Después de haber participado en el FICTOBER, he vuelto. Ahora quiero dar a conocer esta idea que surgió de una comedia romántica que se estrenó en 2002.
Una tarde mientras vagaba en el universo de mi cerebro llegó a mí la imagen de esa película y rápidamente la relacioné con mi ship favorito. En esta ocasión muchas cosas han cambiado, las características de los personajes no serán apegados a las del animé. Además, he aprendido muchas cosas desde que publiqué mi primer fic.
Quiero aclarar que tomaré algunas ideas de la película, no sé si llamarle adaptación porque lo que tengo son chispazos de la película que ciertamente me senté un día a verla. Aclarando que los personajes de CLAMP no son míos.
0o0o0o0o0o0o0o0
Soy Sakura Kinomoto, tengo 27 años y trabajo como restauradora de pinturas en un museo en la ciudad de Nueva York. ¿Por qué mi apellido no es americano? Eso es sencillo, cuando terminé mi carrera universitaria Conservación y Restauración de Bienes Culturales recibí la maravillosa oferta de trabajar en el MET, uno de los más importantes museos de artes más destacados en el mundo. Así que era casi imposible dejar ir esa oportunidad.
Acepté el trabajo a pesar de las constantes negativas de mi hermano, extraño mucho a mi familia, nací en un pequeño pueblo llamado Tomoeda, en Japón. Mi papá es profesor de Arqueología en la Universidad de Tokio, mi hermano, un ser no tan agradable es siete años mayor que yo a pesar de eso, es el ser más inmaduro en todo el mundo, no importan las distancias; él sigue llamándome monstruo.
Es el encargado de salvar las vidas de muchas personas en el Hospital Central de Tokio, es médico y está casado con una gentil maestra, aun no sé cómo es que ella se enamoró de él, se llama Kaho Mitzuki. Esa es toda mi familia. Mi mamá… Pues ella nos abandonó hace muchos años, está en un lugar mucho mejor, una difícil enfermedad le quitó la sonrisa, se dedicaba al modelaje, gracias a eso conservamos muchos recuerdos de ella en fotografías y algunas revistas.
Visito a mi familia cuatro veces al año, aun así, después de vivir dos años en Nueva York siento que los necesito aquí. Afortunadamente hay un genial chico que hace mis días más placenteros; él es Eduard Thomás. Lo conocí en el museo, estaba de visita y se acercó a mí en el momento que colocaba una pintura que recién había sido restaurada.
一¿Tu eres parte de la exhibición? 一pregunta un chico de cabello oscuro, ojos cafés claro y tez blanca.
–No señor, solo trabajo aquí. 一respondo sin observarlo.
–Disculpe mi atrevimiento, pero este lugar será uno de mis favoritos a partir de ahora. 一dijo el chico.
-Que bueno, le gusta el arte. 一comento reparando en él hasta ese momento.
– Ahora siento que si me gusta el arte. 一repite de nuevo. 一la obra de arte de una chica hermosa de cabello castaño y ojos esmeralda.
– Lo siento. 一me empiezo a sentir un poco incómoda. Pero antes de seguir hablando el banquillo sobre el que estoy se va de lado sintiendo que caía, el golpe nunca llega porque los brazos del hombre que hace poco me hablaba, me sujetaron.
-Esto se pone aun mejor, acabo de atrapar a un ángel. 一comenta sosteniéndome.
– Disculpe, soy un poco torpe. 一respondo soltándome del agarre y ofreciendo como disculpas una reverencia.
– No pasa nada, fue un pequeño percance sin importancia. 一levanta las manos restándole importancia.
-¿No eres de por aquí verdad? 一pregunta cuando ya daba la vuelta para salir de ahí.
–No, soy de Japón. 一hice otra reverencia. 一soy Sakura Kinomoto. 一digo mi nombre porque con eso puedo agradecerle que me salvó de un seguro golpe.
–El gusto es mío, soy Eduard Thomas. 一responde extendiendo una mano.
–Bueno, tengo que retirarme, de nuevo gracias. 一ignoro el gesto con la mano y retomo mi camino.
Pensé que ahí acababa todo, pero él siguió visitando el museo una vez por semana y me buscaba para saludarme, hasta que un día me invitó a tomar un café y yo acepté. Después las citas se volvieron más frecuentes, hasta que un día me pidió que fuera su novia y yo acepté.
Un chico normal de treinta años con un negocio prospero, es agente de bienes raíces, apuesto, generoso y después de un año de relación me pidió que me mudara a su departamento.
La idea me agradó bastante a quien no le gustó fue a Touya. Por un tiempo pensé que lo tendría por acá buscando "al bastardo" palabras de mi hermano claro, "que se atrevió a engatusarme". El día de hoy cumplimos seis meses de estar viviendo juntos, no ha sido tan fácil, soy despistada, torpe, gruñona a veces, un poco llorona también, pero con amor y paciencia hemos alcanzado superar esos pequeños obstáculos.
Quiero sorprenderlo con una cena especial, ya he comprado todo, solo espero tener lista la cena para cuando él llegue.
Llegué al edificio, era uno muy lujoso, por cierto. Necesitaba ropa cómoda, Eduard no sabía que yo saldría temprano así que debía darme prisa para poder sorprenderlo. Entro en nuestro apartamento dejando las bolsas en el comedor, me dirijo a nuestra habitación para cambiarme.
Estaba justo frente a la puerta cuando escuché algo similar a los gemidos que una mujer acostumbra a sacar de su garganta cuando la está pasando bien, algo extraño porque no compartíamos apartamento con nadie más. Abro lo más silenciosamente que pude la puerta y lo que encuentro era digno de retratarlo como "el rostro del engaño".
Eduard estaba teniendo relaciones sexuales con otra mujer, me armo de todo el valor que pude recoger en esos momentos y lo enfrento sonando la puerta lo más fuerte que mi cuerpo pudo reaccionar. 一Amor, no es lo que crees. 一dijo torpemente mientras se trataba de cubrir con las sábanas. 一es una clienta.
-¿Con que una clienta? 一pregunto con sarcasmo. 一 Y ha comprado tus terrenos y ya los está estrenando. 一tomo nuevamente el pomo de la puerta y salgo de ahí desquitando mi rabia con ese objeto que nada me había hecho.
Afortunadamente tengo a quien recurrir, Tomoyo Daidouji mi mejor amiga. Es una linda joven de cabellos largos sobrepasando sus hombros, rizada de media melena hacia las puntas, un flequillo siendo unido en ambos lados con un mechón de cabello en cada lado de su rostro hasta la altura de su estomago (casi alcanzando la cintura) su cabello aparenta negro, sus ojos son de color azules, pero cuando está en la oscuridad puede verse que se ponen azul oscuro. Es una joven de tez pálida y de contextura delgada aparentando ser algo frágil a primera vista. Suele vestir mayormente con mini faldas o vestidos dependiendo de la situación.
Tomoyo es conocida por tener una personalidad gentil y amable. Siempre está con una tierna sonrisa en su rostro, le encanta siempre estar en compañía de sus amigos, siempre trata de aconsejarlos de cualquier cosa, siempre y cuando esté en su mano. Es una famosa diseñadora, nos mudamos juntas a Nueva York ella me recibió con los brazos abiertos, como lo hace una madre con sus hijos. Mi dignidad no me permitió volver a ver a Eduard así que ella se encargó de ir por mis cosas.
Estoy segura que lo amenazó, porque inmediatamente dejó de llamarme. Pasé dos meses llorando por él, viendo películas de amor y desamor con un tarro de helado y toda la comida chatarra que pudiéramos conseguir en todo el vecindario.
Incluso llegamos a embriagarnos hasta perder la noción del tiempo. Tomoyo fue el único hombro que tuve para llorar en esa fase del dolor. Hasta que llegó el día de dejarlo ir.
一Sakura. 一llama mi amiga. 一¿No crees qué ya es momento de dejarlo ir?
一¿Qué quieres decir? 一pregunto a Tomoyo.
一Es obvio que aun te afecta la traición de Eduard. 一alega sentándose a mi lado.
一¿Por qué crees eso? 一indago nuevamente, a veces se me dificulta comprender la filosofía de ella.
一¿Cuánto tiempo piensas dedicarle a esa pintura? Llevas más de dos semanas con ella y aun no has aplicado ningún color amiga. 一refuta Tomoyo acercándose a lo que antes había mencionado.
一Eso no tiene nada que ver, sabes que suelo distraerme con facilidad. 一trato de excusarme con lo que ella ya sabía.
一Claro, sé de tu increíble don de la distracción. Pero tus distracciones no afectan tu trabajo. 一agrega sabiamente la bruja de Tomoyo.
一Tomoyo, por favor. 一ruego dejando a un lado un pincel que estaba usando. 一no quiero volver a hablar de él solo quiero olvidarlo. 一observo a mi amiga no pudiendo contener las lágrimas.
–Lo sé, Sakura. 一Tomoyo se acerca a mí y empieza a acariciar mi cabello. 一tienes que enfrentar la realidad, salir de esta situación, sé que no es fácil olvidar a una persona que significó tanto para ti.
一No se trata de olvidar, es de aprender a vivir con el recuerdo de los buenos momentos y seguir adelante. 一mi amiga y su forma de ver la vida. Como la envidio.
一¿Cómo quieres que enfrente la realidad Tomoyo? 一pregunto olvidando bajar el tono de voz. 一Él traicionó mi confianza lo encontré con esa mujer en la cama. 一termino de decir llorando.
–Suéltalo todo. 一escucho decir a mi amiga mientras me confortaba.
一Lo peor de todo, es que no volvió a buscarme. 一de tanto llorar hasta hipaba. –No me dio ni una sola explicación, si en verdad me quisiera, aunque sea un poco. ¿No crees que buscaría la manera de explicarse?
¿Cómo pude ser tan tonta y no ver algo que me alertara? ¿Acaso no le importó el tiempo que le entregué? Dejé mi apartamento por compartir con él, nunca reclamé nada, siempre traté de complacerlo y pensar que estas vacaciones las pasaría con él y no iría a Japón. 一al fin, pude sacarlo todo.
一¿Sabes algo Sakura?一pregunta Tomoyo. 一ese tiempo nunca lo vas a recuperar. Fue algo que entregaste de corazón, solo te queda hacer dos cosas. La primera y la más fácil seguirte lamentando y amargarte la vida. Tú no tienes la culpa de lo que ese tipo te hizo, es obvio que no supo valorar tu entrega y ya no vale la pena que te estanques cuando tal vez él ya superó la separación.
一La segunda opción y la más difícil es que intentes recuperar lo que antes eras, vivir la vida, reír, aceptar nuevos retos, sonreír. 一termina por decir.
一Sé muy bien lo que quieres decir Tomoyo y lo entiendo. 一termino por reconocer. 一Sé que allá afuera la gente vive situaciones más difíciles que la mía y siguen con el rostro sonriente. Los problemas de otros comparados con los míos ahora pueden resultar una pérdida de tiempo.
一Sakura, tu problema no es una pérdida de tiempo es algo que en algún momento todos llegamos a experimentar. 一explica de una manera en que yo pueda comprender.
一¿Ya lo has vivido? 一no puede evitar preguntar y veo a Tomoyo soltar un suspiro.
一No Sakura, es algo que no he vivido y no creo que eso llegue.
一¿Por qué dices eso? 一vuelvo a preguntar.
一No creo que el amor sea para mí. 一responde Tomoyo.
一Tomoyo por favor, eres una maravillosa mujer. 一tomo las manos de mi amiga para transmitirle ese sentimiento. 一eres hermosa, elegante, educada, inteligente, bondadosa, cualquier hombre puede enamorarse de ti con esas cualidades. 一sonríe con ternura.
一Gracias Sakura, siendo honesta prefiero concentrarme en otras cosas antes de buscar algo que no necesito para ser feliz. Me basta conmigo misma, mi superación personal me causa la satisfacción que necesito para sobrevivir y sonreír todos los días.
一Entonces debería de empezar a vivir como tú.一reflexiono en voz alta. 一tal vez es hora de enfocarme en buscar mi felicidad, superar las expectativas profesionales que antes me propuse, recuperar mi independencia.
一¿Qué quieres decir con eso? 一pregunta mi amiga, creo que ya sabe a dónde quiero llegar.
一Voy a empezar a buscar un nuevo departamento. 一contesto rápidamente. 一si quiero superar todo esto debo de empezar con recuperar mi espacio personal.
一Pero Sakura, sabes qué eres más que bienvenida aquí, tengo espacio de sobra para ti. 一Tomoyo toma de mis manos reflejando tristeza en sus bellos ojos.
一Lo sé Tomoyo, pero no es justo para ninguna de las dos, cada una necesita su espacio. 一digo lo más obvio y lo primero que se me ocurre. 一es algo que necesito, quiero sentir que de nuevo vuelvo a ser independiente.
一¡Ay Sakura! 一Tomoyo se acongojó más. –Mis noches ya no serán las mismas. 一al escuchar el clamor de mi amiga solo puedo abrazarla.
一Siempre estaré para ti Tomoyo. Por cierto, ¿sabes si hay algún apartamento por aquí en alquiler? 一le pregunto tomándola de los hombros para observar su rostro.
一¿Hablas en serio? 一pregunta con un brillo en sus ojos totalmente renovado. 一¿Estás dispuesta a vivir en este complejo? 一me lanza otra pregunta, la detengo antes de que me convenciera de otra cosa.
一Quiero intentarlo, sabes que no me gusta tanto el glamour, pero por ti lo haría. 一expreso con una sonrisa.
一Prometo ayudarte a buscar algo único para ti que te haga sentir cómoda. 一ahora fue Tomoyo quien me abraza.
一Bueno, vamos a dormir, es tarde. 一me pongo de pie después de ese abrazo para estirar mis brazos y piernas. –Gracias Tomoyo, te debo mucho.
一Tú no me debes nada, a partir de mañana buscaré las mejores ofertas para ti. Que descanses Sakura. 一ambas nos deseamos buen descanso con un abrazo.
0o0o0o0o0o0o0o0o
N/A: Este es el primer capítulo de la historia, espero que me acompañen en el próximo y ver cómo se desarrollan estos personajes con nuevas características. Espero que puedan acompañarme y leer sus comentarios. Hasta la próxima.
