Vasilissa y su plus one -¿el sobrino de su amiga Tasha Ozera?, vaya vaya-, salieron discretamente por una puerta lateral.

Y una sombra salió tras ellos.

"Síguelos", dijo Rose, "yo estoy siguiéndola a ella".

Y sintió otro golpeteo dentro de su cráneo.

Rose ya parecía el pájaro loco (no lo tenía loco, pero si ella quería... yo lo alboroto).

O Pepito grillo.

Pero en femenino, claro.

Y con ese vestidito negro puesto, ¡grrr!


Dimitri apuró el paso, pero -ya-, fuera de la zona del baile, lo interceptó Natalie, que tenía un vaso de alcohol en la mano, y olor a alcohol en el aliento.

"NO la echas de menos, ¿o sí?".

"A quién".

"A la bloodwhore de Rose, obviamente. Seguramente no, ya estaba muy usada y descartada -ya-, en ese entonces.Y sí no era ella, ¡debe ser Lissa la que te gusta!, ¿cierto?", parpadeó, mirándolo fijamente.

Claro. compulsión de tierra, ¿eh, Natalie?.

Pero Dimitri llevaba el enlace con él -tatuado a fuego, casi-, y eso lo hacía resistir al mejor.

"¡Claro, tan linda, tan rubia, y tan alta, y tan delgada, ella!, pero esa tonta no podría satisfacer ni a una hormiga. ¡OH!, pero yo sí, niñito bonito", y se lanzó hacia él, con los colmillos expuestos.

Dimitri la noqueó con sólo una bofetada bien dada (control del moroi 1, según algunos de los más avezados guardianes), y corrió hacia la capilla.

Pero sólo estaba Cristian Ozera.

Vasilissa ya había desaparecido.


"¡Alberta, Vasilissa ya no está!. Cristian Ozera está noqueado, y Nataie Dashkov intentó morderme".

"¿Control moroi 1?".

"Eco".

"Ya lidiaremos con esa niñita malcriada, Dimitri. Ve al garage, allá nos vemos. ¡Reuniré a todos los que pueda!".


Rose intentaba ubicar a Vasilissa, pero no podía conectar con ella.

"¡Grita, al menos, niñita tonta!", le gritó por el enlace, y Vasilissa soltó un ¡auch!, ¿como si le hubieran tirado el pelo?.

Agradece que no fue control moroi 1, que también funciona a la inversa.

Despertándolos si duermen siesta, jeje.

"Dimitri, camino del molino. Alberta sabe dónde es", le gritó por el enlace. "No hay policías en el camino, y aceleran cada vez más. Está atada y amordazada, zip", nótese el sarcasmo, acá. "No la miran, pero la hice mirar por la ventana".


Alberta llegaba al garaje, con varios de los guardianes fuera de turno.

"Camino del molino. Están acelerando".

"¿Estás seguro, Dimitri?, no podemos andar paseando por allá", dudó Stan Alto.

"Rose la está incordiando a todo momento, y mantiene a la Princesa despierta".

"Rose incordiando en la distancia", dijo Stan Alto, "eso es nuevo.Sólo espero que no sea a mí, a la próxima".

"¡Chop Chop, gente!", Dimitri escuchó a Rose, "una casona a la vera del camino, de 3 pisos. Victoriana y oscura. Pareciera embrujada. Hay una energía negra y mala en todo el lugar. Huele a muerte".

"Casona de tres pisos", repitió Dimitri, "oscura y densa".

"La casa embrujada, ¡qué malditos!", y Stan Alto lanzó unas cuántas palabrotas, que causaron muchas risitas. Sobre todo el ... ¿cerdos fascistas?.

"Un tal Ben y un tal Spito, o algo así. Llegó un moroi ciego, y dicen que es un experto en su magia... ¡Y está torturándola, Dimitri!, deben apurarse. ¡Van a matarla!".

"Ben y Spiridon", susurró Dimitri a los otros, palideciendo.

"Los guardianes de Dashkov", susurró Alberta, "malnacido. Maldito. Siempre creí que su intención era otra, ¿pero secuestrarla?".

"¿Otro?", dudó Dimitri, conduciendo a todo escape.

Carnal, grandote!", le gritó Stan Alto, casi remeciéndolo, "siempre la miró de forma pervertida. Muchos creímos que quería pedirla como esposa, apenas fuera mayorcita. ¡Viejo asqueroso!".


Los recibieron con balazos.

Así que los equipos se separaron, para atacar por diferentes ángulos.

En las ventanas habían más atacantes, pero éstos eran de la peor clase.

"¡Sicarios!", gritó Dimitri, evitando el feroz puñetazo del más cercano, al que logró arrojar contra un muro.

"Muchachos, alerta, son los psi hounds"; gritó Alberta, y todos se parapetaron y sacaron sus armas.


Lo peor de la raza de los dhampirs, aunque fuera increíble de creer.

Los productos de una endogamia imprudente y descontrolada.

Deformes, con una fuerza descomunal.

Casi imposible de matar.

Y su creación -altamente ilegal-, sólo se podía con muchos contactos... y dinero.

Los llamaban Psi hound porque entre ellos se comunicaban con gruñidos y aullidos, y con el moroi con la mente.

Y sólo los movía una cosa.

La sangre de los suyos.

Otros dhampirs, como ellos lo eran.

O lo habían sido.


"Rose dijo que las rastreaban, pero fue siempre a ella", dijo Alberta, "el olor de su sangre fresca".

"Lissa está bien arriba, y hay uno de esos matones en la puerta", le avisó Rose, "mide como 2 metros x 2 metros y es totalmente azabache. Tiene varias heridas, no creo que tenga la capacidad de morir, Dimitri".

"Arriba hay un Shaka, Alberta. guardando una puerta".

"¡Es mío!", gritó Alberta, "mi abuela era una Akashinga -las guerreras dhampis de África, de las que decían venía la idea de las de Wakanda-, ellas los cazaban por deporte. ¡Y no seré una de ellas si no cazo al mío!". y corrió al encuentro de su némesis dhampir.

"¡Alberta!", le gritó Dimitri, ¡espérame!".

"¡Siempre he querido enfrentar a uno de esos, Dimitri!", se detuvo en seco, y se volvió a él.

"Pero yo no, créeme, Es la prueba de los BM6. Y de ese nivel sólo sobrevivimos 6, los que ahora somos BM7".

"¡Oh, eso subiría mi puntaje, Dimitri!, si me avalas en ésto, puedo pedir que me den fecha de exámen, ¡Croft siempre la postpone!".

"Mátalo primero, te evaluamos después, ¿de acuerdo?".

"Te traeré su cabeza, Dimitri. Sabes que con Spiridon será a muerte esta vez, ¿cierto?".

"Lo sé. Y ya hice la paz conmigo".

"Bien, ahora voy por mi trofeo. Tengo una pared que decorar en mi oficina", y entró corriendo, más que antes.


Los gritos de lucha inundaron los oídos de Dimitri.

Provenían de todos los frentes.

Pero también se oían los aullidos de dolor -y furia asesina-, de los psi hound de Dashkov.

Pero no se los oía morir, lamentablemente.

"Son como strigois, DImitri. Aberraciones alimantadas con nuestra sangre. Se creen superiores a nosotros, es lo único que resuena en sus cabezas. Los dhampirs somos nada".

"Lo sé, Rose. ¿Algo más que nos pueda ayudar?".

"Que si mueres ahora, tu princesita se muere contigo".

Y la sintió desconectarse de él, para no distraerlo más.


pop culture spoilers.

Las Akashinga son guardianas africanas, entrenadas para frenar la cacería clandestina.