A penas cerré la puerta, me di cuenta que no podría volver a Arendelle sin la ayuda de mis hermanas, así que decidí salir a caminar.
– Oigan, ¿se enteraron de las "buenas nuevas"? – escuché, así que me dirigí hacia un grupo de unas cinco personas.
– No, ¿qué pasó?
– El almirante Westergård le quitaron los títulos, y se lo van a llevar como un simple criminal a Arendelle por dos años.
– Dime qué es un chiste.
– Lamento decirles que no lo es.
–Podrá ser el más exigente, pero es el mejor – luego, todos asintieron, tristes
– ¿Y cuánto tiempo va a estar por allá?
– Dos años, ya lo había dicho.
Solo se pudo escuchar el melancólico silencio
– ¿Saben? Extraño cuando el almirante me decía que era un imbécil por siempre me quedaba jugando en vez de trabajar, o la vez en que me dio una patada porque casi mato un gato – chilló uno de los jóvenes.
– ¡Por dios, eres un imbécil!¿Quién mata a un gato?
A pesar del regaño, todos se veían muy desanimados, creería yo, que lo querían mucho ahí.
– Disculpen, eh, por qué les cae tan bien el Almirante? – pregunté, incomoda
Narrador
Los cinco jóvenes empezaron a contarle sus buenas acciones.
– ¿Asistió a todos los funerales?
– Si, y hasta a los de los familiares de sus amigos más cercanos.
– Wow – pronunció Elsa, pasmada
– Cuidó animales abandonados, hasta evitó que cazaran zorros en la zona.
– También ayudó a los más necesitados – esta vez, quien hablaba, era el príncipe William.
– Majestad – ante la reverencia recibida, el príncipe negó.
– ¿Majestad, puedo hablar con usted a solas? – preguntó el hombre
Elsa asintió, conforme.
– Mi hermano no es alguien malo, es sólo que estaba asustado.
– ¿Usted y Hans son cercanos?
– Crié a mi hermano, mis padres siempre estaban ocupados, por lo que yo me ofrecí para cuidarlo, siempre ha sido el más inteligente de los hermanos, aunque siempre he sido más "agresivo" -enfatizó en la última palabra, para luego suspirar – Ah, que recuerdos. Aún no puedo creer que trató de asesinarle, lamento profundamente que haya sucedido eso – finalizó avergonzado.
Luego, un silencio se apoderó del ambiente.
– Maʼam ¿Desea quedarse hasta que parta el barco?
– Desearía poder quedarme, pero tengo asuntos que atender en Arendelle.
– Puede enviarle una carta a su asistente, además, y espero no ofenderle, pero usted y sus hermanas parecen medir muy parecido – el príncipe, apenado, empezó a rascarse la nuca.
– Oh, ¿gracias?
– Lo que quiero decir, es que sus pertenencias no serían mucho problema.
– Sabe, es usted alguien muy convincente – Elsa hizo una pausa – Pero necesito pluma y papel.
– Solo diga Komme til syne o Vises.
– Vises – y aparecieron una pluma y un pedazo de papel
Elsa no podía estar más sorprendida.
– ¡Muchas gracias!
– No hay de que – William asintió – ah, sígame, hay algo que quiero enseñarle.
La reina extranjera asintió, sin darse cuenta que varias personas lo seguían.
– ¿Madre, estás segura de esto?
– Más que nunca.
– Pero...
– Confía en mí
N/a:
¡Hola!
Espero que estén muy bien, he estado con estudios hasta el cuello y por lo tanto, no he tenido mucho tiempo que no digamos. Bueno, no los agobio más, espero que les haya gustado este capítulo y nos leemos en pronto.
¡Nos vemos!
Traducciones (Noruego y danés):
Aparece
¡Corderito fuera!
PD: Las palabras que aparezcan en itálica (así) están en otro idioma.
