notado por su hermano mayor el cual camina hacia él.

—Ya, Ya. —le acaricia sus cabellos en señal de consuelo, haciendo que su hermano menor se sobresalte y de leves manotazos con un leve sonrojo en sus mejillas.

—¡Oye! ¡No hagas eso! —le reprocha con molestia.

—¡Takeo se sonrojó! —le dice en tono juguetón su hermano Suigeru.

—¡Cállate!

Tanjiro vuelve a hacer lo mismo haciendo que Takeo se moleste más, causándole gracia tanto a sus otros hermanos como a su madre. El joven Kamado emprendió camino hacia el pueblo, hasta que otra voz lo llamó.

—Hermanito. —aquella voz era suave y gentil parecida a la de su madre.

—Nezuko.

—Ya dormí a Rokuta, si estuviera despierto de seguro querría ir contigo. Desde que papá murió todos te siguen a ti.

Tanjiro solo acaricia la cabeza de su hermano más pequeño y reanuda su trayecto hacia el pueblo mientras Nezuko le grita: "Cuídate".

Nuestra vida no es fácil, pero somos felices. Pues la vida es como el clima, está en constante cambio. Es desplazada y se mueve. Nunca sale el sol completamente, y la nieve no parece cesar. Y, cuando la felicidad acaba, siempre huele a sangre. —finaliza sus pensamientos el joven Kamado apretando el paso para llegar pronto al pueblo.

Después de un tiempo de caminata, Tanjiro había arribado al pueblo, un lugar humilde, sencillo, sus construcciones eran tradicionales no había lujos, era un lugar de completa paz y tranquilidad. El joven era conocido en el pueblo, en su mayoría por ayudar a todos, puesto que su amabilidad era abundante como la nieve que cubría a la montaña.

Tanjiro en su breve estadía en el pueblo, ayudó a los residentes, tanto en cargar material, así como salvar de otra paliza a un chico que había sido acusado de romper un plato, el cual negaba rotundamente el haber hecho tal acción alegando que fue un gato el culpable, por lo que el joven le pidió ayuda a Tanjiro para que corroborara que lo que decía era cierto, diciéndole que olfateara aquellos restos del plato, puesto que el joven peli-rojo poseía un agudo sentido del olfato. El joven Kamado no se negó e hizo lo que le pidió el chico afirmando que fue un gato el causante de la ruptura del dichoso plato.

Una vez que todo fue aclarado, Tanjiro terminó de vender el carbón y se dirigió hacia la montaña con dirección a casa. Ya comenzaba a oscurecer, la luz del sol ya era casi nula para poder seguir un camino recto.

Se me hizo tarde, pero pude vender todo el carbón. —el chico caminaba con una leve sonrisa de satisfacción por la densa nieve que estaba a su paso.

—¡Oye, Tanjiro! —aquella voz desconcertó al joven sacándolo de sus pensamientos, con curiosidad se detuvo volteando en dirección al origen de aquel que lo llamaba. —¿Regresaras a la montaña a estas horas? Mejor para, y ven a resguardarte, es peligroso.

—Pero yo, tengo un buen olfato no hay problema. —el joven peli-rojo observo al hombre con algo de pena y preocupación en su rostro.

—Pero nada. Anda ven, al amanecer podrás irte.

—Pero…

—¡Ya te dije que vengas! ¡Rápido! O saldrán los demonios. —el hombre lo miro seriamente con un poco notable temor.

Tanjiro al final accedió y se quedó en la casa del hombre, unos minutos después, el joven se encontraba comiendo tranquilamente dentro de un techo seco y cálido, el joven terminó de ingerir sus alimentos, sorbiendo un poco del té verde que había preparado el hombre observó a quien momentáneamente le había dado resguardo de aquella noche pues ahora se había desatado una tormenta de nieve.

—Oye viejo Saburo. ¿Cómo son los demonios? —el joven Kamado observó al hombre, el cual estaba extendiendo un futón para el chico.

—Los demonios come-humanos salen al ponerse el sol. Son bestias que solo piensan en comer y destruir todo a su paso. Por eso no se sale de noche. —finalizo terminando de preparar el futón para el joven. —Termina tu té, duerme y te podrás ir al amanecer.

El chico una vez terminó su té, se dispuso a acostarse en el futón observando el techo unos segundos después ladeo su mirada observando a Saburo, el cual estaba frente al fuego fumando de su pipa.

—Viejo Saburo, ¿los demonios, no pueden entrar en las casas? —cuestionó el joven al anciano.

—Claro que pueden.

—Pero, entonces todos serían devorados.

—Hay algo de cierto en eso. Sin embargo, se cuenta que, desde hace mucho tiempo, los demonios han sido cazados por personas, las cuales se hacen llamar; Cazadores de Demonios. —el anciano da un leve golpe en una olla que funciona como un cenicero dejando caer los restos de lo que fumaba en su pipa. —Apagaré la luz. Duérmete.

Tanjiro cerró sus ojos.

El viejo Saburo está solo, perdió a su familia. La próxima vez traeré a mis hermanos, así no se sentirá tan solo. Y así les diré, "Todo está bien, no hay demonios". Cierto, mi abuela decía lo mismo cuando vivía.

El joven Kamado cayó en el mundo de los sueños, dejándose arrullar por el sonido del viento que golpeaba levemente las paredes de la casa.

Ya era de día, los primeros rayos del sol iluminaban la gran cordillera de montañas, dejando expuesta una densa capa de nieve, tanto en los árboles como en el camino. El joven Kamado salió de la casa del viejo Saburo con dirección a su morada.

—Ten cuidado.

—Sí. —el joven emprendió camino a su casa. Unos minutos de camino por el bosque, que estaba rodeado por una leve neblina, lo hizo detenerse abruptamente. —¡Huele a sangre!

El chico corrió con desesperación por el camino cubierto de espesa nieve. Unos minutos después logró llegar a su casa, observo a su alrededor con preocupación dando unos pasos en dirección a la entrada de su hogar.

Tanjiro observando con temor y dolor aquella imagen que lo marcaria de por vida ahogo un grito lleno de dolor, pues, veía postrados en el blanco y nevado suelo, a su hermana Nezuko abrazando al miembro más pequeño de la familia, Rokuta. La sangre de ambos hermanos empapo la blanca nieve donde estaban postrados, tiñéndola de rojo.

—¡¿Qué pasó?! ¡¿Qué ocurrió?! —pregunta con preocupación el mayor de los Kamado.

El chico gira en dirección a la entrada de su casa, mirando dentro de ella una imagen que causó que brotaran y se deslizaran las primeras lagrimas por sus mejillas. Puesto que dentro de lo que alguna vez llamó hogar, estaban postrados los cadáveres de sus demás hermanos y de su amada madre. Las paredes de la casa se habían manchado de sangre, las frágiles puertas de madera y papel estaban destrozadas y cubiertas igual del líquido vital.

El chico al borde del colapso lentamente cayo de rodillas, su mirada comenzó a perderse, en leves susurros poco audibles mencionaba con dolor los nombres de sus hermanos y madre.

Con dolor, tristeza e impotencia el chico elevo su mirada observando los cuerpos de su familia, reviso a cada uno para ver si al menos todavía seguían con vida, pero entre más lo hacia sus esperanzas iban en declive, hasta que.

Un leve rayo de esperanza apareció, puesto que su hermana Nezuko aun mostraba signos de vitalidad, por lo que, sin pensarlo dos veces, Tanjiro la cargó sobre su espalda y comenzó a correr con desesperación con dirección al pueblo.

Nezuko aún conserva calor. Si la atienden puede salvarse. —pensó el joven mientras corría cuesta abajo por la densa nieve, en su trayecto comenzó a nevar. —¿Por qué pasó esto? ¿Habrá sido un oso que no hiberno? —el chico mostraba ya signos de agotamiento, puesto que el aire era poco y helado en aquella zona ya que la altura de la montaña interfería bastante, y más con el hecho de llevar a su hermana inconsciente en su espalda le exigía un esfuerzo su trayecto colina abajo. —¡Me cuesta respirar! ¡Mis pulmones no podrán resistir!

El chico corriendo se repetía una y otra vez: "¡No pares!, ¡Te salvaras! ¡Definitivamente lo harás! ¡Tu hermano mayor no dejara que mueras, Nezuko!".

Mientras él seguía corriendo, no se percató que su hermana comenzó a recobrar la conciencia, pero, era distinto, aquella chica hacia sonidos guturales cual animal salvaje, sus facciones cambiaron drásticamente, en sus manos le crecieron las uñas hasta parecer garras, sus dientes, tanto de la parte superior e inferior de su mandíbula crecieron hasta tener forma de colmillos, las venas en su frente se marcaron, su mirada había cambiado, sus ojos color rosa oscuro cambiaron a un rosa pálido con las pupilas rasgadas dándole un aspecto más intimidante y salvaje.

La chica comenzó a moverse desmesuradamente, meneándose a los lados, causando que Tanjiro perdiera el equilibrio y cayera por un acantilado junto con ella.

Mientras tanto, a lo lejos de donde sucedía aquello, la nieve caía cual lluvia, de pronto de la nada comenzó a abrirse un gran vórtice que giraba rápidamente causando una corriente viento que dispersaba la nieve que caía en la zona.

De entre la vasta oscuridad proveniente de dicho portal, se alcanzaban a notar dos leves destellos de luz, uno de color rojo y otro purpura, conforme avanzaban aquellos destellos, la leve iluminación que había en el bosque lograba entrar a dicho portal dejando apreciar apenas una silueta humanoide que poco a poco se fue distinguiendo.

Hasta notarse a un joven de 21 años, con una capucha negra cubriéndolo hasta la altura de los tobillos, el joven sin titubear salió del portal dando el primer paso en un lugar completamente desconocido para él.

—Bueno al menos hay aire, aunque es algo escaso, ¿estaré a una gran altura, o así es el ambiente en esta dimensión? —el chico observaba los alrededores analizando su nuevo entorno, con curiosidad saco de entre su capucha su mano derecha, extiendo su palma dejando que se acumulen en ella unos cuantos copos de nieve.

Al menos seguimos con vida. —aquella voz resonó en la mente del joven, el cual frunció levemente el sueño.

¿Es en serio Madara? Llegamos a una dimensión desconocida y eso es lo primero que se te ocurre. —le responde el chico mentalmente mientras deja salir un leve suspiro. —Como sea, será mejor llamarlos a ellos, habrá que buscar información por los alrededores.

El chico sin más procedió a realizar una secuencia de sellos manuales, ya terminada golpeo el suelo levemente con su palma izquierda.

—Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de invocación) —mencionó el joven Uchiha, haciendo que de su palma se generaran unos símbolos, los cuales se extendieron en el nevado suelo, para crearse una leve explosión acompañada de una ventisca que disperso un poco la nieve del lugar.

Una densa cortina de humo cual niebla cubría parte de la zona, el viento comenzó a soplar alejando el humo dejando apreciar a un total 20 "individuos", que parecían ser humanos solo que estos eran de cuerpo blanco con cabello verdoso y ojos color ámbar. Dichos individuos observaron el lugar mientras su invocador sonrió victorioso, pues había funcionado lo que le aconsejo Madara.

—Perfecto. Ahora si podemos comenzar. —el azabache observo a los Zetsu, los cuales dirigieron su mirada a su ahora jefe.

—¿Qué es lo que haremos Sasuke-sama? —preguntó uno de los tantos Zetsu.

—Quiero que se dispersen, obtengan información sobre este lugar, como son bastantes ustedes podrán abarcar un área más extensa. Una vez que empiecen a encontrar información háganmelo saber por medio del enlace mental, pues ya teniendo parte de mi chakra ya tenemos una conexión que servirá como un puente para poder estar en contacto.

Los Zetsu simplemente asintieron y se dispersaron en diversas direcciones, algunos se fueron a pie y otros se introdujeron en la tierra.

Mientras tanto el azabache comenzó a caminar, y de entre su capucha sacó una máscara que había mandado fabricar, para él. Se colocó la máscara dejando apreciar en los orificios dos destellos los cuales se apagaron instantáneamente, puesto que ya había desactivado sus dojutsu.

¿De verdad es necesario que la uses, Sasuke? —le pregunta en su mente Madara.

Por supuesto, por ahora no sabemos cómo funciona este lugar. Lo mejor será estar así y ya cuando llegue el momento dejaremos de usar una máscara. —finaliza el Uchiha mientras sigue caminando se coloca la capucha para cubrirse la cabeza.

El pelinegro sigue su camino observando a su alrededor apreciando la basta y densa capa de nieve que cubre todo el lugar. Mientras tanto con los hermanos Kamado, el joven peli-rojo abrió lentamente sus ojos observando el cielo nevado, unos cuantos copos de nieve caían en su rostro.

El chico lentamente se sentó en la nieve mientras se tocaba su nuca arrugando su entrecejo.

—Pero ¿qué fue lo que pasó? —se cuestiono observando a su alrededor, hasta que, como si le fuese caído un balde de agua fría reacciono y se levantó abruptamente buscando con angustia a su alrededor a su hermanita. —¡Nezuko! —el joven seguía buscándola con la mirada, hasta que la pudo observar a unos metros.

El chico suspiro de alivio observando a su hermanita, sonrió con tranquilidad mientras caminaba hacia ella, puesto que la chica estaba de pie con la mirada gacha, descalza, aquella manta que la cubría del frio y nieve que había a su alrededor cayo al suelo nevoso.

—Nezuko, no hagas tanto esfuerzo, yo te llevaré al pueblo para que un medico te revise. —le dice su hermano mientras sigue caminando observa a su hermana, se detiene por un momento llamándola: "¿Nezuko?".

La chica no respondía al contrario aun seguía en la misma posición como si estuviera en una especie de trance. De pronto, la joven Kamado comienza a elevar su mirada lentamente, para al final notarse que sus rasgos faciales habían cambiado, pues ahora se notaba más agresiva e intimidante, se le resaltaban los colmillos de la parte superior e inferior de su mandíbula, además de que las venas en su frente se lo remarcaban bastante como si estuviese enojada, sus ojos mostraban un aspecto mas salvaje, pues eran de un color rosa con las pupilas rasgadas, sus uñas se habían convertido en garras.

Tanjiro la observo sorprendido y preocupado a la vez al notar el repentino cambio en su hermanita menor. Nezuko se abalanzo a atacar a su hermano, mientras que el chico alcanzo a colocar su hacha de frente evitando así que su hermana lo mordiera. El par de hermanos Kamado comenzó a forcejear el uno contra el otro evitando el ceder.

—¡E-Ella es un demonio! Pero, no es posible, Nezuko siempre ha sido humana, ella no puede ser un demonio. —pensó el chico mientras forcejeaba, intentando no ser mordido. —Además, ella estaba protegiendo a Rokuta, no, ella no pudo haber atacado a nuestra familia, había otro olor…

La chica comenzó a crecer adoptando el tamaño de un adulto aumentando aun más su fuerza. Mientras eso pasaba Tanjiro la observo con angustia y dolor reflejado en su rostro.

—¡Nezuko resiste! ¡No te dejes ganar! ¡No pierdas! ¡Esfuérzate! —grito con desesperación su hermano mientras la miraba con llanto en sus ojos.

De pronto su hermana comenzó a presentar signos de respuesta, pues unas cuantas lagrimas comenzaron a salir por sus ojos, cayendo en el rostro de su hermano el cual la miro con sorpresa y alivio.

Mientras tanto, entre la densa nieve y la corriente de aire helado, un joven corría por el bosque preparando su Katana para darle uso, aquel joven era alto de aparentemente 21 años portaba un Haori de un color rojo de la parte izquierda y con un patrón de colores verde y amarillo en la parte derecha.

El joven Uchiha, continuaba su camino por la montaña hasta que a lo lejos nota una casa la cual parecía haber sido atacada por un animal. Sasuke aumento el paso llegando ahí después de unos escasos minutos, al llegar dicho lugar observo el panorama, arrugo su entrecejo y frunció el ceño por disgusto y enojo, pues observo en la capa de nieve un charco de sangre y sobre el estaba un pequeño niño sin vida, el Uchiha dio unos cuantos pasos hacia donde yacía el cuerpo sin vida del infante, detuvo su caminar observando al pequeño.

—¿Habrá sido un animal? No… si así fuera, habría devorado el cadáver… —el Uchiha observo al interior de la casa, y dirigió su paso hacia allí, al llegar observo desde la entrada notando que había más cadáveres; una mujer mayor, una niña y otros dos niños. El joven Uchiha observo a la mujer mayor la cual yacía sin vida y, aun así, protegió a su hija sirviendo como un escudo humano.

—TSK… —el Uchiha chasqueo la lengua con molestia recordando la muerte de sus padres, inconscientemente activó su Sharingan en ambos ojos, aquellos ojos destellaban de ira y brillaban de un rojo carmesí. —Desgraciados… No importa qué lugar o dimensión sea, siempre el débil debe de morir a manos del fuerte. —el Uchiha observa con enojo, mientras comienza a expulsar chakra, haciendo que el suelo nevado comience a dispersarse generando un leve remolino alrededor de él, el cual ondula sus cabellos.

Sasuke, cálmate. Ya están muertos, no hay nada que se pueda hacer. —le dice Madara con seriedad mientras observa de igual manera los cadáveres de dicha familia. —aunque no lo pareciera Madara, de igual manera estaba molesto sin embargo podía controlar su ira mejor, debía de aceptar que así es la realidad, muchos mientras tengan el poder no tienen de que preocuparse y pueden ser libres de hacer lo que les plazca.

Sasuke desactiva su Sharingan al momento que su chakra se estabiliza perdiéndose el remolino.

—Madara, aún hay algo que puedo hacer… —el joven Uchiha camina a donde está el cadáver del pequeño y lo toma en sus brazos para después caminar dentro de la casa y colocar al infante junto al cuerpo de su fallecida madre. —Es lo menos que puedo hacer por ustedes. —el pelinegro da media vuelta y sale de la casa con intención de descender la montaña.

El Uchiha continuaba caminando en silencio, hasta que detuvo su paso observando en dirección bajo la montaña.

—Hay tres presencias, una de ellas es peculiar, noto una leve sed de sangre, pareciera que no fuera humana en comparación a las otras dos que si lo son. —el Uchiha flexiona sus rodillas para tomar impulso.

Iras a ver de que se trata, ¿no? —le pregunta Madara.

—Por su puesto. —el Uchiha da un gran salto elevando una considerable cantidad de nieve, generando una fuerte corriente de aire, el chico observa su alrededor mientras esta en el aire, notando que hay un pueblo descendiendo la montaña. —Imagino que algunos Zetsu irán al pueblo a buscar información.

Mientras el Uchiha descendía en dirección hacia donde estaban las presencias. El joven de la Katana había llegado y estaba a punto de decapitar a Nezuko, sin embargo, Tanjiro la tomo del cuello y la jalo para evitar tal corte. Dicho corte, genero una ventisca de aire la cual disperso levemente la nieve, mientras los hermanos Kamado por el empuje de dicha corriente terminaron por golpearse en un árbol.

Tanjiro sirvió como escudo para que a su hermana no le pasara nada al momento de impactarse, en cuanto a ella regreso a su tamaño normal. El joven Kamado observo al chico frente a él, el cual lo miraba inexpresivo.

—¿Quién es? —se preguntó el chico observando al chico, notando que tenía una Katana que decía "Caza Demonios".

—¿Por qué te interpones? —le cuestiono observando al joven.

—¡Es mi hermana! ¡Mi hermana menor!

—Esa cosa, ¿tu hermana?

Dicha mencionada comenzaba a forcejear para intentar liberarse del agarre de Tanjiro, el cual trataba de que no se moviera mucho. Mientras eso pasaba Sasuke comenzó a dar unas piruetas en el aire para reducir la fuerza del impacto aterrizando en la rama de un árbol cercano, al caer en ella, por el impacto hizo que callera la nieve que estaba acumulada en dicha rama.

—Hum… —el Uchiha observa al trio que estaba a unos cuantos metros. —Porta una Katana, ¿habrá sido él quien mató a aquella familia? —el azabache observa ahora a el par de chicos, notando que el comportamiento de la chica era extraño, pues gruñía y forcejeaba. —Parece un animal. —el Uchiha da un salto de la rama pasando a otra en otro árbol para poder escuchar mejor.

El joven de la Katana, tomo impulso tomando desprevenido al joven peli-rojo, el cual se agacho con su hermanita para protegerla, sin embargo, al notar su ausencia volteo a los lados para buscarla, mirando que estaba frente a unos metros siendo tomada de ambas muñecas por el joven. La chica forcejeaba y gruñía tratándose de liberarse del agarre.

—¡Nezuko!

—¡No te muevas! Mi trabajo es matar demonios, por lo que voy a decapitarla. —respondió con simpleza el joven.

—¡Detente! ¡Nezuko no mato a nadie! ¡Cuando regrese a casa había otro olor muy raro! ¡Mi familia esta muerta por culpa de eso! —gritaba el chico mientras observa al joven con desesperación.

—Oh. Así que no fue un animal. —dice el Uchiha mientras los observa. —Dice ser un cazador de demonios, imagino que debe de ser un problema muy común en este lugar.

Espero y esos tales demonios sean fuertes, si no lo son, serían una completa decepción. —le dice Madara a Sasuke.

Hmp. Eso no importa por el momento, ahora debemos de escuchar y ver que tanta información puede brindar aquel cazador.

Oh vamos, ¿no te da curiosidad saber si podrán darnos un buen baile?

No. Por ahora, no podemos arriesgarnos, primero debemos estar informados y después podremos comenzar con nuestro movimiento. —responde con seriedad el Uchiha menor.

Hmp. Le quitas lo divertido a la vida.

—¡Te lo repito! ¡Nezuko no fue! ¡No sé porque ahora es así, pero, pero ella no seria capaz de asesinar!

—Eso es simple. Sus heridas fueron contaminadas con la sangre de demonio. Así es como se crean los demonios.

—¡Nezuko no devora humanos!

—Que gracioso, hace un momento casi te devora. Acepta los hechos, tu hermana es un demonio y debe morir.

—¡Que no! ¡Nezuko no me lastimaría, ella me conoce! ¡Yo, haré que ella vuelva a ser humana!

—¿Cómo lo harás? Es imposible, una vez demonio siempre lo será. Su única salvación es la muerte.

—¡Yo lo haré! ¡Encontraré la manera! ¡Así que por favor no la mates! —gritaba con desesperación el joven. — ¡Mataré a quien me arrebato a mi familia! ¡LO PROMETO! ¡ASÍ QUE! ¡PARA NOOOO!

El joven Kamado recuerda a su familia y en un acto de desesperación se pone de rodillas, mientras unas cuantas lagrimas salen de sus ojos cayendo en la nieve.

—¡Por favor para! ¡No me quites a nadie más, por favor! ¡Te lo pido! ¡No me quites a mi hermanita, por favor! —entre sollozos el joven pedía clemencia ante la inevitable muerte del ultimo miembro de su familia.

El joven Uchiha observa la escena frunciendo el ceño con disgusto.

Tanta es su desesperación que ahora ruega por la vida de su hermana. —dice Madara serio.

Sasuke no decía nada, solo se mantenía en silencio observándolos.

El joven cazador, tenso su mandíbula en señal de rabia, observo al chico con enojo, ira y decepción.

—¡NO DES LA OPORTUNIDAD DE MATARTE!

Aquel grito hizo reaccionar al joven Kamado, el cual elevo su cabeza y observo al joven con sorpresa.

—¡Deja de llorar, es absurdo! ¡No te servirá de nada, llorar no hará que tu familia reviva! ¡Dices que vas a salvar a tu hermanita! ¡Pero no eres mas que un debilucho llorón y cobarde! ¡¿Qué lo vas a matar?! —el joven cazador eleva su tono de voz. —¡DEJATE DE IDIOTECES! ¡LOS DEBILES NO TIENEN DERECHO A ELEGIR! ¡SU DESTINO ES MORIR EN MANOS DE LOS FUERTES! ¡Tal vez los demonios sepan como regresar a la normalidad! ¡Pero no creas que te dirán, así como así! ¡Ni siquiera mereces respeto! ¡Acepta la realidad!

El joven Kamado solo lo escuchaba atento y en silencio, cada palabra le dolía pues era cierto, es fácil hablar cuando las acciones faltan.

—¡¿Por qué te tiraste al suelo con tu hermana?! ¡¿Así es como la proteges?! ¡¿Por qué no usaste tu hacha?! ¡Todo esto lo ocasionaste tú! ¡Te pude haber matado junto con ella!

Sasuke escuchaba atento aquellas palabras al igual que Madara, ambos Uchihas se sentían identificados por aquellas palabras, Sasuke por la muerte de sus padres, de su hermano, de su clan. Mientras que Madara solo recordaba la muerte de su hermano Izuna al igual que de sus otros hermanos.

Que fastidio. —dijeron al unísono ambos Uchihas.

No llores, ni te desesperes. No es tiempo para eso. Se que estas devastado, te comprendo, tu familia fue asesinada, tu hermana ahora es un demonio. Se que sientes ganas de llorar, te sientes impotente y hundido en la desesperación. Si tan solo hubiera llegado medio día antes, tal vez… Pero, ahora nada se puede cambiar, es irremediable. Ahora solo déjate consumir, por ese odio, rabia e ira impulsiva que genera el no perdonar. Todo esto te servirá de impulso para cumplir tu venganza y poder salvar a tu hermanita.

El joven dirige la hoja de su Katana hacia la hermana de Tanjiro apuñalándole su hombro, mientras Tanjiro le grita que pare.

El joven Kamado le lanza una roca la cual es bloqueada por el mango de la Katana, el chico se pone de pie rápidamente tomando su hacha, comienza a correr rodeando al joven y a su hermana lanzando varias piedras, las cuales algunas son bloqueadas y otras simplemente las esquiva sin hacer mucho movimiento.

El joven Kamado corre ahora de frente hacia el cazador con intención de atacarlo con su hacha mientras Sasuke los observa sonriendo de medio lado.

—Hmp. Quién lo diría. —dice mientras sonríe observando la escena.

Un ataque directo, producto de una emoción. —piensa el cazador arrugando su entrecejo, el chico del Haori le da un golpe con el mango de su Katana al joven Kamado haciendo que este caiga al suelo inconsciente. —¡Idiota!

Su hermana observa atónita lo que pasó.

—Su hacha. ¿Dónde está? —el chico observa a Tanjiro notando que no hay nada en sus manos, lo cual hace que se note confundido.

De pronto, observa hacia arriba notando que el hacha estaba cayendo en dirección hacia él girando constantemente, el hacha se clava en un árbol a centímetros del rostro del cazador, este observa al chico con un eje de sorpresa.

Este chico, antes de entrar entre los arboles lanzo esa roca y al mismo tiempo el hacha, luego me ataco directamente haciéndome creer que estaba armado. El sabía que no podía derrotarme, planeaba matarme después de morir… —se decía en sus pensamientos mientras observaba al chico.

Ese mocoso, es interesante. —dice Madara con una media sonrisa. —Mira que exponer su vida a costa de la de su hermana.

Hmp. No lo hace nada mal. Ha sido entretenido ver esto.

Nezuko en ese momento dio una patada hacia el cazador para así alejarlo de ella, una vez que lo logro, ella corrió hacia su hermano.

¡Oh no lo va a devorar! —pensó el joven mientras se alistaba para detener tal acto. Sin embargo, lo que miró lo dejo atónito, pues, Nezuko se coloco frente a su hermano protegiéndolo de él. —Lo está…. Protegiendo. —observa sorprendido tal acto.

En ese momento, al chico se le vino a la mente las palabras que repetía el chico que ahora está inconsciente. Mientras que Nezuko se iba a lanzar a atacar hasta que, algo la detuvo. Pues de en medio de ambos contrincantes cayo un cuchillo kunai, el cual estaba atado con unas cuantas bombas de humo las cuales explotaron generando una cortina de humo, impidiendo la visión de ambos.

—¡Pero que! —el joven observa confundido aquella cortina de humo, el chico forzó su visión notando que había una silueta dentro de la cortina. —¿Quién es…? —se pregunto a si mismo mientras se ponía en posición de ataque.

La cortina de humo se comenzó a dispersar por el viento que soplaba, dejando notar a un joven de 21 años con una máscara que le cubría el rostro, traía una capucha la cual le cubría todo el cuerpo.

Nezuko observo al joven parado frente a ella, e instintivamente lo ataco, pero este simplemente se hizo a un lado y en un movimiento rápido la noqueo dejándola inconsciente.

¿Quién será? Será miembro del cuerpo de cazadores… No sé, jamás lo he visto en la sede, ni en la finca mariposa… —el cazador observo al chico, tomando con fuerza su Katana. —¿Quién eres?

El misterioso enmascarado solo lo observaba en silencio mientras el viento ondulaba sus cabellos.

—No dejare que los asesines. —respondió el joven mientras observaba al cazador.

—Esto es algo que no te corresponde decidir, la chica debe de morir, ya no es humana.

—No me importa. Ellos vivirán. —responde con firmeza el chico.

—¡No lo permitiré! —el cazador corre a una gran velocidad con intención de terminar su trabajo, sin embargo, el joven enmascarado detuvo su andar yendo hacia el a la misma velocidad.

Ambos combatientes chocaron sus armas forcejando entre sí, mientras que el cazador usaba su Katana, el enmascarado usaba un kunai para repelerla. Ambas armas generaban chispas entre sí, luego de unos segundos de forcejeo ambos se separaron alejándose por el impulso.

—Nada mal. Sabes como defenderte, y parece que sabes dominar tu Katana.

El cazador no dijo nada mientras observa serio al enmascarado. —Que raro, esta usando un kunai, pero eso es imposible… Los ninjas ya no existen… ¿Será sobreviviente de algún clan? Además, se ajusto a mi velocidad rápidamente, parece que no puedo tomarlo a la ligera.

—¿Qué pasa? Ya terminaste de pensar en tu siguiente estrategia. —el enmascarado observa al joven mientras vuelve a tomar impulso desapareciendo del lugar, a lo que el otro hace lo mismo.

Ambos comenzaron a atacarse a una velocidad casi imperceptible, pues solo se veía a los alrededores como se generaban chispas y leves cortes en los árboles, producto de la batalla que tenían.

—¡¿Cómo es posible?! ¡Estoy usando la respiración de concentración total, y aun así me está siguiendo el ritmo! Y lo peor… ¡es que parece que no está usando una técnica de respiración, esta es su velocidad sin usar respiraciones! —pensó el chico mientras seguía haciendo cortes los cuales bloqueaba el enmascarado con su kunai.

Interesante, tiene un buen dominio de la espada, además su velocidad es superior a la de un Chunnin de elite. —pensó el azabache mientras seguía bloqueando los ataques y correspondiendo.

En un instante, el enmascarado tomo distancia y le lanzo su kunai mientras una corriente de viento levanto un poco de nieve haciendo que se generara una pequeña brecha de tiempo la cual aprovecho el enmascarado para aumentar su velocidad y aparecer a un costado del cazador listo para darle un corte con otro kunai que tenia en su otra mano.

—¡Maldición! —el cazador en un movimiento rápido con su Katana realizo una postura rápida. —Respiración del agua: Segunda postura: Rueda de Agua. —el joven cazador gira su cuerpo 360 grados generando un patrón de agua, el cual toma forma de un círculo el cual bloquea el kunai que venía en dirección hacia él, mientras que a su atacante por el corte que se genero le corta parte del brazo en el cual estaba su kunai.

El enmascarado retrocede tocándose parte de su brazo que perdió. Mientras que el cazador observa a su oponente con seriedad apuntando con su Katana.

—Eres bueno, casi anticipas mis movimientos. Casi… —le dice el enmascarado que está detrás de él con su Katana apuntando al cuello del cazador.

El cazador, se queda en shock mientras voltea a ver a su oponente, notando que esta ileso de aquel corte.

—¡Pero ¡¿cómo?! ¡Estoy seguro de que le hice un corte! —el cazador dirige su mirada hacia donde estaba el enmascarado, y para su sorpresa ahí estaba, sin embargo, este comenzó a desaparecer siendo arrastrado por el viento. —Pero ¿qué…? ¿Eres un demonio? —le cuestiono ahora mirando desde la cima de su hombro.

—Soy humano. Si fuera un demonio, te habría matado desde que estabas hablando con el chico.

—Espera ¿desde un principio estabas aquí?

—Por supuesto, los estaba observando. Ahora dime, ¿Qué son los demonios? ¿Cuáles son sus habilidades? ¿Hace cuanto existen? Y, por último, ¿Cómo pueden morir? —le cuestiona el Uchiha mientras lo observa.

—No estás en posición de hacer preguntas, cuando ni siquiera sé cuáles son tus intenciones. —le responde el cazador con seriedad.

—Tienes todas las de perder, puedo matarte aquí y ahora, no sin antes sacarte la información que necesito. Así que mejor hazlo por las buenas, o te haré sentir el peor dolor del infierno… —le recalco lo ultimo con una voz gruesa y amenazante.

El cazador ni se inmuto ante las palabras de aquel misterioso hombre.

—No saldrá nada mas de mi boca, mas que vete el infierno idiota. —le respondió con frialdad el cazador.

—Hmp. —el enmascarado, retiro su Katana del cuello del cazador y se alejo unos cuantos pasos. —Tienes agallas, me agrada eso, está bien te diré mi nombre si me dices el tuyo. —lo observa el enmascarado mientras guarda su Katana en su funda y la oculta en su capucha.

Espera Sasuke, ¿estas seguro de lo que haces? No habías dicho que debíamos guardar apariencia… Primero salvas a ese par de mocosos y ahora esto. —le reprocha Madara mientras suspira.

Tranquilízate yo se lo que hago, además. Le podemos pedir a los Zetsus que lo mantengan vigilado y si llega a ser una amenaza, lo asesinaré y listo.

Hmp. Como quieras, espero y hagas lo correcto y no cometas una estupidez.

Hmp. Vamos, ¿Qué es lo peor que puede pasar?

El joven cazador observo al enmascarado con desconfianza.

¿Qué hago? No me puedo arriesgar, sin embargo. Aun no ha atacado… y de haberlo hecho seguramente ya estaría muerto… —el cazador suspiro resignado y observo al enmascarado. —Mi nombre es Giyu Tomioka. —respondió con seriedad.

El enmascarado lo observo por un momento, para después quitarse la mascara revelando su rostro.

—Mi nombre es Sasuke Uchiha. —lo dijo mientras observaba a Giyu. —Y bien Giyu, ¿responderás a mis preguntas?

—Antes que nada, ¿Por qué salvar a la chica? Lo entiendo por el chico, pero por ella, no tiene sentido, ella ya no es humana.

—Nadie merece perder a una hermana/o, ni a su familia. —le respondió el azabache observando al cazador, el cual se sorprendió por dichas palabras. Lo cual lo hizo recordar su triste pasado.

—Entiendo. —respondió el cazador. —Este tipo no me agrada oculta algo, sin embargo, parece que no hará nada en contra mía, mucho menos contra ellos dos. Además, parece que, esto podría hacer la diferencia, aquella chica estaba protegiendo a su hermano, a pesar de ser un demonio. Tal vez, haya esperanza aun… —Tomioka dejo de estar inmerso en sus pensamientos. —Escucha con atención, si quieres saber acerca de los demonios ve al monte Sagiri, ahí vive un anciano llamado Sakonji Urokodaki, dile que te manda Giyu Tomioka, llévalos contigo si el chico desea venganza por su familia, llévalo, el anciano te dirá todo sobre los demonios y de como asesinarlos. Procura que la chica no se exponga al sol o morirá. —Tomioka se retira del lugar.

—Hmp. —el Uchiha observa por donde se fue, para después mirar al par de hermanos, suspira resignado. —Espero y no sean una carga.

El Uchiha camina hacia ellos, mientras los carga a ambos y comienza a caminar.

Ahora que recuerdo… Ellos deben de ser su familia lo mejor será ir a su casa y sepultar los cuerpos.

Sasuke, comienza a caminar en dirección a la casa de los Kamado, unas horas después ya había llegado a aquella casa donde sucedió aquella tragedia. El Uchiha creo tres clones de sombra, de los cuales uno tomo al par de hermanos Kamado, mientras otro comenzaba a cavar unos hoyos en los cuales depositarían los cuerpos de la familia del chico. En cuanto al otro clon y a Sasuke comenzaron a envolver los cuerpos en sabanas para unos minutos después depositarlos en aquellos hoyos y sepultarlos.

—Descansen en paz. —les dijo el pelinegro a las tumbas, una vez hecho esto, él junto con sus clones comenzaron a limpiar la casa. Ya unos minutos después, el Uchiha estaba dentro de la casa mientras observaba hacia el patio de esta mirando la nieve. —¿Tan miserable es el ser humano, que debe de sufrir? —se preguntó el Uchiha, para después suspirar. Observo al par de hermanos los cuales estaban en dos futones juntos, durmiendo.

Mientras tanto en los sueños de Tanjiro apareció su familia, su madre lo observaba con un semblante triste al igual que sus hermanos.

—Lo siento, Tanjiro. Te hemos dejado todo, por favor cuida de Nezuko. —le pidió su ahora difunta madre, mientras sus hermanos lo miraban con tristeza y dolor.

Unos minutos después, Tanjiro despertó y noto que ya no estaba en la nieve, reconoció el techo y observo a sus alrededores, notando que era su casa. Busco rápidamente a su hermana y noto que estaba dormida a su lado, pero tenia algo en su boca, un trozo de bambú con un listón que lo sostenía a manera de bozal.

—Hasta que al fin despiertas. —le dijo una voz que estaba entre las sombras, esta comenzó a salir revelando a un joven pelinegro que lo observaba.

—¡¿Qu-Quién eres?! —pregunto temeroso el chico mientras se ponía frente a su hermanita con intención de protegerla.

—Tranquilízate quieres. Si quisiera matarte, hubiera dejado que ese cazador te matara a ti y a tu hermana. —le responde con tranquilidad el joven.

El joven Kamado lo observa con desconfianza para después voltear a ver a su hermana.

—Bueno, pero aun no confió en usted por completo.

—Hmp. Haz digas niño. Ahora lo importante es que nos vamos al monte Sagiri.

—¿Qué? ¿Por qué iría con usted? Ni siquiera se su nombre.

—Sasuke Uchiha es mi nombre. Y con respecto a porque ir, es simple, quieres que tu hermana sea humana de nuevo, ¿no? —le pregunta el Uchiha.

El chico Kamado lo observa y recuerda la condición en la que se encuentra Nezuko, y mira a su hermana nuevamente.

—Nezuko… eso quiere decir que no fue un sueño… —responde con tristeza el chico, mientras baja la mirada.

Sasuke lo observa mientras comienza a caminar hacia la salida de la casa, pero se detiene un momento.

—Date prisa y despídete, si es que quieres salvar a tu hermana y vengar a tu familia, debemos irnos antes de que amanezca, la luz del sol matara a tu hermana si es expuesta. —finaliza el Uchiha mientras sale de la casa.

Tanjiro lo observa mientras baja la mirada nuevamente.

—Nezuko, te prometo que serás humana de nuevo… —Tanjiro observa a su hermana la cual empieza a abrir los ojos, ella observa a su hermano mientras es acariciada su cabeza por él, lo cual la hace feliz.

Unos minutos después, Tanjiro salió de la casa junto con su hermana ya alistados y listos para irse, el joven Kamado, observo al chico el cual tenia puesta una máscara que le cubría el rostro, este observaba al chico, mientras el joven se acerco a las tumbas de su difunta familia, hizo una oración por el descanso de ellos mientras era observado por Sasuke. Unos minutos después, el joven Kamado se acerco al chico.

—Estoy listo Sasuke-san. Y gracias, por sepultarlos. —le hizo una reverencia al Uchiha en señal de gratitud.

—No es nada chico. Es hora de irnos.

—Sí. Oh, por cierto, mi nombre es Tanjiro Kamado y ella es mi hermanita Nezuko. —se presento el chico con una leve sonrisa.

—Bueno Tanjiro, Nezuko. A partir de hoy, comienza nuestro viaje, vámonos. —el Uchiha comienza a caminar recibiendo un asentimiento por parte del peli-rojo y un "HmHm" por parte de la hermanita de Tanjiro.

Y así da comienzo esta historia, dos propósitos distintos, pero a su tiempo, estarán entrelazados por el hilo del destino, uno busca la redención y expiación por sus errores cometidos, otro busca la salvación, de lo único que le queda en esa cruel realidad, volver a su hermana que ha sido convertida en demonio, humana.