Nota de la autora: ¡Hola! Este capítulo es muy especial, y tuve que hacer un montón de investigación para poder traerles algo tan parecido a la realidad como fuera posible. Espero que ese esfuerzo logre verse en la narración u/w/u ¡Lamento la espera, y también espero que disfruten la siguiente lectura!

Advertencia sobre contenido: Contenido para mayores de edad, temas relacionados al sexo y narración explícita al respecto. Si eres menor de edad continuar leyendo es solamente bajo tu responsabilidad.


¡Un golpe de amor!

- Que el viento favorezca tu flecha -


Normalmente, en días escolares, el gimnasio no estaba tan animado como en esta ocasión. Hoy era un día importante, la clase de día para el que muchos estudiantes se preparaban incluso semanas. La clase de día que muchas temían…

Y entre esas filas, estaba Lumine. Estaba encerrada en un cuarto improvisado por cortinas azules y una profesora que tomaba la medida de su cintura, y en verdad estaba deseando con toda su fuerza no haber subido donde no quiere.

— ¿Nerviosa?

Su profesora se incorpora y anota la medida en una hoja sobre su bloc de notas. Lumine trata de echar un vistazo pero el rostro de su profesora la detiene en su intento. Sin darse cuenta estaba mordisqueando ya su labio inferior.

— Solamente espero estar en la misma categoría de mi hermano, es todo…

— Todavía estás diez kilos por debajo de él. Igual que cada semestre. —La profesora guarda silencio un momento para ver los resultados de la balanza, y parece satisfecha con el resultado. — Te has estado ejercitando, ¿verdad?

— ¡Lo he hecho!

Lumine asiente varias veces, ¿puede esta vez mostrarle? Como si la profesora hubiera leído sus pensamientos, le ofrece el bloc de notas que Lumine sujeta al instante y lee a la brevedad. Su nombre, por supuesto, estaba hasta arriba. Su altura, y su… su peso, muscular y de grasa.

¡Subió en músculo! Y por supuesto, bajó un poco en grasa. Lumine abraza el bloc contra su pecho y aprieta sus labios un poco en un intento algo pobre de contener su emoción. ¡Da igual si no puede estar en la misma categoría que Aether, esto para ella significaba mucho! El entrenamiento estaba dando frutos. Y su cuerpo no se veía deformado por ese músculo extra que ganó en los últimos meses. La profesora extiende su mano y Lumine le devuelve el bloc, agradeciendo varias veces poco antes de salir del improvisado cuarto. Otra chica entró ni bien ella sale, con exactamente el mismo rostro de nerviosismo que muchas de las señoritas presentes. Pero Lumine ya no, su sonrisa era hermosa y brillante cuando pasó a un lado de Xiangling quien estaba distraída en su celular hasta que su amiga le habló.

— ¡Me siento como otra chica!

— ¡Ah, Lumi! —Xiangling rápidamente sale de sus pensamientos al escucharla. Guarda su celular en su cartera y le sonríe. Todavía había por lo menos diez chicas por delante de ella. — ¿Cómo te fue?

— ¡Bajé un poco! Pero ya sabes, músculos. No es una gran diferencia en números, pero en apariencia…

Por supuesto, aunque no pareciera que hubiera bajado mucho se notaba en mejor forma. Lumine extiende un poco sus brazos y los flexiona para su amiga, quien sonríe alegremente y aplaude un poco. Por supuesto, su conversación comenzó a llamar la atención…

— Felicidades~ ¡Childe tendrá que cuidarse de no hacerte enojar!

— ¿Crees que le impresione? Tal vez deba llamarlo y mostrarle…

— Lumi, creo que él fue el primero en notarlo~

Xiangling se ríe y pronto Lumine acompaña su risa, pero hubo un par de comentarios que hicieron que ambas perdieran su sonrisa al instante y prestaran atención;

— ¿En serio se siente orgullosa por tener esos músculos?

— Lo sé, es tan poco femenino…

— ¿Su novio será un delincuente? Pff~

En el pasado, tal vez… pudo haberse sentido mal por escuchar algo así, pero hoy solamente toma las manos de Xiangling en cuanto nota su intención de gritarles. Ella alza sus cejas y la mira a los ojos como si le reprochara por detenerla, pero Lumine estaba sonriendo. Y si ella sonríe… entonces está bien para ella también. ¡Aunque se quedó con ganas de cerrarles la boca a esas tres! Al final, Xiangling suspira y sonríe también.

— ¿Cómo crees que le fue a Aether?

— ¡Oh, quiero saberlo! Ahora que es un sensei, ¿tal vez sea un poco más fuerte?

La fila avanza, y ellas también. Solo un par de pasos. Mientras conversaban el tiempo pasó lo bastante rápido. Cuando fue el turno de Xiangling, Lumine salió del gimnasio y caminó hasta una de las bancas cercanas. Para su sorpresa, Xiao se le acercó ni bien la ve. Él había estado recargado en un árbol mientras esperaba a su novio pero al ver a su hermana gemela, ¿cómo no ir a saludar? Desde atrás, cubre los ojos de Lumine y la siente sobresaltarse.

— ¿Quién-? Uy, tienes las manos muy frías. —Dice Lumine apenas las toca, pues su primera reacción fue tratar de quitarse esas manos ajenas de la cara. Por supuesto, no sintió ninguna mala intención así que pronto se relaja. Seguramente quería jugar, ¿no? — Eres… ¿Chongyun?

Las manos no se apartan, así que supone que su respuesta fue negativa. ¿A quien más conoce con las manos así de delgadas y frías?

— ¡Xiao!

— Te tomó dos intentos. Creo que está bien.

Xiao aparta sus manos y se estira un poco por encima del borde de la banca, las hebras más largas de su cabello colgaban a los lados de su rostro y le daban una apariencia tan linda. Lumine sonríe y lo observa caminar hasta sentarse a un lado suyo, poniendo su mochila entre ellos y lleva sus manos a los auriculares negros.

— ¿Cómo te fue? —Pregunta Lumine por hacer conversación. Xiao se quita los enormes auriculares para dejarlos reposar en su cuello. Lucía realmente relajado.

— Crecí un centímetro.

— Vaya, ¡felicidades! Realmente me da envidia que ustedes los hombres se sigan desarrollando. Yo casi tengo veintidós años y sigo midiendo metro cincuenta y nueve…

Xiao eleva las comisuras de sus labios un poco. En realidad, no era una mala altura para una chica japonesa promedio. Pero eso hacia que se viera tan graciosa a un lado de alguien tan alto como era Childe.

— Pero también subí dos kilos. Creo que salir con tu hermano le está haciendo mal a mi dieta. —Murmura, y posa sus dos manos sobre su vientre todavía plano. Solo estaba exagerando. Seguramente era por la cantidad de dulces que disfrutaba, y tal vez un poco por los platillos que Aether le hacía degustar. — Aether realmente cocina increíble.

— Sí, es muy bueno~ Hace que incluso un omelet sea una delicia y ni siquiera hace nada especial… Xiao, bajarías si hicieras ejercicio con nosotros, ¿por qué no te nos unes de vez en cuando? —Ofrece Lumine, ya puede ver a Xiangling saliendo. Alza su brazo para ondear su mano y tratar de llamar su atención. Pronto esos dulces ojos miel los encuentran y camisa con prisa hacia ellos.

— Porque no me gusta ejercitarme. —Alcanzó a responder Xiao.

Al menos no con el mismo ejercicio que ustedes…

Pero claro, ¿cómo decir eso frente a la hermana de su novio? Ni siquiera era así de descarado. Xiangling por fin llegó a ellos, y ocultaba su rostro con sus dos manos.

— ¡Lumine, Xiao! ¡Subí de pesoooo!

— ¿Uh?

— ¿¡En serio!?

Xiangling se lanzó a los brazos de Lumine, buscando un poco de consuelo. Xiao alza sus cejas. ¿Acaso era tan malo? Al parecer, para una chica sí. O al menos para Xiangling lo era.

— ¡Sabía que debí ejercitarme luego de los dumplings del fin de semana, lo sabía! No puedo creerlo…

Xiangling restregaba su mejilla en el pecho de Lumine en búsqueda de su consuelo, y ella acariciaba su lindo y corto cabello azabache mientras la animaba. Xiao se hizo a un lado y la de cabello mas corto inmediatamente se sentó en ese lugar y abrazó a la chica rubia con más fuerza. A veces, la amistad entre chicas podía ser un poco extraña. Pero mientras Xiangling lloraba en el pecho de Lumine Xiao pudo ver a un grupo de chicos que salía del gimnasio en ese momento. Se trataba de Aether, y venía caminando con Razor y Chongyun a sus costados. Era un poco interesante verlos juntos. Razor y Chongyun tenían unos rostros naturalmente serios, pero su Aether no. Él era mucho más simpático. Había una cierta energía alrededor de esos tres. Era exactamente igual a…

¿Una reunión de activos?

Sí, ese fue su primer pensamiento al verlos juntos por alguna razón. Xiao tuerce sus labios en una mueca divertida. Al ver a Bennet esperándolo, Razor se despide de sus amigos para irse juntos muy posiblemente hacia el club. Por otro lado, Aether y Chongyun los encontraron con la mirada y ya se dirigían hacia acá. Ni bien Aether y Xiao se ven, la mirada de Aether se vuelve más dulce y su sonrisa mucho mas cálida. Era demasiado encantador. Xiao pudo sentir el calor subirse hasta su rostro en ese mismo momento, pero de alguna forma se las arregló para que su rostro permaneciera neutral.

Discutieron un poco sobre los resultados de las pruebas de todos. Chongyun y Xiao parecían los únicos a los que realmente no les interesaba, mientras que a Xiangling le dio muchísima vergüenza admitir en voz alta que subió un poco de peso. Y por otro lado…

Aether, con sus dos manos sobre su cadera, le da una mirada alegre a su gemela quien todavía seguía sentada. Pronto sus miradas se encuentran y la sonrisa de su hermano se hace todavía más larga.

— ¿Así que ganaste músculo, hermanita? ¡Genial, muéstrame lo que tienes!

Lumine se puso de pie, y como si se trata de uno de esos exagerados animes comenzó a posar en conjunto con Aether. Lo cómico de la escena consiguieron que Xiangling volviera a sonreír, y al mismo tiempo lo cool de la escena hicieron que Xiao y Chongyun se interesaran de pronto. ¡Buen estilo!


— Umh…

Childe mantiene sus ojos cerrados, disfrutando en silencio de la sensación de ser ligeramente apretado por algo tan suave. Aunque parecía más bien una llave algo peligrosa para su cuello, realmente lo estaba disfrutando. Como si este fuera el lugar al que pertenece. Tan relajante…

— Me siento protegido. —Dice, aún sin abrir sus ojos.

La suave risa de su novia logra que su sonrisa se alargue otro poco, un poco bobo.

— Lo estás exagerando, Ajax.

— No, no lo hago~

Como si tratara de tentarlo más, Lumine junta otro poco sus piernas y las mejillas de Childe se aplastan un poco contra la firme piel de sus muslos. Lo estaba diciendo en serio, realmente estaba disfrutando estar ahí. Lumine tuerce sus labios un poco en una sonrisa divertida, y aprieta un poco la cobija bajo su cuerpo. El enorme hombre estaba sobre su cama, sumisamente recostado y por supuesto, con sus piernas acomodadas sobre sus anchos y fuertes hombros. Y aunque la diferencia de tamaños era obvio, si alguien ajeno ve esta escena tendría rápidamente el mensaje de quién es el gatito sumiso aquí. Al inicio, cuando conoció a Childe, realmente no imaginó que pudieran estar en una situación tan íntima y que se pudiera sentir así de cómoda. Es cierto, su cuerpo había cambiado un poco gracias a su entrenamiento. Y tal como lo dijo Xiangling, en realidad fue Childe el primero en notarlo. Y de cerca. ¿Y su opinión al respecto?

Estaba feliz de que el cuerpo de Lumine pudiera mostrar un poco mejor su verdadera fortaleza. Aún si el cambio no saltaba tanto a la vista si no tensaba los músculos, él podía notarlo. Sus manos notaban la dureza de cada uno de sus músculos, y también sus labios.

Cuando piensa que es suficiente, levanta un poco su cuerpo. Su playera de hoy no tenía mangas sino tirantes, y era tan holgada y con un cuello tan bajo que Lumine tuvo una vista perfecta de sus pectorales y su abdomen marcado antes de encontrarse de frente con el rostro sonriente de su novio, pero sus ojos volvieron a bajar inevitablemente hacia...

— ¿Terminaste de ver?

Bueno, no era la mejor disimulando. No es como si desde el inicio fuera buena ocultando su evidente enamoramiento con el ruso. Ese cuello dejaba demasiado a la vista, ¿no era algo así como un escote impresionante? En los hombres, prendas así eran comunes. Sobre todo en verano. Pero Lumine apuesta todo a que no se ve tan bien como en un cuerpo trabajado como el de Childe.

— No, aún no. —Admite, y Childe alza sus cejas al tiempo que sus mejillas se colorean un poco. Que Lumine tuviera tanta confianza era… tan irresistible.

— ¿Sabes? Si quieres, puedes pedirm-

— Quítatela.

Lo dejó con la frase a medias, y al final su petición -u orden, por ese tono- el ruso suelta una carcajada y cierra sus ojos, tan relajado y tan feliz. Lo era, genuinamente sentía como si estuviera pisando el cielo por una vez en su vida. Lumine sonríe inevitablemente cuando las manos de Childe se dirigen hacia los bordes de su playera y en un movimiento realmente leeento la estira hacia arriba. Ni siquiera había terminado de quitársela cuando las pequeñas manos de Lumine comienzan a pasearse por su abdomen, generándole un agradable cosquilleo. Childe tan solo uno de sus ojos y mira hacia abajo, de repente el aire se siente muy caliente… Lumine cierra sus ojos, puede ver sus hermosas y largas cortinas de pestañas desde arriba. Era tan hermosa. Childe contiene su respiración cuando la ve acercarse a su piel expuesta, y finalmente siente la suave lengua por encima de su abdomen. Quedó ahí, paralizado por tan agradable sensación y con la playera todavía enredada en sus brazos por encima de su cabeza.

— ¿Te sientes nervioso?

— Si estás tan cerca cómo no estarlo. —Responde Childe en medio de una risa nerviosa, nunca esperó que sus cuerpos fueran tan condenadamente compatibles. Lumine ganaba cada vez más y más confianza, y poco a poco tomaba más iniciativa con muchas cosas. Por ejemplo, con esto.

Childe por fin se quita la playera y Lumine se incorpora hasta quedar hincada ella también. Sus manos sustituyeron su lengua por un rato mientras sus labios se acercaron hasta el rostro de Childe para besarlo. Las manos mas grandes se aferraron a su cintura en un abrazo flojo justo cuando sus labios se encontraron. Lástima que no duró mucho, pronto Lumine se apartó del suave roce y continuó con su exploración. Ella no era la única que había mejorado su cuerpo. Desde que tenían el gimnasio, Aether y Childe realmente se esforzaban juntos.

Por supuesto, Childe no era un muchacho flácido ni siquiera desde que lo conoce. Pero ahora incluso su abdomen estaba perfectamente delineado por el famoso sixpack. Tocarlo con sus labios le generaba cosquillas, y era inevitable no sonreír y pensarse la chica más afortunada ahora mismo. Besó varias veces, sin despegar sus ojos miel de la marea azul de Childe. ¿El lo sabía? Sus ojos eran profundos, pero realmente lo eran. Parecían tener una sombra gris por el frente, apagados. Pero cuando estaba con ella eran completamente diferentes. Brillaban como dos zafiros hermosos y pulidos. Tal vez, el mejor momento para verlos, era cuando lo avergonzaba así.

No había nada que pudiera romper su confianza ahora mismo.

Sus manos se deslizan desde las pectorales hacia el borde de sus pants grises, en realidad… pudo estirar muy fácilmente la tela y pudo ver el elástico del bóxer de su novio. Nuevamente estaba viendo muy fijamente y Childe no sabía en dónde meter la cara de la vergüenza. ¿No era demasiado? Vino ligero de ropa porque ha estado entrenando toda la semana, pero Lumine estaba obviamente sacando ventaja de su ropa. No puede decir que él no lo haga cuando usa sus lindos vestidos o faldas, pero estar del otro lado es una sensación extraña. Siente otro tirón en su ropa.

— Oh… aún no está duro.

Su comentario fue tan inocente pero su rostro parecía tan travieso, ¿acaso quiere matarlo? Un flechazo directo a su corazón que aumentó su pulso de golpe. ¿Por qué pone esa cara decepcionada? Childe se cubre medio rostro con una de sus manos, ni siquiera se dio cuenta de su rostro avergonzado.

— Lo estará si sigues.

— ¿Tenemos tiempo? —Pregunta Lumine, ampliando su sonrisa.

— Tú, en serio…

¿Te preocupas por eso ahora?

Childe baja sus manos para atrapar las de Lumine y apartarlas solo por un momento. Entonces se acerca al borde de la cama y estira una pierna para ponerse de pie. Se dirige hacia la puerta y coloca el seguro.

— Con eso, al menos tendremos tiempo.

Al darse la vuelta su novia estaba sentada al borde de la cama, observándolo con esos juguetones ojos entrecerrados y su sonrisa obviamente complacida. ¿De qué tanto se ríe? Childe enarca una de sus cejas y siente la sonrisa extenderse por sus labios, fue inevitable no contagiarse de esa energía de Lumine. Se acerca a la cama muy lentamente, ni siquiera se echa para atrás cuando las manos de Lumine se extienden de nuevo para tocarlo.

Su pants cayó hasta el cielo, amontonándose sobre sus tenis. Presiona un poco el talón de uno para quitárselo y luego hace lo mismo con el otro, solamente usando sus pies. Y finalmente saca sus piernas de la prisión de la prenda de abajo. Y todo sin molestar a Lumine quien estaba acariciando con su palma el bulto bajo su ropa interior. Con algo tan delgado de por medio, por supuesto que podía sentir su toque. Lleva ambas manos a su cadera y empuja su pelvis un poco hacia el frente. ¿Lo haría de nuevo? La primera vez que lo hizo fue un poco torpe y sorpresivo, sus dientes lo tocaron en un par de ocasiones. Pero ahora la mirada de Lumine era distinta, parecía más segura de poder conseguirlo.

Buscando su permiso, Lumine se queda quieta por unos segundos y busca el rostro de su novio. Por supuesto, no encontró otra cosa sino consentimiento. Con luz verde, la chica junta sus piernas un poco en anticipación y estira la tela del bóxer hacia abajo por los laterales. Aún no estaba duro, pero tampoco flácido del todo.

No importa cuántas veces lo vea, me sigue impresionando que pueda entrar en mí.

Oh, y claro que fue incómodo y un poco doloroso al inicio. Pero Childe siempre se había dado el tiempo y amor de preparar su cuerpo para él, ¿será que esta vez Lumine pueda hacerlo sola? No era muy difícil de masturbarse de todas formas, ¿no? Pensando en eso, usa su mano derecha para sujetar el miembro de su novio. Aprieta un poco, tal como lo aprendió, y acaricia la longitud con su mano. Como estaba húmedo seguro que no se siente la gran cosa… ¿o sí?

Le gustaría comprobarlo viendo el rostro de su novio, así que levanta su rostro un poco. Tiene sus ojos entrecerrados pero había estado mirando fijamente su mano hasta que hicieron contacto visual.

— ¿Se siente bien? —Pregunta Lumine.

— Lo estás haciendo muy suave.

Por supuesto, era una parte que no tenía y pensaba que era frágil, por eso estaba siendo cuidadosa. Pero si dice eso… Aprieta otro poco, aún gentil. De todas formas, consiguió algo. Childe contuvo la respiración.

— Unh… mejor.

Su mano izquierda levanta un poco su propia falda, sus rodillas desnudas tocaron pronto las piernas de Childe. Y aún así el no parece haberse dado cuenta de lo que sucedía por estar concentrado en el par de labios que se acercaban a su glande. Lumine aprieta sus labios unos segundos, pasando poco después su lengua por encima de ambos para humedecerlos. El suave par lo tocó por fin, en la punta. Lo había sentido ponerse firme en su mano, y no era la primera vez que hacia esto por él. Pero sí era la primera vez que lo hacían sin un condón. Sorpresivamente, el sabor no era algo terrible. De hecho, Childe estaba tan limpio que su piel no tenia un sabor en específico. Pero el presemen sí, es difícil describirlo. Era muy elástico, pero puede moverlo muy fácilmente con su lengua porque no era espeso en absoluto.

— No te fuerces esta vez… —Pide Childe en un susurro, inconscientemente estaba sonriendo. — No tienes que meterlo todo, ¿bien?

— Mhh…

No es como si pudiera contestarle. Una mano cálida acaricia su rostro, y los dedos largos de su novio aprovechan la ocasión para apartar cariñosamente el flequillo rubio del frente para dejarla proseguir. Así, mientras sus propios dedos se deslizan por encima de su ropa interior, Lumine abre más su boca y hace un buen intento de meterlo en su boca. Su cabeza no se movía, pero su lengua sí. Se deslizaba lentamente por la punta para recoger ese neutral sabor y esparcirlo por el tronco con ayuda de su mano allá donde no podía cubrirlo. Podía sentir su firmeza ahora, y lo caliente que estaba. Aún si su boca no alcanza para cubrirlo todo él le estaba regalando los mejores suspiros y gemidos. Por supuesto que estaba calentándose, sus dedos le daban un pequeño alivio, lo mismo era la lengua de Lumine para Childe.

— Estás mejorando, Lumine. —Asegura tras otro suspiro, su voz sonaba más ronca. — No me digas que has estado practicando…

¿Con qué practicaría? Aunque deseaba contestar la provocación no puede hacerlo, saldría un balbuceo estúpido. Su saliva estaba acumulándosele en la boca y al tragar, sentía como si su boca se hiciera más y más pequeña y le preocupaba lastimarlo. Pero lejos de eso, solamente lo sentía más ansioso. ¿Se contenía? Es cuando comienza a mover su cabeza hacia el frente que tiene su respuesta. Por supuesto que se contenía, su novia era tan linda que estaba tentado a hacer más travesuras con ella pero era muy grande para ella. Si la forzaba, iba a lastimarla otra vez. Pero Lumine estaba empeñada en intentarlo.

Childe cierra uno de sus ojos, que lo succione se siente increíble. Tan apretado y húmedo. Tuerce sus labios sin darse cuenta, y luego los separa un poco para suspirar su nombre otra vez. Cada vez que Lumine retrocedía con su cabeza podía verlo mejor. Estaba dándose placer con su mano izquierda, ¿cierto? Estaba preparándose al mismo tiempo que lo preparaba a él. Esta era la primera vez que la veía masturbarse, no podía alternar su mirada de un punto a otro porque simplemente, todo era demasiado bueno para ver. Esa pequeña lengua lo tenia casi temblando. La mano que le sujetaba tan cariñosamente el flequillo ni siquiera hizo nada por intentar detenerla cuando comenzó a tratar de meter aquello que faltaba. En realidad…

— Lumine, si lo succionas muy profundo…

Lo hacían seguido, así que no puede decir que tenga algo acumulado como para correrse rápidamente. Su forma hacia bulto en la boca de Lumine, sobretodo por su mejilla derecha. Los fluidos líquidos se deslizaban por su tronco hasta la base e incluso las piernas, era un desastre. Pero se sentía tan bien, esa presión en su bajo vientre le hizo saber que no estaba muy lejos después de todo. Cada vez que Lumine succionaba, Childe no podía evitar embestir suavemente al frente. Y cada vez que trataba de engullirlo todo él se quedaba petrificado, aguantando las ganas de moverse para no lastimarla. Incluso los dedos de sus pies estaban tensos y enroscados por su fuerza de voluntad. Pero olvidó un detalle.

Esta vez, no tiene un condón puesto.

— Espera, Lumine. No-

No puede dejar que su novia pruebe algo tan desagradable. Pero aunque trató de advertirle, ella no parecía escucharlo. Sus ojos eran tan profundos, perdidos en su rostro. Lumine había observado cada una de sus reacciones hasta ahora casi sin pestañear. ¿Tanto placer le causaba hacer esto? Childe ya no tuvo palabras en su boca, ¿cómo resistirse?

— ¡!

Pero incluso en el final, pudo hacerlo. Su mano izquierda apartó a Lumine de un empujón algo brusco y su mano derecha cubrió su glande justo a tiempo para atraparlo todo en su palma y entre sus dedos. Lumine solo pudo observar, sorprendida, cómo su novio se encorvó un poco y dejó caer su cabeza al frente, gimiendo su nombre segundos antes de todo.

— Ah… ah…

Jadeaba en voz baja, y cuando abrió su mano Lumine pudo ver toda su semilla. Pudo sentir un poco de su sabor antes, como pequeñas gotas dentro de su boca. Ciertamente no era un sabor agradable, pero… ella quería hacerlo, si él siempre lo hace con ella, ¿por qué ella no?

— No teníamos condón así que…

Lentamente, Childe se pone recto y mira su mano. Su semilla se deslizaba por entre sus dedos hacia su palma, y después hacia su muñeca y brazo. Lumine no tarda en acudir a su llamado de auxilio y se estira un poco por encima de su cama hasta que su mano alcanza la caja de pañuelos que estaba en su mesita de noche. Childe agradece y se limpia tras tomar un par con su mano izquierda. Al final, terminó arrugando todo junto y lanzándolo hasta el bote de basura.

— Yo quería hacerlo…

El reproche de su novia hacen que vuelva a verla. Childe sonríe y posa su mano izquierda sobre la cabeza de Lumine, despeinándola un poco a propósito hasta que ella sonríe y le quita la mano de un manotazo suave. El ruso también sonríe, aunque su sonrisa es más grande.

— No quiero que pruebes eso.

— Umh…

Lumine limpia un poco de saliva de la comisura de sus labios con su dedo pulgar. Pero no era momento para ser terca, después de todo no habían terminado, ¿cierto? El cuerpo de Childe la obligó a recostarse sobre la cama, y pronto también a que separara sus piernas para hacerle espacio más cerca de ella. Sus labios, cálidos y suaves, besaron su rostro varias veces hasta que ella sonrió de nuevo y lo abrazó por el cuello. Así estaba mejor.

— ¿Tienes en tu bolsa? —Pregunta Childe justo encima de los labios de Lumine.

— Ahá…

Lumine separa un poco sus labios y cierra sus ojos. Atrapó el labio inferior de Childe entre sus dientes, una mordida suave. Mientras una mano se encargaba de la ropa de Lumine, la otra tanteaba la cama en busca del bolso de su novia. Pudo sentirlo, pero por no estar viendo terminó por hacerlo caer en su lugar. De todas formas seguía sobre la cama, así que lo toca un poco con su mano para buscar el zipper.

Vrrr…

¿Vibración? Childe abre sus ojos unos segundos, curioso. ¿La estaban llamando en este momento? No era la primera vez, pero usualmente lo ignoraban. Pero había algo raro. Esta vibración era demasiado fuerte. El cuerpo de Lumine se puso tenso debajo del suyo.

— Eso… Childe… Quería…

¿Por qué sonaba tan nerviosa? No era como estuviera haciendo algo malo. Pero ahora siente curiosidad. Childe se apoya en sus rodillas y su mano izquierda, y entonces levanta un poco su rostro para ver el bolso. Por fin desliza el zipper para abrirlo y toma un extremo del bolso para que su contenido se derrame sobre la cama. Es entonces cuando algo pesado cayó después de las cosas menores, incluidos un par de condones.

Rodando lentamente fuera de la bolsa, un consolador rosado se detuvo justo al chocar contra el celular de Lumine sobre la cama.

— Ah…

Genuinamente pensó que se trataba de una llamada. Simplemente… no tiene palabras. Lumine aprieta sus labios, mirando fijamente el consolador. No esperaba que se encendiera, quería… pedirle a Childe que lo usaran hoy. Como era su primer juguete de este estilo, no sentía confianza para dejarlo en cualquier lugar así que… lo llevaba consigo desde antier.

Una de las manos de Lumine se mueve y los ojos de Childe la siguen al instante. Lumine sujeta el consolador desde la parte baja y acerca su mano hacia su rostro, casi pegándolo a su oído izquierdo. Demasiado avergonzada como para si quiera verlo a los ojos ahora, Lumine preguntó;

— ¿Ho…Hola?

Childe estalló en una carcajada, era inevitable. ¿Se avergonzó tanto y solo pensó que fingir que era un celular estaba bien? Cubre sus ojos con una de sus manos, no podía contener su risa ni aunque se mordiera el labio inferior. Al final Lumine se rindió y rió junto a él, sujetando el vibrador con ambas manos frente a su pecho. No quería que lo supiera de esta forma, pero sí. Lo compró hace apenas un par de días y había esperado el momento en que estuvieran completamente solos en casa para decírselo.

Su estómago dolía, ¡qué buena risa! Las mejillas le dolían de sonreír tanto, cuando pudo relajarse se deja caer recostado a un lado del cuerpo de su novia, con sus brazos extendidos. Lumine no tarda en rodar un poco para acomodarse por encima de él, aun sujetando el vibrador en una de sus manos. Ya estaba apagado, por supuesto. El brazo derecho de Childe se encarga de abrazarla por la cintura mientras él cierra sus ojos, aun con esa sonrisa boba en sus labios.

— ¿Desde cuándo lo tienes? —Pregunta, aún sin abrir sus ojos.

— Desde antier. —Responde Lumine, sonriendo levemente. La mano de Childe palpa su pecho hasta encontrar el objeto en cuestión y vuelve a abrir sus ojos para observarlo de cerca. Era… lindo. Pero pequeño. Al menos más pequeño que su miembro. Tal vez Lumine adivinó sus pensamientos porque pronto explicó; — No me sentí capaz de algo grande… y fue vergonzoso comprarlo.

— ¿Tú, incapaz? Lumine, yo soy más grande que esta cosa.

Su dedo pulgar empuja el interruptor para la primera velocidad. No pudo evitar entrecerrar sus ojos con diversión al ver esa cosa comenzar a vibrar otra vez. El material era un poco traslucido así que fácilmente podía ver el pequeño motor. De alguna forma, aunque suene raro. Era lindo. Voltea a ver a su novia ahora.

— ¿Ibas a pedirme que lo usáramos? —Pregunta, enarcando una de sus cejas.

— Sí… Si no te molesta. —Se apresura a decir.

— Nunca vi uno de estos así de cerca. —Admite, y puede ver la cara de asombro en Lumine cuando Childe acerca la punta del consolador a su cara. Solamente quería sentir la vibración, que no fuera muy fuerte por ejemplo. — Ah, es como un masajeador…

— E-Estoy segura de que es la intención, solo que…

— ¿…para partes vergonzosas? —Termina Childe por ella, y aunque Lumine está llena de vergüenza ahora solo asiente con su cabeza.

Empuja el interruptor hasta la segunda y ultima velocidad, esto incluso se sentía hasta en su mandíbula. Tal vez era muy fuerte para comenzar, pero ahora que es un poco más familiar con ambas funciones… Sin dejar de sujetar la cintura de Lumine, la presiona contra su cuerpo y lentamente vuelve a girar con ella. Volvieron a la posición de antes, con Childe encima y esta vez el consolador en una de sus manos.

— Muy bien, usémoslo.


El sábado por la mañana del día siguiente, Aether estaba abriendo sus ojos a las exactas siete de la mañana. En realidad, un par de minutos antes. ¡Despertó antes que su despertador! Ocurría a veces, mayormente cuando había fechas importantes a las que debía atender. Y hoy era una de esas. Aether se quita la cobija de encima y se sienta con entusiasmo. Toma su celular del mueble a un lado de su cama y revisa los mensajes, para después comenzar a llamar a Xiao.

Tomó un rato, pero al final su novio contestó a la quinta llamada.

— ¿Despierto por fin? —Pregunta Aether, revisando por encima la ropa en su armario. ¿Qué debería ponerse hoy?

— Sí… —Responde una voz desde el otro lado de la línea. — Gracias por llamarme, creo que mi despertador no sonó.

— Creo que no lo escuchaste. —Corrige Aether con una sonrisa, colgándose la muda de ropa limpia encima de su hombro derecho. — Si estás despierto, prepárate. Hoy es un día importante.

Se escuchó un bostezo primero, y después la voz de Xiao regresó.

— Sí…

— Desayuna algo ligero, yo estoy a cargo del almuerzo hoy, ¿está bien?

— ¿Qué prepararás hoy?

Esta vez, Xiao sonó un poco más despierto. Y animado también.

— ¡Algo delicioso, por supuesto!

La llamada terminó tras una corta despedida, y la promesa de que Xiao no se quedaría dormido ni bien colgara. Aether salió de su habitación directo hacia la puerta de Lumine para tocarla un par de veces pero no escucha respuesta alguna. La apresurará luego de su baño. Aether se dirige a la otra puerta y la toca también un par de veces, a la falta de respuesta abre la puerta y entra. El cuarto aun estaba un poco cálido por una reciente ducha, ¿acaso Lumine se despertó tan temprano? ¡Qué sorpresa! Pero no era nada raro si consideraba que hoy comenzaban las competencias, y la más temprano era de Childe.

Hoy, sábado a las once de la mañana en el mes de Junio, comenzaban las competencias amistosas. Pero necesitaban estar ahí para la apertura a las diez. Tan emocionado que olvidó cerrar sus ojos al momento de enjuagar el shampoo y al final, un poco de la espuma entró en sus dos ojos. Aether se queja por la sensación tan desagradable y se talla los ojos de inmediato, levantando luego su rostro para que el agua se encargara de limpiar lo que faltaba. Sus ojos estarían rojos por un rato, pero era ya algo inevitable. Se viste tras secar su cuerpo con su toalla negra, y finalmente la pone a secar. A diferencia de Lumine, él necesitaba más tiempo para la secadora, así que eran casi las ocho cuando bajó por fin.

Lumine ya estaba lista, con un largo vestido celeste de tirantes cuya falda llegaba hasta sus rodillas. Debajo, cubriendo sus hombros y su pecho, tenia una blusa blanca de tela ligera. Estaba tan concentrada decorando sus pastelillos que no notó cuando Aether entró en la cocina.

— Hey, Lumine.

— ¡Aether! Por fin despertaste. Puse algo de arroz para hoy, ¿quieres ayuda para cocinar algo? —Pregunta, doblando la punta de la duya de crema para evitar que saliera más. Su pastel estaba prácticamente listo ahora. Se despertó temprano para que el bizcocho tuviera tiempo de enfriarse y no arruinara su decoración.

— Me vendría bien. Buenos días. —Aether se estira un poco para besar la mejilla de su hermana, quien sonríe y le regresa el saludo mientras lo ve abrir el refrigerador. Saca unos cuantos ingredientes y los acomoda sobre la mesa. Se mezclaron sus cosas con las de repostería de su hermana, pero de alguna forma encontraron algo de familiaridad con ese desastre. Lumine deja descansar el pastel dentro del refrigerador y entonces se pone un mandil para apoyar a su hermano.

A las nueve y veinte, un auto sonó el claxon fuera de su hogar. Aether toma un paño húmedo para limpiar sus manos y se disculpa con su hermana para salir de la cocina y dirigirse hacia la puerta. Al abrirla, Xiao estaba esperándolos afuera con su auto. Aether se apresura a caminar hasta él para invitarlo a entrar en lo que terminaban. Al final él acepta y sale del auto para ser recibido por un corto beso de su novio.

— Sabes dulce. —Dice Xiao tras separarse, relamiendo su labio inferior. Conocía muy bien el sabor de esta salsa. Sus ojos brillaron. — Takoyaki.

— ¡Sí! Ven adentro, Lumine y yo terminamos de empacar todos los almuerzos pero te daré un poco.

Tomados de la mano, entran a la casa. Lumine toma el plato que sobró y se giró justo a tiempo para verlos. Saluda a Xiao y se acerca para ofrecerle una de las bolitas sobre el plato, aún calientes. La salsa que probó hace un momento venia de este platillo. Era algo más apropiado de un festival, ¿no? Pero el casero tenia un sabor más especial. Xiao sopla un poco antes de abrir su boca y degustar.

— Umh… delicioso…

— También hicimos yakisoba.

— Ahora sí puedo sentir que estamos en verano. —Dice Xiao, sonriendo.

— ¡Pero cómanlos en el auto! Ya debemos irnos, no podemos llegar tarde. —Recuerda Lumine, y le da el plato a Aether para correr hacia las escaleras. — ¡Voy por mi bolso y listo!

Xiao no despegó su vista del plato, así que Aether amablemente se lo ofrece. Está bien si se come los últimos dos, después de todo él y su hermana ya comieron suficiente de todo un poco mientras lo preparaban.

— Nos apresura, pero al final es ella quien olvida algo…

— Ganyu era igual. —Responde Xiao, pinchando otro de los takoyaki con el palo de madera para llevarlo hasta su boca, esta vez ni siquiera sopló así que se quemó un poco. Xiao se queja un poco y Aether sonríe dulcemente.

— Sopla un poco, salieron no hace mucho.

Finalmente, Lumine vuelve, y los tres abandonan la casa para poner por fin marcha hacia la universidad de Childe. Mientras los dos hombres conversaban en los asientos del frente, Lumine iba escribiendo en su celular.

Lumine (09:30); ¿Entonces estás nervioso?

Childe (09:30); Igual que el año anterior, y el anterior a ese…

Childe (09:30); Me pone más nervioso que ustedes vengan a verme.

Lumine (09:31); ¡Lo harás bien!

Lumine (09:31); Hornée algo especial para ti hoy.

Childe (09:32); Estoy deseando verlo.

Cuando llegaron el gimnasio estaba naturalmente lleno de otros alumnos y padres de familia que vinieron especialmente para ver el evento. Encontraron a Childe sentado en unas de las bancas del frente junto a otros chicos con el mismo uniforme deportivo que él. ¿El club de arquería completo? Como siempre, los uniformes eran tan atractivos… Consistía casi siempre de un short, una playera ajustada de manga larga y tenis. Pero había uniformes especiales. Los uniformes para un arquero que practicaba kyudo consistía de un hakama tradicional, una pechera que protegía el lado en donde el arquero llevaba el arco y un guante protector para sus dedos. Pese a que Childe no era japonés, se veía realmente bien en ropas orientales…

Tanto Lumine como Aether dejan sus bolsos deportivos en el suelo. Había dos asientos vacíos al lado izquierdo de Xiao, mientras que los dos de su lado derecho ya estaban ocupados por los gemelos. Cada vez más gente iba llegando pero con los asientos seguros, no hubo problema. Estaba bien si Zhongli llegaba un poco tarde…

Pero no iba a ser el caso, ¿verdad? Porque hoy era un día importante para Childe.

El director de la universidad estaba apenas preparándose cuando una escandalosa señorita entró empujando de dos en dos las puertas del gimnasio. El escándalo fue suficiente para llamar la atención de todos. Hu Tao se enfrentó a todas esas miradas con orgullo, con ambas manos en su cadera. Tras ella, Zhongli cubría su rostro con vergüenza.

— ¡Llegamos a tiempo!

— …

Te pedí que no hicieras escándalo…

Al ver a su hijo levantando su mano para llamar su atención, Zhongli sujeta la mano de Hu Tao y la arrastra con él hasta tomar asiento.

— Hola, querido~

— Tía Hu Tao, es bueno verla bien.

Hu Tao comenzó una animada conversación con Xiao, mientras que Zhongli hizo contacto visual con Childe a la distancia. El ruso parecía aliviado de verlo ahí, y Zhongli estaba orgulloso de tener un lugar en un encuentro tan importante para él. Pronto el director toca el micrófono suavemente para que el sonido atraiga la atención de todos, y al tenerla el hombre, de aspecto serio y formal, comienza con su bienvenida. Lumine junta sus manos en su regazo y se recarga un poco en Aether, quien a su vez recarga su cabeza sobre la de su hermana.

— Lo hará muy bien. —Susurra Aether, y Lumine asiente suavemente.

— Claro que sí.

El director cedió su lugar a aquellos directivos de otras escuelas, incluida la directora de la universidad de los gemelos. Otro año más, por supuesto que tendrían competencias amistosas. Cuando fue el turno de ella ubicó fácilmente a los gemelos entre la multitud, ¿cómo no resaltar con un hermoso cabello dorado como el de ellos? Lumine la saluda tímidamente con su mano y la mujer solo amplía su sonrisa mientras habla.

— Estaré feliz de ceder el gimnasio de mi institución para el tercer y cuarto día del evento. —Terminó por fin, seguida de un mar de aplausos. Entonces otro director tomó el micrófono antes de finalmente volver al primero, quien presentó a ambos equipos de kendo, primero al de su institución y luego al rival.

El kendo era genial, pero no era lo que esperaban ver ahora mismo así que esperaron pacientemente. Pero Hu Tao parecía un poco más interesada que ellos. Sujetaba la manga del traje de Zhongli cada vez que algo emocionante ocurría, o hacia sonidos. Un mensaje distrae a Lumine del encuentro. Xiangling ya había llegado por fin pero estaba perdida. Lumine se disculpa y se retira por unos minutos solo para encontrar a su amiga y guiarla hasta ellos. Ella tenia un lugar justo en frente de los gemelos. Xiao y Aether la saludaron en voz baja, llegaron justamente cuando los encuentros de kendo terminaron y el director agradeció a los participantes de ambas universidades. Hubo unos minutos para premiar a los ganadores, y todo esto mientras de fondo algunos profesores acomodaban los blancos para arquería.

Era momento. Xiangling se gira en su asiento para elevar su rostro y ver a sus amigos, sonriente.

— ¿Son los que siguen?

Aether saca su celular para ver la hora, y entonces asiente. Casi las once en punto. Xiangling contiene un gritito y toma una de las manos de Lumine, apretándola un poco.

— ¡Le irá bien!

Lumine le regresa el amistoso apretón y sonríe ampliamente.

— ¡Sí!

El director, tras tomar un poco de agua, vuelve a su lugar en el escenario para presentar a los siguientes equipos. Arquería. Los dos equipos se pusieron de pie en ese momento, unos por el lado izquierdo, el de ellos y en el que estaba Childe, y otro por el lado derecho. Los aplausos y gritos se escucharon para ambos equipos, incluidas las porras de Lumine y Xiangling para Childe. Ni siquiera se dieron cuenta del momento en que Zhongli comenzó a grabar y, bueno, también las grabó a ellas apoyándolo. Los capitanes eran los primeros, así que mientras el resto volvió a su lugar Childe y otra señorita se quedaron ahí viéndose mutuamente. Se trataba de Amber, quien tenia que mantener su rostro hacia arriba. Parecía… que el mal rostro de Childe había logrado intimidarla. Lumine puede simpatizar un poco con la chica, después de todo Childe era muy competitivo. Pero hizo el respetuoso saludo.

Un profesor de cada institución les da a ambos su arco y carcaj, y es cuando escuchan una instrucción que toman sus lugares sobre una x preparada en el suelo. Era una distancia de 10 metros hasta el blanco.

Si Lumine recordaba bien, esta era una competencia rápida. Iba por turnos, y en este caso se le daba prioridad a la competidora Amber. Ambos tenían 20 segundos para preparar su tiro y lanzar, y se contaban los puntos dependiendo de a qué parte del blanco disparen. Eran cuatro rondas, de tres tiros cada una.

Un silbato suena, y la competidora Amber se prepara con su tiro. Lumine no estaba segura de si su postura era correcta o no, pero Childe permaneció sereno mientras la observaba. Finalmente, Amber disparó tras siete segundos de preparar su puntería. El sonido de esa flecha atravesando el aire fue… tan indescriptible, una extraña emoción se apoderó de ambos gemelos. Aunque era un encuentro más pacífico que los anteriores de kendo, era más emocionante de alguna manera.

Amber baja su arco y suspira, sonriendo después. Childe dirige su vista al frente para ver la flecha, pero para aquellos que no pudieron ver la pantalla a un lado mostró la puntuación de la primera flecha.

Nueve puntos.

Se clavó entre el nueve y el ocho, pero se contó el punto más alto. Parece que esto no impresionó a Childe, pues con bastante confianza tensa su propio arco cuando es su turno y apunta. Aquello que a Amber le costó casi la mitad del tiempo, Childe lo hizo en apenas tres segundos. Disparó la flecha con bastante confianza, y pronto el mostrador que su confianza no era por nada.

Diez puntos.

Childe dio justo en el blanco en su primer tiro.

Lumine y Aether se tomaron de las manos casi sin darse cuenta, emocionados por ese tiro perfecto. Amber dijo algo a lo que Childe asintió y rió, no parece que dijo algo malo sino algún halago, posiblemente. Con más entusiasmo, Amber preparó su segundo tiro y disparó.

Esta vez, consiguió diez puntos. Childe asiente y amplía su sonrisa, su comentario hizo que Amber frunciera un poco sus cejas. ¿Tal vez alguna provocación? Con los veinte segundos volviendo a contar en la pantalla, Childe prepara su tiro. Aunque era siempre tan modesto diciendo que el arco no se le daba muy bien, Lumine estaba sorprendida de su obvia habilidad. Ni siquiera pasaron cinco segundos antes de que terminara de apuntar y disparar. La segunda flecha impactó… justo sobre la primera, atravesándola justo por el medio y partiéndola en cuatro secciones.

Diez puntos.

— ¡Impresionante!

Incluso su rival aplaudió un tiro tan perfecto. Amber estaba perdiendo confianza, tal como sus compañeros le dijeron el capitán de Arquería de la universidad de Economía era una bestia sin piedad. Aunque ya no sonreía tan alegre como al inicio, esta vez estaba concentrándose un poco más. Le tomó casi once segundos preparar su flecha, pero fue una puntuación perfecta de 10. Aunque pudo defenderse bien al inicio, Childe preparó otro disparo perfecto. A pocos milímetros de las primeras dos flechas, la tercera llegó. Él también consiguió diez puntos perfectos.

Amber; 29 puntos R1

Ajax; 30 puntos R1

La primera ronda había sido ganada por Childe, sin duda alguna. Ambos competidores se toman unos segundos para preparar las siguientes tres flechas en el carcaj, por norma de la institución no podían tener el carcaj lleno en un lugar cerrado. Con tres flechas nuevas cada uno, la segunda ronda comenzó. Esta vez Amber no titubeó, respiró y contuvo el aire por unos segundos. La señorita levanta su arco y prepara el tiro.

La flecha corta el aire en cuestión de segundos, y la punta se clava justo entre la marca del 9 y 10. Contaron como diez puntos pero para Childe, era un mediocre nueve. No eran tiros perfectos, tal vez por su intimidación. Esta vez fue su turno, se preparó y apuntó. Naturalmente, él tenia muy buena puntería. Pero no era engreído porque sí. Al igual que Amber y todos los que estaban aquí, él entrenaba duro. Pero tenía una ventaja.

— Diez puntos para el competidor Ajax.

Cazaba con su padre cuando era mas joven, como un deporte. Disparar así de bien no le costaba tanto esfuerzo. Ya era algo natural. Esperó pacientemente el siguiente tiro de Amber. La chica, torpemente, acomoda la flecha y la sujeta bien con sus dedos. Tensa su arco y cierra uno de sus ojos, preparando su puntería.

— Ocho puntos para la competidora Amber.

Childe dice algo que aparentemente sorprende a Amber, quien abraza su arco contra su pecho y lo mira fijamente. Eso fue… inesperado para ella. ¿Le habrá dicho algo malo? Esta vez, Amber prestó especial atención a Childe cuando disparó.

— Diez puntos para el competidor Ajax.

Amber finalmente contestó aquello que Childe le dijo, y esta vez se preparó. Parecía más confiada de repente.

"Mi chica me está viendo, así que no puedo perder. ¿Quién te ve a ti? Respira con calma."

— Diez puntos para la competidora Amber.

Amber baja su arco y suspira, relajando finalmente sus nervios.

"Mi abuelito. Mi abuelito está viéndome"

El marcador se actualizó en ese momento.

Amber; 29 puntos R1

28 puntos R2

Ajax; 30 puntos R1

30 puntos R2

Un nuevo mar de aplausos, esta vez el lado derecho del gimnasio gritó con más fuerza para apoyar a Amber quien se tomó un momento para sonreírles a todos y saludar con su mano. Los profesores rápidamente cambiaron los blancos por unos nuevos y el conteo comenzó de nuevo, veinte segundos hacia atrás para Amber quien preparó su tiro. Los siguientes dos encuentros, al final, fueron perfectos. Aún si ella al inicio perdió su confianza, se las arregló para conseguir tres tiros perfectos. El tal Ajax tenía razón, no era divertido competir contra un rival nervioso. Bueno, para ella no era gracioso en absoluto perder ahora. No sin haberlo dado todo…

Amber; 29 puntos R1

28 puntos R2

30 puntos R3

30 puntos R4

Ajax; 30 puntos R1

30 puntos R2

29 puntos R3

30 puntos R4

GANADOR.

Y aunque perdió, pudo respirar con alivio y limpiar el sudor de su frente. Amber sonrió y felicitó a su rival. Y cuando se dio la vuelta… ahí estaba su abuelito, esperándola de brazos abiertos para reconfortarla. Amber cerró sus ojos cuando su vista se cristalizó, corrió hacia él también con sus brazos extendidos. Aunque fue una derrota un poco dolorosa…

— Lo hiciste muy bien, Amber. Nunca te vi disparar con tanta pasión antes.

Su abuelito la atrapó, rápidamente la abrazó y dejó que su nieta llorara en su hombro mientras se aferraba con fuerza a la camisa de botones que tenía hoy. Aún si la derrota fue dolorosa, al final... No se sentía de esa forma. No si su abuelito estaba para confortarla. Amber suspiró y sonrió poco después, las lágrimas se amontonaban en sus ojos. Sus demás compañeros se acercaron en ese momento para unirse al abrazo.

Los compañeros de Childe se acercaron a él para festejar su victoria también, la mayoría palmeó su hombro. Dos chicas lo halagaron, y el profesor se acercó para tomar su arco y carcaj y darle un par de palabras que hicieron que el ruso se riera y sonriera alegremente.

— No había viento que desviara la flecha, así que apuntar fue muy fácil. Los invitaré a una barbacoa si consiguen al menos dos rondas de puntos perfectos, ¿está bien?

Sus compañeros sonrieron y gritaron al unísono;

— ¡Sí, capitán!