Bueno seguimos con la fiesta de graduación, qué cosas pasarán? O todo seguirá su curso normal? Lean para averiguarlo.
Enjoy!!!
Pd: perdón por la tardanza que había tenido problemas con mi cuenta de FF, pero ya volví y prometo subir los capis de wof2.
Will of Fire estaba a rebosar de gente. Todos los alumnos de tercero de Senju junto a sus respectivas parejas tenían el lugar repleto. Tsunade, quién estaba en medio del escenario junto a Jiraiya, intentaba que le prestasen atención. Cómo siempre tuvo que hacerlo al "estilo Tsunade".
-MOCOSOS DEL DEMONIO PRESTEN ATENCIÓN!!! – Bramó la mujer y todos los jóvenes quedaron en un completo silencio. – Así está mejor.
Todos miraban a la mujer y ella a ellos, por unos segundos la rubia estuvo a punto de emocionarse, pero mantuvo su mejor cara de póker. Debía mantener la compostura como siempre.
-Bueno solo quiero que sepan que nada será igual desde ahora en adelante. Esta noche será la última que vivirán como estudiantes del Instituto Senju. Hoy terminan una etapa en sus vidas, muchos recuerdos, entre ellos alegrías y frustraciones, lo que les depara ahora es solo el comienzo de sus vidas profesionales, lo que harán con su futuro, porque ustedes son los únicos que lo deciden.- expresó Tsunade en medio de la pista de baile.- Solo quiero felicitar a la Generación 2000 del Instituto Senju!
Una ovación llenó la discoteque y los alumnos de Senju gritaron de alegría por el futuro que les acontecía.
-QUE VIVA SENJU!!! – gritó el Inuzuka con euforia.
-Muy bien muchachos!! – se oyó la voz del Dj en toda la discoteque. – Todo el Instituto Senju baila en Will of Fire!!!!
-Wooooooo!!! – gritaron los jóvenes mientras subían a la pista de baile y se apoderaban de ella.
Tenten observaba cómo Ino bailaba muy feliz con Sai. Sinceramente, sintió algo de nostalgia y un poco de culpa por haberle dicho aquellas palabras hirientes a su amiga con respecto a su novio. Neji, que estaba a su lado, la notó acongojada.
-Pensar que… Ésta será la última noche con tus compañeros. – dijo Neji para romper un poco el hielo.
-See… - expresó Tenten no con mucho ánimo.
-No te da un poco de nostalgia eso?
-No mucho. – expresó la joven sin mucho interés. – Es que sinceramente no los pesco mucho. No es como que… "Oh wow que curso más unido" , o que "oh wow los echaré de menos a todos" porque no es así…
-y tu amiga Ino? – preguntó con curiosidad el Hyuga. – No que ustedes eran uña y mugre?
Tenten no pudo evitar emitir un sonoro suspiro.
-Sip, lo éramos, pero pasó lo que pasa con todas las amigas que son uña y mugre. – dijo Tenten como mencionando lo obvio.
-Qué cosa?
-Qué una de nosotras se enamoró y bueno… Los intereses y las prioridades cambian cuando te pones de novia con alguien. – dijo Tenten con algo de melancolía. No es que a ella no le gustara que Ino se enamorase, para nada! Estaba feliz por ella de que por fin había encontrado a alguien mejor que el hígado de Sasuke Uchiha, pero tenía que admitir que desde que Ino había conocido a Sai con suerte salía con ella, ya no compartían lo que solían compartir antes. Eran las desventajas cuando sólo una de las amigas tenía novio y la otra no.
-Perdona, no quise incomodarte. – se disculpó el Hyuga.
Tenten lo observó detenidamente y solo se limitó a sonreír. Parecía mentira lo que estaba viviendo, su propio príncipe azul y sólo para ella. Bueno… No iba a quedarse como tonta haciéndolo sentir mal, esta noche era su última noche de estudiante y lo iba a pasar de lujo con aquel pedazo de hombre.
-Bailemos? – le ofreció la castaña a lo cual Neji asintió con gusto. La chica lo tomó de la mano y se unieron a los demás jóvenes en la pista de baile.
Benjiro observaba mientras la música sonaba, como todos los muchachos la gozaban del bueno. Pudo ver al grupo de Gaara, Matsuri, Kiba y Tamaki bailando en grupo y pensar que la primera vez que pisaron aquella pista de baile el pelirrojo con el castaño casi que se mataron.
-TÚ MALDITA ZORRA!- bramó Kiba agarrando a Tamaki del brazo y apartándola bruscamente haciéndola chocar contra la baranda.- NO PERMITIRÉ QUE TE ACERQUES A ESTE IMBECIL ¿ME OISTE? TÚ ERES MÍA.
· Inuzuka…- lo llamó Gaara con voz sombría, éste se giró hacia él y un fuerte puñetazo lo hizo ver estrellas y chocar contra el barandal a unos metros de Tamaki…
Naruto estaba sentado en la escalera junto con Hinata y Sakura conversando amenamente, pensar que la primera vez que el rubio vio a la peliazul fue en aquella escalera.
Vió como la chica se sentó en un escalón, los pies de Naruto se movieron solos en dirección a la chica y una vez que llegó donde ella simplemente dijo sin pensar.
· Hola, ¿Te gustaría bailar?
La chica lo miró fijo y Naruto no pudo evitar quedar totalmente hipnotizado por esos bellos ojos perlados. Hinata no pudo evitar ruborizarse ante la petición de aquel chico, iba a rechazar la oferta, pero sus labios hablaron por sí solos.
· Sí, claro…
Por su lado Ino y Sai bailaban y compartían besos y risas, sin dudas ésta era la mejor noche de la rubia en aquella discoteque en la que sólo pasó rabias y decepciones varias veces, pero ahora, en su última noche, podía pasarla con el amor de su vida.
-No! ¿Dónde está Ino?!- chilló la chica, en eso divisó a la rubia, quién estaba escondida detrás de Kenjiro, en ese instante tanto ella como Tenten notaron a la pelirrosa y les dio un ataque a ambas.- Ino Yamanaka te voy a matar!
Ino y Tenten salieron corriendo hacia la pista de baile mientras que Sakura las perseguía emitiendo un aura de furia pura.
-Ino Yamanaka! Ven para aca!- bramó Sakura mientras Ino y Tenten se perdían en la multitud.
Benjiro dejó de observar a la pareja para posar su vista en la barra, fue como volver atrás… A aquel día de la inauguración, cuando la vio a ella… Aquella rubia de Suna que se robó su corazón por completo y que si bien su relación había tenido altos y bajos, ahora sentía que cada vez estaba más y más cerca de ella… Estaba sentada en aquella barra junto a Karito y Lee, la pareja de esposos platicaba amenamente y Temari sonreía de vez en cuando, pero su semblante se veía en el fondo triste, era obvio el por qué, y Benjiro lo sabía. Aquellas orbes verde azulado hicieron contacto con las suyas y Benjiro le dedicó una amplia sonrisa, le hubiese encantado traerla a su baile de graduación como correspondía, pero él era la atracción principal en aquella fiesta como Dj, por lo que no pudo ser posible. Temari le sonrió de vuelta y fue como si el corazón de Benjiro se calmase un poco, no había nada más que amase en el mundo que verla sonreír. Haría todo lo que estuviera a su alcance para mantener esa sonrisa siempre…
Tsubasa por su parte estaba más que aburrida, cómo detestaba venir a este tipo de eventos con su abuela. Estaba cerca de la barra para tomar algo cuando divisó a cierta pareja de esposos. Se acercó a ellos para saludar.
-Hola Lee, qué tal? – saludó la rubia al pelinegro. Éste la miró algo incómodo y Karito se limitó a tomar su jugo, pero sin perderla de vista. La rubia miró a la castaña y también la saludó por cortesía. – Qué tal Karito, qué gusto verte, en serio.
-Ajá. – Se limitó a decir la Sarutobi, no es que quisiese ser descortés, pero Tsubasa no era santa de su devoción.
-Qué tal, Tsubasa-Sama. – saludó Lee para amenar el amargo encuentro.
-Ay Lee, para qué tanta formalidad si ya no soy tu jefa ;). Sólo dime Tsubasa. – le dijo la rubia con tono coqueto. Karito rodó los ojos con fastidio y le dio la espalda.
-Lo lamento, pero yo siempre soy formal con la gente que no está en mi círculo de confianza Tsubasa-San. – expresó Lee de forma seria. Tsubasa suspiró con resignación.
-Bueno, espero que todo salga bien para ustedes, de verdad. La próxima semana vuelvo a Iwa y dudo que regrese a Konoha por un buen tiempo. – explicó la joven, luego observó a la Sarutobi. – Karito.
La castaña se volteó a verla.
-Sin rencores?- Tsubasa le ofreció la mano. La castaña suspiró aburrida.
-Sin rencores. – ambas chicas se dieron la mano. – Qué tengas buen viaje Tsubasa.
-Arigato. – dijo la chica sin más. Se despidió de Lee y se apartó de la pareja.
En ese momento, Tsunade llegó junto a Jiraiya.
· Todo bien Lee? – preguntó la rubia al notar el encuentro entre la pareja y su nieta.
-Sí, Tsunade – Sama, no se preocupe. – respondió Lee tranquilamente.
-Lee el lunes te necesito en mi oficina, puedes venir como a las tres por favor? – le pidió la rubia provocando que no solo Lee sintiera curiosidad por aquella junta sino también Karito e incluso Jiraiya. – Necesito hablar un tema de suma importancia contigo.
· Sí claro, no hay problema.
-Bien, hasta el lunes entonces. – Tsunade se alejó del grupo junto con Jiraiya. Lee y Karito se miraron sin comprender, a ninguno de los dos se le ocurría qué podría querer Tsunade con Lee. En ese minuto, Naruto se acercó a su amigo para platicar ya que las chicas habían ido al baño y eso tardaría bastante.
Temari, quien se había mantenido al margen de la conversación llamó la atención de su amiga.
-Estás bien? – preguntó la rubia.
-Sí, sí, no te preocupes. Supongo que Tsubasa aún me causa algo de recelo. – expresó la castaña con tono aburrido. – Y tú?
-Bien. – mintió la rubia. – Tranquila.
Karito enarcó una ceja a lo cual Temari resopló con fastidio.
-Ya no me mires así Sarutobi, quiero pasarla bien en mi último día de estudiante de acuerdo?
-Yo no he dicho nada, pero tu cara de tristeza no la puedes ocultar con nada Temari. – le dijo lo obvio su amiga. – Tem, en serio, por qué sigues martirizandote? Ya ha pasado harto tiempo, por qué no hablan y-
-Karito basta! – la cortó la rubia. – Aquel asunto ya está zanjado y no quiero seguir hablando de ese tema. No quiero saber nada de tu amiguito, está claro?
Karito resopló con fastidio, pero asintió sin problemas.
-Gracias. – Temari simplemente se limitó a tomar su jugo. Entendía a su amiga perfectamente, pero aún no se sentía preparada para enfrentar a Shikamaru, aún no.
Los alumnos de Senju seguían bailando al ritmo de la música. Will of Fire estaba lleno de vida nuevamente. Minato observaba todo desde una de las pasarelas mientras que Kakashi se acercaba a él.
-Todo bien Kakashi? – preguntó Minato sin mirarlo.
-Sí… - dijo el peliplateado con cansancio. – Itachi y Yashamaru están en posición por si pasa cualquier cosa y yo estoy atento a los niños.
-Los tienes vigilados a todos?
-Naruto y Karito en la barra, Gaara en la pista de baile, Hinata en el baño de damas… - respondió Kakashi de forma calmada. – Los cuatro con un rastreador en la suela de su zapato izquierdo.
Minato miró asombrado a Kakashi.
-Hmm, no me mires tan impresionado, le pedí ayuda a Karito para implantarlos. – se adelantó Kakashi a los pensamientos de Minato.
-Espera… Acaso Karito sabe de…
-Te extraña…? – Kakashi lo miró enarcando una ceja.
-No… Para nada… - suspiró el rubio, pero al menos estaba un poco más aliviado de que todo estaba en orden y que estaban preparados por cualquier cosa.
En la pista de baile, Gaara seguía bailando con Matsuri, Kiba y Tamaki habían decidido ir a la barra a tomar algo.
-Estás contenta Matsu? – le preguntó el pelirrojo a su chica.
-Ni te imaginas… Ya no hallaba la hora de salir de esa cárcel. – expresó la chica contenta. – lástima por ti amor, te queda un año más :P
Gaara sonrió y palpó algo en su bolsillo.
-Oye, te tengo un regalo. – dijo el pelirrojo algo nervioso.
-En serio? Qué es?!! – dijo la castaña emocionada.
-Cierra los ojos.
-Ay Gaara…
-No te lo daré entonces. – bromeó el joven a lo que la chica obedeció, pero no sin antes hacer un puchero.
Gaara sacó una pequeña cajita de su bolsillo. Tomó la mano de Matsuri y dejó el objeto en ella.
-Bien, ábrelos. – le pidió el joven a lo cual la chica abrió los ojos y casi se va de espaldas al ver aquella cajita.
-Ga… Gaara, esto es…
-Ábrelo…
La castaña abrió la cajita para ver un lindo par de aros con forma de flores.
-Gaara están… Están preciosos. – dijo la chica volviendo a respirar.
-Recuperaste el color, te habías puesto pálida. – dijo Gaara algo divertido por las reacciones de su chica.
-No, es sólo que creí que… No nada, no importa, gracias Gaara
-Bueno espero que no fallezcas cuando veas lo que hay debajo de los aros. – Gaara le sonrió de lado.
La castaña sacó la parte de arriba de la cajita donde estaban los aros para ver al fondo de ésta un anillo con forma de flor. Se quedó en shock y Gaara tomó delicadamente su mano junto con el anillo para colocarlo en su dedo anular.
-Relájate venía con el par de aros, es un conjunto. – Gaara la miró complicemente. La castaña no pudo evitar reír.
-Ya basta! – bromeó la chica mientras se colgaba de su cuello. – Deja de torturarme y pídemelo de una vez.
-Hmm, no sé de qué hablas.
-Bueno, me adelanto a los hechos entonces, acepto. – dijo la chica con sus mejillas sonrojadas. – Acepto ser tu prometida, tu esposa y la madre de tus hijos.
-Wow y yo solo quería pedirte lo primero.
-Baka… - Matsuri besó de forma apasionada a su chico, ni loca lo dejaba ir, ni loca…
Por otro lado, Kenjiro bailaba junto con Yakumo, pero notó como la chica trataba de ahogar un bostezo.
-Qué pasa Yaku? – preguntó curioso el castaño. – No me digas que tienes sueño?
Yakumo se avergonzó un poco, sinceramente no estaba acostumbrada a estar despierta hasta tan tarde.
-Bueno, un poquito. – expresó la chica.
-Pero como… - dijo Kenjiro divertido. – Cuando la cerebrito del curso va a aprender a pasarlo bien?
Yakumo no pudo evitar reírse ante el comentario.
-No sé, quizás… Necesito a alguien que me enseñe. – la castaña lo miró de forma coqueta. Kenjiro captó la indirecta y fue acortando distancia con ella aprovechando que comenzaron a tocar un lento. Yakumo rodeó el cuello del joven con sus brazos mientras él ponía sus manos en la cintura de la chica.
-Si tú quieres, yo te puedo enseñar lo que quieras. – Kenjiro miraba fijamente a Yakumo. Ella puso su dedo índice en los labios del chico.
-Algo como esto? – Yakumo tomó el rostro del joven y acercó sus labios a los de ella para fundirse en un dulce y profundo beso. Kenjiro se sintió en las nubes, por fin había logrado conquistar a su rebelde castaña.
En la barra, Naruto ya se había ido con Hinata y Sakura, por lo que Lee invitó a Karito a bailar.
-Tem, vienes con nosotros? – le ofreció Karito a su amiga.
-No, estoy bien Karito, descuida, además, un lento de a tres no creo que sea apropiado. – dijo la chica a lo que la Sarutobi iba a ofrecerle esperar la siguiente canción, pero Temari como nunca se adelantó a sus pensamientos. – Ya ve! Yo los alcanzo para las próximas canciones. Ve!!
Karito suspiró con resignación mientras Lee la tomaba de la mano y se perdían en la pista de baile. Temari observó a la pareja hasta que desaparecieron y no pudo evitar que la melancolía la embargara, después de todo Will of Fire era el lugar donde más recuerdos tenía con Shikamaru. Su primer beso… Su primera discusión… Su primer baile… Su primera reconciliación… Incluso afuera de la discoteque Shikamaru se atrevió a declararsele… Sintió como la pena inundaba su corazón y más aún al saber que en su vientre llevaba el fruto de todos esos hermosos momentos.
-Temari… - oyó que la llamaban y al girar la cabeza se encontró con aquellos ojos marrones. – Bailamos?
Le ofreció su mano para llevarla junto a él hacia la pista de baile. Temari lo observó con tristeza.
Por qué?...
Por qué las cosas tuvieron que terminar así?... Si ella estaba tan feliz a su lado…
-Temari! – aquella voz la devolvió a la realidad. Ahora frente a ella habían unos ojos verdes observándola.
-Ben… Qué haces aquí abajo? No deberías…? – pero la rubia no pudo seguir hablando ya que Benjiro la acalló poniendo su dedo índice en sus labios.
-Tus compañeros están tan ensimismados en sus cosas que no notarán mi cinta de 10 minutos. – el chico la miró cómplicemente. – Así que… qué opina señorita graduada? Aceptaría un baile con este plebeyo?
Temari le sonrió con ternura.
-Vamos. – La rubia tomó la mano del castaño y se fueron a la pista de baile. Una vez allí bailaron aquel lento. – Gracias Ben, gracias por estar siempre conmigo.
La rubia abrazó a su amigo, quien correspondió el abrazo mientras bailaban.
-No tienes nada que agradecerme, sabes que todo esto lo hago porque te amo Temari.
Temari lo abrazó más aún. Se sentía protegida, en calma a su lado, no podía negar que su presencia calmaba su atormentado corazón. Pero como en todo orden de cosas, hay veces en que no puedes huir de las cosas ni de tus propios pensamientos. Temari cruzó su mirada con Sakura, quién ya estaba en la barra junto a Naruto y Hinata. Aquellos ojos jade miraron fijamente esas orbes aguamarina y todos aquellos recuerdos que Temari tenía bloqueados en su cabeza comenzaron a pasar como una película. El momento en que llegó al segundo piso del centro comercial buscando a Sasuke, el verlo estático mirando algo en aquella cafetería, el momento en que ella volteó su mirada hacia la dirección en que Sasuke miraba para encontrarse con aquella escena que destrozaría su corazón. Shikamaru besando a su mejor amiga… A vista y paciencia de todos… Fue como si el mundo se detuviera en ese momento, el shock era tan grande que solo observó el cómo Sasuke los enfrentaba, les exigía una explicación y ambos reflejaban la culpa en su mirar. Cuando Shikamaru hizo contacto visual con ella terminó por destrozar lo que quedaba de confianza. La miró con miedo, con pavor, en su mirada se reflejaba el terror de haber sido descubierto y Temari lo único que atinó en ese momento a hacer fue a huir de aquel lugar. Algo que ella jamás en la vida había hecho… Huir… Pero no pudo evitarlo, no quería quebrarse en ese lugar, enfrente de él… Enfrente de ella… Eso sí que no!
Pero ahora no pudo evitarlo… Sintió como sus piernas comenzaron a flaquear y su cuerpo se sentía más pesado. Benjiro se alcanzó a dar cuenta que Temari perdió el equilibrio y la agarró con fuerza.
-Temari, qué tienes? – preguntó preocupado el castaño.
-No me siento bien Ben…- expresó la joven sintiendo mareos.
-Ven vamos afuera. – el joven la llevó hacia fuera de la pista de baile con dirección hacia la fuente que estaba afuera de la discoteque.
Una vez que llegaron al lugar, Temari se pudo dar un respiro, sinceramente se estaba sofocando allá dentro.
-Te sientes mejor? – le preguntó el castaño con preocupación.
-Sí, no te preocupes, creo que me ahogué con tanta gente dentro. – dijo la rubia tratando de sonar tranquila.
-Bien, ahora Temari, me puedes decir por favor qué te pasa? Porque a ti te pasa algo, yo lo sé.
Temari miró a Benjiro, quien la observaba seriamente. La rubia sólo desvío la mirada y la pena nuevamente la inundó.
-Me… enteré de algo hace poco. – dijo Temari tratando de no emocionarse.
-De qué?
La chica alzó la cabeza para mirar a su amigo.
-Ben… Estoy embarazada. – unas pequeñas lágrimas se escaparon de sus bellos ojos. El castaño quedó en shock.
-Estás… Estás segura? – quiso asegurarse el joven. La rubia asintió. Esto no podía ser cierto… Por qué las cosas tenían que complicarse de ese modo?! – Es… de Shikamaru verdad?
Temari nuevamente asintió y Benjiro no pudo evitar sentir rabia, por qué ese maldito de Shikamaru siempre se atravesaba en su camino de una u otra manera?
-Piensas… decirle? – Benjiro sinceramente no quería escuchar aquella respuesta.
-Sí Ben, tengo que decirle. – expresó con decisión Temari.
-Pero por qué Temari? Él no merece nada de ti!
-Es su hijo Benjiro, tiene todo el derecho.
-Sabes que si haces eso olvídate de quitartelo de encima! – Benjiro habló con seriedad. – Temari piensa, este bebé va a ser la excusa perfecta para acercarse a ti y no dejarte tranquila jamás! Porque… Lamentablemente ese pequeño que crece en tu vientre será lo que siempre los unirá.
-Y qué quieres que haga Ben?! – exclamó la rubia con molestia.
-No le digas. – Benjiro se acercó a Temari quien lo miró como quien no creía la cosa. – Yo me haré cargo del niño, lo criaré junto contigo como si fuese mío, lo amaré con todo mi ser porque es parte de ti.
-Benjiro, no puedo pedirte algo así… No, olvídalo, no es correcto.
-Piénsalo por favor. – le rogó el castaño a Temari. – Antes de ponerte en la negativa piensa bien las cosas, sé que es lo que debería hacerse, pero… De verdad es lo mejor y más sano para ti, Temari? Por favor piensa en ti, piensa en el futuro de tu bebé, es mejor que crezca en una familia unida que con padres separados.
Temari agachó la mirada con tristeza, por supuesto que quería lo mejor para su bebé, pero ella opinaba que no podía hacerle eso a Shikamaru, después de todo, aún lo seguía amando y sabía lo mucho que quería tener un pequeño.
-Ben yo-
-Por favor piénsalo, no me digas nada ahora, solo piénsalo, por favor.
-De acuerdo, pero no te prometo nada, sigo firme en contarle a Shikamaru. – Temari se puso de pie. – Volvamos a la disco, me siento mucho mejor.
Benjiro se levantó también y guió a Temari hacia el recinto. Mientras la llevaba varios pensamientos vinieron a su cabeza, entre ellos cierta peligrosa pelinegra.
-Temari. – la llamó el castaño. – Alguien más sabe de tu embarazo?
-Solo Gaara y Kurenai-sensei, y ahora tú. – dijo la joven.
-Cuando… tienes pensado decirle a Shikamaru?
-No lo sé Ben, pero aún no me siento preparada para hacerlo, de hecho te quería pedir que mantuvieras esto en secreto, por favor. – la rubia lo miró con seriedad a lo cual el castaño asintió sin problemas, al menos aquello le daba algo de esperanza y una idea surgió en su mente. Tenía que llevársela a Suna a como de lugar, alejarla de Shikamaru y también de Fumiko, esa loca mujer por nada del mundo podía enterarse, porque la creía capaz de hacerle algo a Temari y al niño y él no lo iba a permitir.
Tsunade por su parte iba saliendo de la discoteque junto a Jiraiya.
-Qué triste es la vida, no Jiraiya? – dijo la mujer mirando hacia el cielo.
-Triste? Por qué dices eso? – preguntó el peliblanco sin comprender.
-Bueno, fue como cuando tuve a mi hijo, era tan pequeño luego creció, formó su propia familia y no sé sentí que el tiempo pasó tan rápido. Lo mismo con Tsubasa, mi nieta era tan pequeñita y ahora… Ya es toda una mujer. – reflexionó Tsunade con melancolía. – Todo tiene un inicio, pero también un final, y eso es lo que me desagrada.
-Lo dices por Senju también?
-Sí. – respondió pensativa la rubia. – Nosotros dos por ejemplo, dudo que volvamos a trabajar como antes.
-Por qué dices eso? – preguntó perplejo el peliblanco.
Tsunade sonrió y se acercó a él para arreglarle la corbata.
-Porque dudo que nuestras juntas en mi oficina de aquí en adelante sean sólo para hablar querido. – La rubia lo miró con mirada pecaminosa cosa que hizo que Jiraiya casi le diese una hemorragia nasal. – Oye, por qué no vamos a algún lado ahora y dejamos a estos mocosos que celebren? Después de todo… Tengo que evaluar a mi cómplice ;)
-Me parece… - Jiraiya la miró pícaramente y se fueron de inmediato en el auto de la rubia, lejos de allí.
Dentro de la discoteque, Benjiro ya había vuelto a la cabina y estaba presentando el número de baile. Temari estaba en una mesa junto con Karito y Lee mientras que Sakura estaba en otra mesa junto con Hinata y Naruto. Hubo un momento en el que ambas féminas cruzaron miradas y la pelirrosa pudo notar el malestar en la mirada de Temari.
-Permiso chicos, voy por un trago, quieren? – ofreció Sakura.
-No gracias Sakura – chan, estoy bien. – respondió Naruto.
-Igual yo Sakura, gracias. – secundó la peliazul.
-Bueno, permiso. – la pelirrosa fue directo hacia la barra. Hinata la siguió con la mirada y Naruto no pudo evitar hacer un comentario.
-Estás bien Hinata? – preguntó preocupado el chico.
La peliazul se giró a verlo.
-Sí, pero… esta situación entre Temari y Sakura me incomoda un poco, mira cómo tenemos que estar. En mesas separadas cuando yo lo que más quería en esta fiesta era compartir con mis amigas- se sinceró la peliazul.
-Ya tranquila. – Naruto abrazó a su chica. – Sé lo importantes que son para ti Sakura, Karito y Tema-chan, y por eso mismo, independiente de lo que pase entre ellas, tú siempre las vas a apoyar. Es por eso que te amo cada día más Hinata, amo esa gentileza que tienes y que expresas día a día a tus seres queridos.
-Na… Naruto… - Hinata se sonrojó a morir con aquel comentario y el rubio aprovechó la conmoción de su chica para robarle un beso.
-Hihi, te amo
O/O
Por su parte, Temari pidió permiso a Karito y Lee para ir al baño un momento. La castaña la observó hasta que se perdió de vista.
-Pasa algo cariño? – preguntó Lee al ver el semblante preocupado de su esposa.
-*Sigh* nada en especial… - dijo la joven con tono aburrido.
-Estás preocupada por Temari y Shikamaru?
Karito miró a su esposo y le sonrió dulcemente, sinceramente ya no podía ocultarle nada, la conocía demasiado bien.
-No sé Lee, pero veo las cosas medias difíciles para ambos, Temari está firme en su decisión y no creo que cambie de opinión. – expresó la joven. Si bien era evidente que Temari aún sentía algo fuerte por Shikamaru, su terquedad podría ser lo que impidiera una reconciliación.
-Tranquila. – Lee tomó su mano. – Ya verás que todo saldrá bien.
-Arigato Lee. – Karito le dio un dulce beso a su esposo y éste antes de que a su esposa comenzará a subirsele la adrenalina decidió ir por algo de beber. – Te espero.
Karito observó cómo Lee llegó a la barra y sintió vibrar su celular. Al sacarlo vio que tenía un mensaje de Shikamaru.
S: cómo va todo?
Karito se sintió algo mal, le hubiese encantado que todos estuvieran juntos en su fiesta de graduación, pero las cosas lamentablemente no pudieron ser así. Cuando iba a responderle por inercia sus ojos índigo observaron cómo Temari conversaba con Benjiro, quien nuevamente había dejado unas canciones corriendo para estar con ella un rato más.
K: Todo está bien, no te preocupes.
Karito guardó su celular en el momento en que Lee volvía con sus refrescos. La Sarutobi sonrió para su esposo, pero sabía perfectamente que su amigo no la estaba pasando bien. Observó hacia la puerta que daba hacia el estacionamiento. Talvez no poseyera habilidades sensoriales como Ino, pero no las necesitaba para saber quién estaba detrás de aquella puerta.
Shikamaru estaba apoyado en el capó de su auto mientras fumaba un cigarro. Se podía sentir la música desde el estacionamiento de la discoteque. Se preguntaba cómo estaría ella? La estaría pasando bien? Suspiró con fastidio, cómo le hubiese gustado acompañarla en su último día de estudiante, cómo le hubiese gustado estar a su lado el día de su graduación, como le hubiese gustado… compartir con ella y bailar toda la noche en su fiesta de graduación… Pero ya qué importaba… No volvería a tener la oportunidad de repetir un momento así con ella… Nunca más…
"Y si simplemente entro y ya?" pensó para sí… De todos modos, estaba vestido para la ocasión, ni idea por qué lo había hecho, simplemente pescó un terno y se lo puso, y en menos de un parpadeo llegó a la discoteque. Habían pasado por lo menos 15 minutos desde que había llegado.
-Ay mi amor, si no vas a entrar para qué vienes a dar pena? – de todas las voces que pudo escuchar, aquella fue la que provocó que todos sus músculos se tensaran. A él jamás en la vida se le habría pasado por la cabeza querer lastimar a una dama, pero a ella… Ganas no le faltaban… Miró de reojo como Fumiko estaba apoyada en la puerta de su propio auto con un elegante vestido rojo.
Shikamaru botó lo que le quedaba de cigarro al suelo para pisarlo y comenzó a buscar en sus bolsillos las llaves de su auto.
-Es increíble que por un minuto casi, pero casi me convenciste que habías cambiado Nara, de verdad. – dijo Fumiko de forma burlesca. – toda esa fachada de chico malo conmigo, que por fin te atrevías a desafiarme, de verdad que por un minuto creí que por fin te habían salido cojones Shikamaru, pero veo que me equivoqué, sigues siendo el mismo cobarde de siempre!
-Di lo que quieras, me tiene sin cuidado. – Shikamaru se dirigió hacia la puerta de su auto y cuando iba a abrir la puerta de éste Fumiko se interpuso en su camino. – Apártate Fumiko, no estoy de humor.
-Sabes qué Shikamaru, en vez de estar arrastrandote y obsesionandote con una mujer que no quiere nada contigo deberías… no sé… Dejarla ir? – Fumiko lo miró esbozando una sonrisa maquiavélica. – Recuerda que cuando uno ama de verdad solo quiere lo mejor para esa persona aunque eso signifique que sea feliz con otra…
Shikamaru abrió los ojos de par en par recordando el día en que había terminado con Fumiko, él le había dicho exactamente lo mismo.
-Pero bueno… allá tú, Nara, al menos yo sí seguí tu consejo y te mandé al diablo. Lástima que al final no pudiste ser feliz. – Fumiko se apartó del auto de Shikamaru. – Que tengas una linda velada en el estacionamiento de Will of Fire.
Fumiko se subió a su auto y se marchó de aquel lugar. Shikamaru sintió rabia, rabia y decepción consigo mismo por todos los errores que cometió, desde la estupidez de haber aceptado a Fumiko como novia hasta la idiotez de haber besado a Sakura.
"Talvez… Tenga razón y deba dejarte ser feliz…" el Nara no pudo evitar derramar unas lágrimas y cuando se tranquilizó se subió a su auto y se fue a su departamento, no quería saber nada más de aquella triste noche.
000
Al día siguiente, Temari se levantó relativamente temprano, alrededor de las 11 de la mañana, había llegado al departamento mucho antes que Gaara, por lo que su hermano menor sólo era un bulto en su cama. Kushina le había preparado su desayuno que se devoró en un santiamén y luego tomó otro par de tostadas para echarle más huevo revuelto.
-Amaneciste con hambre hoy mi niña. – le dijo Kushina observándola a lo cual Temari se percató de que estaba comiendo demasiado y no pudo evitar sonrojarse, malditos antojos.
-Sí… Lo siento Kushina. – Temari dejó a un lado las tostadas y la pelirroja soltó una carcajada.
-Ay mi amor, come todo lo que quieras, aprovecha que eres joven que cuando pases los 30 no podrás hacer este tipo de cosas, créeme yo lo sé. – suspiró la Uzumaki con fastidio por tener que cuidar la maldita línea, por ella comía como chancho.
Temari tuvo que aguantar la risa, pero no desaprovechó la oportunidad y nuevamente atacó aquellas tostadas, pero con moderación.
-Además el bebé necesita nutrirse, no cariño? – dijo Kushina con tono contento.
-Sí, lo sé, es por eso mismo que… - pero Temari quedó estática al percatarse de lo que acababa de decir. Miró a Kushina con pánico.
-Ay niñita si crees que no me he dado cuenta de tus mareos y náuseas estás muy equivocada, sabes que en esta casa nada se me escapa. – dijo la pelirroja con tono firme. – Además, te vi ayer, cuando casi te desmayaste en los brazos de tu amigo Benjiro, estuve a punto de ir a ver cómo estabas, pero Minato me dijo que mejor te dejara tranquila. Así que no me mientas Temari y dímelo a la cara, estás embarazada?
Temari agachó la cabeza y asintió.
-Sí Kushina, estoy embarazada. – La rubia pensó que la regañaría, pero su reacción la dejó en shock.
-Kyah!!! Voy a ser abuela!!! Qué emoción dattebane!!! – Kushina se abalanzó sobre Temari para abrazarla, se sentía tan feliz como cuando se enteró que llevaba a Naruto en su vientre. – Mi vida, cuánto tienes? Un mes? Dos meses?! Ay mi amor tienes que cuidarte!! No te hace bien trasnocharte niñita!! Muy bien, de ahora en adelante compraremos alimentos saludables, nada de comida preparada, todo será casero así que nada de ramen instantáneo!!!
Lejos de allí, en el departamento de los muchachos, Naruto sentía que su corazón se quebraba mientras dormía profundamente
-Kushina por favor tranquilizate vas a despertar a Gaara! – se quejó Temari.
-Ok ok. – se dio un respiro la pelirroja. – Ay, pero felicidades mi amor!
-Arigato… - lo dijo más por inercia que en serio, cosa que Kushina notó, pudo ver aquella tristeza en sus ojos la cual le hizo sentir un sentimiento de empatía y a la vez nostalgia de cuando ella y Minato estaban separados.
-Debes decirle. – le dijo la mujer de repente. La rubia la miró confusa a lo cual Kushina prefirió hablar claro.- Me refiero a Shikamaru, tienes que decirle, porque es de él, verdad?
-Sí. – respondió Temari. – Pero no se lo voy a decir ahora.
Kushina la miró sin poder creerlo.
-Pero por qué?!!
-No me siento preparada mentalmente Kushina, apenas me enteré el lunes. – se quejó la rubia. – Pero no te preocupes, se lo diré cuando llegue el momento, pero no por ahora.
Kushina no quiso seguir insistiendo, ya que conocía muy bien la terquedad de Temari, por supuesto que la rubia le pidió discreción a lo cual Kushina no tuvo más opción que aceptar.
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Shikamaru arreglaba su armario, los días cada vez eran más aburridos, sinceramente no hallaba qué hacer, tampoco quería abusar de Karito ni Choji, ya que ellos también tenían sus vidas. En el minuto en que sacó unas cajas viejas de la parte más alta de su armario, algo salió volando y cayó al suelo. Al parecer era una fotografía, Shikamaru se agachó a recogerla y al darla vuelta se dio cuenta que era una foto de él junto a Fumiko, si no mal recordaba se la habían sacado la primera vez que habían salido un fin de semana a la playa.
Por su parte, en ese mismo instante, Fumiko miraba el techo de su alcoba pensando en todo lo que le había dicho a Shikamaru el día anterior. Había utilizado exactamente las mismas palabras que le había dicho él el día que terminaron. Como odiaba recordar ese día, en especial aquellas palabras que no sólo le rompieron el corazón sino que la transformaron en la mujer que era ahora.
-Yo quiero que ese hombre seas tú Shikamaru.
· Lo siento Fumiko, pero yo no puedo ser ese hombre porque no te amo. Yo… yo estoy enamorado de Temari.
Fumiko miró su mesita de noche para ver aquella foto en la que salían ella y Shikamaru, aquel hermoso primer viaje que hicieron juntos a la playa. Una lágrima resbaló por su rostro, eran tan felices, por qué mierda tuvo que aparecer ella?!!
Shikamaru, por su parte, se sentó en el borde de su cama mirando aquella foto, Fumiko era tan diferente en aquel entonces, no era el monstruo que era ahora…
FLASHBACK
-Buah…-Naruto bostezaba a más no poder.
-Quieres concentrarte dobe? – Sasuke cómo siempre molestándolo. – Qué no me llega que nosotros tres hagamos todo el trabajo mientras tú te las tiras.
-Qué dijiste Teme?!! – Naruto casi le explota la venita. Estaban en la casa del Uchiha haciendo un trabajo.
-Umm…, tu casa es muy bonita Sasuke . – trató de amenar el ambiente Choji ya que era la primera vez que tanto él como Shikamaru iban a la casa del Uchiha. – Verdad Shikamaru?
El Nara estaba con la cabeza gacha dormitando. Choji le dio un codazo a lo que el Nara reaccionó.
-Huh? Qué? Cómo vamos? – preguntó confuso el pelinegro.
-Ha! Ves?!! Tu casa es muy aburrida Uchiha, mejor hubiésemos ido al depa!!! – chilló el rubio. – Ya sé!! Pidamosle a Momoko-chan Snacks!!
-Salió a comprar Naruto. – dijo Sasuke.
-Bueno entonces iré a buscarlos yo. – cuando el rubio iba a pararse, Sasuke lo devolvió a su lugar. – Oye qué te pasa?!!
-De seguro vas a sacar más de lo debido, así que olvídalo!! – se quejó el Uchiha.
-Pero tengo hambre!!
-Ya, no te preocupes Naruto, yo voy. – se ofreció Choji.
-Sin ofender Choji, pero quiero que mi refrigerador siga lleno. Shikamaru!- Sasuke miró al aludido. – Puedes ir por algunos bocadillos a la cocina por favor?
-Claro, no hay drama. – el pelinegro se puso de pie y comenzó a avanzar a paso lento hacia la cocina.
-Al paso que va se me va a quitar el hambre – dijo Naruto con fastidio.
En ese minuto, la puerta de entrada se abrió revelando a una hermosa pelinegra.
-Momoko-chan!! – entró la joven llamando a la sirvienta.
-No está! – gritó Sasuke. Tanto Naruto como Choji vieron a la pelinegra acercarse.
-Qué hay Fumiko-chan . – saludó con alegría el rubio.
-Cómo es eso de que Momoko-chan no está? A dónde fue? – exigió saber la Uchiha ignorando por completo al rubio.
-Salió a comprar. – dijo el Uchiha sin más.
-Aish, y justo cuando vengo muerta de hambre y cansancio!! – se quejó la chica mientras dejaba sus bolsas de compra a un lado y se cruzaba de brazos.
-Qué lástima, no? – expresó el pelinegro conociendo perfectamente las tácticas de víctima de su hermana.
-Tu caballerosidad me encanta hermanito… - la Uchiha agarró sus cosas y se dio la media vuelta para chocar con Shikamaru, quien venía de la cocina, del impacto tiró sus bolsas de compras al suelo.
-Lo siento, estás bien?- Shikamaru iba tan distraído que ni se fijó en que había alguien frente a él.
Fumiko iba a alegarle al idiota del amigo de su hermano, pero al hacer contacto visual con el Nara quedó de piedra. Shikamaru, para amenar la situación y que la chica no le alegara por botarle las bolsas, decidió ser caballero y recogerlas.
-Perdón, te ayudo con esto. – Shikamaru recogió las bolsas de la Uchiha. – Dónde quieres que las deje?
Fumiko en ese momento reaccionó.
-Oh… No, no! No te preocupes. – la joven tomó sus cosas, con un leve sonrojo en sus mejillas. – Gracias.
-Um…, no hay de qué. – el Nara se rascó la cabeza en señal de nerviosismo. Por un minuto había notado que la chica lo miraba con furia, pero ahora lo miraba tranquila.
-Oye Shikamaru!! – chilló Naruto. – Y la comida?!!
-Ah sí, Sasuke dónde me dijiste que estaban las cosas? – sinceramente estaba tan adormilado que se había olvidado de dónde estaban los Snacks.
-Al lado del refri. – dijo el Uchiha sin dejar de mirar el computador.
-Sasuke! – lo llamó su hermana. – No me vas a presentar con tus amigos?
El Uchiha quedó de piedra, mientras él y Naruto giraban la cabeza hacia la Uchiha.
-Pero sí ya conoces a Naruto. – dijo Sasuke a lo que el rubio nuevamente saludó a la Uchiha.
-Sí, pero y los demás? – dijo la chica ya con una mueca de fastidio, ignorando a Naruto nuevamente. Sasuke resopló con molestia.
-Choji, Shikamaru, mi hermana Fumiko. Fumiko, mis amigos, Choji y Shikamaru. – los presentó secamente el Uchiha.
-Hola! – saludó Choji.
Fumiko con suerte le alzó la mano y se giró hacia el Nara, quien alzó la mano también en señal de saludo.
-Qué hay, perdón por el choque, iba distraído. – dijo cortésmente el joven.
-Descuida, no hay drama. – la chica dejó sus bolsas a un lado. – Cómo el idiota de mi hermano no te quiere ayudar como corresponde, yo te ayudaré a encontrar los Snacks
Sasuke casi se atraganta con su botella con agua que justo estaba tomando en aquel instante. Naruto quedó con la boca abierta y Choji solo miró confuso al pelinegro y al rubio.
-Um… De verdad? No quisiera ser una molestia. – expresó el chico con cortesía, no es que le desagradara la hermana de Sasuke, pero se notaba a leguas que tenía carácter y cualquier movimiento en falso la podría hacer enfadar.
-Por supuesto que no, será un placer Shikamaru – kun - Fumiko avanzó hacia la cocina seguida de Shikamaru quien nuevamente se rascó la cabeza con nerviosismo.
En la sala de estar, Sasuke y Naruto estaban que no se la creían.
-Oye Sasuke, es mi imaginación o a tu hermana le gustó Shikamaru? – preguntó Naruto mirando de reojo a su amigo.
-Tal parece… - dijo el Uchiha sin más.
"No sabes cuanto te compadezco Nara…" pensó Sasuke volviendo a lo suyo.
Pasó una semana, y Fumiko ponía al día a su amiga Sora.
-Es que te lo digo amiga, es un encanto de hombre! Yo creo que fue amor a primera vista . – decía la pelinegra emocionada.
-Eso veo, si hasta hiciste que Sasuke le sacara una foto. – decía la pelirroja mirando una foto del pelinegro. – Hmm, no si feo no está, pero tiene cara de paja.
-Ay Sora, es que a ti te gustan los… Ni sé qué tipo de hombres de gustan, eres tan rara! – decía la Uchiha quitándole la foto.
-Bueno, ya pasó una semana, lo más probable es que ya se haya olvidado de ti. – bromeó con malicia Sora.
Fumiko la miró con mala cara.
-Muy graciosa, ya le dije a Sasuke que para el próximo trabajo lo vuelva a invitar y ahí empezaré a hacer mis movimientos ya verás ;)
-Ajá. – expresó Sora aburrida. – Oye y tu hermano Itachi?
Fumiko miró a su amiga y su semblante se entristeció un poco.
-Después de lo que pasó con mi sobrino, se separó de Izumi y se fue a Iwagakure.
-Oh… Lo siento mucho. – dijo la pelirroja con melancolía. En ese minuto oyeron la voz de Sasuke desde lejos.
-Voy a salir!! – gritó el Uchiha.
-Qué te vaya bien! – respondió su hermana sin mucho interés.
-Adónde va? – preguntó curiosa la pelirroja. Fumiko se encogió de hombros, sinceramente, le importaba un rábano. – Y si se va a juntar con sus amigos? Con tu Shikamaru – kun?
Fumiko se levantó de su cama como flecha y fue a abordar a Sasuke. Cuando el chico estuvo a punto de llegar a la puerta su hermana le gritó desde la escalera.
-Oye niñito, tú adónde crees que vas?- preguntó Fumiko desde la escalera.
-A la fiesta de Choji, por? – dijo Sasuke enarcando una ceja.
-Choji…Choji… Quién es Choji? – cómo que algo le sonaba el nombre.
-Mi amigo que te presenté la semana pasada…
-Ahh sí, el rubio idiota!
-Ese es Naruto…
-Ay bueno, todos tus amigos son iguales… - expresó Fumiko sin interés, pero algo vino a su mente. – Espera! Shikamaru no va a ir o sí?
-Choji es su mejor amigo, es como obvio que va a estar allí… - expresó Sasuke como mencionando lo obvio.
-Y tú te ibas a ir campante sin invitarme?!! – lo regañó su hermana. – Ya te dije que me hicieras gancho con Shikamaru o ya te olvidaste?!!
-Me dijiste que para el próximo trabajo lo invitara… - el pelinegro se encogió de hombros.
-Ay estos mocosos no entienden nada… - Fumiko se tocó su tabique nasal en señal de frustración. – Espérame cinco minutos que me arreglo y te acompaño.
-Qué?!!! – a Sasuke casi le dio infarto oír eso, pero se le pasó cuando vio a cierta pelirroja aparecer detrás de Fumiko. – Hola Sora
-Hola Sasuke . – saludó la chica lo mas cordial que pudo. – Bueno amiga, yo me retiro que ya tienes compromiso, byebye.
Pero antes de que pudiera dar un paso, Fumiko la agarró del brazo.
-Olvídalo, tú me vas a acompañar! – ordenó la Uchiha.
-Qué?!! – la cara de Sora se deformó entera. – Oye, yo no voy a ir a una fiesta de cabros chicos olvídalo!
-Sora por favor, me tienes que apañar, no conozco a nadie y me da vergüenza!
-Entonces para qué mierda vas? – dijo Sasuke con fastidio. Su hermana lo miró con furia.
-Mira mejor anda a encender el auto y pobre de ti si me dejas porque te mato Sasuke Uchiha!! – la mirada de Fumiko era casi la de una loca obsesiva, por lo que Sasuke prefirió obedecer, la creía capaz de hacerle algún escándalo y no estaba para eso. – Amiga por fis, vamos un ratito, veo a Shikamaru y nos vamos, ya?
-Ok… - Sora no tuvo más opción.
Ya en la fiesta, Fumiko con suerte había saludado a Choji, su objetivo era uno solo… Shikamaru Nara… Observó, disimuladamente, todas las cabezas de aquellos mocosos hasta que por fin encontró aquella hermosa cabeza de piña.
"Bien Fumiko, es ahora o nunca!" la chica se acercó al pelinegro, quien estaba sirviéndose ponche.
-Hola. – lo saludó la chica sin más.
Shikamaru se volteó a verla y no la reconoció, así que la saludó por cortesía.
-Hola… - dijo algo nervioso, de algo le sonaba.
-Soy Fumiko, la hermana de Sasuke, te acuerdas de mí?
En ese minuto el Nara la recordó.
-Ahh, sí. Hola, cómo estás? – preguntó cordial el joven.
-Bien, gracias y tú? – dijo la Uchiha contenta.
-Bien, qué estás haciendo aquí? – preguntó curioso el Nara por verla en la fiesta de su amigo.
-Oh bueno, Sasuke me invitó a la fiesta. No te molesta verdad?
-Huh? No… Por qué me moles-
-Qué hay Shika! – una dulce voz se oyó detrás de ambos pelinegros y al girarse vieron a una castaña de ojos índigo que venía acercándose. Fumiko al instante en que la vio sintió una incomodidad en todo su cuerpo, como si aquella chica fuese una amenaza.
-Pensé que ya no llegabas mujer. – expresó Shikamaru esbozando una sonrisa. Fumiko se sonrojó al verlo sonreír así, se veía endemoniadamente atractivo, si serio se veía bien, sonriendo se veía aún mejor, claro que… El que le sonriera a aquella chica solo hizo que la Uchiha se erizara más aún.
-Meh… Tú sabes que mi siesta de las seis es sagrada y… Se me pasó la hora – respondió la castaña poniendo su pose típica. En ese minuto notó a Fumiko. – Hola!
-Hola. – la saludó lo mas cortés que pudo la Uchiha.
· Oh sí, Karito, ella es Fumiko, la hermana de Sasuke. – la presentó el pelinegro.
-Qué hay, soy Karito Sarutobi. – alzó la mano la castaña para estrecharla con la Uchiha.
-Fumiko Uchiha, un placer. – la pelinegra no tuvo más opción que estrechar la mano de aquella chica, después de todo, no podía pasar vergüenza frente a Shikamaru, tenía que comportarse como toda una dama. – Eres… La novia de Shikamaru – kun?
No pudo aguantar la curiosidad y al ver cómo el Nara se ponía nervioso sintió pavor.
-Nah… - dijo la castaña de forma despreocupada. – Somos amigos, nos conocemos prácticamente desde que usamos pañales.
Fumiko analizó la respuesta de la Sarutobi y no pareciera que estuviese mintiendo, tal parecía que era verdad, bueno al menos eso la alivió un poco.
-Bueno, yo los dejo chicos, me voy a echar una siesta al techo. – dijo la chica estirandose.
-Te acompaño si quieres. – ofreció el Nara, vaya que le tentaba una siesta.
-Pero… - Karito miró a Fumiko, a lo cual Shikamaru también lo hizo. Rayos! Sería descortés dejarla sola, maldita sea!!
-Oh no se preocupen! – Fumiko prefirió ser cortés, no le convenía que Shikamaru pensase que era una fresca o lanzada. – Ustedes vayan yo… buscaré a mi amiga que solo vine más que nada a saludar
Ambos amigos se miraron algo confusos.
-Bueno, que estés bien Fumiko-chan, gusto en conocerte. – Karito comenzó a avanzar hacia la escalera.
-Igual… - Fumiko la había odiado con toda su alma, principalmente porque se había llevado a Shikamaru de su lado.
-Adiós Fumiko – chan. – se despidió el Nara esbozando una sonrisa muy ligera que Fumiko atesoraría por siempre. Tenía que conquistar a ese hombre a como de lugar!!!
-Adiós… Shikamaru… - ya se había ido el muchacho cuando la Uchiha reaccionó y comenzó a buscar a su amiga.
Por su lado, Sora había conocido al cumpleañero.
-Y cuánto cumples Choji-kun? – preguntó con tono coqueto la pelirroja, lo había encontrado adorable, no por nada Fumiko siempre decía que tenía gustos "especiales", a Sora no le importaba si los chicos eran casi fisicoculturistas o entraditos en carne, mientras sintiera una buena química con ellos le valía, y se estaba llevando demasiado bien con Choji.
· 17, hehe. – Choji no podía creer que una chica tan linda como Sora le estuviera hablando, por lo general ese tipo de chicas lo ignoraban completamente por su aspecto físico.
· Qué dulce, yo tengo 18, pero voy a cumplir los 19 el próximo mes, voy a hacer una fiesta a todo dar, estilo Universitario, tú me entiendes
-Genial, hehe.
-Te gustaría venir? – Sora lo miró fijamente.
Choji quedó de piedra, lo estaba invitando a su fiesta?!!!
-Ay, aquí estás mujer. – Fumiko por fin halló a su amiga. – Vámonos por favor que me estoy aburriendo como ostra.
· Ok… Dame un minuto. – la chica sacó un papel y lápiz para escribir algo en éste y entregárselo a Choji. – Ahí me llamas para que salgamos a algún lado Choji – kun
Choji apenas agarró el papel, seguía en shock.
-Ya vámonos! – Fumiko comenzó a tironear a su amiga mientras ésta le lanzaba un beso a Choji.
Una vez que la Uchiha junto a su amiga tomaron un taxi y se fueron a la casa de la pelinegra, la pelirroja tomó la palabra.
-Parece que te fue mal que estás de mal genio. – dijo Sora sentándose en el sofá.
-No tenía idea que tenía una amiga, maldita sea… - balbuceó Fumiko molesta.
-Y qué tiene eso de malo? Acaso es su novia?
-No, no lo es! Por lo menos eso fue lo que me dijo la mocosa esa… - Fumiko comenzó a morderse las uñas.
-Entonces cuál es el problema? – Sora no entendía nada.
-Ay, que lo vi Sora!! Vi como Shikamaru le sonreía a esa maldita zorra!! – se exaltó la pelinegra. – Esta es la típica historia del amigo que está enamorado de su mejor amiga, pero ésta lo friendzonea…
-Bueno si lo friendzonea entonces de qué te preocupas?
-Qué se nota que hay química entre ellos!! Es solo cuestión de tiempo Sora!!! O incluso puede que la mocosa sea tan estúpida que no se da cuenta!!! Pero cuando lo haga… No!! No puedo permitirlo… Me tengo que acercar a Shikamaru a como de lugar! No puedo permitir que se le declare a esa estúpida!!
-Ya amiga… Osea ya, Shikamaru está mino, pero… No es para tanto… - como que la pelirroja empezó a preocuparse por la "obsesión" de su amiga.
-Mira Sora, yo no sé tú, pero apenas vi a Shikamaru sentí… que él es el hombre con el que quiero estar el resto de mi vida. Llámalo cómo quieras, amor a primera vista, destino, lo que sea, pero yo quiero a Shikamaru Nara a mi lado. – le dijo seriamente la Uchiha a su amiga. – Y haré todo lo que esté a mi alcance para que ese hombre sea mío.
-Y qué piensas hacer?
-Ya verás amiga, ya verás…
Chan chan chan!!! Entramos en el pasado de Fumiko y Shikamaru, al fin sabremos que rayos pasó por la cabeza de nuestro Nara para que aceptase a esa mujer de novia.
Espero que les gustase el capi, con mucho cariño para ustedes. Subiré los siguientes apenas tenga tiempo.
Agradecer a todas las personas que me dejaron un lindo comentario en el capi anterior y a los que me leen y ponen esta historia en sus favoritos muchas gracias!! Se agradece. Besitos y abrazos, bye bye.
