Hola, te traigo mi primer fanfic! Por favor, ten paciencia ya que la redacción no es lo mío.

Espero te guste :)


Códigos

t/n = tu nombre

t/c/p = color de pelo

t/c/o = color de ojos


Sentí cosquillas en la mejilla cuando abrí los ojos para darme cuenta que estaba sola y sin idea de quién era. Me levanté de golpe espantado al curioso conejito que me había causado las cosquillas con sus bigotes. Miré alrededor y lo único que había eran árboles, al parecer me encontraba en un bosque. Me dolía un poco la cabeza.

Escuché el sonido de un río y caminé hacia él. Cerca de un río es más probable de que haya un pueblo... o alguien. Cuando llegué al río me encontré con un anciano que estaba pescando y cocinando su desayuno. Se me ha de haber notado lo hambrienta porque me sonrío y me señaló la fogata como invitación para desayunar.

"Buenos días señorita" dijo el anciano, "no es común encontrar jovencitas de tu edad vagando por el bosque solas… ni acompañadas" dijo mientras me servía una taza de té

"Buenos días" respondí "disculpe las molestias, pero ¿en dónde estamos?" Pregunté mientras volteaba a ver el bosque

El anciano me vio un poco desconcertado, "me preguntas por el bosque, ¿o a qué te refieres?"

Me toqué el cabello y me di cuenta de que estaba hecho un desastre. Cuando me desperté no me molesté en arreglarme, me preocupó más conocer el lugar. Como pude con los dedos empecé a peinar mi cabello "en realidad pregunto por el lugar, es decir, esto va a sonar extraño pero no sé qué hago aquí ni quién soy"

"Mmm, eso sí que es problemático, ¿quieres pescado?" Asentí "la verdad es que sí suena extraño que aparecieras de la nada en el bosque pero esperemos que el tiempo te regrese tu memoria" me pasó un pescado asado y empezó a comerse el suyo

"Nos encontramos en el reino de Clarines, en el territorio de Lido para ser exactos" continuó comiendo

"Disculpe no le he preguntado su nombre" dije por cortesía

"Yuuki Yamada" contestó "sabes, cerca de aquí está la ciudad de Lido, puedo llevarte para que busques empleo en lo que se arregla tu situación, ¿qué dices?" Me dijo mientras se ponía de pie

"Está bien" contesté, ¿qué otra opción tenía?

Mientras nos acercabamos al pueblo quedé maravillada con el bosque. Había conejos y zorros corriendo por el lugar, el canto de los pájaros era hermoso y los rayos del sol hacían parecer al bosque como el lugar perfecto para vivir. El tiempo voló y al regresar a la realidad me di cuenta de que ya nos encontrábamos en el pueblo.

La primera persona que vi al llegar al pueblo era un joven, tenía el pelo despeinado de color café claro, ojos marrones, la cara sucia junto con su ropa desgastada, pero aún con todo eso era muy apuesto. Se me puso roja la cara y Yuuki Se dio cuenta "ahhh, se me olvidaba lo lindo que es el amor cuando eres joven"

Me sonrojé aún más y traté de portarme lo mejor posible "¿por qué no le preguntamos a ese joven si conoce en dónde están contratando?" Me dijo con ojos juguetones, por lo que veo el anciano no lo iba a dejar pasar así de fácil, me quería dejar en ridículo

"Está bien" me acerqué al joven y cuando volteé a ver a Yuuki vi que estaba sentado en una jardinera, ¡me dejó ir sola! Y lo peor es que ya era demasiado tarde, el joven ya se había percatado de mi presencia

"Buenos días, soy nueva en el pueblo y estoy buscando trabajo, ¿sabrás en dónde están contratando?... Creo que es un mal momento..." le dije antes de que me contestara ya que lo único que hizo fue verme de abajo hasta arriba, fue un tanto incómodo. Después de examinarme, abrió la boca y prestó atención a unas voces a lo lejos. Cuando volteó a verme de nuevo, el joven frunció el ceño y continué diciéndole "disculpa que te haya molestado, no soy de por aquí así que desconozco la etiqueta de la zona... bueno, gracias y adiós" dije, siguiendo a mi instinto de sobrevivencia.

Mientras regresé con Yuuki, a lo lejos se escuchaba el llamado de varios hombres "¡Su majestad, su majestad!", de seguro eso era los que estaba escuchando el joven. Después de unos segundos ya estaban cerca de dónde nos encontrábamos.

La gente a mi alrededor empezó a hablar "¿Se enteraron de que el primer príncipe se encuentra en el pueblo?" "Sí, me contaron que vino a ver dónde pondrá su castillo" "Ojalá que cuando se venga a vivir aquí me pida matrimonio." "¡El primer príncipe es tan guapo y es el próximo en aspirar por el trono!" murmuraban las jóvenes del pueblo.

Ante los comentarios me percaté de que el joven puso una cara de disgusto. Podría jurar que su mirada se nubló. Por impulso me acerqué a él, sentí que era lo correcto pero me equivoqué. En el momento que toque su brazo para llamar su atención, tomó mi muñeca con fuerza y estuvo a punto de gritarme de no ser porque se dio cuenta del dolor que me causó. Soltó mi muñeca y se fue corriendo.

Permanecí un par de segundos congelada, me dolía el brazo pero me dolió más ser tratada de forma tan descortés. No sabía que había hecho mal. No tengo idea ni siquiera de quién soy o de qué tengo que hacer.

Una vez pasaron los soldados, Yuuki me dejó la tarea de buscar trabajo en lo que él iba a buscar a un viejo amigo. Para mí mala suerte nadie me podía contratar, al parecer la situación económica estaba por los suelos. El señor feudal por el momento estaba extorsionando a los ciudadanos para recaudar fondos para el susodicho castillo del príncipe. Ya era casi de noche y mi estómago empezaba a hacer ruidos raros. Me moría de hambre.

Yuuki no aparecía por ningún lado, entonces recordé el bosque y se me ocurrió la idea de irme a dormir en él, quién sabe tal vez y encontraba algo para comer. Al entrar al bosque alguien tomó mi mano izquierda. Por poco me mata de un susto pero al ver quién era tuve sentimientos encontrados. Era el joven que me había lastimado anteriormente, le quería dar una cachetada, gritarle y hacerle sentir mal. Estaba a punto de empezar mi sermón cuando me perdí en su mirada, ya no era tan fría como antes, tampoco estaba molesto. Me estaba mirando fijamente mientras su cara se tornaba roja.

"Lamento lo que sucedió antes, no fue mi intención lastimarte o asustarte" dijo de manera tímida.

¡Oh, por dios! ¿Qué se supone que le deba de contestar a eso? Sin contar que con la luz tenue de la luna, este joven parecía caído del cielo. Era muy atractivo pero no se lo podía dejar ver.

"Disculpa aceptada, ahora si no te importa voy a buscar algo de comer y en dónde dormir. Adiós". Le contesté y me di la media vuelta.

"¿Vas a buscar?" Me preguntó con una cara de preocupación.

"Sí, la verdad es que no soy de aquí, no tengo comida y aunque traté de encontrar empleo, no pude y tengo mucha hambre; así que adiós" le contesté esperando a que me dejara en paz.

"¿En qué tienes experiencia? Quizás yo te pueda ayudar" me dijo el joven de manera seria.

"No lo sé, creo que no tengo experiencia" contesté.

"Debes de estar bromeando. ¿Estás buscando trabajo sin tener experiencia alguna en algo?" Me dijo con un tono burlón.

La misma furia de cuando lo vi de nuevo me empezó a invadir el cuerpo. "Perdón no te enojes, es solo que si no tienes experiencia en nada va a ser muy complicado que alguien te dé trabajo" me explicó el joven.

"Perdón, tal vez no tenga memoria de que sé hacer o en qué soy buena y mucho menos de quién soy pero..." dije furiosa

"¡¿No tienes memoria?!" Me preguntó exaltado.

Creo que no debí de haber dicho eso... pensé.

"Eso no es importante, el punto es que ya es tarde, yo tengo que buscar que comer y tú te tienes que ir a tu casa" trate de desviar el tema.

"¡Si es importante! No sabes que te puede pasar durante la noche, dudo que puedas defenderte de animales salvajes o de bandidos" me dijo molesto "acompáñame a mi casa, ven conmigo te invito a cenar y a dormir. El día de mañana te ayudaré a encontrar un empleo." Terminó de hablar sin quitarme de encima esa mira seria y firme.

El hambre me ganó, lo seguí hasta su casa y para mi sorpresa nos atacaron con bolas de lodo dos jóvenes menores que yo, creo.

"Jajajaja, Hiroshi te dimos, te dimos" decían entre carcajadas. Sonreí ante tal acto, los jóvenes fuera de ser tan traviesos se veían muy felices. Aunque su felicidad duró poco cuando el joven, digo Hiroshi, empezó a perseguirlos para enseñarles una lección. Para mí seguía siendo una escena muy agradable.

"Perdón, mis hermanos han arruinado tu ropa. Cuando lleguemos a mi casa podrás darte un baño y lavar tu ropa"

"Ah, sí, está bien. Tus hermanos se ven muy alegres, debe ser divertido vivir con ellos" dije tratando de hacer plática

"No niego que los quiero mucho pero tienen sus días en que se pasan de la raya y me gustaría deshacerme de ellos. Llegan a ser muy molestos" dijo mientras llegábamos a una casa de tamaño mediano "no me veas con esa cara, jajajaja. Te dije que los quiero mucho pero eso no quita que sean malcriados en muchas ocasiones" me dijo después de ver mi cara de disgusto

"Tienes razón, sabes cuándo te vi perseguirlos, por un momento me dio envidia. Bueno, creo que era eso porque deseé tener un hermano, alguien con quién tener una relación cercana. Quién sabe tal vez lo tengo y no lo recuerdo, a decir verdad, es muy frustrante no saber sobre mí" iba a seguir hablando pero Hiroshi agarró mis manos y eso me hizo parar

"No te preocupes tanto por eso, por el momento puedes contar con nosotros. Estoy seguro que le vas a agradar a mis papás y sobre todo a los loquillos de mis hermanos" me dijo para calmarme y poco a poco recortó la distancia entre nosotros.

Sentí hacerse más firme el agarre de mis manos y podía sentir su respiración en mi boca. Mi mente se puso en blanco y el corazón me latía a mil por hora, cuando...

"Hiroshi tiene novia, Hiroshi tiene novia" cantaban burlándose sus hermanos "mamá, papá vengan a ver a la futura esposa de Hiroshi"

Mi cara se tornó roja a más no poder

"No sean malcriados, primero dejen se las presento y para dejarlo claro ella no es mi novia" dijo sonrojado Hiroshi

"Mentiroso, vimos como la ibas a besar y no le has soltado la mano" de golpe me soltó la mano y se puso aún más rojo. Supongo qué pasó lo mismo conmigo

"Vaya, vaya pero que mujer tan linda trajiste a la casa Hiroshi" dijo una señora de edad "cariño ven a saludar a nuestra visita"

"Buenas noches" dijo una voz ronca y grave "pero ¿qué les pasó, por qué están llenos de lodo?" Terminó de decir el señor

"Pues veras, ciertos diablillos nos lanzaron bolas de lodo" contestó Hiroshi

Los niños se echaron a correr mientras sus papás dieron un suspiro y giraban la cabeza de un lado a otro

Sus padres eran muy amables pero lo que me llamó la atención de toda la escena fue ver a Yuuki a un lado del padre de Hiroshi

"¿Está bien si ella puede tomar un baño y lavar su ropa?" Preguntó Hiroshi

"Claro hijo, pero ella tiene un nombre no seas grosero" lo regañó su madre

"Justamente estaba a punto de irte a buscar" se incorporó a la conversación Yuuki

"Ella es la joven de quien les hablé"

La señora tapó su boca con una mano

"Bienvenida" dijo el señor, "deberías tomar un baño y después baja a cenar, debes de tener hambre"

"Voy a calentar agua, por lo que veo no tienes ropa extra, ¿verdad?" me preguntó Hiroshi

"Así es" le contesté

"Bueno, casi seguro que mi mamá puede prestarte algo de ropa en lo que se seca la tuya, espérame un momento" me dejó en el baño, dicho eso se retiró y volvió con agua caliente, una toalla y me dijo que en un rato me dejaba la ropa.

Terminé de ducharme rápido, la verdad hubiera preferido comer primero. Cuando salí de la ducha para tomar la toalla, la puerta del baño se abrió. Ahí estaba Hiroshi con ropa limpia en mano y con su mirada fija en mi cuerpo desnudo. El aire frío que entró a la habitación puso mi piel chinita y sentí como mis pezones se endurecieron

"Te traje la ropa, la dejo por aquí" me dijo sin quitarme los ojos de encima. Podría jurar que me estaba comiendo con la mirada, de pura pena intenté esconderme pero sólo logré que mis pies mojados me hicieran resbalar. Era golpe seguro, cerré los ojos para esperar el impacto pero lo que sentí fueron unos brazos alrededor de mi cintura y mi cabeza. Las manos frías de Hiroshi hicieron que la piel se me pusiera aún más chinita al instante

"Cuidado, ¿te lastimaste?" Me preguntó Hiroshi mientras me cargaba y bajaba con cuidado , ahora sus manos estaban en mi espalda, explorando mi piel y moviéndose lentamente hacia abajo

"Sí, estoy bien. Me resbalé por el agua y los nervios pero no pasa nada" dije avergonzada

"¿Estás nerviosa?" dijo sin quitarle la vista a mi busto

¿Qué clase de pregunta es esa? pensé, obviamente me encontraba en una situación comprometedora y el hecho de que ahora una de sus manos se dirigía a mi busto definitivamente no ayudaba

"Hiroshi, creo que está mal lo que está pasando y deberíamos parar" dije antes de gemir un poco por el contacto de su mano en mi pecho

sé que lo estás disfrutando...

recordé la voz de un hombre

El sonido de mi gemido hizo que sus instintos lujuriosos incrementaran. Tomó con fuerza mi glúteo, pegándolo a su cuerpo y llevó a su boca uno de mis pezones. De una cosa estaba segura, esto tenía que parar pronto o no iba a ver vuelta atrás. Mi mente me empezaba a traicionar, la sensación de su miembro erecto entre mis piernas empezaba a exitarme sin mencionar el trabajo que hacía su boca a mi pezón.

gime más t/n…

otra vez esa voz, sin saber por qué, sentí miedo de ella

"Segura que quieres parar, mira" me mostró fluidos de mi vagina. Mi cuerpo empezaba a reaccionar a la atención que Hiroshi le daba a mis genitales y a decir verdad se sentía muy bien, pero estaba mal.

Para mi fortuna, se empezaron a escuchar pasos y Hiroshi volvió en sí. Se disculpó y salió del baño.

Durante la cena Hiroshi estuvo distante y por la mañana seguía un poco avergonzado. "No es toda tu culpa, sabes. Sé que no debería decir esto pero me gusto" vi como sus ojos se agrandaron "debo admitir que considero que no es lo mejor que debió de haber pasado, es decir, siento que al decir que me gustó me siento como una mujer fácil" logré ver culpa en su mirada

"Perdón por hacerte sentir así, la verdad es que no debió de haber pasado y tú me pediste que parara y no lo hice. Espero me perdones" se disculpó viendo al suelo "y por favor, no lo vuelvas a decir, no eres una mujer fácil... yo me aproveché de ti"

"Bueno creo que es hora de irme" se despidió Yuuki desde la puerta

"Gracias por todo" le dije

"No fue nada, espero recuperes pronto tu memoria" se fue

Justo cuando estaba por salir de la casa para buscar un trabajo tuve un recuerdo en el que escuche una voz que decía

t/n, eres mi mayor orgullo...

sentí tristeza pero me alegré de saber mi nombre.

"Hiroshi, creo que ya recuerdo mi nombre"

"¿En serio? ¿Cómo te llamas?" Me preguntó con mucho interés

"Jajaja" reí un poco "es t/n, o eso creo" Su rostro se suavizó y salimos de la casa

"Es hermoso como tú" me contestó y me tomó por la cintura para darme un beso "creo que ya es hora de irnos, ¿lista?" Me dijo mientras jugaba con mi pelo

"Sí" le sonreí y lo tomé de la mano para empezar mi búsqueda de trabajo


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