LA HISTORIA ES UN UNIVERSO ALTERNO TOMANDO EN CUENTA A LOS PERSONAJES DE RANMA ½, QUE LE PERTENECEN A RUMIKO TAKAHASHI

Aquí les traigo una nueva historia, con una temática completamente diferente, espero que sea de su agrado.

Cabe mencionar que las personalidades de los personajes han variado al ser justamente una historia de universo alterno.

- Los personajes hablan: aaaa

- Cambio de escena: XxXxXxX

Disculpen si se me pasa algún error…

Sin más disfruten…

.

.

.

CAPÍTULO IV

.

.

.

Ya llegando a mi casa, justo me topo con la persona que menos quería…

Me descubrieron, lo bueno es que hoy es sábado.

- Hola Ranma… ¿Estas son horas de llegar, jovencito? Tenemos que hablar… - dice enseñándome algo entre sus manos… - ¿Qué te sucedió? Tienes un moretón a la altura del pómulo, hijo.- dice al último para acercarse a mí y tocarme el lugar mencionado.

- Hola… hola mamá… - miro lo que sujeta mi madre en sus manos y solo digo - Mierda… - sé que me espera un tremendo regaño de su parte- Y sobre el pómulo, eh… pues me caí… si eso… - Ni cuenta me había dado de mi pómulo antes.

- Esa boca jovencitoNo te creo Ranma, no sabes mentir, eso no es de caída eso mas bien parece un golpe de alguien ¿Quién fue?

- Perdón…esa… esa es la verdad. – Ya no creo que me crea, pues mi madre siempre acierta.

- ¿Dónde estabas? ¿Estas son horas de llegar? ¿Y qué es esto? - me cambia algo de tema ante mi negativa.

- Pues… mamá… pasaron muchas cosas como la lluvia… y eso… es una pintura…

- ¿Cómo qué, Ranma Saotome? Una chica… ¿Eso es lo que pasa? ¿Es la misma de esta pintura? ¿Y quién te pegó? ¡Habla!

- Eh… pues… - mi madre se las sabe todas… - ¿Y cómo está papá?

- No me cambies de tema jovencito que eso no funciona conmigo… ¿Quién es ella? ¿Quién te golpeó? Y tu padre está bien, solo que como siempre… ya sabes…

- Ok… eh... si…

- ¿Si qué?

- Si es una chica…

- ¿Es la misma que has pintado en este lienzo?

- Si…

- Déjame decirte que es muy bella… un ángel… como la pintura… ¿Tanto te gusta? Me imagino que se estarán cuidando… pero ¿Quién te golpeó hijo?

- ¡Mamá! Claro… claro que no hemos llegado a eso… solo… solo somos amigos… y ehh, fue un compañero de clases…

- Jaja Ranma, no quieras mirarle la cara a tu madre… a ti te gusta esta chica… ¿Un compañero de clases? Debo ir a hablar entonces.

- Si… y no mamá… no tiene caso, déjalo así, de todas maneras no serviría.

- Bueno… espero que no vuelva a suceder… siempre tienes que llegar a casa a dormir hijo o al menos avísanos… nos tenías muy preocupados a tu padre y a mí… ¿Cómo que no tiene caso? ¡Te han agredido hijo!

- Si, discúlpame… discúlpenme… y por favor dame mi cuadro… y déjalo ahí por favor, en serio mamá, todo está bien.

- Bien toma hijo… y no me parece, pero está bien confiaremos en ti.

- Gracias… eso es todo… ¿Puedo retirarme?

- Bien… ve.

Y me voy de ahí…

Bueno, mi madre ya sabe todo… o bueno casi todo… pues no le conté los por menores, como que prácticamente dormí con una chica, que la bañe y que hasta nos quedamos desnudos y que nos besamos.

Creo que aun no vale contarle algo, además, siempre he sido muy reservado con mis cosas, aun sea con mamá, pues ella siempre adivinada y hasta acertaba, pero no porque yo exactamente le dijera.

Por otro lado, estoy muy preocupado por mi padre, antes de llegar a mi habitación, pasé a saludarlo, pero lo noté muy ido. Solo me vió, pero como que no me vio. Creo que su enfermedad cada vez está avanzando más y sin que tanto mamá o yo podamos hacer algo al respecto para evitarlo.

Es como si estuviera ausente y presente, pero con la mentalidad de un niño.

Me siento muy apenado por eso y sé que aunque mamá aparente estar bien, internamente se siente destrozada.

Lo malo es que no contamos con mucho dinero, pero tampoco creo que un médico pueda hacer la gran cosa, pues papá está empeorando cada día que pasa.

.

.

Han pasado los días, que se han convertido en semanas y posteriormente, en dos meses y las cosas en mi casa van igual. Papá, que cada vez se encuentra más ido y nos genera más preocupación, pues una noche ni siquiera sabía cómo ir al baño, por lo que nos alertó a mamá y a mí con sus gritos en plena madrugada.

Cada vez nos sentimos peor por él, pues hasta tenemos temor de que estando solo se pueda hacer daño por no saber cosas que sabía. Realmente es muy triste. Me siento muy acongojado y mamá sé que está igual o peor, pues es su compañero que cada día lo ve apagarse.

El viejo me da mucha pena y ternura. Estamos muy preocupados por él.

Respecto a mi ángel, pues las cosas entre nosotros en este mes que ha pasado, han trascurrido bien dentro de todo.

Luego de esa primera vez que nos besamos y se enfermó, el lunes nos vimos de lejos y como que ella quiso evadirme. Yo no entendía el motivo y me alarmé, pues incluso se me vino a la mente todo lo que Tatewaki me dijo, pero luego de una semana sin entender nada y con miedo, más el ajetreo de las clases y más aún que estábamos en evaluaciones, no la ví de nuevo. Por lo que el viernes de esa semana la encontré felizmente y la encaré, pues no aguantaba la incertidumbre, además de que mi temor inicial cada vez, incrementaba.

Llegué a pensar que había enloquecido y que todo había sido un sueño.

Ella estaba muy extraña, pues pese que estábamos cara a cara no me miraba directamente y hasta hizo el amago de irse. Sin embargo, pese a sus intentos pudimos hablar. Al comienzo yo le sacaba información casi con cucharita, pero luego poco a poco llegamos a establecer una conversación en un lugar cómodo para la charla.

Hablando por fin con Akane, entendí que no era nada de lo que yo me imaginaba, sino que por el contrario todo se debía simplemente por vergüenza que ella sentía por lo que había hecho, por lo que se encontró desnuda al día siguiente y porque temía de lo que pudiera pensar de ella por todo eso.

Vergüenza… solo eso. Me pareció algo muy tierno.

Oviamente le conté lo que ella no se acordaba o no vió, para que no pensara cosas que no eran.

Yo solo me reí eufórico en su cara. Ella al comienzo obviamente no lo tomó muy bien, incluso hasta se enojó conmigo, hasta que nuevamente sin poder evitarlo la besé. Sí, la besé de nuevo.

Ninguno de los dos nos contuvimos, por lo que el beso casi fue recíproco a los segundos de haberse comenzado.

Me sentí vivo nuevamente, pese a mis preocupaciones del hogar y el tema de mi tía que no se me iba a de la mente hasta que pudiera obtener información al respecto.

Desde ese día comencé a salir con Akane, lo que se podría decir formalmente, entre nosotros claro está, pues sus padres paraban de viaje constantemente, además de que yo no quería ni quiero causarle problemas con nuestra incipiente relación, pues aunque ella no me lo dijera directamente sé que teme por el qué dirán muy en el fondo, ya que somos de estratos sociales muy diferentes.

Desde entonces, mi ángel ha venido siendo la musa de muchos de mis pinturas.

.

.

Han pasado dos meses más y mi relación con Akane va como lo que se podría decir de viento en popa.

Mi madre se enteró de nuestra relación y hasta una vez la invité a Akane a cenar a mi humilde morada. Y no es por ser modesto, pero la verdad es que mi casa es mucho más sencilla que la suya en muchos aspectos.

Mi madre la recibió de la mejor manera posible, como si fuera incluso una hija para ella. Inmediatamente se dio cuenta de que no era de nuestro mismo status social, algo que luego de esa cena me comentó y que tuviera cuidado, pues temía por mí ante la familia de ella.

Me preocupó lo que me dijo mi madre, pues si bien es cierto no he podido conocer a sus padres a la fecha.

Mi padre, fue otra historia. Él estuvo ausente toda la cena. Su enfermedad cada vez avanza más y más sin que podamos hacer algo al respecto y eso que conseguimos un médico ante tremenda angustia; sin embargo, no nos dio muchas esperanzas con mi padre, pues dijo que al ser una enfermedad degenerativa era cuestión de tiempo nada más, por lo que tendríamos que tener paciencia sobre todo con él, además de darle mucho amor hasta que llegara su hora. Lo peor de todo es que no solo el Alzheimer avanzaba, sino que había veces en que se comportaba algo violento, por lo cual la mayor parte de tiempo la pasaba sedado.

Es muy triste, no sabemos por cuanto tiempo esto será así.

Respecto de Akane, hemos tenido momentos de intimidad, pero no… carnales exactamente. Ella aún tiene 17 años y yo, bueno 19 años. Nuestros momentos de intimidad, son realmente hermosos y pese a que la deseo como mujer aun no damos ese gran paso, pues me trae completamente loco y bueno esa vez que la vi en ropa interior no ha sido la única a la fecha, pues a veces vamos a su casa y entre tanto beso y caricias, terminamos semi desnudos sobre su cama.

No sé cuánto tiempo aguantemos, sobre todo por ella, pues en sus manos soy como plastilina o arcilla moldeable.

La deseo, la deseo tanto que duele, pero tampoco puedo forzarla, además de que de alguna u otra forma ambos tenemos miedo de dar ese siguiente paso. Lo sé, pues cada vez que parece que las cosas se van a salir de control, paramos en el momento justo. Quisiera ser a veces su ropa interior para estar pegada a ella en esos espacios que no he tenido la dicha de ver ni mucho menos tocar sin nada de por medio.

Dentro de dos semanas es el cumpleaños número 18 de mi amado ángel.

Creo que tengo el regalo perfecto para ella, espero que le guste.

.

.

Ha pasado una semana y me siento tremendamente ansioso para el cumpleaños de mi bella ángel. Creo que estoy más ansioso que ella, pues en su fiesta de cumpleaños, a la cual he sido invitado, conoceré a sus padres, por fin.

Sus padres aún siguen de viaje y según lo que me dijo mi ángel llegan justo dos días antes de su cumpleaños.

Últimamente he estado teniendo sueños muy vividos con mi Akane, pues en ellos nos vemos completamente desnudos dejándonos llevar por el amor y pasión que nos tenemos.

Creo que me estoy convirtiendo en un completo pervertido, pero es la primera vez que deseo a alguien de esta manera, a tal punto que si la llegara a perder, creo que me moriría al no tenerla más.

Ahora nuevamente estamos sobre tu cama, ella con ese sujetador de encaje y trusa que tapan lo que queda ante su desnudez y yo, yo estoy con mis shorts que me sirven de ropa interior.

Estoy sobre ella, ella con una pierna alzada que pisa sobre el colchón que me da entrada para tener más contacto con ella y su cuerpo, tan suave y delicado, digno de un ángel.

Nos besamos y tocamos por sobre la poca ropa que queda. Siento que mi erección está cada vez más grande y dura. Noto como los pezones de mi ángel se alzan a través de la tela de ese odioso sujetador.

De verdad no sé cuánto tiempo pueda aguantar. Tengo miedo de hacer cosas indebidas, pues el deseo me está sobre pasando.

- Ran…ma… - me dice mientras gusto de su cuello suave y terso. Lo dice de tal forma que me siento más excitado que nunca.

- Di…dime ángel…

- ¡Ah! – siento su gemido en mi oído algo que hace que sienta que en cualquier momento le terminaré arrancando la poca ropa que lleva aun.

- ¿Quieres… quieres que me detenga? – digo mientras sigo lamiendo y besando su bello cuello.

- ¡Ah! N…No… no quiero…. Quiero… que… que sigas mi amor…

Me detengo porque creo haber escuchado mal y la miro fijamente, pues realmente me siento muy excitado y con ganas de amarla hasta el amanecer.

- ¿Qué dijiste mi ángel?

- Lo que oíste mi amor… quiero que sigas…

- ¿Así? – y retomo mi labor anterior.

- Ajam… pero… quiero… que ahora sí llegamos hasta el final…

- ¿Lo… lo dices en serio? – le pregunto atónito y deteniendo mi labor anterior.

- Si… ¿Acaso no… no quieres?

- Te amo… y es lo que más deseo…

Y ahora comienzo a devorarle los labios sin intención de detenerme en algún momento. Creo que estoy soñando.

Pero me doy cuenta de que no, cuando siento que Akane comienza a querer retirarme mis shorts.

La ayudo como puedo y yo comienzo a bajarle el detestable sujetador. Luego de quitárselo, me quedo embelesado observando sus montes rosados con esos pezones respingones que me llaman con tan solo verlos, por lo que son pensar mucho comienzo a degustarlos, los cuales tienen un sabor muy sabroso.

Akane solo me toma del cabello, a fin de que me mantenga en ellos, yo no reclamo nada, pues me gusta estar entre ellos.

Luego de un momento, comienzo a bajar entre sus pechos hacia su ombligo y luego noto otra barrera: su odiosa trusa.

Akane parece notar mi malestar y comienza a bajarse ante mi mirada. Yo termino ayudándola y al poco tiempo puedo admirar su belleza en todo su esplendor sin nada que se interponga. Puedo notar su respiración agitada sobre la cama, sus montes que se elevan y bajan con su respiración y ese lugar que con un poco de vellos que se ve muy lindo. También quiero probarlo.

Definitivamente Akane es mucho más hermosa que las modelos que iban a ser pintadas por nosotros, cosa que le agradezco a Kamisama, debido a que solo quiero este panorama para mí.

Ahora ambos estamos completamente desnudos y nada ni nadie nos detendrá hasta que nos amemos plenamente.

Comienzo a besarla nuevamente en los labios y voy bajando hasta su zona más sensible en estos momentos y lo sé, pues mientras la besaba, la toqué ahí a lo que ella jadeaba y emitía suspiros que son música para mis oídos, además de notar su humedad. Ella también como podía tocaba mi hombría haciendo que la necesite cada vez más, ya que siento que hasta me duele por lo endurecida y erguida que está.

Llego a su zona más sensible y meto mi cara entre sus piernas. Comienzo a besarla y lamerla, pues temo incomodarla; sin embargo solo escucho más de sus gemidos, además de sentir movimientos de su cadera contra mi boca.

Con una de mis manos me estimulo, pues me siento muy excitado, como nunca antes lo he estado alguna vez.

Llegamos a un momento, donde Akane suelta más humedad que llega hasta mi boca. Su sabor es delicioso. Alcanzó el clímax, pero yo aun no quiero llegar a él.

Ya no creo que pueda aguantar más. Por lo que me posiciono entre sus piernas y ella solo me mira algo temerosa.

- Amor, mi angel, tranquila… tendré cuidado…

- Mi amor… Ranma, tengo miedo… es muy grande tu miembro, no sé si quepa en mí…

- Si lo hará… solo dime si ya no quieres y me detendré…

- No…. Quiero que sigas, solo que tengo miedo… continúa…

- Bien…

Y comienzo a adentrar mi miembro en su estrecha y húmeda entrada que hace que me sienta como es mi lugar más feliz, pues la sensación es completamente delirante y exquisita… creo haber traspasado algo, pero no paro con mi labor hasta que todo mi falo ha llegado hasta el fondo de Akane.

Noto como ella esta con los ojos cerrados y con lágrimas en ellos.

Me siento terriblemente mal, pero también quiero amarla, necesito amarla.

La beso en todo el rostro, llevándome consigo sus lágrimas.

- Amor… ¿Estas bien? ¿Te hice mucho daño?

- N…No… es normal… continúa Ranma… muévete…

- Si mi ángel…

Y comienzo con la embestidas suaves, pero poco a poco ya no puedo controlarme mucho, pues la fricción de nuestros sexos es completamente deliciosa…

Acabo de encontrar mi lugar ideal y es con y dentro de Akane…

Estamos en eso, hasta que Akane comienza a gemir más fuerte y yo a gruñir… ambos nuestros nombres y sonidos delirantes y muy excitantes.

Al poco tiempo siento como sus pareces internas comienzan a abrazar a mi miembro y que mi miembro comienza a soltar su semilla dentro de mi Akane, hasta relajarnos.

Caigo sobre ella sudoroso y agitado sobre mi ángel, la cual me recibe con un enorme abrazo, lo que causa que apoye mi cabeza entre el valle de sus senos.

Salgo de ella, lo que causa que gimamos por el abandono y la acurruco sobre mí.

Ambos nos quedamos dormidos casi al instante.

.

.

Ha pasado no sé cuánto tiempo, pero seguimos en la misma posición, hasta que sentimos ruido de un auto en la parte de afuera.

Akane como puede se despierta y levanta desnuda, la cual es una imagen muy hermosa para mí y mira por la ventana, me dice que son sus padres lo que acaban de llegar. Que se adelantaron, pero que no le avisaron nada.

¡Demonios!

¡Tengo que irme de aquí!

Ni tiempo tengo de vestirme, por lo que salto al árbol que está al lado de la ventana así como estoy, o sea desnudo y poder marcharme.

Akane desde arriba lanza mi ropa, pues sus padres acaban de ingresar por la puerta delantera, ya que no se ve a nadie a fuera.

Yo comienzo a recoger mi ropa del pasto, a modo de taparme algo también y poder ir vistiéndome en el camino, hasta que siento una voz detrás de mí.

¿Quién eres tú?

.

.

.

¡Hola!

Espero que les haya gustado el capítulo de hoy :D

Veremos que más pasa con nuestro protagonista en los siguientes capítulos… xD

Gracias a los que me dejaron su review.

Espero que me dejen más de sus reviews… no sean malitos xD es que quisiera saber qué tal le ha parecido…, además que me agrada mucho leerlos… , además de que me animan a seguir escribiendo :D

Les cuento que esta historia, así como "A MEDIA NOCHE" la he puesto a concursar para una portada, la votación para el concurso de lleva a cabo en la página de Facebook de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma. Espero sus votaciones por fa, aunque sinceramente no creo poder ganar, pero aun así no pierdo la esperanza xD

Cuídense mucho, sobre todo del Covid!

Saludos desde Perú!

Gracias por leer…

=)