—Hola… yo, solo quería hablar contigo

La voz que lleno la oficina y ese rostro infantil que parecía niño castigado terminaron por atraparlo, tardó varios segundos en reaccionar, aquel idiota le estaba llamando. —No quiero interrumpir, puedo llamar otro día —. Wufei pensó que, si le colgaba, no volvería a llamar, esta era la oportunidad para atormentarlo un poco más, adoraba ese rostro compungido.

—No, está bien, dime que necesitas —. Notó en la cara de Duo que estaba tratando de ordenar las ideas que tenía en la cabeza, esos gestos le revolvían el estómago, se estaba poniendo nervioso también, quería saber rápido el motivo de esa llamada. No quería emocionarse, soñar despierto, eso no era correcto, alentar una idea que no tenía sentido. Suspiro mirando los documentos sobre el escritorio, dando una imagen de ocupado, mirando de soslayo el enredo que Duo mantenía en su mente. Era divertido.

Wufei debió interrumpir esa mente desordenada, solicitar que le dijera que era lo que requería, le estaba pareciendo entretenido todo aquello, aunque en el fondo moría por oír su voz. Entre disculpas y risas nerviosas Duo pareció controlar su ansiedad, se apoyó contra el monitor mirando fijamente a Wufei, quien, al sentir esos hermosos ojos violetas sobre él, acabo estremeciéndose y controlando que se notase.

—Hace tiempo que no hablamos, quería saber cómo te encontrabas, supe que hablas seguido con Quatre, espero que no estés pensando en cambiarme… —. La risa nerviosa venía del monitor, el oriental no sabía si eso era una mala broma o estaba hablando en serio. Se quedo en silencio mientras ambos pensaban en esa frase, el trenzado piloto tosió mirando el techo de su oficina, girándose en esa silla, parecía que se arrepentía de ese comentario. —La cosa es que, quería saber de ti… ya sabes, ver en qué andas…

Volvió a levantar una ceja mirando esa sonrisa, se acomodó contra la silla apoyando su peso. Suspiro y armo sus palabras. —Quatre necesitaba hablar seriamente con alguien —. Notó que el comentario no le gustó para nada. El rostro de Duo era un libro abierto —Como puedes ver, sigo vivo, estoy bien. Y no he pensado en cambiarte —. Sus miradas se congelaron, Duo sonrió y siguió hablando de muchas cosas, parecía que sentía alivio de pronto. Ambos pilotos mantuvieron la conexión hasta que ya era tarde, el oriental debía marcharse y se lo dejó ver. —Lo sé, es tarde. La verdad Wufei, quería hablar contigo porque me quería disculpar, quería que supieras que… bueno, siento mucho no darte una respuesta, pero… lo sigo pensando

Debía hablar en broma, un juego de palabras, en ese momento esperaba la palabra "No", la que no llego, un desorden mental ocurrió en ese instante, no pudo enfocar bien la idea, Duo como siempre lo descolocaba, bufó asintiendo. —Lo entiendo, pero recuerda que no pienso esperar para siempre, no soy como ustedes, yo quiero una fecha y una respuesta —esos enormes ojos violetas, se abrieron como platos, balbuceo algo mientras asentía.