-¿Amy, aceptas a Byron como tú legítimo esposo, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?- Dijo el oficiante.
-Acepto.
-¿Y tu Byron, aceptas a Amy como tú legítima esposa para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?
-Acepto, es lo que siempre estaré dispuesto a hacer- Respondió Barry emocionado sin apartar la mirada de su Amy.
-Por el poder que me es conferido por el estado de California, los declaró marido y mujer. Puedes besar a la novia.
Amy y Barry se dedicaron grandes sonrisas, él se acercó tomando a Amy de la cintura para plantarle un gran beso que sellaba su matrimonio. Sus familiares aplaudieron alegremente.
Amy Farrah Fowler y Byron "Barry" Kripke, llegaron a Caltech en busca de iniciar sus carreras como científicos. Él, un físico y ella neurobiologa.
El presidente Siebert estaba feliz de reclutarlos, siempre y cuando respeten la ética de trabajo ya que eran una pareja casada.
-Dr. Kripke, me alegra que trabaje con nosotros. Usted se ve un poco joven, ¿cuantos años tiene?- Pregunto Siebert.
-Tengo 26 años.
-Joven. ¿Y su esposa la Dra. Fowler?
-25 años, ella término su carrera un poco antes que yo.
Sheldon finalmente término de trabajar en sus cálculos. Suspirando feliz de poder irse a casa, miró su reloj y sólo eran las 13:30. Salió al pasillo y comenzó a caminar, pasó casualmente por el departamento de biología y se quedó paralizado ante la vista.
De espaldas había una mujer, más bien pequeña, con largo cabello oscuro callendo como una cascada de chocolate por su definida espalda.
-Amigo, estás bien?- Preguntó Leonard haciéndolo apartar la vista de la ventana.
Leonard miró a través y vio a una mujer de espaldas, la reconoció al instante.
-Yo se quien es.
-¿Quién es?
-La Dra. Fowler, vino hace unos días porque Caltech la reclutó.
-Ya veo... ¿Y ella...?
-Oh, no. Manténgalo en sus pantalones señor, esa chica está casada.
-Eso es lo de menos Leonard... Hablaré con ella.
-¿Por qué siempre haces esto? Ya arruinaste el matrimonio de Bert con su esposa.
-¡No arruinaré nada! Solamente entraré y voy a saludarla. Ahora vete- Leonard siguió su camino y él tocó la puerta del laboratorio.
Amy estaba concentrada tratando de cortar una fina pieza de un cerebro, pero el golpeteo de la puerta la distrajo. Se dió la vuelta y vio a un hombre alto, con camiseta de superhéroe.
-¿Si?- Dijo lo más educada.
-Buenas tardes, soy...
-Dr. Sheldon Cooper, he oído algo sobre ti.
-Si, soy Sheldon Cooper, físico teórico. Y tú eres...
-Dra. Amy Farrah Fowler, neurobióloga. Un placer conocerte.
-El placer es todo mío- Dijo insinuante tomando su mano y besándola en los nudillos.
-Me parece muy antihigienico que bese la mano de un desconocido, Dr. Cooper.
-Tienes las manos desinfectadas y estabas usando guantes.
-Buen punto. ¿Que puedo hacer por ti?
Sheldon se quedó viéndola, era una mujer muy bonita. Él había salido con chicas altas y esbeltas, pero Amy tenía un atractivo que no podía definir... esta chica realmente le gustó y aunque Leonard dijo que estaba casada, ninguna se había resistido a sus encantos, así que se arriesgó.
-Solo vine a darte la bienvenida y invitarte a cenar, para que te sientas más bienvenida. Pasaré por ti mañana a las 19:00- Definió sumamente confiado, como siempre.
Amy no podía creer que un tipo vestido como un niño de cinco años este intentando ligar con ella. Pero sabía cómo actuar, no era la primera vez que esto le pasaba.
-Sería lindo...
-Muy bien... En el restaurante de Altadena- Lo sabía, ninguna puede resistirse a mi.
-Claro... ¿Y mi esposo que trabaja en el mismo departamento que tú, también puede venir...?- Preguntó astuta, metiendo un mechón de pelo detrás de su oreja y mostrándo su anillo.
-¿Qué es...?- Haciéndose el desentendido, Sheldon se acercó un poco y vio su anillo, que en efecto, era una banda de oro que tenía un lindo diamante. -¡Oh, disculpa! No ví el anillo.
-No importa. ¿Hay algo más que pueda hacer por usted, Dr. Cooper?
-¿Le gustaría tomar una taza de té en la cafeteria?
Antes de que pueda siquiera contestarle, Barry entró al laboratorio. Besó a Amy en los labios y saludó a Sheldon.
-¿Tú eres el Dr. Cooper verdad, que estás haciendo aquí? ¿Nesecitas algo?- Pregunto Barry tomando a Amy de la cintura.
-Amor, el Dr. Cooper se ofreció amablemente a invitarnos un té- Dijo ella arqueando una ceja y mirando a su esposo.
-¿Qué tengo cuello de tortuga? Yo no quiero té.
-Sólo vine a darle la bienvenida a la Dra. Fowler. ¿Tu eres el Dr. Kripke, físico de cuerdas?
-Si, así es.
Los tres quedaron en silencio y Barry no soltó su agarre firme de la cintura de Amy.
-Bueno será mejor que me vaya, bienvenidos- Sheldon se retiró.
-Sera mejor que ese tonto no se te acerque de nuevo.
Amy rodeó el cuello de Barry con sus brazos, trazando sus labios sensualmente contra los suyos. Él pidió permiso acariciando su labio lentamente con su lengua.
-No te preocupes, no me movió ni un músculo. Además se ve tonto vestido así, parece un niño. ¿Ese tipo es sumamente inteligente como dijo el presidente Siebert?
-Si, lo es. Aunque es sumamente arrogante y mujeriego- Dijo levantando los hombros.
-En resumen; un idiota.
-¡Amy Farrah Fowler - Kripke! No uses ese lenguaje, eres una dama- Reprochó con sarcasmo.
-Tu dama...
Después de un corto día trabajando, Sheldon llegó a su departamento. Todavía pensaba en el encuentro que tuvo con esa chica casada pero era lo de menos, buscaría aunque sea un pequeña ranura por donde entrar y tenerla.
Continuará...
