INICIO DEL CAPITULO
===(Mundo -Man)===
Ubicación: India
Época: Siglo XX
En medio de una gran selva, iluminada por la intensa luz del sol, en ella habitan varios animales considerados exóticos para la sociedad, ademas de incluir un lugar con diversas zonas de la naturaleza, que son tan hermosas para la vista de cualquier humano, pero al mismo tiempo peligrosa si vas sin cuidado, teniendo en cuenta en la época que se vive. Se encuentra un joven caminando por el lugar, se ve molesto y distraído al mirar al suelo con los ánimos por el suelo, a su costado esta una extraña criatura volando por la altura de sus hombros.
-...¿Por qué siempre tiene que hacer lo mismo?- Dijo con cansancio y molestia el joven, mientras caminaba con pesar y un fuerte dolor en su cabeza, intento bajar un poco el dolor sobándose pero solo sirvió como un consuelo.
Es un joven de aproximadamente 15 años, con una estatura promedio y una complexión delgada, con una buena apariencia que robaría la atención de cualquier persona que estuviera cerca, unos ojos de tono celestes grisáceos, además de un extraño ¿tatuaje?, por su rostro del lado izquierdo, que empieza desde su frente y termina llegando hasta su barbilla, pero lo mas llamativo es el color de su cabello, un tono tan blanco como la nieve. Lleva un elegante traje negro y una corbata rodeando su cuello, aunque en lugar de unos zapatos lleva puesto como calzado unas botas negras, sus manos están cubiertas por unos guantes blancos y por último lleva cargando una maleta.
El joven no se vía exactamente cansado físicamente, sino estresado y decepcionado por solo recordar lo sucedido hace unas horas, incluso sin poder evitar rechinar los dientes cuando ese momento vuelve a pasar por su mente. [Maesto...¿!Por qué demonios siempre tienes que escaparte¡?] Pensó con molestia y recelo, alzando su brazo y estrechándolo con fuerza en un puño, era tanta su iría que una vena resalto en su frente.
Este joven que se encuentra haciendo un berrinche se llama Allen Walker, y el Maestro que menciona es nada menos que el General Cross Marian, uno de los exorcistas más fuertes y capaz de la Orden Negra, pero lamentablemente su fama no es por su gran capacidad y talento sino mas bien por "escapar", teniendo años desaparecido por el radar de la Orden Negra. Al tener una gran astucia por escapar, parece que lo hizo con su alumno Allen otra vez, pero en esta ocasión en lugar de pagar sus incontables deudas, fue por otra razón.
-...Ahhh estoy feliz porque podre ser un exorcista, ¿pero golpearme la cabeza era necesario?, sé que odia la Orden...pero- Allen se quejó haciendo un ademan, bajando los hombros desanimado, y siguiendo teniendo ese dolor en su cabeza.
Allen estaba feliz por ser casi un exorcista, gracias a al apoyo de su Maestro, pero el hecho de haberlo abandonado, con la excusa de no querer ser encontrado por la Orden Negra, por lo que en esta ocasión para evitar que el revele su paradero lo dejo inconsciente. Ahora se encuentra aun en la India, con su equipaje y un fuerte dolor en su cabeza, listo para partir hacia la ubicación del cuartel general de los exorcistas. Por lo menos su Maestro tuvo la decencia no quitarle su dinero, el cual había juntado con su paga de los trabajos que ha hecho, sino le seria imposible poder viajar en algún transporte, por lo que esta feliz, pero al mismo tiempo enojado. Allen estaba tan distraído en sus pensamientos, sin poder estar atento cuando su compañero de viaje Timcanpy se le acerco a su rostro, dándole una pequeña mordida en su mejilla con sus dientes extrañamente afilados y grandes aun cuando tiene un cuerpo pequeño.
-¡Auch!... Timcanpy, ya lo sé...lo siento por olvidarme de ti, pero estoy un poco molesto por mi Maestro...y un poco nervioso por poder ser un "exorcista"- Menciono sobándose con su mano libre, observando con algo de culpa a su pequeño compañero de viaje. A lo que este solo respondió con una acaricia.
El joven por ver el gesto de su compañero, sus labios se dibujaron una cálida sonrisa. Tal vez por su pequeña escena de hace unos segundos, uno pensaría que esta mas molesto que contento por esta situación, pero en realidad es todo lo contrario. Estos tres años que paso con su Maestro, se centro solo con un objetivo en mente, unirse a la Orden Negra como un exorcista, una de las razones del porque soporto esas extrañas y duras acciones de su maestro, con tal de poder cumplir con su meta. Ahora que por fin tiene la oportunidad de unirse, es todo gracias a su Maestro, este gesto le era imposible de no sentirse feliz, otro favor más de cual no podrá pagarle por todo lo que ha hecho por él. Tal vez el hecho que lo abandone cada vez que Cross Marian quiera, se podría pensar que nunca ha hecho algo por su alumno, pero la realidad es diferente, Marian lo ayudado cuando mas lo necesitaba, justo cuando sufrió ese terrible trauma con su padre adoptivo, sino fuera por su Maestro, seguramente estaría muerto.
Pero no es momento como para pensar en esas cosas, y agitando un poco su cabeza a sus costados, despejo su mente de esos pensamientos. -..Bueno es ahora de seguir adelante- Allen dijo con emoción acompañado de una sonrisa resplandeciente, observando el cielo el cual esta un poco obstruido por las blancas nubes.
Estaba por dar su próximo paso el cual lo acercaba cada vez mas a su nuevo futuro, pero algo que jamás debió de ocurrir ha sucedido. Una extraña sensación invadió por completo todo su cuerpo, estremeciéndose al sentir como todo su ser estuviera palpitando, siéndole imposible poder moverse quedándose por completo inmóvil, su corazón comenzó a latir con tal fuerza que parecía una bomba de tiempo, su vista se nublo junto con su conciencia, saltando la maleta que sujetaba. Timcanpy al ver como su compañero se comportaba de tal manera, intento acercarse, pero fue detenido por una intensa luz de tono verde, la cual proviene desde el brazo izquierdo de Allen, su inocencia estaba actuando de una manera impensable. Timcanpy no sabía qué hacer, Allen no se movía aun cuando su inocencia estaba actuando tan raro, sin que nada pudiera cruzar por su cabeza se quedó estático, observando con detenimiento tal escena enfrente de él.
Cuando el tiempo parecía detenerse, el intenso resplandor aumento tanto que iluminaba por completo el lugar de una luz de tono verde. Nada nunca se espero tal suceso, mucho menos alguien pudo planear tal cosa ni siquiera el Decimocuarto pensó en tal suceso podría suceder, ni Cross Marian ni el Conde del Milenio son los causantes de todo esto. La razón es simple, nunca debía de ocurrir esto, en esta historia jamás estuvo escrito este momento, con tal suceso esto solo podía volverse una línea alterna a la original, debido al cambio tan drástico, ¿Cómo alguien podría esperarse tal cosa?, si este suceso era impensable. Esto solo puede ser obra de "algo" proveniente de otro mundo, fuera de la imaginación de las grandes mentes de este mundo, pero que justamente le sucediera a Allen, quien es una pieza clave de esta historia.
La intensa luz sin pleno aviso tal como apareció, se desvaneció regresando todo a lo normalidad o eso parecía. Timcanpy por completo en shock observo en varias direcciones, en busca de la presencia del peli blanco, pero todo fue en vano, a su vista solo estaban los incontables arboles del lugar, esto dejo aterrorizado por completo al golem. Teniendo su movilidad por completo no espero un segundo mas para salir volando, en busca de su anterior propietario, para informarle todo lo sucedido, en su mente aun estaba la posibilidad de poder encontrar a Allen Walker, lamentablemente Timcanpy no tenia en mente que ni el mismísimo Cross Marian puede traerlo de regreso.
===(Mundo Inuyasha)===
Ubicación: Japon
Época: Periodo del feudalismo
En un gran bosque envuelto por completo de oscuridad, donde solo pocos animales pueden ser visibles, pero sin ninguna presencia de un ser humano, un lugar donde el silenció reina, o eso era hasta que un fuerte brillo de tono verde apareció de la nada, alarmando a los pocos animales los cuales salieron huyendo, sin siquiera esperarse a observar el causante de todo esto. El intenso brillo se volvía cada vez más fuerte a tal punto que el bosque fue por completo envuelto, pero extrañamente como apareció igualmente desapareció repentinamente, regresando el bosque nuevamente en la oscuridad.
-¡Ahhhhhhhhh!- Pero un fuerte grito acabo con el nuevo silencio que se había hecho hace unos segundos, espantando a los animales que intentaban regresar al bosque.
En la dirección que se logro escuchar era en la misma donde ese brillo había emanado, en su lugar estaba un ser humano, un joven con extraño cabello blanco puro. Es Allen quien estaba en el suelo sujetando su inocencia, desconcertado por lo ocurrido hace unos minutos, estaba tan confundido que solo prestaba atención a su brazo izquierdo, el cual regreso a la normalidad, pero dejo temeroso al aspirante a exorcista. Tanto era su impresión que algunas gotas comenzaron a bajar desde su rostro, no dejaba de sujetar con firmeza su brazo, sin darse cuenta que su cuerpo estaba temblando, incluso su tez había palidecido un poco. Todo debido a ese extraño suceso.
[...¿¡Pero que acaba de pasar!?] Allen se pregunto alterado, mirando fijamente su brazo, sentía como su corazón estaba latiendo cada vez mas fuerte, los nervios estaban apareciendo dificultándole poder pensar con claridad.
No entendía nada de lo que estaba sucediendo, ni mucho menos que fue esa sensación que tuvo, cuando su inocencia reacciono de esa forma tan rara, nunca antes le había ocurrido algo como eso. Era como si su misma alma se había estremecido de repente, aunque realmente ni siquiera lo sabe muy bien, fue tan rápido que sus pensamientos lo abandonaron, por lo que sus recuerdos son algo vagos. Quería averiguar mas sobre esto, pero su ojo maldito reacción, su ojo izquierdo tomo un color negro con unos anillos de color rojo.
Esto lo tomo por sorpresa, alarmándolo mucho por no esperar que algún Akuma apareciera debido que muy poca gente se encontraba dónde estaba caminando. En su rostro mostraba su gran preocupación, si hubiera sido en otro momento no estaría tan alterado, pero justamente esta sucediendo el peor momento posible, sus sentidos estaban hechos un caos, no se sentía bien como para pelear contra un Akuma, en estos momentos estaba preocupado por lo sucedido con su inocencia, si otro problema apareciera no estaba seguro si podría con él. Pero aun con el miedo levanto su guardia, esperando el momento adecuado para activar su inocencia si el Akuma hiciera acto de presencia.
Varios arbustos se escuchaban agitarse, como las ramas estaban siendo cortadas por algo, acompañado de varias pisadas, tan fuertes que el piso donde están los pies de Allen se estremecía, como si solo con sus pisadas fuera capaz de dividir el suelo con un solo golpe. Cosa que alarmo mas al joven peli blanco, el cual se estaba poniendo cada vez mas nervioso, por escuchar las fuertes pisadas, entendían que este no era un Akuma cualquiera, era uno completamente diferente, de un nivel distinto a los que ha enfrentado. Sin poder confiarse al respecto, activó su inocencia, una fuerte luz comenzó emanar desde su brazo izquierdo, segundos después fue aumentado el tamaña de su brazo en forma de una garra inquebrantable y monstruosa con un color plateado.
Estaba atento cuando hiciera acto de presencia el Akuma, se lograba escuchar muy cerca, solo unos pocos metros de distancia, por ello no aparto su vista de donde se proviene el ruido, cosa que no lograría si un fuera por su gran vista la cual puede ver incluso en la oscuridad. Los arbustos cercanos se agitaron con fuerza y algo apareció, el peli blanco se lanzó y se preparó para derrotarlo de un solo golpe, pero justo al instante cuando logro ver bien de quien se trataba, hizo un gran esfuerzo para detenerse, evitando cualquier ataque con su inocencia. Fue muy brusco incluso su hombro le dolió al momento de detener su golpe con su inocencia, pero logro detenerse tiempo antes de hacer con tacto con lo que salió entre los arbustos. O mejor dicho con la persona que salió, su tamaño es pequeño como el de un niño, su complexión es tan delgada que daba la impresión que tenía días sin comer, su ropa solo se trataba de un pedazo de tela, una niña se detuvo cuando logro ver que alguien estaba enfrente y obstruía su camino, estaba empapada de sudor además de estar respirando pesadamente, su expresión delataba lo espantada que estaba. La niña miro atenta la persona que estaba a solo unos pasos de ella, cuando logro ver que su cuerpo es el de un humano, un brillo de esperanza en volvió sus pequeños ojos, su tenso rostro cambia a uno de gran alegría, dibujando una gran sonrisa. Pero cuando miro más cerca, se desconcertó al ver su brazo izquierdo, tal tamaño y forma la aterraron, acabando las pequeñas esperanzas que tenía, ahora estaba mirando suplicante que este extraño ser con apariencia a un humano no la lastimara. No sabía qué hacer, si se acerba esta extraña criatura la lastimaría, pero si retrocedía esa "cosa" la alcanzaría y el resultado era el mismo.
Allen noto el miedo de la niña, entendía porque lo miraba de esa forma, su brazo izquierdo realmente llamaba demasiada la atención, su tamaño y forma eran tan extraños que incluso un civil cualquiera saldría corriendo, gritando por su vida confundiéndolo con un monstruo. Esto no era una sorpresa, después de todo desde niño comprendía lo horrible que seria a la vista de gente normal su inocencia, por eso siempre evitaba mostrarlo en público, ocultándolo con sus guantes blancos, pero ahora necesitaba activarla, aun si eso significaba espantar a una niña, se sentía un poco culpable, pero era su deber. Pensó en llamarla de esa forma podría calmarla y que le explicara porque estaba en medio de un lugar tan peligroso como este, pero el fuerte ruido de los arbustos le impidió hablar y solo poder mirar que lo provoco.
Cuando su mirada fue a dirección donde proviene el ruido, sus ojos se ensancharon y abrió su boca, por completo desconcertado por tal cosa que estaban presenciando sus ojos. Ahora comprendía porque la niña estaba tan asustada, porque estaba bañada en sudar, ella estaba escapando de esta "criatura". Ni quiera tal cosa necesitaba salir de los arbustos, su tamaño era tan grande que superaba el de un humano normal, con una complexión tan ancha que era imposible no llamar la atención a simple vista. Tiene una forma humanoide o por lo menos eso pensaba, debido a tener lo que se parece a dos piernas extremadamente anchas, dos brazos igual de complexión excepto que sobre sale en sus dedos grandes y afiladas garras, que podrían desgarrar la carne fácilmente, su rostro era irreconocible, no podía diferenciarlo con algún animal que haya visto hasta ahora, sus ojos eran de un intenso color rojo sedientos de sangre.
Esta era una criatura nunca antes vista para el peli blanco, que se encontraba desconcertado ante la presencia de tal ser, en su mente no pasaba la idea que tal cosa existiera. Cosa que lo preocupo, no entendía porque su inocencia reacciona ante tal presencia, no lograba ver un alma humana atrapada en su cuerpo, solo sobresalía una extraña aura rodeando el cuerpo del extraño ser, cosa que no explicaba el origen de tal criatura. Pero lo que más lo alarmo es el olor a podrido provenir de tal cosa, no se necesita de un olfato sobre humano para saber que este monstruo tiene los restos de personas entre sus grandes dientes, eso solo mostraba lo peligroso que es este ser.
-...Hahaha no me esperaba encontrar mas humanos por esta parte, siempre esta tan abandonado, que me siento tan solo, pero que justamente hoy acabo de encontrar personas en este lugar...este es mi día de suerte- Una voz irreconocible se escucha entre las mandíbulas de la criatura, como si una persona común y corriente estuviera hablando, pero notándose en su tono un fuerte instinto asesino.
[¿Esta criatura puede hablar?...pero en...¿japones?] Allen pensó mirando con detenimiento el extraño ser, estando sorprendido que tal criatura pueda hablar, aunque no había entendido nada, eso le preocupaba más. No sabía de lo que era capaz tal monstruo, no es un Akuma ni nada que haya visto, esto superaba sus conocimientos en todos los aspectos.
La niña quien miraba aterrorizada a la extraña criatura, olvido por completo el miedo que tenia por el humano peli blanco y se dirigió hacia donde estaba, ocultándose a espaldas de este, como un método para protegerse de tal amenaza. Depositando sus esperanzas en este ser humano, quería creer en poder salir a salvo ante este gran peligro, creería en este joven peli blanco, solo tal vez contaría con la suerte que sus padres no tuvieron días atrás.
-¡Hahahaha que estúpida niña!, enserio cree que este patético niño puede salvarte, tal vez su brazo desprenda esa extra energía, ¡pero no es nada contra mí!- El monstruo grito a todo pulmón si es que posea uno, tan fuerte que las ramas de los arboles se agitaron bruscamente, al mismo instante se lanzo con intensiones de partir en dos el cuerpo del joven peli blanco.
Fue tan veloz que a los ojos de un humano normal, lograrían ver una mancha pasar en una fracción de segundos, incluso la niña cayó al suelo alarmándose por perderlo de vista. Esta criatura supera en gran medida los límites físicos de los humanos, o por lo menos su velocidad daba como ejemplo que tan lejos puede llagar. En solo en unos segundos había recortado toda distancia entre ellos, y usando toda su fuerza en su brazo dio un potente golpe con sus garrar en dirección al cuerpo del humano.
-¡PANG! Un fuerte ruido se escucho por todo el bosque, provocado por el potente choque entre las garras del monstruo y la inocencia del joven Allen, tan brusco fue el impacto que provoco algunas chispas salieran volando por la lucha entre ambos. Una fuerte ráfaga fue creada al momento que las garras hicieron contacto entre la inocencia, tan fuerte como para agitar tanto el pasto del suelo como las ramas de los árboles.
la pobre niña tuvo que taparse los oídos como un intento de no lastimarse los tímpanos ante semejante estruendo, además de cerrar los ojos al sentir como el viento chocaba en su rostro, esto la aterro mucho. Todo lo que estaba sucediendo era lo mismo que una terrible pesadilla, ese monstruo era muy fuerte, temía que el joven no fuera suficiente para detenerlo. Pasando unos segundos que se escuchara ese fuerte ruido, bajo sus brazos y miro que había sucedido como para provocar tal cosa, sorprendiéndose al ver como el humano había podido haber bloqueado por completo las filosas garras del monstruo.
Allen había anticipado el ataque de la criatura, con sus grandes reflejos fuera de la capacidad humana, tanto su reacción como su movimiento para bloquearlo fueron lo suficiente rápido como para no quedar atrás ante la velocidad del monstruo. Usando su inocencia para protegerse del fuerte golpe, usando una postura que le permitiera no ceder terreno ante el monstruo. Gracias a la resistencia de su inocencia, solo tuvo que concentrase en usar la suficiente fuerza en sus pies para no salir volando, algo que logro sin muchos problemas, también gracias a la fuerza que su inocencia le proporcionaba, todo esto en un parpadeo.
El monstruo miraba lo ocurrido con gran sorpresa y desconcierto, no podía creer como ese humano pudo bloquear su poderoso golpe, como si fuera cualquier cosa, solo usando su extraño brazo izquierdo como un escudo. Con eso fue suficiente para detenerlo, pero no entendía como sus garras no fueron capaz de cortar ese brazo, si anteriormente había rebanado el cuerpo de varias personas, se supone que este era un humano, entonces no comprendía como logro protegerse sin tantos problemas, el olor que desprendía es el de un humano, su nariz no se podía equivocar. ¿Entonces porque este humano fue capaz de tal acción?, no lo sabia y eso solo lo enfada, más si tomaba en cuenta que un humano fue capaz de retener su poderoso golpe.
Su expresión delataba su confusión y lo distraído que se encuentra, Allen aprovecho y no dudo en alejar a la niña. -¡Corre!, ¡Yo me encargo, solo concéntrate en huir!- Giro su cabeza para mirar de frente a la peli negra, usando un tono de voz serio para que entendiera la situación, pero al ver como esta no reaccionaba agito su brazo como un gesto para sobre entender que huyera.
-...¿¡...!?- La niña no había entendido cuando el joven le hablo, pero cuando vio ese gesto comprendió a que se estaba refiriendo, sin perder más tiempo se alejó corriendo tan rápido como sus pequeños pies le permitían, no miro hacia atrás solo se concentro en escapar, aun si le preocupaba el bienestar del joven que la ha salvado, entendía el esfuerzo que este estaba haciendo para que pueda escapar.
El monstruo que solo hace unos segundos estaba tan interesado en devorar a la niña, perdió el interés por completo y ahora solo estaba dando una mirada penetrante al humano con el cual se encuentra peleando. Una gran furia estaba adueñándose en su mente, se sentía tan indignado como el humano fue capaz de bloquear su golpe tan fácilmente, como fue capaz de igualarlo en velocidad cuando se supone que es físicamente superior a los humanos. Aplicando una gran fuerza en su gran mandíbula , sintiendo gran rabia invadir su cuerpo, el recordar ese momento solo aumentaba su furia, no podía soportar como este humano le esta dando pelea en algo que el debería ser superior.
Siendo presa de su furia desenfrenada dio otro potente golpe con su extremidad desocupada, en esta ocasión apuntando directo al rostro del humano, aún seguía forcejeando con su otro brazo, aunque de manera involuntaria, de esta forma estaba evitando que Allen pueda usar su inocencia para protegerse de nuevo. Ha solo centímetros que las filosas garras tocaran su cuerpo, dio un salto hacia atrás retrocediendo lo suficiente como para que las garras solo rozaran su ropa, esquivando por completo el peligroso corte del monstruo.
[Fue rápido, pero se mueve como un animal salvaje...no, incluso un depredador no ataca de esa forma tan abrupta. Creo que solo lo sobreestime...no es más peligroso que un Akuma] Allen analizo los movimientos tan torpes del monstruoso, tranquilizándose al darse cuenta que no es gran cosa.
El monstruo estando envuelto por completo por su ira, siguió atacando yendo directo nuevamente para cortarlo a la mitad de un solo golpe, ahora mas rápido y con más fuerza que antes. Golpe que se fue de paso, debido que Allen se había agachado antes que este impactara contra él, ahora que el monstruo se encontraba vulnerable a cualquier contragolpe, el joven peli blanco hizo lo mismo que la bestia, ataco con su inocencia con la intensión de derrotar de un solo movimiento. La criatura intento esquivarlo, pero su cuerpo no reacciono a tiempo, solo pudo ver como ese brazo de gran tamaño se acercaba a su rostro, impactando de lleno a su cuerpo, fue tan efectivo que su cuerpo no pudo resistirse y fue partido por las garras del brazo izquierdo del humano que lo humillo.
-...¿Enserio eres humano?- El cuerpo del monstruo fue hecho pedazos, pero la cabeza que estaba en el aire se encuentra intacta, lo que le permitió hablar por última vez, estaba mirando fijamente el humano, buscando respuesta del porqué de su fuerza, encontrándose con una extraña marca en su rostro. -...ya veo...no eres un simple humano...la muerte te persigue- Fueron sus últimas palabras llenas de decepción dirigidas a el mismo, antes de que tanto su cabeza como el resto de su cuerpo se desintegrara.
Palabras que, aunque escuchara Allen, no podía comprenderlas por ser en un idioma diferente por lo que no tuvieron efecto alguno, este solo lo miraba como desaparecía lentamente, mientras su ojo maldito regresaba a la normalidad. -No entiendo como apareció tal criatura, nunca antes había escuchado sobre algo como eso...pero tengo que informarle a la Orden Negra- Dijo con un poco de miedo, preocupado que nuevos seres aparecieran para aterrar a la humanidad, pero dejando esos pensamientos decidió en dirigirse a la Orden Negra.
Cuando miro bien el lugar, se quedó sin palabras debido que este no era lugar donde estaba hace solo unos minutos. Incluso el sol ya estaba oculto, de igual forma solo hace unos minutos el sol estaba brillando con intensidad, pero ahora el lugar estaba envuelto por una profunda oscuridad, que si no fuera por su "visión nocturna" le seria imposible moverse. Observo con más detenimiento dándose cuenta que se encuentra en un gran bosque, cosa contraria a la selva donde estaba, además tampoco estaba su compañero. Alarmándose por la situación que se encuentra, se dispuso a buscar información que le sea de utilidad, tal vez con suerte pueda encontrar gente que le ayude, aunque esperaba que esta si pueda entender su idioma al contrario de la niña.
-...Espero que se encuentre bien- Allen menciono con preocupación, mirando donde se había escapado la pequeña niña, quería ir a buscarla, pero el hecho de encontrarse en lugar desconocido le impedía ser tan descuidado. Con gran pesar se fue a una dirección contraria, en busca de información valiosa.
Minutos después
No tan alejado donde se encuentra el aspirante a exorcista, hay una pequeña aldea, la cual se puede ver su poca economía con solo dar un vistazo a su construcción, tanto por las viajas y simples "casas de madera", además de la sencilla ropa que usan los aldeanos. Normalmente no se preocupaban de los peligros del bosque o los conflictos entre las demás aldeas, pero hoy era diferente a los días anteriores, justamente hoy contaron con la presencia de una extraña forastera llamada Kagome. Nunca esperaron que con solo su presencia desataría un gran desastre a sus vidas, un terrible Youkai los invadió buscando una perla llamada Shikon, el objeto más preciado que una vez tuvieron, aquel que fue quemado junto con el cuerpo de su famosa sacerdotisa, pero este monstruo les exigía que se la dieran. La joven no soporto como este Youkai estaba destruyendo la aldea, por lo que decidió alejarse lo mas posible, de esa forma la criatura la perseguirá, cosa que funciono a la perfección, ahora era inevitable preguntarse, ¿Cómo podrá escapar de este monstruo?.
La joven Kagome está corriendo lo más rápido que jamás lo haya hecho en su vida, ni si quiera daba una mirada hacia atrás con tal de no ver como ese Youkai la estaba persiguiendo. No entienda como era posible que tal criatura existiera, ni mucho menos como logro viajar a esta época, solo estaba ayudando a su hermano menor a buscar a su mascota, pero en solo un momento su vida tuvo un cambio tan radical, el cual lo estaba odiando con todo su ser. Incluso estaba odiando su tonta moral, el cual no le permitirá seguir viendo la destrucción de la aldea por su culpa, estaba segura que si hubiera sido otra persona en su lugar, esta no le importaría las vidas de los aldeanos y solo vería por su bienestar, escapando y escondiéndose mientras el monstruo devoraba a los aldeanos. Pero Kagome no podía permitirse tal crueldad, incluso si arriesgaba su vida no dudaba en salvarlos.
El Youkai que estaba a solo pocos metros de distancia, tiene una apariencia de un ciempiés de gran tamaño, al contrario de su parte superior la cual parece la de un humano excepto por tener 4 brazos más. -¡Dame la perla de Shikon!- El monstruo ordeno, persiguiéndola con diversión mientras miraba como la pobre niña intentaba escapar, misma razón del porque no se esforzaba en atraparla, le divertía ver como su presa corría con la ilusión de poder escapar, pero en realidad solo prolongaba su muerte.
La joven seguía corriendo con su vida en juego, su apariencia es la de una simple joven de 15 años, un cabello negro largo el cual casi le llaga a la cintura, tez blanca y ojos de color celeste, lleva puesto un uniforme de alguna secundaria. -¡Pero no lo tengo!, ¡no tengo nada como eso!- Kagome grito desesperada ignorando el hecho que podría morderse la lengua, tenía miedo por ser atrapada, no despegaba su mirada de su objetivo, el lugar donde estaba el pozo por el cual había viajado a esta época.
La criatura le exigía la famosa perla de Shikon, la cual según ella le darían grandes poderes, razón del porque no paraba de perseguir a la joven, al saber que esta tiene esa preciada perla. Algo que no entendía para nada la pobre joven que seguía corriendo desesperada, no sabía nada al respecto sobre esa perla que el Demonio busca, solo seguía corriendo por su vida, dirigiéndose al viejo pozo con la esperanza de que tal vez podría encontrar una manera de librarse de tal Youkai. Tal vez por su fuerte carácter parecía que podría controlar esta situación o que no estaba aterrada por ser perseguida por tal monstruo, pero la realidad no podría tan diferente, en estos momentos el miedo la carcomía y le era imposible pensar con claridad, ni si quiera tenía un plan de verdad para salvarse de esta terrible situación, solo fue su intuición el que tomó la decisión de ir por el bosque, aun con su fuerte carácter no dejaba de ser una simple joven, la cual fue raptada por un horrible Demonio.
Con esperanzas de poder salvarse, se adentró al bosque acercándose al famoso árbol el cual lleva consigo un joven de cabello largo de tono blanco puro parecido al de un cierto Británico, y unas extrañas orejas en la parte superior de su cabeza, tal joven al parecer se encontraba sin conciencia y atrapado por tener una flecha clavada a su costado derecho, una herida que para cualquier ser humano seria fatal. Estando a solo algunos metros de distancia observo como ese joven seguía dormido, sin moverse ni un centímetro del árbol, incluso si el Youkai estaba causando semejante desastre a su paso, este seguía con su larga siesta complacidamente. Mirando con decepción que esta persona no podría ayudarle, pensó en alejarse lo suficiente para no involucrarlo, pasando a un lado del árbol y siguiendo corriendo a gran velocidad, o eso fue hasta que esa extraña criatura se lanzara ferozmente hacia ella, atrapándola con su cuerpo semejante al de un ciempiés.
-¡Te tengo!- El Youkai había sentenciado, sonriéndole con sus desagradables colmillos parecidos a los de una bestia, acercando cada vez mas su boca al rostro de la aterrorizada joven, preparándose para sujetarla también con sus brazos.
Pero fue detenido por varias lanzas que salieron de la nada, estas se incrustaron en su cuerpo, tomando por sorpresa tanto como el Youkai como la joven Kagome. -¡Lo tenemos!- Fueron los gritos de varios de los aldeanos, aparecieron una gran suma de estos y comenzaron a jalar con todas sus fuerzas, entre ellos destacaba la líder de la aldea y hermana menor de la famosa sacerdotisa Kikyo, la venerable anciana Kaede.
La joven aprovechando la distracción del monstruo, con gran esfuerzo se escapo del agarre el cual había perdido su fuerza, dando un gran salto con el cual se alejó. Estando un poco sorprendida se acercó al árbol sujetándose mientras recargaba su cansado cuerpo, observando como los aldeanos luchaban contra el terrible Youkai. Miraba preocupada al saber los inútiles esfuerzos de los hombres, quienes intentaban detener al Youkai, ellos simplemente estaban luchando por una causa perdida, era imposible detener a esta terrible criatura, por esa razón se había alejado de la aldea, ninguno de los presentes podría contra tal monstruo, no importaba el numero todo será lo mismo. Sujeto con firmeza el árbol el cual estaba recargada, mordiendo su labio por la frustración e iría reprimida, se sentía impotente ante tal situación, por no poder hacer algo al respecto contra tal amenaza.
El joven de cabello blanco seguía sin reaccionar, cosa que parecía imposible por al escándalo que estaba sucediendo, los gritos constantes de las personas y los rugidos del monstruo, eran tan fuertes que se escuchaban por todo el bosque, pero el joven no se inmuto ante esto, seguía dormido como si se tratara de un eterno sueño.
Sin mucho esfuerzo el horrible Youkai se agito mandando a volar a todos los pobres hombres que intentaron capturarlo, al mismo tiempo se libero de las lanzas que estaban clavadas en su cuerpo. Perdiendo su interés en los simples humanos, se fue directo nuevamente contra la humana, le encantaba seguir con ese juego de persecución con ese humano, sabiendo que tiene todo controlado pensó en divertirse un momento, después de aburrirse solo la devoraría y destruiría la aldea por ser una molestia.
Kagome al ver esto, no lo pensó dos veces para escapar y si fuera posible entretener lo suficiente para que los aldeanos puedan estar a salvo. Nuevamente comenzó una persecución, donde ambos se alejaron cada segundo de los aldeanos y del famoso árbol, la joven peli negra corría ignorando las pocas energías con las cuales contaba, seguía hacia adelante alejándose lo suficiente como para que se perdieran de vista para los aldeanos. Kagome no tenia un plan para salir con vida de esto, lo único que pasaba por su mente era correr, correr lo más rápido posible para alejarse de tal criatura, aun sabiendo que solo era un inútil esfuerzo de su parte.
Si tan solo hubiera aprovechado el momento que este monstruo ataco la aldea, entonces no estaría pasando por este sufrimiento, si no fuera por sus ideales de salvar a los aldeanos, estaría a salvo y no estaría escapando por su vida. Todo esto lo entendía muy bien, pero aun así no podía dejar que esas personas mueran, incluso si volviera al tiempo antes que sucediera esto y tuviera la opción de escoger, haría lo mismo sin dudarlo, salvaría a esas personas nuevamente. ¿Entonces no apreciaba su vida?, ¿No le temía a la muerte?, cualquiera se lo preguntaría, era difícil que alguien en su sano juicio, daría su vida a cambio del bienestar de los demás, pero esta joven Kagome no dudo en arriesgar su vida por unas cuantas personas. Uno pensaría que no tiene sentido común o no esta cuerda por no temerle a la muerte, pero la verdad es todo lo contrario, ella es solo una niña de 15 años.
-...No quiero morir- Kagome dio un mormullo ahogado, lleno de un gran miedo y preocupación, en sus mejillas comenzaron a bajar pequeñas lágrimas, pero seguía corriendo mientras el miedo estaba presente.
Era imposible que no temiera por su vida, quiere seguir viviendo y disfrutar con su familia, divertirse con sus amigas y poder seguir estar en su escuela, deseaba poder disfrutar de tantas cosas que no ha podido hacer. Pero mientras cada vez que daba un paso alejándose del Youkai, solo se estaba acercando mas a su terrible muerte, y eso lo sabía mejor que nadie, no era tonta como para no saber que el escapar con vida era sencillamente imposible, solo creía que el tener un poco de esperanza no sería tan malo.
-¡Solo dame la perla de Shikon!- El Youkai rugió con fuerza, yendo con gran velocidad en contra de la joven, preparando su mandíbula para su ataque. En esta ocasión no necesito sujetarla, le bastó con morderla en su torso y alzarse por los aires, mirando con éxtasis el sufrimiento y terror de la humana.
Kagome miro por completa estupefacta, como su cuerpo estaba siendo atravesado por los terribles dientes del monstruo, sin sentir algún dolor ya sea por lo rápido que estaba sucediendo o por su sorpresa que estaba evitando el sufrimiento. Mirando como el Demonio se divertía con su sufrimiento, le provoco una gran iría, esta criatura era el causante de toda esta situación, de estar en esta época y pasar este horrible momento, el estar segundos de perder su vida solo por el egoísmo de esta vil criatura. Con un gran esfuerzo extendió su brazo cerca del rostro del Youkai, sin entenderlo bien, pero guiada por su instinto logro desatar una extraña luz en su mano, aun si parecía ridículo la cabeza del Demonio se vio claramente sufrir varios cortes, como si fuera una fuerte corriente de aire, el cuerpo entero del Youkai fue mandado a volar.
-¡Tch!- Kagome se quejó al momento de caer contra el duro suelo, por suerte no fue tan alto como para sufrir un fuerte golpe o ruptura de algún hueso, pero le dolió su espalda y le molestaba un poco su torso, donde estaba escurriendo algo de sangre.
El Youkai se retorció de dolor mientras se sujetaba el rostro, no entendía como fue posible que este humano fuera capaz de infringirle ese daño, si solo hace unos minutos le dificultaba seguir corriendo. Aun doliéndole su rostro se incorporó, tenía intenciones de acabarla de un golpe, estaba furioso por haber sido lastimado, pero al instante se detuvo, cuando sus ojos presenciaron una pequeña esfera de color morado en el suelo a unos metros de distancia. -¡Sabia que la tenías!, ¡Por fin la perla de Shikon será mía!- Grito con una gran emoción desenfrenada, sin si quiera esperarse se fue directo por la perla, abriendo su mandíbula a mas no poder, tragándose no solo la perla incluso una buena porción de tierra como rocas pasaron por su garganta, algo que no le tomo importancia tragándoselas.
La perla se adentró en su cuerpo, al instante como por arte de magia o un extraño poder, todo su cuerpo sufrió una transformación, su piel se desprendió de su cuerpo como si estuviera derritiendo, quedando una nueva tornándose más oscura y su rostro se desfiguro perdiendo lo único que su cuerpo se semejaba al de un humano, sus ojos se llenaron de un intenso color rojo, estos brillaron una gran sed de sangre. -Que poder...que alegría- Fueron sus palabras llenas de un placer desconocido que rodeo todo su cuerpo, dio una gran sonrisa desagradable que reflejaba los horribles actos que deseaba realizar, sin poder controlarse miro a la joven que se encontraba en el suelo.
Con gran emoción se lanzó con la intensión de devorarla, ya no le importaba divertirse en ese juego de persecución, ahora cosas mas divertidas le vendrían. Todo gracias por tener en su poder la perla de Shikon, esta le estaba dotando de un gran poder que solo aumentaba por cada segundo que transcurría. Este solo era el comienzo de su diversión, no solo destruiría esa pequeña aldea, iría hacia las demás destruyendo todo a su paso, aterrorizando por completo a la humanidad, se volvería el ser más fuerte del mundo.
Kagome solo miraba esto con gran miedo e impotencia, como ese desagradable monstruo se estaba acercando, como este la miraba con un fuerte instinto asesino. Se estremeció al saber que no podría hacer nada, seria asesinada por ese vil monstruo, sintió como el tiempo se había detenido, como el Youkai se acercaba lentamente abriendo a mas no poder su gran mandíbula. En sus ojos los momentos que paso con su familia y amigos, donde se divertía con ellos, cuando se molestaba o lloraba, todos esos hermosos recuerdos que tanto atesoraba pasaron mientras el Youkai se acercaba, ella deseaba poder pasar más por grandes momentos, pero la injusta realidad le estaba jugando una terrible jugarreta. Cerrando sus parpados unas pequeñas lagrimas brotaron de sus ojos, resignándose a su inevitable muerte, tiro sus únicas esperanzas de sobrevivir, ahora solo esperaba que su familia no sufriera tanto por su muerte.
Esto no debería de estar sucediendo, en estos momentos el terrible Inuyasha mitad humano y Youkai, debería de haber despertado de su largo sueño. El tendría que enfrentarse al Demonio el cual amenazaba su vida, y derrotarlo sin muchos problemas, salvando la vida de los aldeanos y la humana Kagome, comenzando la relación de la humana Kagome la encarnación de Kikyo y el hanyou Inuyasha. Jamas tendría que suceder esta desgracia, nada de esto estaba escrito en su destino, este es un hecho terrible para este mundo, la muerte de Kagome, la única que podría salvar esta época estaba por ser borrada de la historia.
-¡PANG! Un fuerte estruendo se escucho por todo el bosque, estremeciendo los arboles mas cercanos, ahuyentando a los pocos animales que se encontraban, y preocupando a los aldeanos que aun se encontraban tendidos en el suelo.
Kagome se rodeo con sus brazos en fuerte abrazo, como un consuelo para que su muerte no durara tanto o fuera tan dolorosa, junto con sus ojos cerrados, los segundos pasaban y no sentía si el Youkai infringió algún daño, ¿Acaso al morir no se siente dolor?, fue lo que pensó cuando no sentía dolor en su cuerpo, pero eso debería de ser imposible, tomando en cuenta que ese monstruo la devoraría, el sentir como partes de su cuerpo sean desprendidas debería de ridículamente doloroso, pero en ningún momento en su cuerpo sentía dolor. En su lugar sintió como si la estuvieran sujetando con firmeza, protegiéndola de cualquier peligro, un cálido sentimiento comenzaba emanar de su corazón, cosa que la confundía por completo.
Sin comprender lo que estaba sucediendo decidió abrir sus ojos, topándose con una escena que la dejo estupefacta, una persona está a solo centímetros de distancia, rodeándola con un brazo de forma que la protegía de cualquier ataque, dicha persona estaba mirando en la dirección donde la criatura debería de estar, por lo que no podía ver su rostro. Miro con mucho detenimiento la persona que la acaba de salvar la vida, lamentablemente la luz de la luna estaba siendo obstruida por varias nubes, provocando mas intensa la oscuridad, siendo solo capaz de notar algunos detalles, es más alto por 10 cm de diferencia, tiene una complexión delgada, lo demás era irreconocible para sus ojos, excepto por su brazo izquierdo el cual no solo tiene un tamaño sobre humano, una extraña forma que la inquietaron llenándola de dudas, ademas de su ojo izquierdo, que tiene un tono rojo intenso como la misma sangre que incluso podía ver entre la oscuridad cosa que la aterro un poco, no podía confiar si esta persona que acaba de aparecer no tiene malas intenciones aun si la salvo, por ese brazo y extraño ojos que le daba mala espina.
-...No te preocupes yo me encargare- El joven dijo con un tono elegante, las cuales emanaban una fuerte voluntad, volteo su rostro para mirar a la persona que acababa de salvar, teniendo un cruce de miradas, su mirada estaba llena de convicción pero no surgió efecto en Kagome, la cual esta incomoda por su presencia.
El gran Youkai estaba a unos metros de distancia, retorciéndose de dolor en suelo encima de varios árboles, los cuales fueron victimas de impactar contra el cuerpo del Demonio. -Grrr...- Se quejo de dolor, no solo en su rostro donde está la muestra de un duro golpe, también cortes en su gran cuerpo por chocar fuertemente contra algunos árboles, intento levantarse rápido pero su visión estaba algo borrosa y su cuerpo no le respondía como es debido.
Decir que se encuentra desconcertado era poco, no comprendía en qué momento paso cuando llego hasta este lugar, solo recordaba estar a punto de devorar a esa niña y en un solo parpadeo apareció encima de estos árboles. Fue tan rápido que apenas esta sintiendo el dolor no solo por impactar contra los árboles sino también un intenso dolor por su barbilla, tal vez incluso habrá perdido algunos dientes. Su olfato detecto la presencia de otro humano, sin poder creerlo miro en su dirección, encontrándose con un humano que posee un extraño brazo, extrañándose por tal brazo lo observo más de cerca, analizando a su nuevo enemigo logro sentir una extraña energía en él, parecida a la que rodea a un objeto como la perla de Shikon, eso podría significar que este humano sea un sacerdote o algo parecido.
Con gran rabia se incorporó preparándose para hacer sufrir al humano, mirando con una gran ira quien lo interrumpió en su comida. -¡Maldito humano!- Rugió con gran fuerza, lanzándose girando desde sobre su eje a una gran velocidad.
Kagome se preocupo al ver como el Demonio se estaba acercando como un misil desenfrenado, pensaba en sujetar al joven peli blanco y alejarse del alcance del ataque, tal vez lograrían salvarse del peligro. Pero antes de por lo menos tocar al joven este la soltó, alejándose a una gran velocidad semejante a la del Youkai, dirigiéndose a una sola dirección, tener una lucha cuerpo a cuerpo.
[Es más rápido que los demás que me enfrentado...¿pero porque?] Allen observo analizando las capacidades de la criatura que esta a solo unos pocos metros de distancia.
Necesitaba obtener la mayor información posible sobre estas nuevas criaturas, hasta que nivel pueden llegar, no solo en lo físico sino también si tienen alguna habilidad, por ahora lo único sobresaliente es su fuerza física. Aunque estas criaturas no comparten la misma apariencia, como los Akumas nivel 1, los cuales todos comparten tanto apariencia como en nivel de fuerza, este es otro punto que los diferencia entre ambos seres. También necesitaba saber porque su ojo maldito reacciona por estas criaturas, no lograba ver ninguna alma en ellos, solo esa extraña aura. Por lo que esta lucha no solo era por salvar a la civil, su otra tarea es recolectar información, aun si esto significaba alargar esta lucha.
Extendió su brazo izquierdo en dirección contra el Youkai, deseaba comprobar hasta qué punto podría hacer daño su inocencia, si solo daba un golpe sin usar sus garras, ya anteriormente lo había usado para detenerlo, lográndolo a mandar a volar incluso lo golpeo tan fuerte que impacto contra varios árboles. Pero aun con eso no fue capaz de romperle el cráneo, tomando en cuenta que no solo contaba con la fuerza de su puño sino también con la fuerza que se había impulsado, busco derrotarlo en un golpe, pero no logro, eso le daba mucho crédito a su resistencia. Por eso lo volvería intentar, estrechando con gran fuerza en un puño su mano, dando un golpe en seco al rostro del gran Youkai.
El puño de Allen aterrizo con gran velocidad y fuerza al cuerpo del Demonio, este al haberse lanzando directo sin pensar en su defensa, se quedó por completo vulnerable a cualquier contraataque. Nuevamente un gran estruendo se escuchó por todo el bosque, pero en esta ocasión Kagome logro ver como el Youkai salió volando a dirección contraria a ella, mirando impactada como este Demonio no pudo hacer nada en contra del humano. Gracias a esto comprendió como ese "humano" la salvo hace unos minutos, porque justamente sucedió lo mismo la anterior vez, cosa que sorprendió a Kagome, como un humano podría moverse a tal velocidad y aparte tener la fuerza física para mandar a volar a tal criatura.
-...Parece que sigue con vida, pero esta vez lo golpee más fuerte, ¿Qué tiene en especial esta criatura?- Allen menciono con una voz leve mientras miraba su inocencia cubierta de sangre, siendo imposible de escuchar para la joven Kagome aunque de todas formas no lo habría entendido.
Allen no lo comprendía, ¿Por qué este ser es más fuerte que los demás?, si hay una razón en especial de su nivel, deseaba saber esa respuesta, mientras más información tenga mejor para el cómo la Orden Negra. Al parecer necesitaba analizar más a este Youkai, aprovechando que este aún se encuentra recuperándose del daño, miraba cada detalle de su cuerpo, tal vez podría encontrar algo destacable. Primero estudio la parte superior, la más parecida a la de un humano, pero aparte de su desagradable apariencia no encontró nada relevante, pasando a la parte inferior, miro cada fracción de ese cuerpo que se parece al de un escarabajo. Concentrándose con la idea de poder encontrar algo relevante, siendo guiado por su instinto, por fin encontró algo interesante.
[¿Eso es una perla?] Allen miro extraño la perla que se encuentra en el interior de la bestia, dicha perla brillaba con gran intensidad, al mirarla una extraña sensación recorría su cuerpo, cosa que lo confundió.
Le extrañaba poder ver en el interior de la bestia, no, mejor dicho, solo podía ver esa perla en lugar de otra cosa más, ¿Eso podría ser la razón del porque es mas fuerte?, se preguntó observándola con mucho detenimiento. Además, se sorprendía al sentir esa sensación al mirarla, como si dicha perla lo estuviera llamando, ¿Tan especial es esta perla?, no lo entendía, pero estaba dispuesto en conseguirla después de derrotar esta criatura.
Con gran furia el Youkai se incorporó y sin siquiera pensar en su siguiente movimiento, nuevamente se lanzo con brusquedad en un ataque lleno de furia dirigida al humano. Pero en lugar de ser igual que las anteriores veces, en esta ocasión se movió mas rápido, mas fuerte provocando desconcierto del joven peli blanco. La criatura recorto distancia tan rápido que tomó por sorpresa a Allen, quien al ver que no lograría esquivarlo a tiempo tuvo que usar su brazo izquierdo como escudo, intentando no ceder ante la fuerza del ataque, una tarea muy difícil, este monstruo había no solo aumentando de velocidad sino también en fuerza.
Esforzándose de gran manera, logro evitar que su cuerpo fuera arrastrado, pero cedió terreno, estando cada vez más cerca de chocar contra los pocos árboles que quedaban intactos. [¡Pero como demonios se volvió mas fuerte!] Allen grito desde sus pensamientos, sorprendiéndose de gran manera como estaba perdiendo en fuerza contra la gran bestia.
En solo cuestión de segundos el Youkai ha superado en fuerza al peli blanco, en estos momentos estaba teniendo el control de la batalla, pero por estar centrado en matarlo en un solo golpe, solo continuaba forcejando para vencerlo en este choque de fuerzas. Allen comprendía que seria una lucha en vano seguir combatiendo en fuerza, por lo que con gran esfuerzo alejo su brazo izquierdo y tomando como soporte el rostro del Demonio, dando un gran salto a un costado evitando ser envuelto por el tremendo ataque de la criatura cuando este derribo los árboles.
Allen pensó con preocupación la razón del porque esa criatura se estaba volviendo mas fuerte, ¿Tal vez sea un efecto de la perla?, si esa era la razón de ese incremento, la única manera era arrebatársela. Tenia una mala espina acerca de este suceso, si ese monstruo se volvió mas fuerte, con el trascurso del tiempo se podría volver mas fuerte, si eso pasara no quería imaginarse el caos que desataría a los humanos. Su deber era detenerlo antes que algo como eso suceda, después de todo era su culpa por alargar esta lucha por su deseo de saber más sobre estas criaturas. Estando seguro que podría derrotarlo si va enserio, levanto su guardia y fue corriendo rápidamente hacia el Youkai, en sus ojos no hay ningún rastro de vacilación, estaba convencido de acabarlo antes que esto se complicara.
Kagome observo esta escena de combate entre un Youkai y un posible humano con mucho detenimiento, sabia que podría escapar y dejar solo a ese joven, pero aun si desconfiaba de sus intenciones, la salvo y en estos momentos esta en lucha por sus vidas. Tenia miedo, pero se negaba en apartarse, tal vez podría ayudarlo en algo cuando esto se tornará más complicado, pero juzgando por la expresión del muchacho, no seria necesario interrumpir. Claro sabiendo que realmente no seria de mucha ayuda, fue razón del porque se alegro en no tener que pelear.
El Youkai respondió ante el ataque del humano y también se lanzo en busca de terminar este combate con este movimiento. Los dos se acercaron en una velocidad mayor en la que una vez hubieran hecho en este combate, Allen preparando su inocencia y el monstruo acercándose como un misil. Estando centímetros de impactar ambos ataques, Allen se agacho y se deslizo en el suelo, esquivando por completo el golpe del Youkai, sabiendo que solo se estaría arriesgando en luchar cara a cara contra un monstruo que se volvía más fuerte por cada segundo. Prefirió no arriesgarse tomando la opción más segura, atacarlo cuando esta bestia este desprotegida, apuntando como objetivo en la parte mas vulnerable del cuerpo, y el único lugar que se le paso por la mente fue "donde está la parla".
El cuerpo del gran Youkai paso de largo sin poder detenerse o cambiar de dirección, dejo por completo vulnerable su defensa ante cualquier ataque del humano. Allen sin dudarlo aprovecho este momento, cuando paso lo suficientemente cerca, junto toda su fuerza en solo golpe, lanzándolo en busca de la arrebatarle la perla. Dando de lleno incrustando sus garras, la gran criatura rugió de gran dolor, pero esto no lo detuvo y fue más adelante, atravesando por completo el cuerpo, apunto a la perla y logro llevársela consigo mientras partía en dos el cuerpo del monstruo. Al instante que le arrebato la perla la cual fue arrojada, la criatura perdió su único suministro para regenerarse, gracias a esto la inocencia se encargo de hacer el mismo trabajo que con un Akuma, exorcizándolo sin esfuerzo alguno al igual que las anteriores criaturas, el cuerpo del Youkai se vio envuelto por una intensa luz verde, cuando esta se apagó no dejo rastro alguno, quedando solo el humano Allen y Kagome.
-...Lo logro- Kagome pronuncio sorprendida ante tal hazaña, sin poder despegar su vista del joven, estando estática perdida en sus pensamientos, sin darse cuenta que la perla de Shikon aterrizo aun lado suyo.
Allen estaba sentado en suelo con su brazo extendido al cielo, y Kagome recostada mirando al joven peli blanco, ambos fueron iluminados por la luz de la luna, la cual logro ser visible gracias a que las nubes por fin pasaron. Ellos no lo sabían, pero esto jamás debió de ocurrir, su encuentro y este combate no esta escrito en su destino, nunca se había previsto tal acontecimiento. Esto solo provocaría un sinfín de problemas para todos en este mundo en ambas épocas, sufrimiento y desesperación para sus seres más cercanos.
Pero eso solo ocurriría en futuro, por ahora podrían disfrutar del comienzo de esta extra relación.
FIN DEL CAPITULO
¡Hola y que tal a todos!, aquí su autor principiante Izayoi de Cisne, presentándoles el nuevo fanfic que estaré subiendo, el cual espero que les haya gustado, ciertamente tuve algunos problemas en decidirme si comenzar con este fanfic o otro que ya tengo guardados, pero como en Inuyasha no he encontrado fanfics crossover (seguro habrán pero tengo mala suerte :'v), pensé que seria bueno yo hacer uno. Tengo una duda en como organizarme para poder subir ambos fanfic, pero creo que me guiare con subir un capitulo de uno y el próximo de otro fanfic, de esa forma turnarme y no dejar olvidado uno de los fanfics con la excusa porque uno tenga mas apoyo o que me sea mas fácil subir uno porque se vienen mas ideas que el otro.
Antes de despedirme, les agradezco el apoyo que le han dado al fanfic UN CONTRATO ENTRE UN HUMANO Y UN DEMONIO, sino fuera por ustedes no estaría subiendo tanto este fanfic como el otro, espero seguir contando con su apoyo este nuevo año 2020.
Ademas de desearles un buen y feliz nuevo año, ¡Nos vemos en una próxima actualización!
