Sakura Card Captor, Pokémon y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP y Satoshi Tajiri, pero la historia es de nuestra autoría.

¡Hola! Aquí está una historia muy inusual, la cual no me hubiese atrevido a escribir sin ayuda del otro autor de la historia; Yazir Corona REyes.

Yazir: Bueno, aquí está el primer capítulo de este fanfic, espero que sea del agrado de ambos fandom que por primera vez se unen.

"Un Encuentro Dimensional: Amor, Magia y… ¿Pokémon?"

-¿Dónde estoy?

Esas palabras se escucharon a través del eco que se formaba en aquel extraño espacio; una zona llena de oscuridad, misma que era tan imponente que al mirarlo un sentimiento de impotencia envolvía tu ser, aunque… ahí se encontraba alguien. Una chica castaña, la chica que había hecho la pregunta en cuestión se encontraba asolada; en sus manos se encontraba un báculo que en la punta tenía una estrella como si fuera un cristal, lo aferraba al momento que empezaba a caer.

La chica se asustó ante este hecho; la sensación de miedo aumentó a cada momento que la caída seguía hasta que algo la freno. Al fijar su mirada pudo observar de frente una enorme torre iluminada; una más grande que la que recordaba. "la torre de Tokio"… no era más alta y mas ¿moderna? No pudo seguir contemplando aquella enorme torre ya que en un instante su visión se vio opacada cuando varias ramas salieron del piso. Enorme ramas que sujetaban a personas elevándolas varios metros en el suelo.

-¡Déjalos! ¡No les hagas daño! – gritó la castaña buscando entre sus bolsillos algo; sus desesperación aumento cuando los gritos se convirtieron en suplicas de dolor - ¡ya basta!

En ese momento paso una enorme estrella por encima de su cabeza, cortando varias ramas de tajo para impresión de la chica. Su mirada volteo hacia donde había surgido aquella estrella encontrándose de frente con un chico con una gorra. Ambos se miraron fijamente sin que la chica recayera en lo estaba detrás de aquel muchacho. Estuvo a punto de cuestionarle quien era antes de que varios rayos salieran disparados en dirección a ella.

-¡Ah! – un grito se escuchó en toda la casa seguido de un golpe en el suelo; la chica castaña había despertado al fin cayendo de su cama. El ruido provoco que uno de los cajones se abriera de golpe, saliendo un pequeño león con alas.

-¡¿Te encuentras bien Sakura?! – pregunto el pequeño león a la chica a la vez que intentaba ayudarla a levantarse

-Si… si lo estoy, disculpa por despertarte de esa manera Kero – comento la chica apenada mientras se levantaba completamente

-De eso no te preocupes ¿Por qué te despertaste de esa manera? – preguntó Kero aun preocupado por lo que había pasado

-Tuve un sueño… aunque este era diferente – comienza a explicarle la chica, tratando de entender lo que había visto

-¿Diferente? ¿Te refieres a los sueños premonitorios que tienes? – cuestionó Kero sentándose en uno de las cómodas que se encontraba en la habitación

-Sí, pero esta vez fue un lugar… extraño – comentó Sakura a la vez que empezaba a relatar lo sucedido en su sueño, cada palabra hacia que Kero se pusiera más nervioso

-Entonces ¿esa torre era mas grande que la de Tokio y hubo un ataque ahí? No se supone que si esa torre fuera tan grande como lo dices, cualquiera lo conocería

-Eso lo sé; pero esa torre no la recuerdo de ninguna parte y además… - se quedó pensativa

-El chico que mencionaste, una gorra y en su hombro había ¿un animal? – reflexionó Kero cerrando los ojos – dijiste que te atacaron antes de que pudieras verlos mejor

-¿Crees que tenga que ver con las cartas? – preguntó Sakura preocupada mientras se sentaba en la cama

-No sé, pero será mejor que no bajes la guardia ante nada – soltó un suspiro mientras pensaba en todo lo comentado – será mejor que se los digamos a los demás

-¿Crees que se buena idea? Podríamos preocuparlos en especial a Shaoran-kun – comentó Sakura levantándose de la cama para empezar a vestirse

-Es lo mejor, en especial si hablamos con Yue acerca de esta visión – aconseja, observando a su dueña mientras terminaba de vestirse

-Por suerte hoy tenemos unas horas libres en el colegio, así que le voy a decir a Shaoran y Tomoyo que tenemos que reunirnos en mi casa. Luego venimos, esperamos a que venga Yukito y les decimos al respecto – al hacerse terminado de vestir y de ponerse los zapatos, toma su mochila y vuelve a mirar a Kero – por suerte hoy viene junto con mi hermano, así que…

-Espera Sakurita – le interrumpe el pequeño león alado - ¿Vas a arriesgar a Tomoyo solo para darle el gusto de grabarte? – le cuestiona con seriedad

-Es que… si no le digo nada, ella se va a deprimir – dijo mientras le sale una gota de sudor en la cabeza – tampoco quiero que piense que no le tengo confianza. Además ella siempre prepara postres para ti – le recuerda, viendo después que Kero tenía unas estrellitas en los ojos

-¡Sí! Dile todo, ella es esencial para nosotros… ¡Sin ella no somos nada! – al imaginar que Tomoyo no le daba pasteles ni dulces, unas cascadas de lágrimas salían de sus ojos, y Sakura le mira con sus ojos en forma de líneas horizontales, antes de salir de la habitación, cerrando la puerta tras de sí

-Kero no puede tomarse las cosas en serio por más de 5 minutos – bajaba de las escaleras murmurando

-Monstruo, no hables sola, pareces loca – ella al escuchar las palabras de su hermano mayor, apretó el puño, con una vena roja en la frente

-¡Ya te he dicho que no soy un Monstruo!

Después de el desayuno pacífico en el que Touya recibió el pisotón número 1245 por molestar a Sakura, ella se despide de su padre Fujitaka y del retrato de su madre, antes de dirigirse a la secundaria, donde al entrar al edificio, Tomoyo estaba esperándola.

-¡Muy buenos días, Sakura! – le saluda la pelinegra de ojos amatistas con una sonrisa

-¡Buenos días, Tomoyo! – dijo Sakura, pero Tomoyo notó la presencia de una persona que apenas iba llegando

-¡Muy buenos días, Li! – Sakura al escuchar ese apellido, se gira para ver al chico de cabello castaño oscuro y ojos color chocolate con toques ámbar, quién sonrió levemente al verlas

-Buenos días Daidouji, Sakura – dijo con un leve rubor en sus mejillas al mencionar a la última, pero era casi imperceptible a vista de los demás… excepto para la excelente vista de Tomoyo

-Muy buenos días, Shaoran – responde la Kinomoto con una sonrisa, pero después recuerda lo ocurrido con respecto a ese extraño sueño – yo… - tanto Tomoyo como Shaoran notaron el cambio repentino en la actitud de Sakura, y ella continúa hablando – bueno… Kero y yo pensamos en decirles a ustedes y a Yue algo extraño que vi en un sueño esta mañana

Tomoyo le mira con algo de preocupación, y Shaoran frunció el entrecejo, con esa seriedad que caracteriza al joven.

-Para que el peluche te diga que nos reunamos todos, debe tratarse de un asunto de suma importancia. Sakura, ¿Qué soñaste exactamente?

-Bueno…

-¿Sabían que los sueños son en realidad puertas dimensionales que te muestran mundos diferentes? – los tres se sobresaltaron al ver a Takashi Yamazaki aparecer de la nada, con esa pose de sabio que todo lo que no sabe, se lo inventa – en serio, una vez soñé que en un mundo paralelo a éste, en el que los cantantes de reguetón tenían talento – Sakura estaba asombrada por eso, Tomoyo ríe solamente, y Shaoran alzó una ceja

-Eso no es posible, Yamazaki, ni siquiera puedo creer eso – contesta el castaño con fastidio

-También soñé con un mundo en el que existen unas esferas anaranjadas que conceden cualquier deseo a quien sea capaz de juntarlas, pero un ser enano solo las quería para crecer cinco centímetros…

-¡Ya basta, eso último lo viste en una película! – Chiharu lo agarró del cuello, arrastrándolo por los pasillos cual costal de papas, mientras que el rostro de Yamazaki estaba de color azul por la falta de aire, pero aún así trataba de hablar

-También… so… soñé con… un mundo en que… que… me muero asfixiado… Ahg…

Después de observar a ese par irse, Shaoran volvió a hablarle a Sakura.

-Bien, ahora cuéntame lo que soñaste Sak…

¡RINNNNGGGG!

Pero por más que Shaoran intentó saber sobre el sueño de Sakura, el timbre de la escuela ya había sonado, lo que significaba que ellos tres iban tarde.

-¡Debemos irnos, Sakura! – Tomoyo tomó de la mano a Sakura, llevándosela consigo hacia su salón, y Shaoran tuvo que dirigirse solo al suyo, pues para desgracia del joven, no le había tocado en el mismo salón que el de la Cerezo.

Por suerte, Sakura y Tomoyo entraron al salón 3 segundos antes que su maestra, yendo aliviadas a sus asientos correspondientes.

-Llegamos justo a tiempo – le dice Tomoyo en un susurro mientras caminan a sus bancas

-Sí. Espero que Shaoran también haya tenido esa suerte – dijo la de ojos verdes con una sonrisa

Frente al salón del grupo donde ahora van Yamazaki, Naoko y Shaoran, el joven Li estaba afuera junto a la puerta, cargando unas cubetas llenas de agua, con una expresión de fastidio. Pero eso no era lo peor, si no que Yamazaki estaba sentado en su banca, saludándole con la mano y sonriendo descaradamente.

-"Maldito Yamazaki, ni creas que te voy a prestar dinero otra vez para que invites a Chiharu al cine" – pensaba mientras tenía la cara roja, pero no de vergüenza ni de enojo, si no de que el profesor le había cerrado la puerta en la cara, justo después de que había entrado Yamazaki. Apenas empezaba el día y Shaoran ya estaba de malas

El día transcurre con normalidad, hasta que es la hora de salida. Como salen más temprano de lo usual, la mayoría de los estudiantes estaban contentos por tener más horas libres, pero Sakura, Tomoyo y Shaoran se dirigen hacia la casa amarilla de dos pisos de la familia Kinomoto, viendo con sorpresa que Touya y Yukito estaban entrando a la casa.

-¡Hermano, Yukito! – exclamó Sakura mientras se acerca a ellos, seguido de sus acompañantes

-Hola Sakura – le saluda con una sonrisa el Tsukishiro, pero Touya solo mira de reojo a Shaoran - ¿Salieron temprano de la escuela?

-Sí. ¿Ustedes que hacen tan temprano?

-Yuki quiso venir, dice que es algo relacionado contigo, monstruo – ella mira a Yukito con impresión. ¿Acaso él ya sabía lo que estaba sucediendo? No iba a saberlo hasta hablar con Yue, pero Touya iba a ser un "problema". Touya al ver la expresión indecisa de Sakura, suspiró resignado – iré a comprar unas cosas para hacer de comer, regreso en un rato… ¡Pero nunca te quedes sola con el mocoso! – sin importarle la expresión molesta de Shaoran, se alejó de ellos – Sakura sabe que yo estoy enterado de todo, y aún así se pone como si me lo quisiera ocultar – murmuró mientras rodó los ojos, sin dejar de caminar

Al quedarse los demás, Yukito suspiró con pesar, llamando la atención de los tres.

-Yue quiere verte, Sakura, y al parecer es porque sintió algo extraño en tus poderes esta mañana

-Entonces ese sueño es más serio de lo que pensaba – dijo ahora Shaoran, cruzado de brazos, pensativo – lo mejor será entrar y hablar con Kerberos al respecto – los demás asintieron con la cabeza, y siguiendo a Sakura, entran a la casa, sin notar que la chica que les daba la espalda, estaba sumida en sus pensamientos

-"Quisiera poder saber qué significa ese sueño. ¿Conoceré a ese chico que aparece en él? Solamente quiero saber si no se trata de una mala persona, y que mis amigos no se preocupen por él…"

Apenas cerró la puerta la chica, no tuvieron tiempo para quitarse los zapatos ni dejar sus cosas en algún lugar, pues escucharon un grito desde el segundo piso, reconociendo la voz del pequeño Kero.

-¡Kero! – Sakura fue la primera en subir las escaleras, seguida por Shaoran, junto con Yukito y Tomoyo, quién estaba sacando su cámara de vídeo del interior de su mochila, empezando a grabar lo acontecido

Al llegar a la habitación de la chica, todos pudieron ver que el libro de las Cartas Sakura tenía una extraña energía mágica de color rosa a su alrededor, mientras flotaba frente a Kero, quién estaba rodeado de su energía dorada, con una expresión de dolor. Shaoran es el primero en hablar después de ver esto.

-El poder de Kerberos y el libro están siendo afectados… - siente la presencia mágica central, viendo ahora a la chica de ojos esmeraldas, quién estaba preocupada por ver que Yukito comenzaba a poner una expresión de dolor. Shaoran no podía creer que de la nada y sin darse cuenta de lo que ella estaba causando, Sakura estaba impactada al ver que un aura plateada comenzó a rodear a Yukito, quién como pudo hizo que sus alas aparecieran, rodeándolo, y con un destello de luz hizo aparecer en su lugar a Yue, quién también tenía una expresión de dolor

-Sakura… tu poder… se ha incrementado de golpe… ¡Ahg! – Yue apenas pudo pronunciar esa oración lo más coherente que pudo, dejando a la castaña y a la pelinegra impactadas

-¿Cómo es posible que Sakura sea la causante de esto? – pregunta Tomoyo con incredulidad, mientras no dejaba de grabar con su cámara, pero al sentir algo extraño en su propio cuerpo, mira de reojo hacia sí misma, soltando la cámara al verse rodeada con un aura rosa, con unos leves tonos lilas - ¡¿Qué sucede?! – la cámara había caído al suelo, pero Tomoyo observa que Sakura también estaba empezando a emanar ese tipo de energía, pero no solo era ella - ¡Sakura, Li! – los señaló a ambos, quienes al mirarse a sí mismos, quedaron estupefactos

Shaoran observa con detenimiento su propio cuerpo, comprobando que estaba siendo rodeado por su propia energía verde, eh intenta detenerla. Pero le resulta inútil, por más que trataba de controlar su poder, sintió como un poder ajeno a él estaba influyendo en el suyo, manipulándolo. Al fijar su vista nuevamente en la causa, no pudo evitar alarmarse al ver que ella no tenía ni idea de lo que estaba pasando.

-¡Sakura, trata de controlar tus poderes! – se acerca a ella luego de decir eso, pero su propia energía estaba tensando a su cuerpo - ¡Sakura!

-¡No sé cómo detener esto! – gritó con un tono alterado, sintiendo temor por no saber en qué iba a terminar este problema

Una luz cegadora se apodera del la habitación de Sakura, con un brillo que incluso algunas personas en las cercanías podían notar que había una intensa luz proveniente de una ventana de esa casa.

Touya no podía sentir desde hace tiempo las presencias mágicas o sobrenaturales a su alrededor, pero se extraña al ver que unas personas que se dirigían al lado contrario de él, se detienen a un par de metros frente a él.

-Mamá, mira, esa casa tiene mucha luz – una niña que era acompañada por su madre, señaló hacia el lugar de donde venía Touya, y él al voltear, observa con los ojos abiertos más de lo normal, que esa extraña luz potente provenía exactamente de la ventana de la habitación de su hermana.

-Sakura, Yuki… - poco le importó el no tener poder alguno para ayudar, y regresó corriendo de vuelta a la casa, con un mal presentimiento, abriendo de golpe la puerta - ¡Sakura! – sin quitarse los zapatos a pesar de ser una costumbre, Touya subió las escaleras con una velocidad impresionante - ¡Yuki! – tuvo la suerte de no haberse caído en el trayecto, pero al llegar a la habitación de su hermana menor, quedó en shock ante lo que tenía enfrente

Nadie, absolutamente nadie estaba en esa habitación, todo estaba silencioso, y lo único que vio ajeno al cuarto de su hermana fue una cámara de vídeo tirada en el suelo, la cual tomó entre sus manos, reconociendo con obviedad que le pertenece a la chica que también era prima segunda suya a pesar de llevarse mejor con Sakura. Sabía de antemano que Tomoyo siempre lleva una cámara de vídeo para grabar a Sakura, así que siendo su única pista, revisó el vídeo más reciente, agradeciendo que no se haya roto a pesar de haber golpeado el suelo.

Todo lo que se escuchó en ese lugar, fue el sonido del vídeo recién reproducido, antes de volver a ser tirada la cámara, la cual se notaba que era de una excelente calidad, porque no se rompió a pesar de recibir su segundo golpe contra el suelo.

-No puedo creer que también estoy preocupado por el maldito mocoso y por el muñeco de felpa – murmuró sin entender del todo lo que había pasado

Solo entendía algo que era alarmante: Sakura, sus guardianes y sus amigos habían desaparecido hacia un rumbo desconocido. Bien podría pensar que lo habían hecho a propósito, pero al ver en el vídeo que había sido totalmente contra su voluntad, solo le hizo sentir peor.

OOOOOOOOOO

En un mundo en que existen criaturas de diferentes formas y tamaños, con colores distintos y habilidades especiales que solo esas maravillosas criaturas pueden tener, en que esas criaturas viven en paz con los seres humanos y que incluso muchos de ellos son amigos de esos otros seres, tanto cosas impresionantes como cosas terribles pueden suceder. Ese mundo es conocido por todos como el Mundo Pokémon. Esas criaturas son Pokémon de distintos tipos, y hasta el momento se tiene el conocimiento de que son 802 especies descubiertas por el ser humano, pero nunca se debe decir un número exacto, pues siempre se descubre que hay muchas más especies desconocidas. El Mundo de los Pokémon siempre está lleno de misterios y maravillas que nunca van a dejar de sorprendernos.

En los últimos tiempos, los Pokémon han sido de gran ayuda para los jóvenes que sueñan con ser Maestros Pokémon algún día, retando a varios gimnasios de distintas regiones, buscando lograr sus objetivos. Uno de esos jóvenes, de nombre Ash Ketchum, ahora viaja por la región Kalos, acompañado de sus amigos de esa región, Serena, Clemont y Bonnie, el pequeño Pokémon eléctrico de Bonnie; Dedenne, y el mejor amigo de Ash, su Pokémon eléctrico llamado Pikachu.

Ahora, nuestros héroes se dirigen hacia el gimnasio de ciudad Shalour, para retar a Korrina y su Mega Lucario a una batalla de gimnasio, y así Ash poder conseguir su tercera medalla en la región Kalos.

Estaban caminando por un bosque, siguiendo el sendero que les indica la dirección hacia donde está el próximo reto del pelinegro, quién estaba sumamente emocionado por llegar.

-¡Ah! ¡Ya quiero llegar al gimnasio de Korrina para retarla a una batalla! – los acompañantes del muchacho sonrieron por la actitud de su amigo

-Ash, tranquilo, vamos a llegar cuando tengamos que llegar, el gimnasio no se va a ir a ningún lado – le intenta calmar la pelimiel de ojos azules

-¡¿Pero y si al gimnasio se le da por echarme al no tener 4 medallas?! ¿Y si ahora Lucario se descontrola y se va antes de nuestra batalla? – a los demás les salió una gota en la cabeza, incluyendo a Pikachu

-Estás dramatizando – comienza a decir la pequeña Bonnie – Lucario ya está mejor entrenado, y el único exigente con el número de medallas es Clemont, al igual que es exigente para encontrar novia… ¿O las exigentes son ellas? Tal vez sea porque usa también pijama de día – se cuestiona su propio argumento, haciendo enrojecer a Clemont de vergüenza

-¡Bonnie! – le alza la voz, pero detiene su enfado al ver a Ash detenerse de la nada, cómo si toda esa emoción de hace un momento se haya esfumado de repente - ¿Qué ocurre, Ash? – Serena y Bonnie también se extrañaron por eso, pero tanto Ash como Pikachu tenían su vista fija en algo, o más bien en alguien

-¡Es impresionante! ¡Debo ver de cerca a ese Pokémon! – sin esperar las opiniones de los demás, Ash junto con Pikachu en su hombro, se acercan a la criatura en cuestión, seguidos de sus amigos

La pequeña criatura se estaba sobando la cabecita, reaccionando lentamente de su estado de inconsciencia, sin poder notar las presencias de los que se acercaban a él. Ash usó su Pokédex, ansioso por saber qué clase de Pokémon de la región Kalos era.

-"NO HAY DATOS" – la afirmación del Pokédex del azabache le dejó sin palabras, girándose a ver qué Serena intentaba con su Pokédex hacer lo mismo, obteniendo los mismos resultados

-Clemont, ¿Qué clase de Pokémon es? – ahora le pregunta Bonnie a su hermano, pero el mencionado no dejaba de parpadear, confundido

-Jamás había visto un Pokémon como ese, pero a juzgar por sus alas es un tipo volador. Si no hay datos en el Pokédex… ¡Significa que es una nueva especie de Pokémon! – exclama con impresión ante tal descubrimiento, y los demás sólo vuelven a mirar a esa criaturita, que aún no se daba cuenta de su presencia

-Sorprendente – dijo Serena sin dejar de mirarlo, para luego observar a Ash agarrar de su cinturón una Pokébola vacía, sin perder de vista su objetivo, con una sonrisa de satisfacción

-Quiere decir que yo sería el primero en capturar a un Pokémon de ese tipo, así que no puedo desaprovechar la oportunidad, y más ahora que está somnoliento… - su brazo derecho toma impulso, como si fuera a lanzar una pelota de béisbol, y sin dudarlo, lanzó la Pokébola hacia el pequeñín - ¡Pokébola, ve!

La criatura reacciona al escuchar esa extraña frase. Poké… ¿Qué? Pero no pudo esconderse ni nada, pues una extraña pelota de color rojo y blanco con una línea negra entre ambos colores, le golpeó en la cabeza recién sobada, tirándolo al pasto, dejándolo con los ojos en forma de "X.X" y con un gran chichón en la cabeza. La Pokébola cayó justo enfrente de la criatura desconocida, sin tener el efecto que los demás esperaban.

-¿Eh? – Bonnie no entendía lo que estaba sucediendo - ¿Qué pasa?

-Al parecer ese Pokémon ya tiene un entrenador, por eso la Pokébola no reaccionó – explica el joven científico explota-inventos, reacomodando sus lentes

-¡Ah! ¡Qué lástima! – se deprime el chico de la gorra, y su Pikachu le da unas palmaditas en el hombro en señal de apoyo

-¿Creen que esté bien? – pregunta Serena con preocupación al ver que la criatura no se movía, pero se sorprenden al ver que se levantó como si nada, pero en lugar de tener la cara amarilla como el resto de su cuerpo, ahora estaba rojo de coraje

-¡¿Quién demonios se atrevió a lanzarme una mugrosa pelota de bazar?! ¡¿Creen que soy un perro?! ¡Además el diseño está horrible! – con su patita patea el objeto redondo, sin dejar de quejarse - ¡Ese ignorante se las va a ver con el gran y maravilloso Kerberos! – quería seguir quejándose, pero fue interrumpido por una voz desconocida para él

-¡WOW! ¡Este Pokémon también puede hablar! – Kero quedó petrificado, girando lentamente su cabeza hacia donde provenía esa expresión de asombro, ahora teniendo el rostro de color azul al ver a tres adolescentes y una niña observándolo, pero quedó más sorprendido al ver que el que le había llamado de esa manera extraña, era un chico que usa gorra, y que además, lleva consigo un extraño animal en el hombro… siendo ésta la misma descripción de su dueña…

-"¡Me lleva la que me trajo! Y lo peor es que quién me trajo no aparece por ningún lado" – pensaba el pequeño que se había dejado llevar por su enojo, ya que ahora no sabía que hacer, además de que ya le habían escuchado hablar

Al ver que ahora el rostro del pequeño ya no era ni color amarillo, ni rojo, ni tampoco azul, si no de color blanco, un claro símbolo de su palidez a causa del miedo, Ash decidió intentar calmarlo.

-Tranquilo, no te vamos a hacer daño – le asegura con una sonrisa – mi nombre es Ash, y éste es mi compañero Pikachu – dijo ahora señalando a su amigo

-¡Pika Pi! – saluda con una patita

-Ellos son; Serena, Clemont y su hermanita Bonnie – dijo mientras señala a cada uno de ellos

-¡Y éste es Dedenne! – alza la pequeña su bolsa amarilla, dejando a Kero más impactado al ver a otro ratón grande, pero no tan grande como el que estaba en el hombro del chico de la gorra

-¡Dedenne! – también saludó el pequeño ratón de manera amistosa

Pero el "Pokémon" alado no reaccionaba, parece haber perdido toda esa confianza que hace tan sólo unos segundos estaba por los cielos.

-Ash, creo que no está acostumbrado a tratar con los humanos, porque a pesar de tener la habilidad de hablar como Mewth, al vernos se quedó paralizado del miedo – le explica el rubio al azabache

-Eso parece, Clemont – pero Kero no entendía nada de lo que estaban diciendo

Pero sin notarlo, eran observados por unos binoculares, los cuales estaban en manos de unos sujetos que estaban obsesionados con el Pikachu de Ash.

-James, ¿De verdad no existen registros de ese Pokémon? – pregunta la que tenía los binoculares

-He revisado dos veces, pero no me aparece ningún Pokémon llamado "Kerberos" ni mucho menos con esa cabezota de pelota. Tal parece que si se trata de una nueva especie de Pokémon

-Si es así, debemos llevárselo al jefe junto con Pikachu

-¡A la orden, Capitana Marvel! – responde el peliazul

-¡Ese Pokémon es solo una copia barata mía! – se queja Mewth con indignación – tanto trabajo que me costó poder hablar como un humano…

-No tenemos tiempo para tus telenovelas Mewth, vamos por esos dos – le calla Jessie con aburrimiento

Jessie y James saltan saliendo de los arbustos que servían como escondite, lanzando cada uno un cubo de su tecnología, creando dos redes que atraparon a Kero y a Pikachu, las cuales los ladrones jalaron para que ningún otro la agarre.

-¡¿Qué están haciendo?! – les grita Ash al saber de quienes se trata

-¡Prepárense para los problemas! ¿Quién crees que soy? – aparece frente a ellos Jessie con una sonrisa confiada, con la red de Pikachu en sus manos

-¡Y más vale que teman, pues listos o no allá voy! – ahora hace su aparición James a su lado, con la red que encierra a Kero

-¡Para proteger al mundo de la devastación!

-¡Para unir a los pueblos dentro de nuestra nación!

-¡Para denunciar los males de la verdad y el amor!

-¡Para extender nuestro reino hasta Nacotitlan!

-¡Jessie!

-¡Jame me me mes!

-¡El Equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz!

-¡Yo quisiera… que supieras… cuánto extraño… tu presencia aquí!

-¡Mewth, así es! – ahora aparece el Pokémon felino en medio de ellos dos. Kero se sorprendió al ver que ese gato grande podía hablar. ¿A eso se referían cuando dijeron que otro podía hacerlo?

-¡Ahg! ¡Equipo Rocket! – Ash estaba enojado por la interrupción - ¡¿Por qué se empeñan en robarme a mi Pikachu?!

-Pero que menso nos saliste, mostaza – comienza a decir James con obviedad – sin nosotros, pierde rating la caricatura

-¡Déjense de tonterías y regresen a Pikachu y a Kerberos! – Ash recogió la Pokébola vacía y la colocó de nuevo en el cinturón, para luego tomar una que contiene a uno de sus Pokémon - ¡Fletchinder, yo te elijo! – el Pokémon tipo fuego y volador aparece en el aire después de que Ash lanzó esa Pokébola al aire - ¡Usa ala de acero en la redes!

Fletchinder obedeció al instante, y la primera red que cortó fue la de Kero, pero en el caso de la segunda que estaba en manos de Jessie, ella no dejó que se acercara. Kero pudo volar lejos del Equipo Rocket, impresionado al ver que para ellos, los animales con poderes y habilidades especiales son muy comunes en ese lugar.

-¡Pumpkaboo, sal ya y pelea! – el Pokémon de Jessie aparece de repente, dejando cada vez más impresionado al guardián - ¡Usa bola sombra!

-¡Esquívalo! – le ordena Ash a su Pokémon, quién por su velocidad pudo esquivar el ataque, el cual había chocado contra el suelo

-Mmm… - Kero no sabía si hacer algo o no, estaba indeciso – "Si uso mis poderes puede que lo vean también como algo normal, así que debo tomar el riesgo para ayudar a ese ratón, ya que su dueño me ayudó" – luego de razonar esto, vio que el de pelo azul también sacaba una pelota rara

-¡Sal Inkay, y usa tu psicorayo! – apenas el Pokémon psíquico y volador salió, estaba listo para atacar, lanzando su ataque de colores azul y morado

-¡Esquívalo y usa picotazo! – el Pokémon de Ash preparó su ataque, y su pico adquirió un color blanco brillante, volando con velocidad directamente a Inkay, dándole el golpe, que le hizo retroceder

-¡Usa psicorayo otra vez! ¡hay que aturdir esa velocidad! – Inkay vuelve a acumular energía para su ataque

-¡AH! – todos fijaron su atención en el pequeño guardián alado, quién en sus patitas delanteras tenía bolas de fuego, las cuales juntó como una sola de gran tamaño, lanzándole el poder que todos los demás vieron como "Lanzallamas"

-¡Ay! Las redes son aprueba de electricidad, pero no de fuego – menciona James con temor, irritando a Jessie

El ataque choca contra Pumpkaboo e Inkay, quienes cayeron encima de sus entrenadores, pero el ataque de Inkay apenas estaba en proceso, saliendo contra su propio Equipo, creando una típica explosión que los manda a volar.

-¡AHH! ¡Al menos tenemos a Pikachu! – dijo Jessie con una sonrisa victoriosa

-Lamento decirte que la red está rota, Jessie – le informa James, y Jessie al ver que él tenía razón y que Pikachu estaba cayendo lejos de ellos, y a Jessie solo le quedó una cosa por decir…

-¡El Equipo Rocket ha sido vencido otra vez! – fue lo último que se escuchó antes de que desaparecieran en el cielo por la lejanía, y Kero sintió una gota en la cabeza por esa frase

-¡No, Pikachu! – Ash fue corriendo para alcanzarlo, pero su Pokémon también cayó lejos, y entre los árboles del bosque no se vio el punto exacto - ¡Pikachu! – Kero al ver que en lugar de ayudar lo había echado a perder, bajó su cabeza con tristeza

-Yo… - ya no tenía caso ocultar que podía hablar, si lo habían escuchado directamente, además de que ese gato que también había sido mandado a volar puede hablar, así que debía ser algo común para ellos – lo siento mucho, solo quería ayudar… ¡Pero prometo que voy a ayudarlos a buscar a ese…! ¿Cómo dijiste? – pregunta al final, confundido

-Pikachu – repite el azabache, pero sonríe levemente al verlo arrepentido – descuida Kerberos, sé que no lo hiciste a propósito. Pikachu es fuerte, así que solo tenemos que buscarlo. Con tu ayuda y la de Fletchinder vamos a lograrlo

-Por cierto, no sabía que además de ser un tipo volador y saber hablar, eres un tipo fuego – comienza a decir Clemont, impresionado - ¿Hay más Pokémon como tú?

-¿Pokémon? ¿Qué clase de cosa es eso? Me suena a un dulce – dijo el pequeño león alado con una expresión de confusión, haciendo que les salga a los demás una gota en la cabeza

-No, mira, Dedenne y Fletchinder son Pokémon, como Pikachu también lo es – comienza a explicar el de lentes – son las criaturas con las que los humanos estamos en paz desde hace mucho tiempo, siendo de diferentes especies y con habilidades especiales. Tu también eres un Pokémon – termina de explicar con una sonrisa, y Kero parece entender la razón de porqué es tan común para ellos verlo; lo creen una clase desconocida de Pokémon. Eso le conviene mientras buscan a ese ratón amarillo y él busca a Sakura y los demás. Así que siguiéndoles la corriente, asintió

-¡Entiendo! Jejeje, es que nunca me llamaron por ese nombre – y en realidad jamás había escuchado tal cosa, así que supuso que ese lugar bien podría ser un mundo mágico extraño o algo por el estilo. Esperaba encontrar a Sakura pronto, ya que ese descontrol en sus poderes podría ser peligroso si no aprende a dominarlos

-¿No tienes entrenador? – pregunta ahora Serena, quién al ver de nuevo la confusión del pequeño, continuó – un humano que sea tu compañero y te ayude a dominar tus habilidades

-¡Ah! ¡Por allí hubieran empezado! – exclamó al entender de lo que hablaba – pues… mi amiga humana se llama Sakura, pero no la encuentro, ni a ella ni a sus acompañantes, que son; Tomoyo, Yue… ¡Digo, Yukito! – tampoco podía hablar de su hermano alado, eso tal vez si podría ser algo impactante para ellos – y el mocoso – termina de decir con una sonrisa

-¿Mocoso? – pregunta Bonnie sin entender

-Es solo un niño sangrón que también nos acompaña, pero su nombre es Shaoran

-Jajajaja – se ríe Ash por esa descripción – bueno, mientras buscamos a Pikachu podemos ayudarte a buscar a tu entrenadora y amigos

-¡Gracias! – dijo con una expresión de felicidad – "Pero Sakura no es mi entrenadora, mejor dicho, yo, la gran bestia del sello la he entrenado desde que comenzó a capturar las cartas Clow, yo soy su Sensei y ella mi pequeño saltamontes" – pensó el animalito con arrogancia y aires de grandeza, antes de volar más alto, comenzando a buscar junto a Fletchinder

OOOOOOOOOO

Sakura abrió los ojos lentamente, regresando de la inconsciencia, y sintiendo un peso encima de ella. Al enfocar su vista al frente, vio que el joven castaño estaba inconsciente encima de ella, pero desde lo lejos parecía que estaban a punto de darse un beso por la cercanía de sus rostros. Enrojeció de vergüenza y sintió que su corazón estaba latiendo aceleradamente, cuando le vio abrir los ojos.

-Sakura… - murmuró inconscientemente, enfocando su vista, quedando estupefacto al ver en qué situación estaba, o más bien en qué posición estaban - ¡AHHH! – se levantó como si se hubiese alejado del fuego con temor a quemarse, quedando sentado en el pasto, y ella le imitó - ¡lo siento mucho, Sakura, no fue mi intención! – ambos estaban rojos por lo que acaba de suceder, pero un grito llama su atención

-¡AHHHHH! – Ambos jóvenes voltean a ver qué entre los árboles salía la chica de ojos amatistas, completamente alterada - ¡la escena era perfecta, pero no pude grabarla porque dejé la cámara en la habitación de Sakura! ¡Qué tristeza! – estaba llorando de tristeza y coraje, haciendo que ambos caigan estilo anime

-Este no es el momento para preocuparse por eso, Daidouji – le dice Shaoran con seriedad, mientras él y Sakura se ponían de pie

-Es verdad – coincide Sakura, mirando hacia varias direcciones - ¿Dónde están Kero y Yue? – tanto Shaoran como Tomoyo miraron a su alrededor, sin poder ver a los guardianes, pero Sakura recogió el libro de Cartas Sakura y las Cartas nuevas que había creado en Tomoeda – no puedo entenderlo

-¡Miren, ahí viene Yue! – les avisa la pelinegra señalando hacia el cielo, y ambos alzan la mirada, viendo que el guardián lunar estaba descendiendo desde las alturas, quedando frente a ellos

-¡Yue, que bueno que estás bien! – así Sakura no se preocupaba por dos personas a la vez si Yue desaparecía - ¿Dónde está Kero? – ahora la preocupación quedaba por el pequeño tragón que tiene estómago de hoyo negro… aunque Yukito lo tenía aún más grande que Kero… ¿O era empate? Eso es algo que tal vez jamás sabremos

-Cuando recuperé la consciencia estaba lejos de este lugar, cerca de una ciudad. Pero sin que nadie me viera alcé el vuelo y pude dar con ustedes. Sin embargo, no sé en qué lugar se encuentra Kerberos. Además, en el camino hasta aquí pude ver unas extrañas criaturas de diferentes colores y tamaños, con unas energías variables pero superiores a las de seres humanos comunes

-¿Eh? – Sakura estaba sorprendida por este reporte de Yue, Shaoran trataba de analizar la situación, y Tomoyo buscaba desesperadamente en su mochila una cámara de vídeo de remplazo, pero para su mala suerte no había llevado otra

-¡PIKAAAA! – escucharon un grito extraño de repente, casualmente desde las alturas, viendo caer a una criatura amarilla justo encima de ellos

-¿Qué es eso? – pregunta Tomoyo con curiosidad, pero ninguno de sus acompañantes podía responderle

Quien atrapó a la criatura fue Yue, evitando que se estrelle contra el suelo. Cuando el ratón amarillo reaccionó, vio al sujeto con alas blancas y ojos plateados sin expresión que le dio miedo, saltando de sus brazos, tratando de buscar a su entrenador.

-¡Pika! ¡Pikachu! – alzaba la voz el ratón eléctrico, buscando a su alrededor que apareciera Ash o uno de sus amigos -¡Pikachuuu!

-A ese tipo de criaturas me refería – dijo Yue sin tomarle mucha importancia a la presencia del roedor

-Parece buscar a alguien – menciona Tomoyo al ver que seguía gritando esa palabra extraña

-No siento presencia mágica en él, siento una extraña energía – comenta Shaoran sin entender lo que estaba pasando, pero se sorprendió al ver que Sakura se acerca a esa criatura - ¡Sakura, no lo hagas, puede ser peligroso!

Pero ella no le hizo caso, cosa que extraña a todos, y sin embargo, se arrodilló junto a la criatura, quién le mira con sorpresa y un poco de desconfianza.

-¿Pika? – ella ríe por esa palabra, antes de hablarle

-No te preocupes, no te vamos a hacer daño. ¿Buscas a alguien? – el ratón amarillo asintió – nosotros también estamos buscando a alguien. Podemos ayudarte a encontrar a tus amigos mientras buscamos al nuestro. ¿Qué dices?

Pikachu sonríe al ver que ella estaba sonriendo de esa manera en la que sonríe su mejor amigo, y asintió nuevamente.

-¡Pika Pi!

-Lo mejor será regresar a mi forma falsa, por si algún humano se acerca – dijo Yue, antes de que sus alas cubrieran nuevamente su cuerpo, y en un resplandor de luz plateada, aparece un chico de lentes común, dejando a Pikachu impactado

-¡¿Pika Pika?! – sus ojos estaban como platos por lo sucedido, y el joven de lentes mira a Pikachu con impresión, antes de sonreír como siempre lo hace

-Vaya, acaban de encontrar a un amigo muy simpático – dijo como si no lo hubiera visto antes, pero en realidad, quién lo había visto fue Yue, no Yukito

-Tranquilo, es… ¿Normal? Jejeje – ríe Sakura nerviosamente, y Pikachu le mira con incredulidad – ven – lo carga en brazos, y le acaricia la espalda, y Pikachu sonríe, haciendo que Sakura le mire enternecida - ¡Eres adorable! ¡Kawaii! – Shaoran siente una gota en la cabeza por esa actitud de Sakura, mientras Tomoyo se acerca para acariciar a Pikachu

-¡Es muy suave! – le acarició también la cola, y Pikachu hizo un sonido agudo mientras ponía una cara adorable - ¡Le encanta que le acaricien la cola! Jejeje

-Shaoran, siente lo suave que es – Sakura acerca a Pikachu con Shaoran, quien le mira con sorpresa, para luego desviar la mirada hacia otro lado - ¡Vamos! – le insiste con una sonrisa radiante, lo que hace sonrojar al joven, quien luego de volver a mirar a Pikachu, suspiró resignado, acercando su mano derecha a la criatura

Al hacer contacto con la espalda del animalito, Shaoran le mira con asombro, acariciándole después la cola, haciendo que Pikachu haga ese sonido que hace notar que estaba muy a gusto.

-Es verdad, tiene un pelaje muy suave, como si se lo hubiesen cepillado hace poco – Pikachu ríe nervioso, recordando que Bonnie le había cepillado minutos antes de que Ash viera al "Pokémon nuevo"

-Te lo dije jejeje – ríe mientras sigue abrazando al Pokémon, y Shaoran sonríe al ver que no había peligro, además de que le gusta mucho ver a Sakura contenta

Pero tenían que averiguar en qué parte del mundo estaban ahora… o quizás… ya no estaban en su mundo…

Continuará…

Sakurita: Después de esto, no se sabe que va a pasar jeje.

¡Hasta la actualización!

Sakurita de Li