¡Un golpe de amor!
- Saltar y volar (1/2) -
Le pareció haber escuchado algo, pero estaba tan cómodo y a gusto que Xiao simplemente lo dejó pasar y se acomodó en otra posición sobre la cama, de todas formas el sonido se fue pronto. Ni siquiera había abierto sus ojos así que volverse a quedar dormido no fue difícil. Pero para su desgracia, a los pocos minutos un sonido todavía mas insistente lo hizo fruncir sus cejas y apretar sus párpados cerrados segundos antes de abrir sus ojos un poco.
Ruidoso…
Pero recuerda esa melodía. Sin darse cuenta, el adormilado Xiao comienza a tararear con voz ronca hasta que cae en cuenta de algo. ¡Ese era el tono de llamada que le tenía a Aether! Se incorpora rápidamente y tantea la cobija en busca de su celular, por fin lo encuentra y abre sus ojos otro poco para leer el contacto que lo llamaba. Efectivamente se trataba de su novio. Rápidamente contesta la llamada y acerca el celular a su oído derecho.
— ¿Me quedé dormido? —Sí, eso es lo primero que se le ocurre decir.
Escucha un sonido al otro lado de la línea, se trataba de una dulce risa. Xiao se muerde los labios y levanta su rostro para mirar hacia la ventana. Allá afuera, el cielo iba de un degradado celeste hacia un suave anaranjado, las estrellas apenas y eran visibles ahora. Apenas estaba amaneciendo.
— Descuida, estamos a tiempo. Me sorprende que hayas contestado a la primera, Xiao.
— Gracias por llamar… —Murmura Xiao, y encuentra la fuerza que necesita para quitarse la cobija de encima y levantarse por fin. La habitación estaba a oscuras, pero podía ver perfectamente la sombra de los muebles así que no hubo incidentes cuando caminó hacia la puerta para encender la luz. — ¿Qué hora es?
— Umh… Siete y quince.
Su alarma debió sonar a las siete, seguramente era el sonido que ignoró por completo hace un rato. Xiao suspira y se lleva una mano al rostro, tallando cuidadosamente uno de sus ojos.
Siete… siete… Estoy a tiempo.
Su competencia empezaba hasta las doce, pero la segunda ronda de arquería continuaría hoy a las nueve. Era hora de ponerse en marcha. Agradeció a Aether que lo llamara y él respondió que no era problema en absoluto. Prometió estar en su casa a las ocho en punto y la llamada terminó con Xiao abriendo la puerta. El pasillo seguía con la luz apagada, pero podía escuchar ruido y ver la luz bajo el espacio entre puerta-suelo en el cuarto del baño. Seguramente se trataba de Childe. Xiao camina, casi arrastrando sus pies, hacia la larga escalera para comenzar a bajar. Las luces de abajo si que estaban encendidas, pudo ver a su padre sobre el sofá mas largo con su saco encima de su pecho cobijándolo. Gracias al crujir de la madera, Zhongli abre sus ojos lentamente y se sienta, sujetándose la cabeza. Contrario a Xiao, él usualmente no tenia mucho problema con despertarse temprano. Solo ocurrió que fue una noche un poco pesada, y el motivo de eso muy seguramente seguía descansando sobre su cama en el segundo piso, rodeada de absolutamente todo de Zhongli.
— Disculpa papá, no quise despertarte.
Zhongli niega, su alarma lo haría en unos minutos de todas formas. Se adelantó un poco, ¿pero cuanto era poco?
— ¿Qué hora es? —Pregunta, pero antes de que Xiao si quiera revisara su celular Zhongli levanta su mano derecha y corre un poco la manga de su elegante camisa de vestir para ver su reloj. Era buena hora. Se pone de pie y estira un poco su cuerpo mientras que Xiao entra por una fruta a la cocina. Lava la manzana y sale de nuevo, pero su padre ya no estaba en la sala. Seguramente subió a prepararse también. No pudo evitar mirar las escaleras con algo de emoción.
¿Ella también ya habría despertado?
Si no, puede tomar esta oportunidad para despertarla él, ¿cierto? Xiao sube las escaleras nuevamente, en ese momento la puerta del baño se abre y Childe y él cruzan miradas. Childe es el primero en saludar y Xiao le responde tras masticar y pasar el trozo de manzana que tenía en la boca en ese momento. Childe sonrió y extendió su mano hasta él para sujetarle la cabeza y moverlo un poco para molestarlo, pero Xiao le quitó amablemente la mano y se disculpó para continuar caminando. Childe se quedó de pie en el pasillo, observándolo caminar. Sabe perfectamente hacia dónde va.
Xiao se detiene frente a la puerta de la habitación de su hermana y observa unos segundos la madera. No se escuchaba ruido, pero al tocar suavemente la puerta tres veces una voz desde el interior lo invitó a pasar. Con su corazón saltando en dicha, Xiao sonríe sin darse cuenta y gira el pomo de la puerta para empujarla suavemente. Era la misma habitación que se había congelado en el tiempo desde hace años, pero hoy se sentía diferente. Se sentía cálida otra vez, y brillante. Una joven mujer estaba sentada frente al tocador mientras cepillaba con calma su largo cabello celeste, sus ojos violetas se veían nublosos y adormilados, y su sonrisa era tal como la recordaba. Ganyu volteó a verlo y sonrió todavía más, dejando el cepillo sobre la madera. Sus brazos se extendieron hacia él y Xiao inconscientemente se acercó para dejarse abrazar.
— Buenos días, hermanito.
Los largos y delgados brazos lo sujetaban flojamente por la cintura. Pudo oler la dulce fragancia a flores que recordaba tan bien. Ganyu recarga su frente en el vientre de Xiao y cierra sus ojos. Xiao regresó el abrazo solamente con su mano derecha, pues la izquierda estaba sujetando su fruta.
— Buenos días, hermana.
La habitación estaba fresca debido al minisplit de la habitación, pero allá afuera sería diferente y en algún momento querría quitarse el suéter. Si eso pasa, ¿estaba listo? Aether se lleva una mano al mentón, observando con mucho cuidado su imagen en el espejo. Parece disconforme con algo, y Lumine comenzaba a aburrirse solo de verlo. La chica cruza sus piernas, estaba tranquilamente sentada sobre la cama de su hermano mientras Aether se da la media vuelta y gira un poco su cabeza para ver su reflejo otra vez, esta vez visto desde atrás. Como lo pensó, este suéter iba a estorbar.
— Aether, te ves bien. —Asegura Lumine por fin, y Aether vuelve la vista al frente para ver a su hermana.
— ¿No es muy extraño? —Pregunta él, y Lumine niega con la cabeza. Los largos mechones de su rubio cabello bailaron graciosamente a los costados de su pulcro rostro.
— Quítate el suéter de una vez.
Inseguro al principio, Aether vuelve a darse la media vuelta para encarar el espejo. Su mano izquierda sujeta el zipper desde arriba y lo baja lentamente, con la atenta mirada de su hermana sobre su espalda. Debido a lo concentrado que estaba en su imagen, ni siquiera notó cuando su hermana se puso de pie y se acercó desde su espalda para ver también al espejo por encima del hombro de su hermano.
Finalmente, el zipper llegó hasta abajo y cuando Aether lo suelta permanece quieto unos segundos. Es Lumine quien sujeta los brazos de la prenda para terminar de quitársela. Unos pantalones cómodos, sus tenis favoritos en negro, dorado y blando y una camisa blanca en la parte superior de su cuerpo. O en realidad, ¿no seria un top? Ya que la mitad de inferior de la prenda desapareció por un corte y dejaba al descubierto todo su vientre. Tal vez era algo que se veía con mucho estilo, pero para él era la primera vez que usaba una prenda de este estilo así que era natural mostrarse un poco inseguro al principio. Inconscientemente, Aether trata de esconder su vientre con sus dos manos.
— Como lo pensé, es muy extraño.
A ojos de Lumine, realmente se veía bien así que no puede entender su inseguridad. No era como si su hermano tuviera grasa extra…
— ¿No estás siendo dramático?
— ¿Tú crees? —Pregunta Aether, viendo los ojos de Lumine a través del espejo. Parecía genuinamente interesado en lo que su hermana tenia para decirle, después de todo confiaba en ella. Si se veía mal, se lo diría, ¿cierto?
— Tiene estilo, y se ve bien en ti. —No lo dijo en voz alta pero también piensa que se siente de alguna forma familiar, verlo con el cabello trenzado y con un top así. — Pero si te sientes inseguro quítatelo.
Las manos de Lumine sujetan los costados de su hermano, y en una inocente travesura pellizca un poco de la piel expuesta haciendo que Aether se encoja un poco y comience a reír por la sensación de cosquilleo. Motivada, Lumine lo repitió y sus dedos pronto estaban recorriendo de arriba a abajo la cintura de su hermano, quien acabó hincado en el suelo tratando de detener las manos de su hermana con las suyas propias mientras reía. Ella misma estaba riéndose de él.
— O mejor aún, deja que Xiao lo haga por ti~
Los ojos de Aether se abrieron de golpe, bastante sorprendido por lo que acababa de escuchar. Lumine se incorpora y cubre su sonrisa con una mano.
— ¡Lumine! ¿¡Desde cuándo tú haces bromas así!?
Aether estiró su mano en un intento de atrapar a su hermana por la mano y detenerla, pero ella fue mas rápido y escapó fácilmente. Lumine y él salieron de la habitación corriendo, con Lumine riéndose desde la delantera y Aether luciendo nervioso y sonrojado. ¿¡Qué le hizo Childe a su dulce y linda hermanita!? Por suerte bajar la escalera alentó un poco a Lumine, y en la planta de abajo Aether pudo atraparla finalmente en su abrazo mortal de cosquillas. Lumine se sentó en el suelo, incapaz de resistirse a las cosquillas, y comenzó a reír en voz alta mientras se retorcía entre las manos de su malvado hermano hasta que el sonido del timbre los congeló a ambos.
— Es ahora o nunca, Aether. Si vas a cambiarte por algo más, sube de una vez. —Dijo Lumine poniéndose de pie por su cuenta. Por supuesto que se trataba de Xiao, ¿quién más tocaría a su puerta a esta hora? Lumine se dirige hacia la puerta, mientras Aether permaneció sentado en el suelo con el corazón a cien. ¿Qué pensaría Xiao al respecto? Tal vez… tal vez deba quedarse y averiguarlo.
Por supuesto, quien había tocado el timbre era nada más y nada menos que Xiao, quien saludó a Lumine con una sonrisa pequeña y le ofreció una pequeña caja con un aperitivo que compró de camino. Lumine agradeció el gesto y se hizo a un lado para dejarlo pasar, y mientras Xiao daba los primeros pasos dentro de la casa una segunda figura dejó a Lumine sorprendida. Ellas se quedaron en la puerta mientras que Xiao avanzaba hacia Aether. ¿Por qué estaba en el suelo? Lo ve desde arriba, con una de sus delgadas y perfiladas cejas enarcadas. Le ofrece su mano para ayudarlo a ponerse de pie y Aether la acepta, sonriendo.
— ¿Estás listo?
Claro que no pasó desapercibido ese top. Con una semana de abstinencia encima debido al festival deportivo, Xiao seria consciente incluso de si Aether cambiaba de pronto de corte. Pero no era el momento, y cuando Xiao le hizo un gesto con la mano entendió por qué. En la puerta, sujetando amistosamente las dos manos de Lumine, la hermana mayor de Xiao hablaba o reía. Parecía genuinamente encantada por conocerla por fin en persona, y de alguna forma parecieron conectar de inmediato, como si el destino hubiera decidido que su amistad debía comenzar por fin. Xiao lo animó a acercarse a ellas y Aether dudó, pero él también había estado esperando este momento desde ayer que Xiao le escribió que su hermana había llegado de pronto a su casa.
Cuando Ganyu puso sus soñadores ojos sobre él, el cuerpo de Aether se paralizó al verse abrazado de pronto. Ganyu tomó distancia segundos después pero sujetó sus dos manos, justo como lo hizo con Lumine.
— Estoy tan feliz por conocerlos en persona por fin. Querido Aether, tienes el cabello incluso más lindo de lo que mi querido Xiao lo describió. —Dijo, y sintió la confianza para estirar una de sus manos y sujetar su larga trenza. Tal como lo pensó, realmente era un cabello muy sedoso, sus ojos no paraban de brillar. En ese momento Aether recordó la primera vez que Xiao le habló de su hermana y la sonrisa se pintó en sus labios al instante.
"Su cabello es como un algodón de azúcar, duerme mucho y tiene una imaginación muy activa."
— El placer es todo mío, señorita Ganyu. También deseaba verla.
Ganyu se lleva una mano al rostro, sus ojos brillaban con tan genuina alegría que Aether se sintió cómodo por fin.
— Por favor, no seas tan formal conmigo. Puedes llamarme hermana mayor o… ¡cuñada!
— ¡Sí, cuñada!
Lumine cubre su sonrisa con su mano izquierda, sorprendida. Por otro lado, Xiao comienza a toser cuando se ahoga con su propia saliva. ¡Ganyu se estaba emocionando demasiado!
Xiangling llegó a las ocho en punto al campus. Se bajó del auto de su padre y se despidió de él con su mano. El trafico era un caso a considerar ahora mismo, con el segundo día del evento muchos camiones de otras universidades estaban llegando para las competencias, y por supuesto las familias de aquellos que participarían. ¿Ella entraba en esa categoría? Después de todo, hoy estaba aquí para apoyar a sus queridos amigos. Solamente de pensar en eso su corazón comenzó a latir con más fuerza en su pecho. Hoy era el día en que Xingqiu, Xiao y Childe darían otra vez su mejor esfuerzo. Ya deseaba verlos para darles su pequeño obsequio.
El día anterior había continuado como un hermoso sueño en sus recuerdos. Luego de que Childe terminara su competencia y comieran todos juntos sobre la misma manta, la señorita Hu Tao y el señor Zhongli tuvieron que retirarse al trabajo otra vez, y ellos se quedaron a disfrutar de los otros eventos del festival. Probaron comida realmente deliciosa, incluso vieron una obra de uno de los grupos de décimo semestre y disfrutaron de una enorme salida juntos. Era emocionante pensar que hoy seria tan o más divertido que el día anterior. ¡Qué emocionante! Sus pensamientos logran que sus pasos tomaran un ritmo más animado.
Xiangling (08:14); ¡Ya llegué! ¿Alguien aquí?
Childe (08:14); Aquí estamos.
Chongyun (08:14); Gimnasio.
Se encontró con ambos hombres en cuestión de minutos, y no se sorprendió cuando vió a Xingqiu con ellos. Resulta que participaría hoy en la competencia de esgrima, así que Chongyun había venido para apoyar a su novio. Desgraciadamente su encuentro sería a la misma hora que la segunda ronda de arquería, solo que la segunda era en el exterior y el encuentro de esgrima sería en el interior del gimnasio luego del discurso de apertura al segundo día. No quedaba mucho para que la ceremonia comenzara, y en ese momento Childe pudo ver a lo lejos el auto de Xiao estacionarse. Eran las ocho y media en punto cuando por fin pudieron reunirse, Zhongli prometió que llegaría a tiempo para ver a Childe aunque no pudiera estar desde el comienzo.
Adentro, ¡vaya sorpresa! Albedo los encontró con la mirada al instante y los reconoció, y aunque él no se acercó Aether se apresuró a saludarlo. Por su uniforme adivinó que pertenecía a algún equipo de esgrima, ¿no era interesante? Como si el destino los atrajera a más caras conocidas. Venti los encontró también, y formalmente se presentó frente a Childe mientras que el director de la universidad de artes tomaba la palabra con el micrófono. En todo el evento Ganyu no soltó la mano de su hermanito.
El itinerario para el segundo día era mucho más pesado que el primero, con un campus tan grande los directores se tomaron la libertad de utilizar más de un gimnasio para llevar varios eventos al mismo tiempo y agilizar las cosas. Este fue el caso de muchos equipos, por ejemplo el de esgrima utilizaría el gimnasio como el primer evento mientras que los equipos de baloncesto tendrían sus primeros encuentros en el gimnasio de la universidad de arquitectura. Mientras el director deseaba suerte a todos los equipos y una competencia sana y divertida, Childe y Venti aprovecharon la ocasión para retirarse en silencio rumbo a los vestidores. Lumine fue la única que los notó partir, ya que Childe besó su mejilla antes de soltar su mano e irse. Finalmente presentan a los primeros equipos para esgrima, pero eso fue como una señal de partida para ellos. Antes de salir, Xiangling y Aether permanecieron unos segundos dentro para despedirse de Chongyun. El chico de corto cabello celeste tenia un pequeño talismán para Xingqiu en su mano, todo gracias a su amiga.
— Lamentamos no poder quedarnos, Chongyun. —Dice Xiangling, sujetando las manos de su amigo con las suyas.
Chongyun niega con su cabeza. La forma en que él cubrió las manos de Xiangling con las suyas fue reconfortante. La miró a ella y luego miró a Aether.
— Estaremos con ustedes tan pronto como podamos.
— Espero que a Xingqiu le vaya bien.
Chongyun agradeció el sincero comentario con una sonrisa y luego los vió partir. Su atención volvió al frente cuando escuchó el nombre de su novio de los altavoces en el gimnasio.
No todos los entrenadores pudieron estar presentes en la ceremonia de apertura para el segundo día, pues había mucho qué tener en orden para las competencias. Este fue también el caso para la competencia de arquería. Un par de profesores ajustaban los ángulos de las cámaras cercanas a los blancos, mientras que un pequeño grupo de tres marcada líneas en el césped con pintura vegetal a exactamente veinticinco metros de distancia hacia los blancos.
Ya eran casi las nueve cuando nuestro querido grupo llegó a una de las canchas de futbol más grandes del campus, sobre ella es que se llevaría a cabo la segunda ronda para las competencias de arquería. Lumine encontró sus lugares pronto, hasta abajo en las gradas y justo a un lado des bancas para los equipos. Childe ya estaba sentado junto a su equipo y al escuchar ruido tras él, se voltea solo para ver a sus amigos y a su querida novia saludándolo. Childe sonríe y los saluda de vuelta con su mano derecha. Yoimiya a su lado le pregunta sobre ellos y Gorou, codeándola, le explica en voz baja que esa chica se trataba de su novia.
— ¿¡El capitán tiene novia!?
Yoimiya tuvo qué callarse y no preguntar cuando los directivos llegaron, algo apresurados, para darles indicaciones en voz baja a los distintos equipos. Eran en total 12, pero para ellos había solamente dos equipos que importaban. El de Venti, a un par de bancas más a la derecha, y el de Childe justo frente a ellos. La hora llegó, y a lo lejos un par de adultos se veían apresurados por llegar. Ganyu los reconoció al instante y se puso de pie para ondear su mano y llamar su atención. Hu Tao es la primera en verla, sujeta la mano de Zhongli y señala en su dirección.
— ¡Ahí están! ¡Vamos, mueve ese viejo cuerpo!
"¿Viejo cuerpo?"
— Hm.
Ella corría, sujetando en alto con una mano la larga falda de su negro vestido veraniego. Zhongli, tras ella y siendo arrastrado, solo daba pasos largos para alcanzarla. Sin duda era un par muy singular, ¿tal vez Childe y ella se veían así para los demás? Él siendo tan alto y ella tan bajita. Lumine pudo ver la ternura con la de Ganyu los observaba y se sintió enternecida.
— ¡Lamentamos la tardanza!
— ¡Para nada! ¡Están justo a tiempo!
Hu Tao fue la primera en tomar asiento, y para recuperar el aliento se quita un momento su sombrero para echarse un poco de aire en el rostro. El vestido que tenía hoy no era algo nuevo, gustaba de usar ropa cómoda en estas fechas. Por otro lado, Zhongli a su lado comenzaba a resentir la decisión de no vestir mas cómodamente. Ya que luego de medio día volverían al trabajo pensó que venir en traje era una buena idea… ¿acaso no aprendió de ayer? Ni bien toma asiento a un lado de la señorita Hu saluda a los muchachos mientras se desabotona el saco. Xiao enarca una de sus cejas.
— ¿Volverán al trabajo luego de esto?
Hu Tao niega efusivamente con su cabeza. Su largo cabello, en esta ocasión suelto, se movió graciosamente junto a su cabeza antes de volver a caer a los lados de su delgado rostro.
— ¡Claro que no! No nos perderíamos tu competencia por nada del mundo. ¡Lo digo en serio!
Xiao agradece el apoyo con una sonrisa pequeña para Hu Tao. Resulta inevitable entonces mirar hacia su padre, expectante. Tal vez no lo iba a decir en voz alta, pero para él el apoyo de Zhongli era algo indispensable. Y su padre lo entendía perfectamente, por eso sonrió gentilmente y dijo;
— No me lo perdería por nada.
En el pasado se perdió muchos entrenamientos de Xiao por el trabajo, pero no puede hundirse en arrepentimiento, ¿no? Puede cumplir mejor su papel estando aquí ahora mismo, no solo para Xiao sino también para… Inconscientemente, su mirada se desvía hacia el equipo de arquería frente a ellos, más en específico al muchacho de cabello anaranjado. Childe tenia el torso ligeramente girado y apoyaba sus brazos en la barda de seguridad que separaba las gradas del campo. Parecía sumergido en una conversación con Lumine, su amiga de corto cabello azabache y Aether, su gesto le recordaba tanto a la sonrisa que su amigo hacía en sus viejos días escolares cuando algo lo emocionaba genuinamente.
Xiao nota que la mirada de su padre se pierde en el mar de recuerdos así que decide prestar atención a otra cosa al girarse hacia Aether, pronto escuchó la conversación de esos cuatro.
— ¿Entonces solo lo guardo dentro de mi uniforme? —Pregunta Childe, sujetando el alto el amuleto artesanal por el cordón dorado. Lumine y Aether tenían uno parecido, aunque con un color diferente de cordón, en sus manos. El de ellos era rojo mientras que el de Lumine era dorado. Se trataba de un omamori, Xiangling los compró el día anterior cuando visitó un santuario con su padre. Inmediatamente los vió y pensó en sus amigos. En la gran variedad de diseños, fue una bendición encontrar aquellos con el bordado correcto. Mientras que los de Lumine y Aether compartían un fondo azul oscuro con muchas estrellas, el de Childe era de un azul más claro con un arco y una flecha en dorado por el frente. Todavía tenia otro esperando a ser entregado.
Xiangling asiente efusivamente a la pregunta de Childe.
— O puedes usarlo como llavero. —Dice Lumine, e inmediatamente cuelga el suyo en su pequeño bolso. Feliz con el resultado, sujeta el bolso por debajo y lo levanta. — ¿Verdad que es lindo~?
Childe encorva sus cejas hacia arriba.
— ¿Qué harás si se te cae? Si te distraes un poco alguien podría chocar con tu bolso y se caería, ¿no seria eso rudo? —Cuestiona Childe, y sin mucho cuidado comenzó a hacer girar el amuleto por el cordón en su dedo índice, como si se tratara de una hélice. ¿Exactamente quién hablaba de ser rudo? Xiangling sonríe, no parece molesta en absoluto.
Lumine niega efusivamente con su cabeza, y luego abraza a Xiangling con ambos brazos.
— ¡Jamás descuidaría un regalo de Xiangling!
Risueña, la chica de cabello más corto levanta ambas manos para sujetar suavemente el brazo de Lumine. Lucía tan feliz de escuchar eso.
— ¿De qué hablan?
La voz de Xiao interrumpe unos segundos su conversación. Xiangling le sonríe al instante y ni bien Lumine la libera de su abrazo, Xiangling deja que el amuleto cuelgue sobre el rostro de Xiao quien alza sus cejas con curiosidad.
Se trataba de un pequeño omamori de color negro, el diseño en él era tan genial. Inconscientemente, Xiao levanta una de sus manos y Xiangling lo deja gentilmente sobre su palma tras estirar su brazo por encima de los gemelos. El diseño era la espalda de un samurai, los hilos verdes y azulados de su bordado eran tan bonitos. Xiao levanta su rostro un poco y agradece con sinceridad.
— Me aseguraré de usarlo hoy. Muchas gracias.
— Yo también lo usaré hoy. —Promete Childe, y lanza el amuleto al aire para atraparlo a los pocos segundos. Su sonrisa hizo que Lumine suspirara cual chica enamorada.
— Xiao, Aether, sé que Venti es su amigo, pero… espero que Childe barra el suelo con él. —Dice Lumine, juntando sus manos.
La sonrisa de Aether se tuerce de una forma boba y carismática, mientras que Xiao suspira. ¿Qué podían decir? Ni siquiera ellos estaban seguros de a quién animar hoy. Como si se sintiera llamado, el joven de cabello bicolor voltea en su dirección en ese momento, Venti sonreía mientras mantenía su arco sujeto en su mano izquierda.
Childe contiene su risa al ver el rostro de sus amigos, parecían en serio conflictuados consigo mismos. Exactamente como Venti le dijo en los vestidores. Buscando aligerar un poco el ambiente, Childe estira su brazo por encima de la barda y alcanza la cabecita rubia de su novia. Amaría acariciar tanto su cabello pero no deseaba arruinar la trenza que Lumine se había hecho hoy.
— No los molestes, Lumine. Pueden apoyar a su querido amigo andrógino, necesitará sus ánimos. Pero no perdonaré que mi novia apoye a alguien más, ¿está bien?
Aether deja caer sus párpados, una larga sonrisa cruza por sus labios.
— ¿Qué hay de mí? Soy su hermano.
— Camarada, eso…
Afortunadamente, el director habló en ese momento y sin querer queriendo salvó el pellejo de Childe. Él se giró al instante y Aether se cruzó de brazos, declarándose a sí mismo como ganador. Por supuesto que tenia todo el derecho de ser apoyado por Lumine también, se trataba solo de un juego inocente.
Aquellos equipos que lograron pasar a la segunda ronda fueron presentados, con cada capitán poniéndose de pie y saludándose respetuosamente el uno con el otro. Venti y Childe inevitablemente volvieron a encontrarse. Cuando ambos se incorporaron luego de la reverencia, Venti mostró sorpresa al ver el rostro de Childe. Aunque antes era tan amistoso y risueño, ahora era… increíblemente frío y serio, le recordaba al frío y tempestuoso océano. Era como si fuera a morderlo y arrastrarlo al fondo en un segundo, ni siquiera se dio cuenta de que todo el aire de sus pulmones escapó en un pesado suspiro.
¿Lo hará de forma consciente? Recuerda la cara de Amber cuando se enfrentaba a Childe, ahora puede simpatizar un poco más con la dulce chica de cabello castaño. ¿Esas botellas valían tanto la pena?
¡No! ¿En qué estaba pensando? No puede tirar la toalla por algo como esto, ¿es que no confía en sus habilidades? El viento movía el cabello de todos los presentes, de alguna forma Venti logró recuperarse de su sorpresa y su sonrisa volvió. Con los saludos de todos los ocho capitanes, el director agradeció a los capitanes y les pidió volver a sus asientos junto a su equipo, así se hizo. Presentó entonces a dos entrenadores, ambos de diferentes universidades, Venti reconoció al suyo de inmediato. Ambos hombres venían con sus manos ocupadas por una gran pizarra blanca con algo escrito en ella. Eran los nombres de aquellos que se enfrentarían. Gorou entrecierra sus ojos y pone una de sus manos sobre su frente, como si eso realmente lo ayudara a observar mejor.
— ¿Quién es "Ami"?
— Supongo que lo averiguarás pronto, ¿no?
Gorou refunfuña algo y cruza sus brazos. Estaba a punto de decirle algo a su capitán cuando notó su pesada mirada, parecía disgustado por algo. Antes de preguntar, Yoimiya pudo encontrar el nombre de su capitán en la pizarra.
El capitán va contra otra chica…
Pero recuerda que estaba muy animado ayer por un competidor al que deseaba derrotar. Seguramente es una gran decepción darse cuenta de que no tendría la oportunidad ahora. Viendo la intención de Gorou por preguntar, ella inmediatamente se acerca para cubrirle la boca y se asoma por encima del hombro de su compañero, sonriente.
— Capitán, ¿no es mejor así? ¡Si es tan bueno como para que quieras retarlo, entonces debe ser capaz de llegar por su cuenta hasta la final? ¿O no?
Gorou asiente efusivamente, y Yoimiya aparta su mano al instante en que algo húmedo toca su palma. ¡La lamió, cerdo!
— Tiene razón.
A su espalda, alguien palmea su hombro. Se trataba de Aether, que por supuesto escuchó. Al girar un poco su cabeza se encuentra con el rostro de su mejor amigo tan cerca de su hombro.
— No la intimides tanto, ¿bien?
— Lo hago sin darme cuenta. —Asegura, volviendo su vista al frente. El primer encuentro comenzó y Venti y otro chico se pusieron de pie, con sus equipos soltando palabras de ánimo a sus espaldas. Childe no puede mantener un mal humor por mucho tiempo, pronto se encontró a sí mismo llamando a Venti junto a Aether. Cuando volteó a verlos, sujetando su largo arco azul con la mano izquierda, los saludó a ambos con la mano y le dedicó una sonrisa a Xiao. Luego su mirada se desvió hacia su padre a un lado y sus ojos se entrecerraron. ¿Esa hermosura también vino a verlo? Entonces definitivamente debe dar su mejor esfuerzo.
Zhongli, para nada ajeno al significado de esa mirada, no pudo evitar sentirse incómodo. Pronto un par de pequeñas manos se aferraron a su brazo, se trataba de Hu Tao que infantilmente mostraba su lengua para el estudiante.
— ¿Ese es tu amigo? —Le pregunta a Xiao, y él asiente con cara seria.
— Ignóralo, no es tan raro como parece.
Todavía recuerda que estaba bebiendo una cerveza disfrazada de café cuando esperaban a Xiao. Vaya chico.
Había cuatro blancos preparados en el campo, otros dos capitanes se pusieron de pie pero todavía no llegaba su turno así que tuvo una oportunidad perfecta para ver en primera persona la habilidad de Venti. Por seguridad, los profesores se retiraron luego de acomodar los blancos y corrieron hasta una mesa con las pantallas para ver lo que las cámaras veían.
El viento soplaba y la distancia era mayor, así que no seria tan fácil como aquella primera ronda en los gimnasios. Tuvo que admitir que su técnica era prácticamente perfecta, comenzando con la postura. Childe aprendió como un cazador, pero Venti parecía todo un profesional desde el momento en que acomodó la primera flecha y tensó la cuerda del arco. Parece haber entablado una corta conversación con su contrincante, pero luego guardó silencio y disparó. Pese a que no estaba tan cerca pudo escuchar a esa flecha cortar el viento a su paso y pronto la punta se encajó en el blanco. Se tomó casi doce segundos para preparar su tiro.
Uno de los entrenadores relame sus labios antes de apretar el botón del micrófono y decir para el público;
— Ocho puntos para el competidor Venti.
Varios asientos a la derecha, el equipo de la universidad de artes celebró el primer tiro de su capitán y hubo unos segundos de aplausos entre el público, incluido el suyo propio. No estuvo para nada mal, considerando las condiciones de su entorno. La chica entonces preparó su flecha, pero era sencillo notar que ese arco pesaba demasiado para su cuerpo, temblaba al momento de tensar la cuerda. Disparó segundos después y a Childe le dio la impresión de que realmente no preparó bien su puntería. De todas formas, la flecha pronto encontró su destino.
— Cinco puntos para la competidora…
Parece que esto iba a ser sencillo para Venti. Con su competidora amedrentada por ese primer mal tiro, la chica comenzó a hacer ejercicios de respiración. Venti parece haberle dicho algo para ayudarla con sus nervios, pues ella sonrió y asintió mientras veía con ojos brillantes como preparaba su segundo tiro. Lamentablemente, la dirección del viento cambió justo cuando disparó la flecha y su tiro se vió afectado por ello. No pudo sino apretar sus labios y bajar su arco, encorvando sus cejas hacia arriba.
— Siete puntos para el competidor Venti.
— Ehe~ Supongo que debí ser un poco más paciente.
De todas formas, ese descuido no representó una gran diferencia al final. Con Venti como ganador del primer encuentro, la mirada de todos se dirigió al segundo que se llevaba a cabo al mismo tiempo a unos metros. Antes de ponerse de pie, Childe se gira para buscar a Xiangling con la mirada. Cuando sus miradas se encuentran, él sonríe misteriosamente y señala hacia la parte baja de su arco. Colgó su amuleto ahí. Lumine se enterneció por ese gesto tan amistoso, normalmente Childe era muy distante con las mujeres. Parece que ya puede considerar a Xiangling como una amiga para él. La chica aprieta sus puños y lo anima desde las gradas junto a Lumine.
— ¡Tú puedes!
— ¡Vamos, Childe!
Por supuesto, Aether tampoco pudo quedarse atrás. Tirando de Xiao, ambos se pusieron de pie para animarlo también, aunque fue la voz de Aether la que se escuchó más fuerte que todas.
— ¡Esfuérzate, Childe!
Él los saludó y sonrió antes de darse la media vuelta y alejarse a paso lento. Su nombre sonó por los altavoces cuando el director lo presentó, y una marea de aplausos se escuchó segundos después. Todavía era un poco ajeno a esa atención, después de todo no se consideraba a sí mismo como alguien popular.
Estar de pie, a exactamente veinticinco metros del blanco, era una sensación un poco abrumadora. Su rival estaba ordenando su uniforme, ni siquiera lo saludó cuando llegó a pisar la marca sobre el césped. Eso estaba bien, tampoco deseaba conversar mucho. Aún era decepcionante saber que su primer rival no fue Venti. Podía ver la sombra naranja de su propio cabello bailando por encima de su visión, el viento iba hacia la izquierda desde su posición. Escogieron un día con mucho viento, pero la habilidad de los capitanes se dejó ver cuando, en los primeros dos encuentros, nadie falló ninguna flecha.
— Así que, ¿Ajax? Escuché tu nombre, pero tus amigos te llamaron de otra forma. ¿Un apodo?
La chica a su lado finalmente rompió el hielo. Childe le dirigió una mirada.
— Algo así.
— Deben ser muy cercanos. —Dice la chica, y observa el amuleto colgando del arco. Eso era lindo, su sonrisa no puede esconder su pensamiento. — Te deseo suerte.
— También para ti, da tu mejor esfuerzo.
La señorita fue la primera en comenzar. Prepara su flecha y levanta el arco, cerrando su ojo izquierdo para cuidar su precisión. El viento meció su largo cabello castaño en el aire, un poco fuerte. Esperó pacientemente a que la brisa no fuera tan fuerte, pero al ver que esto no ocurriría en su tiempo restante tuvo qué arriesgarse y disparar, moviendo ligeramente su dirección hacia la derecha.
El viento se cortó en un rugido suave, curva al comienzo, pero entonces su dirección fue ligeramente desviada gracias al viento.
— Siete puntos para la competidora…
No se intimidó en absoluto, era un resultado que esperaba. El viento estaba tan fuerte que incluso se preguntó si era una buena idea que no cancelaran los encuentros de hoy. Tal vez era para mejor, después de todo representaba un reto extra para los competidores. Cuando la marca de su rival apareció en la pantalla al lado de la mesa de los profesores, Childe esperó a ser nombrado para preparar su propio tiro.
— El viento es un fastidio… —Dice la chica, llevando un par de mechones de su largo cabello tras su oreja. Observó la postura de su rival y esbozó una sonrisa. No era una mala postura, pero le recordaba a su abuelito cuando salía a cazar en su infancia. Lucía tan serio y concentrado, como era de esperarse. Seguramente ni siquiera le prestó atención, tiene una concentración admirable. Siguió con su mirada la flecha de Childe y silbó sin darse cuenta.
— Tengo qué hacerlo mejor. —Dijo, llevando una mano a su frente para recoger un poco de su sudor por el verano. Poco después la voz del profesor se escuchó para informar al resto.
— Nueve puntos para el competidor Ajax.
Hasta ahora, nadie había conseguir un diez perfecto, pero algunos había conseguir que su flecha impactara un par de veces en el nueve. Ahora él estaba entre ellos. Baja el arco y sonríe sin darse cuenta, pero no debe alegrarse mucho. No era un resultado perfecto y eso era una molestia para su lado competitivo. Definitivamente no puede tener un resultado más bajo que el de Venti. El chico andrógino consiguió un treinta y tres puntos como puntuación final, ganando le encuentro por seis puntos. Definitivamente no puede conseguir menos que eso. No se lo perdonaría. Los aplausos y voces se escucharon a su espalda en el momento en que bajó el arco, sintió un agradable alivio cuando escuchó a la de Lumine entre todas ellas, apoyándolo.
— ¡Eso es, capitán!
— ¡Delo todo!
— ¡Capitáaaan!
La calidez de esas voces se sentían como una mano amiga en su espalda, palmeándolo. La chica enarca una de sus cejas, contagiada por el entusiasmo del público no puede evitar una sonrisa. Pese a que su aspecto era así de intimidante en realidad parecía ser un chico cálido, realmente era muy querido.
— Ahora me sentiré mal si te gano.
Childe chista su lengua de una forma divertida, forzando una sonrisa.
— Inténtalo.
— Bueno, supongo que para eso estoy aquí.
Pero aunque la chica se esforzó, tal y como lo dijo, al final el marcador mostró el resultado más claro.
Sara: 7 puntos R1
7 puntos R2
8 puntos R3
8 puntos R4
Ajax: 9 puntos R1
9 puntos R2
8 puntos R3
8 puntos R4
GANADOR
Había sido una derrota justa y noble, asi que Sara guardó su arco y asintió en dirección al pelirrojo, pero él ni siquiera alcanzó a decir nada antes de que una pequeña chica rubia corriera antes que nadie para abrazarlo con emoción.
— ¡Felicidades por tu victoria, Childe!
Risueño, el chico pelirrojo pone una de sus manos en la espalda baja de su novia y le abraza de vuelta, todavía sujetando su arco en la otra mano. Sara se aparta cuando ve que detrás de esa chica venia el resto del equipo. Fue una escena conmovedora, aquellos que eran familiares con el capitán de arquería se mostraron sorprendidos de ver que ese chico serio y aparentemente aterrador… de hecho tenia un lado tan agradable. ¿Tal vez se dejaban llevar mucho por los rumores, y en realidad todos fueron falsas acusaciones de los celos de los demás? De repente le dio su arco a el delgado muchacho de cabello verde y cargó a la chica rubia con entusiasmo, lanzándola al aire como si la victoria en realidad fuera de ella, los aplausos coreaban la risa de ese grupo. Incluso el director les dirigió una mirada cálida antes de carraspear suavemente hacia el micrófono. Era momento de continuar, y la segunda ronda para los capitanes comenzaría pronto. Childe baja a Lumine con cuidado, pero la mantiene a su lado en un abrazo flojo mientras espera a que el profesor terminara de escribir la siguiente fase en el pizarrón.
Para su frustración, nuevamente no pudo ir en contra de Venti. El chico andrógino, adivinando sus pensamientos o tal vez teniendo unos similares, se acerca a ellos. Antes que nada, lo felicita por su victoria y entonces dice;
— La verdad, no soy una persona competitiva. Ni siquiera quería estar aquí. —Admite Venti, sonriente. — Pero ahora es un poco emocionante contigo aquí.
— Digo lo mismo. Antes fue muy sencillo, pero tener a alguien tan capaz es estimulante. —Responde Childe, y su cabeza se inclina ligeramente. Aunque tenia una sonrisa pequeña en sus labios, no se veía contento en absoluto. — Asegúrate de ganar otra vez, enano andrógino.
La sonrisa de Venti se desvaneció por unos instantes, sus delgadas y perfiladas cejas también se fruncieron un momento.
¿Andrógino…?
Lumine golpea suavemente el hombro de Childe a modo de regaño. Pero era hora de que ellos regresaran a sus asientos. Lumine camina primero, mientras que Xiao y Aether se quedan atrás unos momentos para hablar con Venti y Childe. Con su arco de nuevo, Childe permanece en su posición en espera de su siguiente oponente.
Hoy, su flecha apuntaba hacia la victoria.
Poco antes de que la segunda fase comenzara para los capitanes, Xiao se puso de pie y le hizo una seña a Aether. Con la segunda victoria de Childe en el marcador, era hora de que él mismo se preparara. Lumine y Xiangling podrían apoyarlo suficiente por los dos, ¿cierto? Porque ahora mismo sentía que necesitaba más de su novio que Childe de su mejor amigo.
Adivinando su situación, Aether se disculpa con Lumine en voz baja y se pone de pie para seguirlo. Agarrado del suéter de su novio, Xiao caminaba un par de pasos por atrás en completo silencio mientras se dirigían hacia el estacionamiento. Al encontrar su auto, su mano izquierda busca sus llaves para abrir la cajuela. De entre las cosas de Childe y suyas pudo encontrar su bolso deportivo y lo toma por la correa. Ya eran cerca de las diez y los encuentros de arquería iban a continuar con los demás miembros de los equipos, a él solamente le interesaba presenciar los encuentros de Childe así que ahora era hora de…
— Xiao, estás temblando.
Ni siquiera se había dado cuenta del momento en que su mirada se perdió en alguna parte de la gruesa tela de su bolso. Sorprendido, Xiao se pone recto y busca la mirada de su novio al girar la cabeza. No pudo encontrar nada sino comprensión en su rostro. Xiao aprieta sus labios.
— Nunca antes he saltado frente a tantas personas.
Aether se acerca un paso hacia él y extiende sus manos. Tras colgarse en su hombro el bolso deportivo, Xiao levanta las suyas y las posa delicadamente sobre las cálidas palmas de Aether.
— No tienes que pensar en todos ellos. Solo en nosotros. Ya has saltado tantas veces frente a nosotros. ¿Necesitas más confianza? —Pregunta, entrelazando sus largos dedos con los de Xiao. Sus manos, que siempre estaban tibias, hoy estaban frías y eso preocupó al rubio.
Xiao niega con su cabeza, pero la verdad es que no estaba seguro de su respuesta.
— Estoy seguro de que olvidaré el miedo cuando esté en el aire. —Asegura, y sus labios pueden formar una pequeña sonrisa sincera. — Estoy feliz porque papá está aquí, ¡Y Ganyu! No puedo decepcionarlos.
Aether amplía su sonrisa y entonces asiente efusivamente. Al acercarse otro paso, Xiao coloca su mano izquierda sobre la cintura de Aether mientras que la mano derecha de su novio sube a acariciar dulcemente la mejilla de Xiao. Finalmente, la distancia entre ambos se acortó en cuanto acercaron sus rostros para compartir un corto beso.
— Lo harás muy bien, Xiao.
Un comentario tan sincero de su novio fue todo lo que necesitaba para sentir como gran parte de su tensión se desvanecía en el aire. Los párpados de Xiao caen suavemente sobre sus ojos. La coqueta sombra castaña hizo que la sonrisa de Aether fuera un poco más bobalicona mientras se inclinaba hacia su novio.
Fue cuestión de volverse a sentir cerca para que el beso, que comenzó con un toque delicado y romántico, tomara un ritmo un poco más frenético. Xiao ni siquiera notó cuando fue sentado al borde de la cajuela ni el momento en que sus largos dedos se enredaron en el largo cabello rubio en la nuca de Aether conforme él besaba su mentón hacia su cuello.
— Espera…
Abstinencia, ¿cuánto había pasado desde la última vez? ¿Una semana? Con los encuentros a la vuelta de la esquina habían decidido tomarse un tiempo de estar juntos de esa forma tan íntima, pero se notaba que no podían esperar más tiempo. Xiao trató de girar su rostro para apartarse un momento y hablar, pero Aether lo siguió al instante con sus labios e inevitablemente sintió cómo su cuerpo entraba en calor poco a poco. Aether llegó hasta su cuello y Xiao cerró sus ojos, flojamente lo abrazaba por el cuello con sus dos brazos mientras sentía sus propios estremecimientos por su columna. Era electrificante… Abrió uno de sus ojos y se sorprendió a sí mismo viendo su entorno, ¡No! Nunca en un lugar así, ¿estaban locos? Finalmente encuentra el deseo de separarlo un poco, y como si Aether apenas se hubiera dado cuenta también se limpia el hilo de saliva de su mentón y murmura;
— Lo siento…
Tan avergonzado y rojo. Xiao ríe suavemente, de mejor humor todavía. Sus manos, nada lentas, bajan el zipper del suéter de su novio. Sus ojos brillaron al volver a verlo con ese top de la mañana, realmente no se lo quitó. Desliza las mangas por los brazos de su novio, inevitablemente sus dedos pudieron palpar sus músculos con este simple acto. Finalmente, dobla el suéter por la mitad por encima de su brazo derecho y se inclina hacia atrás para apreciarlo. No había nada de grasa innecesaria en este cuerpo, era tan atractivo.
— No puedo esperar a quitártelo.
— ¿Qu-Quitármelo!?
Tal y como lo dijo su hermana, ¡Xiao realmente estaba determinado a hacerlo!
— ¿Está bien si me quedo hoy en tu casa, Aether? —Pregunta Xiao, y acomoda uno de sus verdes mechones frontales tras su oreja. Sus ojos dorados brillaban de una forma misteriosa pero muy cautivadora. — Después de hoy, no tenemos que seguir con esta ridícula situación. —A diferencia suya, Aether no presentaría un peor desempeño mañana por algo de actividad física, mientras que Xiao debía mantenerlo por el bien de su desempeño hoy.
— ¿Quieres? ¡No tengo ningún problema con eso! —Responde Aether de inmediato, colocando sus manos a los lados de la cadera de Xiao sin darse cuenta. Aunque estaba avergonzado, lucía genuinamente interesado en la idea. — ¡Cocinaré algo rico para ti hoy! Y… Y después…
Cariñosamente, Xiao pasa sus brazos por encima de los hombros de su novio una segunda vez en un abrazo flojo.
— ¿Y después…?
— Ah…
¿Cómo decirlo de una forma que no sonara desvergonzada o sucia? Su sonrojo se acentuó todavía más, llegando al punto en que hasta sus orejas se sentían calientes. La risa sincera de Xiao lo hacen tensarse, pero segundos después, ríe suavemente a su lado. Era tonto que a este punto siguiera avergonzándose así, ¿cierto? Al menos le quedaba de consuelo que podía ponerse realmente serio cuando estaban a solas en una situación así.
Volvieron justo a tiempo. Pese a que las competencias continuaban y Childe debía ver a su equipo, ellos lo disculparon y le permitieron tener un almuerzo tranquilo con su familia. En el mismo lugar que ayer se disputaba una escena de lo mas cómica. Sentados sobre dos mangas grandes, Xiangling y Lumine conversaban con Childe mientras que a su lado, Venti permanecía hincado. El delgado joven sujetaba en alto unos palillos con un delicioso trozo de carne siendo sujetado, trataba de esquivar a la señorita pelinegra que lo bloqueaba ferozmente para que no alcanzara a Zhongli, quien permanecía cruzado de brazos sin decir nada.
— ¡Prueba esto primero! —Gritó Hu Tao, y luego empujó a Venti ni bien él se pone a su lado.
— ¡No, prueba esto! ¡Tiene mejor sabor!
Pero claro que él no iba a rendirse, empujaba a Hu Tao al mismo tiempo y ninguno cedía su posición. Ambos acercaban la comida al rostro de Zhongli, quien solo los miraba con seriedad. Inocentemente, Ganyu coloca su bento sobre su regazo y pincha un poco de lechuga con un tenedor de plástico. Tras degustar y asentir para si misma, pincha otro poco de verdura y se sienta a un lado de su padre con total confianza. Frente a la mirada de los dos rivales amorosos, es la hijastra de Zhongli quien le ofrece de su propio tenedor y su padre, para nada lento, se inclina lentamente para tomar el trozo de lechuga que le era ofrecido. Solo ese gesto consiguió que su hija sonriera tan hermosamente.
— ¿Está rico?
No era un sabor particularmente bueno, sentía como si acabara de tomar un bocado de agua con textura extraña. ¿Pero cómo decirle que no a su hija? Zhongli sonríe levemente y asiente.
— Sí.
De alguna forma, los dos acababan de ser rechazados con ese gesto. Hu Tao gimió en voz baja mientras se sentaba sobre sus muslos, derrotada. A un lado suyo, Venti curvea sus cejas y también se sienta sobre sus muslos, pero no se desanimó y terminó por comerse él el trozo de pollo que le había ofrecido a tan apuesto hombre.
Antes de llegar y tomar asiento con los demás, Aether susurró hacia Xiao;
— ¿Realmente está tratando de conquistar al señor Zhongli?
Agobiado, Xiao se lleva una mano al rostro y suspira pesadamente.
— Eso me temo…
Incluso se las había apañado para apelar al lado bueno de Lumine y Childe para ser invitado a compartir sus almuerzos. Ganyu es la primera en notarlos y amplía su sonrisa, levantando su mano libre en el aire para saludarlos.
— ¡Hermanito, Aether, estamos aquí!
Eran perfectamente visibles, pero el gesto de su hermana fue tan dulce que Xiao olvidó por un momento la vergonzosa situación anterior y tomó la mano de Aether para tomar asiento. Childe los recibió con otra sonrisa.
— Hey, enano.
Al sentirse llamado, Xiao lo mira. Aether aprovechó la oportunidad para acercar dos bentos para ellos.
— Que te vaya muy bien.
Lumine, quien tenia uno de los pesados brazos de Childe sobre sus hombros en un abrazo, le muestra otra sonrisa determinada y asiente.
— ¡Estamos apoyándote, Xiao!
Hace un rato la mayor parte de sus nervios habían desaparecido, pero ahora con los comentarios de sus amigos se sentía tan ligero como si realmente nunca hubiera tenido miedo. De pronto se ve rodeado de los tibios brazos de su hermana mayor en un abrazo que no esperaba, ¿en qué momento se acercó?
— ¡Hermanito, lo harás muy bien!
Venti también se acercó para mostrar su apoyo, y Xiangling le recordó sobre el amuleto también. En el pasado nunca pensó contar con tantos amigos, pero ahora era diferente. Y todo era gracias a…
Su mirada se encontró nuevamente con el par de ojos azules de Childe, se sintió determinado de golpe. ¡Qué agradable sensación! La calidez en su pecho y el subidón de energía. Xiao devoró con rapidez el bento que Aether le ofreció y pronto se puso de pie.
— Iré a vestirme.
Curiosa, Lumine revisa la hora en su celular.
— Pero Xiao, apenas van a ser las once…
— Tengo qué entrenar un poco, Lumine. Y calentar. —Agrega pronto.
Venti se pone de pie al instante.
— Te acompaño, es hora de que me ponga algo más cómodo.
Sin más remedio, Childe también se pone de pie.
— Iré con ustedes.
Los tres partieron. Aether se pone de pie solo para acercarse a su hermana y sentarse a su lado, abrazando sus piernas contra su pecho mientras los observaba partir con una sonrisa pequeña en sus labios. A un lado suyo, Xiangling entabló una conversación con ellos en cuestión de segundos.
Con algo menos de ruido, finalmente Zhongli comenzó a comer su propio almuerzo. Pese a la diferencia de edad, Ganyu no tuvo absolutamente ningún problema para conectar con la querida amiga de Lumine y unirse a su conversación.
— ¡Tu cabello es tan bonito, Ganyu!
Ahora entiende lo que Xiao le dijo alguna vez, ¡realmente era fácil relacionar a Ganyu con el algodón de azúcar! No solo tenia una mirada dulce y soñadora, sino que su color asemejaba uno. Ganyu, acostumbrada a escuchar comentarios así, tan solo agradeció y juntó sus manos frente a su pecho.
— Tu cabello corto es tan lindo, y se ve tan suave~ ¿Puedo tocarlo, Xiangling?
En lugar de contestar, ella simplemente cierra sus ojos y se inclina hacia la mujer. Estuvieron un rato conversando casualmente hasta que los chicos volvieron. Venti y Childe parecían más cómodos luego del cambio, y el único que mantenía un rostro más serio era el hijo menor de Zhongli. Xiao tenía puesto un short que cubría desde un poco encima de su rodilla, y también una camiseta sin mangas. El conjunto deportivo estaba en colores blancos y negros. Atada a su cintura, tenia la misma máscara que Ganyu le había regalado en su tierna infancia. Cuando ella lo notó no pudo sino conmoverse y abrazarlo dulcemente contra su pecho.
— Mi querido Xiao, lo harás muy bien…
Xiao correspondió el cálido abrazo con solamente uno de sus brazos, pues tenia la mano izquierda ocupada sujetando la larga garrocha. Colgando del mismo hilo que su máscara, el amuelo que Xiangling le había regalado estaba colgando, moviéndose armoniosamente junto al aire.
Estaba listo.
Nota de la autora
¡Hola! Lamento la demora, pero este tiempo ha sido necesario uwu El comic viene para la segunda parte. Espero que a todos les esté yendo bien con el regreso a clases :3c
Tengo una pregunta, ¿quién creen que ganaría entre Venti y Childe~?
