Extraño mi cama… Dormir en el sillón es incómodo… Admito que las primeras semanas después de la llegada de Cadence fue algo soportable, pero tras pasado un mes, mi espalda me estaba matando, no podía dormir bien, amanecía de mal humor e incluso trataba de no hablar con Cadence. Yo me conozco, y sé que podría explotar cuando amanecía de malas, así que apenas me levantaba, me metía a bañar y me iba a trabajar. Cabe mencionar que mi trabajo seguía siendo el mismo, cuidar del pollo recién nacido y criarlo hasta que fuera lo suficientemente grande. Quizás el único problema que tenía realmente era tener que vacunarlos a todos, no es tardado, de hecho tengo que ponerles una gota de la medicina en el ojo. Pero hacer este proceso en casi diez mil pollos es… Abrumador.
Afortunadamente para mí, y algo de lo que estaré muy feliz, fue que Cadence se diera cuenta de que había estado durmiendo de forma muy incómoda en el sillón. Podría decirse de cierta manera que regrese a dormir en mi propia cama. Sin embargo, la razón por la que Cadence me dejo dormir en la misma cama que ella fue porque no le parecía justo que yo, siendo el que le ofrecía cobijo, techo y comida, durmiera ahí. Quizás ella se sentía con la necesidad, para no sentirse como una aprovechada o incluso verse como alguien sin educación, pero esto simplemente hablaba bien de ella. Era sumamente humilde, incluso para ser alguien con "dinero" bueno, más específicamente una princesa.
Si, descubrí con el tiempo que Cadence venia de una familia pudiente… O al menos después de su adolescencia.
(¡Spoiler alert! Si no te has visto el libro de la princesa Cadence narrada por Laurent evita esta parte)
Tal parece ser, que Cadence tiene un origen muy humilde, hasta donde tengo entendido, lo único "extra" que ella tiene es su cuerno, pues tal parece ser que ella originalmente era una pegaso, acogida por una familia de humilde procedencia y que con el tiempo, su facilidad para hacer que los ponis se reconcilien, encuentren caminos más sencillos para enamorarse y sobre todo precisamente lo relacionado a las relaciones amorosas. A ella le van bien tratar. En simples palabras. Ella representa a una de las cuatro princesas, más precisamente la princesa del amor. Su "tía" Celestia, no es precisamente su tía, la llama así por cariño, respeto y admiración, pues cuando Celestia se entera de Cadence, Celestia la acoge y luego de encargarse de solucionar un problema amoroso, tal parece ser que adquiere su cuerno, volviéndose una Alicornio.
Si, puse mucha atención a su explicación. Honestamente ya no me preocupaba por preguntar la razón de las cosas en su mundo. En todo caso la excusa más simple seria; "Por qué lo hizo un mago" y no muy lejos de la realidad honestamente.
Al parecer convertirse en Alicornio no solamente le ayudo a esparcir el amor, si no que al parecer las Alicornios fueron dotadas con habilidades que sobre rallan lo absurdo. Fuerza física descomunal, poder mágico incrementado, y un mejor control climático a comparación de los "pegasos" haciendo que la raza de las Alicornios estén por encima de todos los "ponis" como pegasos, unicornios y terrestres.
Cabe mencionar además que volverse Alicornio la había dotado además de una altura ligeramente superior a la de los ponis y para mi sorpresa, que si yo creo que ella es de por si alta, al parecer su "Tía" es más alta que ella. Lo que me pone a pensar es que si Cadence, que mide quizás los dos metros o incluso poco más. Ahora si lo que dice es cierto y su "Tía" es más alta que ella, puedo suponer que estaría entre los dos y medio o tres metros de altura, lo cual convierte a la raza de las Alicornios en unas gigantas absolutas. O al menos unas amazónicas. Lo cual, desde mi punto de vista, no esta nada mal, siempre me han atraído las mujeres altas.
Bueno, volviendo a que Cadence me dejo dormir en mi cama. No fue extraño para ella, en todo caso, delimitamos que era conveniente dividirnos la cama, pero honestamente esto pierde sentido cuando uno duerme y se mueve involuntariamente. Especialmente yo. Mi madre decía que tiendo a moverme mucho, y yo lo confirmo, pues en muchas ocasiones, a pesar de que duermo en un lado de la cama, amanezco del lado contrario, o incluso en una posición invertida.
En todo caso, a pesar de que durmiéramos en la misma casa, cierto era que trataba yo de no tocarla, al menos en la medida de lo posible. Pero siendo honesto, me fue un calvario lograr no hacerlo. Ella es atractiva en muchos sentidos, uno podría enamorarse con solo escuchar su suave voz. Ella literalmente hacia honor a su nombre como "princesa del amor" podría fingir no ponerle atención, pero… ¡Dios santo! Puedo decir con seguridad que ella puede ser una encarnación física de una diosa, y me estoy quedando corto.
A pesar de todo, me mantuve a raya alejando cualquier impulso de idiotez que pudiera arruinar estar relación. Claro que despertar una que otra vez con plumas en la boca fue quizás molesto al principio. SI yo me muevo cuando duermo… Cadence suele moverse aún más, y se siente, pues si bien su tamaño es mayor, sus alas casi toman una buena porción de la cama, y como mencione, suelo incluso despertar con plumas en la boca. Sin mencionar que se molesta conmigo por pensar que, cada vez que me ve con plumas en la boca, me acusa de pervertido y con un fetiche extraño hacia sus alas.
Ahora que tocamos su anatomía… Me informe con un veterinario, lo cual fue una ofensa total para Cadence cuando le dije que tenía que ir con un veterinario para hablar de su problema con su ala lastimada. La razón de sentirse ofendida era; ¿Por qué no voy a hablar con un doctor en lugar de un veterinario? La razón era simple, tú y yo sabemos que un doctor solamente atiende las necesidades y enfermedades de un paciente humano. Humano. Ahora, un veterinario atiende a los animales, en los cuales los equinos están dentro de ese círculo. Le gustara o no a Cadence, se debía hacer. Claro que tuve problemas al principio y tuve que realizar diversos interacciones con Cadence de la razón por la cual debía ir con un veterinario, a eso, sumarle el hecho de que ella es un ser mitológico antropomorfo, completamente inexistente. Quizás aún no se acostumbra a ser el único "bicho raro" en este mundo.
Bueno, al parecer resulta ser que debe haber un periodo de rehabilitación para un ala rota, si bien el mínimo de tres semanas había pasado, yo opte por darle a Cadence una semana más, tomando en cuenta su tamaño. Además de eso, la rehabilitación debía hacerse con ejercicios donde el ave, o en este caso Alicornio, mueva su ala con los movimientos habituales a su vuelo estándar. ¿Suena fácil no?-
-¿Esto no va doler verdad?- Expreso Cadence mirando sobre su hombro y mirándome como le quitaba las vendas de su ala, debo decir que era un poco tonto, o al menos así lo veía yo. Me había roto mi mano un par de veces y no recuerdo hacer estas rabietas. –El doctor dijo que…-
-El veterinario- Enfatice la palabra, logrando una mirada de molestia de parte de Cadence, lo hacía por el simple hecho de ver su reacción, era divertido hacerla enojar ocasionalmente- Dijo que la rehabilitación debe ser constante hasta que ya no sientas dolor… Aquí.- Al decir esto apreté ligeramente fuerte en la parte donde su hala se había roto, lo cual provoco un grito agudo de dolor de su parte.
En un arrebato, ella aparto sus alas de mí abruptamente y me miro molesta. –¡Eso duele!- En su intento de enojarse, ella parecía extrañamente más adorable,
-¿Y en qué momento dije que no dolería?- Si bien yo tuve completamente la razón en lo que dije, cierto era que nunca le di una respuesta a su pregunta, de hecho decidí omitirla porque sabía que la respuesta no le agradaría. En todo caso hice lo correcto. Tome nuevamente su ala, a pesar de su resistencia.-
-¡Dijiste que no dolería!- Exclamo molesta la yegua dejando de darme la espalda para ponerse frente a mí, estaba parcialmente desnuda de la cintura hacia arriba, especialmente porque la ropa humana no está hecha para alguien que tiene un par de alas enormes en su espalda. Asi que solamente tenía una sábana para cubrir su busto y el resto de la parte frontal de su cuerpo.-
-No, conteste tu pregunta con otra respuesta porque sabía que no te agradaría la respuesta. Vamos, dame tu ala.-
-¡No!- Expreso molesta apartando su ala nuevamente de mi.-
-Arturo dijo que debo ayudarte a rehabilitar tu ala, tanto tiempo sin usar podría causar dolor, y si intentaras volar nuevamente, solo agraviarías ese dolor-
Ella parecía dudar por unos instantes, estiro su ala un par de veces, y solo note una mueca de disgusto de su parte, era obvio que le dolería. Opto por darme de nuevo la espalda y extendió su ala lastimada hacia ami. Pero mirándome por encima de su hombro dijo. –Solo se mas gentil por favor… No sabes lo doloroso que esto es.-
Le tome la palabra, yo no tenia idea de lo que se sentía, podría hacer un estimado, pero quizás no podría hacerle justicia real al verdadero sentimiento de dolor que ella siente.
Tome su ala, y comencé con movimientos lentos, estirándola hasta su máxima envergadura para luego regresarla a su posición original. Repetimos este proceso por unos cinco minutos. Pero en todo momento, Cadence, no paro de hacer muecas de dolor, además de soltar ocasionalmente un alarido de dolor. Pero al menos esto funcionaba, pues a los diez minutos, ella había dejado de hacer muecas, y simplemente gruñía un poco cuando movía su ala en posiciones diferentes.
-¿Siempre habías podido volar?- Exprese con indiferencia mientras sujetaba su ala en una posición vertical, estirándola hasta donde podía en su máxima envergadura.-
-Mhh… Si, ¿Por qué lo preguntas?- Ella volteo a mirarme por encima de su hombro-
-El sueño de la humanidad, siempre ha sido poder volar… No sé, solo… Quería hablar de algo.-
-Bueno… Si te agrada la idea, puedo enseñarte.- Ella parecía sonreír ligeramente, como si hubiera complicidad en su mirada.-
-No sé si necesitas lentes o quizás estas alucinando, pero yo no tengo alas.- Exprese luego de realizar un movimiento rápido para ayudar a su ala a recuperar parte de la movilidad externa.-
-¿Alas? ¿Quién dijo que necesitarías alas?- Su tono parecía juguetón, yo no comprendía a que se refería para ser honesto, por si fuera poco, ella movió su espalda, permitiendo que sus alas por fin se desplegaran por su propia cuenta en su máxima envergadura. Fue un poco extraño, pero había algo que me atraía de ella, quizás sea la forma angelical que Cadence tiene debido a sus alas, o incluso el hecho de su físico o incluso su voz tan suave y amistosa.
-Sabes, si no fueras de diferente especie te llevaría a la cama.- Mi parte demoniaca, un pequeño demonio con mi propia apariencia pero con un par de cuernos en su cabeza apareció en mi hombro izquierdo. Juro por dios, que estaba a punto de decir esas mismas palabras, de no ser por el hecho de que incluso yo sabía que esas eran palabras vulgares.
-¿Te han dicho lo sexy que eres?- abrí los ojos en sorpresa cuando una versión mía miniatura pero con un par de alas blancas en su espalda pero con túnica apareció en mi hombro y había dicho, eso. Pero no había abierto los ojos por esas palabras, si no por el hecho de que yo había dicho esas palabras al aire. Lo cual causo que Cadence volteara a verme con cierta sorpresa también. Si bien mis palabras no fueron mal intencionadas, ya que salieron sin querer de mis pensamientos. Eran completamente ciertos.
-Varias veces, si.- Luego que me dijo eso, ella simplemente sonrió y se puso de pie, esta vez con la intención de tomar la sabana que usaba para cubrir su cuerpo para evitar que yo mirara más de lo debido.- Siendo honesta, me sorprende causar esa impresión en ti, tomando en cuenta que somos seres completamente diferentes.-
-Bueno…- Busque el lado lógico de las cosas, apelando a lo siguiente.- Compartes características humanas.-
-Hay aja- Parecía burlarse de mi ante lo que dije.- No hay comparación facial, tampoco anatómica, mucho menos genéticamente hablando. Quizás lo único en lo que tú y yo podríamos parecernos es que andamos en dos pezuñas.-
-Pies- corregí inmediatamente lo cual causo rápidamente una carcajada, ante lo que dije.-
-¿¡Ves!? Ni siquiera tenemos la misma cantidad de dedos en las manos.- como prueba ella extendió una de sus manos, obviamente utilizando su otra mano para cuidar que la sabana que la cubría de la cintura hacia arriba no se callera, ella utilizo su magia para forzar mi mano derecha a ponerla en alto y tocarla con la suya, solo para comparar un hecho crudo. Si bien podría parecer extraño pero fascinante, Cadence y yo, a pesar de tener quizás el mismo tamaño de manos, había uno del cual ella carecía, y ese era el dedo anular, lo cual explicaba por qué utiliza un anillo en el dedo "medio" aun así. Poniendo atención a las manos de Cadence, eran significativamente más cuidadas que las mías, uno pensaría que cada dia de su vida podía ir a un spa y realizarse manicura solo para que se vieran bien sus manos. Por otro lado estaba yo, en la primaria siempre se me conoció de dos maneras, "El manotas" y "El pollero" podrán imaginarse porque de los nombres, de hecho no tiene mucha lógica si lo piensas detenidamente.
A pesar de que fueron solo segundos en los que comparamos nuestras manos, para mí fue quizás un tiempo considerablemente más largo, pues contemple demasiado esas delicadas manos. Quizás por reflejo, quizás por querer tomar su mano, o simplemente por la curiosidad, pero yo entrelace mis manos con las de ella. Incluso al tacto eran muy suaves, tersas, uno pensaría que estaría tocando la mano de una niña de quizás doce o quince años, pero el tamaño no cuadraba para nada. Pero quizás lo mejor de todo, fue que ella incluso apretó su agarre por un momento contra mi mano, al alzar la mirada ella simplemente me sonrió de una forma tan inocente, e incluso parecía amigable, solo para luego decir.
-Bueno, quizás a pesar de las diferencias físicas, hay algo de poni en ti.- Ella aparto su mano de la mia luego de darme una pequeña palmada en la cabeza.-
-¿Cómo debo tomar eso?- Enarque una ceja, viéndola, pues ante mis ojos era como si me dijeran "animal" aunque sabía que esa no era la intención de Cadence.-
-Como tú quieras tomarlo- Ella su puso de pie y dijo.- Tomare un baño… gracias por ayudarme con mis alas.-
-Una buena manera de pagarme sería dejarme verte desnuda.- Instintivamente "mire" a mi contraparte angelical quien se había encogido de hombros, como si dijera que el no tuvo nada que ver esta vez.-
-¡Ja!, no tuvieras tanta suerte jovencito, eres lindo, pero no tanto. Solo procura no sobrepasarte con tus "chistes" ¿de acuerdo?- Ella con ayuda de su magia, tomo "su" toalla, y digo "su" entre comillas porque realmente es mi toalla.
-¿Entonces es un sí?-
¡PAW!
-Bueno, lo intentaste…- Expreso mi parte demoniaca.-
Punto de vista de Cadence.
Vivir con un adolecente, escondiéndome y evitando que sus familiares me encuentren, es una de las experiencias y quizás nulas cosas que nunca en mi vida se me habría cruzado por mi cabeza que algo así terminaría pasándome. Debo decir que, a pesar de venir de una familia muy humilde, es realmente sorprendente la gran amabilidad que alguien que es completamente diferente a mí se ofrezca a darme cobijo… Quiero decir, muchos otros me habrían dejado a mi suerte… Por poner un ejemplo, los dragones, minotauros, perros diamante, por decir algunos. Si, si habláramos de algún poni más, posiblemente se habría ofrecido ayudarme. Pero no estamos hablando de un poni.
Pese a que mi actual "anfitrión" me había ofrecido su cama, me siento mal viéndolo dormir en un sillón. Que para ser justos, ese sillón no puede siquiera abarcar una buena parte del cuerpo de ese joven para poder dormir. En todo caso, siempre lo veo dormir en posiciones extrañas, e incluso me había tocado escuchar como algo pesado golpeaba el suelo. Solo para darme cuenta al día siguiente, él se encontraba en el suelo.
No era justo, incluso si él lo hacía para ser cortes o por seguir incluso las "reglas" de etiqueta, yo no podía seguir viendo como el en ocasiones se despertaba de muy mal humor. Si, logre darme cuenta con facilidad. Agradezco mucho que él es lo suficientemente maduro para darse cuenta de que estando de mal humor, no es bueno hablar con nadie. Aun asi, lo que hice fue pedirle que regresara a dormir a su cama, era lo suficientemente grande para los dos, así que no tenía nada de que quejarme, aunque, mi primera noche con alguien más en la cama que no fuese mi presunto "esposo" fue desde una sorpresa hasta quizás una equivocación al principio.
¿Qué ocurrió? Bueno, quizás él no está para saberlo y yo para contárselo… Al menos no por ahora, pero las alas de un pegaso como las de una Alicornio, son tan sensibles como las manos, y las plumas son igual y más sensitivas que eso. Ahora, con eso dicho, había logrado averiguar cómo experimentar que las alas tienen unas zonas muy peligrosas de tocar. Dicho de otra forma, para nosotras las yeguas, esto puede interpretarse de la manera sexual, pues nos da una zona más de placer pero referente que llega directo a la columna vertebral. Con eso explicado, puede suceder (y sucedió) que yo termine gimiendo tanto de sorpresa como de placer en mi primera noche. Yo había pensado que simplemente el tal "Morfeo" una "deidad" que mi anfitrión había mencionado, me había visitado en mis sueños, pero no era así. Pues pasa y sucede que tenía a un chico ruñendo o mordisqueando mi ala sana, lo cual fue la razón de despertarme de la nada de una manera poco conveniente y de una forma que muchos podrían malinterpretar.
Claro que no lo desperté en el apto, él lo hacía de forma inconsciente, pero cuando la segunda, tercera, cuarta e incluso quinta noche seguía mordiéndome las alas, yo lo tome muy personal. Casi delimitando el área de ambos, pero fue difícil y tuve que entender una cosa… ¿Era el o yo?
Bueno, pasa y resulta ser, que cuando yo dormía, sin sentirlo, quizás por estar completamente fuera de mí, terminaba estirando mi ala buena, y ya sea que yo le esté dando la espalda, no fue difícil darme cuenta que cuando yo estiraba mi ala, el solamente fue víctima de que mi ala quedara atrapada cerca de su rostro y que muy posiblemente cuando mis plumas acariciaban su rostro, el simplemente las apartaba o abría la boca y bueno… Lo demás es historia.
"Y yo que lo llame pervertido y fetichista de alas…" Lo que me pone a pensar… Como puede tener un fetiche por las alas, si no existen seres capaces de volar y con un raciocinio suficiente como para poder entablar una relación y, bla, bla, bla.
Bueno… eso solamente es una parte de mi rutina.
Tener que pasar la mañana y la tarde hasta que el regrese de su "trabajo" es aburrido. Los libros hicieron un buen trabajo en entretenerme, al menos las primeras dos semanas de mi llegada. Tengo que reconocer que muchos de estos libros me parecían conocidos, si bien no tenían la misma trama, tenían cierta similitud con algunos que yo conocía. Hay un libro que si me mantuvo mucho tiempo entretenida. El libro se llama "Las mil y una noches" un libro que tienen muchos cuentos cortos. Me dio una idea muy acercada del cómo es la sociedad de estos humanos. Además, no solamente tengo los libros.
-Esto, es un televisor- Yo había enarcado la caja al ver una especie de caja rectangular extremadamente delgada. ¡Al principio pensé que era un cuadro de pintura! Por el amor de… Pensé que era un lienzo en negro, pero no, al parecer resulta ser un aparato moderno. Por cómo me explico todo, este aparato permite visualizar cualquier cosa. O al menos que alguien con una "cámara" apunte hacia lo que quiere que se visualice en el televisor. Diría que lo que ve el sujeto A, lo podrá ver el sujeto B. Fue complicado al principio, pero resultó ser un medio de entretenimiento, muy interesante, entretenido y sobre todo muy informativo. De hecho, mis "canales" favoritos, resultaron ser los informativos y los documentales. Este lugar estaba tan rico en historia, que realmente me atraía a saber mucho más.
Pasaba horas mirando la televisión, claro, podría considerarse ocio rápidamente. Pero era muy adictivo, el narrado e incluso los locutores describían y daban detalles de los hechos históricos de una forma muy particular. Podría comparar esto como a las clases de historia Equestriana, solo que más entretenidas, con muchas imágenes y sin tener que leer absolutamente nada. Si regreso a Equestria me encargare personalmente de realizar cambios a la educación de este modo. Ni siquiera he visto las escuelas aquí y ya quiero que conocer las escuelas. Si la televisión enseña suficiente la escuela debería ser igual o mejor. ¡Incluso tienen un canal exclusivo de noticias! En Equestria las noticias solo se conocen por el periódico… Y el periódico tarda en llegar incluso a las ciudades mas alejadas de la capital de Equestria, mientras que aquí, cualquiera con un televisor estará suficientemente bien informado, y no solamente es un solo canal de noticias, al menos por el momento he encontrado diez canales de noticias, cada uno de diferentes partes del país donde me encuentro.
Pero justo cuando pensé que este lugar no podía superarse asi mismo… Ocurre lo siguiente.
-¿Qué quieres decir con que tienes todo aquí?- Exprese escepticismo, no me creía que algo tan minúsculo que cabe en la palma de tu mano, tenía literalmente todo. Y cuando digo "Todo" me refiero a todo tipo de información conocida actualmente por… ¿Humanidad? Creo que él dijo que asi era la palabra. –¿Estas bromeando verdad?-
-¿Qué quieres ver?- Pregunto Alejandro con cierto animo mientras que tras realizar dos toques rápidos en ese aparato, apareció una especie de teclado parecido a las máquinas de escribir, pero tan diminuto en su "celular"-
-¿Perdón?-
-Está bien, mira, escribe aquí, lo que tú quieras saber, o incluso de lo que sientas curiosidad de mi mundo. Escríbelo aquí y deja que la "magia" surja.-
¿Magia? Viniendo de el me pareció completamente irónico y gracioso, incluso estaba a punto de llamarlo hipócrita. Pero no podía hacerlo, no era precisamente magia, sino simplemente tecnología. Ante su petición, tome ese extraño aparato pequeño y escribí con algo de dificultad, al parecer las letras que "presionaba" aparecían en un recuadro pequeño, luego de poner en ese recuadro la palabra "Mundo" lo primero que apareció fueron imágenes o fotografías a una distancia gigantesca de lo que parecía ser el mundo donde me encontraba… Justo cuando creo que el mundo no puede ser más grande, lo hacen aún más grande… ¡Es fantástico! Literalmente tengo al mundo en la palma de mi mano. Podía ir adonde quisiera, pero… La mayor sorpresa fue darme cuenta que mi mundo, no es nada en comparación con el de él… Equestria se vería empequeñecía en tamaño ante otras naciones del mundo.
Para finalizar todo esto, fue quizás la mejor parte de todo lo que él me había mostrado hasta el momento. La música de su mundo. Por mi tía Celestia, creo que mi título de princesa tiene este efecto en mí, pero desde siempre la música romántica, los boleros y vals siempre han sido de mis favoritos. Y este mundo esta tan repleto de tantos tipos de música, incluso música y estilos que no creía que conocía. No solo eso, las culturas de todo su mundo tenían música tan características e incluso, a pesar de estar en diferente idioma, la letra, el tempo, y quizás la forma en que la cantaban, daba ese toque romántico. Pero entonces… Llego este hombre… Este maravilloso hombre, que diría sin problemas en frente de Shining Armor, mis tías y todas mis amigas, que si pudiera me casaría de nuevo con ese hombre. Su voz, su carisma. ¡Dios santo! Sus canciones fueron las mejores y las que hicieron que me enamorara mas de este mundo.
-¿Luis Miguel?- Hay madre… Hasta su nombre suena encantador…
-¿Es normal que tus alas se extiendan asi?-
Al mirar hacia mi espalda, me di cuenta que tenía mis alas extendidas, lo sorprendente del caso, fue que no sentí dolor cuando extendí mi ala lastimada. Si bien me mostré avergonzada por lo que hice ya que fue un mero reflejo para mi, y algo que para los pegasos significa algo ligeramente vergonzoso.
-S-Solo tenía ganas de estirarme, es todo.-
-Oh, siendo el caso, dime, ¿te gustaría ir a dar la vuelta?- Cuando él dijo eso, saco de su bolsillo unas llaves, yo simplemente ladee la cabeza hacia la derecha en señal de confusión y sin saber a qué se refería.-
-¿Asi?- me señale a mí misma luego de que el tuviera la idea de sacarme, si bien no me negaba a la idea, cierto es que yo resaltaría demasiado entre la multitud, y sobre todo llamaría la atención, sumado a eso, el hecho de que yo no debería existir aquí… "Según mi carcelero"
-Confía en mí, solo hazte invisible por un tiempo, el resto déjamelo a mí, ¿vale?-
Bueno, era salir o quedarme otro día aquí sin hacer mucho más que solamente ver televisión… Además, la idea de poder salir después de un mes fue muy tentadora. Asentí con la cabeza, no estaba segura de que quería hacer exactamente, pero, sea lo que sea, era mejor que quedarme un segundo más aquí encerrada.
-Bien, sorpréndeme entonces.-
Fin del cap
N/A: Por cuestiones de fuerza mayor estare inactivo, ya que me encuentro atendiendo a mi padre en el hospital, posiblemente tarde mas de lo que anticipo, no puedo dar fecha de mi regreso, y se que tengo el final del cap de Twilight y Rarity, pero hasta no acabar estos problemas por los que estoy pasando no puedo actualizar otro fic.
Dicho esto, espero comprendan.
