"Haiya, mi nombre es Rose Hathaway. Mi madre estudió acá. Y quiero hablar con alguien que la haya conocido, o que me dejen ver su historial".
"Oh", dijo el muchacho, sin pestañear.
"¿Quizás has oído hablar de la Guardiana Hathaway?, ella es mi madre".
"¿Eres la hija de la Guardiana Hathaway?, ¡wow!, ella es supererb... ¿vienes con ella?", y miró en todas direcciones, el muy getulio.
"Sólo yo. Ella está con su cargo, en alguna parte del mundo":
"¿Cargo?", se rascó la cabeza.
"El que le asignaron para que ella, eh...¿ moroisitting?".
"¿Sigue de guardiana?, ¿y en serio eres su hija?, pues no lo pareces...".
No era tan lerdo, al parecer.
"Siempre me lo grita, ¡soy tu madre, Rose Mary!, así que debo ser su hija". Sencogió de hombros.
"¿Y tienes una hermana llamada RoseMarie?, ¿no es raro eso?, ¿dos llamadas iguales?, ¿gemelas?, ¿vino tu gemela contigo?".
Rose se refregó mentalmente la cara.
Luego suspiró.
"Soy yo, Rose es la forma corta de mi nombre".
"¿Qué nombre?".
"Me llamo Rose Mary. Me dicen Rose".
"¡OH!, ya veo".
"Entonces, ¿puedo pasar?".
Silencio.
El pobre muchacho volvió a rascarse la cabeza.
Así que Rose tomó el intercomunicador que le colgaba del hombro, para... comunicarse.
"Aquí Rose Hathaway, hija de Janine Hathaway. Solicito entrada y hablar con alguien que haya conocido a mi madre, o tener acceso a su información. Espero. Gracias. Over".
Y volvió a dejar el intercomunicador en su lugar.
"Haberlo dicho antes", tartamudeó el muchacho.
Al poco rato, llegó una mujer.
Dhampir, de unos 45 a 50 años.
Y con una actitud... que haría huir a los ingleses, de miedo.
"Rose Mary Elizabeth Hathaway, ¿eh?, creo que aún tenemos tu cupo reservado acá. Jani nunca lo canceló. Por si vienes a eso. ¿Vinni?, déjala pasar, es de las nuestras esta chica".
Y el muchachito abrió la reja, sin dejar de observarla.
La mujer se acercó a Rose, y la guió hacia otro lugar.
"Fue de los mejores cadetes", susurró, mirando al muchachito tristemente,," pero se enfrentó a dos strigoi -en una salida a terreno- y quedó paralizado de miedo. Nunca más pudimos hacerlo reaccionar, me temo. Pero es un buen muchacho. ¡Qué modales los míos!; soy Alanna Williams". y le ofreció su mano.
"¿Hay muchos strigois por acá?", Alana hizo un gesto de ¿qué crees?. "Fuiste Su mentora. Directamente de la Mesa del Rey Arthur, ¿cierto?, así me dijo ella, una vez. Y soy Rose, en todo caso. Sólo Rose. Espera, ¿dijiste cadetes, y no novicio?". Y Alana asintió.
"Bueno, convence de eso a tu madre. Sólo logramos que te dijera Rose Mary, aduciendo que tu nombre ya era demasiado largo. Para todos. Tampoco nos avisó, y no es que se comunique a diario, tu madre".
"No la veo hace... como 3 años. ¿Sigue viva?".
"No creo que algo pueda matarla, Rose. Decía que lo único que la mataría..."
"Era yo, supongo. Pero sobreviví a sus miradas y ella a mí, así que por allí debe andar... hablando de andar... ¿por qué no me dejó acá?, si había un cupo...".
"La asignaron a un cargo... importante. Y eso debes saberlo. ¿Dónde estuviste?, ¿St. Basil?".
"St. Vladimir, de hecho".
"Obvio. El Lord era tan relevante que tú no podías estar alejada del núcleo".
"¿Núcleo? ¡Qué ilógico!. Mi madre es guardiana, no una Lady o una Princesa. Dónde estuviera su hija no haría la diferencia... ¿o esperaban que así no pasara pidiendo permiso para ir a verme?, porque no lo hizo, créeme".
"Entonces... ¿ella no te envió acá?, ¿nooo, verdad?, no puedes tener 18 años. Más bien... ¿16 años, Rose?".
"17. Pero estoy emancipada allá. Retiré la encomienda de la oficina de la Directora y me fleté a mi casa, o sea, a Escocia. Aunque a mi madre no le guste".
"¡Eres tan como ella a su edad, Rose!, parada en la hilacha, decían algunos por acá. Eres más... trigueña, algo más alta, el pelo más oscuro; pero el rostro, el cuerpo y la actitud son sólo de Janine. Bienvenida a casa, Rose. Ya nos hacías falta", se echó a reír.
"¿Mi madre con actitud?, ¿es en serio?".
"Y mucha. Costó domar a esa tomboy amachada. Supongo que lo saca cuando la sacan de quicio".
"Yo, claro".
"Y los strigois. Ellos aprendieron a evitarla de tempranito, créeme. Es una salvaje con ellos".
"Es su trabajo, ¿no?, ¿ser mala con ellos?".
"Yo creo que lo lleva en su sangre, los Hathaway... vienen de un clan Anglo-Saxon, y el nombre Hathaway viene de la palabra guerrero..."
"Vikingos", susurró Rose.
"Pictos, druidas, lo que quieras, Rose. Supongo que juntó todo en un sólo paquete... pero sospecho que guardó algo para tí".
"Su peor parte, créeme".
El Director del lugar -un moroi apático a todo- no puso objeciones a que Rose revisara el registro, así que Alana la llevó a curiosear por el lugar.
"¿Así que ingresó en la... Intermedia?, ¿tenía cuánto?".
"11 ó 12 años, yo creo. Su tutora o sponsor, claro -lo recuerdo bien, porque no era su madre- la trajo a matricular. Había estado en una escuelita local en sus primeros años. Diurna -y humana- lógicamente. Algo raro, pero para nada inusual acá".
"¿Y no era su madre, de verdad?", se interesó Rose, ojeando otras cosas.
"Ella era su tía, o algo así. Ella no dijo más. Y repito lo que indicó, a cualquier duda, directo con ella. Así que tendrás que ir a la otra escuela, probablemente. Acá no hay mucho más. No son... demasiado acuciosos. Somos dhampirs, después de todo. No hay mucho en nuestras vidas, previo a una escuela. Aunque no sea así. También deberías ir al registro. Por tí y por ella, claro".
"Privilegié llegar acá. Al menos, sabía que podría intentar entrar, por las buenas. Janine Hathaway es como un... ¿free pass?".
"Sí entre los dhampirs, claro".
La escuelita humana fue tan amable con Rose como Alana, una vez Rose hubo explicado que no vivió en Escocia, y que estaba rastreando a su madre.
Aparte de unas pocas cosas -incluyendo una divertida foto infantil, de una Rose Mini Mi -en blanco y negro- no había mucho más.
La tutora -tía de Janine- había dejado una única dirección -sin teléfono- y era la única pista.
Le sugirieron contactar al servicio de Educación, pero eso pondría sobreaviso a otros estamentos, con una Rose de 17 años, vagabundeando por allí sin destino alguno.
Era el mismo nombre y dirección que le dieron en la Academia -por lo que pudo verificar-, al ponerse en ruta.
No era demasiado lejos, considerando que una Janine menor de 10 años iba a diario -ida y vuelta- por ese camino.
El lugar... parecía una comunidad ecológica cerrada.
De esas experimentales y poco amistosas al medio exterior.
Sin un letrero o nada.
Ni un buzón.
Pero era el sitio correcto, porque olía a dhampirs..
